El Consejo Profesional de Radio de Argentores distinguió al reconocido periodista Carlos Yayo Hourmilougue por sus 36 años de trayectoria, en un emotivo encuentro marcado por una lúcida reflexión sobre la desconfianza del público, la violencia mediática y los desafíos de las nuevas generaciones.
Por Ernesto García
Buenos Aires, sábado 12 septiembre (PR/26)– El periodista y analista político Carlos Yayo Hourmilougue fue distinguido con el prestigioso Galardón Susini, una distinción entregada anualmente por el Consejo Profesional de Radio de Argentores para premiar lo mejor de la producción autoral y homenajear a las figuras que enaltecen el medio con su talento, trayectoria y compromiso con los oyentes.
El premio rinde tributo al Dr. Enrique Telémaco Susini, protagonista de la histórica primera transmisión radial de 1920 en Argentina junto a Los Locos de la Azotea.
La memoria de los pasillos y el verdadero trabajo de campo
El emotivo encuentro contó con la presencia de destacadas figuras del ámbito cultural, numerosos periodistas y fue presentado por el Dr. Hugo Bab Quintela, con palabras iniciales a cargo de Pedro Patzer. En ese marco, Carlos Yayo Hourmilougue compartió una profunda reflexión crítica sobre el presente de los medios masivos, la fragilidad del oficio periodístico y la urgencia de rescatar la verdad en una era dominada por la inmediatez y la violencia mediática.

Con 36 años de trayectoria, el comunicador inició su alocución rindiendo un emotivo homenaje a los colegas con quienes compartió pasillos, coberturas, viajes y extensas charlas a lo largo de más de tres décadas. Frente a un auditorio conmovido, recordó con afecto a Silvina Martínez Porta, Marilú Conforte, Débora Pérez Volpin, Luis San Martín, Tomás Bulat, Alberto Garibaldi, Edgardo Antoñana y Gustavo Valenza, destacando que aunque ya no estén, dejaron una marca imborrable en su vida.
Rememorando sus inicios, evocó el día en que Liliana Parodi y Eliseo Álvarez lo convocaron para dar sus primeros pasos en Cablevisión Noticias y Multi Medios América. Afirmó con convicción que, si bien el ámbito académico es sumamente valioso, haber comenzado en el periodismo de exteriores y en la calle representa la columna vertebral de la profesión, un trabajo de campo fundamental que hoy parece estar desdibujándose entre las nuevas generaciones de comunicadores.
La fragilidad del oficio, las redes y el modelo de negocio
Al abordar las transformaciones recientes del mapa de medios, Yayo Hourmilougue fue contundente respecto al escenario actual: «Lo que hoy veo es una fragilidad inmensa en el periodismo. Vemos gente muy improvisada, sin preparación, y vemos violencia en el mensaje. Esa violencia me preocupa, pero tiene su lógica si creemos que no se ha invertido en la educación durante más de tres décadas», señaló, recordando además que las alertas sobre las redes sociales ya las había advertido tempranamente Umberto Eco.

Asimismo, trazó una clara diferencia entre las intenciones y los contenidos según la franja horaria en la oferta mediática actual, explicando que suele encontrarse mayor información por la mañana, algo de entretenimiento al mediodía y, genéricamente, militancia por las tardes, comparando este fenómeno actual con lo que antes representaba la propaganda de 678.
Criticó con severidad la búsqueda desmedida de fama instantánea en las redes sociales, subrayando que «la fama es algo con pies de barro» y que lo verdaderamente sustancial es cultivar el talento y el conocimiento.
Advirtió que mientras sube un protagonismo abstracto en muchos comunicadores, decae aquello que requiere máximo esfuerzo: la búsqueda de la verdad, la cual exige saturar pasillos, leer decretos, manejar expedientes y conversar con jueces y políticos.
Cifras alarmantes de credibilidad y nuevos hábitos de consumo
En relación con la historia de las agencias de noticias, analizó la situación de Noticias Argentinas y Télam, recordando que Télam estuvo a la altura de Reuters hasta que la destruyeron, sirviendo históricamente como coto político de los sucesivos gobiernos, a diferencia de la agencia internacional que logró expandirse globalmente tras explotar de manera inteligente el mercado financiero.
Durante su presentación, compartió valiosos datos vertidos en el Informe del Reuters Institute Digital News Report 2026, acercado por el periodista Claudio Negrete, reflejando que la confianza del público argentino en las noticias se derrumbó de manera alarmante hasta alcanzar apenas un 26%, su nivel más bajo en décadas, lo que significa que de cada cien oyentes o lectores, solo 26 creen en lo que escuchan o leen.

A este diagnóstico sumó el cambio en los hábitos de las audiencias jóvenes, que migran masivamente hacia canales de streaming como Luzu TV u OLGA (marcando diferencia con espacios financiados con impuestos como Carajo), y alertó sobre la profunda precariedad laboral que obliga a los periodistas a sostener múltiples empleos, instando a las instituciones educativas a advertir con claridad a los estudiantes sobre los verdaderos desafíos económicos del sector.
Lecciones sobre el poder, el análisis político y la felicidad
El encuentro también dio espacio para anécdotas memorables sobre el poder y la cultura, como la definición política compartida por un expresidente al ser consultado en su despacho sobre la amistad en la función pública: «El último que te abandonó o te traicionó fue tu mejor amigo», evidenciando la distancia que suele generarse entre los gobernantes y la ciudadanía.
Rememoró además un inolvidable diálogo sobre la metáfora entre el escritor Jorge Luis Borges y el periodista Gustavo Abu Arab a propósito de «La redondez del agua», que sirvió para ejemplificar la elegancia y la innecesaria búsqueda de protagonismo desmedido en los profesionales de la pantalla.
En el ámbito del análisis político, mencionando los aportes del politólogo Alejandro Estévez, enfatizó que la honestidad intelectual exige dejar de lado la fijación con nombres propios como Cristina, Macri, Fernández o Milei para centrarse estrictamente en analizar sus gestiones y la veracidad de los datos. Recordó con emoción el ejemplo de José Ignacio López cuando le preguntó directamente al dictador Jorge Rafael Videla sobre los desaparecidos, demostrando el verdadero compromiso que el periodismo debe mantener hacia la gente.
Hacia el cierre, con una mirada íntima y familiar, agradeció el sostén incondicional de su esposa Alicia Fidalgo, con quien lleva 45 años compartidos, sus hijos Ezequiel, Soledad, Carla, Guady, Cristian y Andrés, y sus nietas Mailén y Ema. Dejó una conmovedora reflexión final asegurando que el verdadero logro no es el exitismo, sino alcanzar la paz necesaria para encontrar la felicidad.
Comunidad periodística presente
Fiel al sello que acompañó durante más de 25 años a su emblemático programa La Quinta Pata, cerró con su emblemática frase: «Esto es Argentina, lo que buscamos no existe: tenemos que construirlo».
El acto contó con una nutrida concurrencia de colegas que acompañaron la distinción, entre ellos: Patricia Vásquez, Patricia Pinella, Valeria Weiss, Rosario Bigozzi, Raúl Berneri, Mario Portugal, Claudio Negrete, Luis Cervantes, Jorge Millán, Luis Tarullo, Julio Bazán, Juan Carlos Zapiola, Osvaldo Menéndez, Fernando Cazón, Juan Carlos Bertolota, Rolando González Schia, Carlos Mariscal, Jorge Ernesto García, Gustavo Abu Arab, Inés García Holgado, Marcelo Peláez y Ulises Lencina, sumado al saludo especial a Fanny Mandelbaum, Néstor Sulla y Pablo Talamoni.
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Fuente:www.eltalarnoticias.com.ar

















