Pese a superar las 70 millones de toneladas, la próxima campaña del maíz se redibuja golpeada por la chicharrita y los fletes, dándole un impulso renovado a la soja y consolidando el excelente momento del trigo.

 

 

 

Buenos Aires, Sabado 15 agosto (PR/26)–El agro argentino acaba de cerrar un ciclo histórico. Tras una siembra récord de 11 millones de hectáreas, la campaña maicera superó la barrera de las 70 millones de toneladas. Sin embargo, este hito productivo convive con grandes desafíos financieros e incertidumbre climática.

De cara al ciclo 2026/27, la intención de siembra de maíz proyecta un recorte del 7,3%, lo que equivale a 600.000 hectáreas menos. A pesar de este ajuste, con 10,4 millones de hectáreas mantendrá la segunda mayor superficie de la historia nacional.

 

 

El motor que frena al maíz es una combinación letal: el regreso de la chicharrita y la suba incesante en los combustibles, impactando directo en los costos de flete. En campos a más de 400 km de los puertos, los números apremian al productor.

En provincias como Chaco, aplicar controles para frenar la plaga exige hasta 55 U$S por hectárea. Esto deja al grano con la rentabilidad más baja de la década, restándole competitividad económica frente a otras alternativas agrícolas.

 

 

Las pérdidas atribuidas al spiroplasma alcanzaron casi 2 millones de toneladas en el ciclo 2025/26. Este complejo escenario sanitario y económico reconfigura el mapa productivo en las distintas regiones del país.

 

La soja resurge como el refugio elegido por los productores

 

Frente al freno del maíz, la oleaginosa vuelve a brillar con fuerza. La siembra de soja proyecta un incremento del 3,7%, capturando exactamente las 600.000 hectáreas que deja vacantes el cereal.

Con una superficie total estimada en 16,7 millones de hectáreas y rindes promedio de 29,1 qq/ha, la producción proyectada de soja se ubica en las 48 millones de toneladas. Así, se revierte la tendencia previa de caída en su área.

El panorama hídrico para la siembra arranca con buen pie. Los perfiles de suelo muestran excelentes reservas de agua y los pronósticos apuntan al desarrollo de un fenómeno de El Niño fuerte a partir de octubre.

 

Trigo firme y complicaciones finales con la cosecha tardía

 

Por su parte, el trigo se consolida con 6,95 millones de hectáreas. Con excelentes condiciones generales a lo largo de las provincias, se anticipa una producción nacional muy sólida cercana a las 20,5 millones de toneladas.

La otra cara de la moneda es el tramo final de la cosecha de maíz tardío 2025/26. Las persistentes lluvias y el ambiente húmedo de julio paralizaron las labores al 75% de avance, mostrando un claro retraso frente al año anterior.

 

 

El reciente ingreso de un frente frío y fuertes ráfagas de viento provocó que hasta un 40% de los lotes sufriera vuelco en zonas de Chaco y Córdoba. Los productores apresuran los trabajos para rescatar el grano restante.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario