CLAAS celebra 500.000 historias de éxito

CLAAS celebra 500.000 historias de éxito

Buenos Aires, martes 6 mayo (PR/25) — En 9 décadas, la empresa alemana multiplicó por casi 100 la productividad de sus cosechadoras reduciendo un 75% el consumo de combustible.  Al celebrar la fabricación de medio millón de cosechadoras, CLAAS invita a recorrer la historia de la tecnología en cosecha.

En 1936, las primeras cosechadoras de CLAAS recolectaban 1,5 toneladas de trigo por hora con un consumo de diésel de más de 5 litros por hora. Hoy cosechan más de 100 toneladas de trigo por hora y solo consumen entre 1,0 y 1,5 litros por tonelada.

En 90 años, la empresa multiplicó por casi 100 la productividad, con una reducción del 75% en el consumo de energía. Al celebrar la producción de su cosechadora número 500.000, la empresa líder en maquinaria agrícola reconoce la confianza de sus clientes durante casi nueve décadas de innovación continua, marcada por el desarrollo de tecnologías que revolucionaron el trabajo en los campos de todo el mundo mejorando la productividad, la eficiencia y el cuidado del suelo.

Fundada en 1913 en Harsewinkel, Westfalia, CLAAS es una empresa familiar que ha sabido consolidarse como una marca global en el sector de la maquinaria agrícola. Su liderazgo es claro en el segmento de las picadoras de forraje, donde ocupa el primer lugar a nivel global, y en el de cosechadoras, donde se posiciona como líder del mercado europeo. Con una gama que abarca tractores, picadoras, maquinaria de línea verde y soluciones de agricultura digital, CLAAS se ha convertido en un actor central del desarrollo tecnológico del agro.

La historia un legado de innovación que marcó hitos en la industria

El camino hacia las 500.000 unidades fabricadas comenzó en 1936 con el modelo MDB (Mäh-Dresch-Binder). Una década después, la serie SUPER consolidó el prestigio de la marca. En 1953, la compañía ingresó con éxito al segmento de las cosechadoras autopropulsadas con la HERCULES, luego rebautizada como SF. Modelos como la MATADOR GIGANT (1961) y la DOMINATOR (1972) marcaron un antes y un después en la historia del agro europeo. En 1995, la LEXION 480 —presentada en Agritechnica, la feria agrícola bajo techo más importante del mundo— introdujo la revolucionaria tecnología híbrida APS, sentando las bases de una nueva era.

A partir de 2013, CLAAS dio un salto decisivo en materia de automatización con el sistema CEMOS, líder en la industria en lo que respecta a inteligencia aplicada al rendimiento. Los últimos lanzamientos, como las series TRION y EVION (2021 y 2023), junto con la emblemática serie LEXION 7000-8000 de hasta 790 CV, consolidan una línea de productos única por su potencia y capacidad de adaptación.

Entre las cosechadoras más fabricadas se destacan DOMINATOR (100.000 unidades), LEXION (75.000), SUPER y SUPER AUTOMATIC (65.000), mientras que modelos como EUROPA, COLUMBUS y TUCANO también han hecho su aporte sustancial a la historia de CLAAS.

Cosechar más gastando menos: productividad y eficiencia

El principal hito de estos 90 años ha sido el crecimiento exponencial de la capacidad de recolección con una drástica disminución del consumo energético. Se pasó de 1,5 toneladas de trigo por hora a más de 100 toneladas y de un consumo de más de 5 litros de diésel por tonelada a apenas entre 1,0 y 1,5 litros por tonelada.

La evolución tecnológica de CLAAS también se expresa en detalles clave como el sistema de trilla APS SYNFLOW y su versión híbrida, que mejora la eficiencia gracias al flujo de material recto y continuo. Con tolvas de grano que alcanzan los 18.000 litros y velocidades de descarga de hasta 180 litros por segundo, las nuevas generaciones de cosechadoras han elevado los estándares de productividad de forma sostenida.

La revolución digital en la maquinaria agrícola

Este salto de productividad no sería posible sin el fuerte componente tecnológico que CLAAS ha incorporado a sus máquinas, sobre todo en las últimas décadas. La automatización y la agricultura de precisión son hoy parte esencial de su foco de trabajo. Desde 1974, con la aparición de los primeros controles electrónicos de rendimiento, la compañía ha apostado a integrar inteligencia en cada etapa de la cosecha. El sistema CEMOS, galardonado internacionalmente, es un ejemplo claro de cómo la tecnología puede optimizar en tiempo real la trilla, la limpieza, la gestión de la paja y el consumo de combustible.

Desde los años noventa, CLAAS también ha liderado la incorporación de sistemas de geolocalización y generación de mapas de rendimiento, claves para una agricultura más eficiente y sostenible. En 2005, las cosechadoras LEXION fueron las primeras en incorporar el sistema TELEMATICS, y a partir de octubre de 2024 comenzaron a operar bajo la nueva plataforma CLAAS connect, que permite integrar cada máquina con el resto de la flota, la planificación operativa y los servicios técnicos de la marca.

Una mirada hacia el futuro

La visión de CLAAS no se limita a la potencia y la productividad: también apuesta por una experiencia de trabajo más sencilla y conectada. Los sistemas de asistencia a la conducción como CEMIS y GPS PILOT, junto con los contratos de mantenimiento MAXI CARE, permiten a los agricultores mantener su maquinaria en óptimas condiciones. La versatilidad de las cosechadoras CLAAS, su facilidad para adaptarse a distintos cultivos y la innovación constante son el reflejo de una marca que evoluciona sin perder de vista su propósito: estar al servicio de quienes trabajan la tierra.

«500.000 cosechadoras CLAAS son, sobre todo, 500.000 historias de éxito, porque 500.000 veces hemos disfrutado de la confianza de agricultores y contratistas en el mundo entero», señaló Jan-Hendrik Mohr, CEO de CLAAS. Para conmemorar este hito, la compañía fabricó varias ediciones conmemorativas en sus plantas de Harsewinkel (Alemania), Omaha (Estados Unidos) y Gaomi (China), reconociendo así el aporte de su red global de producción.

 

Acerca de CLAAS

CLAAS (www.claas.com) es una empresa familiar fundada en 1913 y uno de los principales fabricantes mundiales de maquinaria agrícola. La empresa, con sede en Harsewinkel, Westfalia, es líder del mercado mundial de picadoras de forraje. CLAAS también domina el mercado europeo en otro segmento principal: el de las cosechadoras.

Primicias Rurales

Fuente: CLAAS

Eliminan las retenciones para exportaciones de máquinas agrícolas y componentes

Eliminan las retenciones para exportaciones de máquinas agrícolas y componentes

La medida alcanza a equipos que hasta ahora pagaban una alícuota de 4,5%. Cuáles son los rubros que se benefician.

Córdoba, sábado 3 mayo (PR/25) — El Gobierno Nacional anunció la decisión de eliminar la aplicación de retenciones a las exportaciones de maquinaria agrícola y otros productos industriales.

La medida oficial alcanza a 4.411 productos fabriles, que hasta ahora tributaban derechos de exportación de hasta 4,5%.

Además de las exportaciones de equipos agrícolas, también están comprendidos en el beneficio las agropartes, las partes de motores y los productos de fundición.

Por contrapartida, la desgravación no alcanza, al menos por ahora, a insumos básicos, como hierro, acero y aluminio, o productos de la industria automotriz.

Beneficiados

Los principales rubros de la maquinaria agrícola beneficiados con la eliminación de las retenciones son los siguientes:

  • Sembradoras.
  • Pulverizadoras.
  • Fertilizadoras.
  • Cabezales.
  • Equipos forrajeros.
  • Embolsadoras de granos.
  • Extractoras de granos.
  • Tolvas autodescargables.
  • Motores.
  • Agrompartes (discos, cuchillas, llantas y otros accesorios).

Reclamo

La quita de los derechos de exportación era solicitada por la Unión Industrial Argentina (UIA) y se había tornado más imperiosa en los últimos tiempos debido al contexto interno y las turbulencias internacionales.

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac

La lubricación como aliada estratégica del agro: productividad y eficiencia bajo control 

La lubricación como aliada estratégica del agro: productividad y eficiencia bajo control 

Buenos Aires, jueves 1 mayo (PR/25) — En un contexto de alta exigencia operativa y necesidad por reducir costos, la lubricación emerge como una herramienta clave para potenciar la productividad del sector agropecuario.

Ya no se trata sólo de una tarea técnica de mantenimiento, sino de una inversión estratégica que incide directamente en la eficiencia y en la vida útil de los equipos, así como también en la prevención de fallas.

Las grasas lubricantes, en particular, cumplen un rol silencioso pero fundamental. Por su composición –una mezcla de aceite base, espesante y aditivos– están diseñadas para permanecer en su lugar incluso en condiciones extremas de carga, temperatura y vibración, formando una película protectora que reduce la fricción y evita el ingreso de contaminantes como el polvo y el agua. En el campo, donde la maquinaria trabaja intensamente y muchas veces en ambientes hostiles, esta capacidad de protección resulta decisiva.

Una correcta selección del tipo de lubricación, y especialmente de la grasa apropiada, puede marcar la diferencia. Al maximizar el rendimiento de los componentes, se alargan los intervalos de relubricación y se reduce la exposición hombre-máquina -es decir, se disminuye la necesidad de que las personas intervengan directamente en las máquinas para tareas de mantenimiento, como reengrasar o relubricar componentes-, generando un impacto directo en la productividad y en los costos operativos.

Según la experiencia de Mobil™, marca con más de 150 años en el mercado, en el 80 % de las aplicaciones son con grasa. Esto se debe a que, frente a ciertas configuraciones o limitaciones físicas, la grasa se vuelve la opción más eficaz: protege, resiste el lavado con agua, minimiza el riesgo de fugas y reduce la necesidad de sellos complejos.

Las grasas lubricantes son la opción más adecuada para múltiples componentes de los equipos del sector agropecuario. Su correcta elección y aplicación favorecen a la maximización de la protección de las maquinarias, evitan fallas prematuras, reducen tiempos de inactividad o parada y optimizan el uso de recursos, convirtiéndose en un factor decisivo para el buen desempeño, impactando directamente en la productividad del campo.

En definitiva, el agro necesita cada vez más precisión, eficiencia y decisiones basadas en el conocimiento técnico. Y en ese camino, la lubricación –con una mirada integral y actualizada– se consolida como una herramienta poderosa para cuidar el corazón del campo: sus máquinas.

Acerca de la marca de lubricantes Mobil™

Con más de 150 años en el mercado, con productos y servicios marcados por la innovación y tecnología, los lubricantes Mobil están presentes en los más diversos segmentos del mercado: llevar astronautas al espacio, sectores industriales, cultivos de tierras agrícolas, transporte terrestre, aéreo y marítimo, automóviles, motocicletas y camiones, pero, sobre todo, la movilidad de las personas. Es así que la marca está en constante movimiento para seguir contribuyendo a la evolución y nuevos logros, siempre enfocados en la performance, productividad y eficiencia. Si hay movimiento, hay Mobil.

Primicias Rurales

Fuente: Mobil

 

 

 

 

 

 

Sembradoras: Un negocio que mueve $ 1.000 millones por día

Sembradoras: Un negocio que mueve $ 1.000 millones por día

Los números de un segmento que sostiene buena parte de la industria nacional de la maquinaria agrícola.

 

Por Néstor Sargiotto
+54 351 3455074
nsargiotto@maquinac.com
Buenos Aires, martes 29 abril (PR/25) — El mercado de las sembradoras en Argentina mueve, aproximadamente, $ 1.000 millones por día, sólo en concepto de ventas de unidades nuevas.

 

En 2024, la facturación del segmento totalizó $ 358.240 millones, aportando 18,5% de las ventas totales del sector ($ 1.939.789 millones), según las cifras oficiales del INDEC.

Prácticamente la totalidad de los negocios correspondieron a equipos fabricados en el país.

De hecho, es el único de los grandes rubros de la maquinaria en donde la presencia de la industria nacional sigue siendo hegemónica.

Se estima que las ventas de sembradoras aportan alrededor de 40% de la facturación total de los equipos fabricados en el país.

Con un dato no menor. Su impacto es particularmente significativo en las cadenas de suministro de componentes por parte de proveedores locales.

La lista de piezas y accesorios demandados por los fabricantes de sembradoras incluye cuchillas, transmisiones, tolvas, cuerpos sembradores, sistemas hidráulicos, dosificadores, etc.

Números sobre la mesa que explican por qué el rubro es tan importante como sostén de todo el andamiaje industrial de la mecanización agrícola.

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac

Las multinacionales ponen la mira en el mercado de sembradoras

Las multinacionales ponen la mira en el mercado de sembradoras

Reactivan líneas que habían dejado en pausa y preparan la incorporación de tecnología de precisión para pelear el negocio.

Córdoba, lunes 28 abril (PR/25) — Varias marcas globales con presencia en el país han puesto en su mira de negocios en Argentina al siempre interesante segmento de las sembradoras.

Se trata del único de los grandes rubros de la maquinaria agrícola en donde la industria nacional ha mantenido, al menos hasta ahora, una hegemonía casi absoluta en el mercado local.

En 2024, las ventas del segmento totalizaron $ 358.240 millones, cifra equivalente al 18,5% de la facturación total del sector ($ 1.939.789 millones).

Prácticamente la totalidad del negocio correspondió a equipos fabricados en el país.

En la mira

El reparto podría empezar a cambiar a partir del interés creciente de las firmas globales por ganar terreno es este segmento.

Es una posibilidad que se abre a partir de la eliminación de trabas para el ingreso de máquinas desde el exterior.

Veamos casos por caso:

CASE IH  Vuelve a la carga en un segmento en el que ya había probado suerte en 2019, con la presentación del modelo Precision Disk 500, de 13 metros de ancho de labor. Liberadas las trabas comerciales que dificultaban su ingreso al país, ya está haciendo demostraciones a campo con una versión renovada de este equipo, cuya presentación en sociedad se concretará en AgroActiva 2025 (4-7 de junio – Armstrong, Santa Fe). Es un modelo impuesto en el mercado estadounidense, donde se fabrica en versiones de hasta 18 metros de ancho, con tolva de 14.000 litros de capacidad.
JOHN DEERE  Es la única de las marcas globales que mantuvo en los últimos años su presencia en el mercado nacional de sembradoras, tanto con productos de marca propia, como a través de su controlada Pla. La empresa de Las Rosas (Santa Fe) fue adquirida en 2018 por Deere & Co. y, desde entonces, ha realizado una fuerte renovación de productos, además de ampliar la capacidad de la planta a 350 módulos anuales. Paralelamente, John Deere viene reposicionando su propia marca, con la línea de sembradoras de granos gruesos DB, equipada con tecnología para siembra eléctrica.
MASSEY FERGUSON  Al igual que en el caso anterior, también presentó en 2019 la sembradora de granos gruesos Momentum, en versiones de hasta 18 metros de ancho. El proyecto no tuvo continuidad comercial debido a las trabas comerciales para su importación. Ahora se maneja la alternativa de retomar su comercialización. Es un equipo que ha tenido muy buena repercusión en Brasil, donde AGCO lo comercializa bajo el paraguas de sus marcas Massey FergusonValtra y Fendt.
JACTO  Aunque todavía no hay anuncios en concreto, la gigante brasileña de las pulverizadoras viene creciendo en Brasil con sus líneas de sembradoras lanzadas en 2020. La gama incluye versiones que se podrían adaptar fácilmente a las condiciones del mercado local.
STARA  Está presente en Argentina con sus sembradoras de la línea Guapa, en versiones de hasta 10 metros de ancho de labor.

Fuente: Maquinarias

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AFAT alertó sobre la importación irrestricta de máquinas usadas

AFAT alertó sobre la importación irrestricta de máquinas usadas

La entidad consideró que la medida del Gobierno de eliminar las trabas es una “decisión abrupta que podría destruir el futuro del sector agrícola”.

Buenos Aires, miércoles 23 abril (PR/25) — La decisión del Gobierno Nacional de eliminar el Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU) para ingresar máquinas agrícolas al país sigue generando reacciones en contra.

Ahora, la crítica a la medida surgió de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores (AFAT), la entidad que nuclea a las multinacionales con presencia industrial en el país.

“Argentina tiene todas las oportunidades para ser el país más eficiente del mundo en producción agropecuaria, para lo cual requiere modernización y tecnología”, señaló la entidad.

“La competitividad de la fabricación local se logra bajando el costo argentino (matriz impositiva, costos laborales, etcétera). Importar equipos usados, subsidiados y obsoletos nos alejan de esa meta”, agregó.

Negativo

En ese sentido, AFAT expresó “su profunda preocupación por la eliminación abrupta del Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU) para maquinaria agrícola”.

“La forma de implementación de esta medida establecida en el Decreto 273/25 generará impactos económicos, sociales y ambientales adversos significativos para el país”, añadió.

“La renovación del parque de maquinaria agrícola es esencial para aprovechar los desarrollos tecnológicos que generan saltos de productividad inmediatos y mantener estándares de calidad y seguridad”, destacó la entidad.

Productividad

“Comparativamente, una máquina nueva es, como mínimo, un 25% más productiva que la que se utilizaba 10 años atrás”, remarcó.

También hizo hincapié en la obsolescencia del parque de maquinaria agrícola argentino, donde más del 70% las cosechadoras tienen más de 10 años de antigüedad, al igual que el 80% de los tractores.

“Argentina está frente a una oportunidad inmediata para incrementar su producción y exportaciones de una campaña a otra sin incrementar el área sembrada”, puntualizó AFAT.

Extremos

AFAT, asimismo, resaltó que si bien siempre abogó por la libre competencia y coincidió “en que la sociedad pueda acceder a mejores bienes a mejores precios, también hay que ser cuidadosos en cómo se llega allí”.

“No se debe pasar de un extremo al otro, ya que se estaría favoreciendo a un sector de la sociedad en detrimento de emprendimientos e industrias que están en el país hace muchísimos años lidiando con impuestos injustos”, alertó AFAT.

“Nos encontramos ante una medida que impide una competencia genuina ya que introduce una clara asimetría entre la producción y distribución local, y la importación de maquinaria usada”, agregó.

Esa maquinaria usada “no cuenta con garantía ni trazabilidad alguna” y proviene de economías subsidiadas y con cargas sensiblemente menores, tanto en materia fiscal, como en costos laborales”, señaló AFAT.

Descarte

“Para los países exportadores de maquinaria usada, se trata de mercadería de descarte ya amortizada, por lo cual su valor de exportación es tan bajo que ningún arancel extrazona logra compensarlo como para asegurar una competencia justa”, añadió.

“En Argentina, entre el 60 y 75% de las ventas de equipos nuevos (dependiendo del segmento) contempla la toma de usados como parte de pago”, recordó la entidad.

“Con esta medida, como lo demuestra la experiencia en otros países que tomaron caminos similares, habrá una consecuencia directa sobre la demanda de maquinaria nueva”, subrayó.

“Y, por ende, habrá una consecuencia directa sobre la actividad de los fabricantes, proveedores de materiales e insumos, servicios y distribuidores”, previno AFAT.

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac