La Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé una semana con calor al comienzo, lluvias desiguales y un fuerte descenso térmico.
Buenos Aires, jueves 6 agosto (PR/26) — La Perspectiva Agroclimática Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé lo siguiente: entre el 6 y el 12 de agosto predominarán temperaturas superiores a lo habitual en gran parte del norte del país.
Se esperan precipitaciones escasas sobre la mayor parte del área agrícola nacional durante el desarrollo de este período.
Asimismo, se anticipa un nuevo ingreso de aire polar que provocará un marcado descenso térmico y heladas en varias regiones productivas.
Calor inicial y evolución térmica
Las condiciones meteorológicas de la semana se caracterizarán por un notable calor al comienzo en diversos puntos del territorio.
Esta situación dará paso a lluvias desiguales que afectarán de manera dispar a los distintos distritos del sector productivo.
Hacia el fin de la semana se sentirá el retorno del frío con temperaturas mínimas muy bajas.
La confirmación de El Niño para los próximos meses aumenta la probabilidad de lluvias superiores a lo normal, especialmente en la cuenca del Plata. Ante este escenario, especialistas del Inta Rafaela destacan la importancia de anticiparse para tomar decisiones estratégicas para reducir el impacto.
Buenos Aires, lunes 3 de agosto (PR/26).- Aunque los pronósticos climáticos indican condiciones neutras durante el invierno, los modelos de mediano plazo anticipan una alta probabilidad de que, a partir de la primavera, se instale un evento Niño con precipitaciones superiores a lo normal. Para los sistemas lecheros, esta ventana de tiempo es clave para anticiparse con decisiones estratégicas para reducir el impacto.
Para Guillermo Cavallero, ingeniero agrónomo del Área de Desarrollo Rural del INTA Rafaela, la preparación anticipada será la principal herramienta para reducir el impacto de El Niño. “Las decisiones que tomemos hoy son las que van a permitir atravesar con mejores resultados el próximo otoño. Preparar la infraestructura, asegurar reservas y planificar el manejo del rodeo son inversiones que ayudan a disminuir los riesgos cuando llegan las lluvias”, reconoció.
En esta línea, se refirió al excedente de precipitaciones que registran en la región: “Entre enero y junio registramos 624 milímetros, cuando el promedio histórico para ese período es de 553 milímetros. Es una señal de que el sistema ya está muy cargado de agua”.
A su vez, el técnico recordó que, “además del incremento de las lluvias registrado en las últimas décadas, los modelos climáticos asignan una probabilidad superior al 80 % de la ocurrencia de un evento Niño hacia fines de este año. Eso nos obliga a pensar con tiempo cómo disminuir los riesgos para los sistemas productivos”, indicó.
Uno de los principales riesgos está asociado a las pasturas base alfalfa, que constituyen entre el 70 y el 80 % de la alimentación de muchos tambos de la región.
“El problema no lo vamos a ver necesariamente durante la primavera o el verano. El mayor impacto probablemente aparezca en marzo y abril del próximo año. Si las pasturas permanecen anegadas, las raíces sufren por falta de oxígeno, se pierde la planta y desaparece una parte importante de la oferta forrajera del sistema”, advirtió Cavallero.
La pérdida de estas pasturas no solo compromete la alimentación del rodeo, sino que también representa un importante costo económico debido a la necesidad de reimplantarlas.
Anticiparse para reducir riesgos
Para reducir los efectos del exceso de agua, Cavallero recomendó revisar la infraestructura del establecimiento antes de que lleguen las lluvias más intensas.
Entre las principales medidas se encuentran el abovedado de los callejones, el mantenimiento de cunetas, la sistematización del drenaje interno del campo y la revisión de corrales y patios de alimentación.
“Nuestros campos tienen pendientes muy bajas, por eso es fundamental ordenar el flujo del agua dentro del establecimiento. Los callejones pueden cumplir una doble función: permitir el tránsito de los animales y conducir el agua hacia los sectores de desagüe”, explicó Cavallero.
Asimismo, destacó la importancia de ubicar las bolsas de silo y los sectores de alimentación en lugares altos y de fácil acceso. “Conviene pensar estratégicamente dónde estarán las reservas durante el otoño, cuando las condiciones para ingresar con maquinaria pueden ser mucho más complicadas.”
Otra recomendación que brindan los especialistas del INTA es incrementar el volumen de reservas disponible para afrontar posibles pérdidas de pasturas.
“Todos trabajamos con un margen de seguridad, pero este año sería conveniente aumentarlo. Si normalmente planificamos una determinada superficie para silaje, probablemente sea momento de producir un poco más pensando en un eventual déficit forrajero”, señaló el investigador.
Cavallero recordó que durante los eventos Niño de 2015 y 2016 numerosos establecimientos debieron comprar alimentos de menor calidad y a costos elevados debido a la escasez de forraje.
“La reserva que hoy parece un costo adicional puede transformarse en la herramienta que permita sostener la producción cuando la oferta de pasto disminuya”, sentenció.
Asimismo, el profesional del INTA Rafaela también recomendó evaluar con anticipación la carga animal de cada establecimiento para disminuir la presión sobre el sistema, en caso de que las condiciones climáticas se compliquen.
“Trabajar con dos vacas por hectárea no es lo mismo que hacerlo con una carga menor cuando aparecen excesos hídricos. Si fuera necesario, habrá que analizar qué categorías conviene mantener y cuáles descartar para preservar el funcionamiento del sistema”, destacó Cavallero.
Por último, además de las acciones dentro de cada establecimiento, subrayó la necesidad de mantener en condiciones la infraestructura rural. “Es importante que caminos, alcantarillas, cunetas y canales funcionen correctamente para que el agua pueda evacuarse. Cuando ese sistema falla, el exceso hídrico permanece más tiempo dentro de los campos y aumentan los daños”, expresó.
Los números de julio recuperan terreno frente a junio gracias a mejores precios a cosecha, aunque el aumento de costos golpea con fuerza a los campos alquilados. Además, se esperan tres frentes de inestabilidad climática en la región núcleo durante la semana entrante.
Rosario, domingo 2 agosto (PR/26) — En la región GEA, Núcleo, se esperan tres períodos de inestabilidad durante los próximos días, con lluvias y tormentas previstas hasta el 5 de agosto.
Según explicó el consultor agroclimático Elorriaga, los eventos serán de corta duración y las condiciones mejorarán rápidamente después del paso de cada sistema. Los pronósticos indican que julio cerrará con cielos grises y lluvias y tormentas algo más generalizadas.
Julio le gana la pulseada a junio
La recuperación de los precios a cosecha, sumada a algunas variaciones en los costos de producción, permitió una recomposición de la rentabilidad en todos los planteos analizados.
La mejora más marcada de los últimos 30 días se dio en el maíz sobre campo alquilado, con un salto de 48 US$/ha, y en la rotación trigo/soja de segunda sobre campo propio, que sumó 49 US$/ha. Aun así, los productores advierten que esa recuperación no alcanza para compensar el impacto del combustible en la estructura de costos.
Propio vs. alquilado: dos realidades bien distintas
Pese a la mejora general, el escenario cambia drásticamente según la tenencia de la tierra. En campo propio todos los cultivos mantienen márgenes netos positivos, con la rotación trigo/soja de segunda al frente, con 531 US$/ha, seguida por el maíz de primera con 450 US$/ha y la soja de primera con 436 US$/ha.
En campo alquilado el panorama es más ajustado: la soja de segunda se destaca con 141 US$/ha, junto al maíz de primera, favorecidos por un menor costo de implantación. El resultado conjunto de trigo/soja de segunda, en cambio, cae a apenas 59 US$/ha.
Un dato no menor: los cálculos del trigo se hicieron con el valor actual de la urea, unos 570 US$/t, cuando buena parte de los productores la compró dos meses atrás a 950 US$/t, casi un 40% más cara. Si se incorpora ese costo real, la ventaja de la rotación trigo/soja de segunda se derrumba: pasaría a arrojar pérdidas cercanas a 20 US$/ha en alquiler, y el margen en campo propio caería unos 60 US$/ha.
El maíz también respira fuera del agua en alquiler, con un margen neto de 41 US$/ha, mientras que la soja de primera y el trigo arrojan números negativos: -14 US$/ha y -82 US$/ha, respectivamente. El dato pesa, porque el 70% de la producción agrícola de la región núcleo se hace bajo esta modalidad.
El síndrome de la Reina Roja
Además de una mayor escala de trabajo, técnicos y productores coinciden en que hacen falta escenarios climáticos favorables para lograr rindes que superen los históricos y así vencer a la hoja de cálculo. Volver a ganar por kilos aparece, otra vez, como la clave para ser rentable.
Según los márgenes de julio, los rindes de indiferencia —el punto a partir del cual el cultivo empieza a dejar renta— son de 98 qq/ha en maíz temprano sobre campo alquilado y 77 qq/ha en campo propio; 40 qq/ha en soja de primera bajo alquiler y 27 qq/ha en propio; y 44 qq/ha en trigo alquilado contra 35 qq/ha en propio.
En Bombal lo resumen así: cada año hace falta una infraestructura más importante para salir a captar una cantidad interesante de hectáreas, y no fallar con los rindes. En Alvear agregan que el aumento de combustibles y fertilizantes le vuelve a meter presión al productor: «cada vez se necesita más para hacer lo mismo».
El concepto, tomado de la biología y adoptado por la economía, remite a un pasaje del libro «A través del espejo», de Lewis Carroll, donde la Reina Roja le dice a Alicia que hay que correr todo lo rápido posible solo para mantenerse en el mismo lugar.
El trigo, sin sol pero todavía sano
Fue una semana sin sol para el trigo. La alta humedad relativa, las lloviznas aisladas y las temperaturas cálidas de los últimos siete días encendieron una alerta entre los técnicos, ya que se trata de condiciones que predisponen a enfermedades.
Aún así, el cultivo se mantiene sano, con condiciones que van de muy buenas a excelentes en la mayor parte de la región. La excepción es Marcos Juárez, donde empezaron a verse los primeros síntomas de mancha amarilla, aunque con baja incidencia, por lo que todavía no se considera necesario aplicar fungicidas.
El colapso ocurrió durante la madrugada de este sábado en el muelle 1, un sector fuera de servicio de la terminal de Dock Sud.
Temporal: Derrumbe parcial en un sector del muelle de Exolgan en Dock Sud. Foto: Gentileza.
Buenos Aires, sábado 1 agosto (PR/26) – Un derrumbe parcial afectó durante la madrugada de este sábado al muelle 1, un sector en desuso de la terminal de Exolgan, ubicada en Puerto Dock Sud, partido de Avellaneda, en medio del intenso temporal que impactó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Según informó la empresa en un comunicado al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el incidente se produjo durante las intensas lluvias registradas en la región metropolitana.
Exolgan precisó que el colapso ocurrió en un sector fuera de servicio de la terminal y señaló que no se registraron personas lesionadas como consecuencia del derrumbe.
Asimismo, la compañía indicó que los accesos para contenedores llenos y vacíos continúan operando con normalidad y sin demoras, mientras avanzan las tareas para determinar las causas y el alcance de los daños.
El episodio se produjo en el contexto del fuerte temporal que afectó al AMBA entre la noche del viernes 31 de julio y la madrugada y mañana del sábado 1 de agosto, con lluvias intensas que dejaron acumulados superiores a los 60 y 88 milímetros en distintas zonas y registros que superaron los 100 milímetros en menos de 24 horas en algunos sectores de la Ciudad de Buenos Aires.
Las precipitaciones también provocaron calles anegadas e inundaciones en distintos municipios del conurbano bonaerense, entre ellos Avellaneda, Quilmes, Lanús y La Plata.
La empresa señaló que una vez determinado el alcance de los daños brindará nueva información sobre el incidente.
El Paraná todavía está lejos de los niveles de alerta, pero la confirmación de un Niño fuerte y las lluvias que se esperan desde agosto ya cambiaron el humor en la costa.
Buenos Aires, viernes 31 julio (PR/26)–El río todavía no asusta, pero el cielo sí. Esa es, en pocas palabras, la sensación que recorre la costa santafesina estos días: el Paraná se mantiene lejos de sus niveles de alerta, pero la certeza de que viene un El Niño fuerte ya puso en marcha los primeros movimientos preventivos entre los ganaderos de islas.
No hace falta que el agua suba para que la gente se mueva. Alcanza con el pronóstico. Y el pronóstico, esta vez, no deja demasiado margen para la calma: más lluvia desde agosto, y un salto claro en la intensidad a partir de la primavera.
Un río tranquilo, pero con la primavera en la mira
Las mediciones de la Prefectura Naval Argentina son, por ahora, la mejor noticia de esta nota. Este 29 de julio el Paraná marcó 3,34 metros en Reconquista (la alerta es en 5,10), 4,51 metros en San Javier (alerta en 6) y 2,99 metros en la ciudad de Santa Fe (alerta en 5,30). En Corrientes, 3,75 metros, con la alerta recién en 6,5.
Son números tranquilos. Y el Instituto Nacional del Agua no ve sobresaltos para la primera quincena de agosto: prevé apenas oscilaciones leves, sin cambios bruscos en ningún puerto.
El problema es lo que viene después. El informe semestral del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT anticipa excesos de lluvia desde agosto, con una intensificación fuerte en primavera y verano. Y detrás de ese pronóstico hay un dato concreto: el fenómeno de El Niño ya fue declarado, con 83% de probabilidades de llegar a ser fuerte o muy fuerte.
El mismo reporte agrega otro condimento nada menor: las lluvias previstas en el noreste argentino y en las cuencas altas del Paraná, en Brasil y Paraguay, hacen prever que el río tendría una tendencia a crecidas importantes desde la primavera.
Pocas evacuaciones todavía, pero la preparación ya empezó
En Villa Ocampo, un productor consultado por AIRE Agro lo resumió con una frase que dice todo: «Estamos en alerta». Contó que hasta el momento no salieron muchos animales de las islas, y que el último repunte del río, unos diez días atrás, alcanzó para llenar algunas lagunas antes de volver a bajar.
Lo que más lo inquieta es el momento: la crecida coincide con la época de parición. «Como están los ríos cargados, cualquier repunte ya complica», señaló. También advirtió que sigue entrando agua desde el Chaco, y que nuevas lluvias en el oeste podrían agravar todo con rapidez.
Su mayor temor, sin embargo, no es el agua en sí, sino la falta de lugar. «La primera opción será meter los animales en las banquinas y quedarse sobre las rutas», describió, con el riesgo que eso implica para la hacienda y para el tránsito.
Desde la región, un asesor confirmó que la gente todavía está en la isla. Explicó que las evacuaciones siguen el comportamiento del río Iguazú, y que recién se activan cuando supera los 18 o 20 metros; hoy está en 13,6. Aun así, reconoció que «hay mucha agua, están llenos los bañados», y que eso hace que, ante cualquier crecida, todo se llene mucho más rápido de lo habitual.
El norte santafesino, sin lugar para tanta hacienda
Desde la Sociedad Rural de Reconquista, su vicepresidente Augusto Gastaldo fue claro: hoy «no hay nada grave», aunque muchos productores ya salieron a buscar alternativas. «Hay muchos productores buscando campo de altura», contó.
Lo que hace distinta a esta crecida, según Gastaldo, es que se suma a los anegamientos de los Bajos Submeridionales de los últimos meses. Antes, una región solía compensar los problemas de la otra. Hoy no: «No hay lugar en ninguno de los dos lados», resumió.
A eso se agrega el mal estado de los caminos por el exceso de humedad, que complica la logística y también el desarrollo de las pasturas.
Romang y San Javier: los primeros movimientos
En Romang el agua ya empezó a entrar, aunque todavía no hay evacuaciones generales. Walter Beckley, presidente de la Sociedad Rural local, fue directo: «no es como para evacuar», pero confirmó que algunos productores ya adelantaron el traslado de animales.
Los primeros en salir son los rodeos de cría y las categorías livianas de invernada, porque son las que más sufren con cualquier repunte del río. La hacienda más pesada, en cambio, se queda en las islas, a la espera de cómo evolucione El Niño.
Por ahora los traslados se hacen por arreo, ya que los caminos siguen habilitados. Beckley calcula que las barcazas disponibles alcanzarían si la evacuación es gradual, aunque una suba rápida del río podría complicar la logística.
Hay, sin embargo, un dato que juega a favor: si el impacto mayor llega entre septiembre y octubre, encontrará a los campos mejor preparados. «El invierno nos dio un respiro y el pasto ya está verdeando», señaló.
En San Javier el panorama es parecido: muy pocos productores movieron hacienda hasta ahora, pero la preocupación es grande. Desde la Sociedad Rural local estiman que, si los pronósticos se cumplen, «en un mes va a ser la gran movida», cuando la falta de campo alto vuelva a ser, otra vez, el gran problema de la ganadería de islas.
La Agencia Espacial Europea y Telespazio Ibérica desarrollan una plataforma de radar capaz de atravesar nubes y humo. Estará plenamente operativa para el verano de 2027 y entregará mapas de riesgo a los bomberos en un lapso de 3 a 6 horas.
Buenos Aires, viernes 31 de julio (PR/26) .- La lucha contra los incendios forestales está a punto de dar un salto decisivo gracias a la tecnología espacial. La Agencia Espacial Europea (ESA), en conjunto con Telespazio Ibérica, se encuentra desarrollando PiroSAR, un innovador sistema de observación diseñado para vigilar y rastrear el avance de las llamas en tiempo real sin importar las condiciones del entorno.
A diferencia de las herramientas ópticas tradicionales, la plataforma utiliza una constelación de satélites dotados de radar de apertura sintética (SAR). Esta tecnología tiene la capacidad de atravesar densas capas de humo, nubes y operar en plena noche, garantizando una visión constante y clara del perímetro del fuego durante las 24 horas del día.
Información operativa en pocas horas
Uno de los principales cuellos de botella durante una emergencia climática es el tiempo que tarda la información estratégica en llegar a los equipos de primera línea. PiroSAR busca resolver este problema generando informes y mapas de riesgo en un margen de tres a seis horas.
Los datos procesados se podrán consultar mediante un portal web seguro o integrar directamente en los sistemas que ya utilicen los organismos de respuesta mediante una API, facilitando una toma de decisiones drásticamente más rápida y segura ante frentes activos.
Ensayos reales y despliegue progresivo
A lo largo de un período de pruebas de 15 meses, el proyecto ajustará sus alertas con la ayuda de instituciones locales en España. Entre los colaboradores destacan el Parque Tecnológico de Fuerteventura, la Constelación Islas Canarias del Cabildo de Tenerife, el cuerpo de bomberos de Galicia y la Universidad de Vigo. Asimismo, los incendios de este verano servirá de base para recopilar datos y entrenar el sistema.
El cronograma de implementación contempla las siguientes fases:
Verano de 2027: Inicio de la comercialización en España coincidiendo con la temporada de mayor riesgo de incendios.
Año 2029: Extensión de la plataforma hacia otros servicios de emergencia de la Unión Europea.
En un contexto marcado por olas de calor e incendios de gran magnitud causados por el cambio climático, la integración de inteligencia geoespacial y observación de radar posiciona a PiroSAR como una herramienta fundamental para proteger la biodiversidad y garantizar la seguridad de las brigadas de extinción.