El inicio tardío de la molienda de caña de azúcar expone la urgencia de adoptar tecnologías de manejo hídrico adaptativas ante la llegada de un fenómeno de El Niño cada vez más intenso en las principales regiones productoras.

 

 

Buenos Aires, domingo 6 septiembre (PR/26)– La zafra 2026 de caña de azúcar en Argentina arrancó con un notable retraso de alrededor de 30 días respecto del calendario habitual. Las intensas precipitaciones caídas durante los meses de abril y mayo saturaron los campos por completo.

Esta acumulación de humedad dejó a los suelos sin las condiciones mínimas necesarias para el tránsito de la maquinaria pesada. Por este motivo, los productores de Tucumán, el corazón de la actividad cañera nacional, se vieron forzados a paralizar o aminorar drásticamente el ritmo de recolección.

De acuerdo con los datos relevados por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) y difundidos por el IPAAT, las lluvias registraras en marzo superaron un 73% las marcas normales.

 

 

El agua continuó cayendo con fuerza durante todo abril, complicando aun más el comienzo de los trabajos en los cañaverales. En los lotes más bajos del relieve, los excesos hídricos terminaron perjudicando directamente el correcto desarrollo de la planta.

El impacto real de estas precipitaciones en el sector no responde de manera única al volumen total de milímetros caídos. Factores clave como la distribución de las lluvias, el drenaje natural del suelo y la topografía definen qué lotes quedan operativos.

 

Las lluvias retrasan la zafra de caña de azúcar y desafían el manejo del agua en Argentina

 

Frente a estas adversidades iniciales, los ingenios azucareros reaccionaron acelerando al máximo el ritmo de molienda para compensar el tiempo perdido. Tucumán llegó a alcanzar un pico de procesamiento diario de 135 mil toneladas de caña.

Esta marca superó las 127 mil toneladas diarias obtenidas en el pico de la temporada anterior. Hacia el 2 de agosto, el volumen acumulado de molienda llegaba a 9,76 millones de toneladas, representando todavía un 17% menos que en 2025.

 

Entrar a los campos es una odisea": las lluvias retrasan la zafra azucarera y la trilla de granos

 

Posteriormente, las cifras reportadas por el organismo oficial indicaron que al 20 de agosto la molienda global alcanzó las 12,45 millones de toneladas. Las fábricas avanzaron aceleradamente, aunque persistía la brecha inicial.

 

Cultura del agua: flexibilidad operativa en tiempos de variabilidad

 

El escenario actual que atraviesa el cultivo de la caña refleja un reto agronómico de mayor envergadura para el productor. Plantea la urgencia de diseñar un manejo del agua integral en entornos climáticos extremadamente dinámicos.

Durante un mismo ciclo productivo, los agricultores deben batallar con dificultades de acceso al terreno por barriales y, meses después, enfrentarse a una drástica escasez de humedad en la misma parcela.

Sobre esta problemática, Luiz Alberto Roque, máxima autoridad ejecutiva de Bauer LATAM e Irricontrol, enfatiza que la planificación estratégica debe contemplar todas las caras de la variabilidad climática actual.

 

Luiz Alberto Roque - Bauer do Brasil Irrigação | LinkedIn

 

El especialista remarca que frente a la constante inestabilidad de las variables del clima, las estrategias hídricas deben responder con igual solvencia tanto a la falta de riego como a los focos de exceso de agua.

La integración de la tecnología agrícola de precisión se presenta como una herramienta clave para aportar datos objetivos en tiempo real. Esta información permite a los encargados tomar decisiones acertadas en cada etapa.

Asimismo, Roque subraya la importancia de adaptar la arquitectura de soluciones a las necesidades puntuales de cada establecimiento. No existe un modelo técnico único capaz de resolver el panorama hídrico de todas las regiones productivas.

Por ello, la selección de sistemas y herramientas debe analizar en detalle la geografía del campo y su dinámica operativa, fundamentalmente en ambientes donde las propiedades del suelo mutan sustancialmente.

 

Amenaza sobre la región núcleo: lluvias extraordinarias en puerta

 

La perspectiva de una estación primaveral sumamente cargada de humedad ya encendió las alarmas en la planificación de la próxima campaña, extendiéndose a la cotizada región núcleo del país.

Proyecciones elaboradas por la Bolsa de Comercio de Rosario prevén un incremento drástico en los montos pluviales proyectados para el último trimestre del año. Se estiman subas significativas comparadas con las medias históricas.

 

De la zona núcleo, el NE de Buenos Aires fue el más afectado por lluvias de 120 a 380 mm

 

Específicamente, los modelos meteorológicos calculan precipitaciones un 30% superiores al promedio durante octubre, un sorpresivo aumento del 70% en noviembre y hasta un 90% en diciembre.

Este pronóstico genera fuerte preocupación dado que coincide directamente con momentos críticos del calendario de labores, obligando a los productores a coordinar múltiples tareas simultáneas en las ventanas de trabajo.

La siembra de los principales cultivos de verano coincidirá de lleno con el avance de la trilla fina de trigo, elevando al máximo la exigencia sobre la transitabilidad de los suelos y la disponibilidad de maquinaria.

 

El Niño se consolida: proyecciones y toma de decisiones en el lote

 

El debate sobre las tácticas de manejo del recurso hídrico gana trascendencia en el marco de la consolidación del fenómeno de El Niño. Organismos oficiales confirmaron la presencia activa de este evento.

El Servicio Meteorológico Nacional ratificó que las condiciones del ENOS corresponden a su fase cálida, garantizando una elevadísima probabilidad de continuidad a lo largo de todo el trimestre primaveral.

A nivel internacional, el Climate Prediction Center de la NOAA advierte sobre un marcado fortalecimiento del fenómeno, estimando más de un 90% de probabilidades de enfrentar un episodio sumamente riguroso.

 

US Weather Forecasting Agency Faces Uncertain Future Under Trump - Bloomberg

 

Para el periodo de octubre a diciembre, los científicos le otorgan un 69% de probabilidad a que este evento se ubique entre los episodios más intensos documentados desde el año 1950 a nivel global.

No obstante, la potencia bruta del fenómeno ambiental no define en forma exclusiva las consecuencias agronómicas directas. En el territorio argentino, el foco está puesto en la distribución de lluvias.

Bajo este complejo panorama, la vigilancia minuciosa de las variables meteorológicas se transforma en un pilar esencial dentro de la estructura organizativa de los campos productivos durante toda la temporada comercial.

En tal sentido, Roque concluye que resulta indispensable traducir las previsiones del tiempo en acciones concretas de gestión operacional en el terreno, optimizando el uso del riego complementario según la demanda.

 

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