Un ensayo del INTA Reconquista, en Santa Fe, evaluó el uso de imágenes multiespectrales, tomadas con drones, para ajustar la fertilización nitrogenada en girasol, según el estado del cultivo. Del estudio resultó que un menor uso de fertilizantes implica una reducción de los costos y una mejora en la eficiencia sin comprometer los rendimientos.
Buenos Aires, 01 de abril PR/26) .-Un equipo de especialistas del INTA Reconquista, en Santa Fe, puso a prueba una estrategia de fertilización basada en agricultura de precisión. Mediante el uso de drones para relevar el estado del cultivo y algoritmos que procesan esa información, lograron generar mapas de recomendación que permiten ajustar la dosis de nitrógeno en cada sector del lote.
“Logramos reducir de manera significativa la cantidad de nitrógeno aplicado sin perder rendimiento. La clave fue usar información precisa del cultivo para ajustar la fertilización en cada sector del lote, dándole a cada ambiente exactamente lo que necesita”, explicó Gonzalo Scarpín, investigador del INTA Reconquista.
El trabajo se enfocó en reemplazar el esquema tradicional de fertilización uniforme por un manejo sitio-específico, apoyado en herramientas de agricultura de precisión. En lugar de aplicar la misma dosis en todo el lote, la estrategia buscó identificar las diferencias dentro del cultivo y ajustar el aporte de nitrógeno según la necesidad real.
Para generar esa información, el lote fue relevado con un dron equipado con sensores multiespectrales. El equipo captó datos sobre el estado del cultivo a partir de distintos índices vegetativos —NDVI, GNDVI y NDRE— que permiten detectar variaciones de vigor entre sectores.
“Previo a la fertilización realizamos un vuelo con dron que nos permitió obtener mapas muy detallados del cultivo. Esa información es la base para tomar decisiones más precisas”, sostuvo Scarpín.
Los datos generados por el dron fueron procesados mediante un algoritmo que transformó las diferencias observadas en el lote en un mapa de recomendación de fertilización. A partir de ese procesamiento, se definieron dosis específicas de nitrógeno para cada sector.
“El algoritmo traduce los colores del mapa en una recomendación concreta. Así podemos aplicar más nitrógeno donde el cultivo lo necesita y menos donde no hace falta”, detalló Daniela Vitti Scarel —especialista del INTA Reconquista—.
El ensayo comparó este manejo con la fertilización tradicional de dosis fijas y con parcelas sin aplicación de nitrógeno. Los resultados mostraron que, en los tratamientos variables, la cantidad promedio aplicada se redujo de manera marcada: “En muchos casos la dosis total fue menos de la mitad de la que se aplica con un manejo uniforme”, señaló la investigadora.
A pesar de esa reducción, los rendimientos se mantuvieron en niveles competitivos. Esto permitió mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno, es decir, la cantidad de grano obtenida por cada kilo de fertilizante aplicado.
El trabajo confirma el potencial de integrar drones, algoritmos y análisis de datos para transformar la información del cultivo en decisiones de manejo más precisas. Estas herramientas ofrecen una vía concreta para optimizar uno de los insumos más relevantes de la producción agrícola.
La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora informa las propuestas académicas en comunicación agropecuaria, tecnología y producción que comienzan en abril. Últimas semanas de inscripción.
Buenos Aires, sábado 28 marzo (PR/26) — La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) presentó su oferta de diplomaturas 2026, con propuestas académicas que comenzarán en abril y estarán orientadas a la formación y actualización de profesionales del sector agropecuario y agroindustrial.
La nueva propuesta incluye opciones en comunicación, tecnologías aplicadas al agro y sistemas productivos, con modalidades presenciales y virtuales, y un enfoque puesto en la transferencia de conocimientos y la articulación con el entramado productivo.
Entre las alternativas se destaca la Diplomatura Universitaria en Agricultura de Precisión y Nuevas Tecnologías quese desarrollará en dos sedes: Balcarce (Bs. As.) con el Concesionario Chayé Hnos., y en Monte Maíz (Córdoba) con Semtraco. La propuesta aborda el uso de herramientas tecnológicas, sensores, maquinaria inteligente y análisis de datos con foco en eficiencia, sustentabilidad y toma de decisiones basada en datos.
En Balcarce, las consultas pueden realizarse al +54 9 11 6823-3223, mientras que en Monte Maíz el contacto es +54 9 11 2684-3787, o al mail diploagriculturaprecision@agrarias.unlz.edu.ar
Otra de las propuestas es la Diplomatura Internacional en Manejo y Gestión Innovadora de los Sistemas de Producción Ovina, que comenzará el 10 de abril. Con modalidad virtual, tendrá una duración de seis meses y contará con la participación de especialistas nacionales e internacionales. Para más información, se encuentra disponible el correo diplomaturaovinos@agrarias.unlz.edu.ar y +54 9 11 5622-4557
En tanto, la Diplomatura Universitaria en Gestión de Establecimientos de Engorde a Corral iniciará el 22 de abril y estará enfocada en el manejo integral de sistemas de feedlot, incluyendo aspectos productivos, económicos y de bienestar animal. Las consultas pueden realizarse al +54 9 11 3246-9708 o al correo diplomaturafeedlot@agrarias.unlz.edu.ar
Las personas interesadas en inscribirse o recibir más información sobre las diplomaturas pueden comunicarse a través de los correos y teléfonos indicados.
Estas propuestas buscan fortalecer la formación continua y brindar herramientas concretas para afrontar los desafíos actuales del sector, en un contexto de creciente demanda de innovación y profesionalización.
Un estudio del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School sostiene que, con alivio fiscal e inversión en infraestructura y tecnología, el sector podría alcanzar 251 millones de toneladas y convertirse en el principal vector estructural de crecimiento de la economía argentina.
Rosario, Santa Fe martes 17 marzo (PR/26) – En un contexto en el que la economía argentina necesita consolidar generación genuina de divisas y crecimiento sostenido, un nuevo informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School plantea que el sector agroindustrial podría expandirse un 90% en la próxima década si se eliminan los derechos de exportación y se corrigen los principales cuellos de botella estructurales.
La economía argentina podría dar un salto productivo: el agro podría crecer 90% en diez años y llevar su aporte al 45% del PBI si se eliminan las retenciones.
Según el estudio, realizado en conjunto con la Bolsa de Comercio de Rosario bajo el modelo Agmemod, la producción podría alcanzar 251 millones de toneladas en diez años, impulsando una expansión significativa del PBI y de las exportaciones.
Actualmente, el complejo agroindustrial aporta el 23% del Producto Bruto Interno y genera el 60% de las exportaciones totales del país. Solo los complejos oleaginosos y cerealeros explican el 45% de las divisas que ingresan a la economía argentina.
“Argentina cuenta con una base productiva agroindustrial extraordinaria, pero su potencial está condicionado por factores macroeconómicos que limitan la inversión y el crecimiento”, señala Guillermo D’Andrea, profesor del IAE Business School.
Para la campaña 2025/26 se estima que habrá 27,7 millones de toneladas en cosecha fina, con ingresos superiores a 4.500 millones de dólares, y 154 millones de toneladas en cosecha gruesa, con un ingreso estimado de entre 32.000 y 37.000 millones de dólares.
En las últimas tres décadas, la producción se triplicó mientras el área sembrada sólo se duplicó, impulsada por biotecnología, agricultura de precisión, digitalización y mejoras logísticas.
El costo macroeconómico de la presión fiscal
El informe advierte que la presión sobre la renta agrícola alcanza el 55,5% y llegó al 63,6% en junio de 2025 al ponderar cultivos clave como soja, maíz, trigo y girasol.
En contraste, los productores de la Unión Europea reciben apoyos equivalentes al 16%, en China al 13% y en Estados Unidos al 7%. En Brasil, el respaldo promedio al sector ronda el 0,5% del PBI.
Entre 1997 y 2023, Argentina extrajo del sector recursos equivalentes al -1,6% del PBI anual.
“La presión fiscal actual reduce fuertemente los incentivos a invertir y adoptar tecnología en el agro. Corregir ese esquema impositivo es clave para liberar el potencial productivo del sector”, explica Daniel Mamone, investigador del IAE Business School.
“Eliminando las retenciones y mejorando infraestructura y adopción tecnológica, el agro podría convertirse en el principal motor estructural del crecimiento argentino”, sostiene Bernardo Piazzardi, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Daniel Mamone
Al respecto de la infraestructura e inversión, ahí se presenta otro cuello de botella. El 90% del transporte de granos se realiza por camión y solo el 10% por tren. De los 640.000 km de red vial, el 62% corresponde a caminos municipales, mayormente sin pavimentar. Apenas el 6% son rutas nacionales y sólo 3.200 km son autopistas o autovías.
El sector aportó 28.686 millones de dólares en tributos en 2023. Mantener en condiciones adecuadas la red vial demandaría entre 3.200 y 6.500 millones de dólares anuales, equivalente a apenas el 17% de su aporte tributario.
“Si se corrigen los déficits de infraestructura y se incentiva la inversión tecnológica, el agro puede convertirse en un vector central de crecimiento para toda la economía”, afirma Ernesto Ruete Güemes, investigador del IAE Business School.
En paralelo, el parque de maquinaria presenta atraso tecnológico: el 73% de los tractores y el 46% de las cosechadoras superan los 15 años de antigüedad. Mientras la productividad total de factores cayó 6% en Argentina en los últimos 20 años, en Brasil creció 45%.
A pesar de todas las trabas, la última encuesta AgBarometer Austral, conocida como el índice de confianza del campo que elabora el Centro de Agronegocios y Alimentos, indica que el 80% de los productores estaría dispuesto a modernizar su maquinaria si mejoran las condiciones de rentabilidad y financiamiento.
Según el estudio, la modernización tecnológica no es consecuencia del crecimiento, sino condición previa para impulsarlo.
El potencial impacto en la economía argentina
Bajo un escenario de eliminación de retenciones, mejora de infraestructura, adopción tecnológica y expansión de 6,5 millones de hectáreas adicionales, el sector podría crecer 90% en diez años.
En ese contexto, la producción podría alcanzar 251 millones de toneladas, lo que aumentaría significativamente su participación en el PBI, aceleraría la generación de divisas para la economía argentina y permitiría financiar la reconstrucción integral de la red vial en apenas tres años.
La clave no es sólo sectorial sino macroeconómica. “Reemplazar la lógica extractiva por una estrategia de inversión y productividad permitiría transformar al agro en el eje estructural del crecimiento argentino”, concluye Piazzardi.
Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA) realizó una conferencia de prensa en Expoagro 2026 donde puso en debate uno de los desafíos emergentes del agro moderno: el uso de tecnologías cada vez más sofisticadas sin el conocimiento técnico necesario para aplicarlas correctamente.
Rosario, sabado14 de marzo (PR/26) .- Bajo el título “Tecnología sin conocimiento: el nuevo riesgo silencioso en las pulverizaciones agrícolas”, la entidad desarrolló una charla dirigida a productores, asesores y técnicos en el Auditorio de Prensa del predio ferial del Autódromo de San Nicolás, en el marco de la muestra.
La exposición estuvo a cargo de Juan Molina, secretario de FeArCA , y Diego Martínez, presidente de la federación, quienes analizaron cómo la aceleración tecnológica en el agro plantea nuevos desafíos para lograr aplicaciones eficientes, seguras y sustentables.
Durante el encuentro, los representantes de la entidad destacaron que en los últimos años el sector agrícola incorporó una gran cantidad de herramientas tecnológicas, entre ellas aviones agrícolas más precisos, pulverizadoras terrestres con electrónica avanzada, drones de aplicación, mapas digitales y sistemas de agricultura de precisión.
Sin embargo, desde FeArCA advirtieron que el principal desafío no radica únicamente en sumar tecnología, sino en comprender cómo utilizarla correctamente.
“Hoy el agro tiene más tecnología que nunca. Pero el mayor riesgo ya no es la falta de tecnología, sino usarla sin conocimiento”, señaló Molina durante la presentación.
En ese sentido, explicaron que muchas veces el debate se centra en qué equipo es mejor —avión, dron o pulverizadora terrestre— cuando en realidad la clave está en entender las variables técnicas que determinan la calidad de una aplicación, como el tamaño de gota, la cobertura y la densidad de impactos sobre el objetivo biológico.
Cuando estos factores no se tienen en cuenta, incluso los equipos más modernos pueden generar resultados deficientes, mayores costos productivos y mayores riesgos ambientales.
“La tecnología por sí sola no resuelve los problemas. La diferencia real la hacen las personas que saben usarla”, agregó Martínez.
Durante la charla también se abordó un concepto cada vez más relevante en la producción agrícola moderna: el uso complementario de las distintas tecnologías de aplicación.
En este sentido, remarcaron que aviones agrícolas, drones y equipos terrestres no compiten entre sí, sino que pueden convertirse en herramientas altamente eficientes cuando se utilizan en el contexto adecuado.
Desde FeArCA señalaron además que el futuro de las pulverizaciones agrícolas dependerá no solo de la innovación tecnológica, sino principalmente de la capacitación, el conocimiento técnico y la medición de la calidad de aplicación.
“Podemos tener el equipo más moderno del mundo y aun así hacer una mala aplicación. Por eso el verdadero salto tecnológico del agro no es la máquina: es el conocimiento”, concluyó Molina.
La conferencia buscó abrir una conversación que atraviesa a todo el sistema productivo: cómo acompañar la rápida evolución tecnológica del agro con formación, criterio técnico y responsabilidad en el uso de herramientas cada vez más potentes.
SOBRE FeArCA
La Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas es una entidad sin fines de lucro creada para desarrollar, fomentar y difundir la Aviación Agrícola en todas sus aplicaciones. Es la representante de la Aviación Agrícola Argentina.
Es su misión trabajar en conjunto con otras entidades gubernamentales y organismos oficiales relacionados con la actividad del sector agropecuario, para formular y ejecutar iniciativas que tiendan a la protección, mejoramiento y progreso de la actividad agroaérea en el país y el MERCOSUR. FeArCA integra la Red de Buenas Prácticas Agropecuarias Nacional (Red BPA) y el Comité de Aviación Agrícola del Mercosur.
La Neo suma un desarrollo que mejora la dosificación en grano fino, soja y arveja, optimiza la distribución por surco y amplía la siembra variable y cortes por sección.
Carmen de Areco, 9 de enero ( PR/26) .- Indecar desarrolló un nuevo fondo dosificador para su sembradora Neo Air Drill Precision Plant, una innovación orientada a mejorar la precisión de siembra en grano fino, pasturas y fertilizantes. El nuevo sistema introduce un diseño de cuatro fondos más pequeños —en reemplazo de los dos utilizados anteriormente— que facilitan el recambio y permiten una mayor adaptabilidad según el cultivo y la configuración de trabajo.
El fondo dosificador se destaca por la incorporación de rodillos de aletas helicoidales, un avance tecnológico clave para lograr una dosificación homogénea y un correcto distanciamiento entre granos, especialmente en cultivos como soja, donde la uniformidad de implantación resulta determinante para maximizar el rendimiento. Con este sistema, cada grano se dosifica de manera precisa y uniforme a lo largo del surco.
Además, la Neo Air Drill cuenta con una roldana individual por hilera, una característica fundamental que asegura que todas las líneas de siembra mantengan el mismo nivel de dosificación y uniformidad en todo el ancho del lote. Las roldanas son intercambiables y se ajustan según el tamaño del grano, lo que permite optimizar la dosificación en cultivos de grano fino como alfalfa, camelina, trigo, cebada, avena y soja.
Otra de las mejoras incorporadas es la utilización de mandos hidráulicos independientes, que permiten trabajar con dosis variable tanto en siembra como en fertilización. Según la configuración de los conjuntos de siembra, el sistema habilita dosis variable manual o por mapeo en granos finos, soja y fertilizantes, ampliando las posibilidades de manejo agronómico y eficiencia en el uso de insumos.
Una vez dosificados, los productos ingresan a una bandeja mezcladora, desde donde son succionados por la acción de un venturi individual e incorporados al ducto de aire a presión que los transporta hasta el cuerpo de siembra. Los venturis, de diseño exclusivo Indecar,, generan el efecto de succión por debajo de la caída del material proveniente de la tolva, eliminando la necesidad de utilizar cajones presurizados.
Estos venturis reducen su sección en un 65%, lo que permite generar una velocidad óptima del flujo de aire y asegurar que cada grano llegue a destino de manera precisa y continua. A su vez, la máquina permite manejar el flujo de aire, un factor clave para lograr una distribución uniforme entre hileras y a lo largo del surco.
“Este desarrollo nos permitió mejorar significativamente la uniformidad de distribución, que históricamente fue uno de los puntos críticos de los sistemas air drill”, explicó el ingeniero Andrés Méndez. “La combinación de roldanas intercambiables, mandos hidráulicos independientes y venturis de diseño propio nos da mayor control sobre la dosificación y la adaptación a distintos cultivos y esquemas de manejo”, agregó.
Con este nuevo fondo dosificador, Indecar continúa profundizando su enfoque en tecnología aplicada a la precisión de siembra, incorporando soluciones que mejoran la eficiencia operativa y el control del proceso de implantación en distintos sistemas productivos.