Maíz: estrategia comercial y señales cruzadas en plena cosecha

Maíz: estrategia comercial y señales cruzadas en plena cosecha

Con fuerte ingreso de camiones al Gran Rosario, los productores aceleran ventas directas mientras la exportación muestra cautela y márgenes positivos.

Buenos Aires, lunes 23 marzo (PR/26) — En pleno avance de la cosecha de maíz, cada eslabón de la cadena comercial ajusta su estrategia en función del contexto de precios, logística y expectativas. El analista Pablo Adreani dijo a La Nación que una gran cantidad de camiones comenzó a llegar a los puertos cerealeros del Gran Rosario.

Llegan principalmente a Timbúes, Villa la Ribera y Puerto San Martín—, lo que derivó en importantes congestionamientos y colas de hasta dos kilómetros en los accesos.

Como precisó Adreani, este fuerte ingreso de mercadería durante marzo confirma una tendencia clara: los productores están optando por vender el maíz disponible directamente desde el campo al puerto, evitando demoras y capturando valores del mercado físico.

Esta dinámica se ve favorecida por las buenas condiciones climáticas, que permiten avanzar con la cosecha, aunque todavía con cierto retraso en términos relativos.

De acuerdo con datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al 11 de marzo la trilla alcanzaba apenas el 10% del área, aunque con rindes que se ubican dentro de parámetros satisfactorios.

En el centro-norte de Santa Fe y la zona núcleo norte, los rendimientos del maíz promedian entre 72 y 97 quintales por hectárea, mientras que en el centro-este de Entre Ríos y el centro-norte de Córdoba se ubican entre 66 y 70 quintales. Con este escenario productivo, la entidad mantiene su proyección de alcanzar 57 millones de toneladas.

El consultor señaló que las ventas semanales de los productores evidencian un ritmo sostenido, aunque en leve desaceleración: 1,1 millones de toneladas en la primera semana de marzo, 900.000 en la segunda y unas 800.000 estimadas para la tercera.

En total, las operaciones acumuladas ascienden a 18 millones de toneladas, según datos oficiales al 11 de marzo.

Como explicó Adreani, de ese volumen total, 10,5 millones de toneladas corresponden a ventas con precio ya fijado, mientras que 7,5 millones fueron comercializadas a fijar. Dentro de este último grupo, solo una pequeña porción —unas 630.000 toneladas— ya tiene precio definido, quedando aún un volumen significativo pendiente de fijación, lo que introduce un elemento de incertidumbre hacia adelante.

En este contexto, detalló el consultor, la exportación muestra una posición neta comprada de 4,7 millones de toneladas —resultado de compras por encima de las ventas externas declaradas—, situación que contribuye a descomprimir tensiones en el mercado. A esto se suma un carry-over estimado en 1,5 millones de toneladas de la campaña anterior, que también influye en la disponibilidad total.

Sin embargo, Adreani advirtió que resulta llamativa la concentración de embarques en los meses inmediatos: marzo acumula 4,6 millones de toneladas declaradas y abril 1,3 millones, mientras que en los meses siguientes los volúmenes caen drásticamente. Para el consultor, esta falta de nuevas ventas externas podría estar vinculada a expectativas del sector exportador, incluso ante la posibilidad de cambios en el esquema de retenciones.

En términos de precios, Adreani consideró que el mercado muestra una situación favorable para los exportadores. Con un valor FOB de US$ 210 por tonelada, el FAS teórico se ubica en torno a los US$ 182, mientras que el mercado disponible cotiza entre US$ 183 y US$ 185.

Esta diferencia, junto con ventajas logísticas y el denominado “pick-up financiero”, permite mejorar los márgenes del negocio exportador.

De acuerdo con el especialista, estos márgenes positivos funcionan como un factor de sostén para los precios, amortiguando eventuales presiones bajistas. No obstante, el comportamiento del mercado futuro refleja cierta cautela: las posiciones abril y julio se mantienen prácticamente en el mismo nivel, lo que indica ausencia de señales claras de suba.

En este escenario, como concluyó el consultor, la evolución de las ventas externas y el ritmo de fijación de precios por parte de los productores serán claves para determinar la tendencia del mercado en las próximas semanas.

El analista es presidente de Pablo Adreani & Asociados

Primicias Rurales

Fuente: La Nación / Otras

El arte del olivo en la Patagonia

El arte del olivo en la Patagonia

Olivar en la provincia de Neuquén, Patagonia. Foto: Florencia Salto.

En Centenario, Praderas Neuquinas combina sensibilidad artística y gestión empresarial para producir aceites de oliva premium y experiencias que revalorizan el producto desde su origen hasta el consumidor.

Neuquén, lunes 23 marzo (PR/26) — Centenario es una localidad de la provincia de Neuquén, ubicada en el departamento Confluencia. Allí, un emprendimiento olivícola logró algo poco frecuente: conjugar sensibilidad artística con lógica empresarial.

Praderas Neuquinas, liderada por Mariana Mauad, no sólo produce aceite de oliva virgen extra de alta calidad, sino que construyó una identidad donde el producto, la experiencia y la historia personal se entrelazan.

Mauad, exbailarina y hoy CEO del proyecto, no duda en definirse primero como artista. Esa mirada atraviesa toda la propuesta. Desde la elección del cultivo hasta el desarrollo del oleoturismo, pasando por el cuidado del proceso productivo, cada decisión parece responder tanto a la búsqueda estética como a la eficiencia. Y es precisamente la calidad del aceite (validada en mercados exigentes) la que permite sostener ese delicado equilibrio entre arte y negocio.
El arte de producir (y percibir) aceite de oliva en la Patagonia

 La historia de Praderas Neuquinas comienza lejos del olivo. El campo, de 120 hectáreas, había sido pensado originalmente para la producción de alfalfa. Sin embargo, los estudios de suelo descartaron esa posibilidad y señalaron al olivo como una alternativa viable. Así, casi por azar, comenzó en 2005 una aventura que con el tiempo se transformaría en un proyecto productivo y cultural.

Matiana Mauad, productora olivícola de la Patagonia, durante una cata de aceite de oliva. Foto: gentileza Mariana Mauad.

Desde el inicio, apostaron por la diversidad. Plantaron seis variedades (Arbequina, Arbosana, Hojiblanca, Picual, Koroneiki y Coratina) para evaluar su adaptación. El resultado sorprendió: todas respondieron de manera óptima a las condiciones de la región. Esa diversidad hoy es una de las claves del proyecto, ya que permite obtener aceites con perfiles sensoriales distintos, desde suaves y frutados hasta intensos y complejos.

La cosecha de aceitunas en el olivar ubicado en Neuquén se realiza de manera manual. Foto: gentileza Mariana Mauad.

En ese contexto, el oleoturismo emerge como la expresión más clara del costado artístico del emprendimiento. Praderas Neuquinas no sólo vende aceite: propone una experiencia. Los visitantes recorren el olivar, participan de catas, degustaciones y actividades sensoriales que buscan conectar al consumidor con el producto desde otro lugar. Como en un atelier, el aceite deja de ser un simple alimento para convertirse en una obra que se aprecia con todos los sentidos.

Escala, inversión y posicionamiento: el lado del negocio

Detrás de esa impronta artística hay una estructura empresarial sólida. Praderas Neuquinas forma parte del grupo Mauad SRL, una empresa especializada en movimientos de suelos a través del uso de explosivos y otras herramientas.

Esa base permitió encarar un desarrollo que hoy alcanza las 70 hectáreas implantadas y una producción cercana a los 40.000 litros anuales de aceite de oliva virgen extra, que crece año a año.

El crecimiento no fue casual. Requirió inversiones significativas, especialmente en infraestructura. Uno de los hitos fue la construcción de un acueducto de 16 kilómetros para garantizar el riego del olivar, una obra clave en una zona donde el acceso al agua es determinante.

Ese desarrollo, además, benefició a otros actores del Parque Industrial de Centenario, generando un impacto que trasciende el propio emprendimiento.

Plantaron seis variedades (Arbequina, Arbosana, Hojiblanca, Picual, Koroneiki y Coratina) para evaluar su adaptación. El resultado sorprendió: todas respondieron de manera óptima a las condiciones del norte de la Patagonia. Foto: Florencia Salto.

El manejo agronómico también es intensivo y planificado. Incluye podas regulares, uso de fertilizantes orgánicos y riego por goteo. La pendiente del terreno evita la acumulación de aire frío, ayudando a reducir riesgos de heladas, un factor crítico en la región.

Durante la cosecha, la almazara opera las 24 horas para procesar rápidamente la fruta y preservar su calidad. En ese período, el equipo se amplía a entre 30 y 40 personas, en su mayoría mano de obra local, lo que refuerza el vínculo con la comunidad.

El riego es por goteo y se usan fertilizantes orgánicos en el olivar. Foto: Florencia Salto.

Ese nivel de cuidado y profesionalización se traduce en un producto premium, con stock limitado y fuerte posicionamiento. Los aceites de Praderas Neuquinas llegan a restaurantes y hoteles de alto nivel en la Patagonia y en Buenos Aires, incluyendo cadenas internacionales. Estar presentes en esos espacios no solo implica un canal comercial, sino también una validación de calidad.

En un contexto donde los aceites patagónicos gozan de reconocimiento por sus características diferenciales (fruto del clima, el suelo y el manejo), la empresa logró consolidarse en un segmento donde el precio no es la variable principal, sino el valor percibido.

Mirada a futuro: exportación y diversificación

Con una base productiva consolidada y un posicionamiento logrado en el mercado interno, el próximo paso parece claro: la exportación. Si bien actualmente no venden al exterior, el proyecto ya cuenta con certificaciones internacionales y avales que abren esa posibilidad. La validación obtenida en concursos internacionales, con medallas de oro, refuerza esa expectativa.

En paralelo, la empresa avanza en la diversificación. Al aceite de oliva se suman otros productos que amplían la propuesta: miel, girgolas, cosmética natural elaborada a partir de aceite de oliva y cera de abejas, e incluso desarrollos innovadores como briquetas gourmet para ahumar a base de orujo. También incursionan en la elaboración de un gin de autor.

Los aceites de oliva patagónicos gozan de un reconocimiento por su calidad, lo que permite su inserción en los más exigentes mercados. Foto: gentileza Mariana Mauad.

El oleoturismo, por su parte, sigue creciendo. A las visitas guiadas y catas se suman almuerzos y experiencias al aire libre, con el objetivo de profundizar el vínculo entre el consumidor y el producto.

En esa línea, el desarrollo de un restaurante dentro del olivar aparece como el próximo paso lógico: cerrar el círculo entre producción, gastronomía y experiencia.

Así, Praderas Neuquinas proyecta su crecimiento sobre una base clara: la calidad del aceite como punto de partida. Es esa calidad la que permite acceder a mercados exigentes, sostener precios premium y, al mismo tiempo, construir una propuesta que trasciende lo estrictamente productivo.

En definitiva, en Centenario, el olivo encontró algo más que un nuevo territorio. Encontró una forma distinta de producir, donde el arte no es un adorno, sino una parte esencial del negocio.
Primicias Rurales
Crédito: Río Negro Rural

 

Las exportaciones de la agroindustria argentina crecieron un 7% en el primer bimestre de 2026

Las exportaciones de la agroindustria argentina crecieron un 7% en el primer bimestre de 2026

La agroindustria arrancó 2026 con suba en exportaciones, impulsada por trigo, girasol y carne, pese a caídas en otros complejos.

 

Buenos Aires, sábado 21 marzo (PR/26) — El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) informó que las exportaciones del sector mantienen una trayectoria de crecimiento en el inicio del año.

Según el relevamiento mensual, la agroindustria generó un total acumulado de 7.463 millones de dólares entre enero y febrero de 2026, lo que representa un incremento de 489 millones de dólares respecto al mismo periodo del año anterior.

Durante el mes de febrero, las divisas generadas por el sector ascendieron a 3.341 millones de dólares. Si bien esta cifra se sitúa 158 millones de dólares por debajo de lo exportado en febrero de 2025 (una variación del -4,5%), el balance del primer bimestre sigue siendo positivo con un alza del 7% interanual.

 

 

Este desempeño estuvo impulsado principalmente por los complejos de Trigo, Girasol y Carne + Cuero vacuno, que fueron los pilares de la suba en lo que va del año. Por su parte, los complejos de Maíz, Soja y Manisero mostraron una retracción que amortiguó el crecimiento del índice general.

En términos relativos, los sectores con mayor dinamismo durante este periodo fueron el Tabacalero, Girasol y Porcinos. Es notable el crecimiento del complejo Girasol, que registró una variación positiva del 220% en el acumulado bimestral frente a 2025.

Desde el CAA se sigue con atención la evolución de la competitividad externa. El Tipo de Cambio Real Multilateral (BCRA) experimentó una disminución del 4% respecto al nivel del mes anterior. No obstante, el indicador se mantiene un 3% por encima del promedio registrado durante el año 2025.

Primicias Rurales
Fuente: CCA
Deutz-Fahr tiene un plan de largo plazo para la Argentina

Deutz-Fahr tiene un plan de largo plazo para la Argentina

Hay una estrategia ambiciosa de crecimiento en distintos segmentos de tractores. La visión de Ignacio Barrenese, Director de Negocios de SDF para la Región Latam.

Buenos Aires, sábado 21 marzoo (PR/26) — Deutz-Fahr trazó una estrategia de largo alcance para la nueva etapa que encara con sus tractores en el mercado argentino.

El nombramiento del concesionario Berger SA como representante oficial en el país es el punto de partida de un plan que apunta a un sostenido posicionamiento.

 

“SDF se maneja en Latinoamérica con una política de representantes en distintos países”, explica Ignacio Barrenese, Director de Negocios de SDF para la Región Latam.

“En 2023, la compañía abrió oficinas en México y desde ahí puede brindar soporte a todos sus distribuidores en Latinoamérica”, agrega.

“Como Argentina ahora está abriendo su economía, tenemos la oportunidad de instalarnos a través de Berger, un concesionario con mucha experiencia en maquinaria agrícola y con muy buena performance”, destaca Barrenese.

Expansión

 

Ignacio Barrenese

 

Los pasos de 2026 en Argentina, son los primeros de un proceso que SDF visualiza con grandes objetivos.

“Tenemos un plan estratégico a 10 años, de crecimiento ambicioso y con la política de abrir agencias de representantes en distintas partes del país”, subraya Barrenese.

“Si bien Berger es el importador master y tiene la atribución de nombrar sub-agentes de venta, SDF brinda apoyo con su experiencia en la selección de los nuevos integrantes de la red comercial”, añade.

“Si bien la marca, operativamente, estuvo afuera de Argentina unos años, permaneció instalada en el corazón de los usuarios y lo comprobamos en la cantidad de fanáticos que saludan el regreso a través de las redes sociales”, puntualiza Barrenese.

“En una primera etapa, vamos a introducir tractores de hasta 130 CV, pero después lanzaremos todas las escalas de potencia”, remarca.

Competencia

El negocio iniciado por Deutz-Fahr contempla las actuales condiciones del mercado nacional, donde hay una fuerte entrada de marcas extranjeras, y especialmente asiáticas.

“SDF es una compañía familiar que hace más de 120 años que está en el negocio y ya va por la cuarta generación. Es un grupo con mucho know how”, expresa Barrenese.

“Incluso, SDF tiene una fábrica en China desde hace 10 años, donde produce a gran escala y a bajos costos”, agrega.

“Entonces, este driver de decisión que pueden tener los clientes por un tractor de menor precio, SDF lo vio hace mucho”, expresa Barrenese.

“Desde China, la compañía hoy está exportando a siete países latinoamericanos. Y podemos llegar a ese segmento donde el precio es lo primordial. Así como podemos llegar a los segmentos donde se privilegia la calidad”, comenta.

Diversidad

Planta de SDF en Turquía

Los enclaves productivos de SDF en el mundo le conceden la posibilidad de afrontar el perfil de cada mercado con productos a medida.

«Tenemos una amplia matriz productiva para elegir los tractores según las aplicaciones. Puede ser la caña de azúcar o los cítricos hasta vitivinicultura. Hay un portfolio extenso que se adapta a los requerimientos de los usuarios”, especifica Barrenese.

“Cubrimos desde el cliente que quiere un producto mecánico simple, pero robusto, que no se rompa, hasta el cliente que necesita un tractor con mucha tecnología”, agrega.

Escalas

Planta de SDF en India

Fuente:

“Como SDF tiene plantas en India y Turquía, por ejemplo, disponemos de distintas opciones en tractores más básicos”, detalla Barrenese.

“Pero si se trata de ofrecer un tractor especializado, frutero, con cabina especial para producciones donde se hacen pulverizaciones, está el producto hecho en Italia”, ejemplifica.

Todo se completa con el centro de repuestos que funciona en Alemania, y que por capacidad y logística, atiende los negocios de SDF en el mundo.

Sobre SDF:
SDF (Same Deutz-Fahr) es un grupo industrial de origen italiano especializado en la fabricación de tractores, cosechadoras y maquinaria agrícola.
Cuenta con presencia global, plantas productivas en distintos continentes y más de 120 años de experiencia en el sector.

 

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Fuente: Maquinac

El negocio de los hongos frescos crece en Argentina

El negocio de los hongos frescos crece en Argentina

El consumo de hongos frescos crece sostenidamente en el país, impulsado por cambios en la alimentación, inversiones productivas, y mayor presencia en los hogares.

Foto: Marcos Calderón gerente general de Hongos del Pilar

Buenos Aires, viernes 20 marzo (PR/26) — El negocio de los hongos frescos gana cada vez más espacio en Argentina, con un consumo que crece cerca del 6% anual, impulsado por cambios en los hábitos alimentarios, mayor interés por productos saludables, y una expansión que ya supera el ámbito gastronómico profesional, instalándose en la cocina cotidiana de los hogares.

En este contexto, empresas del sector avanzan con inversiones para ampliar su capacidad productiva, mejorar procesos, y responder a una demanda sostenida, como es el caso de Hongos del Pilar, que proyecta invertir US$ 3 millones en 2026, para expandir su infraestructura, incorporar tecnología, y alcanzar una producción de 3 millones de kilos anuales hacia 2030.

Actualmente, la compañía produce más de 2 millones de kilos de champignones y portobellos por año, desde su planta de 13.500 m² en la provincia de Buenos Aires, abasteciendo entre el 45% y el 50% del mercado nacional, consolidándose como uno de los principales actores del sector, con 235 empleados.

El crecimiento también se refleja en su facturación, que alcanzó unos US$ 8 millones en 2025, con proyección de llegar a US$ 11 millones en 2026, apoyada en una red de distribución centrada en el Gran Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.

La historia de la empresa remite a los años 80, cuando la escasez de hongos frescos en Buenos Aires llevó a su fundador, Gustavo Calderón, a iniciar un cultivo propio, sin experiencia previa, adaptando una vieja criadora de pollos, combinando producción y venta diaria, dando origen a un emprendimiento familiar que con el tiempo se transformó en una empresa líder.

El desarrollo del sector acompañó cambios más amplios del mercado, con un consumo que pasó de estar concentrado en restaurantes y hoteles, a expandirse con la llegada de supermercados, nuevas tendencias alimentarias, y mayor accesibilidad para los consumidores.

Una de las claves del crecimiento es su sistema productivo, basado en ambientes controlados, con regulación constante de temperatura, humedad y dióxido de carbono, lo que permite producir durante todo el año, con cosechas continuas, calidad homogénea y abastecimiento estable.

Se trata de una producción intensiva en planificación y control, con ciclos coordinados que garantizan calidad y continuidad, en un contexto donde la demanda de alimentos de origen vegetal sigue en aumento.

Así, el sector de los hongos frescos se consolida como una agroindustria con fuerte potencial en Argentina, con empresas que buscan escalar su producción, innovar, y acompañar el crecimiento del consumo interno.

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Fuente: Hongos del Pilar