Una mirada desde la propia prensa británica, a través del periódico The Guardian, sobre el creciente desafío político e independentista en Escocia, Gales e Irlanda del Norte que presiona al gobierno central del Reino Unido. Artículo traducido del inglés

 

 

 

 

 

 

Líderes en la cumbre céltica afirmarán el derecho a buscar la independencia del Reino Unido

El llamado al cambio constitucional en Irlanda del Norte, Escocia y Gales probablemente desafiará la agenda de devolución de Burnham.

Bethan McKernan y Patrick Greenfield

Dom 13 Sep 2026 17.41 BST

​Los primeros ministros de Gales, Escocia e Irlanda del Norte afirmarán el derecho de sus países a buscar la independencia del Reino Unido en una cumbre que probablemente desafiará la agenda de devolución de Andy Burnham.

​El líder de Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth; el líder del Partido Nacional Escocés, John Swinney; y la vicepresidenta del Sinn Féin, Michelle O’Neill, tienen previsto firmar un memorando de entendimiento en una conferencia histórica en Cardiff este lunes. El documento instará a Westminster a «preparar, planificar y facilitar el cambio constitucional en Gales, Escocia e Irlanda del Norte».

​Los tres se reúnen en calidad de líderes de sus partidos y no como funcionarios de sus respectivos gobiernos, acompañados por la presidenta del Sinn Féin y líder de la oposición en Irlanda, Mary Lou McDonald. También abordarán temas sobre Europa, cooperación internacional, economía y energía.

​La victoria de Plaid Cymru en las elecciones del Senedd en mayo marcó el inicio de una nueva era para los movimientos independentistas célticos, siendo la primera vez que hay partidos separatistas en el gobierno de los tres países de forma simultánea.

​Burnham ha enfatizado su apoyo a la devolución regional de poder y recursos en Inglaterra desde que asumió como primer ministro en julio, pero su enfoque respecto a las administraciones transferidas en Belfast, Cardiff y Edimburgo es menos claro.

​La semana pasada, Burnham escribió a Swinney para reiterarle que la repetición del referéndum de independencia escocés de 2014 permanece «fuera de discusión», tras haber cometido un aparente desliz durante las preguntas al primer ministro.

​Donald Trump también se pronunció sobre una potencial ruptura del Reino Unido durante una visita de fin de semana a Irlanda. En una rueda de prensa junto al taoiseach, Micheál Martin, declaró a los periodistas que le encantaría ver una Irlanda unida y que «bien podría suceder ahora». La inesperada intervención provocó un rápido rechazo por parte del gobierno del Reino Unido y de los miembros unionistas del ejecutivo de poder compartido de Irlanda del Norte.

​Al ser consultado sobre las repercusiones diplomáticas, Trump dijo el domingo: «Me encantan mis comentarios». Poco después de reiterar su postura sobre la unidad irlandesa, el presidente estadounidense señaló que reservaría su opinión sobre la independencia de Escocia para otra ocasión.

​Ap Iorwerth declaró a The Guardian esta semana que se siente alentado por las cálidas conversaciones iniciales con Burnham —lo cual contrasta notablemente con sus interacciones con Keir Starmer—, pero que se mantiene cauteloso ante la posibilidad de que el nuevo primer ministro quede atrapado en el consenso de Westminster contrario a ceder más competencias.

​Una fuente de Plaid Cymru calificó la cumbre del lunes como una oportunidad para «una nueva alianza entre nuestras naciones».

​»Tras la histórica elección del Senedd en Gales y el cambiante panorama político en estas islas, existen argumentos sólidos para una cooperación política práctica en áreas como energía, economía y nuestra relación con Europa, así como en cuestiones políticas y constitucionales más amplias que enfrentan nuestras naciones y sobre el derecho a la autodeterminación», afirmó la fuente.

​»Nuestros partidos tienen mucho que ganar trabajando juntos, como socios y como iguales, compartiendo intereses comunes donde la cooperación pueda mejorar la vida de las personas a las que representamos».

​Antes de su viaje a Cardiff, Swinney declaró: «Estamos en un momento crucial de cambio constitucional y nuestros partidos comparten la convicción común de que nuestros intereses nunca serán atendidos por Westminster, y que los ciudadanos de nuestras respectivas naciones deben tener un papel significativo sobre su futuro.

​»Esta discusión se produce la semana posterior a que el primer ministro aceptara que debería celebrarse un referéndum cuando exista un apoyo mayoritario a la independencia en Escocia. Ese reconocimiento de que la población de Escocia puede y debe determinar su propio futuro constitucional era algo que se debía desde hace mucho tiempo».

​Las encuestas más recientes sugieren que el 47% de los votantes escoceses optaría por la independencia en un referéndum celebrado mañana, junto con el 36% en Irlanda del Norte y el 32% en Gales. El respaldo a la independencia en Escocia se ha mantenido entre el 45% y el 50% desde el referéndum de 2014, mientras que los datos indican que va en aumento en Gales e Irlanda del Norte.

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​Este es el Memorando de entendimiento en su totalidad: 

​Escocia, Gales e Irlanda tienen historias, identidades y tradiciones políticas distintas.

​Cada una de nuestras naciones tiene el derecho a determinar su propio futuro, a través de medios democráticos y de acuerdo con los deseos de su pueblo.

​Hoy, Plaid Cymru, el Partido Nacional Escocés (Scottish National Party) y Sinn Féin nos unimos para reafirmar nuestro compromiso de trabajar de manera constructiva entre nosotros en favor de los intereses compartidos de nuestros pueblos.

​Compartimos la creencia de que las naciones y comunidades que representamos merecen mayor ambición, mayores oportunidades económicas y una voz más fuerte para determinar sus propios futuros.

​El panorama político en estas islas está cambiando.

​Por primera vez en la historia, los habitantes de estas islas cuentan con primeros ministros en Escocia, en Gales y en el norte de Irlanda comprometidos con la independencia del Reino Unido. Para quienes observan a lo largo de estas islas —y para quienes lo hacen alrededor del mundo— no podría haber una señal más clara de que el tiempo de Westminster está llegando a su fin.

​Creemos que existe un camino mejor: naciones trabajando juntas como iguales, compartiendo ideas y experiencia, y construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses comunes.

​El impulso está de parte de nuestros movimientos; creemos que el cambio constitucional está en camino.

​Por lo tanto, nos comprometemos a fortalecer la cooperación entre nuestros partidos e identificar áreas prácticas donde el trabajo conjunto pueda marcar una diferencia real.

​Estas incluyen:

  • Una economía más fuerte y justa:Compartir ideas y experiencia sobre cómo construir economías productivas y prósperas que generen buenos empleos, aborden la desigualdad y garanticen que la riqueza y las oportunidades se distribuyan de forma más equitativa. Rechazamos el modelo económico fallido de Whitehall y, en su lugar, construiremos economías que ofrezcan justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones.
  • Expandir nuestros propios recursos energéticos:Particularmente nuestros vastos recursos de energía renovable, para reducir las facturas de familias y empresas. La riqueza energética de nuestras naciones debe servir a las necesidades de nuestro pueblo.
  • Europa y la cooperación internacional:El Brexit ha dañado nuestras economías y ha limitado las oportunidades de nuestro pueblo. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones pertenece a la Unión Europea.

​Creemos que el futuro de nuestras naciones pertenece a la Unión Europea. Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, creando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación.

​Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación. Ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a vulnerar el principio de que nuestros pueblos decidirán su propio futuro.

​Reconocemos que nuestros partidos tienen diferentes posiciones constitucionales y que cada nación determinará su propio futuro a su manera y a su debido tiempo.

 

Traducción para Primicias Rurales: María Marta Cafiero

 

A perspective from the British press itself, through The Guardian, on the growing political and independence challenge in Scotland, Wales, and Northern Ireland that pressures the UK central government.

Leaders at Celtic summit to affirm right to seek independence from UK

Call for constitutional change in Northern Ireland, Scotland and Wales likely to challenge Burnham’s devolution agenda

The first ministers of Wales, Scotland and Northern Ireland are to affirm their countries’ right to seek independence from the UK at a summit that is likely to challenge Andy Burnham’s devolution agenda.

The Plaid Cymru leader, Rhun ap Iorwerth, the Scottish National party leader, John Swinney, and the Sinn Féin vice-president, Michelle O’Neill, are expected to sign a memorandum of understanding at a landmark conference in Cardiff on Monday that will call on Westminster “to prepare, plan and facilitate constitutional change in Wales, Scotland and Northern Ireland”.

The three are meeting in their capacity as party leaders, rather than as officials in their respective governments, alongside the Sinn Féin president and leader of the opposition in Ireland, Mary Lou McDonald. They will also discuss Europe, international cooperation, the economy and energy issues.

Plaid Cymru’s victory in May’s Senedd elections ushered in a new era for the Celtic independence movements, with separatist parties in government in all three countries for the first time.

Rhun ap Iorwerth
Burnham must understand Wales is ‘not a region in England’, says first minister

Burnham has made much of his support for regional devolution of power and resources in England since becoming prime minister in July, but his approach to the devolved administrations in Belfast, Cardiff and Edinburgh is less clear.

He wrote to Swinney last week to reiterate that a repeat of 2014’s Scottish independence referendum remains “off limits” after apparently misspeaking during prime minister’s questions.

Donald Trump also weighed in on a potential breakup of the UK during a weekend visit to Ireland, telling reporters at a press conference with the taoiseach, Micheál Martin, that he would love to see a united Ireland and it “may as well happen now”. The unexpected intervention prompted a swift rebuttal from the UK government and the unionist power-sharing members of the Northern Ireland executive.

Ap Iorwerth told the Guardian this week that he has been encouraged by warm initial discussions with Burnham – a stark contrast to his interactions with Keir Starmer – but that he was wary about the new prime minister being captured by a consensus Westminster view against relinquishing further powers.

A Plaid Cymru source called Monday’s summit an opportunity for “a new partnership between our nations”.

“Following the historic Senedd election in Wales and the changing political landscape across these islands, there is a strong case for practical political cooperation on areas including energy, the economy and our relationship with Europe, as well as on the wider political and constitutional questions facing our nations and on the right to self-determination,” they said.“Our parties have much to gain from working together, as partners and as equals, where we share common interests and where cooperation can improve the lives of the people we represent.”

“This discussion comes the week after the prime minister accepted that a referendum should take place when there is majority support for independence in Scotland. That acknowledgment that the people of Scotland can and should determine their own constitutional future is long overdue.”

Latest polling suggests 47% of Scottish voters would opt for independence in a referendum held tomorrow, along with 36% in Northern Ireland and 32% in Wales. Support for independence in Scotland has hovered between 45% and 50% since the 2014 referendum, while data suggest it is rising in Wales and Northern Ireland.

 

 

Fuente: The Guardian
Primicias Rurales
Traducido del inglés por María Marta Cafiero