El anuario El español en el mundo, presentado este martes, establece que ahora hay más de 635 millones de hispanohablantes en el mundo.
Buenos Aires, jueves 30 septiembre (PR/25) — Los hablantes de español crecieron 30 millones en 2025, un 5% más que el año anterior, hasta alcanzar 635 millones de hablantes potenciales en el mundo, según el Anuario del Instituto Cervantes, que también revela que los estudiantes de esta lengua podrían llegar a 100 millones antes de fin de siglo.
Luis García Montero durante la presentación del Anuario.
Según la última edición de El español en el mundo 2025, presentada este martes, la comunidad con dominio nativo de la lengua española supera, por primera vez, los 500 millones de hablantes y llega a los 520 millones, pasando a ser la tercera mayor del mundo, por detrás de las comunidades de hablantes nativos de chino mandarín y del hindi.
A esta cifra se suman 92 millones de usuarios con competencias limitadas y los más de 24 millones de aprendices de lengua española.
En su presentación, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, destacó la presencia digital del español, que es ya la segunda lengua después del inglés.
Además subrayó como novedades del Anuario que el español no es solo un vocabulario: “Es una comunidad de valores y de fuerza internacional en las relaciones diplomáticas”, con un destacado papel en la ONU, la UE, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Africana.
En los países hispanohablantes residen actualmente cerca de 460 millones de hablantescon dominio nativo de español, y 25 millones con competencia limitada. Se estima que la población hispanohablante nativa alcanzará su máximo entre los años 2050 y 2070.
Uno de cada diez hablantes de español nativos reside en países no hispanohablantes, dato que apunta a su relevancia como lengua migratoria. Y es que fuera de los países hispánicos hay más de 127 millones de hablantes potenciales de español.
La Unión Europea en su conjunto es lugar de residencia para más de 45 millones de hispanohablantes, al margen de los residentes en España.
El porcentaje total de crecimiento de hablantes con dominio nativo desde 2012 es del 22 %; la evolución demográfica natural se ha ido ralentizando al tiempo que ha aumentado la emigración hacia y entre los países hispanohablantes.
Mientras, el grupo de hablantes con competencias o habilidades limitadas ha crecido desde 2012 un 79 %, impulsado por la enseñanza del español en los sistemas educativos de varios países de Europa, Estados Unidos y Brasil. En su estimación más conservadora, uno de cada tres podría ser hablante de español con dominio limitado en países no hispanohablantes.
Cien millones de estudiantes antes de fin de siglo
El número de aprendices de español entre 2024 y 2025 ha crecido un 1,5 %. El ritmo de crecimiento mantenido podría conducir a 100 millones de estudiantes antes de que termine el siglo si el nivel de institucionalización de la enseñanza es el adecuado.
El porcentaje total de crecimiento de los aprendices de lengua española desde 2012 es del 36 % debido a la institucionalización del español como lengua extranjera y su creciente presencia en espacios educativos y sociales.
Los territorios que aportan mayores cantidades al conjunto de aprendices de español son Estados Unidos, Brasil y varios países de la Unión Europea.
El ser humano vive una búsqueda constante de la felicidad, y para llegar a ella, descubrirá que la verdad irremediablemente le llevará a conocer a Dios
La historia de la humanidad nos demuestra que, hombres y mujeres, siempre están buscando la felicidad porque nadie quiere sufrir en esta vida, por ello sus esfuerzos están encaminados en conseguirla a como dé lugar. Y cuando la búsqueda es sincera y se olvida de intereses mezquinos, irremediablemente se encontrarán con la verdad: Dios nuestro Señor.
Todos deseamos la felicidad
San Agustín escribió en su libro De la vida feliz, una conversación que tuvo con unos parientes, su madre, santa Mónica y su hijo Adeodato, en la que hablaban sobre el tema de la felicidad:
«-¿Todos queremos ser felices?
Apenas había dicho esto, todos lo aprobaron unánimemente.
-¿Y os parece bienaventurado el que no tiene lo que desea?
-No -dijeron todos.
-¿Y será feliz el que posee todo cuanto quiere? Entonces la madre respondió:
-Si desea bienes y los tiene, sí; pero si desea males, aunque los alcance, es un desgraciado».
Continuando con el coloquio, Agustín los hizo reflexionar sobre el miedo a perder lo amado y las posesiones, sobre disfrutar las cosas caducas y pasajeras, en fin, que los participantes estaban de acuerdo en que la felicidad no era perdurable porque todo lo que deseaban se acabaría en algún momento.
Solo Dios es la felicidad
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Luego, llegaron a la conclusión. -¿Dios os parece eterno y siempre permanente? – preguntó Agustín. Todos expresaron su parecer:
«-Tan cierto es eso -observó Licencio- que no merece ni preguntarse.
Los otros, con piadosa devoción, estuvieron de acuerdo.
-Luego es feliz el que posee a Dios.
Gozosamente admitieron todos la idea última.
-Nada nos resta -continué yo- sino averiguar quiénes tienen a Dios, porque ellos son los verdaderamente dichosos. Decidme sobre este punto vuestro parecer».
La magistral conducción del pensamiento ejercida por san Agustín, llevó a los comensales a la conclusión:
«-Tiene a Dios el que vive bien -opinó Licencio.
-Posee a Dios el que cumple su voluntad en todo -dijo Trigecio, con aplauso de Lastidiano.
El más pequeñuelo de todos dijo:
-A Dios posee el que tiene el alma limpia del espíritu impuro.
La madre aplaudió a todos, pero sobre todo al niño».
Habiendo leído hasta aquí, querido lector, ¿estás de acuerdo con estos hermanos? ¿Crees que serás feliz si tienes a Dios en tu vida? Persevera en el camino y tu búsqueda sincera te llevará a descubrir a verdad:
«El Señor cubrirá con su amor al que confía en él» (Salmo 32, 10).
El Cardenal Orani João Tempesta llamó a la reconciliación y a la oración, tras el operativo a gran escala contra una banda de narcotraficantes, que dejó más de un centenar de muertos.
Violencia en las calles de Río de Janeiro. Operativo militar contra bandas narcos deja un centenar de muertos
Río de Janeiro, jueves 30 octubre (PR/25) — El arzobispo de San Sebastián de Río de Janeiro (Brasil), cardenal Orani João Tempesta, emitió un comunicado sobre los recientes acontecimientos en la ciudad.
«Ante esta dolorosa realidad, como pastor de esta Iglesia, no puedo dejar de expresar mi pesar por tanto sufrimiento y reafirmar que la vida y la dignidad humana son valores absolutos», expresó.
Un suceso sin precedentes sacudió Río de Janeiro este martes. Un gran operativo, en el que participaron todas las fuerzas de seguridad de la ciudad, resultó en la detención de más de 80 presuntos miembros del CV (Comando Vermelho) y, según la información más reciente, en la muerte de más de 120 personas.
Durante un operativo en los complejos de Alemão y Penha, varias personas perdieron la vida, entre ellas cuatro policías (dos militares y dos civiles), según la Policía Civil. De acuerdo con informes de la prensa local, otras nueve personas resultaron heridas de bala, incluyendo tres residentes y seis agentes (cuatro civiles y dos militares). Entre los fallecidos se encuentran líderes de la facción provenientes de otros estados que se refugiaban en la región.
El operativo movilizó a 2.500 efectivos de la policía militar y civil para ejecutar órdenes de allanamiento en dos complejos de la capital, Río de Janeiro. Según la prensa, el operativo es el resultado de una investigación de un año de duración, en la que también participó la Fiscalía de Río de Janeiro, con el objetivo de desarticular a los dirigentes del CV.
Comunicado del arzobispo «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9)
Amados hermanos y hermanas en Cristo: Hoy vivimos un día muy difícil en Río de Janeiro. Con profundo dolor, seguimos los trágicos sucesos de hoy, en los que se han perdido tantas vidas. La violencia y el miedo han herido el corazón de nuestra ciudad y han arrebatado la paz a muchos hogares. Ante esta dolorosa realidad, como pastor de esta iglesia, no puedo dejar de expresar mi pesar por tanto sufrimiento y reafirmar que la vida y la dignidad humana son valores absolutos. La vida humana es un don sagrado de Dios y siempre debe ser defendida y preservada.
Deseo ofrecer mis oraciones y más sentido pésame a las familias que lloran la pérdida de sus seres queridos. Que Cristo, Príncipe de la Paz, envuelva con su ternura cada corazón afligido, restaure la esperanza y haga brotar, incluso en medio del dolor, la certeza de que el amor es más fuerte que la muerte. Que transforme el dolor en fe y la añoranza en semillas de nueva vida.
Como discípulos de Cristo, estamos llamados a construir la paz, a vencer el odio, la venganza y la indiferencia que corroen el tejido social. Es urgente que unamos nuestras fuerzas por la reconciliación, el respeto mutuo y, sobre todo, por la protección de la vida, la promoción de la justicia y la construcción de una sociedad pacífica que promueva la dignidad de toda persona, especialmente de las más pobres y vulnerables.
Aun ante el caos, creo firmemente que el amor y la bondad son más fuertes que cualquier violencia. Les pido a todos que sean instrumentos de esta paz. No podemos alimentar el odio ni responder con indiferencia. Río de Janeiro nació con vocación de alegría y hospitalidad. Que con fe y perseverancia podamos devolver a nuestra ciudad el brillo de la paz y la fuerza de la fraternidad. Y, como dice el himno de nuestra ciudad: «Que Dios te cubra de felicidad – Nido de sueños y luz'».
Invito a todos a perseverar en la oración y en la construcción de la paz. Que nuestras palabras y acciones sean semillas de reconciliación, y que cada gesto de amor sea un paso hacia una ciudad más fraterna y justa. Que el Señor de la vida transforme nuestros corazones, sane las heridas de la violencia y nos haga instrumentos de su paz. Que María, Reina de la Paz, interceda por nuestra ciudad, por nuestras autoridades y por todas las familias afectadas por la tragedia de hoy.
Invoco la bendición de Dios sobre todos, como signo de esperanza y consuelo en este momento de dolor.
Durante la audiencia general, el Papa centró su reflexión en la declaración conciliar Nostra aetate, a 60 años de su promulgación en el Concilio Vaticano II.
El papa León XIV durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro (VaticanMedia)
Ciudad del Varticano, miércoles 30 octubre (PR/25) — «La esencia del diálogo interreligioso reside en descubrir la presencia de Dios más allá de toda frontera, e invitarnos a buscarlo juntos, con reverencia y humildad» afirmó el papa León XIV, este miércoles 29 de octubre durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro ante miles de personas provenientes de todo el mundo.
El pontífice, excepcionalmente, no continuó con el ciclo de catequesis conmemorativas, sino que se centró en la declaración conciliar Nostra aetate, en el 60º aniversario de su promulgación.
El Papa recordó, en particular, que «la Iglesia no tolera el antisemitismo y lo combate en nombre del Evangelio mismo».
La esencia del diálogo es el deseo de Dios
El Santo Padre se refirió al encuentro evangélico entre Jesús y la samaritana, y a sus palabras: «Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad». Este encuentro, como señaló León XIV, revela la esencia del auténtico diálogo interreligioso: «Es un diálogo nacido del deseo: el deseo de Dios en el corazón humano y el deseo humano de Dios».
Percibiendo el Misterio de Dios
El pontífice recordó que la declaración Nostra aetate, promulgada el 28 de octubre de 1965, abrió nuevos horizontes de encuentro, respeto y hospitalidad espiritual. Nos enseña, dijo, a «encontrarnos con los seguidores de otras religiones no como extraños, sino como compañeros de camino en la senda de la verdad; a respetar las diferencias afirmando nuestra humanidad común; y a ver en toda búsqueda religiosa sincera un reflejo del único Misterio de Dios, que abarca toda la creación».
Las raíces judías del cristianismo
Originalmente, este documento estaba dirigido al mundo judío. «Por primera vez en la historia de la Iglesia, se iba a escribir un tratado doctrinal sobre las raíces judías del cristianismo, lo cual, en los planos bíblico y teológico, constituía un punto de no retorno», explicó el Papa León.
«El pueblo de la Nueva Alianza -recordó- estaba espiritualmente unido a los descendientes de Abraham. La Iglesia de Cristo reconoce que los comienzos de su fe y elección, de acuerdo con el misterio salvífico de Dios, se encuentran ya en los patriarcas, Moisés y los profetas».
De este modo, la Iglesia, «recordando su herencia común con los judíos, deplora todos los actos de odio, persecución y todas las manifestaciones de antisemitismo que hayan ocurrido en cualquier tiempo y por cualquier pueblo. Lo hace no por razones políticas, sino motivada por el amor divino al Evangelio», afirmó el Papa.
En nombre del Evangelio contra el antisemitismo
León XIV señaló que, desde entonces, todos los papas condenaron el antisemitismo en términos claros. «Por lo tanto, yo también reafirmo que la Iglesia no tolera el antisemitismo y lo combate en nombre del Evangelio», añadió el Santo Padre.
El Papa también recordó los grandes logros del diálogo judeo-católico, que continuó a pesar de los malentendidos, las dificultades y los conflictos. «Aún hoy, no podemos permitir que las circunstancias políticas y las injusticias de ciertos individuos nos aparten de la amistad, especialmente porque hasta ahora hemos logrado mucho», dijo.
El mundo necesita nuestra cooperación y vigilancia
En conclusión, el Santo Padre aseguró que el espíritu de Nostra aetate sigue iluminando el camino de la Iglesia. Reconoce que todas las religiones pueden reflejar «un rayo de esa Verdad que ilumina a todos los hombres» y buscar respuestas «a los grandes misterios de la existencia humana».
El Sucesor de Pedro también hizo un llamado al desarrollo de la cooperación interreligiosa: «Más que nunca, nuestro mundo necesita nuestra unidad, nuestra amistad y nuestra cooperación.
Cada una de nuestras religiones puede contribuir a aliviar el sufrimiento humano y a cuidar nuestra casa común», afirmó León XIV, y enfatizó la necesidad de permanecer vigilantes contra el mal uso del nombre de Dios, de la religión y del diálogo mismo.
Humanización de la tecnología y la IA
Al hablar sobre las tareas compartidas por las diferentes religiones, el Papa señaló, entre otras cosas, la construcción de la paz y la humanización de la tecnología, especialmente en lo que respecta a la inteligencia artificial: «Si se concibe como una alternativa a lo humano, puede violar gravemente la dignidad infinita y debilitar los deberes humanos fundamentales».
Esperanza para el mundo Nuestra aetate, concluyó el Papa, «hace sesenta años trajo esperanza al mundo tras la Segunda Guerra Mundial. Hoy estamos llamados a insuflar de nuevo esa esperanza en nuestro mundo devastado por la guerra y nuestro entorno natural degradado».
Al finalizar la audiencia general, el Papa expresó su cercanía a los afectados por la tormenta «catastrófica» y animó a las autoridades civiles a «hacer todo lo posible» para apoyar a la población. Agradeció a las comunidades cristianas y a los voluntarios su ayuda.
Por Edoardo Giribaldi
Ciudad del Vaticano, jueves 30 octubre (PR/25) — Cables eléctricos caídos, montones de escombros y vehículos sumergidos en agua fangosa: éstas son algunas de las imágenes que llegan de Jamaica, escenario de la devastación causada por el huracán Melissa.
En la mañana, del 29 de octubre, al finalizar la audiencia general, el Papa León XIV dirigió sus pensamientos al Caribe, azotado por la tormenta de «fuerza catastrófica», que ha provocado «violentas inundaciones».
El huracán tocó tierra en Cuba, cerca de Chivirico, en la provincia de Santiago de Cuba, y ya ha causado el desplazamiento de miles de personas y daños en viviendas, infraestructura y varios hospitales.
El Pontífice aseguró a todos su «cercanía» y sus oraciones por las víctimas, los desplazados y por quienes esperan con «ansiedad y preocupación» la evolución de la tormenta.
También expresó su apoyo a las autoridades civiles, comprometidas a hacer todo lo posible para limitar los daños, y manifestó su gratitud a las comunidades cristianas por la ayuda humanitaria prestada, junto con las organizaciones de voluntarios.
El primer ministro jamaicano, Andrew Holness, declaró la isla zona de desastre tras el paso del huracán, que registró vientos de hasta 300 kilómetros por hora.
«Los informes que hemos recibido hasta el momento indican daños en hospitales, daños significativos en propiedades residenciales, viviendas e incluso locales comerciales», declaró Holness, describiendo los devastadores impactos del huracán.
Según Desmond McKenzie, vicepresidente del Consejo de Gestión de Riesgos de Desastres de Jamaica, la tormenta dañó cuatro hospitales y dejó a uno sin electricidad, lo que obligó a las autoridades a evacuar a 75 pacientes.
Más de medio millón de personas seguían sin electricidad hasta ayer por la noche. La tormenta ya ha sido responsable de la muerte de siete personas en el Caribe: tres en Jamaica, tres en Haití y una en la República Dominicana, donde otra persona permanece desaparecida.
Un árbol arrancado de raíz por el huracán Melissa en Jamaica (AFP or licensors)
Hoy resulta urgente deshacernos del egoísmo y pensar en los demás, por eso, rescatar una actitud evangélica como el espíritu de servicio es más que necesario
Buenos Aires, miércoles 29 octubre (PR/25) — Estamos en la era del individualismo. Pocos son los que se preocupan por el bienestar de los extraños, aunque los vean en apuros. Por eso, desempolvar y rescatar una actitud completamente evangélica como el espíritu de servicio es indispensable.
Y lo percibimos en cualquier lugar en el que nos movemos. Hasta en las redes sociales encontramos ejemplos tristísimos de personas en desgracia mientras que una multitud observa… y graba con el celular.
Esta deshumanización nos apremia para que recordemos las palabras de nuestro Señor Jesucristo y recuperemos la razón de ser de todo aquel que se dice cristiano: Servir como Jesús lo hizo.
Cristo Servidor
Entonces, cada vez que escuchemos a alguien expresar a otro cuando le pida un favor: «¿acaso no tienes manos?», deberíamos transportarnos mentalmente a la época en la que el Señor Jesús dijo a sus discípulos:
…el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud» (Mc 10, 43-45).
Esta actitud es la base del cristianismo y una expresión concreta de la fe que profesamos. El papa Francisco así lo manifestó durante su homilía del 26 de abril de 2018 en casa santa Marta:
«Jesús nos enseña el servicio, como camino del cristiano». De hecho, «el cristiano existe para servir, no para ser servido». Y es una regla que vale «toda la vida». Todo está encerrado ahí: de hecho, «muchos hombres y mujeres en la historia», que se lo han «tomado en serio», han dejado «rastro de verdaderos cristianos: de amor y de servicio».
Hacer lo que Él nos diga
El Señor Jesús ordenó a sus Apóstoles durante la Última Cena que se amaran unos a otros y se sirvieran mutuamente mientras les lavaba los pies. Porque el amor debe ser palpable y no solo de dientes para afuera. Por supuesto que es muy difícil pensar en las necesidades de los demás a la par que en las nuestras.
Pero en eso estriba el poco mérito que podamos tener ante los ojos de Dios. Servir es amar y amar es servir. Los santos lo comprendieron muy bien y se desgastaron en el servicio.
Ojalá que el Señor nos ayude a ser muy generosos con nuestro tiempo y medios materiales y estemos dispuestos a servir, igual que Él y que su Madre Santísima, «la esclava del Señor», y como en las bodas de Caná, seamos obedientes y dóciles a su voz, cuando Ella nos sugiera: