“Muchas gracias por habernos salvado”: León XIV a la tripulación del avión Falcon que lo llevó a Roma

“Muchas gracias por habernos salvado”: León XIV a la tripulación del avión Falcon que lo llevó a Roma

España, domingo 14 junio (PR/26) — “Muchas gracias por habernos salvado”. Han sido las palabras del Papa León XIV en agradecimiento a la tripulación del avión Falcon en el que volvió a Roma el viernes, tras el desperfecto sufrido por la aeronave de Iberia en la que debía regresar al concluir su viaje a España.

“Las palabras de Su Santidad el Papa León XIV a la tripulación del Falcon del Ala 45 son un reconocimiento a la profesionalidad, dedicación y vocación de servicio de quienes trabajan cada día por España”, indicó en su cuenta de X el Ejército del Aire y del Espacio español.

Fue el Rey Felipe VI quien, al ver el problema del avión del Papa, subió a la aeronave de Iberia para invitarlo a descender y esperar a que se solucionara la “incidencia técnica”, como explicó el capitán a bordo.

Al confirmarse luego que no se iba a poder reparar el avión a tiempo, el monarca español ofreció al Santo Padre volver a Roma en el avión Falcon del Ala 45, que tiene como misión transportar a las autoridades del Estado y la Familia Real.

El Falcon despegó de Tenerife a las 18:08 (hora local) y aterrizó en el Aeropuerto Internacional Leonardo Da Vinci de Roma-Fiumicino a las 23:05.

“Al regresar a Roma tras concluir mi viaje apostólico, deseo expresar una vez más mi gratitud a Su Majestad, a las autoridades y al pueblo de España por la cálida acogida y la generosa hospitalidad que me brindaron durante esta visita”, escribió el Papa León XIV en un telegrama enviado al Rey de España.

“Asegurándoles a ustedes y a todos los españoles mis continuas oraciones por la paz y la unidad de la nación —añadió— invoco cordialmente sobre cada uno de ustedes la abundancia de bendiciones divinas”.

 

De puño y letra: Los mensajes más emotivos que el Papa León XIV dejó en su viaje por España

Las “firmas de honor” del Papa León en su viaje por EspañaFirma del “Libro de Honor del Ayuntamiento” en Madrir, España. | Crédito: Ayuntamiento Madrid

Muchas instituciones cuentan con un “Libro de Honor”, reservado para las firmas y mensajes de personajes destacados que la visitan. A lo largo de su viaje apostólico, el Santo Padre dejó varias inscripciones. Aquí te presentamos algunos:

Uno de los primeros mensajes fue escrito la tarde del 6 de junio, durante su visita al proyecto social CEDIA 24 Horas, en Madrid, dedicado a la atención de personas en situación de pobreza y migrantes.

Ahí, firmó del Libro de Honor de la institución, donde instó a trabajadores y voluntarios a dejarse interpelar “por la mirada de quienes necesiten vuestra ayuda y acogedlos con la caridad de Cristo”.

Al día siguiente, el Ayuntamiento de Madrid le otorgó la “Llave de Oro”, una distinción honorífica que ofrece a un personaje público, según publica el mismo ayuntamiento en su sitio web.

El 8 de junio, como es habitual en sus viajes apostólicos, el Santo Padre sostuvo un encuentro con los obispos de la Conferencia Episcopal Española (CEE). En la dedicatoria que dejó a los prelados españoles, los animó a que “la comunión eclesial anime constantemente la acción pastoral, para gloria de Dios y en beneficio de toda la Iglesia”.

Ese mismo día, el Pontífice asistió al Congreso español, donde dirigió un fuerte mensaje a los diputados y senadores sobre la defensa de la vida y la familia. Ese mismo espíritu quedó plasmado en el “Libro de Honor” de la institución.

“Con el deseo de que el respeto a los derechos de todos esté siempre en el ejercicio de la actividad legislativa de esta sede democrática de la soberanía nacional española”, escribió el Papa.

Otro de los momentos más significativos del viaje tuvo lugar el 10 de junio en Barcelona, con la visita a la Virgen de Montserrat, venerada bajo la advocación de la Bienaventurada Virgen María con el Niño Jesús y popularmente conocida como “la Moreneta”.

La devoción del Papa León XIV a la Virgen de Montserrat tiene también una huella peruana. Antes de ser elegido Sucesor de Pedro, el entonces P. Robert Prevost fue el primer párroco de Nuestra Señora de Monserrate de Trujillo, comunidad erigida por los agustinos en 1994.

El Papa León XIV ora ante la imagen de la Virgen de Montserrat. . Crédito: Vatican Pool
El Papa León XIV ora ante la imagen de la Virgen de Montserrat. . Crédito: Vatican Pool 

Durante su estancia en la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat, el Santo Padre firmó el “Libro de Honor” en el que puede leerse: “Pongo mi ministerio petrino a los pies de la ‘Virgen María’ de Montserrat, para que su intercesión maternal proteja a toda la Iglesia. Con mi afecto y bendición”.

 

Fuente: ACI Prensa
Primicias Rurales
Hoy celebramos la Fiesta del Inmaculado Corazón de María

Hoy celebramos la Fiesta del Inmaculado Corazón de María

La Iglesia Católica celebra hoy la fiesta del Inmaculado Corazón de María, una celebración unida al Sagrado Corazón de Jesús que recuerda el camino de consagración mariana. Establecida formalmente por Pío XII, la festividad convoca a los fieles a renovar la devoción de los primeros sábados y la oración de consagración.

 

 

Buenos Aires, sábado 13 junio (PR/26) — Ésta fiesta está íntimamente vinculada con la del Sagrado Corazón de Jesús, la cual se celebra el día anterior, viernes.

Ambas fiestas se celebran, viernes y sábado respectivamente,  en la semana siguiente al domingo de Corpus Christi.

Los Corazones de Jesús y de María están maravillosamente unidos en el tiempo y la eternidad desde el momento de la Encarnación. La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de María. Por eso nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María.

 

Antecedentes

 

La Fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María «la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes».

Esta fiesta se celebra en la Iglesia todos los años el sábado siguiente al segundo domingo después Pentecostés.

Después de su entrada a los cielos, el Corazón de María sigue ejerciendo a favor nuestro su amorosa intercesión.

El amor de su corazón se dirige primero a Dios y a su Hijo Jesús, pero se extiende también con solicitud maternal sobre todo el género humano que Jesús le confió al morir; y así la alabamos por la  santidad de su Inmaculado Corazón y le solicitamos su ayuda maternal en nuestro camino a su Hijo.

Una práctica que hoy en día forma parte integral de la devoción al Corazón de María, es la Devoción a los Cinco Primeros Sábados.

En diciembre de 1925, la Virgen se le apareció a Lucía Martos, vidente de Fátima y le dijo: «Yo prometo asistir a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que en los primeros sábados de cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen la tercera parte del Rosario, con intención de darme reparación».

Junto con la devoción a los nueve Primeros Viernes de Mes, ésta es una de las devociones más conocidas entre el pueblo creyente.

El Papa Juan Pablo II declaró que la conmemoración del Inmaculado Corazón de María, será de naturaleza «obligatoria» y no «opcional». Es decir, hizo que por primera vez en la Iglesia, la liturgia para esta celebración se realice en todo el mundo Católico.

Entreguémonos al Corazón de María diciéndole: «¡Llévanos a Jesús de tu mano! ¡Llévanos, Reina y Madre, hasta las profundidades de su Corazón adorable! ¡Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros!

Consagración al Inmaculado Corazón de María

 

Inmaculado Corazón de María

Consagración individual al Inmaculado Corazón de María

 

 

Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía,
yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón
y te consagro mi cuerpo y mi alma,
mis pensamientos y mis acciones.

Quiero ser como tú quieres que sea,
hacer lo que tú quieres que haga.
No temo, pues siempre estás conmigo.
Ayúdame a amar a tu hijo Jesús,
con todo mi corazón y sobre todas las cosas.

Pon mi mano en la tuya para que esté siempre contigo.

 

 

Fuente: EWTN / https://webcatolicodejavier.org/
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«Dios te salve María, llena de Gracia”

«Dios te salve María, llena de Gracia”

Al evocar el corazón de María, precisamente al día siguiente del corazón de Jesús, nos adentramos en el misterio de tantos hombres y mujeres que viven con intensidad, muchas veces con dolor, pero siempre con confianza, el seguimiento de Jesús y todas sus consecuencias.

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 19, 16b. 19-21

 

En aquellos días, el Señor dijo a Elías:
«Unge profeta sucesor tuyo a Elíseo, hijo de Safat, de Prado Bailén. »

Elías se marchó y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última.

Ellas pasó a su lado y le echó encima el manto.

Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió:
«Déjame decir adiós a, mis padres; luego vuelvo y te sigo.»

Ellas le dijo:
«Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?»

Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Ellas y se puso a su servicio.

 

Salmo de hoy

Salmo : Salmo 15, 1-2a y 5. 7-8. 9-10. 11 R/. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.

 

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien.»
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano. R/.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. R/.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción. R/.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2,41-51

 

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua.

Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.

Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.

Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.

Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».

Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».

Pero ellos no comprendieron lo que le dijo.

Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.

Su madre conservaba todo esto en su corazón.

 

 

Evangelio de hoy en vídeo

Evangelio de hoy en vídeo

Reflexión del Evangelio de hoy

“Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así?”

Hoy celebramos la entrañable fiesta de nuestra Madre y todo su cúmulo de vivencias y sentimientos al acompañar el misterio de nuestra fe, al vivir la fidelidad en el seguimiento de su Hijo, en el encargo que el Padre le hizo: la memoria del corazón de María.

Al evocar el corazón de María, precisamente al día siguiente del corazón de Jesús, nos adentramos en el misterio de tantos hombres y mujeres que viven con intensidad, muchas veces con dolor, pero siempre con confianza, el seguimiento de Jesús y todas sus consecuencias.

María guardaba en su corazón incluso aquello que no comprendía, aquello que le dio felicidad y angustia para que, desde dentro de ella, la fidelidad brotara como un perfume que la rodeó toda su vida.

Dudas, sorpresas, pero sobre todo una intensidad de vida reflejada en cada momento con el acompañamiento a su Hijo, hace que la fiesta de hoy nos haga adentrarnos en nuestra propia vida. María es la primera cristiana, la compañera de camino, el ejemplo de fidelidad y de la confianza, por eso podemos vernos reflejados en ella. No es una mujer más, es “la llena de gracia” que supo guardar en su corazón lo que cada uno de nosotros vivimos, por eso puede ser ejemplo de vida consecuente con nuestras opciones. Aunque, a veces, muchas veces, nos vemos hundidos en una oscuridad que nos hace dudar, que nos hace sentir sumergidos en incertidumbres, podemos mirar a María sabiendo que ella, desde el nacimiento de su Hijo, hasta la cruz, no se dejó arrastrar por los sucesos de su vida ni por acontecimientos que superaban su comprensión.

 

“¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”

 

Jesús no se perdió en el templo, no se desorientó dentro de Jerusalén. Jesús tomó una decisión, quedarse, porque “yo debía estar en la casa de mi Padre”. Es muy comprensible la desorientación, no de Jesús, sino de sus padres, porque tomó una decisión sin contar con ellos.

Pero hay una nota que nos hace entender todo el texto: la angustia de unos padres que no encuentran a su hijo, la angustia de tantos hombres y mujeres en un mundo oscuro y lleno de incertidumbre, desaparece cuando el reencuentro se da… la serenidad de María al encontrarse con su hijo guardando todo en su corazón, debería ser también nuestra paz, guardando en nuestro corazón tantas cosas que vivimos debido a nuestras opciones, cosas que nos hacen sufrir, que muchas veces no comprendemos, pero que se convierten en riqueza y en fuerza cuando las guardamos con ternura en nuestro corazón, ante el encuentro, reencuentro, con Jesús.

María, Madre nuestra, luz y compañía en nuestro caminar, que sepamos mirarte como modelo de fidelidad y seguimiento y, en las incertidumbres de nuestra vida, que sepamos, como tú, encontrarnos con tu Hijo y guardar todo en nuestro corazón.

De esta manera podremos seguir el camino al que hemos sido llamados: ser constructores del Reino de tu Hijo, constructores de ese nuevo mundo de paz, justicia y amor.

 

Fray Antoni Miró Gallego O.P.
Fray Antoni Miró Gallego O.P.Convento de Santo Domingo Ra`ykuéra (Asunción. Paraguay)

Dominicos.Org

Un nuevo llamado a la fe hoy: La Virgen de Medjugorje insta a la oración y al ayuno en su último mensaje

Un nuevo llamado a la fe hoy: La Virgen de Medjugorje insta a la oración y al ayuno en su último mensaje

La Reina de la Paz volvió a comunicarse con los fieles desde Bosnia-Herzegovina este 25 de mayo. En una breve pero profunda guía espiritual, la Gospa pidió un regreso al amor de Dios para alcanzar la verdadera paz interior.

 

Medjugorje, Bosnia-Herzegovina, lunes 25 mayo (PR/26) —  En una nueva muestra de guía espiritual, se difundió el esperado mensaje mariano del 25 de mayo de 2026.
La Santísima Virgen, bajo la advocación de la Reina de la Paz, renovó su llamado ecuménico centrándose en la conversión personal y el desapego a través del espíritu de penitencia.
A continuación, compartimos las palabras transmitidas por la Gospa:

 

«¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración y de ayuno. Hijitos, en el amor regresen a Dios que es su paz. Estoy con ustedes, hijitos, y los amo con mi ternura maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.» (Con aprobación eclesiástica)

 

 

El mensaje, recibido con profunda devoción por las comunidades rurales y urbanas de todo el mundo, vuelve a poner el foco en la necesidad de reconectar con la espiritualidad en tiempos de incertidumbre, destacando que la paz duradera sólo se encuentra en el origen divino.

 

 

Primicias Rurales

“Mujer, ahí tienes a tu hijo”

“Mujer, ahí tienes a tu hijo”

Al celebrarse la memoria de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, las lecturas litúrgicas recuerdan el momento en que Jesús, desde la cruz, encomendó la maternidad espiritual de María sobre toda la comunidad de los creyentes.

 

Primera lectura

Lectura del libro del Génesis 3, 9-15. 20

 

El Señor Dios llamó a Adán y le dijo: «¿Dónde estás?».

Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí».

El Señor Dios le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?».

Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí».

El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?».

La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí».

El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza, cuando tú la hieras en el talón».

Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.

 

Salmo de hoy

Salmo 86, 1-2.3 y 5. 6-7 R/. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!

 

Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios! R/.

Se dirá de Sión: «Uno por uno,
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado». R/.

El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí». R/.

Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti». R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo Evangelio según san Juan 19, 25-34

 

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».

Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed».

Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca.

Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.

Evangelio de hoy en vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=fI4RxpfggdY

Reflexión del Evangelio de hoy

El título de “Madre de la Iglesia” fue proclamado por San Pablo Vi durante el Concilio Vaticano II. Con él, quería subrayar el papel irreemplazable de María dentro de la Iglesia. El Papa Francisco, en 2018 instituyó esta fiesta en el lunes después de Pentecostés. Si la Iglesia nace en Pentecostés, tiene un gran significado que, en el primer día siguiente, el lunes, en la puesta en marcha de su camino en medio del mundo, se destaque la persona y la misión de la Virgen en ella.

«La serpiente me sedujo y comí»

Las tres lecturas que se proclaman en la liturgia de hoy son ricas en simbolismos y en estímulo para nuestra fe y nuestra devoción a la Madre del Señor. En el Genesis, tras el pecado y sus consecuencias, Adán pone nombre a su mujer: “Eva”, por ser la “madre de todos los vivientes». En el evangelio se nos narra la escena en que Jesús, clavado en la cruz, nos da a María por Madre. En el salmo, hablando de la ciudad de Sión, como un lugar donde todos, cercanos y lejanos, se encuentran en su hogar, símbolo del Reino de Dios, abierto, como decía Francisco “a todos, todos, todos”, se dice: “es la madre, porque todos han nacido en ella”.

En el relato de Génesis, aparecen tres personajes: Adán, Eva y un árbol. En el evangelio, Jesús, María y la cruz. Hay un paralelismo: un hombre, una mujer y un árbol.

Los primeros son símbolos de lo que se da siempre, en todo tiempo y lugar: el pecado es la desconfianza en Dios. Frente a la bondad de Dios que les ha dado la vida, que les ha llamado a la felicidad, al amor, a la fecundidad, prefieren hacer caso de la tentación, representada en la serpiente, que les invita a desconfiar de esa bondad: “No es cierto que morirán. Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán los ojos y entonces serán como dioses” (Ge. 3, 5). En lugar de querer ser hijos de Dios, prefieren considerar a Dios como competidor peligroso del que defenderse. Todo pecado comienza por una desconfianza en el amor de Dios por nosotros.

Jesús es el nuevo Adán. En su entrega total que se manifiesta en la cruz, pone en claro, por una parte, cuanto nos ama y nos valora Dios: “Tanto amó Dios al mundo que les dio a su propio Hijo…Dios no lo envió para condenarnos, sino para que el mundo se salve gracias a él” (J. 3, 16-17). Por otra parte, Jesús crucificado manifiesta un modelo para toda la humanidad de amor al Padre y disposición total a su misión en bien de sus hermanos.

«Junto a la cruz de Jesús estaba su madre»

La cruz se ha convertido en el verdadero árbol de la ciencia del bien y del mal. Nos habla del Amor infinito y de la maldad y sus consecuencias.

Junto a la cruz, María. Ya había dicho sí a Dios y a su proyecto de salvación en la Anunciación. Ahora, ya no jovencita, sino anciana, recibe una nueva anunciación: no ser solo la madre de la Cabeza sino también del cuerpo de la Iglesia: No sólo madre de Dios, sino madre de todos los hijos de Dios, representados en Juan. No tuvo ella necesidad de decir sí con palabras: era la mujer cercana a Dios y totalmente disponible y colaborara con él.

En pentecostés la vemos como esa nueva Sión de la que nos habla el salmo, congregando a los discípulos y discípulas de su Hijo y pidiendo y esperando al Espíritu (Hechos 2, 14).

Después de su asunción, sigue con su tarea maternal. Sigue pendiente y atenta de cada uno de nosotros y diciéndole a Jesús lo mismo que le dijo en Caná: “No tienen vino”; y a nosotros: “haced lo que Él os diga” (Jn 3, 4-5).

 

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.
Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay)

Fuente: Dominicos.Org