El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti encabezaron una comitiva clave en Tierra del Fuego para reactivar un proyecto histórico de 500 millones de dólares, apoyado por la gobernación provincial.
Buenos Aires domingo 13 septiembre (PR/26)– El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti lideraron una intensa visita de trabajo a Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego, para inspeccionar sobre el terreno el espacio destinado a la nueva Base Naval Integrada.

Esta infraestructura clave fortalecerá el posicionamiento estratégico de la Argentina en el extremo austral y en el Atlántico Sur, en un contexto atravesado por las tensiones con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas.

Acompañados por especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas, los altos funcionarios nacionales examinaron la geografía del terreno y evaluaron los complejos desafíos logísticos que demandará la construcción del polo operativo.
Un histórico apretón de manos por la soberanía nacional
En el marco de la agenda oficial en la provincia atlántica, los ministros mantuvieron una relevante reunión institucional en la Gobernación con el mandatario provincial Gustavo Melella y la vicegobernadora Mónica Urquiza.
Durante el encuentro, fuentes oficiales confirmaron que se abordaron los pormenores del proyecto estratégico y que el gobernador fueguino expresó su total predisposición para colaborar activamente con el desarrollo de la obra.

Más allá de las diferencias políticas, Gustavo Melella remarcó en redes sociales la necesidad imperiosa de respaldar un posicionamiento firme del país en el Atlántico Sur para resguardar los intereses soberanos.
El mandatario enfatizó además que la Base Naval Integrada representa una reivindicación histórica impulsada desde hace más de cuarenta años, junto al esperado impulso del Polo Logístico Antártico.
Respaldo internacional en la ONU y visión presidencial
Por su parte, desde el Gobierno nacional destacaron el valioso acompañamiento de la vicemandataria provincial durante la sesión de junio del Comité de Descolonización de la ONU, donde se ratificó el apoyo internacional al reclamo argentino.
Tras la reunión política, las autoridades se trasladaron al predio asignado, donde presenciaron una detallada exposición de la Armada Argentina sobre los aspectos técnicos y operativos proyectados para la zona.
Durante la presentación, Pablo Quirno subrayó que la iniciativa responde a una instrucción directa del presidente Javier Milei para coordinar las distintas carteras del Estado en defensa de la soberanía territorial.

La Base Naval Integrada no solo actuará como centro operativo, sino que integrará funciones científicas y logísticas orientadas a consolidar la proyección argentina hacia la Antártida y valorizar los activos estratégicos.
Inversión millonaria y reasignación presupuestaria
El plan global requiere una inversión calculada entre los 400 y 500 millones de dólares, enmarcándose en una estrategia integral que sanciona a empresas que operen sin autorización oficial en Malvinas.
Según precisó el vocero presidencial Adrián Ravier, la nueva instalación no posee carácter bélico, sino que se erigirá como el polo logístico más relevante del Atlántico Sur y de apoyo científico antártico.La comitiva militar que acompañó el viaje incluyó al almirante Marcelo Dalle Nogare, jefe del Estado Mayor Conjunto, y al almirante Juan Carlos Romay, titular del Estado Mayor de la Armada.
También integraron la delegación los diputados nacionales Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, junto a los senadores nacionales Agustín Coto y Belén Monte de Oca, representantes del bloque oficialista de La Libertad Avanza.La reactivación de los trabajos, detenidos desde 2022, cuenta ya con un primer aval de 142 millones de dólares oficiales, correspondiendo al 30% del presupuesto total necesario para completar la obra estratégica.

















