La comunidad parroquial y los jóvenes de la Comunidad Cenáculo restauraron rápidamente los daños del ataque vandálico en Medjugorje, permitiendo que el programa de oración y la Adoración Eucarística se desarrollaran con normalidad, mientras el sospechoso detenido será puesto a disposición de la fiscalía bosnia.

 

 

Medjugorje, Bosnia-Herzegovina, martes 28 julio (PR/26) — Luego de los actos de vandalismo ocurridos esta madrugada en la parroquia de Medjugorje, los miembros de la comunidad parroquial, junto a los jóvenes de la Comunidad Cenáculo y otras personas de buena voluntad, eliminaron la pintura de la imagen de la Reina de la Paz en la Colina de las Apariciones.

 

 

 

 

 

 

 

Trabajaron en la restauración desde las 07:00 horas hasta el atardecer.
Durante la jornada de mañana continuarán con la limpieza de las imágenes de la Cruz Azul y de los demás lugares de la colina que fueron vandalizados.

 

 

 

 

 

También fue reacondicionado el altar exterior de la iglesia Santiago Apóstol que, cerca de las 04:00 horas de la madrugada, fue incendiado.
Gracias a ello, el programa vespertino de oración de la parroquia pudo celebrarse el mismo día de este desagradable acontecimiento, sin inconvenientes, en el altar exterior.

 

 

 

(Foto: Durante la Adoración Eucarística en la noche de hoy, 28 de julio de 2026, en el altar exterior de Medjugorje)

 

El joven polaco, de 31 años, presunto autor de estos hechos, fue detenido por la policía local pasado el mediodía, en una localidad cercana a Medjugorje. Será entregado este miércoles a la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina.

 

 

 

 

Recordemos parte de lo que comunicaron desde la Oficina Parroquial de Medjugorje apenas ocurridos estos actos de vandalismo:
«De manera especial, invitamos a todos los fieles a responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón. Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto, para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino del bien. Oremos también por la paz en el corazón de todas las personas. La Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza».

 

 

 

 

Los feligreses y los jóvenes de la Comunidad Cenáculo, de rodillas junto a la Virgen, dieron gracias a Dios por el trabajo terminado.

 

 

Fotos: Mario Ostojić
Fuente: por Fundación Centro Medjugorje
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