Jul 31, 2026 | Actualidad, Agua, Clima, Especial
La Agencia Espacial Europea y Telespazio Ibérica desarrollan una plataforma de radar capaz de atravesar nubes y humo. Estará plenamente operativa para el verano de 2027 y entregará mapas de riesgo a los bomberos en un lapso de 3 a 6 horas.
Buenos Aires, viernes 31 de julio (PR/26) .- La lucha contra los incendios forestales está a punto de dar un salto decisivo gracias a la tecnología espacial. La Agencia Espacial Europea (ESA), en conjunto con Telespazio Ibérica, se encuentra desarrollando PiroSAR, un innovador sistema de observación diseñado para vigilar y rastrear el avance de las llamas en tiempo real sin importar las condiciones del entorno.
A diferencia de las herramientas ópticas tradicionales, la plataforma utiliza una constelación de satélites dotados de radar de apertura sintética (SAR). Esta tecnología tiene la capacidad de atravesar densas capas de humo, nubes y operar en plena noche, garantizando una visión constante y clara del perímetro del fuego durante las 24 horas del día.
Información operativa en pocas horas
Uno de los principales cuellos de botella durante una emergencia climática es el tiempo que tarda la información estratégica en llegar a los equipos de primera línea. PiroSAR busca resolver este problema generando informes y mapas de riesgo en un margen de tres a seis horas.
Los datos procesados se podrán consultar mediante un portal web seguro o integrar directamente en los sistemas que ya utilicen los organismos de respuesta mediante una API, facilitando una toma de decisiones drásticamente más rápida y segura ante frentes activos.
Ensayos reales y despliegue progresivo

A lo largo de un período de pruebas de 15 meses, el proyecto ajustará sus alertas con la ayuda de instituciones locales en España. Entre los colaboradores destacan el Parque Tecnológico de Fuerteventura, la Constelación Islas Canarias del Cabildo de Tenerife, el cuerpo de bomberos de Galicia y la Universidad de Vigo. Asimismo, los incendios de este verano servirá de base para recopilar datos y entrenar el sistema.
El cronograma de implementación contempla las siguientes fases:
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Verano de 2027: Inicio de la comercialización en España coincidiendo con la temporada de mayor riesgo de incendios.
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Año 2029: Extensión de la plataforma hacia otros servicios de emergencia de la Unión Europea.
En un contexto marcado por olas de calor e incendios de gran magnitud causados por el cambio climático, la integración de inteligencia geoespacial y observación de radar posiciona a PiroSAR como una herramienta fundamental para proteger la biodiversidad y garantizar la seguridad de las brigadas de extinción.
Primicias Rurales
Fuente: Ecoticias
Jul 30, 2026 | Actualidad, Clima
El informe agroclimático de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires del 30 de julio al 5 de agosto de 2026 anticipa precipitaciones abundantes sobre el centro-este, el ingreso de vientos polares con heladas y un posterior ascenso térmico.
Buenos Aires, jueves 30 julio (PR/26) — La Perspectiva agrcoclimática semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, prevé precipitaciones y tormentas iniciales.
Según el informe del ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, al comienzo de la primera etapa se completará el paso de un frente de tormenta con actividad desigual.
Se registrarán fuertes tormentas cordilleranas en el sudoeste y precipitaciones abundantes en el este del área agrícola.
El sudeste del Paraguay, la Mesopotamia, la Región Pampeana y el Uruguay recibirán entre 10 y 25 mm, con focos superiores a 50 y 75 mm.

La Cordillera Sur superará los 150 mm de precipitaciones con tormentas severas.
Entrada de vientos polares y heladas
El avance del frente traerá vientos polares hacia el oeste, sur y centro del área agrícola.
Habrá heladas generales en el extremo oeste y heladas localizadas en el sur y centro.

El noreste del NOA, el Chaco, el norte y centro de la Mesopotamia y el sudeste del Paraguay tendrán mínimas superiores a 15°C.
Las zonas serranas del NOA y el oeste de Cuyo registrarán mínimas inferiores a 0°C con heladas generales.
Retorno de vientos del norte
Los vientos del norte provocarán temperaturas máximas muy sobre lo normal en el norte agrícola.
El noreste del NOA, el sur del Chaco, parte de la Mesopotamia y el sudeste del Paraguay superarán los 30°C, con focos de más de 35°C.
El centro del NOA, el norte de Cuyo y el noroeste del Uruguay experimentarán máximas de entre 25 y 30°C.
Las zonas serranas y cordilleranas se mantendrán por debajo de los 20°C.
Segunda etapa: lluvias y nuevas nevadas
Al inicio de la segunda etapa continuará el frente con lluvias moderadas a abundantes en el nordeste y este.
El noreste del NOA, la Región del Chaco, el sudoeste pampeano y el Uruguay acumularán entre 10 y 25 mm.
La Cordillera Sur y Central registrará precipitaciones abundantes con posibilidad de nevadas.
Ingreso de aire polar y mínimas bajo cero
Nuevos vientos polares provocarán temperaturas bajo lo normal en gran parte de la región.

Se registrarán heladas generales en el oeste y heladas localizadas en el sur y centro pampeano.
El oeste del NOA, el oeste de Cuyo y las serranías de Buenos Aires bajarán de los -0°C.
Las zonas serranas y cordilleranas más altas descenderán por debajo de los -5°C.
Recuperación térmica final
Los vientos del trópico retornarán produciendo temperaturas sobre lo normal en el norte.
El noreste del NOA y el sur de la Mesopotamia superarán los 25°C, con registros de 30 a 35°C hacia el norte.
El centro del NOA, el centro de Cuyo y el norte pampeano se ubicarán entre 15 y 20°C.
El oeste y gran parte de la Región Pampeana registrarán máximas de 10 a 15°C.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Jul 29, 2026 | Actualidad, Clima
Buenos Aires, miércoles 29 julio (PR/26) — El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un “alerta naranja” por tormentas severas para este martes en el noreste de Entre Ríos y este de Corrientes y de Misiones.
El “alerta naranja” (fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente) se corresponde con una zona que en gran parte se encuentra atravesando excesos hídricos.

El modelo del SMN proyecta acumulados de precipitaciones para este martes superiores a 50 milímetros en la zona del frente de tormentas, que abarca la franja este del Litoral argentino, el extremo sur de Brasil y el norte de Uruguay.
Para el miércoles el mal tiempo finalizaría en la zona pampeana argentina, mientras que se esperan lluvias y chaparrones sobre el norte de la Patagonia argentina, donde el mal tiempo se extendería hasta el jueves.

El modelo del SMN proyecta para el viernes la formación de un nuevo proceso de ciclogénesis sobre el sector este del territorio argentino y Uruguay, que vendría acompañado con tormentas fuertes y precipitaciones abundantes en el sur de Entre Ríos, sudoeste de Uruguay y este de Buenos Aires.
Hacia el fin de semana el frente de tormentas se trasladaría hacia el norte de Uruguay, norte del Litoral argentino y sur de Brasil, donde se prevén nuevamente acumulados importantes. En tanto, otro frente de mal tiempo se instalaría en la región patagónica.

Primicias Rurales
Fuente: Valor Soja
Jul 24, 2026 | Actualidad, Clima
El Inocar confirma que 17 provincias entran en alerta mientras el océano y la atmósfera se preparan para un posible acoplamiento en septiembre. Los expertos vigilan de cerca cada señal del fenómeno.
Buenos Aires viernes 24 julio (PR/26)–La declaratoria de Niño activo no significa que el fenómeno ya esté aquí ni que las lluvias intensas hayan comenzado en Ecuador. Es, más bien, una señal de que hay que estar preparados, según explicó Juan Carlos Tapia, director del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar).

El cambio de estado, que además derivó en una alerta naranja en ciertas localidades, busca que las autoridades y la ciudadanía eleven su nivel de preparación frente a lo que podría venir en los próximos meses.
La decisión fue tomada por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, tras analizar las condiciones oceánicas y los pronósticos climáticos más recientes.
¿A qué zonas del país afecta la alerta?
La medida abarca 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias, luego de que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno del Niño (Erfen), presidido por Tapia, analizara las condiciones meteorológicas del país.

Entre las provincias incluidas están Santa Elena, Pichincha, Manabí, Los Ríos, Loja, Galápagos, Guayas, Esmeraldas, El Oro, Chimborazo, Cañar, Bolívar, Azuay, Carchi, Cotopaxi, Santo Domingo e Imbabura.
Tapia detalló que las condiciones oceanográficas y meteorológicas de las últimas cuatro semanas llevaron al comité Erfen a recomendar pasar de la fase de observación a la de Niño activo.
“Durante las últimas cuatro semanas se han mantenido los parámetros y las condiciones oceanográficas que nos permiten anticipar que hay una alta probabilidad de un desarrollo del fenómeno del Niño”, señaló el oficial.
Septiembre, el mes clave para confirmar el fenómeno
Como parte del monitoreo, el Inocar prevé realizar en septiembre un nuevo crucero de investigación oceanográfica para verificar la evolución del calentamiento del mar.
Ese estudio buscará confirmar el llamado acoplamiento entre el océano y la atmósfera, condición indispensable para declarar de manera oficial la presencia del fenómeno del Niño.

El último monitoreo marítimo, realizado en mayo hasta unas 100 millas de la costa, ya mostró parámetros elevados compatibles con un escenario del Niño.
Tapia reconoció que el seguimiento no se ha podido realizar con la frecuencia deseada debido a la antigüedad del buque de investigación Orión, que supera los 40 años de servicio.
Aun así, aseguró que el monitoreo continúa mediante otras herramientas y en coordinación con los países de la región, como Perú, Colombia y Chile, que realizan de forma simultánea un crucero regional en el Pacífico oriental.
Las proyecciones apuntan a un evento entre octubre y enero
Las proyecciones técnicas señalan que el fenómeno podría consolidarse entre octubre de 2026 y enero de 2027, aunque la fecha exacta dependerá de cómo evolucionen las condiciones en las próximas semanas.
Uno de los datos que más preocupa es que las anomalías de temperatura siguen en aumento tanto en la región Niño 3.4 como en la región Niño 1+2, esta última frente a las costas de Ecuador y Perú.
“En la región Niño 3.4 tenemos una anomalía de aproximadamente dos grados, mientras que en la región Niño 1+2 las anomalías llegan hasta los cuatro grados”, explicó Tapia.

Eso, según el director del Inocar, hace pensar que las condiciones se mantendrán y seguirán evolucionando hacia una alta probabilidad de un evento El Niño.
El pronóstico más reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) mantiene la probabilidad cercana al 82 % de que se desarrolle el evento, que podría ser muy fuerte entre octubre y diciembre.
“Tenemos que monitorear y continuar en ello para que, en el momento que tengamos la evidencia científica y técnica de que se va a dar el acoplamiento con la atmósfera, alertemos a las autoridades para la toma de decisiones y la preparación ante el eventual impacto del Niño”, puntualizó Tapia.
Primicias Rurales
Fuente: El Universo
Jul 19, 2026 | Actualidad, Clima
En simultáneo, el Pacífico se calienta con un El Niño de gran intensidad mientras el Atlántico se enfría con una Atlantic Niña poco habitual. La NOAA explica por qué esta combinación reduce el riesgo de tormentas, aunque no lo elimina.
Buenos Aires domingo 19 julio (PR/26)–Este año el océano está protagonizando algo que no se ve todos los días. Mientras el Pacífico atraviesa un El Niño que promete ser uno de los más fuertes desde 1950, el Atlántico tropical se enfría de una manera que solo se había registrado cinco veces desde 1980.
La NOAA (la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos) confirmó esta coincidencia poco común a través de su Climate Prediction Center, y ya empezó a recalcular lo que se viene para la temporada de huracanes.
La buena noticia es que esta combinación funciona como una especie de freno natural para la formación de ciclones. La mala es que ningún freno es garantía total: un solo huracán fuera de serie puede igual causar estragos.
Qué es la Atlantic Niña y por qué llama la atención
La Atlantic Niña es la versión fría de un ciclo natural que ocurre en el Atlántico ecuatorial. Se produce cuando la temperatura del mar cae al menos 0,5 °C por debajo del promedio durante dos temporadas seguidas.
El mecanismo detrás es bastante simple: los vientos alisios se fortalecen, empujan el agua cálida de la superficie hacia otro lado y dejan que suba agua fría desde las profundidades. El resultado es un Atlántico más frío de lo habitual.
Lo llamativo es la escasez del fenómeno: desde 1980 apenas se contabilizaron cinco episodios parecidos al que se está formando ahora. Si se confirma, este sería el sexto.
Del otro lado del mapa, un El Niño que se perfila histórico
En paralelo, El Niño gana fuerza en el Pacífico ecuatorial. Es la fase cálida del fenómeno ENSO y trae consigo cambios en los vientos, la presión atmosférica y las lluvias en buena parte del planeta.
Según el Climate Prediction Center, hay un 97% de probabilidad de que este El Niño se mantenga hasta comienzos de 2027, y un 81% de que alcance una intensidad excepcional entre octubre y diciembre.

Las mediciones en la región Niño 3.4 ya superan el umbral necesario para catalogarlo como uno de los eventos más fuertes desde 1950, de acuerdo con los modelos de la NOAA y del NMME.
Un escudo atmosférico contra los huracanes
Cuando estos dos fenómenos coinciden, se combinan dos frenos distintos para los huracanes. El Niño aumenta la cizalladura del viento, que desordena las tormentas antes de que puedan organizarse.
La Atlantic Niña, por su parte, enfría la superficie del mar y le quita al aire la energía que necesita para generar convección. Sin esa energía, es mucho más difícil que una tormenta crezca.

Por eso la NOAA proyecta para 2026 una temporada por debajo del promedio: entre 8 y 14 tormentas con nombre, de 3 a 6 huracanes y de 1 a 3 huracanes mayores.
Los registros históricos respaldan la teoría: en años con Atlantic Niña, la cantidad de tormentas que llegaron a la categoría de huracán cayó hasta un 50% respecto a los años neutros.
Qué significa esto para Estados Unidos
Para la costa este y el golfo de México, zonas que suelen recibir el impacto directo de los huracanes, la noticia es en principio alentadora: menos tormentas organizadas significa menos presión sobre los sistemas de emergencia.
Sin embargo, la NOAA es clara en un punto: menor riesgo no es lo mismo que riesgo cero. El huracán Andrew, en 1992, ocurrió en una temporada de baja actividad general y aun así fue devastador.
El Caribe y América Latina también respiran distinto
La menor actividad ciclónica también beneficiaría al Caribe, Centroamérica, México y la costa atlántica de Sudamérica, regiones que ajustan sus alertas según los pronósticos de la agencia estadounidense.
Aun así, la NOAA insiste en que una temporada tranquila en general no descarta que una sola tormenta tenga consecuencias serias para comunidades costeras puntuales.
Un fenómeno con pocos antecedentes
Encontrar un El Niño tan fuerte conviviendo con una Atlantic Niña no es cosa de todos los años. Desde 1980 solo hubo cinco episodios comparables, lo que convierte a este 2026 en un caso de estudio para la comunidad científica.

Por eso la NOAA, junto con redes internacionales de monitoreo, sigue de cerca la evolución de ambos fenómenos y actualiza sus pronósticos a medida que cambian las condiciones del océano.
La recomendación de fondo: no bajar la guardia
Pese al panorama favorable, la NOAA pide a gobiernos, organismos de emergencia y a la población costera que sigan de cerca los boletines oficiales y mantengan actualizados sus planes de contingencia.
Los pronósticos pueden cambiar si las condiciones del océano se modifican, así que la preparación sigue siendo la mejor herramienta para las zonas más vulnerables.
Primicias Rurales
Fuente: PR
Jul 17, 2026 | Agricultura, Clima, Especial
El campo argentino enfrenta un desafío creciente: los fríos extremos y las heladas recurrentes se han convertido en una amenaza estructural para la producción de los principales cultivos del país. En respuesta a esta crisis climática, la tecnología argentina encontró en los bioestimulantes nanotecnológicos la manera de reducir significativamente el impacto del estrés por bajas temperaturas en soja, maíz, trigo y otros cultivos estratégicos.
Foto: Rodrigo Pontiggia, CEO de Cycle F, empresa agrotecnológica argentina.
Buenos Aires, viernes 17 julio de 2026 (¨R/26) — La nanotecnología a nivel local ha mostrado resultados positivos en más del 90% de los ensayos de campo realizados en Argentina, con incrementos de rendimiento de hasta 32% en condiciones de estrés severo.
Las soluciones representan un avance en la búsqueda de herramientas para mitigar los efectos del cambio climático en una región que concentra el 30% de la producción mundial de soja.

En 2026, Argentina enfrenta nuevas irrupciones de aire polar que vuelven a poner en alerta al sector agropecuario. En junio de 2026, la Bolsa de Cereales advirtió sobre el avance de una intensa masa de aire polar que provocaría heladas generalizadas en amplias zonas productivas.
Argentina comenzó julio bajo el impacto de una nueva irrupción de aire polar que provocó temperaturas entre 6°C y 12°C por debajo de los valores normales, según las proyecciones del modelo europeo ECMWF (European Centre for Medium-Range Weather Forecasts/ Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio). El impacto fue particularmente severo en cultivos sensibles.
En mayo, intensas heladas en Córdoba y San Luis generaron pérdidas en cultivos de papa que alcanzaron hasta el 80% en algunas plantaciones.
“A nivel celular, el estrés por frío actúa de manera destructiva: las bajas temperaturas alteran las membranas celulares, disminuyen la fotosíntesis, generan estrés osmótico y producen un exceso de especies reactivas de oxígeno (ROS) que aceleran el deterioro de los tejidos vegetales”, alerta Rodrigo Pontiggia, CEO de Cycle F, empresa agrotecnológica argentina.
Ante este panorama de crisis climática recurrente, la nanotecnología aplicada a la agricultura representa una frontera de innovación aún poco explorada.
A diferencia de los bioestimulantes tradicionales, los productos basados en nanopartículas pueden interactuar con las células vegetales a nivel molecular, activando respuestas fisiológicas con dosis muy bajas. Esto abre posibilidades significativas para mejorar la tolerancia de los cultivos al estrés abiótico, incluyendo el estrés por frío.

Pontiggia explica el problema: «Las heladas y condiciones ambientales impredecibles generan un estrés constante en los cultivos, conocido técnicamente como estrés abiótico, limitando su rendimiento y amenazando la rentabilidad del productor. Una planta estresada reduce su eficiencia fisiológica, es decir,
su capacidad para realizar la fotosíntesis, absorber nutrientes y, en definitiva, generar rendimiento. El resultado es una brecha entre el potencial genético del cultivo y la cosecha que realmente se obtiene».
Cómo funciona la nanotecnología en los cultivos
La clave de esta tecnología radica en la escala nanométrica. Las nanopartículas pueden ingresar a la célula vegetal a través de la pared celular. Una vez dentro, activan mecanismos de defensa antioxidante, estimulan el metabolismo y regulan genes vinculados con la respuesta al estrés y el crecimiento.
El resultado es una planta más resiliente que tolera mejor la falta de agua, aprovecha los nutrientes disponibles con mayor eficiencia y mantiene su producción incluso bajo condiciones que normalmente reducen los rindes.
Un aspecto destacado de los bioestimulantes nanotecnológicos es que requieren dosis muy bajas, lo que reduce significativamente los costos de transporte, almacenamiento y envases. Además, son compatibles con drones y sistemas de aplicación modernos, lo que elimina barreras tecnológicas para su adopción en el campo.
Los mejores resultados de los bioestimulantes nanotecnológicos se han registrado en cultivos extensivos: soja, maíz y trigo, donde el estrés abiótico impacta con mayor fuerza sobre los rendimientos.
La adopción del producto por parte de grandes productores agrícolas y su presentación en Expoagro 2026 señalan que la innovación ha trascendido el laboratorio. Argentina tiene una posición privilegiada en el mapa global del agtech.
La combinación de un sector agropecuario de escala mundial, una tradición científica sólida y un ecosistema tecnológico cada vez más maduro crea condiciones únicas para innovar en el agro.
«El futuro de la producción de alimentos exige más que sostenibilidad. Exige inteligencia, innovación y un compromiso genuino con cerrar los ciclos», concluye Pontiggia. En un sector donde la variabilidad climática se intensifica, soluciones basadas en nanotecnología representan una apuesta por la resiliencia agrícola en tiempos de cambio climático.
Primicias Rurales
Fuente: Cycle