Ganadería de Isla, el trabajo en grupo de productores para asegurar la alimentación del rodeo

Buenos Aires, 25 agosto (PR/17) — Un grupo de nueve pequeños productores de la ciudad santafesina de Helvecia lograron, con el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), producir hasta 12 rollos de 500 kilos por hectárea de su propio forraje y generar reservas alimenticias para las épocas de emergencia que llegan a comercializar. .
    "Estábamos cansados de depender de las adversidades climáticas, cada vez más frecuentes y prolongadas, como las crecientes del río, la falta de islas y la escasez de pasturas para el ganado", resaltó Blanca Sonzogni, productora del grupo "Costa Helveciana".
    El grupo conformado por productores ganaderos de isla, se acercó al INTA con el claro objetivo de hacer más eficiente su actividad, al tiempo de contar con las herramientas necesarias para enfrentar las constantes adversidades, indicó el sitio Sembrando Noticias. .
    "Decidimos capacitarnos sobre pastoreo rotativo y acumulación de pastos para épocas de crisis para generar nuestros propios forrajes y hacer un manejo diferente de los animales", detalló la productora santafesina.
    Jorge Pane –veterinario del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) San Javier, Santa Fe, destacó su desarrollo innovador y los consideró "un modelo a seguir en la zona" ya que trabajan sin papeles firmados y basados en la confianza mutua.
    Por su parte, Sonzogni recordó que "de la mano de los extensionistas del INTA, pudimos fortalecernos como grupo y priorizar nuestras necesidades". .
    Además aseguró que en los encuentros detectaron que la principal demanda que tenían en común era la producción de alimentos para los animales.
    Por su parte, Gabriel Macedo, otro productor de "Costa Helveciana" señaló que "aprendieron aprender a trabajar como grupo y a planificar para no depender de los cambios del río". .
    Para los excedentes de pasto, el grupo compró de manera conjunta una cortadora, una arrolladora, un rastrillo, una hiladora y una fumigadora a fin de hacer rollos de reserva para las épocas de crisis. .
    "La adquisición conjunta del equipo de reserva nos permite sembrar nuestras pasturas y confeccionar nuestras propias reservas forrajeras", indicó Macedo quien también precisó que "al tener nuestras propias reservas forrajeras logramos una estabilidad que antes no teníamos".
    En tanto, Pane, el especialista del INTA, detalló que "hay casos en que consumieron el 80 % de las reservas y comercializaron el resto, lo que les permitió financiar la compra de nuevas maquinarias. Incluso, hay productores que elaboran los rollos a los vecinos y aportan ese dinero al grupo".
    Macedo reconoció que "todo esto nos hizo crecer como grupo y como personas. El estar unidos y asesorados nos permitió generar grandes cambios productivos que hoy nos habilitan a llevar adelante técnicas como el destete precoz y la revisación de toros". .
    "En la zona no había una cultura de trabajo grupal y tampoco se llevaban adelante grandes cambios productivos, porque era una ganadería más extensiva".
    Hace nueve años que el grupo implanta Brachiaria, una pastura megatérmica y perenne que, si bien tiene un valor nutritivo relativamente bajo, su inclusión en la dieta de los modelos de cría, recría de vaquillonas de reposición e invernadas largas, mediante el pastoreo directo, ofrece buenos rendimientos.
    En este sentido, Pane consideró "un éxito" las experiencias de adaptación en los campos salinos y arenosos con sorgo forrajero y pasturas megatérmicas porque lograron "rendimientos de hasta 12 rollos de 500 kilos por hectárea".
    Se trata de productores que tienen entre 100 y 200 hectáreas de campo que dedican 15 hectáreas a la producción de pasturas megatérmicas, lo que les permite tener una mayor carga animal. 
 
Primicias Rurales
NA

Kume Matrü, la marca colectiva que revaloriza el chivito mendocino

 

En el sur de Mendoza, unas 100 familias mapuches conservan el modo de producción trashumante. Con el apoyo del INTA, se asociaron y crearon un sello que les permitió obtener un 75 % más de rentabilidad por cada animal vendido, y sin intermediarios.

 

Al igual que sus antepasados, los González se dedican a criar y vender chivos. Lo mismo hacen otras cien familias de Malargüe y San Rafael, en el sur de Mendoza, pertenecientes a distintas comunidades originarias de la región. Allí, la producción caprina es el principal sustento económico y de esa actividad dependen el desarrollo territorial, el arraigo de los jóvenes y la consolidación de una identidad propia basada en la carne de chivo.

Aún hoy, desde los puestos de pirca que decoran la cordillera, los piños de cabra se crían de forma tradicional y trashumante. En esta zona de campos extensos y fríos extremos, los crianceros alimentan a sus cabras bajo un sistema productivo natural y ancestral, basado en pasturas ricas en minerales, fibras y proteínas.

“Sabemos producir y criar nuestros cabritos, pero tenemos grandes problemas para venderlos, porque recibimos precios muy bajos”, explicó Pedro González, el lonco o líder de la comunidad mapuche Malalweche. Por esto, desde hace cinco años, las organizaciones de productores locales trabajan para revertir la situación. Junto con técnicos del INTA Rama Caída −Mendoza− y mediante herramientas técnicas y de financiamiento propias de los programas Cambio Rural y ProHuerta, la comunidad creó la marca Kume Matrü, que en lengua mapuche significa “buen chivo” y engloba un gran concepto de valor vinculado a la reciprocidad.

“Ellos saben producir, pero les cuesta vender”, explicó Iván Rosales, extensionista del INTA Rama Caída. De hecho, en diciembre de 2015, los crianceros solos recibían $500 por animal vendido en corral. Un año más tarde, el precio pagado se redujo a un valor que oscilaba entre $400 y $450, lo cual llevó a que muchos productores eligieran no vender. “Por ello fue que, junto con las organizaciones, se determinó salir a competir al mercado y se tomó la decisión de comercializar los chivitos pagándose $600 a corral para fin de diciembre”, dijo Rosales, considerando que “un 20 % más era acorde al año transcurrido”.

De acuerdo con el extensionista, este año y de manera agrupada, los productores podrán vender sus chivos con un valor aproximado de $700. Así, si se considera el precio más bajo pagado por chivo en corral hacia 2016, el esfuerzo de organización colectiva permitirá que estos productores aumenten su rentabilidad en un 75 %.

“Mediante los organismos que conforman la Mesa de Organizaciones de la Economía Social del Sur Mendocino, se empezó a generar una marca propia de territorio de la carne caprina con el objetivo de abastecer a restaurantes y, a largo plazo, llegar a los consumidores directamente como una carne alternativa a la carne roja”, agregó.

Con el apoyo del INTA, esta iniciativa reúne las tradiciones productivas de las comunidades originarias, además de su cultura gastronómica, presente en los sabores de las recetas heredadas, generación tras generación.

Los bajos precios que reciben, los pagos diferidos y la informalidad comercial los sitúa en una posición de desventaja que no sólo afecta la rentabilidad de los productores de más de 30 comunidades ubicadas en las zonas de Malargüe y de San Rafael, sino que golpea directamente en el corazón de una producción que es parte de la cultura tradicional de las comunidades originarias, frenando toda posibilidad de desarrollo regional.

Con una mirada integral del territorio, su ambiente y la cultura de sus habitantes, Kume Matrü es uno de los productos desarrollados bajo la marca de identidad territorial Kume Rupü (Buen Camino), junto a otros productos como hortalizas, derivados apícolas, cuero y fibra. Todos productos con una fuerte presencia sociocultural.

 

Rosales: “Este año y de manera agrupada, el esfuerzo de organización colectiva permitirá que estos productores aumenten su rentabilidad en un 75 %”.

Los sabores del chivito mendocino

Las cocineras de estas comunidades juegan un rol fundamental en Kume Matrü. Entre ellas, las hermanas Margarita y Rosa González son las caras visibles para difundir los sabores de la carne de chivo, un desafío en el que también participan algunos chefs mendocinos. De hecho, las cocineras se lucieron en degustaciones ante funcionarios, dueños de restaurantes y distribuidores gastronómicos, quienes probaron platos y sabores típicos como estofados, milanesas, guisos y hasta arrollados elaborados con este producto.

“Las degustaciones fueron algo que nos sobrepasó en todos los niveles y pudimos dejar conforme a todos los invitados. Se promocionó lo nuestro, que es el chivo y por sobretodo nos llenó de satisfacciones a todos los crianceros”, resumió Pedro González.

Como parte de la estrategia de Kume Matrü, el objetivo es que estos platos se incorporen a los espacios gastronómicos y así aumentar la demanda de carne caprina. Si se instalara dentro de las preferencias de los consumidores, podrían mejorar las condiciones generales de los productores primarios.

“Toda la vida cocinamos carne de chivo”, dijo Margarita, quien indicó: “Todo lo que se prepara con otras carnes se puede preparar con la de chivo, pero a nuestra carne le falta difusión”. En esa línea, la criancera y cocinera consideró que “es increíble pero hasta nuestros propios vecinos de Malargüe no están acostumbrados a comer chivito”.

De acuerdo con Rosales, la marca colectiva avanza con paso firme. “Nos esforzamos para generar convenios con restaurantes para que los platos tengan un precio acorde a todos los ciudadanos y no sea selectivo. Por eso trabajamos con el productor y también con el consumidor”, explicó el extensionista del INTA. Incluso hoy, es habitual que los restaurantes cobren al menos cinco veces más que el precio pagado al productor, debido a los costos acumulados en la cadena. Por lo cual los platos basados en carne de chivo se vuelven opciones exclusivas para un determinado target de consumidor.

 

Las cocineras de las comunidades juegan un rol fundamental para difundir los sabores de la carne de chivo. Se lucieron en degustaciones con platos como estofados, milanesas, guisos.

Una crianza milenaria de manejo sustentable

La crianza de las cabras es una práctica milenaria, parte de una cultura trashumante donde las familias de productores arrean a sus animales y recorren grandes territorios. En invierno se los puede ver en las zonas llanas y, en verano, en las zonas cordilleranas.

“La producción caprina es una forma de vida. En invierno los productores están en las zonas bajas, que se llaman invernadas. En verano, en zonas altas que se llaman veranadas. Y en el medio está el arreo de ida y de vuelta, mediante campos muy extensos y desérticos, en un territorio colmado de volcanes. Ahí se crían estos animales”, explicó Gabriel Jofré, referente de la comunidad mapuche de Malalweche.

Según Jofré, “el trabajo de los crianceros es sacrificado, sobre todo a partir de octubre, cuando las madres comienzan a parir. Los crianceros trabajan en su gran mayoría de forma familiar y llegan a tener como máximo piños promedios de 500 cabritos, a veces combinados con la presencia de ovejas y vacas de cría”.

Gracias al asesoramiento de los técnicos Sebastián Mora e Iván Rosales, del INTA Rama Caída, la mirada fue focalizada hacia un manejo más sustentable de los animales para aumentar su peso y sus rindes. “Toda la vida nos dedicamos a criar chivos. El año pasado trabajamos en mejorar la calidad de los animales mediante la suplementación con forraje. Al mes de nacidos ya estaban en 3 o 4 kilos. Con esa suplementación logramos más carne y calidad, acorde a lo que el mercado nos exige”, precisó el lonco González.

Desde el INTA, además, se trabajó en otros aspectos técnicos que hacen al desarrollo de las distintas comunidades, como el acceso al agua para el consumo humano y animal, así como el desarrollo de varios circuitos cortos de comercialización para reducir las brechas entre el productor y el consumidor de carne caprina. Para ello trabajan no sólo en posicionar la imagen del producto, sino en estrategias que lleven a mejorar la logística de frío de la carne mediante frigoríficos locales.

“Todo está anclado en base a perfeccionar también la cadena de refrigerado desarrollada mediante el ProHuerta, vinculándonos con frigoríficos de la zona y también de Mendoza, para lograr una estructura en base a la carne congelada”, explicó Mora.

Si bien Mendoza es la segunda provincia productora de chivo de la Argentina, detrás de Neuquén, las familias crianceras de Malargüe confían en potenciar su producto emblema. “Es destacable el esfuerzo del INTA y sus técnicos, que trabajaron adaptándose a la cultura local y sus particularidades. Que acercaron nuevas tecnologías y levantaron el ánimo a los productores para que la producción caprina deje de ser una economía de subsistencia, donde sólo ganan los compradores y pierden las familias criadoras y los consumidores que no pueden probar estos manjares ancestrales”, sinte

 

 

 

 

 

tizó Jofré.

 

 

 
 
 

Forte: “No puede valer más un ternero de 300 kilos que uno de 450 kilos”

“La pelea contra el ternericidio la estamos dando todos los días, y el productor tomo conciencia, pero parece que el mercado no”, aseguró el presidente del IPCVA en Villaguay.
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El presidente del Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Ulises Forte, formó parte de la Jornada a Campo realizada por dicha institución en la localidad entrerriana de Villaguay, y antes de irse “corriendo” para Olivos, donde el presidente Mauricio Macri lo esperaba, conversó con Infocampo sobre el mercado de carnes de nuestro país.
Uno de los conflictos internos que tiene la cadena es el peso mínimo de faena. De parte de los productores la crítica es que el mercado no paga lo que corresponde por un animal pesado, y los frigoríficos reclaman que los ganaderos entregan animales livianos.
Sobre este “inconveniente”, Forte indicó que “la pelea contra el ternericidio la estamos dando todos los días, y el productor ya tomo conciencia, pero parece que el mercado no. No puede valer más un ternero de 300 kilos que uno de 450 kilos”.
“Para tener un animal pesado lo primero que tenemos que tener son mercados, para poder exportar, y segundo que el precio sea una herramienta tentadora”, aseguró el presidente.
En relación a las posibles soluciones en el corto plazo para alcanzar un ternero pesado, Forte aventuró que “por un lado tenemos la nueva herramienta de mercado ganadero de futuros que lanzó el MatBA junto al Rofex, que de a poco va a ir estimulando al productor; y por otro lado debería estar el Estado Nacional incentivando con políticas públicas. El problema de hoy es impositivo y financiero”.
“El crédito a mediano plazo del Banco Nación está y es muy bueno, pero por el momento es muy burocrático y no muchos lo pudieron adquirir. Hay que tener mucha espalda para bancarse en el campo $500.000 o $700.000 en animales y prescindir de ese dinero”, concluyó el presidente del IPCVA. 
 
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Fuente: infocampo.com.ar

Mercado Climático

 El exceso de lluvias trajo consecuencias tanto para la cría como para el engorde de hacienda y eso generó problemas en el normal abastecimiento de ganado para faena. Pero oferta record de sustitutos y los compradores esperan que aparezca lo que está en los feedlots.

 

 

Las lluvias y el desastroso estado de los caminos limitan la oferta ganadera y mantiene firme el mercado. Los compradores esperan una “ventana” de buen tiempo de al menos quince días para que la faena se recupere y los precios cedan.

 

De acuerdo a los voluminosos encierres de marzo-junio se espera que a partir de mediados de agosto si el tiempo lo permite comience a aparecer un flujo importante de hacienda liviana proveniente de los feedlots, cuyos engordes están atrasados por el barro.

 

Hay una gran parte del país ganadero inundado o encharcado, con la napa en niveles récord, varios campos aislados, caminos cortados y muchos establecimientos con el acceso muy difícil.

 

Oferta récord de sustitutos, que al combinarse con exportaciones en retroceso, tanto para el pollo como para el cerdo, determinan un consumo muy alto de carne aviar (46,5 kilos) y de cerdo, cerca de los 17 kilos. El pollo muy barato compite contra la carne de vaca, especialmente en las zonas más pobres del conurbano bonaerense.

 

Las inundaciones, el encharcamiento, la humedad y la falta de piso afectan el inicio de la parición con pérdidas superiores a lo normal por mortandad de terneros o por abortos.

 

La exportación se ha beneficiado con la devaluación y el pago de los reintegros, pero gran parte de esa ventaja se ha perdido con la suba del novillo pesado, muy escaso en estos días. 

 

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Fuente: FIFRA

 

El IPCVA te invita al “Segundo Campeonato Federal del Asado”

 
 
Se llevará a cabo este domingo 20 de agosto en la Avenida en la 9 de julio, pleno centro de Buenos Aires, 
 
ciudad que aspira a convertirse en Capital Gastronómica de Latinoamérica. Competirán asadores de todo el 
 
país con la mejor carne de novillo.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) te invita a participar de la segunda edición 
 
del Campeonato Federal del Asado que se realizará este domingo 20 de agosto, de 11 a 18 horas, en la 
 
Avenida 9 de Julio (entre Corrientes y Avenida de Mayo), con entrada libre y gratuita. 
En el evento, organizado por “BA Capital Gastronómica”, competirán representantes de las 23 provincias y de 
 
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quienes asarán tres cortes seleccionados de novillo: asado, vacío y 
 
colita de cuadril, además de preparar el tradicional “choripán”.   
El IPCVA tendrá una destacada presencia en este segundo Campeonato Federal del Asado, que busca 
 
valorizar el protagonismo de la carne vacuna en nuestra identidad cultural y gastronómica. 
Más allá de la diferencia de precios del corte “asado” en las distintas localidades del país, en la comparación 
 
interanual la carne vacuna mostró en promedio un alza de precios del 17,5% muy por debajo de la publicada 
 
por el INDEC, de 25,9% en el rubro “alimentos y bebidas”. 
“La carne aumentó menos que la inflación en el último año, lo cual demuestra que sigue siendo un alimento 
 
accesible para los consumidores argentinos”, aseguró Ulises Forte, Presidente del Instituto.
“Además, hay que tener en cuenta que la carne vacuna es mucho más rendidora, sana y nutritiva que otros 
 
alimentos que hoy, llamativamente, tienen un precio muy superior”, agregó.
En este “Segundo Campeonato Federal del Asado”, Juan José Grigera Naón, Consejero del IPCVA, será 
 
uno de los jurados institucionales que consagrarán a los mejores asadores del país en las distintas 
 
categorías.
Los asistentes podrán disfrutar de la mejor carne de novillo preparada en más de 40 parrillas ubicadas sobre 
 
la avenida, como así también platos de comida típica de colectividades y fiestas nacionales elaborados con 
 
carne vacuna. A lo largo de la jornada habrá espectáculos musicales y bailes.
La primera edición del “Campeonato Federal del asado”, realizada en 2016, convocó a más de 250 mil 
 
personas en una verdadera celebración de la parrilla argentina.
 
EL ASADO: UNA PASIÓN NACIONAL
De acuerdo a estudios cualitativos realizados por el IPCVA (“Primer Mapa del Consumo de Carne Vacuna 
 
Argentina” ), cuando se le consulta a los consumidores los motivos por la elección habitual de un 
 
determinado corte, las respuestas sobre el asado son elocuentes: “Es el corte que más nos gusta” (55%), “Es 
 
el de mejor sabor, el más rico” (36%).
El asado, como corte emblemático de gastronomía de los argentinos, tiene una destacada presencia incluso 
 
en la cultura nacional. 
Casi todas las artes y artistas lo han alabado: El cine, con películas como “El asadito” (1999) o la reciente 
 
“Todo sobre el asado” (2016), la pintura (el cuadro que ganó la “Primera Exposición Nacional”, de 1871, 
 
retrataba un asado), la literatura (desde el Martín Fierro hasta los libros de Florencia Bonelli) y la música en 
 
todas sus vertientes: folklore (“Milonga de los asados”, Armando Tejada Gómez), tango o incluso rock, con 
 
canciones como “La vaca y el bife” (las Pelotas) o “Asado y Fernet” (Los Caligaris).
Se puede agregar, como dato anecdótico, que según el registro de los Records Guinness, el asado más 
 
grande del mundo se realizó en 2011 en General Pico, La Pampa. Para el gigantesco asado, de 13.713 
 
kilos, se utilizaron de 25.000 kilos de leña y 950 cruces de asadores.
 

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Fuente: IPCVA

Macri recibió a la Mesa de las Carnes en Olivos

   Buenos Aires, 18 agosto (PR/17) — Ayer jueves a la tarde, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, recibió a la Mesa de las Carnes, que reúne a entidades de productores, sindicatos, industrias frigoríficas de consumo y exportación, proveedores de genética, asociaciones de criadores, consignatarios y cadenas comerciales de la carne vacuna, aviar, porcina y ovina: acordaron impulsar una Ley Federal de Carnes. 
 
Es la tercera reunión que los representantes de la Mesa de las Carnes tienen con el presidente de la nación. También participaron del encuentro, el secretario de Coordinación de Políticas Públicas, Gustavo Lopetegui; el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ricardo Negri; la Secretaria de Mercados Internacionales del ministerio de Agroindustria, Marisa Bircher; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Horacio Reyser; el secretario de Trabajo de la Nación, Ezequiel Sabor; el subsecretario de Ganadería de la Nación, Rodrigo Troncoso; el subsecretario de Control Comercial Agropecuario, Marcelo Rossi; el presidente del Senasa, Luis Dillon; el subdirector general de fiscalización de AFIP, Marcelo Costa; y el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), Marcelo Colom.
 
Durante el encuentro, se hizo un repaso de los avances generados en el marco de estas reuniones y el estado de situación de cada uno de ellos: como el mercado de futuros con índice de novillos y terneros en conjunto por MATBA y ROFEX en pesos, que ya fue anunciado y está previsto que se ponga en marcha a fin de mes. También la firma de la resolución de los reembolsos a las exportaciones de carne vacuna y aviar, que también está en funcionamiento.
 
Otro de los temas que se generaron a partir de la Mesa de las Carnes fue la firma de la resolución para la instalación del Controlador Electrónico de Faena (CEF). Algo que fue muy valorado por la Mesa de las Carnes como medida para combatir la informalidad, y por eso, se propuso extender su funcionamiento a las demás carnes.
 
Durante la reunión, también se planteó la necesidad de seguir expandiendo el comercio internacional, generando nuevos mercados y profundizando los ya existentes. En la Argentina, el consumo de carnes por habitante supera los 120 kilos al año. Este nivel es récord y permite proyectar un aumento de las ventas externas, dado el crecimiento previsto para la producción de todas las carnes.
 
Este tema se propuso en conjunto con la necesidad de establecer un sistema que incentive la producción de novillos pesados, que es lo que demanda el mercado externo, y que permitiría también incrementar la oferta interna, el agregado de valor en granos y el empleo.
 
También se sugirió elaborar un proyecto de Ley Federal de Carnes que, entre otras cosas, unifique el estándar sanitario en todas las provincias. Además, se planteó la eliminación de la retención a los cueros, la instrumentación de medidas concretas que permitan ordenar el cumplimiento impositivo del sector minorista, acelerar la implementación de las garantías prendarias y disminución de sus costos, entre otras medidas analizadas previamente en el ámbito de las reuniones que periódicamente tiene la Mesa de las Carnes.
 
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