El Museo Gaucho volvió a rendirle homenaje a los artesanos del campo. En el Pabellón Ocre se entregaron los premios del concurso de platería, soguería y artesanías regionales de la 138° Exposición Rural, una cita que cada año pone en valor el trabajo manual y la identidad criolla.
Buenos Aires sábado 25 julio (PR/26)–En el corazón del Pabellón Ocre, entre mates y charlas de campo, el Museo Gaucho volvió a celebrar uno de los rituales más queridos de la Exposición Rural: la entrega de premios a la platería, la soguería y las artesanías regionales.
El gran protagonista de la jornada fue Mauricio Bentancour, platero de San Miguel, provincia de Buenos Aires. Se llevó el reconocimiento a la Mejor Pieza Tradicional con un verijero de estilo porteño, tallado íntegramente en plata.
Lo llamativo es que Bentancour lleva más de 25 años dedicado al oficio y, sin embargo, esta fue la primera vez que la Exposición Rural distinguió su trabajo.
«Hace más de 25 años que me dedico a la platería y siempre trato de hacer trabajos criollos y lo más tradicionales posible. Recibir este premio es una enorme alegría», expresó el artesano, que también presentó un freno como parte de su muestra.
Los secretos detrás del jurado
No cualquier pieza entra al concurso. Según explicó Santiago Marsili, coordinador del Cuarto de la Soga y del Rincón de la Platería, cada trabajo debe cumplir con cuatro requisitos fundamentales: materiales de calidad, funcionalidad, estilo criollo y dominio técnico.
Pero hay un detalle que sorprende: la Mejor Pieza Tradicional no la elige el jurado técnico, sino el Comité de Tradición, que recorre la muestra durante varios días buscando la obra que mejor represente el uso cotidiano del gaucho.
Todo el país, hecho a mano
La fiesta no terminó ahí. El concurso se completó con las artesanías regionales, una muestra que reúne tejidos, trabajos en cuero, indumentaria y objetos utilitarios de distintas provincias argentinas.
A diferencia de la platería y la soguería, estas piezas tienen su propio espacio y son evaluadas por un jurado de especialistas en patrimonio y culturas regionales.
La condición para competir es clara: cada obra debe ser totalmente artesanal, sin materiales sintéticos ni procesos industriales, para que represente fielmente el lugar del que viene.
Un oficio que se transmite generación tras generación
Más allá de las medallas, el concurso tiene un objetivo mayor: mantener vivos los oficios tradicionales que forman parte del patrimonio cultural argentino. Cada pieza de plata y cada tira de cuero cuentan una historia que se pasa de generación en generación.
Primicias Rurales
Fuente: Sociedad Rural Argentina
La Agenda de actividades para hoy sábado 25 julio en la Expo Rural 2026:
El Museo Gaucho renueva cada año su propuesta y esta vez pone la lupa sobre un rasgo que no existe en ningún otro país del mundo: siete maneras distintas de ensillar un caballo, todas vivas al mismo tiempo dentro de la Argentina.
Es una de las atracciones principales y más tradicionales de la 138° Exposición Rural 2026. Este espacio ofrece un recorrido por la historia campera con piezas históricas de soguería, platería, ponchos, carruajes de época y el famoso «Cuarto de las Sogas
Buenos Aires, martes 21 julio (PR/26)– El Museo Gaucho es una de las atracciones principales y más tradicionales de la 138° Exposición Rural 2026. Este espacio ofrece un recorrido por la historia campera con piezas históricas de soguería, platería, ponchos, carruajes de época y el famoso «Cuarto de las Sogas.
El gran atractivo de este espacio radica en su capacidad para reinterpretar la identidad nacional.
En esta edición, el foco está puesto en las distintas formas de ensillar que convienen en el país; una particularidad que, según el Comité de Tradición de la Sociedad Rural Argentina (SRA), convierte a la Argentina en un caso único a nivel mundial.
“Argentina es un país moldeado a caballo, pero con una singularidad absoluta. Mientras los llaneros venezolanos, los charros mexicanos o los vaqueros norteamericanos utilizan un solo tipo de montura, aquí conviven siete formas regionales de ensillar”, explica Alejandro Allignani, coordinador del Comité de Tradición de la SRA.
De la geografía al oficio: un recorrido histórico
El itinerario de la muestra exhibe estas siete sillas tradicionales, trazando un mapa cultural que va desde la historia viva hasta el trabajo cotidiano:
Lomillo histórico: Utilizado por los Granaderos a Caballo y pionero entre las sillas nacionales.
Basto porteño
Recado cordobés
Recado mendocino
Recado salteño
Malabrigo: Típico de Corrientes y Chaco.
Sirigote entrerriano
Cada pieza testifica cómo las costumbres del paisano se adaptaron a las exigencias de cada geografía y estilo de trabajo.
Artesanía, identidad y competencia
En el mismo sector destaca el emblemático Cuarto de las Sogas, un espacio con más de 30 años de trayectoria en la Exposición Rural. Allí se exhiben maestras piezas de platería y soguería fina elaboradas por artesanos de todo el país, quienes compiten en los certámenes oficiales de la SRA.
El cierre de oro llegará este domingo con uno de los momentos más esperados por los apasionados del campo: el Concurso de Aperos Tradicionales y Caballos de Trabajo. Con once categorías de recados y tres de amazonas en exhibición, el evento promete ser la síntesis perfecta de la riqueza cultural ecuestre de nuestro país.
Año tras año, este rincón de la Expo Rural reafirma su lugar como parada obligada: un tributo vivo a los oficios ancestrales que se transmiten de generación en generación y que custodian la esencia del patrimonio argentino.
Las actividades de hoy martes 21 de julio en la Expo Rural 2026 de Palermo
Pista Central
9:00 hs.
Concurso Jurado alumno Angus
10:00 hs.
Braford
Murray Grey
Ganado bovino criollo
11:00 hs.
Limangus
Santa Gertrudis
Simmental – Red Simmental
12:00 hs.
Brahman
Devon
12:40 hs.
Búfalos (Murrah – Mediterránea)
13:00 hs.
Galloway
13:30 hs.
West Highland
14:00 hs.
Limangus
Braford
14:30 hs.
Speckle Park
Blonde d’Aquitaine
15:30 hs.
Wagyu
Pabellón Ocre
10:00 hs.
Pampinta
11:30 hs.
Frizona
15:00 hs.
Lincoln
Sala Ceibo A
11:30 hs.
Cámara del Tabaco, presente y perspectiva de la cadena
Plazoleta del Bicentenario
13:00 hs.
Banda del RA1
15:00 hs.
Ballet General Paz
17:00 hs.
Banda del RA1
Además, al pie de la agenda figura:
Todas las actividades en vivo: exporuralvirtual.com.ar
Entre calles históricas e identidad gauchesca, este destino se destaca para el fin de semana largo.
Las parillas de San Antonio de Areco ofrecen menú libre con guarnición y bebida sin alcohol.
Foto: Agencia NA (Parrilla Don Manuel)
Buenos Aires, miércoles 8 julio (NA) — A poco más de una hora y media de la Ciudad de Buenos Aires, San Antonio de Areco es uno de los destinos más elegidos por quienes buscan combinar buena gastronomía, tradición gaucha y un entorno natural para una escapada durante el próximo feriado.
Reconocido como la Cuna de la Tradición Argentina, este pueblo bonaerense conquista a los visitantes con sus históricas parrillas, el clásico asado a la estaca y una pintoresca costanera sobre el río Areco.
Ubicado a unos 113 kilómetros de CABA, San Antonio de Areco conserva el espíritu de los antiguos pueblos de campo. Sus calles empedradas, las construcciones coloniales, las pulperías y el ritmo pausado hacen que cada fin de semana miles de turistas lleguen para disfrutar de una experiencia bien criolla.
Parrillas de campo y asado a la estaca: el gran atractivo de San Antonio de Areco
Si hay algo que distingue a San Antonio de Areco es su cultura gastronómica. Las parrillas comienzan a encender sus fuegos desde temprano y el aroma de los costillares, el vacío, el lechón y el cordero cocinados lentamente a la estaca invade buena parte del pueblo.
San Antonio de Areco, un pueblo rural para disfrutar. Foto: Agencia NA (Wikipedia)
La mayoría de los restaurantes propone una experiencia típica de campo: entradas con fiambres y quesos artesanales, empanadas caseras, achuras, distintos cortes de carne vacuna y postres tradicionales elaborados de manera artesanal.
Entre las parrillas y restaurantes más recomendados para disfrutar de un auténtico almuerzo criollo se destacan:
Las Dueñas de Areco, una de las más reconocidas por su cocina de campo y su ambiente familiar.
Rancho El Tata, especializado en carnes a las brasas y cocina tradicional.
La Costa de Reyes, ideal para combinar gastronomía con vistas al entorno natural.
La Posta de Arequito, un clásico para quienes buscan recetas criollas.
El Rincón del Asador, con una amplia variedad de cortes parrilleros.
Lacarra Cocina Criolla, donde la tradición gauchesca también se refleja en el menú.
Qué hacer en San Antonio de Areco: costanera, historia y tradición
Además de su gastronomía, San Antonio de Areco ofrece numerosos atractivos para completar la escapada:
Recorrer la costanera del río Areco y caminar junto al histórico Puente Viejo.
Visitar la feria de artesanos, con puestos de platería, talabartería, cuchillería y productos regionales.
Pasear por el casco histórico, con sus antiguas casonas y edificios coloniales.
Conocer el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, dedicado a preservar la tradición argentina.
Comprar quesos, salames, chocolates, dulces y otros productos típicos elaborados por productores locales.
Asado a las estaca, un clásico de San Antonio de Areco.
San Antonio de Areco también invita a sentarse en alguna de sus cafeterías, recorrer sus calles sin apuro y disfrutar de un ambiente donde las costumbres gauchas siguen formando parte de la vida cotidiana.
Cómo llegar a San Antonio de Areco desde Buenos Aires
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el recorrido demanda aproximadamente una hora y media en auto. El acceso más directo es por la Ruta Nacional 8, que conecta rápidamente con el casco urbano de San Antonio de Areco.
Gracias a su cercanía, su reconocida oferta gastronómica y su combinación de historia, naturaleza y tradición, este pueblo bonaerense se posiciona como una de las mejores alternativas para disfrutar del próximo feriado sin alejarse demasiado de la ciudad.
Eduardo Salazar, artesano proveniente de Jujuy, es soguero y se dedica a la elaboración de cuchillos artesanales, con especial atención en el retejido de cabos y la confección de vainas de cuero. Su trabajo también incluye detalles de platería que aportan identidad y distinción a cada pieza.
Buenos Aires, martes 23 de junio (PR/26) .- La soguería, oficio nacido en el Río de la Plata hace más de cuatro siglos y basado en el trabajo del cuero crudo, mantiene viva una tradición que se distingue de la talabartería, dedicada al cuero curtido. En este arte, cada pieza comienza con la selección de hojas de forjadores y revendedores, mientras que el cuero vacuno es preparado de manera artesanal para transformarse en la materia prima que dará forma a diseños únicos, cargados de historia y oficio.
Para sus creaciones, Eduardo Salazar cuenta a Expoagro que selecciona hojas adquiridas a distintos forjadores y revendedores, mientras que el cuero vacuno crudo lo compra en piezas y luego realiza el rebajado y acondicionamiento necesarios para obtener la materia prima con la que da forma a sus diseños.
“El proceso de realizar un cuchillo es muy lindo”, remarca el artesano, y agrega que la creación puede comenzar con una hoja proporcionada por el cliente o mediante la adquisición de hojas de forjadores. También destaca la práctica del intercambio de hojas forjadas criollas entre colegas.
La elección del cuero no es aleatoria: se busca un tono acorde a las características de la hoja, seleccionando entre colores más oscuros o claros según la necesidad de la pieza. La conformación final del cuchillo suele involucrar el trabajo de platería. Salazar menciona que, si bien él realiza algunos de estos trabajos, también colabora con plateros renombrados del país para finalizar las piezas.
Sobre las características que busca al momento de seleccionar los materiales y cómo influye esa elección en el resultado final, el artesano profundiza en los componentes técnicos de las piezas que ensambla. Menciona estilos específicos de forja decorativa y estructural, como los patrones “pluma”, “ladder” (escalera), “mosaicos random” y “random”, detalles que reflejan el nivel de sofisticación en las piezas que selecciona para sus trabajos de soguería.
Debido a la falta de plateros especializados en el estilo criollo en Jujuy, el artesano ha tenido que asumir esta tarea para poder finalizar sus piezas con mayor celeridad. “Hago algo de platería porque acá no hay plateros que realicen platería criolla y hay terminaciones que necesito sacar pronto. Entonces hago una platería sencilla, lisa, con algunas rayas y marcas, pero muy simple. Al cliente le gusta porque sale todo de mí. Son piezas diferentes, más sencillas, pero hechas íntegramente por mí”, señala.
Por último, destaca que “no existen palabras para expresar lo que se siente al terminar una pieza” y se define como un “privilegiado” al poder desempeñar el arte de la soguería y la platería en Argentina.
Cada cuchillo artesanal es mucho más que una pieza utilitaria: es el reflejo de horas de dedicación, de la búsqueda minuciosa de materiales y de la sensibilidad de un creador que imprime en cada detalle parte de su historia y su identidad.