Guerra contra Irán 2026: fertilizantes, energía y logística bajo presión y que a la larga impacta en el agro argentino y mundial

Guerra contra Irán 2026: fertilizantes, energía y logística bajo presión y que a la larga impacta en el agro argentino y mundial

La guerra contra Irán en 2026 impacta en el agro argentino y mundial: suben fertilizantes, combustibles y seguros marítimos, se reducen márgenes y aumenta la volatilidad en los precios de los alimentos.

Buenos Aires, lunes 2 marzo (PR/26) — La escalada bélica en Oriente Medio durante 2026 volvió a colocar al sector agropecuario global en el centro de la tormenta económica. Aunque los combates no se desarrollen en zonas agrícolas clave, el conflicto contra Irán impacta de forma directa e indirecta sobre los costos de producción, la logística internacional y la estabilidad de los precios de los alimentos.

El agro argentino —altamente dependiente de fertilizantes importados, energía y transporte marítimo— siente con fuerza estos movimientos, en un contexto de márgenes ya ajustados.

Fertilizantes: el efecto urea

Uno de los impactos más inmediatos se observa en el mercado de fertilizantes nitrogenados, especialmente la urea. Irán es un actor relevante en la producción global de este insumo, y cualquier interrupción en exportaciones, sanciones o restricciones logísticas genera subas rápidas en las cotizaciones internacionales.

En Argentina, donde el trigo y el maíz dependen fuertemente de la fertilización nitrogenada, el aumento de precios de la urea complica la planificación de la campaña 2026/27. Técnicos del sector advierten que, ante insumos más caros, algunos productores podrían reducir dosis o superficie sembrada, afectando potencialmente los rindes.

Según análisis difundidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los conflictos armados no sólo destruyen infraestructura en las zonas afectadas, sino que alteran cadenas de suministro globales, elevando costos en países alejados del teatro de operaciones.

Energía y combustibles: presión directa sobre los costos

El petróleo y el gas reaccionaron con alta volatilidad ante la amenaza sobre rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte sustancial del crudo mundial. Cada salto en el barril impacta de manera directa en:

  • Gasoil para maquinaria agrícola

  • Costos de transporte interno

  • Fletes marítimos

  • Energía para plantas de procesamiento

En Argentina, donde el transporte terrestre es clave para movilizar granos hacia los puertos del Gran Rosario, cualquier suba sostenida del combustible erosiona rápidamente la rentabilidad del productor.

Además, el encarecimiento del gas afecta la producción global de fertilizantes —muchos de ellos derivados del gas natural— generando un doble efecto sobre los costos agrícolas.

Riesgo logístico y seguros marítimos

Otro frente de tensión es el marítimo. La inestabilidad en Medio Oriente elevó las primas de seguros para buques que atraviesan zonas consideradas de riesgo. Esto repercute en el comercio mundial de materias primas, incluidos granos, aceites y subproductos.

Si bien Argentina exporta principalmente desde el Atlántico Sur, la disrupción en rutas energéticas y comerciales globales altera tarifas, tiempos y disponibilidad de flota. La volatilidad logística termina trasladándose al precio final de los alimentos.

El estrecho de Ormuz está cerrado, es punto de importancia estratégica mundial que separa las costas de Irán y Omán, se encuentra entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán y por sus aguas se transporta alrededor del 20 % de la producción mundial de crudo y también de gas.

Márgenes ajustados y decisiones productivas

En América Latina, productores enfrentan un escenario complejo: mayores costos de insumos y energía combinados con mercados internacionales volátiles. Aunque los precios de los commodities pueden reaccionar al alza por incertidumbre geopolítica, el beneficio no siempre compensa el incremento de costos.

El resultado es una reducción de márgenes netos, que puede derivar en:

  • Menor inversión tecnológica

  • Ajuste en fertilización

  • Cambios en rotaciones

  • Disminución de superficie sembrada

La FAO advierte que los conflictos generan impactos que trascienden lo inmediato: desplazamientos de población, pérdida de mano de obra agrícola, deterioro de infraestructura y afectación de activos productivos como ganado o maquinaria.

En este marco, organismos internacionales como el Banco Mundial, la Unión Europea y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han desarrollado guías para evaluaciones post desastre (PDNA) adaptadas a contextos de conflicto, con el objetivo de evitar que las respuestas económicas profundicen tensiones estructurales.

Impacto en los precios de alimentos

A corto plazo, el efecto dominante es el aumento de costos de producción. A mediano plazo, la incertidumbre tiende a sostener la volatilidad de los precios internacionales de alimentos.

En países importadores netos de granos y fertilizantes, el encarecimiento se traduce en inflación alimentaria. En exportadores como Argentina, el escenario es ambivalente: pueden mejorar los precios internacionales, pero los costos internos suben en paralelo.

Un conflicto lejano, consecuencias globales

La guerra contra Irán en 2026 demuestra, una vez más, la interconexión del sistema agroalimentario global. Lo que ocurre en una región estratégica para la energía y los fertilizantes repercute en los márgenes de un productor de maíz en la pampa húmeda y en el precio del pan en cualquier ciudad del mundo.

En un sector donde la planificación depende de estabilidad y previsibilidad, la incertidumbre geopolítica se convierte en una variable más —y cada vez más determinante— dentro del cálculo productivo.

Por Matilde Fierro, editora de Primicias Rurales
La actividad económica apenas se mueve: leve repunte en diciembre tras meses en baja

La actividad económica apenas se mueve: leve repunte en diciembre tras meses en baja

El índice que mide el pulso de la economía argentina mostró una suba mínima en diciembre y cortó una larga racha negativa. El agro sostuvo el resultado, mientras industria, consumo y empleo siguen débiles.

 

Rosario, martes 3 febrero (PR/26) — La economía argentina dio una señal muy tenue de recuperación al cierre de 2025. En diciembre, el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), que reúne varios indicadores clave para medir el nivel de actividad, subió apenas 0,01% respecto de noviembre.

Aunque el dato es casi neutro, resulta relevante porque interrumpe varios meses consecutivos de caídas.

El repunte se apoyó principalmente en el buen desempeño del sector agrícola, que logró compensar parcialmente las bajas en áreas sensibles como el consumo, el empleo, la recaudación y las importaciones. Aun así, la economía todavía muestra un nivel inferior al de un año atrás, reflejando que la recuperación es frágil y desigual entre sectores.

El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024.

El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación del 0,01% en diciembre respecto al mes anterior y del -0,8% con relación al registro de diciembre 2024. A pesar de ello, el nivel promedio del indicador para todo el año se ubicó un 4,0% por encima del promedio del año anterior.

La tasa de cambio mensual del último mes interrumpe una seguidilla de variaciones negativas que configuran un pico provisorio en febrero 2025. El dato levemente positivo de diciembre se apuntala particularmente en el desempeño del sector agrícola, que compensa la caída de importaciones, patentamientos de vehículos, recaudación y empleo.

  1. Los indicadores del ciclo económico argentino

Al analizar la Tabla 1, se observa que cuatro de los diez indicadores presentan tasas mensuales positivas. La Tabla 2, por su parte, señala que en términos interanuales son tres los indicadores que exhiben mejoras respecto al nivel de diciembre de 2024[1].

El avance mensual de labores agrícolas registra un incremento mensual de 3,3% en diciembre, la tercera de manera consecutiva. El fuerte avance en las labores de una cosecha fina récord apuntaló al sector agrícola, que además registró también un notorio progreso en la implantación de los cultivos de la cosecha gruesa, particularmente soja y maíz. De esta manera, el indicador se ubica 16,0% por encima del nivel de diciembre 2024 y alcanza un máximo histórico.

La producción industrial se estima un repunte del 1,0% en el cierre de 2025 respecto del mes anterior, lo que interrumpiría nueve meses consecutivos de caídas. La variación respecto a doce meses atrás, en tanto, se estima en -4,5%, y continúa destacándose una marcada heterogeneidad al interior de las diferentes ramas.

La actividad de la construcción se recuperó levemente en diciembre, con una variación mensual del 0,1%, que permitió sostener un incremento del 1,3% en la comparación con el último mes de 2024. Las entidades del sector mantienen expectativas más positivas para los próximos meses, particularmente apuntaladas por una evolución positiva de las autorizaciones de obra en los principales centros urbanos del país y a la expectativa de una mayor dinamización del crédito.

Las importaciones totales de bienes registraron su tercera caída mensual en diciembre, con una merma del 1,2%, mientras que la comparación con igual mes del año pasado exhibe una contracción del 1,3%. En contraposición, las exportaciones tuvieron un 2025 particularmente bueno, impulsando la balanza comercial que duplicó su volumen mensual entre junio y diciembre.

Por su parte, las ventas minoristas encadenan nueve meses consecutivos en baja, con una caída mensual en diciembre estimada en 0,1%. En la comparación con diciembre de 2024, la caída estimada para los últimos doce meses alcanza el 6,0%.

Los patentamientos de vehículos nuevos muestran una caída del 3,2% en diciembre y acumulan una merma del 6,4% respecto a diciembre de 2024. Sin embargo, gracias al buen inicio de año, el volumen patentado en todo 2025 constituye el mejor registro desde 2018.

La recaudación total del gobierno nacional volvió a presentar una contracción mensual, luego de dos meses de repunte. El dato de diciembre indica una caída del 0,6% mensual, que se explica por contracciones en la recaudación por impuestos al comercio exterior y el IVA, mientras que la variación interanual en términos reales fue del -6,9%.

El número de asalariados privados registrados presenta una merma de 0,16% mensual en diciembre, en tanto que cae un 1,5% con relación al nivel de diciembre 2024.

Por su parte, la tasa de entrada al mercado laboral presenta un incremento estimado en diciembre del 1,8%. En los últimos doce meses se estima un incremento del indicador del 8,7%, equivalente a una suba de 0,15 puntos porcentuales en el nivel de la tasa (pasó de 1,75 en diciembre de 2024 al 1,90 del último mes[2]).

Finalmente, la remuneración bruta total de los empleados privados registrados evidencia una nueva variación negativa del -1,0% en diciembre, cerrando el año con una caída estimada del 1,9% en la comparación interanual.

  1. Síntesis y perspectivas

Los nuevos datos disponibles provocaron una corrección negativa de las estimaciones realizadas los meses previos, mientras que diciembre exhibe una variación positiva que interrumpe los siete meses anteriores de valores negativos. Durante 2025 las variables más afectadas se relacionan con la producción industrial, el consumo minorista y el empleo registrado, mientras que el dinamismo en el sector agrícola y agroindustrial fue relevante para aminorar el efecto negativo de dichos indicadores. Además, el índice de difusión de series coincidentes, que presenta el porcentaje de series componentes del ICA-ARG que variaron de manera positiva en los últimos seis meses, se mantuvo entre el 18% y el 22% en los últimos cuatro meses del año, por debajo de los valores de referencia que mantiene una economía en expansión.

Por su parte, el Índice Compuesto Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG) tuvo un cierre del 2025 más auspicioso. En diciembre la variación mensual del indicador fue del 0,5%, con nueve de los doce indicadores líderes aportando de manera positiva, valor que viene mejorando mes a mes desde septiembre.

En diciembre, destacan en su buen desempeño las variables referidas a los mercados financieros, el gasto de capital del gobierno nacional, el índice de confianza del consumidor, el índice de tipo de cambio real multilateral y los precios de materias primas de exportación. Como contracara, continúa el deterioro de la base monetaria, las transferencias de vehículos usados y el patentamiento de maquinarias.

 

A pesar del debilitamiento de la actividad económica entre marzo y noviembre, en los últimos meses se observan algunos progresos que permiten mantener perspectivas más optimistas para la actividad en el comienzo de 2026.

La mejoría en los indicadores líderes y el ICA-ARG ocurren en un contexto de mayor estabilidad de variables que definen buena parte de las decisiones de los agentes, como las tasas de interés y el tipo de cambio.

Es importante que este contexto macroeconómico menos volátil persista, para que continúe mejorando el clima de negocios y brinde sustento a una mejora generalizada que se difunda hacia variables clave como la actividad industrial, el empleo y el consumo.

[1] La tonalidad de colores en las tablas se gradúa en base a la mayor tasa de cambio positiva y negativa, respectivamente, que haya presentado cada serie en su último ciclo completo (valle-pico-valle).

[2] La tasa de entrada al mercado laboral es un indicador expresado en tasas porcentuales, por lo cual para la construcción del ICA-ARG la misma se introduce como diferencia, en lugar de tasa de cambio. Sin embargo, en el análisis presentamos sus variaciones como tasas de cambio porcentual, para facilitar su lectura, en lugar de diferencia de puntos porcentuales en su nivel.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Mercado de campos: menos oferta, demanda firme y señales de suba en los valores rurales

Mercado de campos: menos oferta, demanda firme y señales de suba en los valores rurales

Tras un semestre marcado por la escasez de oferta, vaivenes políticos y reactivación de la demanda, el mercado inmobiliario rural cerró 2025 con valores firmes, mayor interés por campos agrícolas y señales de revalorización en varias zonas, en un contexto donde las expectativas económicas y la estabilidad macro vuelven a ser determinantes.
Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — Durante el segundo semestre de 2025, el mercado de campos mostró inicialmente un buen nivel de actividad, aunque luego fue disminuyendo en relación con el ritmo observado durante el primer semestre, principalmente debido a la escasez de oferta.
Esta situación se evidenció en primer lugar en los campos agrícolas de la Pampa Húmeda y luego se fue extendiendo progresivamente a las distintas zonas.
Adicionalmente, se produjo un punto de inflexión relevante a partir de la contundente derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Dicho resultado descolocó tanto a propios como a ajenos.
Los mercados se mostraron erráticos y, en lo que respecta al mercado inmobiliario rural, se observó un freno en la actividad. La reacción llegó casi dos meses después, en octubre, y no tardó en reactivar la dinámica que se venía sosteniendo durante el primer semestre.
Principales tendencias
 
1. Oferta y demanda
La actividad del mercado continúa firme. Se consolidó el desequilibrio entre la oferta y la demanda, producto de que los campos se vendieron con mayor rapidez de lo que se reponían al mercado. Este leve desbalance se sostuvo a lo largo de los meses, generando una presión alcista sobre los valores.
En conclusión, una demanda intensa y sostenida frente a una oferta escasa y volátil permitió que algunas zonas mostraran una recuperación de precios, comenzando por los campos agrícolas de mejor calidad edafológica y climática.
2. Tipología de campos más demandados
Como es habitual, el interés se concentra inicialmente en los campos agrícolas, para luego extenderse hacia los campos mixtos y, con distintos tiempos, hacia los ganaderos. Este proceso suele iniciarse en la Cuenca del Salado y luego avanzar hacia zonas menos productivas.
El incremento del interés por campos ganaderos también estuvo impulsado por el buen momento que atraviesa dicha actividad, favorecido por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. A esto se suma la opinión positiva de reconocidos especialistas, lo que ha contribuido a que vuelvan a captar atención campos que permanecieron relegados durante largos períodos.
3. Modalidades de compra
En las zonas agrícolas, la modalidad de compra continúa siendo mayoritariamente al contado, aunque no es inusual encontrar operaciones cerradas con plazos. Esto ha vuelto a poner en agenda un tema que había quedado relegado: la tasa de interés aplicada a los saldos financiados. Actualmente, dicha tasa ronda el 5% anual en dólares, aunque sigue siendo un punto de debate entre las partes.
En las zonas ganaderas, especialmente aquellas más alejadas de los centros urbanos o de consumo, es más frecuente observar propuestas con amplias facilidades de pago. En este segmento, el cambio de mercado se percibe más por la mayor fluidez de las operaciones que por aumentos significativos en los valores.
4. Segmento de alto valor
Durante este semestre se mantuvo el interés por campos de mayor escala y valuación. Se registraron consultas activas y operaciones concretadas en propiedades de alto valor, lo que evidencia un fortalecimiento sostenido de este segmento del mercado.
Actores del mercado
 
Perfil del inversor
El comprador continúa siendo mayoritariamente local y, en términos generales, vinculado al sector agropecuario, aunque no necesariamente a la producción directa.
El contexto internacional, marcado por potenciales conflictos bélicos, lleva a los inversores a evaluar destinos alejados de zonas de tensión. En este sentido, nuestra región vuelve a posicionarse como una alternativa atractiva, sumado a un gobierno que se declara abiertamente favorable al sector agropecuario.
No obstante, persisten algunas limitantes.
La Ley de Tierras continúa sin definiciones jurídicas claras, situación que debería resolverse a la brevedad con criterios técnicos y previsibles.
Asimismo, la vigencia del cepo cambiario para personas jurídicas sigue siendo una traba relevante, ya que impide a las empresas girar dividendos libremente, generando un efecto disuasorio para la inversión en comparación con economías abiertas y dinámicas.
Perfil del vendedor
Continúa predominando la figura del “ciclo familiar cumplido”, es decir, campos pertenecientes a familias con múltiples herederos o sin continuidad en la explotación directa.
Factores macroeconómicos y entorno político
Los actores del mercado valoran especialmente la estabilidad macroeconómica y un enfoque racional en la gestión pública. Bajo este escenario, se proyecta una valorización progresiva de los activos rurales, siempre que el país logre sostener un entorno predecible, institucionalmente sólido y amigable con la inversión. En este sentido, una baja del riesgo país favorecería un mayor interés inversor.
El resultado de las elecciones de medio término contribuyó, sin dudas, a una visión más optimista de cara a 2026, con expectativas de mayor gobernabilidad. Un escenario de mayor claridad política y normativa podría impulsar el ingreso de inversiones tanto locales como extranjeras.
El sector espera y necesita políticas de largo plazo, como la eliminación definitiva de los derechos de exportación (DEX), conocidos como retenciones, o al menos el anuncio de una reducción gradual hasta su eliminación, bajas en las tasas de interés para tener acceso al crédito con fines productivos.
Estas señales, cuando son consistentes y sostenidas, refuerzan la confianza y generan un efecto contagio en los inversores, especialmente entre los productores, que buscan no quedar al margen de un escenario favorable. Reglas claras y previsibles son esenciales: sin un horizonte definido, no hay inversión.
Evolución de precios en ciertas zonas
Algunas áreas ya exhiben señales claras de un proceso lento pero sostenido de revalorización. Esta tendencia está estrechamente ligada a las expectativas económicas y políticas del actual gobierno, siendo su alcance y duración dependientes del desempeño en estos frentes.
Conclusión:
Luego de un breve bache entre la elección provincial de Buenos Aires y las elecciones nacionales de medio término, la dinámica del mercado se mantiene firme y activa. Solo cabe mencionar el clásico paréntesis que imponen las fiestas de fin de año, que, en esta oportunidad, al caer a mitad de semana, interrumpieron la actividad durante la segunda quincena de diciembre, generando un lógico impasse.
El desafío para los operadores del mercado inmobiliario rural será actuar con cautela y prudencia al momento de tasar, evitando caer en excesos de optimismo. Tasar correctamente en contextos de valores firmes siempre resulta complejo. La evolución de la demanda y, especialmente, del plan económico será clave para sostener esta dinámica en el tiempo.
Primicias Rurales
Fuente: CAIR Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales
Enero récord para el agro: sube 82% la liquidación de divisas del complejo oleaginoso-cerealero

Enero récord para el agro: sube 82% la liquidación de divisas del complejo oleaginoso-cerealero

Así lo informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

 

Las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron USD 1.850 millones durante enero de 2026, lo que representa un incremento del 82% en comparación con diciembre del año pasado. FOTO Agencia NA

Buenos Aires, lunes 2 febrero (PR/26) — Las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron USD 1.850 millones durante enero de 2026, lo que representa un incremento del 82% en comparación con diciembre del año pasado, informaron la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

De acuerdo con el comunicado oficial, el fuerte ingreso de divisas estuvo impulsado por el aumento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de la soja, principales rubros del sector.

Las entidades destacaron que el ingreso mensual de divisas es clave para sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible y aclararon que la liquidación está directamente vinculada a operaciones de exportación que suelen anticiparse entre 30 y 90 días, según el tipo de producto, por lo que no existen demoras en el proceso.

CIARA y CEC remarcaron además que las comparaciones estadísticas entre distintos períodos deben tomarse con cautela, ya que la liquidación de divisas está influida por múltiples factores externos, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, cambios regulatorios y el ciclo comercial de los granos.

El complejo oleaginoso-cerealero, que representa cerca del 48% de las exportaciones argentinas, aportó en 2025 alrededor del 47% del total exportado por el país, según datos del INDEC.

La harina de soja continúa siendo el principal producto de exportación, seguida por el aceite de soja y el maíz, en un contexto en el que el sector advierte sobre el estancamiento de la producción y la fuerte dependencia de las variaciones de precios internacionales.

 

 

 

 

Fuente: #AgenciaNA

Primicias Rurales

Radiografía anual y tendencias a futuro en el agro: 2025 el año que aceleró el cambio

Radiografía anual y tendencias a futuro en el agro: 2025 el año que aceleró el cambio

El agro argentino deja atrás un año atravesado por tensiones climáticas, presión de costos y mercados volátiles, pero también por una aceleración histórica en adopción tecnológica. La digitalización, la trazabilidad y la inteligencia artificial pasan de promesa a requisito para competir en 2026.

 

Buenos Aires, 13 de enero (PR/26) .- El 2025 cerró como un año bisagra para el agro argentino. No por un único factor, sino por varios: la superposición de las inundaciones en la zona núcleo, algunas sequías regionales, ajustes de márgenes, reacomodamientos en los mercados internacionales y, sobre todo, por un cambio profundo en la forma en que el productor compra, vende y gestiona su negocio.

Lo que hasta hace algunos años era una promesa —la digitalización del campo— hoy es una realidad consolidada, con impacto directo en la productividad, los costos y la velocidad de toma de decisiones.

Un año marcado por tensiones, adopción tecnológica y resiliencia

A nivel estructural, el agro tuvo que navegar un 2025 que combinó presión en los costos, incertidumbre política y cambios en las dinámicas de exportación. Pero, a la vez, fue un año que aceleró comportamientos que venían creciendo en silencio: la adopción tecnológica, la gestión por datos y el uso de nuevas plataformas digitales para comercializar hacienda y planificar inversiones.

Según datos citados por especialistas del sector, el 70% de los productores argentinos ya utiliza alguna herramienta tecnológica para gestionar su negocio (Cámara Argentina de Agtech, 2025). Esta cifra refleja un cambio cultural profundo: el productor dejó de ver la tecnología como “accesorio” y pasó a elegir soluciones que le permiten mejorar tiempos, reducir costos y ganar previsión.

“A través de la tecnología hoy los productores pueden cotizar gratis y sin compromiso de venta, obtener una referencia real de mercado para tomar decisiones estratégicas y gestionar de manera autónoma sus cobros y pagos, brindando mayor previsibilidad financiera”, explica Emilio Herz, CEO de deCampoaCampo, el mercado ganadero digital más grande del país, y agrega: “En medio de un escenario económico desafiante, los productores que logran planificar con información precisa —y no con corazonadas— son los que marcan la diferencia”.

Uno de los movimientos más claros del año fue el crecimiento del comercio digital de ganado. En 2025, productores, consignatarios, frigoríficos e incluso cadenas de supermercados están utilizando marketplaces digitales para operar a distancia, validar información sanitaria y cerrar acuerdos de forma más eficiente.

El mercado digital dejó de ser complementario para convertirse en parte del canal principal de comercialización. Y hay datos concretos que lo respaldan: la plataforma deCampoaCampo —uno de los jugadores más relevantes del ecosistema— ya reporta más de 3.5 millones de cabezas comercializadas y más de 150.000 usuarios registrados en su ecosistema digital.

A ese número se suma un dato clave: en 2025 el crecimiento en volumen operado fue del 40%, el más alto desde la creación de la compañía hace 15 años. “Si bien todos los años crecimos, nunca lo hicimos a este ritmo. Y no solo en volumen: todas las métricas acompañaron ese crecimiento, tanto en usuarios nuevos como en la cantidad de sociedades que operan habitualmente con la plataforma”, explica Pedro López Meyer, Gerente de Planificación, Soporte y Gestión de deCampoaCampo.

Pero el diferencial del último año no estuvo solo en sumar usuarios, sino en la adopción genuina de la tecnología. “Antes muchos productores descargaban la aplicación pero entraban esporádicamente o no la usaban de manera activa. En 2025 eso cambió: los ingresos a la plataforma para consultar precios crecieron más de un 100%, y la autogestión de cotizaciones y compras pasó del 40% al 85%, demostrando que los usuarios se volcaron a manejar de manera autónoma la plataforma”, detalla López Meyer.

El uso de deCampoPagos, la herramienta para la gestión de cada pago de las operaciones, también creció en adopción: prácticamente el 100% de los usuarios activos, tanto productores como transportistas, autogestionan el saldo de sus operaciones.

Estos datos confirman que la digitalización dejó de ser exploratoria y pasó a formar parte de la operatoria diaria del negocio ganadero, con un nuevo estándar: información, trazabilidad, inmediatez, logística y operación, todo dentro de una misma interfaz.

Tecnología, trazabilidad y datos: la agenda que viene

Otro de los ejes del año fue la consolidación de la agenda AgTech en Argentina. El Gobierno y distintos observatorios sectoriales impulsaron iniciativas ligadas a Agricultura 4.0, sensores, automatización, monitoreo remoto, big data y soluciones para ganadería inteligente.

Este marco público-privado aceleró la adopción de herramientas móviles y modelos predictivos. Para el 2026, tres vectores serán determinantes:

1. Trazabilidad obligatoria y mejores estándares. La presión de los mercados internacionales —particularmente en la demanda de carne certificada, baja huella ambiental y mayor control sanitario— obliga a incorporar sistemas de seguimiento digital. Europa, China y Medio Oriente ya dan señales en esa dirección, condicionando precios y cupos.

2. Integración de datos y predicción. Los productores empiezan a centralizar información de clima, genética, sanidad, costos y mercados en plataformas únicas. Esto habilita pronósticos más precisos y decisiones tomadas con menos intuición y más evidencia.

3. Inteligencia artificial aplicada al campo. La IA tendrá un rol transversal en 2026: desde modelos de pricing y análisis de riesgo hasta asistentes que recomiendan cuándo vender, qué insumos comprar o cómo mejorar la performance del rodeo.

Sin dudas, los beneficios que le dan las soluciones tecnológicas a los productores son infinitas: “Cualquier empresa tecnológica que encuentre un problema concreto del productor y logre mejorarle la diaria —ya sea en tiempo, costos o eficiencia— va a ser bienvenida y adoptada rápidamente”, expresa Herz. El desafío, sin embargo, es que la solución tenga idioma de productor: simple de implementar, simple de usar y que le agregue valor.

Muchas soluciones quedan a mitad de camino por falta de usabilidad o por intentar resolver un problema que no es prioritario en la operación diaria. En este contexto, la plataforma se prepara para un salto cualitativo: convertirse no solo en un marketplace, sino en la estructura de procesamiento digital de todas las operaciones del productor, aun cuando hayan sido realizadas fuera del ecosistema de la app.

“En 2026 vamos a permitir que cualquier usuario procese la operación —ya sea que la haya realizado con deCampoaCampo o con cualquier otro canal— dentro de nuestra plataforma”, adelantan desde la empresa. Esto incluye coordinación de transporte, procesamiento de pagos, integración con factoring y gestión del saldo operativo.

El objetivo es claro: que deCampoaCampo funcione como la herramienta que procesa todo lo que entra y sale del campo, agilizando la administración, reduciendo errores y permitiendo al productor tener trazabilidad financiera y operativa en un solo lugar.

2026: un año para decidir

Si el 2025 fue el año de la aceleración, el 2026 será el año de las decisiones estratégicas. Los especialistas coinciden en una agenda mínima que definirá competitividad:

● Más trazabilidad para cumplir normas internacionales.

● Integración de datos para reducir incertidumbre operativa.

● Comercialización digital como eje central del negocio, no como un complemento.

● Automatización y eficiencia para enfrentar márgenes cada vez más ajustados.

● Adopción de IA para mejorar predicción y minimizar riesgo.

La pregunta para el sector no es si la digitalización seguirá avanzando, sino qué tan rápido podrá cada productor sumarse al nuevo modelo productivo que ya domina la actividad.

Sobre deCampoaCampo

Único Mercado Ganadero Digital que le permite a los productores controlar el 100% de su negocio, eligiendo sus propias condiciones comerciales de compra y venta garantizando transparencia y rentabilidad para el productor.

Con 15 años de operación, y el respaldo de Pedro Genta y Cía, consignataria con más de 100 años de trayectoria en el mercado, deCampoaCampo se ha consolidado como una de las cinco empresas que más operan en el país, con más de 3 millones de cabezas comercializadas y un promedio mensual de 40.000 cabezas operadas en todo el territorio.

Además, con su billetera virtual, deCampoPagos, ofrece máxima flexibilidad y control sobre los cobros, permitiendo a los productores acceder a su saldo desde el momento de la carga del lote, realizar pagos de servicios y gestionar plazos de pago de manera eficiente.

Primicias Rurales

Fuente: deCampoaCampo