El estancamiento del acuerdo entre EE. UU. y China junto al clima norteamericano definen la tendencia bajista del poroto a nivel internacional.

 

 

Buenos Aires, miércoles 17 junio (PR/26) — El inicio de junio estuvo marcado por una fuerte liquidación de posiciones de soja compradoras por parte de los fondos inversores en el mercado de Chicago (CME).

Estas posiciones, acumuladas desde febrero, se desarmaron ante la falta de ejecución del acuerdo comercial entre China y Estados Unidos para la compra de poroto, según el informe elaborado por Javier Buján y Marcelo Yasky de la consultora KIMEI junto a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Los embarques estadounidenses hacia el gigante asiático repercuten de forma directa en las existencias finales de la campaña norteamericana en su hoja de balance. El volumen acumulado en EE. UU. funciona como un termómetro de precios, donde un stock final más elevado genera un inmediato estímulo a la baja.

El panorama se torna poco propicio para los compradores ya que China transita su época de máximas importaciones con Brasil como su principal abastecedor récord. A esto se suman las excelentes perspectivas meteorológicas en las áreas productoras norteamericanas y una precaria estabilidad del petróleo por el estancamiento del conflicto en el Golfo Pérsico.

Sin un contrapeso de magnitud en la demanda, las cotizaciones sufrieron una fuerte caída en modo de tobogán durante todo el mes. No obstante, el descenso encontró un descanso en la última semana debido a los límites estructurales que enfrenta la expansión de la molienda industrial de la oleaginosa.

Un mayor procesamiento para obtener aceite genera un incremento inevitable en el volumen de harina, la cual necesita expandir el mercado de piensos. De lo contrario, se producen excedentes que impactan negativamente en las cotizaciones, recordando que cada tonelada de aceite equivale a cuatro de harina.

En este contexto bajista global, el organismo norteamericano difundió el informe WASDE del USDA correspondiente al mes de junio de 2026. Dicho reporte mensual no introdujo modificaciones de importancia respecto al anterior, manteniendo casi idénticos todos los componentes de la hoja de balance global de la soja.

En Chicago, las proyecciones de la nueva campaña 26/27 conviven con el tramo final del ciclo comercial de la estimación para la temporada 25/26. Tras la masiva salida de los fondos de inversión, el incentivo a vender disminuyó por los bajos precios y los fundamentos vuelven a tomar su dimensión.

Los factores que podrían impulsar subas en el mercado internacional contemplan mayores compras de China en EE. UU. y condiciones climáticas desfavorables. También aportaría firmeza un incremento en el consumo de biodiesel estadounidense, contrarrestando la presión a la baja que ejercen la caída de exportaciones y el fin del conflicto en Medio Oriente.

En el mercado local, la pizarra sobre la zona de Rosario mostró valores prácticamente estables al comparar el período del 11 de mayo al 11 de junio. A pesar de haber registrado una «semana negra» a comienzos de mes, las cotizaciones en Argentina bajaron sustancialmente menos que en Chicago.

La resistencia doméstica ante las bajas internacionales se explica, en primer lugar, por el buen margen de las fábricas. Esta rentabilidad industrial permite a los compradores volcar parte de sus ganancias al precio final para hacerse de la mercadería disponible en las terminales.

En segundo lugar, influyeron las condiciones climáticas que vinieron demorando las tareas de cosecha en los diferentes campos del territorio nacional. Esta ralentización coincidió con una actitud vendedora muy cautelosa por parte de la oferta, que restringió los volúmenes de grano volcados al circuito comercial.

Como conclusión, a nivel macroeconómico local quedó completamente despejado y diluido el debate sobre una posible baja en las retenciones. La especulación de una reducción inmediata quedó descartada por el momento, postergando cualquier tipo de análisis o modificación al menos hasta enero de 2027.

En el plano comercial, los fundamentos actuales del mercado no permiten esperar grandes movimientos alcistas internacionales, salvo sorpresas climáticas o geopolíticas de magnitud.

A nivel local, el factor clave para sostener los precios efectivos será el comportamiento que adopte la oferta frente a la necesidad fabril.

Primicias Rurales
Fuente: Sandra Capochi