May 21, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Ganadería
Con un crecimiento del 27,5% en el primer trimestre de 2026, el gigante asiático reafirma su liderazgo importador. Sin embargo, el nuevo sistema de cuotas y un arancel de castigo del 55% desafían la estrategia exportadora argentina, que ya concentra casi el 40% de sus divisas en ese destino.
Buenos Aires, jueves 21 de mayo (PR/26) .- El mercado mundial de la carne vacuna sigue orbitando alrededor de un único y previsible sol: China. A pesar de los nubarrones macroeconómicos que moderan su ritmo de crecimiento, el gigante asiático devoró 869.080 toneladas de proteína roja solo en el primer trimestre de 2026, lo que representa un salto interanual del 27,5%. La factura total ascendió a los 4.869 millones de dólares, consolidando a la región como el engranaje insustituible del comercio global.
Sin embargo, detrás de la contundencia de los números se esconde un cambio de paradigma geopolítico. Beijing decidió que el libre albedrío importador llegó a su fin, inaugurando una era de sintonía fina y fuerte proteccionismo hacia su cadena de ganaderos locales.
El cerrojo de Beijing: Cuotas y aranceles de castigo
La gran novedad de este 2026, que mantiene en vilo a los departamentos de comercio exterior de los principales países proveedores, es el nuevo esquema de restricciones comerciales implementado desde enero por el Ministerio de Comercio chino. Tras una exhaustiva investigación impulsada por las protestas de sus productores internos, el gobierno fijó un cupo global de importación de 2,69 millones de toneladas para todo el año.
El verdadero «arma disuasoria» de esta política no es el cupo en sí —que se sitúa apenas por debajo del récord histórico del año pasado— sino el castigo para quien lo supere: un arancel adicional del 55% para los embarques que excedan los límites asignados. Esta medida frena la especulación y obliga a los países exportadores a una administración quirúrgica de sus saldos enviables si no quieren quedar fuera de precio.
La posición argentina: Un cupo «neutral» pero de alta dependencia
Para la industria frigorífica argentina, el nuevo escenario plantea tanto un alivio de corto plazo como un desafío logístico de largo alcance. Dentro del reparto de la torta asiática, la Argentina recibió un cupo de entre 510.000 y 511.000 toneladas anuales para 2026.
Desde la perspectiva de los negocios, este volumen es calificado como «neutral»: empata prácticamente con los niveles reales de embarque registrados en 2025, lo que garantiza mantener la inercia comercial sin perder terreno frente a competidores directos como Brasil o Uruguay.
La radiografía de la dependencia actual queda expuesta en las últimas estadísticas del IPCVA:
-
Volumen: Históricamente, China absorbe de manera oscilante entre el 55% y el 70% del volumen total de la carne que la Argentina vende al mundo.
-
Divisas: En lo que va de 2026, el mercado chino inyectó entre el 35% y el 40% del valor total exportado por el sector ganadero nacional.
El desafío de la sintonía fina
La lección que deja este nuevo escenario en 2026 es clara. China ya no es un mercado de aspiración ilimitada donde colocar saldos; ahora es un tablero regulado que exige previsibilidad.
Con casi 4 de cada 10 dólares de la exportación cárnica argentina atados a las decisiones de Beijing, el complejo exportador local enfrenta el desafío de cumplir eficientemente con la cuota asignada sin generar sobrestocks que activen la penalización del 55%. Al mismo tiempo, la coyuntura obliga a la Argentina a acelerar la apertura y consolidación de mercados alternativos de alto valor para evitar que el motor de su comercio exterior dependa exclusivamente del humor de una sola ventanilla.
Primicias Rurales
Fuente: IPCVA
May 19, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Especial
Con una proyección de ingresos que escala a los US$ 36.111 millones, el sector agroindustrial argentino se consolida como el motor de la estabilización macroeconómica. Sin embargo, detrás del optimismo por la recuperación de los volúmenes de soja y maíz, asoman márgenes ajustados por el precio de los insumos y una infraestructura fluvial que empieza a dar señales de alerta.
Buenos Aires, martes 19 de mayo (PR/26) .- El último ajuste de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que sumó US$ 800 millones a la previsión de exportaciones para 2026, no es un dato menor: es el síntoma de un sector que ha sabido capitalizar tanto la resiliencia productiva como un contexto global favorable.
Como agrónomo, observo con entusiasmo una cosecha de soja que alcanza las 50 millones de toneladas y un maíz récord de 68 millones. Pero como economista, entiendo que estas cifras, aunque contundentes, deben leerse en el marco de una rentabilidad que todavía se siente «con la sábana corta» en el interior del país.
El escenario de precios internacionales, tonificado por el renovado apetito de China tras los acuerdos comerciales con Estados Unidos, ha puesto un piso de valor que no veíamos en más de un año, con la soja posicionándose por encima de los US$ 447 en Chicago. Esta «ayuda» externa se combina localmente con un proceso de normalización fiscal y cambiaria que es, quizás, el cambio estructural más profundo de esta campaña. La reducción gradual de las retenciones —llevando a la soja al 24% y al maíz al 8,5%— y la virtual desaparición de la brecha cambiaria han devuelto al productor un horizonte de previsibilidad que permite acelerar la liquidación en el Mercado Libre de Cambios.
No obstante, la euforia estadística debe ser matizada por la realidad de los costos. El complejo triguero 2026/27 es el primer semáforo amarillo. El encarecimiento de la urea, que tocó los US$ 890 por tonelada, ha pulverizado los márgenes en campos alquilados, donde la ecuación arroja pérdidas de US$ 128 por hectárea. Estamos ante una paradoja: mientras celebramos el ingreso de divisas por la cosecha gruesa, la intención de siembra del trigo cae un 17% por la asfixia de los costos de fertilización.
A esto se suma el desafío logístico. El nivel del río Paraná en Rosario, en torno a los 2,22 metros, ya impone límites al calado de los buques. Esto significa que, a pesar de tener los granos, sacarlos al mundo es hoy más caro por los «falsos fletes» y la necesidad de completar carga en puertos de aguas profundas.
En conclusión, el agro le está cumpliendo al país con un aporte de divisas idéntico al de 2025 pero en un marco de mayor transparencia económica. El desafío para lo que resta de 2026 no será solo producir más, sino gestionar la eficiencia de los costos y la infraestructura. Sin una mirada integral que contemple el abaratamiento de los insumos y la mejora de la hidrovía, corremos el riesgo de que la «revancha del campo» sea una oportunidad aprovechada solo a medias por quienes, día a día, asumen el riesgo en el surco.
Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas
Mar 12, 2026 | Actualidad, Agricultura, Especial
La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) dio a conocer el nuevo informe de coyuntura de su asesor económico, el Lic. Jorge Ingaramo, donde se destaca un horizonte excepcional para el cultivo. El USDA (Departamento de Agricultura de los EE. UU.) elevó su proyección de la cosecha argentina a 7 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento interanual del 25,2%.
Buenos Aires, 12 de marzo (PR/26) .- Por su parte, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantiene una previsión de 6,2 millones de toneladas, subrayando rendimientos que superan los promedios históricos.
Campaña Local: Avance de cosecha y rendimientos regionales
Según los datos del informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires al 4 de marzo:
· Rendimientos: Con el 33,8% del área apta cosechada, el rinde medio nacional alcanza los 23 qq/ha.
· Zonas destacadas: El NEA y el Centro-Este de Entre Ríos ya finalizaron su cosecha con 22,4 y 21,2 qq/ha respectivamente. En el Centro-Norte de Córdoba, los rindes alcanzan los 28,1 qq/ha, mientras que en el Norte de La Pampa y Oeste de Buenos Aires se registran picos de 27,7 qq/ha.

Volumen recolectado: Hasta la fecha, se han recolectado 2,08 millones de toneladas.
Comercio Exterior: El complejo de mayor crecimiento
El dinamismo del sector queda reflejado en las estadísticas oficiales y de cámaras del sector:
· Exportaciones (CAA): El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) informó que, en enero de 2026, el complejo girasol exportó U$S 210,1 millones, registrando una suba interanual del 173,2%.
· Cuota de Mercado (USDA): Las exportaciones argentinas de aceite representarán el 13,8% del total mundial, ganando terreno frente a la caída de la participación de Ucrania (33,2%) y Rusia (30,3%).
· Escasez global: El USDA advierte que, aunque la oferta argentina alivia la tensión, la relación stocks/consumo de aceite de girasol sigue cayendo, situándose en un 13,5%.
Precios y Dinámica Comercial
· FOB y Rotterdam: La Bolsa de Cereales consigna precios CIF Rotterdam para el aceite de girasol de hasta U$S/tn 1.483,75 para abril, mientras que el FOB local se ubica en U$S/tn 1.290 para marzo.
· Valor del Grano: Según la misma entidad, el valor Cámara Rosario se sitúa en $534.660 por tonelada (aprox. U$S 386).
· Compras de la industria: La Secretaría de Agricultura publicó que las compras de girasol para la campaña 2024-2025 alcanzan las MT 3,92, un 37,9% más que el ciclo anterior. Para la nueva campaña 2025-2026, las compras ya suman MT 2,91, un incremento interanual del 69,3%.
Desde ASAGIR destacaron que las cifras del USDA y de la Bolsa de Cereales, sumadas al vertiginoso crecimiento exportador que reporta el CAA, confirman que el girasol es el gran protagonista de la agroindustria actual. El Congreso Anual “Mar de Girasol” en Mar del Plata, el próximo 16 de abril, será la oportunidad clave mostrar el potencial del cultivo y consolidar estos nuevos mercados.
Acerca de ASAGIR: La Asociación Argentina de Girasol es una organización integrada por todos los sectores de la cadena de valor del girasol, cuyo objetivo es promover la competitividad y el crecimiento sostenible del cultivo en el país.
Fuente: ASAGIR
Primicias Rurales
Dic 6, 2025 | Actualidad
Buenos Aires, sábado 6 diciembre (PR/25) — La República Argentina destaca la decisión del Consejo y del Parlamento Europeo de posponer por 12 meses la implementación del Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación (EUDR) hasta el 30 de diciembre de 2026.
La decisión de postergar su implementación es un paso en la dirección correcta y se alinea con las numerosas gestiones y planteos realizados por el Gobierno argentino y garantiza que las exportaciones agropecuarias argentinas a la UE no estén sujetas a nuevos requisitos de naturaleza ambiental.
La Argentina ha sido consistente en sus objeciones a esta normativa —de carácter unilateral— y ha aunado esfuerzos con el sector agroexportador para presentar información relevante que, a través de las gestiones diplomáticas y técnicas de la Cancillería y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), permita demostrar que nuestros productos de exportación a la UE conllevan un bajo o despreciable riesgo de deforestación.
La Argentina confía en que este año adicional ofrecerá la posibilidad de llevar adelante un diálogo constructivo con la Comisión Europea que aborde las preocupaciones de sus socios comerciales y dé lugar, en base a información fehaciente, a la reclasificación de la Argentina como país de bajo riesgo.
Nuestro país avanzará asimismo en el desarrollo de planes operativos conjuntos con las Autoridades Competentes de los Estados Miembros de la UE, a fin de facilitar los procesos de control de nuestras exportaciones y evitar impactos negativos en el comercio argentino.
Asimismo, continuaremos promoviendo los esquemas de trazabilidad y certificación de la SAGyP para fortalecer la competitividad de nuestros exportadores de soja, carne y madera, y sus derivados, en el mercado europeo.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca