Marco Rubio viaja al Vaticano para reunirse con el Papa León XIV en una misión clave que busca fortalecer la libertad religiosa y la ayuda humanitaria en Cuba. El Secretario de Estado desestimó tensiones con el Presidente Trump y destacó la importancia diplomática de la Iglesia a nivel global.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, responde a las preguntas de los periodistas durante una rueda de prensa en la Sala de Prensa Brady de la Casa Blanca en Washington, D.C., el 5 de mayo de 2026. | Crédito: Kent Nishimura/AFP vía Getty Images
Por Tyler Arnold
Estados Unidos, jueves 7 mayo (PR/26) — El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo a los periodistas que tiene “mucho que conversar” con el Papa León XIV en su próxima reunión, pero aclaró que su viaje al Vaticano este jueves no está relacionado con las críticas del presidente Donald Trump al Santo Padre.
Rubio fue consultado por un periodista durante una conferencia de prensa el 5 de mayo sobre si la reunión del 7 de mayo busca “suavizar las cosas” con León XIV, luego de que Trump lo calificara de “débil frente al crimen” y “débil en materia nuclear”, y lo acusara falsamente de querer que Irán obtenga un arma nuclear.
El secretario respondió que esa no es la razón del encuentro, sino que se trata de “un viaje que ya teníamos planeado desde antes”. Reconoció que “han ocurrido algunas cosas”, pero subrayó que hay “mucho que conversar con el Vaticano”.
“El Papa acaba de regresar de un viaje a África, donde la Iglesia está creciendo de manera muy vibrante, y compartimos preocupaciones sobre la libertad religiosa en distintas partes del mundo”, dijo Rubio. “Nos gustaría hablar con ellos sobre eso”.
Rubio añadió que Estados Unidos entregó 6 millones de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, la cual fue distribuida por la Iglesia, y que “nos gustaría hacer más” en esa colaboración.
“Estamos dispuestos a dar más ayuda humanitaria a Cuba, distribuida a través de la Iglesia, pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo”, afirmó.
Un periodista también preguntó a Rubio sobre un comentario más reciente de Trump el 4 de mayo. En “The Hugh Hewitt Show”, el presidente volvió a acusar a León XIV de sostener que “está bien que Irán tenga un arma nuclear” y añadió: “Creo que está poniendo en peligro a muchos católicos y a muchas personas”.
En respuesta, Rubio dijo que la postura del presidente es que “Irán no puede tener un arma nuclear porque la usaría contra lugares donde hay muchos católicos, incluidos cristianos y otras personas”.
“[Trump] no entiende por qué alguien —dejando de lado al Papa—, el presidente, y yo mismo, y creo que la mayoría de las personas, no podemos comprender por qué alguien pensaría que es una buena idea que Irán tenga un arma nuclear”, afirmó Rubio.
Aunque León XIV ha exhortado a la diplomacia con Irán en lugar de la guerra, el Santo Padre no ha dicho que apoye que ese país obtenga un arma nuclear. Más bien, el Papa se ha pronunciado con firmeza contra la proliferación nuclear en Medio Oriente.
Rubio acusó a Irán de “mantener al mundo entero como rehén” al negarse a permitir el paso de barcos por el estrecho de Ormuz. Irán amenazó con bloquear el tránsito sin permiso expreso de su gobierno tras el ataque estadounidense e israelí. Estados Unidos está bloqueando ahora todo barco que coordine con Irán.
“¿Qué creen que harían si tuvieran un arma nuclear?”, dijo Rubio. “Mantendrían al mundo como rehén con esa arma nuclear”.
Rubio también fue consultado por un periodista italiano sobre la próxima visita papal. Señaló que planea hablar sobre “la destrucción de la libertad religiosa, la persecución de minorías cristianas y los desafíos que enfrentan los cristianos en África, donde el Papa estuvo recientemente”.
“Tenemos mucho que conversar con ellos y yo interactúo bastante con el Vaticano en ese ámbito, por lo que el viaje no está vinculado a otra cosa que al hecho de que es normal que tengamos este tipo de encuentros, como lo han hecho otros secretarios de Estado en el pasado”, dijo.
“El Papa es, evidentemente, el vicario de Cristo… pero también es jefe de un Estado, y es una organización con presencia en más de cien países en todo el mundo. Interactuamos bastante con el Vaticano porque está presente en muchos lugares”, concluyó Rubio.
Fuente: Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Desde Castelgandolfo, León XIV rompió el silencio para exigir un retorno urgente al diálogo. El Pontífice apeló a la moral de los legisladores estadounidenses para frenar un conflicto que podría aniquilar a la población civil iraní.
Castelgandolfo, martes 7 abril (PR/26) — En un clima de extrema tensión global, la voz del Vaticano emergió este martes como un contrapeso ético ante la posibilidad de un desenlace bélico total en Medio Oriente.
El Papa León XIV, en un mensaje inusualmente directo, tildó de “inaceptable” la advertencia lanzada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la destrucción de la civilización iraní tras el vencimiento del ultimátum.
Una cuestión moral por encima de la política
El Sumo Pontífice, de origen estadounidense, eligió la localidad de Castelgandolfo para expresar su profunda preocupación. Alternando entre el italiano y el inglés, León XIV evitó mencionar el nombre de Trump, pero sus palabras fueron un dardo inequívoco hacia la retórica de la Casa Blanca.
“Aquí hay cuestiones ciertamente de derecho internacional, pero es mucho más una cuestión moral por el bien del pueblo, completo e íntegro. No queremos la guerra, queremos la paz”, sentenció el Papa.
El líder de la Iglesia Católica hizo un llamado desesperado a la acción civil, instando a los fieles y ciudadanos a “hacer oír nuestra voz ante los legisladores estadounidenses”. Según el Pontífice, la prioridad absoluta debe ser la protección de los inocentes, niños y ancianos que se convertirían en víctimas directas de una escalada militar sin precedentes.
El fantasma nuclear y la estrategia de la «bravuconería»
Mientras el Papa pedía volver a las negociaciones, el mundo observa con alarma el lenguaje utilizado por la administración republicana. La mención de Trump sobre terminar con “toda una civilización”, sumada a los comentarios del vicepresidente J.D. Vance sobre el uso de herramientas del arsenal “que hasta ahora hemos decidido no utilizar”, desató rumores sobre un posible ataque nuclear.
Ante el revuelo internacional, la Casa Blanca se vio obligada a desmentir el uso de armamento atómico, aunque analistas externos mantienen la cautela.
Para Peter Loge, experto de la Universidad George Washington, estas declaraciones encajan en un “patrón de bravuconería” típico del mandatario, quien suele llevar la tensión al límite para luego declarar una victoria diplomática y extender los plazos de negociación.
El ruego por el diálogo
León XIV insistió en que todavía hay tiempo para evitar la tragedia:
Llamado al Congreso: El Papa pidió comunicarse con congresistas y autoridades para frenar la maquinaria bélica.
Retorno a la mesa: “Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo… Intentemos resolver los problemas sin llegar a este punto”.
Identidad pacífica: “Somos un pueblo que ama la paz. ¡Hay tanta necesidad de paz en el mundo!”, exclamó con firmeza.
Mientras el reloj avanza hacia las 20:00, la Santa Sede se posiciona como el principal baluarte contra una ofensiva que, en palabras del propio Trump, podría significar la “demolición total” de un país entero en apenas cuatro horas.
Tras décadas de retirar madera de los cauces, Estados Unidos impulsa un ambicioso proyecto de restauración fluvial en el Estado de Washington, donde ya se devolvieron más de 6.000 troncos a ríos y arroyos para recuperar hábitats clave y fortalecer la biodiversidad.
Foto: Estados Unidos devuelve los troncos a los ríos
Buenos Aires, jueves 5 marzo (PR/26) — Durante décadas, Estados Unidos se encargó de retirar troncos de muchos ríos bajo la creencia de que eran «obstáculos» y que limpiar los cauces era bueno para el agua. Esa idea ha demostrado ser errónea desde el punto de vista ecológico porque la función de los troncos es mucho más importante en un ecosistema de lo que se puede imaginar.
El uso de madera grande para restauración fluvial no es nuevo. Organismos ambientales lo llevan años implementando porque mejora la calidad del hábitat de peces y otros organismos acuáticos. En muchos casos, cuando no hay acceso por carretera o se busca minimizar el impacto, la utilización de helicópteros es una herramienta real de restauración.
Un proyecto de restauración fluvial en Estados Unidos
En este sentido, el proyecto que ha ideado Estados Unidos es una operación de restauración fluvial en el noroeste del país, principalmente en el estado de Washington, enfocada en recuperar ríos y arroyos gravemente alterados por décadas de gestión humana.
Helicóptero haciendo trabajos de restauración forestal
El proyecto ya ha colocado más de 6.000 troncos a lo largo de unos 38 km de ríos y arroyos, en colaboración con grupos tribales como la Yakama Nation – el pueblo indígena de la zona – y organizaciones ambientales como el Servicio Forestal de EE.UU. Es considerado uno de los mayores esfuerzos de restauración fluvial de la región.
La iniciativa persigue el objetivo de recuperar el hábitat natural, creando zonas de sombra, pozas profundas y estructuras que favorezcan que especies como salmón y trucha puedan reproducirse. Dos especies clave y estructurales del ecosistema.
El salmón: nace en ríos, migra al océano y regresa años después para reproducirse. Cuando muere tras el desove, sus cuerpos aportan nutrientes marinos al río y al bosque circundante que alimentan insectos, aves, mamíferos e incluso árboles.
La trucha: es un depredador intermedio que se alimenta de insectos acuáticos y crustáceos. Si desaparece, proliferan ciertas especies y el sistema pierde estabilidad.
Miles de jóvenes católicos participaron en Washington de la Vigilia Nacional de Oración por la Vida, en la antesala de la Marcha por la Vida, en una jornada de fe y reflexión marcada por el debate sobre el aborto y el escenario abierto tras la anulación del fallo
El obispo James D. Conley de la Diócesis de Lincoln, Nebraska (Estados Unidos), celebró la Misa en la Vigilia Nacional de Oración por la Vida en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, D.C., el jueves 22 de enero. | Crédito: EWTN.
Por Tyler Arnold
Washington, sábado 24 enero (PR/26) — Miles de jóvenes católicos se reunieron en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, D.C. (Estados Unidos), el jueves 22 de enero para participar en una Misa de vigilia en la víspera de la Marcha por la Vida (March for Life).
“Nuestro objetivo no es sólo hacer que el aborto sea ilegal”, dijo el obispo James D. Conley de la Diócesis de Lincoln durante la homilía. “Nuestro objetivo es hacer que el aborto sea impensable”.
Más de 5.000 personas —muchas de ellas estudiantes de secundaria o universidad— llenaron la iglesia superior de la basílica para asistir a la Misa.
Después de la Misa, muchos fieles oraron en la Hora Santa Nacional por la Vida, que se llevó a cabo en la cripta de la basílica durante la adoración al Santísimo Sacramento, incluyendo la oración de los Misterios Luminosos del Santo Rosario.
La jornada de oración marcó la 47ª Vigilia Nacional de Oración por la Vida consecutiva celebrada en la basílica, que comenzó a albergar en 1979, seis años después de que la Corte Suprema decidiera el caso Roe v. Wade.
El caso Roe v. Wade fue un fallo histórico de la Corte Suprema de Estados Unidos dictado en 1973, que reconoció el derecho constitucional al aborto al considerar que la decisión de interrumpir un embarazo formaba parte del derecho a la privacidad de las mujeres, protegido por la Constitución.
El evento del jueves por la noche marca la cuarta vigilia posterior a la anulación de Roe.
Estudiantes de secundaria y universidad se reúnen para la Misa de Apertura de la Vigilia Nacional de Oración por la Vida en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, D.C., el jueves 22 de enero de 2026. Crédito: EWTN.
La primera lectura fue tomada de Isaías 49, en la que el profeta escribió: “El Señor me llamó desde el seno materno, desde el vientre de mi madre pronunció mi nombre”.
En su homilía, Conley se refirió varias veces a esa lectura y expresó alegría por la cantidad de jóvenes que asistieron a la vigilia con el objetivo de “construir una cultura de vida y una civilización del amor, donde los bebés estén protegidos en el vientre de sus madres y las mujeres sean amadas, escuchadas y cuidadas cuando se enfrentan a decisiones muy difíciles y que cambian la vida”.
El obispo señaló que existen muchas amenazas a la dignidad de la persona humana prevalentes en la sociedad, incluyendo la eutanasia, la violencia armada, la pena de muerte, el sufrimiento de los pobres y migrantes, el racismo y la falta de acceso a la atención médica y la educación.
“Pero nuestros hermanos y hermanas en el vientre son los más vulnerables y los que no tienen voz”, dijo, señalando que la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés) ha identificado este tema como su prioridad preeminente en términos de preocupaciones políticas.
Religiosas se unen a los peregrinos en la adoración durante la Vigilia Nacional de Oración por la Vida en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción el jueves 22 de enero de 2026. Crédito: EWTN.
Incluso después de que la Corte Suprema revocara Roe v. Wade, Conley señaló que todavía hay más de un millón de abortos anuales. Sin embargo, expresó esperanza en que los jóvenes frente a él “son la generación provida” y ayudarán a poner fin al aborto en los Estados Unidos.
“Creo firmemente que dentro de 50 años, cuando mi generación haya partido con Dios, sus nietos les preguntarán: ‘¿Es cierto que cuando ustedes tenían mi edad, mataban a los niños en el vientre?’” dijo Conley.
Conley fue el celebrante principal de la Misa, que fue concelebrada por el Cardenal Robert McElroy de la Arquidiócesis de Washington; el Cardenal Sean O’Malley, Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de Boston; el Cardenal Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en los Estados Unidos; y otros arzobispos, obispos y sacerdotes.
Pierre, al inicio de la Misa, leyó en voz alta un mensaje remitido por el Papa León XIV a los asistentes de la vigilia, en el que el Pontífice aseguró a los participantes su “cercanía espiritual” mientras se reúnen “para este elocuente testimonio público que afirma que la protección del derecho a la vida es la base indispensable de todo otro derecho humano”.
En el mensaje, León XIV dijo a los participantes que están “cumpliendo el mandato del Señor de servirle en el más pequeño de nuestros hermanos y hermanas” y les otorgó su bendición apostólica.
Muchos asistentes viajaron desde otras partes del país para participar en la vigilia del 22 de enero y asistir a la Marcha por la Vida del 23 de enero.
Miriam Ware, de 16 años, voló desde Idaho con un grupo local llamado Teens for Life, y dijo a EWTN que se ha interesado “mucho en convertirse en una defensora provida”.
Ella dijo que ha asistido a la Marcha por la Vida de Idaho, pero que ésta es la primera vez que viene a la Marcha por la Vida nacional en Washington, D.C., y disfruta ver “qué tan unidos estamos” como movimiento provida: “Sólo ver a todos aquí es increíble”.
Gus Buell, un estudiante católico de último año de secundaria de Traverse City, Michigan, dijo a EWTN que llegó el jueves después de un viaje en autobús de 13 horas y que asistirá a la Marcha por la Vida por primera vez el viernes.
Dijo que la marcha ayuda a fortalecer la comunidad católica y provida, y destacó la gran cantidad de jóvenes activos en la fe y el movimiento, diciendo que “los jóvenes finalmente están empezando a inspirarse” y muchos “confían más en Dios que en sí mismos”.
La Marcha por la Vida reunió a unas 150.000 personas el año pasado.
La 53ª Marcha por la Vida fue ayer viernes 23 de enero.
El mitin de la Marcha por la Vida se llevó a cabo en el National Mall desde las 11:00 a.m. (hora local) hasta aproximadamente la 1:00 p.m., después de lo cual los asistentes marcharán frente al Capitolio de los Estados Unidos y concluyeron frente al edificio de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Fuente: Artículo publicado originalmente por EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
La Santa Sede habría impulsado un “camino de escape” para el líder venezolano, con asilo y garantías de seguridad, mientras Washington avanzaba con su plan de captura y juicio en Nueva York.
Buenos Aires, domingo 11 enero (PR/26) — Previo a la captura de Nicolás Maduro, el Vaticano habría realizado gestiones reservadas para negociar su salida del poder y evitar una escalada de violencia en Venezuela, según documentos diplomáticos y una investigación periodística difundida en los últimos días.
La gestión incluyó contactos directos con funcionarios estadounidenses, la propuesta de un salvoconducto y la posibilidad de un exilio con garantías de seguridad para el líder chavista y su entorno. Las negociaciones se desarrollaron en paralelo a los planes de Washington para capturarlo y juzgarlo en Nueva York.
A una semana de la operación militar de las fuerzas armadas de los Estados Unidos que capturó en Venezuela a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, para su traslado y enjuiciamiento, continúan apareciendo detalles sobre la trastienda diplomática previa.
Informes oficiales confirmaron que hubo conversaciones entre la Santa Sede y la administración de Donald Trump para eludir ese operativo, facilitar la salida del poder del mandatario venezolano y garantizarle asilo en Rusia.
El Papa León XIV anuncia su primer viaje internacional, con el foco en la paz y el diálogo en Oriente Medio. | AFP
Pese a esos intentos de mediación, el presidente estadounidense decidió avanzar con su estrategia. El plan contemplaba la captura de Maduro y la instalación de un gobierno de transición en Caracas, sin aceptar acuerdos que implicaran inmunidad o salvoconductos para quien Washington considera responsable de delitos graves.
En ese contexto, la investigación reveló que el Vaticano se convirtió en uno de los escenarios centrales de una frenética carrera diplomática internacional para encontrar una salida segura al líder venezolano antes de la activación del operativo definitivo.
La prioridad, según las fuentes, era evitar un “baño de sangre” y una mayor desestabilización institucional.
La reunión secreta de Nochebuena y la oferta de mediación
El 24 de diciembre se produjo una reunión clave entre Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y el embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch.
En las horas previas a la Nochebuena, Parolin buscó poner al Vaticano al tanto de los planes de acción en los que ya trabajaba el gobierno de Donald Trump y, al mismo tiempo, explorar alternativas diplomáticas.
Durante ese encuentro, Parolin planteó una pregunta directa que quedó registrada en documentos oficiales difundidos por The Washington Post: “¿Los Estados Unidos se centran únicamente en los narcotraficantes o la administración Trump realmente busca un cambio de régimen?”.
La inquietud reflejaba la falta de claridad, según el cardenal, sobre el objetivo final de Washington en Venezuela.
El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.
El representante de la Santa Sede había sido durante cuatro años nuncio en Caracas, por lo que conocía en profundidad la situación del país y los antecedentes del chavismo. En público, había sostenido que Maduro debía dimitir y entregar el poder. Los documentos muestran que fue precisamente una salida negociada lo que le propuso a Burch en esa conversación.
Parolin extendió una oferta formal de mediación para frenar la intervención. Según consta en los documentos, explicó que la propuesta incluía garantías de asilo político. “Lo que se le propuso fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero; así como que el presidente ruso, Vladimir Putin, garantizara su seguridad”, detalló el secretario de Estado del Vaticano durante la reunión.
De acuerdo con The Washington Post, lo que buscaba la Santa Sede era evitar “el derramamiento de sangre y la desestabilización en Venezuela”. En ese sentido, Parolin pidió paciencia a los estadounidenses para convencer a Maduro de aceptar el salvoconducto, entregar el poder y trasladarse a Rusia.
El Papa León XIV habló de Venezuela en el Angelus: «El bienestar del pueblo debe prevalecer sobre todo»
Según la investigación periodística, la Santa Sede confirmó la existencia de esas gestiones, aunque calificó como “decepcionante” la difusión de información “confidencial” y sostuvo que no se reflejó “con precisión la sustancia de la conversación”.
El “camino de escape”, Rusia y la negativa de Washington
En la misma publicación, se deslizó que Parolin mencionó que Venezuela se había convertido en un “actor fijo” en la intermediación en la guerra entre Rusia y Ucrania, y que “Moscú estaría dispuesta a renunciar a Venezuela si viera solucionadas sus ambiciones en Ucrania”. El asilo formaría parte de un plan más amplio con el que Rusia buscaba acercarse a Estados Unidos y presionar para un “acuerdo favorable” en el conflicto europeo.
Los informes también indican que el secretario de Estado del Vaticano creía que Maduro había estado dispuesto a renunciar después de las elecciones de julio de 2024. “Los documentos muestran que Parolin dijo a Burch que creía que Maduro había estado dispuesto a dimitir después de las elecciones de julio de 2024 (…) y que Maduro habría dudado en irse sin el apoyo de su círculo íntimo”, cita The Washington Post.
Nicolás Maduro fue capturado el pasado sábado 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores.
Sin embargo, según esos registros, Diosdado Cabello, ministro del Interior y figura de línea dura, lo convenció de que hacerlo le costaría la vida. Parolin afirmó que Maduro se mostraba reticente a irse sin el respaldo de su entorno más cercano y que le preocupaba abandonar a sus principales lugartenientes, en particular a Delcy Rodríguezy a Cabello.
Una persona familiarizada con la oferta rusa sostuvo que Moscú también estaba dispuesto a conceder asilo a otros altos funcionarios venezolanos, pero que Maduro se negaba a actuar creyendo que Estados Unidos no avanzaría
“Creo que fue arrogancia”, dijo esa fuente. Otro factor que se evaluaba en Washington era que el líder chavista no tendría acceso al dinero del comercio de oro venezolano que se cree tenía almacenado en el extranjero, y que Rusia resultaría un destino demasiado restrictivo.
Parolin sugirió incluso que Estados Unidos fijara una fecha límite para la salida de Maduro y ofreciera garantías a su familia. En los documentos se lee que el cardenal estaba “muy, muy, muy desconcertado por la falta de claridad sobre el objetivo final de Estados Unidos en Venezuela” y que pidió “paciencia, cautela y moderación”. Sin embargo, la Casa Blanca decidió no demorar más las definiciones.
La “operación militar limitada” de Donald Vladimirovich Trump en Venezuela
La postura de Donald Trump fue inflexible. De acuerdo con la investigación, rechazó cualquier negociación que implicara permitir que Maduro eludiera los cargos por narcoterrorismo en la justicia estadounidense.
Desde Washington se bajó una línea clara de no aceptar acuerdos que incluyeran inmunidad, salvoconductos o salidas negociadas.
Aun frente a las advertencias del papa León XIV, quien en noviembre había señalado que “la violencia nunca trae la victoria” y que “la clave es buscar el diálogo”, el gobierno estadounidense avanzó con su plan.
El resultado fue la operación militar del 3 de enero, la captura de Maduro y de su esposa, y el cierre definitivo de cualquier alternativa diplomática.