¿Locura o estrategia comercial? Apenas el 21% de la cosecha de soja 2025/26 tiene precio hecho

¿Locura o estrategia comercial? Apenas el 21% de la cosecha de soja 2025/26 tiene precio hecho

Valor Soja por Valor Soja

Ya transcurrieron casi dos meses y medio de la campaña argentina de soja 2025/26 y la proporción de la cosecha con cobertura de precio está en niveles mínimos desde, al menos, el ciclo 1994/95.

Pese a que el volumen de ventas comenzó a mostrar un ritmo algo más acelerado en las últimas semanas, los negocios con precio cerrado no avanzan con la misma firmeza.

Datos oficiales muestran que el total de compras de soja 2025/26 por parte de la industria y la exportación suma 18,1 millones de toneladas, de los cuales 10,4 millones tienen puestas un precio en firme, mientras que 7,6 millones están pendientes de fijación.

“El volumen con precio cerrado a esta semana del año es un 21% del total de la producción estimada, siendo este el registro más bajo desde el inicio de la serie”, señala un informe de la Bolsa de Comercio.

Muchos productores ya cubrieron sus necesidades financieras con la venta de otros productos, fundamentalmente maíz, trigo, cebada o girasol.

“Del lado de la demanda, la originación en el mercado interno representa todo un desafío. Al miércoles, la pizarra Rosario cotizaba 326,7 u$s/tonelada, mientras que el poder de compra de la industria exportadora, o el FAS teórico, se ubicaba en 321 u$s/tonelada esta semana. De este modo, la principal fuente de absorción del poroto en la Argentina se encuentra trabajando a contramargen, dificultando la mejora de las cotizaciones en el corto plazo”, explica el documento.

En lo que respecta al mercado de futuros A3, el interés abierto de los contratos de Soja Rosario correspondientes al ciclo 2025/26 suman apenas 1.497.500 toneladas

El escaso nivel de ventas representa una estrategia adecuada si el escenario de precios de la oleaginosa tiene un recorrido potencial alcista en el segundo semestre del presente año, algo que, si bien tiene fundamentos de mercado, está a expuesto a factores financieros, geopolíticos y bélicos de difícil anticipación.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Valor Soja
¿Costo fiscal o devolución de capital?: el debate detrás de la baja de retenciones para los cereales de invierno

¿Costo fiscal o devolución de capital?: el debate detrás de la baja de retenciones para los cereales de invierno

Dónde dice “costo fiscal” debería decir “reducción de la apropiación indebida del capital de trabajo”

 

Los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario estimaron el impacto fiscal de la baja de alícuotas de derechos de exportación en ambos cereales para la campaña 2025/26 en curso. Y lo calificaron de “relativamente acotado” porque se trata de gente muy educada.

“Una buena proporción del total de exportaciones estimadas para la campaña en ambos cultivos ya ha sido vendida al exterior. En el caso del trigo, resta vender 5,3 millones de toneladas de las 19 millones de exportaciones estimadas para todo el ciclo, mientras que, en cebada, el remanente asciende a 500.000 toneladas para la cervecera y 200.000 toneladas para la forrajera”, señala el informe de la entidad rosarina.

“Si se tiene en consideración ese saldo remanente a los precios FOB promedio para el período junio-noviembre del corriente año, el costo fiscal para el trigo asciende a 26,2 millones de dólares, mientras que para cebada totaliza 3,3 millones”, explica.

De todas maneras, el informe aclara que ese costo para el Estado podría incluso verse reducido si se asume que la rebaja de retenciones podría incentivar mayores ventas externas, dado que, con embarques por 20 millones para el 2025/26, el costo fiscal sería de apenas 12,7 millones de dólares para ambos cereales de invierno.

Aquí es importante hacer un aclaración que, si bien puede parecer redundante, está muy lejos de serlo. El concepto de “costo fiscal” está referido a la reducción de un impuesto distorsivo que no se aplica en ningún otro país del Mercosur.

En los hechos, por lo tanto, lo apropiado no es hablar de “costo fiscal”, ya que ese término corresponde a la resignación de un tributo de orden nacional que el Estado decide dejar de aplicar para favorecer a un sector determinado o bien a alguna región específica.

En lo que respecta a los derechos de exportación, una reducción de alícuotas no implica una resignación de recursos, sino la devolución –en este caso parcial, porque el impuesto se sigue aplicando– de una porción del capital trabajo apropiado de manera indebida por el Estado.

El propio presidente Javier Milei, durante el anuncio del cambio normativo realizada esta semana en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, reconoció que las retenciones son un “robo”.

 

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Fuente: Valor Soja