Buenos Aires, jueves 9 mayo (PR/24) — En el campo argentino el segundo paro general de la CGT no tendrá la vidriera o la visibilidad que posee la medida de fuerza en las grandes ciudades del país que están, prácticamente, paralizadas por la adhesión de los gremios del transporte público de pasajeros que ha dejado millones de trabajadores en sus casas ante los altos costos que demanda el traslado por otros medios de locomoción.
Sin embargo, el paro invisibilizado en el campo tiene un capítulo más comprometedor para el Gobierno nacional porque afecta decididamente los ingresos de divisas al país y perjudica, por un día, las operaciones de comercio exterior que monitorean de manera permanente la conducción económica de la administración de Javier Milei.
En ese sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, hizo declaraciones contra la medida sindical, seguramente pensando en los altos costos que tendrá para la acumulación de reservas en el Banco Central y el intento de normalizar y modernizar la economía del país que necesita mostrar un consenso mínimo de acuerdo en este sentido ante los inversores del exterior.
Caputo afirmó, «La gente ya abrió los ojos y tiene claro que de este desastre sólo se sale con esfuerzo y sacrificio, no mal gastando la plata de los contribuyentes o imprimiendo pesos para que cada vez valgan menos. Sigamos confiando, estamos por el buen camino».
Pero Santiago Bausili, titular del Banco Central, sabe que el paro en el campo afecta la liquidación de la cosecha de los principales productos que la Nación exporta al mundo.
Desde ayer a la noche dejaron de ingresar camiones cargados con granos a las principales industrias del agro y las terminales portuarias lucen desiertas en la zona de Rosario y Buenos Aires.
El paro cuenta con la adhesión de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (aceiteros), la Federación Sindical Marítima y Fluvial y la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina, que reúne a todos los sindicatos involucrados en actividades fluviales y portuarias del ámbito agroindustrial.
Entre los gremios que paralizaron al campo se encuentra la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) que decidió adherir a la medida de la CGT porque rechaza la reforma laboral que está incluida en la Ley Bases que analiza la Cámara de Senadores por estas horas.
También adhirió el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo (Santa Fe), que nuclea a los trabajadores portuarios de las terminales del Gran Rosario, informó que también adhiere a la medida de fuerza.
La excepción fue el sindicato de trabajadores de la industria cítrica que conduce Juan Carlos “Oso” Brite, uno de los pocos sindicalistas que Javier Milei aprecia y que conformó una mesa sindical en apoyo del gobierno que no sólo no adhirió a la medida de fuerza, sino que criticó su realización.
Brite afirmó “que es la manera que tiene la casta sindical de golpear e intentar voltear al gobierno porque están quemando todos los puentes de diálogo. Nunca se vieron dos medidas de fuerza seguidas en tan poco tiempo contra un gobierno que tiene el apoyo de la gente, pero institucionalmente esta debilitado como se observa en el Congreso. La gente de UATRE está amenazando a los trabajadores en el campo para que no se presenten a sus puestos. Están locos. Hoy más que nunca hay que apoyar las transformaciones que promueve Javier Milei porque la Argentina necesita de inversiones y trabajo. El sindicalismo tiene que luchar por más trabajo y más afiliados a sus sindicatos y eso sólo lo puede lograr Milei”.
Sin embargo, no es lo que piensan los referentes de UATRE, que van contra la reforma laboral. “Es un retroceso en los derechos de los trabajadores y particularmenteun gran perjuicio para nuestro sector”, explicó José Voytenco, secretario general de la UATRE.
“Si el proyecto que debaten los senadores se transforma en ley, “aumentará el trabajo no registrado, acentuará la precariedad laboral, y elevará el trabajo esclavo y el trabajo infantil”, denunció el titular del gremio que dirigió durante muchos años el recordado Gerónimo ”Momo» Venegas.
La medida de la CGT, además de generar perjuicios directos al sector transportista, interrumpe la actividad de la que depende actualmente la generación de divisas y la recomposición de las reservas internacionales del Banco Central (BCRA).
El Gobierno necesita de dólares porque debe enfrentar obligaciones de pago y, además, pretende quitar el cepo durante este año. Mayo comenzó con buenas noticias para esos objetivos porque la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), anunciaron que durante abril la agroindustria aportó US$ 1.910 millones a las arcas del Estado.
Este dato de las divisas del agro representa una mejora del 27% respecto a marzo, pero una baja del 21,5% en relación con el mismo mes del año 2023 (con vigencia del dólar soja) y una mejora del 23% respecto al acumulado de este año en comparación con el año 2023.
Estas cuentas finitas que se realizan en las oficinas del Banco Central se verán interrumpidas por la medida de fuerza del 9 de mayo que significará un retroceso y una advertencia para los planes económicos de la administración de Javier Milei.
Rosario, Santa Fe; lunes 7 de mayo (PR/24) . – Esta semana comienza a la espera del reporte más importante del USDA, que se dará a conocer el viernes próximo y será el primer informe de oferta y demanda global para el ciclo 24/25. Y para Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, nos dará información sobre lo que espera que ocurra en el hemisferio sur.
Pero, en lo local, es importante el foco en la cosecha de este año.
Es la segunda semana consecutiva que el trigo que se lleva las miradas por su volatilidad y las subas. El clima seco en Rusia, Ucrania y oeste de Europa genera preocupación, mientras que la zona de trigo de invierno en EEUU está seca y la calidad de los cultivos cae.
En lo regional, las lluvias excesivas en el sur de Brasil se ubican sobre la zona productora de trigo. Los daños a la infraestructura, en el momento donde se empieza a sembrar podría terminar afectando su producción y, por ende, generando mermas. “Esto generaría mayores importaciones desde Argentina”, destaca Romano.
Localmente llega la fecha de siembra, y el profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral (sede Rosario) nota en el mercado de urea una demanda activa “que hace pensar en que el área terminará siendo buena, con la suba de precios y los insumos un escalón más abajo, sumado a la humedad”.
“Semana próxima en A todo trigo, se realizará el lanzamiento de la campaña fina de parte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, pero en lo preliminar se habla de repetir la superficie del año pasado, que recordemos fue menor a lo que se esperaba por la falta de agua”, expresa.
“Los valores de trigo que han subido tan rápido, llevando a precios que generan buen margen, en un año que se anticipa complejo, exigen que se avance en ventas por lo menos para cubrir costos. De hecho, también se pueden comprar PUT para poner pisos en niveles interesantes”, sugiere Romano.
Por el lado de la soja, el envío a puerto se activó con fuerza, y el avance de trilla fue importante. “Si bien siguen las lluvias, no son tan abarcativas como en otro momento, y la capacidad de trabajo se pone sobre la oleaginosa, ya que en caso de demoras puede sufrir daños. Sin embargo, esto no se reflejó en una aceleración de ventas, a pesar de que además los precios mejoraron”, considera.
En cuanto a la comercialización, el especialista de la Universidad Austral detalla que estuvo más activa que semanas previas -llegando a niveles promedio para la época del año en la semana terminada el 24/4-, “pero dado que venimos arrastrando meses de compras por debajo de lo habitual, en el total estamos en menos del 8% de la proyección de producción contra 18% promedio histórico a esta época del año”.
“La suba de precios entre mejora en Chicago, primas locales que suben por la poca oferta de productores, y el esfuerzo de los exportadores para originar, contagió la posición de cosecha nueva. Mayo 2025 operó en el MAT por encima de los 300 USD/tt y son valores difíciles de ignorar. Sería interesante tomar algo de posición aquí”, recomienda.
En el caso del maíz, el avance de recolección y el envío a puerto siguió bajo, y en cuanto al tema chicharrita, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires ajustó a la baja la producción de maíz. “La merma es de 10 mill.tt. vs las estimaciones iniciales, pero es lo que los privados venían manejando”, puntualiza Romano.
“Las ventas de parte de productores avanzaron algo más. La suba de precios los está tentando, pero el porcentaje de la producción a precio en casi 19% sigue atrasado frente al 30% promedio para este momento del año. Igualmente pasamos a tener un ritmo mayor al del año pasado, muy presionado por los problemas productivos”, agrega.
La cola de buques a la espera es importante, pero normal para esta época del año. Se embarcaron en abril unas 4 mill.tt., algo menos que otros años, aunque se trata de una buena performance.
La merma en maíz tiene final abierto: como los cultivos afectados por el spiroplasma sufren de un tallo debilitado, son susceptibles al volcado. “Esto podría a llevar a que se acelere la recolección y a un pico de oferta en junio/julio cuando normalmente la trilla es más repartida, extendiéndose en ocasiones hasta septiembre”, estima Romano.
Rosario, Santa Fe; martes 30 de abril (PR/24) – – A nivel nacional e internacional, el trigo es la sorpresa. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza los factores que lo llevaron a liderar importantes subas.
“El trigo venía con precios muy deprimidos por la gran oferta rusa a precios bajos, pero una combinación de factores a nivel internacional generó una disparada de precios: los ataques rusos a puertos ucranianos; seca en Rusia, Europa y EEUU -que están poniendo las producciones en riesgo-, y recompras de fondos especulativos que están vendidos y todavía tienen poder de fuego”, explica.
“Los fondos especulativos compraron 2 mill.tt. de futuros y opciones de trigo en Chicago en la semana cerrada el 23 de abril. La posición neta sigue en 14 mill.tt. vendidas, por lo que todavía queda mucho poder de fuego”, indica el especialista.
En nuestro país, los valores del trigo nuevo fueron a la suba, con insumos que ya habían bajado llegaron a un punto que genera rentabilidad y las ventas se dispararon. Romano detalla que “en las últimas dos semanas las ventas a precios mejoraron, llegando a valores por encima de la media para esta época del año. Sin embargo, estamos recién al 50% de comercialización de la cosecha, cuando deberíamos estar superando el 60%”.
“En las posiciones de trigo nuevo pasamos sin mucha escala de precios deficitarios en la zona de los 180 USD/tt, a precios que generan ganancia en la zona de los 220 USD/tt. No debemos olvidar que los stocks mundiales siguen abultados, y que la situación que estamos describiendo en lo productivo podría revertirse”, considera.
Preocupaciones en soja y maíz
En lo internacional el foco está pasando a EEUU donde se siembra a buen ritmo, pero en fases iniciales. “Se aguardan lluvias que podrían demorar ese proceso. Esto gatilló también salida de fondos. Sin embargo, la devaluación del real frente al dólar, mientras que en Argentina mantenemos el ritmo de devaluación (quedándonos caros contra los competidores), generó fuertes ventas del país vecino”, analiza Romano.
En nuestro país, las lluvias intermitentes se llevan el foco y el profesor de la Universidad Austral reflexiona que “si bien tuvimos algunos días que permitían la recolección, se enfocó más en levantar la soja que es más susceptible a daños por excesos de humedad. No obstante, sobre mediados de semana volvieron las lluvias, y se cortó la llegada de mercadería por algunos días. El pronóstico marca que esa variabilidad siga”.
“La lenta cosecha con barcos que van llegando, fábricas que necesitan materia prima para moler, y atraso en ventas genera un cocktail explosivo que lleva a sobreprecios. De generalizarse el clima seco, esto podría cambiar rápidamente”, agrega.
¿Qué sucede con las divisas?
El investigador de la Universidad Austral explica que, por un lado, el petróleo volvió a subir esta semana, dando respaldo a los granos por su ligazón via biocombustibles, pero, por el otro, el dólar retomó su revaluación, lo cual es negativo.
“En el caso de Argentina, al mantener el ritmo de devaluación del peso inalterado, en un contexto donde Brasil y China aceleraron, pierde competitividad en las exportaciones de maíz, soja y subproductos”, detalla y agrega: “La semana pasada, vimos varios llamados de distintos sectores a eliminar derechos de exportación. Pero con un gobierno enfocado en sostener el superávit fiscal, en un contexto de caída de la actividad que se llevaría la recaudación a la baja, parece poco probable que esto ocurra”.
Para el especialista, si en el último trimestre del año la situación pasa a mejor y se consolida en el primero del 2025, quizás esto podría analizarse. “Aun así, llegaría tarde para el trigo y para las ventas anticipadas de maíz y soja”, estima.
Los insumos, en tanto, han bajado un escalón, y se espera la implementación de menores aranceles a la importación. “La combinación de precios en suba e insumos a la baja están llevando a la relación insumo/producto a niveles más razonables”, concluye Romano.
Sobre la Universidad Austral: promueve la investigación, imparte enseñanza de grado y postgrado, realiza programas de extensión, y brinda atención sanitaria desde su Hospital Universitario. Está constituida por las Facultades de Ciencias Biomédicas; Ciencias Empresariales; Comunicación; Derecho; Ingeniería; Hospital Universitario Austral; Parque Austral; IAE Business School; Escuela de Educación; Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales; Instituto de Ciencias para la Familia; Instituto de Filosofía.
«La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.» – Mario Vargas Llosa
Buenos Aires, jueves 25 abril (PR/24) — Hablamos de sensaciones encontradas cuando una persona experimenta emociones ambivalentes ante un estímulo, y es sin dudas la sensación de muchos a cinco meses de gobierno del Presidente Milei.
Por un lado la razón y por el otro, la emoción. Cosas que entendemos que son necesarias y otras que nos hacen ruido y llevan a preguntarnos: ¿Pero cómo puede funcionar un país así? o ¿No es más de lo mismo? A estas sensaciones, le podemos agregar conceptos o frases “maradonianas” acuñadas por el presidente como “Casta” o “No hay plata”, combinado con una máxima argenta que dice: “Estoy de acuerdo con el ajuste y que todos tenemos que esforzarnos, siempre y cuando no sea con la mía.”
Si se pusieran todas estas partes (sectores, intereses, necesidad de hacer ajustes, etc.) en círculos y se tratara de hacerlos coincidir, el conjunto daría “vacío”. Es decir que no es posible, inicialmente, hacerlos coincidir, aunque sea en partes. Aparecen muchos “no es posible”.
No es posible para un “outsider” de la política gobernar un país en todos sus aspectos (Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Nacional, Provincial y Municipal) sin una parte de “la Casta”. No es posible, si no hay plata, que el ajuste a realizar no toque a todos los estamentos productivos y capas sociales. No es posible tener un afinado manejo político y gestión diaria cuando los que lo llevan adelante no poseen la experiencia y la consecuencia sea marchas y contramarchas. (DNU, Ley de Bases, Pacto de mayo).
Todo esto está bien, se entiende el momento. Pero podríamos preguntarnos: ¿Qué se prioriza? ¿Qué se recorta primero en un país atravesado por un esquema de subsidios y prebendas en todas sus clases sociales y empresariales?¿Que se hace mientras se aprende? Preguntas sin respuestas claras o sin contradicciones.
El gobierno ha priorizado el déficit cero, y la baja de la inflación a como sea (motosierra y licuadora) entendiendo que son las primeras metas. Y que, sin ellas, será difícil un después pero posee un tiempo acotado para lograrlas. En dicho ajuste la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron las jubilaciones no parece muy equitativo comparado con el aumento de la dieta de los senadores.
Si hablamos del rechazo a “la Casta”, no se entiende la incorporación de Daniel Scioli a la cartera de Turismo o el proponer al juez Lijo para la Suprema Corte. El affaire de los seguros, descubierto por un funcionario del ANSES (Osvaldo Giordano) que ya no está, se contradice con el silencio hasta el momento del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego. El relato libertario no pareciera alineado con la resolución que obliga a las prepagas a retrotraer sus aumentos. Y podríamos seguir.
Debemos entender nuestro punto de partida. El país ha elegido en las últimas elecciones y por cuatro años, a alguien con poca o nula experiencia en la gestión pública, con principios o ideas libertarias, que mencionó la necesidad de realizar un ajuste importante en su campaña, en una Argentina de subsidios y prebendas. Sería imposible que, con este punto de partida, no tengamos sensaciones encontradas durante su gestión.
LA MARGARITA
“Me quiere, no me quiere”. En el campo, en la etapa de la adolescencia, era común jugar a deshojar la margarita. Se tomaba esa flor, o alguna parecida con pétalos, y pensando en el o la persona que te gustaba, ibas arrancando un pétalo a la vez. El último pétalo era el que definía tu suerte…te quiere o no te quiere. Más allá de la emoción momentánea, obviamente no tenía más consecuencias. Además, había más margaritas que permitirían la revancha si hiciera falta.
Hoy, en las empresas, nos preguntamos, haciendo un paralelismo con el juego de la margarita, si las medidas del gobierno o lo que ocurre tranqueras afuera “me quiere o no me quiere”. Si me favorecen o me perjudican. O las dos cosas a la vez, donde a veces el perjuicio de corto plazo es percibido como algo necesario para generar un mejor largo plazo. Repasemos algunas de las cosas que pasan afuera.
El férreo convencimiento del gobierno respecto a eliminar el déficit fiscal (el famoso no hay plata) promete un largo plazo con baja inflación, eliminación del cepo y mayor previsibilidad en el cumplimiento de contratos. Es un me quiere. La contrapartida ha sido un aumento o mantenimiento de impuestos, una gran caída de la actividad económica, un aumento en el desempleo y un creciente (y por ahora incipiente) descontento social por la pérdida en la capacidad de consumo. Es un no me quiere para muchos. La apertura y nulas trabas a la importación de bienes permitirá tener una economía más competitiva, sin restricciones para acceder a insumos que no hay en el país o bien a mejor precio que uno fabricado acá. Un me quiere para el largo plazo. Pero esta medida puede provocar, al menos al inicio, que determinadas actividades o industrias no estén preparadas para competir y eso las lleve a cerrar o achicar su plantel de gente. Un no me quiere para otros.
Que el presidente tenga poder real y capacidad de liderazgo con aceptación de una mayoría de la población es clave en un país presidencialista como el nuestro para que los cambios puedan ocurrir. Pero si una parte de ese poder o imagen debe sostenerse no sólo dando las batallas correctas (ajuste del costo del Estado, eliminar restricciones al comercio, promover la competitividad del sector privado, etc) sino fomentando a diario grietas y peleando con sectores opositores “amigables” y dispuestos a ayudar con los cambios (en el Congreso fundamentalmente), se afecta la percepción de sustentabilidad de los cambios. Combatir a “la Casta” es necesario, barrer con todo no lo es. Lo mismo aplica respecto a dedicar tiempo a pelearse con periodistas. De nuevo aparece el “me quiere, no me quiere”.
El gobierno actual ha encarado un camino difícil con audacia, intentando corregir en el menor tiempo posible problemas estructurales de larga data. En un incendio a los bomberos no se les pide prolijidad sino eficacia. Por ahora estamos en la etapa donde los bomberos siguen intentando apagar el fuego, y muchos lo entienden. Pero esto sólo podrá mantenerse un tiempo, luego deberían aparecer las señales del crecimiento y el desarrollo. Sin ansiedad ni saltando pasos, pero teniendo claro que es parte de la estrategia.
Deshojando la margarita va transcurriendo este 2024. Ojalá me quiera.
LA MACRO EN LA MICRO
La inflación sigue su camino descendente y buscando ser de un solo dígito antes de lo esperado, quizás en mayo. Sigue en niveles obscenos cuando se la anualiza, pero lo que el mercado valora es la tendencia luego del pico del 25% de enero. El dólar oficial sigue el camino de la tortuga, devaluando al 2% mensual. Y los otros dólares quietos, con poca demanda, logran que la brecha ya se ubique por debajo del 15%. Lo esperado por la mayoría es que se elimine el cepo e ir a un dólar único, pero todo indica que para eso habrá que esperar hasta que haya más dólares para respaldarlo. El Banco Central sigue de compras, logrando en abril, y luego de muchos meses, que las reservas dejen de estar en rojo. Y el ministro de Economía muestra con orgullo un tercer mes de superávit financiero, que es una gran noticia, pero todos saben que una parte de esto se logra pateando pagos. O sea que es superávit de caja, no superávit patrimonial. Pero considerando dónde estábamos en diciembre, es sin dudas un logro. Sumado a eso también apareció el superávit comercial, mérito en gran parte de una caída en las importaciones superior al 30% pero con exportaciones empujando para el lado correcto (+11%). Y una noticia con impacto en la micro fue la baja de tasas de los Pases que realizó el BCRA, pasando del 80% al 70% anual. Esto ha repercutido en que la tasa de los créditos en pesos ha seguido cayendo a valores inferiores al 50% anual y en algunos casos se han visto tasas cercanas al 30% para compra de bienes de uso. También se va generalizando la oferta de créditos en dólares, para capital de trabajo o para inversiones, con tasas que van del 2% al 6% anual. Por supuesto sigue la discriminación de mayores tasas a los productores que tengan soja en stock, algo difícil de explicar y justificar. La contracara es que también bajaron las tasas de los plazos fijos y de los fondos de inversión de rescate inmediato que suelen ser refugio de los pesos excedentes en cuenta corriente, que hoy se ubican cercanos al 5% mensual. Pierden atractivo. El impuesto PAIS sigue encareciendo los insumos, pero en un mercado liberado han aparecido bajas de precios tanto en agroquímicos como en algunos fertilizantes (urea). El gobierno espera ansioso la liquidación de granos para juntar dólares, algo que los productores van demorando. En parte por las condiciones climáticas adversas, en parte porque había muy poco grano vendido forward y en parte porque se espera un repunte de precios. Y en menor medida porque existió la fantasía de una posible quita o baja de retenciones en algunos granos sumado a una aceleración en el ritmo de devaluación, fantasía que nunca parece haber estado cerca de ocurrir. En resumen, cuando la macro manda señales, la micro responde y se adapta. Anticuerpos argentinos en el agro abundan.
EN QUÉ ANDAN LAS EMPRESAS AGRÍCOLAS
Nada ha cambiado demasiado desde el mes pasado. Las empresas siguen en formato defensivo, entrando de lleno en período de cosecha de la gruesa, con los costos de cosecha y fletes aumentando en dólares, con su correspondiente impacto sobre la renta. El clima está jugando una mala pasada, habiendo zonas donde los excesos detienen las labores de cosecha por falta de piso produciendo pérdidas de cantidad y calidad en soja, aumentando las mermas por calidad y los gastos comerciales del producto. Por supuesto que este “mal clima” asegura la humedad para una buena siembra de trigo. La chicharrita ha generado un daño muy importante en la producción de maíz a nivel nacional, estimada hasta el momento en el 12% (7 M de TN de pérdida, de las 57 M de TN en su momento) y con final abierto, comprometiendo seriamente la producción de maíz de la campaña que viene. En cuanto a los insumos, hubo anuncios por parte del gobierno sobre baja de aranceles para la importación, sin impacto real por ahora en los precios. El productor mantiene su tesitura de comprar estrictamente lo necesario, esperando una baja de costos de los insumos. En fertilizantes hubo una baja significativa en el precio de la Urea y no tan significativa en los fertilizantes fosforados, pero ambos en baja, lo que mejora las relaciones insumo/producto de cara a la próxima campaña. Campaña que sigue cerrando negativa en el Excel.
Los distribuidores de insumos con bajas ventas, sin poder cumplir con los objetivos comerciales que les piden las empresas madres, producto de esta expectativa de bajas y la falta de renta de la campaña que viene.
Los arrendamientos tratan de acomodarse a este escenario. Los arrendatarios pidiendo bajas y los dueños de campo resistiendo. Mientras tanto el tiempo pasa y la producción de fina del país (trigo y cebada), en las zonas donde estas producciones son importantes, comienza a replantearse. Ante este escenario existen reclamos por parte de productores y entidades pidiendo una baja de retenciones en trigo, además de numerosos escritos sobre las ventajas de dicha baja. Pero el gobierno nada escucha por el momento. Los productores siguen sin cerrar el precio de sus ventas esperando, a esta altura, que el panorama se aclare, sin saber si esto va a suceder en el corto plazo.
Momento importante para la presente campaña agrícola y seguramente las variables mencionadas, condicionarán las acciones de la que viene.
NEGOCIO AGRÍCOLA
Durante el último mes se incrementaron los conflictos bélicos, pero contrariamente a lo que se pensaba, esto no tuvo un impacto significativo en los mercados hasta el momento. La posición vendida de los fondos especulativos comenzó a desarmarse (dato alcista), pero luego de las noticias del posible incremento de los conflictos bélicos, volvieron a venderse, como esperando una reacción bajista de los mercados ante esta problemática, a contrapelo de los que dicen los libros.En el mercado local, sin grandes variaciones mensuales, y ante la falta de cierre de precios por parte del productor, el mercado “físico” de la soja comienza a “penalizar” la posición mayo, divorciándose de la evolución internacional, cosa que había comenzado a copiar en los últimos treinta días. El exceso de lluvias que genera falta de piso, tendrá su partido aparte en las cotizaciones y dependerá si el mismo se profundiza. A esta altura de la cosecha y de los mercados, no hay recomendación. El productor se debate entre lo que quiero y lo que puedo. Lo que quiero evidentemente es no vender, y lo que puedo estará condicionado por el fenómeno climático y su necesidad de caja.
MALAS NOTICIAS:
Este mes se conoció la salida de dos empresas del país como son HSBC y la canadiense Nutrien. No es un buen síntoma,
SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERÍA PESCA Y AHORA BIOECONOMÍA
Si hacemos una sucesión de hechos, o ciclo de vida, de lo sucedido con la Secretaria y su evolución desde el inicio de la era Milei , podremos tener una idea clara de la pérdida de importancia relativa del sector en la generación de sus políticas. No es una valoración sobre la capacidad profesional e idoneidad de los involucrados, sino que mostramos la secuencia de hechos que marcan las idas y vueltas desde diciembre hasta hoy.
– En diciembre, Fernando Vilella es oficialmente designado como Secretario de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación. Dentro de sus colaboradores directos se mencionan a Germán Paats, Pedro Vigneau y Germán Di Bella. Apenas asumido, Germán Paats queda en el camino.
– En febrero se reestructura la Secretaría, donde se traspasa la Subsecretaría de Gestión Administrativa de Agricultura a Desarrollo Productivo, y esto traducido quiere decir que la Secretaría de Agricultura queda bajo la órbita del Ministerio de Economía y, dentro de él, bajo la Secretaria de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía.
– En Abril echaron a dos funcionarios de la cartera, Pedro Vigneau y Germán Di Bella, a lo que le siguió la renuncia de Belisario Castillo, Director nacional de Producción Animal, quienes acompañaban desde el inicio del ciclo al ingeniero Vilella.
– En abril el Ministro Caputo, y no el Secretario de Agricultura, anuncia rebajas en gravámenes para la importación de fertilizantes y agroquímicos.
– Y finalmente el 16 de abril a través del Decreto 310/2024, el Ministerio de Economía oficializó los cambios en la estructura. Juan Pazo fue designado secretario de Planeamiento y Gestión para el Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía y Fernando Villela nombrado como Secretario de Bioeconomía.
Veremos cuál será el próximo paso.
NEGOCIO GANADERO
¿Momento bisagra en el negocio ganadero? Quien sabe. La cantidad de cabezas faenadas ha disminuido en estos meses. Pero la proporción de hembras en esa faena ha aumentado (cerca del 47% sobre el total) mostrando señales de un inicio de liquidación de rodeo. La demanda interna también ha bajado, reflejando un consumo por habitante muy bajo en términos históricos de unos 42 kilos en marzo y de unos 50 kilos por habitante en promedio de los últimos doce meses. Y con la exportación, que ha mantenido volumen pero ha perdido rentabilidad, un poco por atraso del tipo de cambio y otro poco por caída de precios en mercado externos. China, que se lleva casi un 80% del volumen de carne producida en Argentina, ha moderado su demanda y su capacidad de pago. Israel, por motivos obvios, ha bajado sus compras. Y la Unión Europea, con cuota Hilton en 14000 dólares por tonelada, es de los pocos mercados que sostiene precio. O sea que, ante una caída de la faena, y por lo tanto de la oferta, los precios no reaccionaron como era de esperar porque la demanda está fría. Por suerte ya no existen ni los cupos para exportar ni los precios máximos en el mercado interno, lo que evita distorsiones extra. Tantas señales indican que veremos cambios en alguna variable en los próximos meses. Todo esto se da en un contexto de precios que quedaron en el freezer o se movieron por debajo de la inflación. El novillo gordo en los 1800 a 2000 $/kilo, el ternero en los 2000 a 2300 $/kilo según peso y la vaquillona preñada en $800.000. La vaca gorda entre 1600 y 1800 $/kilo y la vaca conserva cerca de los 1000 $/kilo. Estos precios son muy parecidos a los de enero. No pueden ser considerados malos en términos absolutos, pero sin duda se han deteriorado en términos reales. La relación flaco/gordo por debajo de 1,20 favorece el negocio del engorde a corral, sumado a un maíz con precio bastante quedado que permite con un kilo de carne comprar unos 13 kilos de maíz. Por supuesto que la menor producción esperada de maíz por la sequía y el efecto chicharrita amenaza esta relación a futuro. Los criadores, como el otoño se presenta relativamente amigable en producción de pasto, van vendiendo de a poco la producción y con más kilos. Los resultados de preñez que hemos visto son bastante buenos hasta ahora, asegurando una recomposición en la cantidad de terneros a lograr en 2025. Esta es una actividad que muestra un corto plazo rentable y un largo plazo con algunas amenazas de atraso de precios tanto en consumo interno como en exportación. La ganadería, como siempre, debe analizarse como película y no como foto.
NEGOCIO LECHERO
En marzo el precio de la leche Siglea fue de 331,68 $/litro (4661,86 $/kilo de sólido), lo que representa un aumento del 13,7% respecto al mes anterior y casi un 307% respecto a un año atrás. Medido en dólares oficiales, el precio es de 0,39 $/litro, un valor atractivo en la medida que no haya brechas, diferenciales con el dólar utilizado para los insumos, o atraso cambiario. Para abril se espera un precio de 350 $/litro o similar. De febrero a marzo la producción de leche en el país aumentó casi un 3%, pero si se compara el primer trimestre 2024 versus el mismo período del 2023, la caída en litros fue cercana al 14%. Como decíamos en nuestros Apuntes de marzo, es esperable que esto no se sostenga durante el año y exista una recuperación, asociado a una mejora en la rentabilidad del negocio. Para que se sostenga la perspectiva de mejora es clave que tanto el mercado interno como el externo aumenten su demanda. El consumidor argentino ha tenido un aumento de los productos en góndola en los últimos doce meses de cerca de un 340%, con salarios que han subido mucho menos por ahora. Esto se refleja en un menor consumo por un lado y en un cambio en la composición del tipo de lácteos que adquiere, priorizando la leche fluida. En la medida que la inflación se desplome con fuerza en los próximos meses, generando una mejora del salario real, debería verse una tendencia diferente. Mientras que el mercado externo ofrece un precio de referencia de la leche en polvo entera (LPE) de entre 3200 y 3300 dólares por tonelada, todavía competitivo pero con tendencia bajista. En lo que va del año el volumen exportado presenta un aumento en el orden del 20% respecto a 2023. Representando ese destino cerca de un 35% del total producido (en parte por más volumen y en parte por menor producción total). Brasil sigue siendo el principal destino, seguido por Argelia. El incipiente atraso del tipo de cambio puede encarecer a nuestro país como proveedor del producto a terceros países, al igual que sucede con todos los sectores que exportan, generando menor competitividad.
A nivel de los tambos, un otoño más amable y con precipitaciones bastante generalizadas han permitido recuperar la base pastoril. La relación de precios superior a 2 a 1 entre el litro de leche y un kilo de maíz es una ventaja para los costos de alimentación. Pero aparece la “amenaza” del impacto de la chicharrita sobre el cultivo de maíz que indica que el valor del grano puede subir, al menos coyunturalmente. Dentro de este panorama, se sigue produciendo el hecho de que algunos tambos se cierran y otros han achicado rodeos, dando lugar a más agricultura. Habitualmente las vacas de esos tambos son absorbidos por los tambos que quedan, llevando de a poco a mayor concentración pero sin perder la condición de que la oferta de leche de los tambos sigue atomizada (al menos hay 9000 tambos). La industria está mucho más concentrada, con 5 a 10 jugadores que concentran la mayor demanda. En este marco, lo sucedido con Lácteos Vidal en su conflicto con el gremio Atilra es una pésima señal, donde la justicia parece haber tomado la decisión de perjudicar a la empresa y favorecer los intereses gremiales. Estas decisiones van en contra de la tan remanida frase de “industrializar el agro” y agregar valor. Por ahora, palabras vacías de contenido en algunas instancias del poder.
Rosario, Santa Fe; lunes 22 de abril (PR/24) — Nueva semana de lluvias y chicharrita que traen dolores de cabeza. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, pone el foco en las preocupaciones de los productores y del gobierno, especialmente en soja y maíz: la lluvia impide avanzar a buen ritmo con la trilla de ambos cultivos, los buques están a la espera y las fábricas, que necesitan mercadería, llevan a precios más altos.
En soja, la cosecha avanzó sólo 2 puntos en la semana cerrada el 16 de abril, retrasada por las lluvias. “Estamos 22 puntos retrasados respecto de lo normal. Recién sobre el final de la semana pasada volvió el clima seco, y a juzgar por el pico de más de 2.600 camiones de soja a la descarga el viernes, se priorizó la cosecha de la oleaginosa”, detalla Romano.
Para semana continúan las lluvias, lo que podría traducirse en nuevas demoras. “El temor de los productores es que los reiterados cortes por lluvias, con exceso de humedad y calor, generen daños por brotado y apertura de vainas que reduzcan los rendimientos”, considera el especialista.
Y las demoras en la trilla se traducen también en menores ventas. Los datos oficiales llegan al día 10 de abril, cuando las lluvias recién aparecían. “Si bien en las semanas secas la venta es similar a otros años, el inicio con pocas ventas más los parajes mencionados hacen que sólo tengamos 6% a precio contra 15% histórico”, puntualiza Romano y agrega: “Está situación genera precios débiles en el mercado externo, pero mejores primas de exportación por la reticencia de ventas del productor, y encima precios mayores a los que los industriales estarían dispuestos a pagar ante las lluvias que dejan sin mercadería a la molienda”.
Por otro lado, el spiroplasma, transmitido por la chicharrita, parece estar ya descontada en precios. En Argentina, la cosecha de maíz llegó al 17%, lo que genera un atraso de 5 puntos respecto al promedio histórico.
Y si bien las precipitaciones favorecen el llenado del maíz tardío en nuestro país, los daños por chicharrita, que son difíciles de cuantificar, juegan en sentido inverso. Por ahora se mantiene la estimación de producción de 49,5 mill.tt. cuando se partió de 57 mill.tt.
“Los daños por chicharrita comenzaron a ser vistos por todo el mundo, al punto que hasta el gobierno citó a la mesa de enlace para analizar el tema. Estaría ya muy descontado en precios”, manifiesta Romano.
“No son pocos los que hablan de implantar menor cantidad de maíz el año que viene para esquivar este problema. La superficie pasaría en su mayor parte a soja, y algo menos a sorgo, girasol y algodón. Pero esto podría duplicar tranquilamente la producción de sorgo. La duda es si habrá suficiente semilla y si comercialmente el mercado podrá absorber la producción excedente”, estima el especialista.
Romano, a la vez, detalla que en los últimos días volvió el clima seco a la Argentina y, si bien se pudieron retomar las labores, viendo el arribo de camiones se le habría dado prioridad a la soja con 2.600 vs menos de 1.000 con maíz. “El maíz persiste más en la planta, y además demora más en perder el exceso de humedad. Con un gasto de secada muy alto se demoran las labores de maíz temprano. El problema es que se anuncian más lluvias para esta semana”, explica.
En lo comercial, los datos de compras se actualizaron a la semana terminada el 10 de abril. Los volúmenes fueron buenos, pero como iniciamos con cierto retraso, por total estamos en 15% de ventas a precio vs 38% normal a esta altura del año.
“El problema con la demora por lluvias, poca venta a precio, y que se le de prioridad a la soja, es que los buques que venían a buscar maíz están esperando carga. La cola de buques acumula más de 2,5 mill.tt. y si bien no llega a los picos, lo que preocupa es el dinamismo”, considera Romano.
Finalmente, en el marco de una devaluación del peso que continúa al 2% mensual mientras que la inflación corre por encima del 10%, la revaluación del dólar contra otras monedas y la devaluación de la moneda de Brasil (nuestro principal socio comercial) hacen que el tipo de cambio argentino se atrase cada vez más. “Recordemos que la tasa de referencia del BCRA pasó en medio de todo esto del 80% anual al 70% anual”, detalla el profesor de la Universidad Austral.
“Por todo esto, el dólar libre argentino tuvo un pequeño movimiento al alza, reflejando algo más de incertidumbre. Ello aumentó la brecha -que de todas formas sigue baja- y generó que el plus que tiene el dólar exportador se ampliara. No son pocos los productores que esperan una devaluación del peso para vender, pero dado que el tipo de cambio controlado es el instrumento básico contra la inflación (la famosa ancla monetaria) parece difícil que esto ocurra”, concluye.
Sobre la Universidad Austral: Con sede en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar y Rosario, es una institución de educación superior creada por la Asociación Civil de Estudios Superiores -ACES-, entidad civil sin fines de lucro, con personería jurídica e inscripta en el Registro Nacional de Entidades de Bien Público.
El 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra. “El mundo que nos rodea no es un objeto de aprovechamiento, de uso desenfrenado, de ambición ilimitada”, nos enseña el Papa Francisco
Buenos Aires, lunes 22 de abril (PR/24) .- El 22 de abril se celebra el Día Mundial de la Tierra
En varias culturas y desde tiempos antiguos se ha visto a la Tierra con características maternales. Tanto en el origen de la vida (vayamos al relato del Génesis 2,7: Dios modeló al primer hombre de barro y le dio vida) como en el abrazo final al momento de la muerte (recuerda que eres polvo, y al polvo volverás, Gn 3,19). Relatos espirituales, poemas, cantos, cuadros, esculturas… Con profundidad y belleza nos sacuden del letargo y borrachera en que nos sumerge el materialismo consumista. Vivimos como anestesiados ante el dolor de la madre. San Pablo nos decía que “la creación entera gime y sufre dolores de parto”, y quién si no una madre es la que los soporta.
Tomar acciones conjuntas por la Tierra y asegurar un futuro sostenible
Algunos temen hablar de la “madre tierra” pensando que corren el riesgo de asumir una religiosidad ajena al cristianismo. Sin embargo, tenemos varios ejemplos en la Biblia y la tradición de la Iglesia de un uso adecuado de esta analogía. El Papa Francisco nos recuerda que «la cosmovisión judeocristiana defiende el valor peculiar y central del ser humano en medio del concierto maravilloso de todos los seres». «Todos los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal, una sublime comunión que nos mueve a un respeto sagrado, cariñoso y humilde» (Laudate Deum 67).
Esta dimensión femenina nos la muestra pródiga y generosa en la entrega de sus frutos, a la vez que avasallada cuando no se la respeta y se abusa de ella.
Francisco propicia magistrados para salvar la Tierra
Como toda madre se alegra de ser casa acogedora de la gran familia humana. Y también sufre por el maltrato de sus hijos. Por eso, en el Día Mundial de la Tierra (22 de abril) miremos a nuestra madre querida, la tierra, que nos necesita de modo urgente.
Sus ríos son venas por las que circula el agua que da vida a cada rincón del Planeta. Sus bosques, pulmones por los cuales ella y sus hijos respiran. Sus montañas y abismos expresan el poder y magnificencia de su creador. El hermano Sol y la hermana Luna se conjugan en armonía para dar luz, calor, distinguir un rostro de otro. La luz da vida y rompe el anonimato al cual nos condenan las tinieblas.
La rica y abundante biodiversidad asegura posibilidades de alimentos, medicinas, colores, aromas, texturas. No solamente utilidad, sino también belleza que expresa el cuidado de Dios por cada una de sus creaturas.
San Francisco de Asís nos ha enriquecido con su espiritualidad, haciéndonos gozar de su hermosura. Él nos invita a mirar desde una perspectiva de familiaridad nuestros vínculos con todo lo creado.
Sin embargo, como hijos desagradecidos atentamos contra su belleza y vitalidad. La vamos demoliendo paulatinamente. El avance de la desertificación de los suelos a un ritmo sostenido. La tala de bosque nativo extendiendo la frontera agraria expulsa y mata varias especies animales y vegetales. La contaminación de ríos, arroyos, lagos vertiendo en ellos productos químicos, basura, desechos cloacales provoca que muchas comunidades no puedan beber ni abrevar a sus animales, limitando también la alimentación por medio de la pesca. Océanos expoliados y sobreexplotados al límite de la extinción de algunas especies. ¿No hay una que estemos haciendo bien?
El Papa reitera que «el mundo que nos rodea no es un objeto de aprovechamiento, de uso desenfrenado, de ambición ilimitada» (Laudate Deum 25). Debemos cuidarnos. «La lógica del máximo beneficio con el menor costo, disfrazada de racionalidad, de progreso y de promesas ilusorias, vuelve imposible cualquier sincera preocupación por la casa común y cualquier inquietud por promover a los descartados de la sociedad… extasiados frente a las promesas de tantos falsos profetas, a veces los mismos pobres caen en el engaño de un mundo que no se construye para ellos» (Laudate Deum 31).
Ante semejante abuso consumista, no somos conscientes de que en el mundo el 40% de los alimentos que obtenemos de la tierra se desperdician. Sí, se despilfarran, y también en la Argentina. Con lo cual mientras unos mueren de hambre y desnutrición, una parte de la humanidad usa y tira irresponsablemente, negando toda solidaridad con los pobres. Tan humanos unos y otros, y con los mismos derechos.
Las próximas generaciones tienen derecho a disfrutar de una madre tierra vital y joven. En cambio se la estamos avejentando provocándole arrugas y achaques. Hemos recibido un hogar hermoso y, como si fuéramos inquilinos despiadados, la vamos a entregar en condiciones deplorables. Las próximas generaciones nos reclamarán —y ojalá lo hagan cuanto antes— no haberles tenido en cuenta. Paremos de una buena vez. Ya es tarde. Varias especies ya han sido eliminadas. Otras están arrinconadas y en serio riesgo de extinción.
Ella, la madre tierra, nos ha cuidado desde pequeños. Abracemos agradecidos su bondad y empeño por la vida.
Es urgente escuchar y observar los hechos. Aumenta la temperatura global. Esto trae como consecuencia la retracción del volumen de los glaciares y el derretimiento de los hielos —que suponíamos eternos— en los Polos. Se eleva consecuentemente el nivel de océanos y mares.
No se trata de afirmaciones ideológicas o fantasías. Tampoco de discursos tremendistas que buscan generar angustias en la sociedad. Son hechos concretos. La comodidad, que se alimenta de la indiferencia y la ignorancia, alienta la actitud de cerrarse ante lo evidente. «Por más que se pretendan negar, esconder, disimular o relativizar, los signos del cambio climático están ahí, cada vez más patentes» (Laudate Deum 5).
Los credos y diversas tradiciones religiosas tenemos postulados de fe distintos. Sin embargo, acordamos en ponderar la gravedad de la situación. También nos unimos a un amplio abanico de organizaciones de la sociedad civil en la búsqueda del cuidado de la casa común. Las cosmovisiones de los Pueblos Indígenas pueden aportarnos luces en la búsqueda del buen vivir y en el vínculo con la madre y hermana tierra ante tanta depredación. En una declaración de la Pastoral Aborigen junto a otras Organizaciones expresan que “el territorio y los pueblos son uno y su defensa, conservación y sustentabilidad no pueden subordinarse a un orden económico que no tenga como centro al ser humano como sujeto de derechos”.
No somos voces aisladas. Estamos cerca y en medio de los pobres y sencillos y junto a ellos alzamos el grito de justicia. La situación es grave y demasiado importante como para que sólo sea tratada por unos pocos.