El número de turistas que viajó creció un 43,5% frente al mismo fin de semana de 2023. El clima inestable, con pronósticos de tormentas, moderó la decisión de viaje hacia algunos destinos, pero el movimiento turístico terminó mostrando un desempeño bastante sólido para esta altura del año.
Buenos Aires, martes 9 diciembre (PR/25) — De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el fin de semana largo por el Día de la Inmaculada Concepción se desplazaron 1.377.810 turistas por la Argentina, un 43,5% más que en el mismo feriado de 2023 (en 2024 no hubo feriado). La fecha volvió a consolidarse como uno de los momentos de movilidad turística previos al verano.
La estadía promedio fue de dos noches, menor a los 2,6 días de estadía que se registraron en 2023, una tendencia que se viene profundizando en un contexto de menor poder adquisitivo de las familias, que privilegian escapadas más cortas, cercanas y de bajo costo presupuestario.
l El gasto promedio diario por turista fue de $ 90.495, un 8,8% mayor en términos reales contra 2023. Este aumento refleja un mayor esfuerzo de consumo de los viajeros, que concentraron sus gastos en servicios esenciales y en experiencias de alto valor percibido.
l En total, los turistas desembolsaron $ 249.370 millones a lo largo del fin de semana, lo que implicó un aumento del 20,1% real frente a 2023. De esta manera, los feriados largos de noviembre y diciembre vuelven a mostrar su relevancia como dinamizadores tempranos de la temporada estival.
Feriado del 8 de diciembre de 2025
Fuente CAME
l Los destinos con mayor movimiento fueron CABA, Mar del Plata, Córdoba, Puerto Iguazú, Mendoza y Ushuaia. También se destacaron las ciudades más religiosas como Salta, San Miguel de Tucumán, San Salvador de Jujuy y Corrientes.
Los números de los feriados de diciembre (2022/2023/2025)
Fuente: CAME sobre datos aportados por las cámaras de comercio, de turismo y federaciones asociadas en todo el país y las direcciones y agencias de turismo regionales
Balance enero-diciembre de 2025
l En lo que va del año se celebraron ocho fines de semana largos, donde viajaron 13.342.750 turistas por el país. Estas escapadas representaron un movimiento económico estimado en $ 2.971.578 millones, lo que equivale a US$ 2.030 millones.
l El impacto de estos feriados fue significativo no sólo por la cantidad de personas movilizadas, sino también por su efecto dinamizador sobre las economías regionales, con beneficios para miles de pymes vinculadas con la actividad turística.
Balance de los ocho fines de semana largos del año
Fuente CAME
Novedades breves
l Aniversario. Aerolíneas Argentinas lanzó una interesante promoción por su 75° aniversario. Entre el 7 y el 14 de diciembre habrá un 25% de descuento en vuelos nacionales e internacionales y financiación de hasta 18 cuotas sin interés para destinos nacionales. También se extiende hacia destinos del Caribe, Estados Unidos y Sudamérica.
l Cambio de fechas. Históricamente el feriado de diciembre era más fuerte que el fin de semana largo de noviembre. Sin embargo, este año la tendencia se invirtió en la mayoría de las provincias, en parte porque el de fin de semana extralargo de noviembre fue de cuatro días.
l Destino líder. Catamarca se posiciona como uno de los destinos líderes del turismo deportivo rumbo a 2026, con un calendario creciente de trail y de MTB. Tras el éxito de la Aconquija Trail RAM, la provincia inicia el año con el Desafío La Chilca, seguido por El Bolsón Ultra Trail y Las Vallas Sky Running. También retornarán el emblemático Fiambalá Desert Trail y la Vuelta a Pomán MTB.
l Turismo de negocios. Con capacidad para 8.700 personas y una arquitectura sustentable integrada a la selva, Misiones inauguró el Centro de Convenciones Iryapú en la ciudad de Puerto Iguazú. Así, marcará un antes y un después en el turismo de reuniones para la provincia. El complejo se inauguró oficialmente cuando recibió su primer gran evento nacional: el Encuentro Anual del Grupo Gea, que reunió a más de 800 representantes de agencias de viaje de Argentina y del exterior. El espacio cuenta con dos módulos que pueden ampliar su capacidad hasta las 10.000 personas, lo que le permite a la ciudad misionera competir por eventos de gran escala que antes le resultaban imposibles.
l Grandes encuentros. Desde diciembre, Puerto Iguazú sumó una conexión aérea directa con la ciudad de Lima, ampliando su red internacional y fortaleciendo su posicionamiento como sede de grandes encuentros. La ruta Puerto Iguazú-Lima será operada por Flybondi y contará con cuatro frecuencias semanales hacia el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, el principal hub de Sudamérica.
l Turismo de compras. En los últimos meses, el turismo de compras de neuquinos hacia Chile cayó alrededor del 15% en comparación con el año pasado, según la Corporación para el Desarrollo Turístico de La Araucanía. Las medidas económicas nacionales, como la apertura importadora, la eliminación del cepo y la baja de impuestos, redujeron la diferencia de precios, desincentivando los viajes. Aunque siguen llegando turistas argentinos, la afluencia es menor que el año pasado y las reservas para Navidad y para Año Nuevo también disminuyeron.
El Papa, en su alocución previa al rezo mariano del Angelus en la Plaza de San Pedro, recordó ayer la figura de la Virgen María, pura, como signo de esperanza, modelo de fe y recordatorio del poder transformador de la gracia.
Por Patricia Ynestroza
Ciudad del Vaticano, lunes 8 diciembre (PR/25) — En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, los fieles volvieron a escuchar un mensaje del Papa León XIV que resuena con fuerza en un mundo sediento de sentido: María, concebida sin pecado, es el primer destello de la salvación ofrecida por Dios a la humanidad.
La Virgen María, libre de toda mancha
El Papa en su alocución previa al rezo mariano recordó que la Virgen fue «inmune enteramente de la mancha del pecado original», según la definición proclamada por el beato Pío IX en 1854. Pero más allá del aspecto doctrinal, la celebración subrayó el significado vital y profundamente humano del dogma: María recibió un corazón totalmente puro para acoger el mayor de los milagros, la llegada de Cristo como luz para un mundo herido.
“Expresamos nuestra alegría porque el Padre del Cielo la quiso «inmune enteramente de la mancha del pecado original» (cf. B. PÍO IX, Const. ap. Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854), llena de inocencia y de santidad para poder confiarle, para nuestra salvación, «a su Hijo unigénito […] amado como a sí mismo».”
Alégrate llena de gracia
El relato del evangelio de Lucas fue nuevamente el centro de la meditación del Papa: el saludo del ángel —«Alégrate, llena de gracia»— y el “sí” confiado de María inspiraron una invitación a los creyentes de hoy: creer como ella creyó. Como recordaba San Agustín, «María creyó y en ella se cumplió aquello que creyó»; del mismo modo, se llamó a los fieles a permitir que la fe transforme también sus vidas.
“En su libertad, lo acogió abrazando el proyecto de Dios. El Señor actúa siempre así: nos hace grandes dones, pero nos deja libres de aceptarlos o no. Por esto Agustín añade: «Creámos también nosotros, para que lo que se cumplió [en ella] pueda aprovechar también a nosotros». Así, esta fiesta, que nos hace alegrarnos por la belleza sin mancha de la Madre de Dios, nos invita también a creer como ella creyó, dando nuestro generoso asentimiento a la misión a la que el Señor nos llama.”
La gracia del bautismo
León XIV destacó además el paralelismo entre la gracia recibida por María y la gracia concedida a todos los cristianos en el Bautismo, que los hace «morada y templo del Espíritu». De este modo, el mensaje del Papa insistió en que cada creyente puede —y debe— dejar que Cristo viva en él y, desde su realidad cotidiana, colaborar en la transformación del mundo.
“Y como María, por gracia especial, pudo acoger en sí a Jesús y donarlo a los hombres, así «el Bautismo permite a Cristo vivir en nosotros y a nosotros vivir unidos a Él, para colaborar en la Iglesia, cada uno según su propia condición, en la transformación del mundo» (FRANCISCO, Catequesis, 11 de abril de 2018).”
Renovar cada día nuestro sí
El llamado final del Pontífice fue claro: renovar cada día, con humildad y perseverancia, el propio “sí” a Dios a través de la oración y del amor concreto. Una invitación a que, como María, cada persona se convierta en un espacio donde Cristo pueda ser conocido, acogido y amado.
“Es maravilloso el “sí” de la Madre del Señor, pero también puede serlo el nuestro, renovado cada día fielmente, con gratitud, humildad y perseverancia, en la oración y en las obras concretas del amor, desde los gestos más extraordinarios hasta los compromisos y servicios más comunes y cotidianos, para que en todas partes Jesús pueda ser conocido, acogido y amado, y a todos llegue su salvación.”
La fiesta de la Inmaculada, celebrada cada 8 de diciembre, vuelve así a ofrecer una brújula espiritual para millones de creyentes, recordándoles que la belleza sin mancha de María no es sólo un misterio de fe, sino una promesa de esperanza para todos.
Continuando con una tradición de décadas de rendir homenaje ante imagen de la Inmaculada Concepción en Roma, el Papa reza al pie de la columna de 12 metros en cuya cima se encuentra la figura de la Virgen María y deposita una corona de flores en la base.
Por Kielce Gussie
Ciudad del Vaticano, lunes 8 diciembre (PR/25) — Cien años después de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, el Papa Pío XII inició la tradición de enviar flores a la estatua de la Santísima Virgen María en la Piazza di Spagna de Roma.
Unos años más tarde, en 1958, el Papa San Juan XXIII acudió a la Piazza di Spagna y depositó una cesta de rosas blancas a los pies de la estatua.
Continuando con esta práctica de décadas iniciada por sus predecesores, el Papa León XIV conmemoró este 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, con una visita a la Piazza di Spagna.
Un momento para María
Cuando el Santo Padre llegó a la Piazza di Spagna, el coro y la asamblea entonaron un himno mariano titulado «Te levantas más hermosa que el alba». El Vicario de Roma, el cardenal Baldassare Reina, y el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, dieron la bienvenida al Papa a su llegada.
Tras una oración inicial, el Papa León ofreció un ramo de flores al pie de la columna de 12 metros de altura de la Virgen Inmaculada y el coro rezó cantando la Letanía de la Santísima Virgen María.
A continuación, el Papa ofreció una oración dedicada a la Virgen:
“¡Ave, María! Alégrate, llena de gracia, de esa gracia que, como luz gentil, hace radiantes a aquellos sobre quienes se refleja la presencia de Dios. El Misterio te envolvió desde el principio, desde el seno de tu madre comenzó a hacer grandes cosas en ti, que pronto requirieron tu consentimiento, ese «Sí» que inspiró muchos otros «síes». Inmaculada, Madre del pueblo fiel, tu transparencia ilumina Roma con luz eterna, tu camino perfuma sus calles más que las flores que hoy te ofrecemos.
Muchos peregrinos de todo el mundo, oh Inmaculada, han recorrido las calles de esta ciudad a lo largo de la historia y en este año jubilar. Una humanidad probada, a veces aplastada, humilde como la tierra de la que Dios la moldeó y en la que no cesa de soplar su Espíritu de vida.
Mira, oh María, a tantos hijos e hijas en los que no se ha apagado la esperanza: haz brotar en ellos lo que tu Hijo ha sembrado, Él, Palabra viva que en cada uno pide crecer aún más, tomar carne, rostro y voz. Que florezca la esperanza jubilosa en Roma y en cada rincón de la tierra, esperanza en el mundo nuevo que Dios prepara y del que tú, oh Virgen, eres como la joya y la aurora.
Después de las puertas santas, que se abran ahora otras puertas de casas y oasis de paz en los que renazca la dignidad, se eduque en la no violencia, se aprenda el arte de la reconciliación.
Venga el reino de Dios, novedad que tanto esperaste y a la que te abriste por completo, desde niña, desde joven y como madre de la Iglesia naciente. Inspira nuevas intuiciones a la Iglesia que camina en Roma y a las Iglesias particulares que en cada contexto recogen las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestros contemporáneos, sobre todo de los pobres, y de todos los que sufren.
Que el bautismo siga generando hombres y mujeres santos e inmaculados, llamados a convertirse en miembros vivos del Cuerpo de Cristo, un Cuerpo que actúa, consuela, reconcilia y transforma la ciudad terrenal en la que se prepara la Ciudad de Dios. Intercede por nosotros, que nos enfrentamos a cambios que parecen encontrarnos desprevenidos e impotentes.
Inspíranos sueños, visiones y valor, tú que sabes mejor que nadie que nada es imposible para Dios, y que Dios no hace nada solo. Muéstranos el camino, con la prisa que un día movió tus pasos hacia tu prima Isabel y la inquietud con la que te convertiste en exiliada y peregrina, para ser bendecida, sí, pero entre todas las mujeres, primera discípula de tu Hijo, madre del Dios con nosotros.
Ayúdanos a ser siempre Iglesia con y entre la gente, levadura en la masa de una humanidad que clama justicia y esperanza. Inmaculada, mujer de infinita belleza, cuida de esta ciudad, de esta humanidad. Muéstrale a Jesús, llévala a Jesús, preséntala a Jesús. Madre, Reina de la paz, ruega por nosotros.”
En Argentina al igual que en otros países hubo múltiples manifestaciones de devoción a la Madre de Dios, la Inmaculada Concepción.
En Córdoba muchos fieles peregrinaron desde la capital provincial a la ciudad de Alta Gracia donde está ubicada la Gruta de Lourdes, en el santuario de los carmelitas descalzos. Caminaron 10 horas jóvenes y adultos.
La Virgen María confirmó el dogma en Lourdes al decir a Santa Bernardita: ¡Yo Soy la Inmaculada Concepción!
Fotos de la peregrina María Victoria Fierro de Arrambide
Fuente de la imagen,Getty Images: Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de América y de México
Buenos Aires, lunes 8 diciembre (PR/25) — Inmaculada Concepción, Guadalupe, Lourdes, Fátima, Pilar, Dolores, Candelaria, Nuestra Señora de Luján o Coromoto. ¿Qué tienen en común todos estos nombres tan populares entre los católicos? Que todos remiten a la misma persona: María, la Madre de Jesús.
Lo anterior supone que no existen múltiples vírgenes, sino que todas esas denominaciones se refieren a la misma joven judía nacida en Nazaret hace más de 2.000 años y que, según la doctrina cristiana, cuando tenía unos 15 años quedó embarazada por obra del Espíritu Santo; sin intervención humana ni relaciones con ningún hombre.
En la teología católica, esta variedad de nombres recibe el título de advocaciones, término que proviene del latín advocare, que significa «llamar» o «invocar».
Pero ¿por qué la tradición católica no le otorga simplemente a esta mujer el título de Santa María, y por qué existen tantas representaciones de ella en todo el mundo? Con la ayuda de expertos, Edison Veiga de BBC Brasil responde esta pregunta.
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Por el lugar y la cultura
«Los nombres que se le dan a la Virgen María dependen mucho de cómo se apareció. Generalmente se les da el nombre del lugar donde se apareció o las circunstancias de la aparición», explicó el padre Arnaldo Rodrigues, asesor de la Arquidiócesis de Río de Janeiro (Brasil).
Por su parte, la investigadora religiosa Wilma Steagall De Tommaso, coordinadora del grupo de investigación Arte Sacro Contemporáneo, Religión e Historia de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP), aseguró que estas nomenclaturas terminan variando «para cada pueblo, cada región, cada cultura», debido a «títulos que corresponden a eventos que surgen de innumerables situaciones».
La también miembro del Consejo de la Academia Mariana de Aparecida afirmó que muchos de estos títulos son lo que se denomina dogmáticos, en referencia a los dogmas de la Iglesia católica sobre la Virgen María, que, según la tradición religiosa, son verdades de fe en las que los fieles debemos creer: como la Inmaculada Concepción que se celebra hoy 8 de diciembre en todo el mundo católico.
De aquí proviene, por ejemplo, el nombre de la Inmaculada Concepción, que se origina en una bula firmada por el Papa Pío IX, que «declara a María inmune a la mancha del pecado original «, ejemplificó la investigadora.
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Pie de foto,Una de las primeras apariciones marianas ocurrió en el año 40 d.C. en España y a se le conoce como Nuestra Señora del Pilar.
Al igual que la idea de llamarla la Virgen María, puesto que «el Concilio de Letrán, en 649, proclama como verdad la virginidad perpetua» de la madre de Cristo.
«También están los nombres derivados de los lugares donde hubo una manifestación que dio origen a una devoción local, a menudo extendida a otros pueblos y lugares, como Aparecida, Guadalupe, Lourdes, Fátima, Loreto, Montserrat, etc.», añadió.
«A la Virgen María se le dan diferentes nombres porque están vinculados al lugar donde se apareció», o se estableció como el caso de Luján en Argentina, afirmó Mirticeli Medeiros, experta del Vaticano e investigadora de la historia del catolicismo en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (Italia).
«No hay nada que dicte que necesariamente deba ser ‘bautizada’ con el nombre del territorio donde ocurrió la visión, pero dado que las apariciones son inicialmente una manifestación de religiosidad popular, incluso antes de pasar por todo el análisis canónico habitual, es la gente la que termina difundiendo estos títulos en primer lugar», explicó Medeiros.
Todos los títulos tienen su razón de ser, agregó el investigador José Luis Lira, fundador de la Academia Brasileña de Hagiología y profesor de la Universidad Estatal Vale do Aracaú en Ceará.
«Es Nuestra Señora de Fátima, porque se apareció allí. Es Nuestra Señora del Buen Parto porque asiste espiritualmente a las mujeres en el parto. Es Nuestra Señora del Buen Consejo porque siempre tiene guía para dar a sus hijos», dijo Lira.
«Y todos estos títulos pertenecen a una sola madre, porque ella es la Madre de toda la humanidad, y en todos los lugares, la gente la invoca y la representa según sus costumbres y tradiciones. Por supuesto, para la veneración pública, es necesaria la aprobación de la Iglesia», aseveró.
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Pie de foto, En las catacumbas de Priscilla, en Roma, se encuentra en la que es considerada la primera imagen de la Virgen María.
Una petición maternal es una orden
La devoción a la Virgen María se remonta a los inicios del cristianismo y la misma se sustenta en la idea fundamental de que actúa como un canal directo hacia Cristo, partiendo de la premisa de que nadie niega la petición de una madre.
Un pasaje importante del propio Evangelio refuerza esta idea. Se trata del relato del milagro de la boda de Caná, que aparece exclusivamente en el texto de Juan, en el que Jesús realiza lo que se considera su primer milagro.
En el banquete de bodas, al que asistió con su madre, los anfitriones notaron que se habían acabado las bebidas. María llamó aparte a Jesús y le explicó lo sucedido. Entonces él convirtió el agua en vino, permitiendo así que la celebración continuara.
«Sería un escándalo para la pareja que se acabaran las bebidas antes de que terminara la fiesta. Cuando María le pide a Jesús que intervenga, su papel como intercesora cobra importancia», explicó el padre Arnaldo Rodrigues.
La devoción mariana también se basa en otro pasaje de los textos bíblicos.
Según los evangelios, mientras Jesús agonizaba en la cruz le encomendó el cuidado de su madre al apóstol Juan y viceversa.
«En esta acción, Juan representa a toda la humanidad. María se convirtió en nuestra Madre. La nueva Eva, una Eva libre de pecado, como nos enseña la Iglesia. Así, la Santísima Virgen María cuida de la humanidad como una madre, y una madre celosa», apuntó Lira.
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Pie de foto,El pasaje bíblico de las bodas de Caná es una de las razones que sustenta la devoción mariana, pues se cree que Jesús siempre atenderá los pedidos de su Madre.
Desde los inicios
Según estudios del padre Valdivino Guimarães, mariólogo y ex rector de la Iglesia del Santuario Nacional de Aparecida de Brasil, los registros más antiguos de esta creencia en el poder de la Madre de Cristo datan del siglo II.
«La evidencia arqueológica demuestra la veneración de los primeros cristianos. En las catacumbas de Priscila, se pueden ver pinturas marianas del siglo II, en un lugar donde se reunieron los primeros cristianos», afirmó.
«En las catacumbas encontramos el fresco considerado, hasta ahora, la imagen más antigua de la Virgen María con el Niño Jesús», comentó De Tommaso.
Sin embargo, la primera de las apariciones data del año 40 y en realidad sería un episodio de bilocación, ya que María todavía estaba viva en ese momento.
Según la tradición cristiana, la virgen se le apareció al apóstol Santiago en la actual ciudad de Zaragoza, en España, donde él predicaba. De hecho, existen registros de una pequeña capilla construida allí desde los primeros tiempos del cristianismo.
«El título adoptado (para esta aparición) fue Nuestra Señora del Pilar, ya que, según el relato, María le mostró al apóstol una columna, pidiéndole que construyera un santuario en ese lugar», explicó Medeiros.
Otro relato frecuentemente citado por los investigadores es el de Nuestra Señora de las Nieves, una aparición ocurrida en agosto del año 352 en Roma. Fue a raíz de este episodio que se construyó la Basílica de Santa María la Mayor.
María ha sido venerada desde los albores del cristianismo. En numerosos escritos, e incluso en la iconografía primitiva, ocupa un lugar destacado.
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Pie de foto. La patrona de Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto, recibe su nombre del cacique indígena al que, según la tradición, se le apareció la virgen en el siglo XVII.
La antífona mariana más antigua conocida data del siglo II y se titula, en latín, Sub tuum presídium (Bajo tu protección).
El Concilio de Éfeso, en el año 431, analizó y aprobó la tesis teológica de que María era también la Madre de Dios, entre otras atribuciones posteriores, señaló Medeiros.
Sin embargo, con el paso de los siglos, estos relatos se hicieron comunes. Según Rodrigues, se estima que hoy en día existen alrededor de 1.100 nombres con los que se conoce al santo.
«Desde un punto de vista histórico, las apariciones ocurren en períodos muy particulares», dijo Medeiros.
«No nos corresponde a nosotros, como historiadores, juzgar si son ciertas o no, pero lo cierto es que muchas se producen dentro de un contexto político y social específico.
Este es el caso de Fátima, cuyo mensaje es muy interesante y coherente con la postura que la Iglesia adoptaría hacia el comunismo años más tarde», explicó el investigador.
«Tenemos el caso de Aparecida, por ejemplo, cuya imagen se encontró en medio del debate en torno a la abolición de la esclavitud. Tenemos el caso de Guadalupe, donde la Virgen María, con rasgos indígenas, es un símbolo de la lucha contra la desigualdad. Y así sucesivamente», agregó.
Pero la Iglesia no siempre aprueba estas manifestaciones.
«No todas las apariciones que ocurren hoy en día han sido reconocidas oficialmente por el catolicismo. Hay un protocolo que debe seguirse. Por no mencionar que algunas son plenamente reconocidas y otras, aún bajo análisis, solo han obtenido la libertad de culto», recordó.
«Lo que dice la supuesta Virgen María, en este caso, debe ser totalmente coherente con los principios de la Iglesia Católica, e incluso se analiza la idoneidad moral y psicológica de los videntes», explicó.
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Pie de foto: La Virgen María recibe distintos nombres dependiendo de la región, zona o cultura en la que haya aparecido.
*Este texto es una versión de dos reportajes publicados por Edison Veiga en BBC News Brasil.
Buenos Aires, lunes 8 de diciembre (PR/25) — Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado orinal desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.
El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:
«…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…»
(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
María es la «llena de gracia», del griego «kecharitomene» que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.
Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.
El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: «Dignare me laudare te: Virgo Sacrata» (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).
Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse.
Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don.
Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.
La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación.
Y consagrarnos a Ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.