“Todos los analistas están diciendo que el boom ganadero se va a mantener al menos tres o cuatro años más”

“Todos los analistas están diciendo que el boom ganadero se va a mantener al menos tres o cuatro años más”

El productor Justo García dio detalles de cómo está cambiando el negocio ganadero, y la vinculación de los profesionales con la actividad cotidiana. Empatía, adaptación y trabajo en equipo son las claves del éxito profesional.

Buenos Aires, sábado 13 septiembre (PR/25) — Hace tres décadas desde su Gualeguay natal Justo García viajó casi con lo puesto hasta Llavallol para estudiar Ingeniería Zootecnista en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, sin imaginar que a partir de esa experiencia un nuevo mundo se abriría delante suyo.

Hoy es un productor ganadero avezado, pero con actividades diversificadas como el servicio de silaje, el asesoramiento a productores, la comercialización de insumos, semillas forrajeras, alimento balanceado, y todo lo que es referente a la ganadería.

Además, fue presidente de la Sociedad Rural de Gualeguay y actualmente integra la Comisión Directiva. En este diálogo exclusivo con Cosecha Propia, cuenta su experiencia y deja algunos consejos útiles para quienes hoy están en la etapa formativa en la facultad.

¿Cómo fue tu acercamiento a la UNLZ? ¿Vivías en la zona y por qué fuiste ahí y no a otra universidad?

Soy de Entre Ríos, de Gualeguay, y mi acercamiento fue por una persona conocida. Sabía que quería estudiar algo relacionado a la producción ganadera y la carrera Ingeniería Zootecnista me interesaba mucho. Lo cierto es que es una universidad un poco trasmano para nosotros. Había que tomar dos o tres colectivos, el tren eléctrico para llegar a la universidad, porque en esa época viví en Lavallol, en (Luis) Guillón y en Monte Grande.
Al llegar me fui a una pensión con esta persona conocida, que de hecho es colega, de Gualeguay y

también se recibió en la UNLZ. Era una universidad chica y local, lo cual permite tener mucho más contacto y cercanía con casi todo el grupo con el que uno ingresa.

En esos momentos uno se encuentra en una situación de mucha más cercanía con tus compañeros, por una cuestión de desarraigo a los 18 años. La gran mayoría de mis compañeros son hermanos hoy. Sé que no nos vemos hace tiempo, pero no son un compañero más, sino que para mí son hermanos de la vida. Eso es muy interesante en el crecimiento personal, en la forma de hacer y de ver las cosas.

En el plano profesional y técnico ¿qué aportó la facultad para tu desarrollo profesional?

Para los zootecnistas es un capital muy interesante, es la posibilidad de diferenciarnos. Uno de los pilares más fuertes que tiene la Universidad de Lomas es ése, a mí me ha servido mucho en la parte profesional. Los zootecnistas no estamos orientados a lo sanitario sino a lo productivo. No vamos a salvar un animal, no vamos a hacer una cesárea, ni curar una enfermedad; ni en lo vegetal, ni en lo animal. Nuestra única función es hacerle ganar plata al productor. Ése es nuestro nicho de trabajo y lo tenemos que tener muy en cuenta.

Nuestra facultad es una de las líderes en esto, porque he hablado con gente de otras casas de estudios y no lo tienen tan presente. A mí me sumó este concepto mucho a la vida profesional.

Después, por supuesto, hemos tenido profesores de altísimo nivel y tengo muchos colegas y agrónomos que estudiaron conmigo, que son personas que han trascendido en los diferentes lugares donde han estado. O sea, es una facultad que técnicamente ha formado muy buenos profesionales durante mucho tiempo.

El foco en la actualidad

Sabemos que la ganadería pasa por un buen momento, a diferencia de lo que pasa en el agro. ¿Cómo está hoy la actividad agropecuaria a nivel de producción?

Hoy hay un boom ganadero, como hace 15 años fue el boom de la soja, es así, estamos en Argentina y tenemos ciclos. Me tocó trabajar en la ganadería durante el boom de la soja. Por la soja se alquilaron todos los campos, se llegó a pagar el doble de lo que se está pagando hoy de alquileres. La soja valía USD600 la tonelada y la carne no valía nada.

En todo el departamento de Gualeguay no quedó una sola pata arriba de un campo agrícola. La ganadería desapareció por completo, se tuvo que ir a las islas. Después lentamente, cuando los precios relativos fueron cambiando, fue volviendo.

El productor que tenía un campo mixto (agro y ganadería) había sacado la hacienda. El capital de la hacienda, que es enorme, lo usó para otra cosa, entonces se le vinieron abajo las aguadas, los alambrados, todo lo que es casa, corrales y no volvió más ese productor. El que volvió fue un productor totalmente distinto. Son muchos que trabajaban en la parte agrícola, la mayoría colonos, productores o hijos de productores que hacen las cosas de otra manera, totalmente tecnificado, con mucha suplementación, uso de pastura, con un paquete tecnológico mejor. Esto hizo que tengan mucha mayor productividad por hectárea y bueno, la rentabilidad permitió acompañar eso.

¿Este boom de la ganadería se puede mantener los próximos años o hay luces amarillas que ya empiezan a aparecer?

Todos los analistas y asesores están diciendo que el boom ganadero se va a mantener por lo menos tres o cuatro años más. Pero estamos en Argentina y hay que ver los precios relativos del resto de los insumos y servicios. Para mí hay que tener la canasta lo más diversificada posible. En la parte agrícola hacer todos los cultivos, maíz, soja, trigo, y en la parte ganadera también, más allá que haga una recría o una invernada, siempre tener todo destinado como para tener un corral y si es negocio encerrar, si no vender.

Tenemos que tener todas las herramientas porque estamos en un país en el cual no hay nada lineal. Uno va a Uruguay y ve cómo trabajan y hace años que están haciendo lo mismo. Acá lo que se hacía hace tres o cuatro años es totalmente distinto.

¿Y eso a qué se debe?

Responde, fundamentalmente, a factores externos en la parte agrícola, pero después también a factores internos y las políticas agropecuarias. Por ejemplo, bajaron 5 o 6 puntos las retenciones y la soja pasó de $340.000 a $400.000 la tonelada en muy poco tiempo. Eso trajo aparejado que aumentaron los alimentos balanceados y todos los insumos para un feedlot o para un tambo, y la alimentación es uno de los rubros con mayor incidencia en el costo. En tres meses el número de un feedlot cambió totalmente.

Tenemos casi un 15% más de suba en los alimentos balanceados, que es el costo mayor. Y en los precios de la invernada, por una cuestión de escasez y de cercanía de las elecciones, hay una volatilidad tan marcada que vale un 30% más que el gordo.

Esto lleva a que lo que hace tres meses era un planteo buenísimo o un sistema productivo rentable, hoy está perdiendo plata y eso en el mismo período, porque tenés la hacienda dentro del corral. Por eso estoy convencido que no hay ninguna forma de que no se diversifique, como para atenuar esos picos que, si no, te dejan afuera.

Pasado y presente

Sería diversificación y estar muy atentos a las señales de la macro como para ir acomodando el negocio en función de eso.

Lo que te digo lo vivo a nivel personal. Hace 27 años que me recibí y durante todo ese período en Argentina pocas veces vi un boom como para decir están buscando técnico del sector agropecuario. Al comienzo trabajé durante casi 12 años en una empresa grande en tambos en la parte técnica y eso me ayudó mucho a formarme.
La actividad tambera es muy exigente. Las presiones son tan grandes que no te podés bajar del barco y seguís aprendiendo diariamente. Eso fue muy bueno porque me formó mucho técnicamente. Después las situaciones cambiaron, esos tambos se cerraron, nos empezamos a dedicar a la parte comercial con un socio. La ganadería venía creciendo mucho en la zona, me asocié con un veterinario, con quien nos dedicamos netamente a producción ganadera y también a la comercialización de insumos, semillas forrajeras, alimento balanceado, todo lo que es referente a la ganadería.

Paralelamente, empezamos a hacer servicio de silajes con equipo de terceros, logramos armar un equipo con varios picadores de la zona. El año pasado por circunstancias que no eran buscadas, hicimos una unidad de negocio nueva, compramos un equipo de picado, con lo cual seguimos con el desarrollo, de picado en la zona y ya con un equipo propio y equipos de terceros que seguimos gestionando.

Por lo que vemos la diversificación no es sólo en la parte productiva, sino que como profesional tenés distintas posibilidades de desarrollarte. Es un buen mensaje para los estudiantes.

Sí, creo que la capacidad de relacionarse con las personas, probablemente, sea intrínseco de cada uno, pero lo más importante es trabajar en equipo y poder contagiar y generar una masa crítica que te permita crecer. Uno puede ser un genio dentro de un laboratorio, pero está solo, yo creo que poder abrir el negocio para otras personas, es ganar-ganar.

Uno va a un campo y tiene la posibilidad de hacer una receta y medianamente manejarlo medio frío o charlar con los mixeros, con el dueño, con el encargado, ver los problemas y solucionar el problema de otra forma. Eso va a ser mucho más sustentable porque es consensuado por todo el equipo.

¿Este boom ganadero se puede traducir también en más exportaciones?

Creo que sí, hay muchos nichos sin explorar. En la parte ganadera, por ejemplo, tenemos nichos muy buenos en carnes maduradas, carnes diferenciales. A nivel agrícola, si uno pudiera tener una certificación fuerte y comercializar productos agroecológicos, hay un nicho muy grande en eso para vender afuera.

Hoy con la certificación y con los bonos de carbono tenemos nichos que son muy técnicos, pero a futuro son los que nos van a dar un diferencial, para salir al mercado con productos diferentes y más valor agregado. Y en los nichos más específicos, hay posibilidades de capitalizar mejores precios y, por supuesto, a subir la rentabilidad de nuestras producciones.

Primicias Rurales

Fuente: Lic. Sandra Capocchi

Argentina dejará de vacunar contra la aftosa a las vaquillonas, novillos y novillitos desde la segunda campaña de 2026

Argentina dejará de vacunar contra la aftosa a las vaquillonas, novillos y novillitos desde la segunda campaña de 2026

Caputo escribió: “Generará un ahorro para la producción ganadera de aproximadamente 25 millones de dólares”.

A su vez, el ministro asegura que esta segunda etapa de vacunación para estas categorías es necesaria, y que representa un ahorro en dosis para los productores.

 

“La medida establece que en la segunda campaña de vacunación del 2026 se dejarán de vacunar vaquillonas, novillos y novillitos, sin comprometer a la sanidad animal, debido a que poseen la inmunidad necesaria. Esta iniciativa implicará un ahorro cercano a 14 millones de dosis y alrededor de 22 millones de dólares”, aseguró Caputo.

A su vez, el ministro realizó un anuncio para los feedlot: “Los establecimientos de engorde a corral quedarán exceptuados de la primera campaña de vacunación. Esta decisión permitirá una disminución de casi 2 millones de dosis, con un ahorro estimado de 3 millones de dólares para el sector productivo”.

“En resumen, este conjunto de medidas generará una reducción de 16 millones de dosis de la vacuna antiaftosa sin comprometer el comercio internacional, lo que implica un ahorro estimado total para los productores de 25 millones de dólares”, resaltó en X el ministro.

Primicias Rurales

Fuente: Bichos de Campo

Feedlot: del presente crítico al futuro prometedor

Feedlot: del presente crítico al futuro prometedor

Con márgenes negativos, falta de crédito y corrales que se vacían, el sector atraviesa una tormenta perfecta. Aun así, la exportación y los esquemas asociativos entre productores e industria podrán fortalecer la actividad. “Hay que vincular la caravana individual con la calidad de la carne para llevar información a los proveedores de terneros”, afirma Fernando Storni
Buenos aires, 12 de septiembre, (PR/25) .- El feedlot atraviesa un momento difícil; con márgenes significativamente negativos y un alto costo financiero, se adelantó la época de vaciado de los corrales. A pesar de esta situación, desde la Cámara Argentina de Feedlot (CAF) destacan que el sector tiene oportunidades para fortalecerse como proveedor de proteína cárnica de excelencia, apoyado en la exportación, la identificación individual y el pago por calidad. Además, sostienen que el financiamiento y los esquemas de producción bajo contrato, son una cuenta pendiente para lograr este crecimiento.

En diálogo con Valor Carne, Fernando Storni, presidente de la entidad, analizó la coyuntura y planteó algunas claves para dar un salto de competitividad.

Una coyuntura compleja

“Agosto es el segundo mes en que hay más egresos que ingresos en los corrales. El índice de reposición, que mide esta relación, se ubicó en 0,87 y el porcentaje de ocupación en 67%, dos puntos por debajo del mes pasado”, contó Storni.

El dato de la CAF va en línea con la información del Senasa al 1° de septiembre: los ingresos de agosto cayeron 15% respecto al año pasado, mientras que las salidas crecieron levemente. Como resultado, hay menos de 2 millones de cabezas en corrales registrados en el organismo.

La estacionalidad de los corrales explica solo una parte de este comportamiento. “Tradicionalmente la ocupación comienza a bajar en agosto-septiembre, pero este año la caída se adelantó, lo que derivó en un menor stock en los establecimientos”, agregó.

Pero más allá de esta habitualidad, en la CAF interpretan que la baja obedece al deterioro de los márgenes. “Con precios de compra de invernada de $3.800 y de venta de gordo de $3.400, el margen a principio de mes arrojaba una pérdida de $23.000 por animal, antes de sumar el costo financiero e impuestos”, detalló Storni, marcando que esto último no es un dato menor: “el costo financiero, que tenía menor impacto en meses previos, volvió a ser determinante con las tasas actuales”.

Para lograr el punto de equilibrio, “el ternero debería comprarse a $3.600 o el gordo venderse a $3.500, algo que no se observa aún en el mercado”, precisó.

Aun así, hay feedloteros que están avalando altos precios. “Se están pagando hasta $4.000 por terneros recriados de 280/300 kilos. Quien compra en esos valores está apostando a la recomposición clásica de fin de año, cuando la falta de oferta suele provocar un salto de precios”, apuntó.

¿Sucederá? Para Storni, es difícil arriesgar una respuesta concreta. “Esta semana (tras la derrota electoral del Gobierno en la provincia de Buenos Aires) no es la mejor para estimar el mediano plazo”, se sinceró.

Financiamiento y limitaciones

Más allá de la coyuntura, el titular de la CAF se refirió a otros inconvenientes que atraviesa el feedlot, un sistema que requiere una alta precisión y previsibilidad productiva, pero que en lo comercial queda a expensas de los vaivenes de la compra-venta.

Uno de los problemas es la falta de acceso al crédito. “Hoy no hay financiamiento para capital de trabajo. El productor compra hacienda a 30 o 60 días, y el alimento con plazos más cortos, pero todo en acuerdo entre los propios actores del sistema, sin financiamiento bancario”, lamentó. Y agregó: “El ganado no puede ser garantía, aunque sería lógico que un capital en cabezas pueda respaldar créditos productivos.

Este obstáculo obliga a los feedlots a manejarse con recursos propios o esquemas de financiamiento comercial, “lo que eleva la vulnerabilidad frente a la volatilidad de precios”, prosiguió.

La alternativa exportadora

En la búsqueda de darle mayor seguridad al negocio, la exportación aparece en el horizonte. En ese sentido, la recomposición de la industria, sumada a algunos valores internacionales más firmes, es vista como una ventana de oportunidad. “Hoy, cuánto más kilos pongas en el corral, mejor vas a componer la relación compra-venta negativa que se da al ingreso. El novillo pesado tiene valores similares al de consumo, y eso hace más atractivo el negocio de exportación”, aseguró.

No obstante, la falta de esquemas contractuales limita la previsibilidad. “Sería muy importante contar con instrumentos que aseguren parte del precio a futuro, de la misma forma que en otros países funcionan acuerdos entre feedlots y frigoríficos. Hoy seguimos siendo tomadores de precios en todo el proceso”, advirtió.

Algo que podría fortalecer esta construcción es la apertura de mercados premium. En ese punto, la trazabilidad y la identificación electrónica individual del ganado cobra fortaleza, pero caravanear todo el rodeo no parece ser suficiente.

Necesitamos vincular la identificación individual con la calidad de carne que sale de los frigoríficos. Eso permitirá mejorar hacia atrás, trabajar con los criadores y generar información que premie la calidad. Va a ser muy importante vinculación caravana-garrón, es lo que nos va a permitir desarrollar nuestra cadena de proveedores de terneros”, enfatizó.

En tanto, Sotorni se refirió a las nuevas exigencias de la Unión Europea sobre deforestación. “Estamos trabajando con la plataforma VISEC para que los productores puedan validar su hacienda de una forma sencilla, solo comunicando su número de Renspa, y que la industria cumpla con los estándares europeos a partir del 1° de enero”, indicó.

En esa línea, también avanzan en el relacionamiento con los Consignatarios. “Uno puede tener sus proveedores directos, pero en algún momento siempre hay que comprar en una feria y ahí es el consignatario el que debe informar qué terneros cumplen con la reglamentación europea, no solo deforestación, también legislación laboral y derechos de pueblos originarios; es otro desafío inmediato”, resaltó.

Subexplotación y potencial

Storni considera que la Argentina tiene un potencial enorme para crecer en producción de carne a corral. “Hoy el 60% del maíz se exporta como grano, cuando podríamos transformarlo en proteína animal. Todas las producciones de proteína están subexplotadas”, planteó.

En 2024 se terminaron 4,9 millones de cabezas en los feedlots registrados de Senasa. “Podríamos producir mucho más sin aumentar el stock, logrando mayor peso de carcasa. La clave es tener acceso estable a mercados internacionales y acuerdos comerciales que nos hagan competitivos frente a jugadores como Australia o Brasil”, añadió.

Para eso, el presidente de la CAF insistió en que el sector necesita previsibilidad. “Si no hay un cambio profundo en los costos generales de la Argentina -desde impuestos hasta logística- será difícil capturar el crecimiento proyectado en el consumo global de carnes. Pero si logramos competitividad, el feedlot puede ser la llave para abastecer a los mercados más exigentes del mundo”, concluyó.

Fuente: Por Marcos Lopez Arriazu, Jefe de Redacción de Valor Carne

Primicias Rurales

El papel estratégico del envase en la industria cárnica

El papel estratégico del envase en la industria cárnica

Conservación, calidad y eficiencia logística
Buenos Aires, viernes 12 septiembre (PR/25) — Los empaques han estado con nosotros por un largo tiempo. Gracias a ellos, hemos logrado transportar los alimentos de un lugar a otro. Su principio de funcionamiento es contener, aun cuando se implementen procesamientos físicos, químicos y biológicos con el propósito de prolongar su vida de anaquel, es necesario transportar los productos mediante un empaque para prevenir contaminación.

Por esa razón, hoy en día, los empaques son un elemento importante en la línea de alimentos de valor agregado.

Sus propósitos son:

  1. Contener productos (siempre y cuando lo requieran).
  2. Preservación y calidad.
  3. Presentación y conveniencia.
  4. Protección.
  5. Flexibilidad a post-procesamiento.
  6. Proveer historia de almacenado como: fecha de caducidad, código de barras, RFID (identificación por radiofrecuencia), Internet de las cosas, Blockchain, entre otros.

El punto número 6 nos permite tener un control trazable con certificación de calidad de producto; permite localizar, inmovilizar y retirar de forma veraz los alimentos con riesgos; y permite la gestión de alertas alimentarias y comunicados oficiales, por ende aumenta la confianza de los consumidores.

Y me atrevería a agregar el número 7 que es: Sustentabilidad.

Actualmente, es un punto con carácter decisivo. Las empresas maquiladoras deben responder las nuevas exigencias ambientales. Las propuestas van por empaques biodegradables cumpliendo con los requerimientos de resistencia a altas y bajas temperaturas, solubilidad en agua, propiedades mecánicas, entre otros.

La selección del empaque depende de la vida de anaquel y las características propias del alimento, propiedades y las condiciones de almacenamiento y distribución de los empaques individuales; además de tomar en cuenta el procesamiento del alimento a contener como propiedades mecánicas (resistencia, alargamiento, resistencia al desgarro, resistencia a la perforación, fricción, resistencia al estallido). Sumado a lo anterior, la resistencia química e interacciones con el producto deben considerarse.

En los empaques con propiedades de barrera, se cuenta con la permeabilidad de gases (oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno y etileno), vapor de agua, aromas, exudados y luz.

Los factores exógenos son temperatura, humedad relativa, intensidad de la luz y todos aquellos factores a los que estará expuesto el producto empacado.

Una vez que el producto cárnico deseado a conservar termine la fase postmorten, la naturaleza evolutiva del producto no contará con los sustratos necesarios para el mismo desarrollo microbiano. Plasmado en la curva exponencial de crecimiento microbiano, nos encontraríamos en la fase estacionaria y muerte celular, si a lo anterior sumamos un procesamiento de indistinta índole, podemos asegurar la inocuidad del cárnico.

La calidad será reflejo del rendimiento, peso de canal, porcentaje de músculo y confortación; el producto dependerá de las siguientes características:

  • Composición microbiológica: ausencia de residuos y materia física, química y biológica.
  • Composición organoléptica: color, terneza, jugosidad y sabor.
  • Composición bromatológica: cantidad de grasa, composición de ácidos grasos, valor proteico, composición mineral y vitamínico.
  • Bienestar, medio ambiente y sacrificio del animal: ausencia de dolor durante su etapa de desarrollo, transporte y sacrificio.
  • Características tecnológicas: capacidad de retención de agua, aptitud de transformación y conservación.

Es momento de seleccionar el envase, criterios a seleccionar serán material, forma y contacto con producto clasificado en tres etapas:

  • Envase primario: contacto directo con producto. Por ejemplo, bandeja que contiene el producto cárnico
  • Envase secundario: no tiene contacto directo con el producto, contiene al envase primario. Puede ser una banda con etiquetado o una bolsa plástica.
  • Envase terciario: protege el envase secundario. Puede ser una caja de cartón.

Consistencia:

  • Rígidos: forma no modificable. Como ejemplo latas metálicas.
  • Semirrígido: sufren ligeras deformaciones por esfuerzos de compresión. Envases plásticos.
  • Flexibles: deformación accesible. Envases constituidos por papel, laminas.

Las principales características por seleccionar el materialen los empaques de la industria cárnica son:

  1. Integridad, resistencia a fricción y agua
  2. Impermeabilidad de grasas
  3. Control de paso de luz, impidiendo reacciones de oxidación

Tras conocer los requerimientos de soporte y transporte por cada producto, es necesario reconocer la dependencia mercantil de utilización de empaques. Según el Informe de PMMI «Global Packaging Landscape 2019: Growth, Trends & Innovations”, los empaques de alimentos representan del 25% al 55% de la producción de empaques. Sin embargo, la industria del empaque tiene la responsabilidad de limitar su impacto ambiental, el reciclaje no es el fin de ello.

De igual forma, será importante indagar, punto por punto, el material y sus ventajas frente al origen animal de producto y sus diversas clasificaciones. Con el propósito de preservación, será útil conocer las nuevas aplicaciones tecnologías químicas, físicas y biológicas.

Primicias Rurales

Fuente: Latin Meat

Carne bovina: con relativa estabilidad, pero en precios elevados

Carne bovina: con relativa estabilidad, pero en precios elevados

Tomando como referencia los precios de más de veinte cortes (en base al relevamiento de precios que realiza el IPCVA.), la carne vacuna se ubicó en julio a $11.560 promedio por kilo al consumidor. En términos reales, este valor resulta un 15% mayor al de un año atrás (julio 2024) y se ubica casi 10% por encima del promedio mensual de los últimos 15 años (2010 – 2024).

Buenos Aires, 11 de septiembre (PR/25) .- Respecto a la comparación contra el año previo, se debe tener en cuenta que la carne había finalizado 2024 con un fuerte rezago respecto de la inflación; entre otros factores por la recesión económica y el menor poder adquisitivo de quienes perciben ingresos fijos (asalariados, jubilados, etc.), traducidos en un débil consumo de carne vacuna y sustitución por opciones más económicas (pollo, cerdo).

Como se viene advirtiendo desde IERAL, de la mano de la recuperación económica y el ingreso de las familias, la carne era uno de los bienes que debía corregir al alza su precio relativo en este 2025; algo necesario para que se convaliden mejores precios a los productores de hacienda y “aguas arriba” no se resienta la cadena. En efecto, en línea con lo sucedido en mostrador, el precio del novillito en pie también mejoró respecto al año previo (+10% real jul-25 vs jul-24) y se ubicó por encima de su promedio histórico en el mercado de Cañuelas (+6% real respecto de la media 2010 – 2024). 

Lo que se observa en los últimos meses es que los precios de la carne al consumidor han venido aventajando a los del primer eslabón y al aumento general de los precios. Nótese que tras la suba de la carne en febrero 2025, la carrera contra la inflación había quedado “zanjada” para los dos eslabones de la cadena (gráfico 2); pero a partir de allí, mientras el novillito y el IPC se fueron moviendo medianamente a la par, los precios en mostrador fueron más rápido y al mes de julio 2025 registraban una ventaja de 20 puntos porcentuales, aproximadamente (tomando como base de comparación noviembre 2023, mes previo al salto cambiario y la aceleración de la inflación del mes de diciembre).

La dinámica anterior implicó una pérdida de 3 puntos de participación del productor en el precio final de la carne (del 50% en febrero al 47% en julio), o visto de otra manera, una caída de la incidencia del costo de la hacienda en el valor final del producto vendido al consumidor. Sin embargo, esto no necesariamente debe ser entendido como algo negativo para el productor (la hacienda es el costo principal -pero no el único- de producir carne), en tanto y en cuanto los precios de la hacienda se mantengan pujantes respecto al nivel general de precios. 

En los últimos días de agosto, el precio del novillito en el Mercado de Cañuelas mostró un aumento nominal del 2,19% respecto de julio. Considerando una inflación del 2,1%, se tendría una variación real en el precio que obtiene el productor prácticamente nula para el mes de agosto. Por otro lado, no se habrían producido variaciones significativas en los precios en el mostrador – a la espera de confirmación oficial – lo que resultaría una leve reducción de la brecha entre ambos eslabones de la cadena productiva.

Con valores de la hacienda en torno a sus promedios históricos y precios al consumidor algo por encima surge la incógnita de qué puede ocurrir en los próximos meses: ¿se mantendrán, bajarán o volverán a subir los precios? Para intentar aportar algo de claridad sobre la dinámica del mercado, es clave observar algunos factores de oferta y demanda, identificar aquellos que pueden ejercer mayor influencia en el corto plazo.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la carne vacuna típicamente suele aumentar hacia fines de año, particularmente en el último trimestre (ver Carne barata para las fiestas). Sin embargo, hay factores que podrían provocar que dicha estacionalidad no se observe en este 2025.

En lo que respecta a la oferta, la faena bovina de primeros siete meses de 2025 se ubicó levemente por encima del mismo período del año previo (+0,4%), mientras que la producción aumentó alrededor del 2% (por mayor peso promedio de faena). En cuanto a las exportaciones, el volumen enviado al exterior fue 15% menor que en 2024, aunque el valor obtenido resultó 18% superior, impulsado por una mejora de 37% en los precios de exportación logrados. Nótese que la mayor faena y el menor flujo de volúmenes exportados se traducen en más kilos volcados al mercado interno. De mantenerse esta tendencia en el último cuatrimestre, habrá más carne que el año pasado. 

Por el lado de la demanda, si se focaliza en el poder adquisitivo de los salarios en términos de carne bovina —medido como la relación entre los 20 cortes relevados por IPCVA y el índice RIPTE— se observa que a la fuerte caída de 2024 le siguió una recuperación que alcanzó un máximo a inicios de 2025, para luego pasar a una fase de estabilización y retroceso de la mano del ajuste de precios. Al mes de julio, el “salario cárnico” se ubicaba en niveles similares a los de noviembre de 2023. Debe considerarse también que la economía dejó de crecer en los últimos meses, con poca creación de empleo privado, mientras sigue el ajuste en empleo y salarios públicos; todos estos factores actúan limitando la capacidad de la demanda local de seguir pujando y convalidando mayores precios.

En síntesis, en lo que va del 2025 los precios al productor de hacienda bovina han acompañado a la inflación, mientras que los de cortes de carne al consumidor avanzaron algo más, rompiendo la estacionalidad típica de amesetarse después de mayo-junio; ambos precios llegan en buen nivel a la última parte del año, en un mercado que viene bien abastecido, bajo un contexto macroeconómico de desaceleración y amesetamiento, que genera cierto escepticismo respecto de la posibilidad de ver precios más altos en los próximos meses. 

A este escenario debe agregarse el hecho político de las elecciones de medio término, con eventuales cimbronazos económicos, particularmente en el mercado cambiario. Una depreciación del tipo de cambio puede tener efectos contrapuestos sobre el mercado de la carne: por un lado, impulsa la inflación, deteriora el poder adquisitivo de los asalariados y reduce la demanda interna (presionando los precios a la baja); por otro, mejora la rentabilidad exportadora, incentiva a destinar una mayor proporción de la producción al exterior y ejerce presión al alza sobre los precios internos de la hacienda y la carne.

Primicias Rurales

 

En ganadería, cambio de escenario: Nuevamente el clima se impone y obliga a replantear estrategias

En ganadería, cambio de escenario: Nuevamente el clima se impone y obliga a replantear estrategias

Buenos Aires, lunes 8 septiembre (PR/25) — Lo que venía siendo una campaña vacuna relativamente benigna desde el punto de vista climático ha comenzado a complicarse.

Las lluvias registradas durante el fin de semana agravaron aún más el exceso hídrico que venían experimentando las zonas centrales del país, generando una expansión del área inundada.

Si bien para gran parte de la franja oeste del país —especialmente el sur de Córdoba, La Pampa y San Luis— estas lluvias resultan beneficiosas para corregir la deficiencia de humedad que venían registrando, en el resto de la franja central —particularmente en zonas del centro-norte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba— estos últimos registros exceden completamente la capacidad de absorción de los suelos, provocando severos anegamientos.

Tal es el caso del centro y norte de Buenos Aires, donde la situación venía tornándose crítica en los dos últimos meses, y estas precipitaciones terminan por configurar una zona de verdadero desastre climático.

Claramente, con muchos accesos y rutas cortadas, y campos totalmente bajo agua, los movimientos de hacienda comenzarán a registrarse recién en las próximas semanas, cuando efectivamente puedan retomarse las cargas.

En este contexto, muchos de estos campos mixtos —en especial los de la provincia de Buenos Aires, donde se realiza gran parte de la invernada pastoril— deberán readaptar sus sistemas, probablemente recurriendo al encierre para su terminación.

El punto entonces es analizar en qué situación encuentra a los feedlots para recibir esta hacienda.

En cuanto a la capacidad de recepción, no hay duda de que los corrales ya han registrado encierres holgadamente por encima de los 2 millones de animales, por lo que —desde el punto de vista de la capacidad física— aún tendrían margen para un segundo pulso de llenado.

Los últimos datos disponibles, al 1° de septiembre, dan cuenta de un stock en corrales de engorde de 1,98 millones de cabezas. Si bien el número sigue siendo elevado, en el último mes se registró una fuerte caída en el nivel de encierre, con un índice de reposición (ingresos/egresos) de 0,76, el más bajo para ese mes en los últimos 15 años.

La pregunta, entonces, es: ¿a qué responde esta pronunciada caída en el nivel de encierre?

En parte, se trata de un comportamiento estacional, totalmente esperable para esta época del año, en la que la oferta de invernada comienza a restringirse y la relación compra-venta tiende a encarecerse.

Sin embargo, la velocidad de vaciado se encuentra mucho más influenciada por los recientes cambios en las condiciones de mercado. En este sentido, más allá de los fundamentos propios del negocio de engorde, uno de los factores que más está alterando la ecuación de este tipo de operaciones es la fuerte suba de tasas registrada en el último mes.

Si bien se trata de una variable exógena que afecta a todo tipo de actividad productiva, en el caso del engorde intensivo —donde el componente financiero es particularmente elevado— un cambio en este tipo de variables puede modificar drásticamente la ecuación del negocio.

Hasta el mes pasado, el margen que dejaba una operación convencional de aproximadamente 130 días de engorde resultaba deficitario al incorporarle el costo financiero. Según cálculos realizados por la propia CAF (Cámara Argentina de Feedlots), con una tasa financiera que hasta entonces no superaba el 30% anual, la pérdida generada por esa operación rondaba los $65.000 por cabeza. El costo financiero total —asociado tanto al diferencial de plazos entre las operaciones de compra-venta y el ciclo de engorde, como a la compra del alimento— representaba cerca del 6% del costo total de la operación.

Actualmente, con tasas más elevadas y aun sin modificar el resto de las variables, ese costo financiero incrementaría los números negativos.

Primicias Rurales

Fuente: Rosgan