MAIZAR destacó en EE.UU el potencial del “Network del Maíz” para transformar la economía agroindustrial argentina

MAIZAR destacó en EE.UU el potencial del “Network del Maíz” para transformar la economía agroindustrial argentina

Durante la Argentina Week 2026 en Nueva York, MAIZAR informó sobre un estudio que plantea al maíz como una red productiva capaz de generar más valor agregado, atraer inversiones y crear empleo en la agroindustria argentina.

Buenos Aires, martes 17 marzo (PR/26) — La Asociación Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR) informó que el desarrollo del llamado “Network del Maíz” podría convertirse en una hoja de ruta para transformar la economía agroindustrial argentina, generando mayor valor agregado, empleo e inversiones a partir de la cadena del maíz.

El planteo fue presentado durante un bloque especial dedicado al agro argentino en el marco de Argentina Week 2026, realizado en Nueva York.

El encuentro se llevó a cabo en las oficinas de Bank of America, en pleno Wall Street, y formó parte de una agenda de presentaciones orientadas a mostrar oportunidades de inversión en sectores estratégicos de la economía argentina ante inversores globales.

El panel reunió a referentes de empresas líderes de la cadena agroindustrial argentina y regional, quienes analizaron el potencial del país para expandir su producción, desarrollar bioindustrias y consolidarse como proveedor global de alimentos, energía y biotecnología.

Participaron Paulo Sousa, presidente de Latinoamérica de Cargill; Martín Costantini, director del Frigorífico Rioplatense; Alejandro Elsztain, CEO de Cresud; Juan Farinati, CEO de Southern Cone de Bayer; e Ignacio Bartolomé, CEO de GDM. La moderación estuvo a cargo de Mariano Bosch, fundador de Adecoagro.

Durante el encuentro, Farinati presentó los resultados del estudio “Posibilidades técnicas y factibilidad económica de agregación de valor en el entramado del maíz en Argentina”, encargado por MAIZAR y realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA): Ricardo Negri, Roberto Bisang, Juan Cardini y Felipe Galia.

 

El trabajo, presentado originalmente en el Congreso MAIZAR, redefine al maíz como un “network productivo”: una red interconectada que integra industria, bioenergía, proteína animal y bioproductos, con alto potencial para generar empleo y atraer inversiones.

Entre las principales conclusiones del estudio se destaca que, si Argentina replicara la tasa de transformación de Estados Unidos —con 48% del maíz industrializado y 38% destinado a alimentación animal— la facturación total del entramado del maíz podría aumentar un 61%, alcanzando los 45.370 millones de dólares.

Asimismo, la expansión del “network del maíz” permitiría crear alrededor de 80.000 empleos directos vinculados a nuevas plantas industriales, proyectos de bioenergía, producción de proteínas animales y desarrollo de bioproductos.

El informe también plantea que reorientar los derechos de exportación recaudados en los últimos cuatro años —unos 3.330 millones de dólares— hacia inversiones en transformación productiva permitiría generar suficiente renta como para eliminar las retenciones a partir del quinto año sin afectar el equilibrio fiscal.

En términos territoriales, el estudio ejemplifica el potencial local con el caso del partido bonaerense de General Villegas. Allí, la instalación de una planta de bioetanol podría aumentar la facturación regional en un 17% y generar unos 400 nuevos puestos de trabajo.

Desde MAIZAR señalaron que para capturar este potencial resulta imprescindible contar con marcos regulatorios modernos y estables, incentivos a la inversión en investigación y desarrollo de semillas, y la incorporación continua de biotecnología y edición génica.

Según la entidad, estas condiciones permitirían ampliar las aplicaciones industriales del maíz argentino y consolidar al país como una plataforma de desarrollo bioindustrial, en un contexto internacional que demanda cada vez más sostenibilidad, trazabilidad y mayor sofisticación tecnológica.

Primicias Rurales

Fuente: MAIZAR

Fuerte dinamismo en las exportaciones de Santa Fe en 2025, con la agroindustria como motor

Fuerte dinamismo en las exportaciones de Santa Fe en 2025, con la agroindustria como motor

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Durante el último año, los envíos al exterior con origen en la provincia de Santa Fe totalizaron U$S 16.182 millones, marcando un incremento interanual de más del 5%. Los complejos agroindustriales explicaron 9 de cada 10 dólares generados.

Rosario, lunes 16 marzo (PR/26) — Santa Fe es una provincia clave en la economía nacional, ya que forma parte del núcleo más productivo de la Región Pampeana, siendo el sector agroindustrial un pilar fundamental de su desempeño. Como consecuencia, la provincia posee un rol preponderante en la elaboración de productos de exportación.

Según datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), en 2025 las exportaciones con origen en la provincia de Santa Fe totalizaron 32,6 millones de toneladas (Mt), lo que representa un incremento del 10,1% en comparación al año anterior, y un sólido aumento del 20,9% respecto al promedio de los últimos cinco años. Incluso, analizando los datos en términos históricos, este volumen resulta el segundo más elevado desde el inicio de la serie en 2017, únicamente por detrás del año 2019.

Sin embargo, la disminución de los precios FOB impidió que este aumento en los volúmenes se trasladara en su totalidad al ingreso de divisas.

De esta manera, el valor de las exportaciones provinciales en 2025 ascendió a U$S 16.182 millones, marcando un incremento del 5,2% respecto a 2024 y posicionándose 7,4% por encima del promedio. 

Al realizar un análisis por grandes rubros, queda de manifiesto que el sector agroindustrial fue el mayor responsable del incremento en las exportaciones provinciales, en el marco de una gran campaña agrícola y de diversos incentivos fiscales a lo largo del año que impulsaron las ventas externas del sector.

En este sentido, se advierte que los volúmenes exportados de manufacturas de origen agropecuario (MOA) crecieron un 4% interanual en 2025 y se situaron 21% por encima de la media. Al igual que en los años anteriores, este sector fue el que más contribuyó al valor total de las exportaciones, dando cuenta del 74% de las ventas externas por un monto de U$S 11.916 millones.

Por su parte, las exportaciones de productos primarios (PP) crecieron un 30% frente a 2024 y un 28% en relación con el promedio. Este rubro concentró el 16% del valor de las exportaciones con origen en la provincia de Santa Fe, por un total de U$S 2.631 millones.

De esta manera, la agroindustria se destacó nuevamente como el principal rubro que aporta divisas en nuestra provincia, siendo responsable del 90% del valor de las exportaciones de Santa Fe durante 2025 y marcando una participación máxima desde, al menos, 2017.

En cuanto a las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI), las mismas marcaron un descenso del 10% interanual y se ubicaron 28% por debajo del promedio, siendo el único rubro que registró caídas en comparación con años anteriores.

En términos de valor, las ventas externas de MOI totalizaron U$S 1.500 millones, aportando el 9% del ingreso de divisas por exportaciones de la provincia. Finalmente, los envíos al exterior de combustibles y energía (CyE) mostraron un aumento interanual del 9% y un sólido avance del 33% respecto a la media de los cinco años previos. Como resultado, el valor de estas totalizó U$S 136 millones, aunque siendo responsables de apenas el 1% del valor total exportado de la provincia.

Se destaca que en 2025 las exportaciones de bienes santafesinos llegaron a 135 países del mundo; ello es, el 70% de las naciones reconocidas por la ONU. Del total exportado, casi la mitad (48%) tuvo como destino el continente asiático, en tanto le siguen, en orden decreciente, los embarques destinados a América (27%), Europa (15%) y África (9%), y un envío casi insignificante a los países de Oceanía.

Diferenciando específicamente por país, India emerge como el principal receptor de los envíos con origen en Santa Fe, recibiendo el 15% del valor exportado en el año, lo que equivale a exportaciones por un valor de U$S 2.411 millones.

Casi la totalidad de estas exportaciones con destino al país asiático (99,3%) corresponde al segmento “grasas y aceites”, dentro del rubro MOA, destacándose específicamente los envíos de aceite de soja. Este dato guarda sentido, puesto que India es uno de los países con mayor consumo de aceites vegetales en el mundo y siendo que Santa Fe concentra cerca del 80% de la capacidad de crushing de oleaginosas en nuestro país.

El segundo mayor destino de las exportaciones de nuestra provincia fue China, donde se envió el 11% de los bienes exportados en 2025, por un total de U$S 1.730 millones. En este caso, el 60% de las exportaciones corresponden al segmento “semillas y frutos oleaginosos”, perteneciente al rubro PP, explicado por las ventas de porotos de soja sin procesar. En segundo lugar, se destacan los envíos de carnes, dentro del rubro MOA, responsables del 28% de las exportaciones al gigante asiático.

Finalmente, Brasil completa el podio de los principales países de destino, recibiendo el 8% de las exportaciones de bienes de Santa Fe por un total de U$S 1.336 millones. En este caso, los productos que se enviaron fueron más diversos, destacándose material de transporte terrestre (23%) perteneciente a las MOI, productos lácteos (19%) pertenecientes a las MOA, y cereales (18%) que forman parte del rubro PP.

Por último, se destaca que, a nivel nacional, los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) indican que en 2025 Argentina logró exportaciones de bienes por U$S 87.111 millones, marcando un incremento interanual del 9,3% y ubicándose 18,3% por encima de la media.

Un dato sobresaliente es que 9 de cada 10 dólares que genera la provincia de Santa Fe por exportaciones de bienes corresponden al sector agroindustrial, de manera que lo que ocurra con las cotizaciones FOB de estos productos impacta de manera directa en la generación de divisas de nuestra provincia.

Así, si bien los volúmenes exportados de productos agroindustriales (MOA + PP) se incrementaron un 11% interanual en 2025, la caída en los precios de exportación impidió que la totalidad del incremento se trasladara al ingreso de divisas.

Por otra parte, los precios FOB de los bienes del rubro MOI registraron un importante incremento interanual, pero el menor desempeño del sector en Santa Fe durante el año, que registró una caída del 10% en el volumen de exportaciones, no logró tomar ventaja de esta situación.

En este contexto, los resultados del año ponen de manifiesto tanto la fortaleza del marcado perfil exportador santafesino como su dependencia de la evolución de precios de los commodities en los mercados internacionales.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

Expoagro 2026 cerró con unos 250.000 visitantes y solicitudes de crédito por más de US$10.000 millones

Expoagro 2026 cerró con unos 250.000 visitantes y solicitudes de crédito por más de US$10.000 millones

La megamuestra agroindustrial realizada en San Nicolás finalizó con cifras récord de público, financiamiento y negocios. El movimiento comercial en los stands creció entre un 20% y un 40% respecto de la edición anterior y el crédito volvió a ser el principal motor de las operaciones.

Buenos Aires, lunes 16 marzo (PR/26) — Expoagro edición YPF Agro 2026 cerró su edición con un balance altamente positivo para el sector agroindustrial, marcado por una fuerte presencia de público, mayor actividad comercial y un volumen récord de financiamiento para inversiones productivas.

De acuerdo con el balance realizado por Exponenciar, la exposición reunió a más de 250.000 visitantes y superó los 700 expositores durante los cuatro días de actividad en el predio ferial y autódromo de San Nicolás.

Uno de los datos más destacados fue el volumen de financiamiento gestionado durante la muestra: se generaron solicitudes de crédito por más de US$10.000 millones, superando ampliamente los US$9000 millones registrados en la edición 2025.

El dinamismo comercial también se reflejó en los stands de maquinaria agrícola, donde las empresas reportaron entre un 20% y un 40% más de consultas, presupuestos y operaciones respecto del año pasado, impulsadas principalmente por mejores condiciones de financiamiento y expectativas favorables para la campaña agrícola.

En paralelo, la ganadería también tuvo un desempeño destacado. Durante la exposición se vendieron más de 170.000 cabezas de hacienda en remates televisados, lo que marcó un nuevo récord para la feria.

 

 

La proyección internacional fue otro de los aspectos relevantes del evento: Durante tres días se realizaron 367 reuniones en rondas de negocios con 15 compradores provenientes de siete países: Australia, Chile, Colombia, Kazajistán, México, Serbia y Sudáfrica. Además, delegaciones de 24 países recorrieron la muestra entre representantes diplomáticos, funcionarios y entidades vinculadas al sector.

El financiamiento volvió a ser el principal motor de las operaciones. Diversos bancos públicos y privados presentaron líneas especiales para maquinaria agrícola e inversiones productivas.

En ese marco, el Banco Nación informó que triplicó el financiamiento al sector con más de 28.000 solicitudes de crédito, muy por encima de las cerca de 10.000 registradas en la edición anterior.

 

 

Por su parte, Banco Provincia recibió 4760 presolicitudes de crédito, un 26% más que en 2025, por un monto total de $525.989 millones y US$736 millones, con fuerte demanda de líneas en dólares para inversión en maquinaria nueva.

“Fue extraordinario, con un récord en remates televisados y un volumen de solicitudes de crédito que superó al del año pasado”, resumió Martín Schvartzman, CEO de Exponenciar, al realizar el balance final de la muestra.

El saldo de Expoagro 2026 confirma así la consolidación de la exposición como el principal punto de encuentro del agro argentino, donde convergen negocios, financiamiento, tecnología y proyección internacional para el sector productivo.

 

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

Precios internacionales de carne vacuna en alza, con el impulso de fundamentos propios

En un contexto internacional en el que se anticipa una posible presión alcista sobre los precios de los alimentos el mercado de las carnes, y particularmente el de la carne vacuna, parece adelantarse a estos movimientos impulsado por fundamentos propios.

Rosario, domingo 15 marzo (PR/26) — Si se analiza la evolución del Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), basado en una canasta de productos alimenticios comercializados internacionalmente, observamos que en febrero registró un promedio de 125,3 puntos.

A pesar de la mejora registrada en el último mes, el índice todavía se ubica 22% por debajo de los máximos alcanzados en marzo de 2022 (160,2 puntos), tras el inicio de la guerra en Ucrania, nivel que podría considerarse una referencia potencial hacia la cual podrían volver a escalar los precios en un escenario de suba sostenida de la energía.

 

 

Desde entonces, los precios de los lácteos registran bajas promedio del 20%, los cereales del 36%, los aceites del 31% y el azúcar del 27%.

En contraste, el Índice de Precios de las Carnes —que incluye carne vacuna, aviar, porcina y ovina— es el único que muestra un aumento durante ese mismo período, acumulando un aumento cercano al 8%.

Dentro del complejo cárnico, la carne vacuna y la carne ovina son las que registran los mayores incrementos, 12,5% y 33,5%, respectivamente. En el caso de la carne ovina, si bien el aumento es más pronunciado, su impacto sobre el consumo global es considerablemente menor en comparación con la carne vacuna.

De acuerdo con el último informe de la FAO, la firmeza en las cotizaciones internacionales de la carne vacuna responde principalmente al sólido nivel de demanda proveniente de China y Estados Unidos.

Esta dinámica sostiene los precios de exportación de los principales proveedores mundiales, especialmente Australia y Brasil, cuyas cotizaciones tienen una incidencia directa en la conformación del índice global de carnes.

 

 

Según las últimas proyecciones publicadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de carne vacuna se reduciría en cerca de 1 millón de toneladas durante 2026, reflejando principalmente el proceso de recomposición de stocks ganaderos en varios países productores.

Al mismo tiempo, la demanda internacional continuará expandiéndose, con un comercio global que superaría las 12 millones de toneladas, consolidando el crecimiento del mercado internacional.

Estados Unidos continuará desempeñando un rol clave en este escenario, ampliando su déficit comercial de carne vacuna. Recientes proyecciones del USDA indican que las importaciones estadounidenses podrían superar los 2,5 millones de toneladas en 2026, lo que representaría un incremento del 3,4% respecto de 2025.

No obstante, el ritmo de compras observado en el inicio del año muestra un crecimiento aún mayor, con datos acumulados para el primer bimestre que exceden en un 10% los registros del año pasado, dato que supera ampliamente el crecimiento proyectado para todo el año.

En el caso de China, si bien el esquema de cuotas de importación aplicado desde este año intenta moderar el ritmo de compras observado en los últimos años, hasta el momento los valores ofrecidos por los importadores continúan en ascenso, reflejando la firmeza de su demanda.

Aún sin datos oficiales de la Administración General de Aduanas sobre el volumen efectivamente ingresado en lo que va del año, las referencias de precios FOB para los principales cortes que China compra a Argentina —según datos de APEA— muestran subas cercanas al 40% interanual.

Una dinámica similar se observa en el mercado europeo. Si bien los volúmenes comercializados se mantienen relativamente estables, los precios continúan consolidando una tendencia alcista.

Actualmente, cortes de alto valor comercial como el Ramp & Loin o el bife ancho se negocian desde Argentina a valores FOB de entre USD 21.000 y USD 22.000 por tonelada, lo que implica subas superiores al 30% respecto de los valores registrados a igual fecha del año pasado.

En este escenario, una eventual suba en los precios del gas y del petróleo podría agregar presión adicional al mercado, principalmente a través del aumento de los costos logísticos y de transporte internacional.

No obstante, el impacto sobre el comercio de carne vacuna sería relativamente limitado desde el punto de vista de los flujos comerciales, dado el bajo peso que tienen los países involucrados en el conflicto dentro del mercado global.

 

Según estimaciones del USDA, en 2025 los países de Medio Oriente —entre ellos Israel, Irán, Irak, Siria, Egipto, Turquía, Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes— representaron menos del 5% de la demanda mundial de carne vacuna. A nivel global, esta participación resulta relativamente baja como para generar una disrupción significativa en el mercado internacional.

No obstante, para Argentina la región presenta una mayor relevancia. Destinos como Israel, Qatar y Emiratos Árabes Unidos concentran más del 7% de los embarques totales y cerca del 11% de las divisas generadas por exportaciones de carne vacuna.

 

 

Según datos del SENASA, en los dos primeros meses de 2026 los certificados de exportación de carne vacuna hacia Israel y otros países de Medio Oriente totalizaron unas 11.400 toneladas, equivalentes al 12,5% del total certificado.

En lo que va de marzo —ya con una escalada del conflicto en la región— la participación de estos mercados en las certificaciones se mantiene prácticamente sin cambios, lo que hasta el momento no evidencia señales de disrupción en el comercio.

Aun así, ante un eventual debilitamiento de la demanda proveniente de Medio Oriente, Argentina mantiene una posición sólida en tres de los principales destinos del comercio internacional de carne vacuna: China, Estados Unidos y la Unión Europea.

Estos mercados concentran más del 55% del comercio global y constituyen actualmente el eje central de la demanda internacional de carnes, lo que otorga a Argentina una base comercial sólida y equilibrada dentro del actual contexto geopolítico global.

Primicias Rurales

Fuente:  Rosgan

Desafío: “La Argentina puede aumentar un 50% su producción de proteína animal en cinco años”

Desafío: “La Argentina puede aumentar un 50% su producción de proteína animal en cinco años”

Lo afirmó el titular de la Cámara Argentina de Nutrición Animal durante el lanzamiento del congreso de la entidad, que se realizará en octubre. En el marco de Expoagro, referentes de las cadenas bovina, porcina y  aviar debatieron sobre las oportunidades, desafíos productivos y el rol estratégico de la nutrición para mejorar la competitividad.

San Nicolás, 15 de marzo (PR/26) . En el marco de Expoagro, la Cámara Argentina de
Empresas de Nutrición Animal (CAENA) presentó el Congreso de Nutrición Animal 2026:
“El Año de la Proteína Animal”, que se realizará en octubre en Buenos Aires.
Para el lanzamiento se realizó una mesa de debate con referentes de las principales
cadenas de proteínas cárnicas del país: Fernando Eluchans (Presidente de Vetifarma), por
el sector bovino; Daniel Fenoglio (Gerente General de Cabaña Argentina), por el porcino; y
Raúl Marsó (Presidente de Las Camelias SA.), por la cadena avícola. La charla fue
moderada por Gabriel Gualdoni, expresidente de CAENA.
Al cierre del encuentro, el presidente CAENA, Alejandro Bravo, puso foco en el enorme
potencial de crecimiento que tiene el país para transformar granos en proteína animal.
“Hace unos años la agricultura superaba por primera vez la barrera de los 100 millones de
toneladas de granos y hoy estamos en torno a los 150 millones. Pero la mayoría se exporta,
y una menor parte se procesa en el país para producir proteína animal. Así, la Argentina
genera unas 20 millones de toneladas anuales entre carne bovina, porcina, aviar, leche y
huevos”, detalló Bravo, antes de fijar un claro objetivo productivo:
“Podemos desafiarnos como industria a llevar ese volumen a 30 millones de toneladas
en los próximos cinco años, trabajando en eficiencia productiva, bioseguridad,
sustentabilidad y en un mejor ordenamiento de las cadenas”, señaló.
Previamente, Gualdoni marcó algunos puntos a tener en cuenta en ese camino. “El 2026
puede ser el año de la proteína animal si sabemos aprovecharlo”, afirmó. Y explicó que
el contexto actual es el resultado de un proceso que lleva años de inversión,
incorporación tecnológica y profesionalización en las distintas cadenas productivas.
Según Gualdoni, sectores como el porcino y el avícola avanzaron durante la última década
hacia modelos productivos altamente integrados y eficientes, con fuerte desarrollo
genético, sanitario y nutricional. Ese proceso “hoy les permite posicionarse mejor frente a
un escenario global donde la demanda de proteína animal continúa creciendo,
acompañando a la carne vacuna, la de mayor valor”.
En ese sentido, destacó que la carne vacuna sigue “siendo la referencia histórica del
país”, aunque enfrenta desafíos estructurales vinculados a “la eficiencia productiva, la
homogeneidad de los sistemas y la articulación entre los distintos eslabones de la cadena”.
Para lograr este avance, remarcó que uno de los grandes desafíos será “pasar de una
lógica centrada exclusivamente en la reducción de costos a otra enfocada en la
eficiencia productiva, donde la nutrición animal, la calidad de los insumos, la trazabilidad
y la innovación tecnológica juegan un rol cada vez más determinante”.
Las visiones de cada cadena
Durante la charla, los representantes de las distintas cadenas compartieron su mirada
sobre el presente y las oportunidades de cada actividad.
Desde la ganadería bovina, Eluchans destacó que la demanda global de proteína animal
continuará creciendo y que la carne vacuna seguirá ocupando un lugar particular por su
mayor valor económico. Sin embargo, señaló que el crecimiento del sector en la Argentina
“no necesariamente vendrá por aumentar el stock, sino por mejorar la eficiencia
productiva, especialmente a través de mayores pesos de faena”.
Según explicó, “existe margen para incrementar entre 20% y 30% los kilos producidos por
animal, pasando de faenas cercanas a los 350 kilos hacia valores próximos a los 500 kilos”.
Por su parte, Fenoglio remarcó el fuerte proceso de modernización que atravesó el sector
porcino argentino en los últimos años. Actualmente, explicó, “un grupo de alrededor de 300
productores concentra cerca del 85% de la producción nacional con niveles
tecnológicos comparables a los de los principales países productores”.
Además, destacó el crecimiento del consumo interno, que pasó de “tres a casi 20 kilos
por habitante en los últimos 15 años”, y señaló que “el gran desafío hacia adelante será
consolidar el desarrollo exportador del sector”.
Desde la cadena avícola, Marsó subrayó que la principal fortaleza del pollo radica en su
extraordinaria eficiencia productiva. “Hoy los sistemas más avanzados logran una
conversión cercana a 1,5 kilos de alimento por kilo de pollo vivo, uno de los índices más
competitivos entre las proteínas animales”.
El directivo también destacó los avances en “genética, nutrición y sanidad”, aunque
advirtió que el sector “enfrenta desafíos importantes en materia de bioseguridad,
especialmente frente al riesgo de influenza aviar, y en el acceso al financiamiento para
renovar infraestructura productiva”.
Uno de los puntos en común que surgió del debate fue el papel central de la nutrición
animal como herramienta transversal para mejorar la eficiencia productiva, optimizar el
uso de recursos y avanzar hacia sistemas más sustentables.
Los panelistas también plantearon la necesidad de revisar la presión impositiva,
mecanismos de devolución de IVA y distintas regulaciones para que las actividades puedan
expresar todo su potencial.
Nutrición animal, eje de la competitividad
En ese contexto, se anunció que el 22 de octubre, en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires,
se realizará el Congreso de Nutrición Animal CAENA, “Argentina 2026: El Año de la
Proteína Animal”.
El evento reunirá a referentes del ámbito productivo, técnico y empresarial vinculados a las
principales cadenas de proteína animal del país, con el objetivo de analizar las
oportunidades que se abren para la Argentina en un contexto global de creciente demanda
de alimentos.
La agenda del congreso pondrá el foco en el rol estratégico de la nutrición animal como
herramienta para mejorar la conversión alimenticia, optimizar el uso de recursos y
avanzar hacia sistemas productivos más sustentables.
Entre los ejes centrales se abordarán temas como bioseguridad y sanidad, nuevas
tecnologías aplicadas a la nutrición, inteligencia artificial y digitalización, desarrollo del
mercado de pet food y oportunidades comerciales en los mercados internacionales.
“El objetivo del Congreso 2026 será precisamente vincular nutrición animal, innovación
tecnológica y competitividad exportadora, en un contexto global donde la producción
eficiente de proteínas será cada vez más estratégica”, finalizó Bravo.

Primicias Rurales

Fuente: CAENA