El Ministerio de Agricultura de Perú, a través del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) y junto a los productores de palta iniciaron la campaña de exportación de palta 2024.
Buenos Aires, jueves 15 de febrero (PR/24) .- La actividad se llevó a cabo junto a la Municipalidad provincial de La Mar, instancia en la que participación de autoridades regionales y locales, la Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú (PROHASS), representantes de empresas agroexportadoras y productores de la zona.
Durante el evento, también se capacitó a los agricultores en temas de certificación de lugares de producción y manejo de plagas del palto.
El jefe nacional del SENASA, Miguel Quevedo Valle comentó “queda demostrado que el trabajo articulado entre el sector privado y SENASA es fundamental para mejorar las condiciones fitosanitarias de los cultivos y seguir involucrando a más pequeños productores en la cadena agroexportadora, por ello, seguimos trabajando para conquistar otros mercados en beneficio de las familias del campo”.
Producción
La región Ayacucho, el cultivo de la palta ha tenido un importante incremento los últimos años, dado que la cosecha se inicia entre febrero y marzo (antes que la costa), situación que favorece a los productores ubicados en esta parte del país.
Más del 80% de productores de la agricultura familiar forman parte de la cadena agroexportadora de palta en el país, principalmente de los valles interandinos como Ayacucho, Apurímac y Huancavelica.
Proyección
Actualmente la palta peruana se envía a 73 mercados del mundo, siendo la variedad Hass la más exportada, representando un 94% del total de las exportaciones.
Durante la campaña 2023, los envíos totales de palta alcanzaron las 599,769 toneladas según registro oficiales, superando a la campaña anterior que registró la exportación 548,729 toneladas.
Los principales destinos de la campaña 2023 fueron Estados Unidos, Unión Europea, Chile, China, Tailandia y Corea del sur.
En lo productivo la palta Hass se produce en 16 regiones del país, principalmente en La Libertad, Arequipa, Ica y Moquegua, así como en valles interandinos de Apurímac, Cusco, Junín, Áncash y la sierra de Lima, donde los productores trabajaron de forma articulada con SENASA para certificar 49, 470 hectáreas en la última campaña.
Buenos Aires, 29 de noviembre (PR/23) .- Tras una Resolución en conjunto con el Ministerio de Salud se autoriza para el uso alimentario de subproductos cómo harinas y aceites que contienen Cannabis sativa L.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que hoy se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 31/2023, que suma al Código Alimentario Argentino a las semillas de cáñamo que ahora integran la categoría de «semillas comestibles».
El Secretario Juan José Bahillo destacó que «en este contexto histórico se nos presenta una oportunidad única de numerosas ramificaciones a través de un desarrollo inteligente y exitoso de la industria del cáñamo industrial-hortícola (Cannabis sativa L.). De hecho, el actual contexto global brinda importantes espacios para competir con calidad y excelencia mediante la producción de diversos productos derivados de este cultivo milenario».
Esta Resolución establece una modificación en el Artículo 917 donde autoriza para el uso alimentario y describe la especificidad de las semillas de cáñamo cómo semillas sanas, limpias y bien conservadas de las distintas variedades de la especie vegetal Cannabis Sativa L y que no expresan más de 1% de delta-9 tetrahidrocannabinol (THC).
Esta normativa se desarrolla tras la investigación y trabajo de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) que avanza en el estudio y desarrollo del marco regulatorio de alimentos, para incorporar al Cannabis sativa L, y sus productos derivados en el Código Alimentario Argentino (CAA).
A través de la Resolución se dictamina que las semillas de cáñamo no deberán contener restos de otras partes de la planta (hojas, tallo, etc), no deberán contener más del 0,5% de semillas dañadas y deberán estar libres de insectos vivos. Además se fija en 0,25% la presencia de material mineral y no más de 0,10% de insectos muertos, fragmentos o resto de insectos.
En la misma se incorpora al CAA la «harina de semilla de cáñamo» que es la proveniente de la molienda de la torta de semillas de cáñamo autorizadas y que serán clasificadas cómo desgrasada o parcialmente desgrasada.
Finalmente se incorpora el aceite de semillas de cáñamo que se obtiene de las distintas variedades de semilla de Cannabis Sativa L y que son previamente autorizadas por el CAA.
Cabe señalar que, en el ámbito del uso industrial – hortícola, el cáñamo, una economía regional en crecimiento y con potencial, se cultiva en numerosos países por varios motivos: la diversidad de productos que se obtienen, su bajo impacto ambiental, su amplia adaptación a los suelos, el bajo costo de siembra, su resistencia a la sequía, la posibilidad de intercalar con otros cultivos y que brinda doble cosecha por temporada.
Desde el INTA San Pedro, un equipo de investigación evalúa el uso de la biosolarización en invernadero con el objetivo de minimizar el uso de productos químicos. Una tecnología que beneficia la salud de los cultivos y aprovecha la energía solar para la pasteurización de los suelos.
La biosolarización es una técnica no contaminante de desinfección del suelo que, en 2023, cumple 20 años de prueba en INTA San Pedro. Entre los diferentes ensayos que se realizan cada año para mejorar la técnica, un trabajo presentado en el Congreso Argentino de Horticultura 2021 evaluó la combinación de la biosolarización con el aporte cianamida cálcica. Éste es un fertilizante de liberación lenta que sinergiza el efecto biocida de la biosolarización al liberar compuestos que matan a patógenos y nematodos.
Mariel Mitidieri -especialista del INTA San Pedro- explicó: “La biosolarización es la combinación de dos técnicas: la biofumigación y la solarización” y detalló: “La biosolarización emplea gases producidos por la descomposición de restos orgánicos para combatir malezas, nematodos y patógenos del suelo; por otra parte, la solarización utiliza la energía solar para pasteurizar el suelo a altas temperaturas durante 15 a 30 días, según se haga en verano o primavera respectivamente”.
Los ensayos realizados por el INTA San Pedro se llevaron a cabo en parcelas de espinaca bajo cubierta y compararon suelos solarizados, biosolarizados con brásicas, biosolarizados con rotación de enmiendas (incluyendo residuos de cultivos hortícolas como tomate y pimiento y un testigo.
“En las parcelas en las cuales se viene aplicando la biosolarización, se observó la presencia de microorganismos benéficos que resisten el tratamiento y se detectó una merma en la concentración de plaguicidas en el suelo”, indicó Mitidieri. Los rendimientos fueron superiores, así como también disminuyó el número de plantas muertas al final del ciclo de cultivo y el porcentaje de raíces con podredumbres radiculares y agallas causadas por nematodos. El agregado de cianamida cálcica aumentó el rendimiento y el control de algunos patógenos como Fusarium spp.
“Esta técnica permite producir sin utilizar fumigantes de síntesis química. También se apunta a mejorar la calidad física y fisicoquímica del suelo y a la reutilización de restos de cosecha y materiales orgánicos locales” detalló la especialista y agregó: “Además de espinaca, se han obtenidos buenos resultados en tomate, pimiento, lechuga y rúcula”.
La especialista indicó que la sanidad integral del cultivo se favorece al eliminar pupas de insectos y propágulos de patógenos que afectan a órganos aéreos y explicó que el INTA aporta tecnología en el desarrollo de esta técnica desde hace 20 años. Además el INTA San Pedro fue pionero en evaluar la técnica de solarización a campo en la década del 80.
Argentina, sede del simposio de biofumigación
En 2024, y por primera vez en Latinoamérica, San Pedro será sede del 8vo. Simposio internacional de biofumigación, abonos verdes y cultivos de cobertura, cuya última edición se realizó desde Suiza, durante la pandemia y de modo virtual. Será una oportunidad para entrar en contacto con referentes a nivel internacional que han realizado valiosos aportes al conocimiento de las plantas biocidas como distintas variedades de biofumigantes seleccionados por su capacidad para controlar patógenos o productos derivados de su procesamiento como las harinas de B. carinata. Además se presentarán trabajos sobre abonos verdes y cultivos de cobertura a fin de promover el intercambio entre investigadores y profesionales interesados en la regeneración del suelo y el manejo agroecológico de los cultivos intensivos.
Buenos Aires,24 noviembre (PR/23) – – El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la detección del virus rugoso del tomate (ToBRFV, por sus siglas en inglés) en muestras oficiales tomadas en una plantación, luego de su análisis de laboratorio, ubicado en la localidad de Luján, provincia de Buenos Aires.
El hallazgo corresponde a muestras recolectadas en una única plantación de tomates que presentaban sintomatología compatible con el virus. Como medida preventiva y en el marco de la Resolución Senasa N° 569/2023, se dispuso que el establecimiento productivo mantenga en aislamiento los sitios de producción donde fue detectado el virus.
Además, se establecieron medidas de higiene y desinfección rigurosas en el lugar, así como en las herramientas de trabajo y otros elementos que puedan actuar como posibles transmisores del virus. En julio de este año, mediante la mencionada Resolución, el Senasa declaró la alerta fitosanitaria para todo el territorio nacional en relación a la enfermedad.
Esta medida busca fortalecer las acciones conjuntas entre el sector público y privado con el objetivo de determinar la situación actual del ToBRFV en el país, a fin de contener los focos que eventualmente se detecten, evitando su establecimiento y dispersión.
En tal sentido, el Senasa se comprometió a trabajar en estrecha colaboración con los productores y la sociedad en general para informar sobre la situación, compartir medidas de prevención y control, y garantizar la seguridad alimentaria en la producción de tomates. La detección temprana y las acciones coordinadas son fundamentales para proteger la agricultura y la economía local.
Desde la detección del virus en Argentina, el Senasa junto al INTA y al INASE trabajan de manera coordinada para la prevención de esta enfermedad. De esta manera también se creó un comité de crisis interinstitucional, acción que genera que el trabajo de monitoreo y prevención sea aún más intensivo y coordinado. Asimismo, el contacto con las personas productoras, el acompañamiento técnico y las acciones de comunicación también son producto del trabajo mancomunado entre las instituciones.
Ante sospechas de presencia de la plaga es fundamental no tocar la planta, aislar el sector y avisar inmediatamente a las oficinas del Senasa, del INTA o del INASE más cercanas a su producción.
Buenos Aires, 26 de setiembre (PR/23) .- En la Argentina, se estima que un 30 % de frutas y un 40 % de hortalizas se pierden o se desperdician. Con la iniciativa del Mercado Central y gracias a la articulación interinstitucional entre el INTA y el INTI, se recuperaron más de 3.400 toneladas de alimentos aptos para el consumo humano y se reconvirtieron 4.300 toneladas de residuos orgánicos de frutas y hortalizas en compostaje. Una propuesta que busca recuperar alimentos frescos, reducir y valorizar los residuos orgánicos.
Según estudios realizados, un 30 % de frutas y un 40 % de hortalizas se desechan o se desperdician. Por esto, el INTA y el INTI junto con el Mercado Central de Buenos Aires pusieron en marcha el Programa de Reducción de Pérdidas y desperdicios y valorización de Residuos, que entre agosto de 2020 y julio de 2023 logró que se recuperen 3.471 toneladas de alimentos aptos para consumo humano y 4.372 toneladas de residuos orgánicos de frutas y hortalizas para compostaje.
Entre los principales objetivos se encuentran: disponer de alimentos aptos para consumo humano destinados a su donación a organizaciones sociales y comedores populares a través del área de Acción Comunitaria; valorizar los residuos orgánicos mediante la producción de compost y para alimentación animal; brindar asesoramiento y capacitación a productores y operadores sobre manejo de pérdidas y desperdicios de residuos en las distintas etapas productivas y de comercialización y consumo de alimentos son objetivos centrales del proyecto iniciado en tiempos pandémicos.
Para esto, Pedro Rizzo –especialista del INTA– señaló: “Lo primero que hicimos es estimar fehacientemente cuánto se generaba de residuos de frutas y hortalizas. Mandamos a analizar para medir la potencialidad de estos residuos. Lo hicimos en laboratorios del Mercado Central y del Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (IMYZA) del INTA”. Y agregó: “Determinamos que, de agosto de 2020 a julio de 2023, se han producido 4.372 toneladas de compost. Y toda esa materia orgánica es la que evitó enviar a un relleno sanitario”.
“Es un proyecto sustentable social, ambiental y económico”, expresó Marisol Troya, gerenta de Calidad y Transparencia del Mercado, quien ponderó el rol social: “Nosotros empleamos a trabajadoras y trabajadores en situación de calle o de volquete y hoy logramos que tengan un trabajo sujeto a derecho y forman parte de la planta del Mercado Central”. Y añadió: “Al separar los alimentos aptos para consumo humano de los que son residuos orgánicos para compostaje logramos también contribuir con comedores y organizaciones sociales”.
Fabián Rainoldi, responsable del innovador proyecto del Mercado Central, aseguró que “con este manejo, aproximadamente 37.500 personas se alimentan por semana y se abastecen entre 450 y 700 comedores, con el fin de generar la consciencia y el compromiso de todos los sectores para mayor sustentabilidad”.
En este sentido, Rainoldi detalló que “se diseñaron procedimientos internos para la recuperación de alimentos y la producción de compostaje, normativas del Senasa y del Código Alimentario”.
Entre las distintas etapas, Rainoldi explicó que “primero recibimos las mercaderías que salen del circuito comercial de los operadores, a través de una donación que les reporta beneficios a quienes adhieren al programa. Luego, se hace la separación primaria del material orgánico e inorgánico. Finalmente, se procede a traspasar los cajones del operador a los cajones verdes (IFCO)”. Y añadió: “Los pasos siguientes consisten en el paletizado de los cajones verdes y el registro de todos los movimientos diarios en remitos y documentos internos”.
En cuanto a los criterios de separación, existen características organolépticas referidas al color, forma, textura, sabor, olor, tamaño. También se evalúan los problemas en las instancias de almacenamiento, transporte y embalajes deficientes. El equipo de separadoras y separadores se capacita en cursos que dictan desde el Área de Calidad y Transparencia en manipulación de alimentos. Se reciben frutas y verduras en un solo lateral de cada Nave. Un roll off para compostaje con reja y otro roll off para desechos.
Sistemas alimentarios sostenibles como objetivo
A nivel global, aproximadamente el 13 % de los alimentos producidos se pierden entre la cosecha y la venta minorista y el 17 % de la producción total de alimentos se desperdicia en los hogares, la restauración y el comercio por menor. En este contexto, es fundamental reducir las perdidas y el desperdicio.
El Día Internacional de Conciencia sobre la pérdida y el desperdicio de alimentos, celebrado desde 2019 cada 29 de septiembre, es una oportunidad para tomar conciencia y establecer prioridades para poder avanzar en innovaciones que tiendan a reducir la perdida de alimentos y el desperdicio para lograr sistemas alimentarios más sostenibles, eficientes e inclusivos.
La pérdida y el desperdicio de alimentos significa que todos los recursos que se utilizaron para su producción -agua, tierra, energía, mano de obra y capital- se desaprovechan. Además, la eliminación de los alimentos que no se consumen en los vertederos generan emisiones de gases de efecto invernadero, con su consecuente impacto en el cambio climático.
Por estos motivos, es necesario que se adopten medidas a escala mundial y local para un mejor aprovechamiento de los alimentos que se producen y centrarse en la adopción de enfoques que integren la reducción de la perdida y el desperdicio de alimentos.
Córdoba, 20 d septiembre (PR/23) .- El Ministerio de Agricultura de Córdoba cerró la inscripción y dio inicio a la etapa de distribución del programa La Huerta en tu Hogar.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, a través de su Subsecretaría de Agricultura Familiar y de la Dirección General de Agencias Zonales y Desarrollo Territorial, informó que cerró la inscripción prevista para la temporada primavera-verano 2023 del programa “Cosechando para Mi Familia – La Huerta en Tu Hogar”.
Con los cupos completos de 45.000 kits de semillas, comenzará en los próximos días el esquema de distribución de esta octava etapa del plan, bajo el siguiente esquema:
El 16% requerido corresponde a solicitudes individuales.
El 84% es para espacios productivos vinculados a iniciativas comunitarias de producción.
La iniciativa tiene como objetivo generar un aporte a la economía familiar a través de la producción y el consumo de hortalizas, incentivando la construcción y el diseño de huertas agroecológicas familiares y comunitarias, un impulso a la seguridad alimentaria de la población.
SEMILLAS DE “LA HUERTA EN TU HOGAR”
El Gobierno cordobés consignó que, en la capital provincial, habrá 25 puntos de entrega; mientras que en el interior, la distribución será a través de municipios, comunas y agencias zonales del Ministerio.
“Cada beneficiario recibirá una comunicación con la información correspondiente para acercarse al punto elegido al momento de su inscripción”, precisó la cartera agropecuaria.
En ese sistema, se notificará por mail los días y horarios disponibles para poder retirar las semillas.
Cabe recordar que, para esta temporada, cada kit contiene semillas de seis especies: lechuga, zanahoria, remolacha, maíz blanco dulce, acelga y zapallito de tronco.
“El objetivo es alcanzar el autoabastecimiento familiar y fortalecer la producción de cercanía. Estamos construyendo una red de socios estratégicos con quienes articular acciones en el territorio y acompañar la producción de hortalizas, fortaleciendo procesos de agregado de valor mediante capacitaciones, seguimiento técnico, entrega de herramientas y kits productivos”, detalló la subsecretaria de Agricultura Familiar, Mariana Victoria Vigo.