May 12, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, advierte que la tensión en Medio Oriente, las expectativas sobre el informe del USDA y la baja oferta local están generando fuerte volatilidad en los mercados de granos.
Rosario, Santa Fe, martes 12 mayo (PR/26) – Los mercados agrícolas atraviesan semanas de alta volatilidad, condicionados tanto por el conflicto geopolítico en Medio Oriente como por factores productivos y comerciales clave.
Mientras el petróleo llegó a rozar los 120 dólares por barril antes de retroceder hacia la zona de 100, los granos alternan movimientos siguiendo de cerca tanto las negociaciones internacionales como los fundamentos propios de cada cultivo.
La atención del mercado está puesta ahora en dos eventos centrales: el informe mundial de oferta y demanda del USDA para la campaña 2026/27 y la cumbre entre Estados Unidos y China prevista para el 14 y 15 de mayo.
“El mercado está mirando simultáneamente dos pantallas: la evolución del conflicto en Medio Oriente y los fundamentos agrícolas. Cualquier novedad puede cambiar rápidamente el humor de los operadores”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En soja, los analistas esperan que Estados Unidos incremente su producción en 5 millones de toneladas para la nueva campaña, alcanzando 120,9 millones. Sin embargo, los stocks crecerían apenas 1,3 millones de toneladas a nivel mundial gracias a una demanda más firme, especialmente vinculada al biodiesel.
La siembra norteamericana avanza rápidamente (33% implantado), aunque con cierta preocupación por la falta de humedad en los suelos. De todos modos, por ahora el escenario climático no genera alarma.
En paralelo, el mercado sigue atento a la negociación comercial entre Estados Unidos y China, ya que el gigante asiático podría incrementar compras de soja norteamericana en el actual ciclo comercial.
“La reunión entre Estados Unidos y China puede redefinir parte del flujo global de soja. Hoy China sigue concentrando compras en Brasil, pero el mercado todavía espera una mayor participación estadounidense”, explica Romano.
Brasil, mientras tanto, consolida una campaña histórica: la producción ya se estima en 181,6 millones de toneladas y las exportaciones de abril marcaron un récord de 16,75 millones.
En Argentina, la cosecha de soja avanzó con fuerza y ya alcanza el 34,3% del área, aunque todavía permanece cinco puntos retrasada respecto del promedio histórico. Los rindes continúan siendo muy altos y se mantiene la proyección de producción de 48,6 millones de toneladas.
Sin embargo, el comportamiento comercial del productor está sorprendiendo al mercado: pese al avance de cosecha, el ingreso de camiones a puerto quedó muy por debajo de lo esperado. Los picos diarios rondaron los 4.000 camiones, lejos de los 6.000 proyectados.
“Está quedando mucha soja guardada en el campo. El productor está menos vendedor y eso empieza a generar tensión porque la industria llegó a esta etapa con poco stock”, advierte Romano.
Actualmente, sólo el 10% de la producción tiene precio fijado, contra un promedio habitual del 13% para esta época del año.
Los compradores, que esperaban una presión logística mayor para adquirir soja a valores más bajos, se enfrentan ahora a un escenario distinto: menor oferta disponible y necesidad urgente de abastecer la molienda.
“Si esta situación continúa durante las próximas dos semanas de cosecha fuerte, el mercado podría calentarse y obligar a la industria a convalidar precios más agresivos”, agrega Romano.
Maíz: exportaciones firmes y menor producción esperada en EE. UU.
En maíz, el mercado comienza a incorporar expectativas de menor producción estadounidense para la campaña 2026/27. Los privados proyectan una cosecha de 404,5 millones de toneladas, es decir, 27,8 millones menos que el ciclo previo, debido principalmente a menores rindes asociados al mayor costo de fertilización.
También se espera una reducción de stocks: Estados Unidos caería 9 millones de toneladas y el mundo unas 6,3 millones.
Aun así, la siembra norteamericana mantiene un ritmo muy bueno, con el 38% implantado y clima favorable para avanzar, aunque los suelos muestran cierta falta de humedad.
La demanda sigue sólida tanto por exportaciones como por el uso de maíz para etanol, que durante marzo alcanzó 474,4 millones de bushels en Estados Unidos.
En Argentina, la cosecha avanzó al 30%, aunque el foco operativo continúa puesto en soja. Los productores siguen más vendedores de maíz que de soja y eso permitió sostener un fuerte ritmo exportador.
Abril cerró con embarques récord de 4,6 millones de toneladas, muy por encima de las 3,8 millones del año pasado y del promedio histórico de 3 millones.
“Hoy hay cierta descoordinación entre el ingreso de mercadería y los compromisos de embarque. Eso está sosteniendo precios por encima de la capacidad teórica de pago de los compradores”, sostiene Romano.
Además, las ventas con precio fijado ya alcanzan el 30% de la producción, muy por encima del promedio histórico del 26%.
Trigo: el mercado sigue atento a la sequía y a la caída de área global
El trigo continúa mostrando firmeza internacional por la combinación de problemas climáticos y tensión geopolítica. En Estados Unidos, el trigo de invierno presenta apenas un 31% en condición buena a excelente, muy lejos del 51% registrado el año pasado.
La preocupación se concentra especialmente entre mayo y junio, período clave para definir el rendimiento del hemisferio norte, responsable del 70% de las exportaciones mundiales.
Además, la FAO anticipó una caída de las siembras globales para 2026 por la migración hacia cultivos con menor necesidad de fertilizantes nitrogenados.
“El mercado de trigo está muy sensible porque cualquier problema climático puede impactar directamente sobre la oferta exportable mundial”, explica Romano.
En Argentina comenzaron a registrarse ventas anticipadas de trigo 2026/27: ya se comercializó un millón de toneladas con precio, equivalente al 5% de la producción esperada, cuando normalmente a esta altura del año no se supera el 1%.
Al mismo tiempo, las ventas de la cosecha vieja se desaceleraron fuertemente y los productores todavía mantienen unas 10 millones de toneladas sin vender.
“El trigo es probablemente el mercado más volátil de todos. Ya vimos muchas veces cómo las subas fuertes se corrigen rápidamente cuando aparece mayor claridad sobre la producción final”, concluye Romano.
Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral
May 11, 2026 | Agricultura, Desarrollo Humano, Opiniones
En apenas seis años, la transición del arado a la siembra directa biológica demuestra que la degradación del suelo no es una sentencia de muerte, sino un estado reversible cuando el agricultor deja de ser un operario de maquinaria para convertirse en un aliado de la biología.
Buenos Aires, lunes 11 de mayo (PR/26) .- Como alguien que ha pasado décadas observando la microbiota a través del microscopio y sintiendo el olor de la tierra sana, la historia de esta granja —adquirida en 2020 con un historial de maltrato industrial, no es solo un caso de éxito; es un manifiesto de esperanza.
Cuando recibimos suelos con menos del 1% de materia orgánica, técnicamente estamos gestionando un cadáver geológico. Es un suelo compacto, asfixiado, donde el agua no penetra y la vida no late. Sin embargo, pasar del 1% al 3% en seis años no es solo una estadística: es una revolución biológica bajo nuestros pies.
El milagro de «dejar de hacer»
A menudo, en la agroecología, el éxito no reside en lo que aplicamos, sino en lo que dejamos de destruir. Al eliminar la labranza y los agroquímicos nocivos, el agricultor de esta historia rompió el ciclo de violencia contra el ecosistema.
La clave de esta transformación radical se resume en tres pilares:
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Labranza Cero: Permitir que las redes de micelios de micorrizas (hongos) y las galerías de las lombrices permanezcan intactas.
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Cobertura Permanente: La naturaleza aborrece el vacío. Los cultivos de cobertura y el retorno masivo de residuos actúan como una «piel» que protege al suelo del sol y alimenta a sus habitantes.
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Confianza en la Biología: La aparición masiva de lombrices en solo seis meses es el primer indicador de que el «departamento de mantenimiento» de la naturaleza ha vuelto al trabajo.
La sensación de caminar sobre una esponja
Hay un detalle en este relato que todo productor experimentado reconoce: la prueba del paso. Pasar de un suelo duro como el pavimento a sentir una «esponja» bajo las botas es la confirmación táctil de la porosidad. Un suelo poroso retiene agua, respira y permite que las raíces exploren sin resistencia.
«He visto lo rápido que puede recuperarse la tierra cuando empiezas a trabajar con la naturaleza en lugar de contra ella».
Esta frase debería estar grabada en cada escuela agraria. Existe el mito derrotista de que los suelos están «demasiado rotos». Mi experiencia coincide con la de este productor: la resiliencia de la tierra es asombrosa si le damos las herramientas adecuadas.
Un llamado a la responsabilidad compartida
No podemos permitir que estos éxitos queden aislados tras las cercas de una granja. La salud del suelo está directamente ligada a la calidad nutricional de los alimentos que llegan a nuestras mesas. Un suelo rico en materia orgánica no solo produce más; produce mejor, capturando carbono y combatiendo el cambio climático en el proceso.
Es nuestra responsabilidad, como productores que vemos el progreso año tras año, alzar la voz. Compartir estos aprendizajes no es alardear; es elevar el estándar de salud para comunidades enteras. La agricultura del futuro no se encuentra en un laboratorio de síntesis química, sino en el respeto profundo por los procesos que llevan millones de años perfeccionándose bajo nuestros pies.
La tierra no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos. Y hoy, gracias a testimonios como este, sabemos que podemos devolvérselas mucho mejor de lo que la encontramos.
Primicias Rurales
Fuente: NoTill Farmer
Founder and CEO of Harmony with Nature, farmer,
May 11, 2026 | Actualidad, Agricultura, Opiniones
May 5, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, advierte que la combinación de conflicto en Irán, recortes de oferta en países clave y compras de cobertura está impulsando un fuerte rally del cereal, con impacto también en Argentina.
Rosario, Santa Fe, martes 5 de mayo (PR/26) – El mercado global de granos atraviesa una nueva fase de volatilidad, con el trigo como principal protagonista. La escalada del conflicto en Irán, con señales de mayor duración y estancamiento en las negociaciones, volvió a tensionar los mercados energéticos, elevando el precio del petróleo y reintroduciendo una “prima bélica” en los commodities agrícolas.
En este contexto, el trigo lidera las subas a nivel internacional, impulsado tanto por factores geopolíticos como por fundamentos productivos cada vez más ajustados.
“El mercado internacional está muy alcista, con compradores que buscan cubrirse ante la incertidumbre y una oferta que empieza a mostrar señales de debilidad en los principales países productores”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Entre los principales factores alcistas, se destacan las perspectivas de menor producción en Australia y Canadá. En el caso australiano, el impacto de un año Niño (que es históricamente negativo para los rindes) se suma al aumento en los costos de fertilización. Canadá, en tanto, proyecta una caída cercana a 4 millones de toneladas en su cosecha.
A esto se suma una situación climática adversa en Estados Unidos: el trigo de invierno muestra solo un 30% en condición buena a excelente, frente al 49% del año pasado, con un 70% del área afectada por sequía.
La demanda también juega su papel. Países importadores están incrementando sus compras para asegurar abastecimiento ante el conflicto en Medio Oriente. Arabia Saudita, por ejemplo, adquirió 985.000 toneladas en una licitación superior a lo habitual, solicitando rutas alternativas de abastecimiento.
“La necesidad de construir stocks de seguridad está cambiando la lógica del mercado: pasamos de una preocupación por excedentes a un escenario donde la disponibilidad empieza a ser una incógnita”, explica Romano.
En paralelo, el mercado sigue de cerca el informe del USDA del próximo 12 de mayo, que aportará nuevas proyecciones globales para la campaña 2026/27.
Soja y maíz: foco en Estados Unidos y la demanda china
Mientras el trigo marca el rumbo, el maíz y la soja se mantienen más estables, con el mercado concentrado en el avance de siembra en Estados Unidos. Ambos cultivos muestran un progreso superior al del año pasado, con condiciones climáticas favorables que no generan, por el momento, señales de alerta.
En soja, la demanda sigue liderada por China, que prioriza compras desde Brasil y, en menor medida, Argentina, relegando a Estados Unidos por cuestiones de precio. Sin embargo, la próxima cumbre bilateral del 14 y 15 de mayo podría reactivar los compromisos de compra.
A más largo plazo, el gigante asiático proyecta reducir un 6% sus importaciones de soja, aunque con una mayor molienda impulsada por la demanda de biodiesel.
“El mercado está atento a la dinámica geopolítica, porque cualquier escalada puede alterar los flujos comerciales, especialmente en la relación entre China y Estados Unidos”, advierte Romano.
En maíz, la demanda internacional se mantiene firme, con exportaciones estadounidenses en línea con las expectativas y señales de fuerte interés comprador. En Brasil, la posibilidad de elevar el corte de etanol al 32% refuerza las perspectivas de consumo interno.
Argentina: cosecha atrasada, logística tensionada y decisiones de venta divergentes
A nivel local, el cambio hacia un clima más seco y frío permitió acelerar la cosecha de soja, que alcanza el 18,3%, aunque sigue retrasada respecto del promedio histórico. Los rindes, sin embargo, son elevados: 40,5 qq/ha en el Núcleo Sur y 39,6 qq/ha en el Núcleo Norte, con una proyección de producción de 48,6 millones de toneladas.
El ingreso tardío de mercadería generó cuellos de botella logísticos, con fuerte concentración de camiones en los puertos. Esta situación podría ser aprovechada por los compradores para presionar precios, aunque por ahora la necesidad de abastecimiento limita ese efecto.
“Los compradores tienen poco stock y priorizan originar mercadería, por lo que la presión bajista es acotada en el corto plazo, pero podría intensificarse si el flujo se acelera”, indica Romano.
El comportamiento del productor muestra contrastes: mientras en soja las ventas con precio siguen muy retrasadas (apenas el 9% del total), en maíz se observa una mayor disposición a vender, lo que permitió a los exportadores armar programas de embarque agresivos en los últimos meses.
Sin embargo, la concentración de la cosecha en soja podría reducir temporalmente la oferta de maíz, generando firmeza en los precios ante una demanda sostenida y una agenda de buques aún activa.
Trigo en Argentina: menos área, pero precios que invitan
De cara a la próxima campaña, la intención de siembra de trigo en Argentina muestra una caída del 3%, con una proyección de 6,5 millones de hectáreas. La reducción se concentra en la zona núcleo y el sur del área agrícola, donde los márgenes son más ajustados, mientras que el NOA y NEA podrían expandirse gracias a la buena humedad del suelo.
A pesar de este recorte, el contexto internacional de precios elevados podría incentivar a los productores a sostener o incluso ampliar el área.
“No sería la primera vez que los precios altos en esta época del año no se sostienen hasta la cosecha, pero hoy el incentivo a sembrar está presente”, concluye Romano.

Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral
May 5, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
El consultor Fernando Mauro analiza cómo la fidelidad ciega y la comodidad en las compras pueden destruir la rentabilidad empresarial. A través de un caso real, demuestra que la falta de cotización y el error en la gestión de stocks castigan severamente el bolsillo del productor.
Por Fernando Mauro | Geseo Consultora de Empresas – Docente de AgroEducación
Buenos Aires, martes 5 mayo (PR/26) — Compré cuatro cubiertas y casi pierdo $240.000 sin darme cuenta: el error que cometen muchas empresas agropecuarias. La comodidad cuesta caro: una historia real sobre precios y rentabilidad y una clase magistral de economía conductual aplicada al agro.
Decidí cambiar los neumáticos de mi camioneta. Uso Bridgestone, que vinieron de fábrica con la Hilux y funcionan bárbaro estoy conforme. Lo digo sinceramente no me pagan. Tampoco Toyota, pero estoy muy conforme.
En mi vida corporativa los sectores de compras pedían cotización por mis solicitudes. Entonces tengo el defecto profesional de pedir tres presupuestos. Te hace perder tiempo así que muchos no lo hacen. Para qué, ¿salen lo mismo? Te voy a demostrar que no.
En dos negocios Bridgestone oficiales, con un trato excelente de su personal, y un tercero multimarca, tuve estos tres presupuestos (los guardé de respaldo) final por cubierta:
Enero 2026
Presupuesto 1: $ 310.000 Pago con app 12 cuotas Presupuesto 2: $ 345.000 Pago con app 12 cuotas Presupuesto 3: $ 370.600 Pago Tarjeta 6 cuotas
Del Presupuesto 1 al 2 distancia de 24 cuadras y del punto 2 al 3: 10 cuadras.
Los 2 primeros $ 35.000 de diferencia. El tercero se justifica mas el precio porque no es oficial.
Psicología de la Compra
Está testeado a nivel psicológico que se compra en el punto de venta de confianza y más conocido como un acto reflejo de comodidad. De los 3 puntos de venta, el tercero y más caro es donde llevamos los vehículos a alinear, balancear y rotar religiosamente cada 10.000 km. Soy un cliente permanente. Me estiman. Me salía $ 60.600 mas por unidad. La definición de comodidad y cercanía, si no hubiera investigado, me llevaba $ 240.000.
Alerta de comportamiento: nunca compres en el primer intento sin saber al menos otra cotización. Camino cómodo bolsillo abollado.
Competencia de Compra
La compra inteligente plantea diferentes opciones. Presupuesto 1 y 2. Misma marca, mismo neumático, 14 cuadras, $ 35.000 de diferencia. ¿Está mal? No, está muy bien la libre competencia. Pero quién arbitra los precios sos vos. Si no capturas la diferencia el error empresario es tuyo.
Compras vs Intereses
Cuando asesoramos empresas industriales vemos una brutalidad de stock parado de meses o años. Es cuando las Compras dependen de Producción. Compran por las dudas. El costo financiero de materia prima comprada con un prestamo de capital de trabajo en corto plazo con tasa y estacionado meses sin cargarle valor agregado te complica. Mucho más si para cancelar ese préstamo aun no produjiste nada con esa materia prima y debes pagarlo con otro préstamo. Doble tasa de entrada y salida. Aún sin producir o semielaborado. Te tritura la rentabilidad.
Cuando vemos empresas agropecuarias que compran siempre en el mismo lugar. Donde compraba mi abuelo y mi papa. ¿Preguntaste cotización en otro lado?, ¿vos sos consecuente, ¿lo son con vos?, ¿deben serlo? No, porque el precio no es por afecto sino por rentabilidad.
Todo lo que te cuento es Economía Conductual explicado por autores clase mundial.
La decisión de compra siguiendo patrones de masa es destructivo.
Primicias Rurales
Fuente: AgroEducación
May 3, 2026 | Actualidad, Opiniones
El conflicto geopolítico impulsa costos y agrega incertidumbre global, mientras la soja enfrenta menor demanda china, el maíz suma presión por oferta tardía y el trigo preocupa por problemas climáticos.
Rosario, Santa Fe, 3 mayo (PR/26 – La creciente tensión en Medio Oriente pone nuevamente en primer plano los factores geopolíticos en los mercados agrícolas. La falta de avances diplomáticos, el cierre del estrecho por parte de Irán y Estados Unidos, junto con la captura de buques, generan una suba en el precio del petróleo y de los fertilizantes, impactando directamente en los costos de producción.
En este contexto, el mercado se prepara para una fecha clave: el próximo 12 de mayo se publica el informe de oferta y demanda del USDA, que podría redefinir expectativas. En paralelo, el Consejo Internacional de Granos proyecta un aumento en los stocks de soja, pero una reducción en los de maíz y trigo.
“Los fundamentos tradicionales siguen siendo relevantes, pero el ruido geopolítico vuelve a ganar protagonismo y condiciona tanto los costos como las expectativas del mercado”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En soja, la siembra en Estados Unidos avanza a buen ritmo. Si bien persisten condiciones de baja humedad en el oeste, se esperan lluvias que podrían mejorar el panorama productivo. Del lado de la demanda, la atención está puesta en la relación entre China y Estados Unidos, en una cumbre atravesada por los vínculos del gigante asiático con Irán.
Sin embargo, las exportaciones estadounidenses no logran repuntar y es la molienda interna la que sostiene el mercado. A esto se suma una señal negativa: China proyecta reducir en un 6% sus compras de poroto de soja para la campaña 2026/27.
“Hay una combinación compleja: buena oferta potencial, pero señales de demanda más débil, especialmente desde China, lo que limita la recuperación de precios”, señala Romano.
En el plano local, las lluvias demoran el ingreso de soja a las fábricas, lo que posterga la presión típica de cosecha. Sin embargo, un eventual cambio hacia condiciones más secas podría concentrar la oferta en pocas semanas y generar un pico de ventas. En este escenario, aparece un dato positivo: China habría comprado buques de soja argentina para embarques en junio y julio, favoreciendo especialmente a quienes cuentan con mercadería cercana a los puertos del sur.
En maíz, las preocupaciones se centran en la siembra en Norteamérica. Aunque el ritmo supera el promedio histórico, los suelos secos en el oeste generan incertidumbre y se suman dudas sobre la calidad de los datos del USDA para estimar el área sembrada.
A nivel local, la cosecha avanza con lentitud y la llegada de granos a puerto es escasa, en un contexto de fuerte demanda de embarques.
“Hoy vemos una oferta muy limitada en el corto plazo, pero esto podría cambiar rápidamente cuando ingresa el maíz tardío, generando mayor presión sobre los precios”, advierte Romano.
En trigo, la atención global está puesta en el clima en las regiones productoras de Estados Unidos, donde la falta de humedad continúa deteriorando la calidad de los cultivos en una etapa crítica para la definición del rendimiento. A esto se suman perspectivas negativas en Australia, Rusia e India.
En el mercado interno, las recientes lluvias mejoran las reservas hídricas del suelo, pero los márgenes económicos siguen bajo evaluación. De hecho, la Bolsa de Cereales ya anticipa una posible caída en la superficie sembrada. “El trigo enfrenta un escenario desafiante: problemas productivos a nivel global e incertidumbre económica local que podría limitar la siembra”, concluye Romano.
Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral