El Mercado Ganadero: Sólo la menor oferta mejora los precios, del lado de la demanda, poco por esperar

El Mercado Ganadero: Sólo la menor oferta mejora los precios, del lado de la demanda, poco por esperar

Buenos Aires, 27 de mayo (PR/24) .-.El mercado del ganado con destino a la faena está signado por lo que sucede con la oferta, del lado de la demanda interna y externa no hay mucho que esperar en tanto las condiciones macroeconómicas del país no se modifiquen y por las señales que da el gobierno no se deberían esperan cambio significativos en los próximos meses.

La oferta para faena cayó 10% respecto del año pasado cuando fue muy alta consecuencia de la sequía. Eso significa que la oferta volvió a los niveles promedio de los últimos años. Al mismo tiempo la exportación viene traccionando más, al menos así fue hasta marzo, ya que en abril s produjo un quiebre importante.

Pese a la mayor participación de los exportadores en el negocio (en el primer trimestre las exportaciones crecieron 20%) los precios de lo que se destina al consumo interno no mejoran, al contrario, medidos en términos reales se produjo un deteriorio en abril que siguió en mayo.

El mes pasado la inflación fue de 8,8% mientras que el precio promedio del novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas subió 3% y los lotes de novillitos y vaquillonas mejoraron 5%. Hubo una pérdida real del precio del ganado terminado y cuando tengamos los datos de mayo seguramente la situación será similar.

Algunos operadores esperan una recomposición del precio de la hacienda a partid de junio, dicen que la efectivización de las paritarias y la corta brecha que hay entre el valor de la carne vacuna respecto de otros alimentos y en particular del pollo ayudarán a que eso suceda.

Por otro lado, debería moderarse la oferta de ganado de parte de los feedlots que este año vienen encerrando menos.

Pero al mismo tiempo sucede que la exportación redujo sus niveles de ventas en abril y en mayo está sucediendo lo mismo, de acuerdo con lo que informan operadores de ese sector.

Los exportadores, consecuencia de faltante de novillos debido en gran medida a que el año pasado no se hicieron las recrías por la seca, este año tienen menos disponibilidad de materia prima y por eso el novillo para exportación se pagó la semana pasada en torno a los 3.500 pesos por kilo en gancho a lo que hay que sumar el flete y comisión del consignatario si la hubiera lo que agrega 5/6% más de costo.

Directivos de diferentes firmas que venden carne al mercado mundial destacaron que su poder de compra no supera los 3.000 pesos, por ende están pagando 20% de su capacidad de pago. Esa situación se arrastra desde hace un par de meses, muchos faenan novillos que tienen en los feedlots terminándose, pero eso tiene un límite y por eso salen a comprar y a pagar precios imposibles, peor es tener la planta parada.

Al número no da porque Europa paga por los cortes Hilton el mismo valor que el año pasado mientras que los costos aumentaron notablemente. “Pagaba 4 millones de pesos de electricidad y ahora me llegaron 19 millones” comentó un exportador que vende cortes Premium.

Lo mismo sucede con China, la tonelada de garrón y brazuelo valen 4.100/4.200 dólares contra los 5.000 de hace un año.

La exportación pierde pero los productores que hacen novillos logran buenos precios y eso se debe a la poca oferta. Eso mismo debería suceder para que mejoren los precios del ganado para la faena: una caída en los ofrecimientos. Eso implica en definitiva un achique del negocio, producir menos.

Y en eso están los feedlots que vienen moderando sus ingresos. En abril el nivel de ocupación en los corrales fue de 65% de la capacidad instalada, el mismo que el mes anterior y 10 puntos porcentuales menos que el año pasado.

Sin seca y con los recriadores en el ruedo nuevamente a los engordadores les cuesta más competir, pero sobre todo el menor encierre tiene que ver con la cautela con la que se opera.

Primicias Rurales

Fuente: AGROEDUCACIÓN

Hablemos sin saber

Hablemos sin saber

Buenos Aires, viernes 17 mayo (PR/24) — “Alguna vez araste un campo”, le pregunta el ganadero Jhon Dutton interpretado ni más ni menos que por Kevin Cosner a la manifestante vegana que cortaba la calle. El principal protagonista de Yellowstone, la mira fijamente y le dispara, “cuando aras un campo para sembrar quinoa, sorgo, o lo que sea que ustedes comen, matas todo en el suelo y por debajo, cada serpiente, rana, ratón, topo, laucha, gusano, codorniz. Matas todo. Así que la verdadera pregunta es esta: que tan lindo debe ser un animal antes de que les importa si muere para alimentarlos?” dejando en claro, que a la hora de muchas explicaciones en las exigencias de veganos, ambientalistas, ecologistas, hay mucho de simpatía, mito y sobre todo, desconocimiento absoluto.

Hablemos sin saber, es la gran especialidad de los Argentinos, más aún cuando se trata del campo, todos opinan, todos son especialistas, más aún aquellos que con la sola idea de ir “contra de”, son capaces de todo, por eso el video que anda dando vueltas sobre los mal llamados “agrotóxicos”, solo muestra un puñado de fanáticos políticos –ni siquiera ambientales – haciendo lo único que saben hacer bien: actuar, porque justamente nada hay de cierto en todo lo expresado en el video en cuestión.

Me gustaría que vengan al campo, es lo primero que cualquier persona que pretenda dar un mensaje serio y real, debe hacer. Que venga, que mire, que observe, que sienta, pero principalmente, que aprenda, así no se consagra de ignorante manifiesto. Lo primero que va a ver, es un montón de vida. Si casualmente anda por nuestra zona, va encontrar trigales, y si se apura, alguna buena cebada también.

Cómo es posible que un producto envenenado tenga tanta vida? Van a ver granos y a la pasada, si se meten bien profundo en el sudoeste, van a encontrar varias liebres que corren. Todas vivas, todas sanas. Corren porque está plagado de zorros, jamás se vio tantos, les diría que son casi plaga porque la definición de la misma, es la de aquella especie que está claramente en desequilibrio con su ambiente y su exceso de población, pone en riesgo su factor más importante: el alimenticio. Caramba, como hacen con tanto agrotóxico para sobrepoblarse?

De acuerdo al paisaje se van a encontrar olivillos, alpatacos, chañares, que si bien es cierto algunos fueron sacados para hacer agricultura, están ahí, intactos hace cien años, con un potrero al lado, lleno de supuestos agrotóxicos. Habrá largas filas de eucaliptus en la entrada pasando la tranquera, mientras que a lo lejos la bandada de ñandúes pastará mansa en una avena con grano. Cierto, agrotóxicos, me fui por las ramas, vi tanta vida, tanta naturaleza sana, intacta y cada vez más abundante, que todavía me causa gracia que el mensaje sea de muerte. Esa misma muerte que estos ignorantes desde un estudio de Tv, viven todos los días, con contaminación real, con contaminación ruidosa, con efluentes de todo tipo, con aerosoles, con amianto que sale de luces del estudio que los alumbra, porque créanme, si todos nos hiciéramos un escaneo de metales, minerales, fitosanitarios y otros, todos tendríamos alguna “traza” de algo. Porque justamente, existen parámetros donde las trazas no son claramente identificables y si las hubiera (sigo? Plomo, arsénico, etc, que tenemos en muchas de las aguas que bebemos), tener glifosato, es casi una curiosidad, para los cientos de productos tóxicos en serio que podríamos encontrar.

Nadie niega que como en todos lados, hay gente que hace mal las cosas, nunca falta un idiota que con un mosquito, pulveriza en día, horario y lugar equivocado. Hay que caerle con todo, destrozarlo, pero no por uno, tienen que pagar cientos de profesionales, que saben lo que hacen. O acaso 100 aspirinas no causan la muerte, y nadie llama por su nombre a los “quimioterápicos” –así se denominan los medicamentos- pero claro, a los ignorantes les sabría a quimioterapia, a cáncer, entonces mejor, la medicina los llama remedios, porque suena a cura. No te matan ni te enferman los productos, lo que lo hacen son las dosis.

A todos nos gusta la agroecología, el término de por si suena bien. Pero quien primero debería propiciarla, es el estado. Con beneficios impositivos por cuidado del suelo y el ambiente, destinando por ejemplo, las multimillonarias retenciones que confisca, haciendo que los productores, tengan que bajar su carrera casi armamentista, para poder sobrevivir a un estado que realmente es tóxico. Que no controla, que no beneficia la cobertura verde (en Uruguay es obligatoria, pero claro, en el país vecino no solo no hay retenciones, cobrás en dólares billetes y no como acá, donde el estado también se queda con el tipo de cambio). Sacales el pie de encima y quédate tranquilo, por quinientos kilos mas o quinientos menos, te dejo todo el trigo con roya, ni me preocupo. Pero no, el estado, quiere todo.

Por eso la próxima vez que quieras hablar del campo, andá al campo. Respirá, sacate todo lo tóxico que traes de la ciudad, sobre todo de tu triste ideología de creer sin mirar. Tal vez aprendas algo, que existe un solo agrotóxico que nos mata día tras día, y no hay nada más agrotóxico, que un país que cultiva la cultura del odio al campo. Aprendé antes de hablar, todavía estás a tiempo.

Carlos Bodanza

Para Mañanas de Campo

Primicias Rurales

¿Está sobrevaluado el peso?

¿Está sobrevaluado el peso?

Todo indica que en los últimos meses se ha producido una incipiente sobrevaluación del peso que, de persistir la actual política cambiaria, se profundizará peligrosamente con el paso del tiempo.

Por otro lado, algunos economistas afines al gobierno muestran gráficos con la evolución del TCR en los últimos 100 años para argumentar que el peso no está sobrevaluado. Esta comparación histórica no tiene en cuenta la productividad de la economía, el régimen cambiario imperante, la brecha cambiaria, el saldo de la cuenta corriente, los términos del intercambio (TDI), la prima de riesgo país (EMBI+), el nivel de gasto público, la deuda externa, etc. Además, como en los últimos ochenta años un mercado cambiario libre y sin restricciones a los movimientos de capitales ha sido una excepción más que la regla, el TCR observado refleja un tipo de cambio fijado arbitrariamente por las autoridades y no una variable que resulta de la libre interacción de la oferta y la demanda. ¿Que sentido Por lo tanto, evaluar si el peso está sobrevaluado con un promedio histórico no tiene sentido.

El TCR es quizás el precio relativo más importante de la economía. Es el precio de los bienes y servicios transables (convertidos a pesos al tipo de cambio nominal) con relación al de los bienes y servicios no transables (mayormente servicios públicos y privados). Algebraicamente,

TCR = TCN x PT / PNT

Donde TCN es el tipo de cambio nominal (pesos por dólar), PT un índice de los precios de los bienes y servicios transables, y PNT un índice de los precios de los bienes y servicios no transables. En el corto plazo, el gobierno puede alterar el TCR interviniendo el mercado cambiario, por ejemplo, estableciendo el TCN y fijando arbitrariamente una tasa de devaluación (o estableciendo gravámenes a ciertas transacciones cambiarias como el impuesto PAÍS), o a través de la política comercial (por ejemplo, estableciendo derechos de exportación y/o aranceles a la importación).

El BCRA pública diariamente un índice de TCR multilateral. Al 8 de mayo este índice se encontraba en 92,7, que compara con una base igual 100 el 17 de diciembre de 2015. Para determinar si el peso está sobrevaluado hay que comparar este valor con el de tipo de cambio real de equilibrio (TCRe), que es aquel que permite financiar “sin sobresaltos” el saldo de la cuenta corriente del balance de pagos cuando la economía opera en pleno empleo. El TCRe es un concepto análogo a la tasa natural de interés y/o la tasa natural de desempleo y surge endógenamente de la interacción de una infinidad de variables internas y externas y de la naturaleza del régimen bajo el que opera la economía. No es directamente observable a menos que exista un mercado totalmente libre.

¿Qué factores inciden sobre el TCRe ? Aumentos en la productividad, ceteris paribus, provocarán su caída, es decir, la economía será competitiva a un tipo de cambio nominal más bajo (y viceversa). Por otro lado, aumentos en la prima de riesgo país, el gasto público, la deuda externa y/o la falta de acceso a los mercados de capitales tienden a aumentar el TCRe (y viceversa). Un aumento sostenido en los TDI tiende a reducir el TCR. Algunas de estas variables se influyen mutuamente e incluso tienen efecto contrario, por lo cual no es posible establecer simples relaciones lineales. En conclusión: si el TCR observado se encuentra por debajo del TCRe podemos concluir que el peso está sobrevaluado y viceversa. Cuanto mayor sea la diferencia en términos absolutos entre ambas variables, mayor el desalineamiento cambiario, y, por ende, mayor presión habrá sobre el tipo de cambio nominal.

La mera apreciación del TCR no nos dice nada sobre la competitividad de la economía si no la comparamos con el TCRe. Podría ocurrir, por ejemplo, que cayera el TCR, y, al mismo tiempo, debido a la concreción de un programa de reformas estructurales que aumentaran la productividad del sector productor de bienes transables, también cayera el TCRe. En tal caso, no necesariamente habría una desalineación del tipo de cambio real. También podría ocurrir que el TCR cayera sistemáticamente debido a la política del gobierno (algo muy común bajo regímenes populistas), lo cual al hacer menos atractiva la producción de bienes y servicios transables, elevaría el TCRe. Por lo tanto, las simples comparaciones históricas del TCR observado en distintos períodos pueden llevar a conclusiones erróneas. Por ejemplo, el TCR promedio durante la Convertibilidad fue inferior al promedio de la última década, pero el TCRe también fue significativamente menor en aquel entonces.

La mejor estimación del TCRe obviamente la da el mercado cambiario cuando existe libre movilidad de capitales, régimen que, como ya mencioné, en la Argentina ha sido la excepción más que la regla. Friedman decía que una mejor manera simple de saber si el tipo de cambio de un país está atrasado, es ver donde hace sus compras diarias la gente que vive en ciudades fronterizas, por ejemplo, Colón y Paysandú (Uruguay) o Mendoza y Santiago (Chile). En los últimos meses el flujo de extranjeros que venían de compras a la Argentina no sólo se frenó sino que, además, según algunas informaciones, se revirtió. Ahora los argentinos van a hacer sus compras a países vecinos, lo cual es indicativo de una sobrevaluación del peso.

Cuando existen restricciones cambiarias, es muy difícil lograr una estimación precisa del TCRe por más sofisticados sean los modelos econométricos utilizados. Estamos frente a un posible cambio de régimen, qué, de concretarse, tendrá, a mediano plazo, un impacto positivo sobre la productividad, el gasto público y otras variables claves. Lo cual, a su vez, incidirá negativamente sobre el TCRe. Sin embargo, persiste la incertidumbre acerca de la viabilidad y sustentabilidad de ese cambio de régimen. Si se liberara completamente el cepo y se dejara flotar el tipo de cambio sabríamos si está en su valor de equilibrio.

Es importante aclarar que en el contexto actual el “dólar blue” o el CCL no son buenos indicadores del TCRe. En una economía bimonetaria, un “apretón” de liquidez como el implementado por el BCRA desde el 10 de diciembre inevitablemente pone presión vendedora sobre ese segmento del mercado. La gente y las empresas necesitan pesos para desarrollar su actividad económica. Si la liquidez en pesos se contrae, necesariamente caerá el tipo de cambio ya se deben desprender de dólares (que no tienen curso legal) para hacerse de pesos. Pero esta caída se consigue a costa de una brutal contracción de la actividad. Solo una concepción muy rudimentaria de la teoría cuantitativa puede llevar a alguien a creer que congelar la base monetaria solo tiene impacto sobre los precios. Nadie lo tenía más claro que Milton Friedman quien siempre argumentó la política monetaria contractiva adoptada por la Reserva Federal entre 1930 y 1933 fue la principal causa de la Gran Depresión.

El gobierno apunta a que en 2024 la Argentina alcance un superávit en la cuenta corriente equivalente a 1,2% del PBI. Gracias a que el sector energético ha pasado de ser demandante a ser proveedor neto de divisas y que se anticipa una buena cosecha, el objetivo puede ser asequible siempre y cuando no se genere un atraso cambiario que aliente la salida de divisas y desaliente la entrada (ya de por si desalentada por el cepo).

Hay que tener presente que los TDI vienen cayendo desde fines de 2022, que a pesar de haber caído significativamente la prima de riesgo país sigue siendo elevada y que la Argentina este año no tendrá acceso a los mercados de capitales internacionales. Un modelo de regresión lineal múltiple sugiere que, bajo el actual escenario de TDI y riesgo país, para alcanzar un superávit en la cuenta corriente de 1,2% del PBI, en 2024 el TCR multilateral promedio debería ubicarse entre 110 y 120. Con una devaluación de 2% mensual y las expectativas actuales de inflación en la Argentina y Estados Unidos, promediaría 92.

Otra manera de estimar el TCRe es tomar el valor alcanzado en un momento en el que el mercado cambiario era relativamente libre, la cuenta corriente se encontraba más o menos equilibrada (-0.8% del PBI) y el desempleo promediaba 9%, y ajustarlo por precios internos (IPC) y externos (el IPM de EE.UU.). Por ejemplo, si tomamos como base el tipo de cambio bilateral promedio de septiembre de 2018, cuando comenzó el plan de austeridad con el FMI y lo ajustamos según esta metodología, el valor del dólar a fin de abril de 2024 debería haber sido AR$1.150, lo cual coincide con la estimación anterior (el déficit en cuenta corriente en 2019 fue de 0,8%). Si en vez tomamos como base a 2004, cuando hubo un superávit de cuenta corriente de 1,7%, el tipo de cambio ajustado se ubicaría en AR$963 por dólar y, si lo ajustamos por productividad, en AR$1,130 por dólar.

Estos cálculos, aunque muy aproximados, sugieren que el tipo de cambio se encuentra significativamente desalineado con relación a su nivel de equilibrio. Además, si persiste la actual política cambiaria, durante 2024 se producirá una apreciación real del peso de casi 40%, la más abrupta desde que tenemos datos. Resulta obvio que en algún momento no muy lejano el gobierno tendrá que acelerar la tasa de devaluación. Caso contrario no alcanzará sus objetivos declarados. Obviamente, una devaluación tendrá impacto sobre la evolución de los precios internos, lo cual realimentará las expectativas inflacionarias y hará más difícil que caiga la inflación y se recupere la actividad económica. Esta película ya la vimos varias veces. Y el último experimento con una tablita cambiaría terminó muy mal. Es posible negar la realidad, pero no es posible eliminar las consecuencias de negar la realidad.

Si se aprobaran la ley Bases, una ley de presupuesto que confirme una trayectoria de ajuste fiscal sustentable una reforma monetaria creíble y se avanzara con reformas estructurales que lleven a una reducción significativa del “costo argentino” es posible imaginar que el TCRe también caiga y que el desalineamiento no sea tan significativo (o incluso no exista). Cuanto menos incertidumbre exista sobre la materialización de este escenario y mayor claridad exista respecto a que régimen cambiario/monetario tendrá la Argentina, mayor chances habrá de escapar de otra crisis cambiaria. La mejor estrategia para evitarla es disipar las dudas respecto a esas cuestiones fundamentales en vez de argumentar que el peso no está sobrevaluado.

Primicias Rurales

Se está especulando acerca de una nueva baja en la tasa de política monetaria.

Se está especulando acerca de una nueva baja en la tasa de política monetaria.

 Hay varios factores que indican que se pueda estar dando esta misma semana:

Buenos Aires, martes 14 de mayo (PR/24).-  La publicación del IPC de abril de mañana, que se espera que sea de un dígito, sumándole la expectativa de que mayo sea en torno a un 5%-6%.

– La licitación del tesoro de esta semana, con la finalidad de atraer más pesos y lograr un rollover de la deuda.

– Las bajas tasas de interés que vemos en la caución (38%, 12 puntos por debajo de la tasa actual) y en la LECAP de octubre (Tasa Fija, la más corta de la curva), que tiene una TNA del 40% (TEA del 49%), indicando entre otras cosas que el mercado ya está poniendo en precios un recorte de tasa.

Acuerdo con el FMI

Argentina llegó a un acuerdo con el FMI en la octava revisión del programa de facilidades extendidas. Un aspecto que menciona este acuerdo es la adopción de una política cambiaria más flexible, lo que tendría como objetivo principal alinear el tipo de cambio con las tasas actuales de mercado y a futuro con la inflación en su sendero de desaceleración. Esto nos hace pensar en una posible aceleración del crawling peg, para volver a tener un tipo de cambio competitivo.

Walter Morales, Presidente & Estratega de Wise Capital

Primicias Rurales

Avanza la trilla, pero preocupan las ventas de productores que siguen lentas

Avanza la trilla, pero preocupan las ventas de productores que siguen lentas

Rosario, Santa Fe; lunes 13 de mayo (PR/24)  – Un clima más seco benefició a los productores. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral explica que esta buena condición permitió, en primera medida, un aumento en el envío de grano a puerto. “Se espera que el clima siga relativamente seco por dos semanas, esto nos lleva a especular con que tendremos un fuerte avance de trilla. Esa mayor oferta debería permitir mejorar márgenes”, considera Romano.

No obstante, las ventas de productores vienen muy lentas y esto podría ser acotado.

En el plano internacional, tres temas dominaron la semana en el mercado internacional de granos: el exceso de lluvias en el sur de Brasil que podría “borrar” entre 2 y 5 mill.tt. de soja, y complicar la siembra de trigo; la baja condición de cultivos de trigo en EEUU, parte de Europa y Rusia, y los datos del USDA que sugieren menores stocks que los esperados en maíz y trigo, y mayores en soja.

“Los fondos especulativos explican gran parte de la suba de la última semana: compraron 11 mill.tt. de soja y otro tanto de maíz. En trigo la compra fue más modesta, pero con un menor nivel de participación de especuladores, también se sintió un viento de cola para los precios. El problema es si podrán sostenerse a futuro”, considera el especialista de la Universidad Austral.

SOJA
Para Romano, gracias las buenas condiciones climáticas, “la industria se mostró más tranquila y tratando de recomponer el margen. Pero las compras continúan “muy lentas”. “No llegamos al 9% de la cosecha vendida con precio cerrado, cuando lo normal es casi 20% a esta altura del año”, detalla.

Y a la vez, Romano permite estimar que pasado el período donde el productor se encuentra con las presiones financieras de todos los años que lo obligan a vender, a fin de mayo y fin de junio, “las ventas serán todavía peores”. “Para poder seguir vendiendo subproductos es posible que las fábricas deban convalidar precios más altos para el poroto, resignando margen. También es posible que la menor oferta argentina termine haciendo subir los premios, como ha ocurrido en los últimos meses”, considera.

MAIZ
Por otro lado, la trilla de maíz está en el impase entre temprano y tardío en muchas localidades, mientras que en otras cede la capacidad operativa a la soja (que tiene más chances de perder rinde por exceso de humedad si se demora).

“En cuanto al maíz tardío, los estimadores están confluyendo a las 46 mill.tt. de producción para Argentina. Esto va en línea con las 10 mill.tt. que estiman los privados que se perdieron por la combinación de factores climáticos y el spiroplasma”, puntualiza Romano.

Pero, según el especialista, el USDA no comparte y solo bajó su proyección 2 mill.tt., a 53 mill.tt. “Igualmente, es importante recordar que el Departamento de Agricultura Norteamericano siempre es remiso a hacer cambios radicales hasta tanto las evidencias sean contundentes. El problema es que para cuando eso suceda estaremos viendo otra cosa: la definición de los rindes de EEUU”, sostiene Romano.

La comercialización de maíz a precio en Argentina también sigue por debajo del ritmo habitual, lo que complica la concreción de negocios.

TRIGO
Para Romano, el mercado de trigo siempre es más complejo de analizar por la gran cantidad de proveedores y compradores disponibles en el mercado, “pero estamos en el momento donde se definen los rindes del hemisferio norte. Tanto Rusia como Ucrania, EEUU y (en parte) Canadá vienen con problemas de seca y heladas, aunque en la última semana también vimos una mejora en las condiciones climáticas, por lo que el final sigue abierto”.

La cola de buques por cargar en Argentina se achicó, y el destino mayoritario es Brasil, “lugar que -tras los excesos de lluvia en la zona productiva clave de Rio Grande do Sul- querrá asegurarse el aprovisionamiento”, analiza el especialista.

A la vez, Romano considera que es “muy probable” que los precios del trigo argentino sólo sean competitivos para embarques a Brasil. “Los molinos que venían con un nivel de compras altos, están ahora muy limitados y precisan salir a comprar, justo cuando el mercado se dinamiza”, explica el profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales.

Pensando en el próximo ciclo, el especialista indica: “La mejora de precios, caída de insumos (que en gran parte ya se había producido semanas previas), y la buena reserva de humedad hacen que se espere un aumento de área mayor al esperado inicialmente”.

En el lanzamiento de la cosecha fina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires aumentó sus expectativas, pero los analistas privados están proyectando unas 2 mill.tt. adicionales y la Secretaría de Agricultura ve una producción de 20 mill.tt.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Granos y deudas. ¿Cómo seguir?

Granos y deudas. ¿Cómo seguir?

Por Mónica Ortolani I Tónica Online y Docente de Agroeducación

Buenos Aires, 13 de mayo (PR/24) .- Tanto en el mercado internacional como el local, mayo trajo vientos favorables para las cotizaciones de trigo, maíz y soja. Sin embargo, es necesario analizar cuánto de ese mayor valor quedará o no, en el bolsillo de los productores argentinos. De acuerdo a la modalidad de financiamiento elegida al momento de producirlos, el cómo seguir, dependerá de cómo queden posicionados, luego de honrar las deudas de la campaña actual y las pérdidas de la anterior.

¿Cuánto y por qué aumentaron los granos?

Mercado local

En plena cosecha gruesa y la necesidad de satisfacer compromisos por alquileres , compras de insumos y deudas, tomemos como referencia la variación desde el 30/04, en el disponible con entrega  Rosario en nuestro mercado Matba-Rofex, de acuerdo la siguiente cuadro que muestra los cambios en dólares y en porcentaje.

Tanto en el mercado internacional como el local, mayo trajo vientos favorables para las cotizaciones de trigo, maíz y soja. Sin embargo, es necesario analizar cuánto de ese mayor valor quedará o no, en el bolsillo de los productores argentinos. De acuerdo a la modalidad de financiamiento elegida al momento de producirlos, el cómo seguir, dependerá de cómo queden posicionados, luego de honrar las deudas de la campaña actual y las pérdidas de la anterior.

Cabe mencionar que el mercado físico,  desde los picos del miércoles, por presión de cosecha,  registró  leves bajas en maíz  y soja (-3 / -5%), de acuerdo al puerto de entrega y necesidad de descarga

 Mercado internacional

El pasado viernes 10/5 se publicó el informe del USDA, y el mercado de Chicago se vistió de verde

En la siguiente tabla se resumen las principales variaciones comparándolas con nuestro mercados de futuros Matba-Rofex , que mayoritariamente mostró una versión atenuada.

Si hay un factor transversal a los tres cultivos, es el clima.

El trigo registró las alzas más potentes, debido principalmente a la sequía y fuertes heladas en Rusia. Su propio gobierno anunció que muchos productores deberán resembrar.  Tengamos en cuenta que Rusia es el principal exportador mundial. Así, los stocks finales se reducirían en algo más de 4,2 M tn.

Un alerta que se enciende, es cuántas hectáreas de trigo realmente podrán ser sembradas en los estados del sur de Brasil, que concentran el 90% de la producción dorada.

El maíz,  alcanzó máximos que no se veían desde diciembre.  Se proyecta menor producción (-3,1%)  y existencias finales del grano estadounidenses, ante el retraso en su siembra,  y por una preferencia latente del farmer de pasar hectáreas de maíz a soja.

En Sudamérica, las fuertes lluvias en Brasil,   el efecto chicharrita en nuestro país,   aún no se ven reflejados en el reporte que estima una caída de 2Mtn en la producción de ambos país, respecto a abril.

Sin embargo, considerar que la Bolsa de Comercio de Rosario,  estima una  producción de maíz de 47,5M tn (-11,4 M tn respecto a las primeras estimaciones). En tanto la Bolsa de cereales de Buenos Aires proyecta 46,5Mtn (versus 53Mtn del USDA)

Finalmente la soja Chicago,  en campaña actual, sus mayores cotizaciones se fundamentan por los efectos adversos de las inundaciones en Rio Grande Do Sul, que aporta el 15% de la producción de Brasil y  restaba cosechar casi un 30%. Observar que estos eventos, no sólo afectaron a los cultivos, sino también a los granos ya acopiados, colapsando  su infraestructura y logística.

Otro factor a considerar, es que los fondos especulativos, comenzaron a recortar sus posiciones vendidas, como tradicionalmente lo hacen entre mayo y julio.

Sin embargo , las proyecciones de citado informe,   para  campaña 2024/25  para la oleaginosa, aportarían casi 17M tn.  adicionales respecto a la anterior (+15%) , como muestro en el siguiente resumen comparativo de stocks finales para los tres cultivos.

Deudas ¿Cómo quedan posicionados los productores?

Granos y deudas van de la mano. Las necesidades de  comercialización granaria, dependen de cómo cada productor haya estructurado su financiamiento.

Esta campaña no sólo debe hacer frente a los compromisos normales para producir, sino que en muchos casos, deben cubrir las refinanciaciones de las  abultadas pérdidas de la campaña anterior.

Además, muchos han tomado financiamiento en pesos, bien por necesidad o para arbitrar tasas, considerando que la devaluación terminaría siendo favorable.

Sin embargo , la Com. A 7630 del BCRA, hasta el 30.06.2024,  castiga a los productores que conserven más del 5% de su stock de soja, con una tasa nominal de interés del 120% de la tasa de política monetaria. Gráficamente, desde noviembre dicha tasa pasó escalonadamente del 133% al 50%. (159,6%-60% para productor con existencias).

Pasemos entonces a medir cómo quedan parados los productores ante la decisión de pagar contado o financiarse, en su equivalente en toneladas de maíz o soja. ¿Capitalizaron o necesitarán vender más toneladas?

 Pago contado

Partiendo de la base el cálculo para una operación contado de U$s 100.000, un productor debería haber vendido 376 tn. de maíz ó 189 de soja. (sin considerar flete ni diferencial de IVA de existir).

Desarrollamos a continuación tres alternativas posibles:

Como puede observarse, por cada U$s 100.000, en soja deberá abrir la tranquera y vender entre 40 y 150 tn. más acuerdo a la modalidad de endeudamiento ( costos financieros respecto a contado  entre U$s 11.675 y U$s 44.230).  Haber retenido stock de soja, tomando deudas a casi el 160% TNAV, implicará vender un 17% más de la oleaginosa.

En tanto si decidiera abonar con maíz disponible ,  sólo en el caso de haber  convenido tomar deuda en pesos al 133%,  se ahorraría  4,6 tn. De haber tomado deuda en dólares, no fijando el precio deberá desprenderse de 175 tn. adicionales, un valor a actual de U$s 31.731.

En todas las variantes los números se  reales se deterioran considerando los mayores costos de fletes actuales.

Considero de vital  importancia considerar estos cálculos ya que los mayores niveles de venta en momentos de cosecha, no sólo se deben a la conveniencia de tomar cotizaciones actuales, sino a la necesidad, muchas veces impostergable, de honrar compromisos.

Por lo expuesto, los productores argentinos, quedarían peor posicionados en capital propio para enfrentar la campaña 2024/2025. Tal como en forma contundente ha expresado en “A todo trigo 2024” el titular de la Federación de Centro y entidades gremiales de Acopiadores de Cereales , Fernando Rivara, en el campo ¡No hay plata! Miren para otro lado.

Primicias Rurales

Fuente: AGROEDUCACIÓN