El economista y especialista en mercados agrícolas Pablo Adreani analiza la necesidad estratégica de reducir los fletes interprovinciales, transformar el esquema productivo local y convertir el grano en una herramienta central para el desarrollo ganadero.
Por Pablo Andreani
Buenos Aires lunes 31 agosto (PR/26)– El costo del transporte se ha convertido en una barrera crítica: el maíz más caro de Corrientes es el que se importa de otras provincias, sentenció tajantemente el consultor agrícola Pablo Adreani.
En diálogo exclusivo con Valor Agro por LT7 Radio Provincia, el especialista remarcó que el flete encarece significativamente la nutrición animal, restando competitividad a los establecimientos locales.

A este panorama regional se le suma una coyuntura internacional tensionada por la menor oferta exportadora de Estados Unidos y Ucrania, lo que mantiene firme la presión sobre la cotización global.
Frente a un escenario donde el valor del maíz ya supera holgadamente los 200 dólares por tonelada, sostener la compra fuera del territorio correntino resultará una carga económica cada vez más pesada.
Un insumo estratégico para revolucionar la nutrición animal
Para Adreani, el avance de la siembra maicera local no debe medirse únicamente por la rentabilidad del cultivo, sino por su efecto multiplicador en toda la cadena cárnica regional.
Producir el alimento dentro de la provincia permite asegurar la nutrición directa del ganado, optimizando de manera sustancial cada una de las etapas críticas de recría y engorde intensivo.

La meta principal consiste en lograr una profunda integración entre agricultura y ganadería, incrementando la eficiencia de conversión alimentaria y otorgando firme estabilidad a los esquemas productivos.
Esta gran oportunidad de autoabastecimiento abarca también a otras actividades de altísima demanda de grano, como es el caso de la producción avícola y el sector porcino en crecimiento.
Reconversión productiva y campos experimentales
Corrientes ha dado los primeros pasos hacia esa meta mediante la creación de un campo experimental de maíz, una señal oficial positiva que requiere el respaldo técnico indispensable del INTA.
Es prioritario trabajar sobre los mapas de suelo y capacidad de rinde para precisar en qué ambientes agrícolas se obtiene la mayor respuesta agronómica y competitividad económica.
En ese esquema, áreas históricamente dedicadas al cultivo de arroz representan una excelente alternativa para la reconversión productiva hacia maíz bajo riego, adaptando su infraestructura instalada.
Para materializar dicha transición, resulta imprescindible conformar una mesa de trabajo conjunta entre productores agrícolas y demandantes de grano, articulando necesidades, volumen y precios de entrega.
Rendimientos altamente competitivos a escala internacional
La constante evolución en tecnología y genética agrícola permite aspirar a rendimientos elevados de entre 6.000 y 8.000 kilos por hectárea, existiendo antecedentes provinciales que alcanzaron 9.000 kilos.
Al comparar estas cifras con el estado de Mato Grosso en Brasil, cuyo promedio ronda los 6.000 kilos, Corrientes exhibe un potencial técnico plenamente competitivo a nivel mundial.
Adreani propuso dar un salto organizativo mediante la creación de un hub maicero zonal impulsado por grupos de productores que consoliden la oferta en áreas estratégicas.
Este modelo operativo se consolidaría mediante acuerdos de provisión directa con feedlots y granjas, garantizando previsibilidad de insumos a largo plazo y reduciendo drásticamente la incertidumbre de mercado.
Contar con oferta de grano en la propia región representa la ventaja competitiva definitiva para las cadenas de carne, concluyendo que es una lástima no haber iniciado antes esta transformación.
















