Un exhaustivo informe del INDEC revela cómo los envíos al exterior alcanzaron cifras históricas en la primera mitad del año, apuntalados por el agro y la energía.
Buenos Aires, viernes 28 agosto (PR/26)– El comercio exterior argentino vivió un primer semestre de 2026 sumamente dinámico y positivo. Según el último informe elaborado por el INDEC, las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 49.511 millones, lo que representó un importante aumento interanual del 24,6%.
Este notable crecimiento en la balanza comercial se explicó por la combinación de dos factores clave: por un lado, un incremento del 9,0% en el índice de precios y, por el otro, una marcada suba del 14,2% en el índice de cantidades exportadas en comparación con el mismo período de 2025.

Para brindar un panorama mucho más claro y preciso del impacto en la economía real, la clasificación de complejos exportadores del INDEC busca vincular las materias primas con sus productos no elaborados, semielaborados o terminados a partir de la Nomenclatura Común del Mercosur (NCM).
Esta metodología permite tener un análisis alternativo de las ventas al exterior y su relación directa con cada sector productivo. De hecho, los complejos exportadores representaron nada menos que el 93,6% de las ventas totales al exterior en este período.
Las exportaciones argentinas despegan en el primer semestre impulsadas por el récord en soja y petróleo
Al analizar el desempeño por sectores, diez complejos concentraron el 78,4% del total de los envíos: soja, petrolero-petroquímico, maicero, automotriz, oro y plata, carne y cuero bovinos, triguero, girasol, pesquero y litio.
Entre los rubros con saltos más llamativos destacaron el litio con un impresionante 186,3%, el girasol con un 128,7%, el oro y plata con un 56,8% y el sector petrolero-petroquímico con un 43,7% de incremento.

Un dato sumamente revelador de la concentración comercial es que los principales 50 productos (de un abanico total de 4.712 comercializados) representaron el 79,5% de las exportaciones totales de bienes del país.
El agro en su máxima expresión: el impacto transformador del complejo soja
En el complejo soja, los verdaderos protagonistas de los despachos al exterior fueron la harina y pellets de la extracción del aceite de soja junto con el aceite de soja en bruto (incluso desgomado).
En cuanto a la estructura de envíos de la oleaginosa, las manufacturas de origen agropecuario (MOA) representaron un contundente 86,8% del total del complejo, mientras que los productos primarios (PP) aportaron el 11,3% y las manufacturas de origen industrial (MOI) un 2,0%.

Traducido en valores absolutos, el 45,9% correspondió a harina y pellets de soja por USD 4.168 millones; el 39,3% a aceite de soja por USD 3.566 millones; el 11,3% a porotos de soja por USD 1.024 millones; y el 3,6% a biodiésel y derivados por USD 323 millones.
Por el lado del complejo maicero, la estrella indiscutida fue el maíz en grano; mientras que en el sector automotriz se destacaron los vehículos para transporte de mercancías de hasta 5 toneladas.
Al observar el balance global, la balanza comercial fue superavitaria en USD 6.936 millones, aunque registró una ligera caída interanual del 1,1% producto de la suba del 5,7% en ventas frente al salto del 36,1% en las importaciones.
Los mercados internacionales mostraron una alta concentración: los tres principales destinos adquirieron el 36,8% de las exportaciones del complejo sojero, marcando una presencia clave en el comercio global.
La harina y pellets tuvo como principales compradores a la región ASEAN (USD 1.155 millones), la Unión Europea (USD 820 millones) y Medio Oriente (USD 747 millones). En tanto, los porotos de soja se enviaron casi en su totalidad a China por USD 951 millones. Por su parte, el biodiésel fue absorbido al 100% por la Unión Europea por USD 95 millones.
Récord histórico de la energía: el fuerte impulso petrolero y petroquímico
El complejo petrolero-petroquímico se consolidó holgadamente como el segundo en importancia por su participación en las ventas totales. Más aún: logró marcar un valor récord absoluto en la serie histórica 2002-2026.
Dentro de este rubro estratégico, la distribución fue contundente: el 83,5% correspondió a petróleo crudo, el 9,9% a gas natural y el 6,5% restante a productos petroquímicos.
En este sector brillaron especialmente los aceites crudos de petróleo, el aprovisionamiento de combustibles y lubricantes a buques y aeronaves, y el gas natural en estado gaseoso.

Gracias a esta performance, la balanza comercial del sector petrolero alcanzó un superávit extraordinario de USD 6.034 millones, lo que representó un disparo interanual del 83,9%.
Este excelente resultado energético fue la consecuencia directa de combinar un fuerte incremento del 43,7% en las exportaciones junto con una oportuna contracción del 12,1% en las importaciones del sector.
A nivel geográfico, el 52,0% de las ventas petroleras se concentró en tres destinos principales: la región USMCA con USD 1.877 millones (donde EE.UU. representó el 99,3%), el Resto de ALADI con USD 1.750 millones y el Mercosur con USD 1.509 millones (con Brasil captando el 48,6%).

















