Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y Publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut
Buenos Aires, lunes 16 febrero (PR/26) — Con mucha atención seguí el trámite parlamentario en el Senado de la tan vapuleada “reforma laboral” enviada por el gobierno. No por curiosidad académica. Tampoco por fetichismo institucional.
Sino porque allí, en esas madrugadas parlamentarias que casi nadie mira, se redefine silenciosamente el equilibrio entre capital y trabajo en la Argentina.
Mi hipótesis es sencilla pero incómoda: contrastar, con evidencia documental y trazabilidad parlamentaria, qué decía el texto ingresado por el Poder Ejecutivo y qué terminó votándose; cómo fue el procedimiento; qué actores aparecen como ganadores y cuáles como perdedores si uno analiza los incentivos reales que emergen del articulado, no de los discursos. Y la conclusión preliminar no es alentadora.
Una reforma exprés: cuando el Senado legisla sin leer
Lo que ocurrió esta semana en el Senado no fue un debate. Fue una puesta en escena, casi una pantomima. La reforma laboral discutida no fue objeto de deliberación seria, ni de escucha genuina y menos de estudio riguroso. Fue el resultado de un procedimiento que avergüenza a cualquier estándar mínimo de institucionalidad republicana.
El proyecto ingresó y, en cuestión de días, obtuvo dictamen favorable. Una reforma estructural, que modifica el contrato social entre capital y trabajo, atravesó el filtro del Senado a una velocidad que sólo sería comprensible si estuviéramos regulando el ancho de una vereda. Sin embargo, estamos hablando del régimen de despido, del esquema de aportes, de la estructura de negociación colectiva, del financiamiento sindical y del diseño de incentivos del mercado laboral argentino. Nadie tuvo tiempo material de leerla completa. Mucho menos de analizarla en detalle, contrastarla con legislación vigente, evaluar efectos sistémicos o proyectar impactos fiscales y previsionales.
Lo cierto es que primero se firmó dictamen, después se convocó a escuchar a cámaras empresariales, sindicatos, juristas y especialistas. El orden lógico, escuchar, analizar y dictaminar, fue invertido. La deliberación fue posterior a la decisión. Es decir, decorativa. Estos dos hechos, hasta aquí, confirman mi hipótesis de que se estaba legislando sin leer. Sin embargo, lo más relevante vino después.
Negociar no es debatir
La verdadera discusión parlamentaria no giró en torno al impacto de la reforma, ni a sus riesgos técnicos, ni a su coherencia macroeconómica. El eje real fue otro:
¿Cómo compensar a los gobernadores por la caída de coparticipación derivada de la modificación del impuesto a las ganancias?
¿Cómo preservar el financiamiento sindical?
¿Cómo sostener el negocio bancario asociado al manejo de sueldos y aportes?
En síntesis: se rediseñan las reglas del mundo del trabajo a cambio de recursos fiscales, privilegios corporativos y equilibrios políticos territoriales. No pretendo con esto realizar ninguna acusación moral sino simplemente estoy realizando una descripción institucional.
Hecho verificable: qué se aprobó y qué no sabemos aún
En la madrugada del 12/02/2026 (sesión del 11/02/2026), el Senado dio media sanción al proyecto denominado “Ley de Modernización Laboral”, con 42 votos afirmativos y 30 negativos. El despacho incorporó 28 modificaciones formales, aunque crónicas periodísticas hablaron de más de 50 cambios acumulados en el proceso. Y aunque parezca mentira, todavía no es fácilmente accesible el texto definitivo post-media sanción. Al menos para poder hacer una auditoría artículo por artículo. Dicho de otro modo, la negociación queda en el terreno del rumor y no del documento.
El mapa de concesiones: dónde se cedió y para quién
El oficialismo presentó el texto final como resultado de acuerdos transversales. Traducido al lenguaje real y común, realizó concesiones selectivas para alcanzar la mayoría.
1. Gobernadores y provincias
El primer eje de negociación fue territorial. Sin los votos provinciales no había número. Y los votos provinciales no son gratuitos. De este modo, el oficialismo ajustó puntos sensibles para garantizar acompañamiento. La lógica utilizada es por todos conocida: estabilidad política a cambio de compensaciones fiscales explícitas o implícitas.
2. Estructuras sindicales y “cajas”
El segundo eje fue corporativo. Se mantuvo el esquema de financiamiento de obras sociales y aportes sindicales, con un tope negociado del 2%. Es decir, no se desmontó la arquitectura financiera de las estructuras sindicales.
Lo expuesto nos desnuda una paradoja interesante. Se flexibilizan tutelas del trabajador individual, pero se preservan mecanismos de financiamiento de actores con poder de presión institucional. Para que se entienda, el gobierno prefirió que el trabajador atomizado pierda capacidad de protección efectiva a cambio de mantener los recursos de la estructura organizada sindical.
3. El sistema bancario se salió con la suya.
La última concesión, lo fue con los Bancos. El gobierno cedió también ante el poder financiero, impidiendo la competencia del negocio en el manejo de los sueldos de los trabajadores dependientes a lo que se denomina “billeteras virtuales”. Las razones de la negociación lamentablemente no encuentran ninguna otra lógica que no sean los privilegios de la casta financiera.
Matriz de ganadores y perdedores
Si dejamos de lado el relato y observamos incentivos económicos y jurídicos, el cuadro es más que nítido.
Ganadores probables
Empresas con alta rotación o intensivas en mano de obra, que se ven beneficiadas con reducciones de costos de despido o mecanismos alternativos de indemnización que licúan contingencias.
Grandes empleadores con departamentos legales robustos, que ante la individualización y descentralización de la negociación colectiva favorecen a quien tiene mayor poder contractual.
Gobernadores y partidos provinciales, donde la negociación legislativa fortalece su rol de árbitros federales.
Estructuras sindicales y cámaras empresarias, que lograron la preservación de financiamiento y capacidad de interlocución.
Perdedores probables
El trabajador individual, especialmente no sindicalizado, que padecerá una mayor flexibilidad de salida y acuerdos individualizados que reducen protección real.
El sistema previsional (según diseño final de aportes), que recibe un desvío de flujos hacia fondos alternativos que seguramente afectarán el financiamiento estructural.
La transparencia legislativa, donde la velocidad y opacidad de todo el proceso de negociación deterioran aún más la calidad institucional.
El FMI, la flexibilidad y el mito de la condicionalidad
En este contexto de ganadores y perdedores, no puedo dejar de mencionar al FMI, donde todos sabemos a través de sus propios informes, que sugieren que la Argentina debe promover reformas pro-mercado y en particular la importancia de mayor flexibilidad laboral y reducción de litigiosidad.
Ahora bien, ¿Es esta reforma una imposición formal del FMI?
No hay evidencia pública concluyente que permita afirmarlo como condicionalidad explícita. Sin embargo, todos sabemos que la reforma es consistente con la orientación estructural recomendada por el organismo. Dicho de otro modo, si bien no debemos confundir el alineamiento ideológico con imposición contractual negar la convergencia conceptual sería ingenuo.
Lo que viene en Diputados
La reforma pasa ahora a la Cámara de Diputados y si el Senado funcionó como cámara de negociación política, es probable que Diputados replique el esquema con dictámenes acelerados, modificaciones quirúrgicas para cerrar mayorías y un debate discursivo intenso acompañado de transacciones selectivas. Es decir, nada nuevo bajo el sol legislativo argentino.
Intentando aproximarme a una conclusión simplemente diría que lo sucedido en el Senada fue la más sublime demostración de cinismo. Lo votado esta semana en la Cámara alta no fue sólo una reforma laboral, sino que fue la institucionalización del toma y daca como método legislativo. A ello se le agregó una nueva regla: se creó la regla del consenso sin lectura y la negociación sin transparencia.
Hasta acá la enseñanza es desbastadora. Para modificar el mundo del trabajo argentino ya no se necesita análisis técnico exhaustivo, ni estadísticas comparadas, ni estudios de impacto regulatorio. Alcanzan 72 horas, un dictamen exprés y algunos acuerdos de despacho cerrado.Y lo que más me inquieta y sorprende, no es la velocidad sino su naturalización.
En fin, todos declaran haber ganado algo. Los senadores porque “mejoraron” el texto. Los sindicatos porque “preservaron” aportes. Los empresarios porque “redujeron” costos. Los gobernadores porque “negociaron” recursos. El oficialismo porque “avanzó” frente a la oposición. Sin embargo, el trabajador argentino, el único y exclusivo sujeto teórico de la reforma, ni siquiera tuvo tiempo de leer lo que perdió.
La pregunta ya no es si esta reforma es buena o mala. La pregunta es otra: ¿Estamos dispuestos a aceptar que las reglas del trabajo se redefinan como si fueran cláusulas accesorias en un contrato político de madrugada?
Porque cuando la República se acostumbra a legislar sin leer, el problema ya no es laboral. Es democrático. Por eso, quizás el verdadero ganador no sea ningún senador, ni ningún sindicato, ni ningún empresario. El verdadero ganador es el cinismo y los verdaderos perdedores somos nosotros.
Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aún cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.
Por Javier Calvo
Foto: El presidente Javier Milei participó de la Derecha Fest en Mar del Plata | Presidencia
Buenos Aires, domingo 1 febrero (PR/26) — Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aun cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.
Es cierto que el mileísmo escenifica estos viajes presidenciales inhabituales por la geografía de nuestro país como parte de un “tour de la gratitud”, en referencia al apoyo recibido en las legislativas de octubre.
Esa idea resulta en la excusa perfecta para sostener la clásica estrategia de la campaña permanente, según la cual los gobiernos mantienen durante la gestión tácticas electoralistas para nutrir su capital político. Máxime si se exponen ante la opinión pública con medidas polémicas. En el fondo, hay que decirlo, Milei y su asesor en la materia, el cabizbajo Santiago Caputo, no inventaron demasiado al respecto.
Acaso lo más curioso, tampoco novedoso, sea que estos primeros pasos de proselitismo inocultable se desarrollen en territorios amigables, por llamarlos de alguna manera. Antes Córdoba, ahora Mar del Plata y próximamente Mendoza, son destinos nacionales donde LLA arrasó en los comicios de hace tres meses.
Más allá de que esa decisión intenta evitar en esta etapa conflictos callejeros con el amplio sector social crítico del Presidente (las pocas encuestas serias que hay divide por mitades la imagen de Milei), lo llamativo es que el oficialismo avanza sobre jurisdicciones gobernadas por aliados.
En Mar del Plata, como en el resto de Buenos Aires y otras provincias, consiguió que el PRO gobernante se sometiera a LLA. Lucen desagradecidos con Guillermo Montenegro, el intendente con licencia por asumir como senador bonaerense, a quien funcionarios nacionales sindican como “desesperado” por llegar al Gabinete libertario.
La cooptación del PRO es un ensayo de clínica política interesante. Sobre todo por la tensión en la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri buscará ser reelecto y la hermanísima presidencial tiene definido plantarle batalla.
En esa partida de ajedrez también se exhibirá la elasticidad de la aparente “pureza” violeta, que tanto promociona la gente de Karina Milei. ¿Eso inhabilitaría a Patricia Bullrich para que enfrente a Macri en CABA? ¿O a Diego Santilli en la carrera hacia la gobernación bonaerense? Ya está presente ese debate en el oficialismo.
La UCR gobierna Mendoza, el próximo destino de Milei, desde hace mucho tiempo. Pero Alfredo Cornejo debió calzarse la peluca para mantenerse como interlocutor privilegiado de la Casa Rosada. Eso de poco sirvió para que, contra su voluntad, el ex ministro Luis Petri haya encabezado la boleta conjunta -violeta- y se encarame para sucederlo.
Otros radicales con peluca también se sienten mal pagos, como los cordobeses. Tanto cuando hace unas semanas giró por Córdoba capital o recientemente por el Festival de Jesús María, Milei los ignoró.
Idéntica actitud tuvo con Martín Llaryora, el mandatario del peronismo cordobesista. Otro de los que le brinda respaldo en el Congreso y hasta lo asistió con los dólares que la provincia consiguió con la emisión de deuda en el exterior.
En esta suerte de Plan Caníbal, en el que Milei se alimenta de los que más lo ayudan, habrá que ver cómo el Gobierno administra los platos del menú. No sea cosa que algunos ingredientes lo indigesten a la hora de las leyes que quiere aprobar en el Congreso. Acá, nunca se sabe.
“Hace más de 10 años que viajo al sur y está igual. Es una falta de respeto al ciudadano”, comenta el usuario @juanchi.femenia, que expuso el estado de la Ruta 151 en La Pampa.
Los pozos hacen intransitable el tramo y no permiten circular con rapidez. Ciudadanos tildan de “vergonzoso” al camino, clave para el turismo y la producción.
Buenos Aires, 13 enero (PR/26) . –La Ruta Nacional 151, en el tramo que une las localidades pampeanas de Algarrobo del Águila y 25 de Mayo, volvió a quedar en el centro de la polémica por su grave estado de deterioro, la falta de obras y el abandono del mantenimiento vial.
A través de un video publicado en Instagram, el usuario Juan Cruz Femenia (@juanchi.femenia) denunció las condiciones extremas de transitabilidad y alertó sobre el riesgo permanente para quienes circulan por uno de los corredores más importante del país.
“Son 70 kilómetros de pozos que no se puede ni andar”, relata mientras muestra el asfalto destruido. En las imágenes se observa una sucesión interminable de baches profundos que obligan a circular a 5 o 10 kilómetros por hora, generando maniobras bruscas, frenadas constantes y un escenario de alto riesgo para la seguridad vial. “Hacia donde se mire hay pozos. Los baches son mortales”, advierte el usuario, reflejando una situación que se repite desde hace años.__IP__
Provincia impulsa inversión millonaria para reparar una ruta clave para la producción
El influencer de viajes también apuntó contra la ausencia sostenida del mantenimiento en una ruta estratégica del sur argentino. “Hace más de 10 años que viajo al sur y está igual. Es una falta de respeto al ciudadano”, expresó con indignación. Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la Ruta Nacional 151 es clave para la conectividad entre provincias, el traslado de combustibles, la producción regional y el turismo patagónico, pero su colapso impacta directamente en la economía y en la seguridad de miles de personas.
“Son 70 kilómetros de pozos que no se puede ni andar”, expresa enojado el influencer de viajes. Video: Agencia NA (Redes @juanchi.femenia).
“Es una vergüenza, una tomada de pelo a todos los argentinos”, insiste y cuestiona cómo se justifica semejante deterioro: “Hay que ser muy caradura para defender semejante irresponsabilidad”. Mientras tanto, la falta de obras y mantenimiento sigue generando daños en vehículos, demoras logísticas y riesgo de accidentes graves en un corredor nacional que evidencia el abandono de la infraestructura vial y la urgencia de una respuesta concreta para evitar consecuencias mayores.
La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz tuvo una audiencia privada con el Sumo Pontífice.
Por Victoria Cardiel
Ciudad del Vaticano, martes 13 enero (PR/26) — El Papa León XIV se reunió este lunes 12 en el Vaticano con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, en una audiencia que no figuraba inicialmente en el programa oficial del día.
El encuentro fue añadido a la agenda del Pontífice en el boletín informativo de la Santa Sede de las 12:00 horas. Por el momento, el Vaticano no ha difundido detalles sobre el contenido de la conversación, como es habitual en este tipo de audiencias de carácter reservado.
El Papa y María Corina Machado en una audiencia privada en el Vaticano este lunes | Crédito: Vatican Media
Por su parte, el equipo de la líder venezolana aseguró en redes sociales que Machado, planteó al Pontífice la urgente necesidad de interceder por la liberación de los presos políticos y apoyar un proceso de transición democrática en Venezuela.
“Hoy tuve la bendición y el honor de poder compartir con su Santidad y expresarle nuestro agradecimiento por su seguimiento sobre lo que sucede en nuestro país. Le transmití también la fuerza del pueblo venezolano que se mantiene firme y en oración por la libertad de Venezuela, y le pedí interceder por todos los venezolanos que permanecen secuestrados y desaparecidos”, comentó Machado en la cuenta en X de Comando Con Venezuela, una plataforma política informal que apoya la figura política de Machado.
De esta manera, la líder política en el exilio, pidió al Pontífice que su labor espiritual y diplomática incluya un llamado explícito para garantizar la liberación de los más de 800 presos políticos que, según organizaciones de derechos humanos, aún permanecen detenidos en el país.
Hasta el momento, sólo se ha confirmado la excarcelación de 17 personas, según cifras del Foro Penal, lo que no sobrepasa el 2% del total de prisioneros.
Machado también se refirió las elecciones presidenciales de 2024, en las cuales la oposición sostiene que Edmundo González Urrutia obtuvo una victoria masiva cercana al 70% de los votos frente a Nicolás Maduro.
Posterior a este encuentro, la líder venezolana también pudo conversar con el secretario de Estado de la Santa Sede, el Cardenal Pietro Parolin, que fue nuncio en Venezuela de 2009 a 2013.
Machado, una de las principales figuras de la oposición venezolana, ha sido una voz destacada en la denuncia de la crisis institucional, económica y humanitaria que atraviesa el país.
Sin embargo, tras la captura de Nicolás Maduro en la madrugada del sábado 3 de enero por parte de Estados Unidos, el presidente Donald Trump calibró sus opciones y por el momento ha dejado a María Corina Machado fuera del futuro político del país.
Está previsto que esta semana la política venezolana que recibió el Nobel de la Paz en diciembre, mantenga una reunión personal con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según ha confirmado la Casa Blanca.
El expresidente de Venezuela está encarcelado en una prisión de Nueva York tras haber comparecido ante un juez federal, acusado de diversos cargos vinculados al narcotráfico y el terrorismo. Asimismo, Delcy Rodríguez ha asumido la presidencia interina del país.
Tras el operativo militar estadounidense que terminó con el arresto de Maduro, el Papa se ha pronunciado en dos ocasiones sobre la situación de Venezuela.
Al día siguiente, durante el ángelus, León XIV reclamó que se respetase plenamente la “soberanía” nacional del país.
“Con el corazón lleno de preocupación sigo la evolución de la situación en Venezuela”, afirmó el Pontífice, subrayando que “el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”.
El Pontífice insistió en la necesidad de “superar la violencia” y llamó a “emprender caminos de justicia y de paz, garantizando la soberanía del país”.
El Santo Padre señaló la importancia de “asegurar el Estado de derecho inscrito en la Constitución” y de “respetar los derechos humanos y civiles de cada uno y de todos”.
También instó a trabajar de manera conjunta para “construir un futuro sereno de colaboración, de estabilidad y de concordia” y enfatizó que este esfuerzo debe realizarse “con especial atención a los más pobres, que sufren a causa de la difícil situación económica”.
En el tradicional discurso que dirigió al cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede el pasado viernes 9 de enero, el Santo Padre reiteró su llamado a que se respete “la voluntad del pueblo venezolano” y se trabaje “por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”.
Así, pidió que “se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, teniendo presente el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas”.
Para ello, el Papa alentó a inspirarse “en el ejemplo de dos de sus hijos, a quienes tuve la alegría de canonizar el pasado mes de octubre, José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles”, los dos primeros santos de Venezuela.
“De este modo, se podrá construir una sociedad fundada en la justicia, la verdad, la libertad y la fraternidad, y así salir de la grave crisis que aflige al país desde hace muchos años”, añadió.
El Papa denunció además que parte de la crisis reside en el tráfico de drogas, un flagelo que alentó a combatir, al tiempo que se invierte más en el “desarrollo humano, educación y creación de oportunidades de empleo para personas que, en muchos casos, se ven envueltas en el mundo de las drogas sin saberlo”.
León XIV mantuvo este lunes una intensa jornada de audiencias en el Palacio Apostólico. Además de Corina Machado, entre los encuentros del día figuraron la reunión con el presidente de Comunión y Liberación, Davide Prosperi, uno de los movimientos eclesiales de laicos surgidos tras el Concilio Vaticano II y con el comisario de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos, Philippe Lazzarini.
Por Diego López Marina, Edy Rodríguez Morel de la Prada
Buenos Aires, viernes 9 enero (PR/26) — Ante el nuevo escenario político en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, el analista internacional católico Emilio Blasco, director del Center for Global Affairs de la Universidad de Navarra, señaló que el país atraviesa una coyuntura “abierta, compleja y llena de incógnitas”, en la que coexisten factores de esperanza y elementos preocupantes.
En una entrevista concedida esta semana a EWTN Noticias, Blasco explicó que el primer factor positivo es precisamente la ausencia de Maduro, luego de que el sábado 3 de enero Estados Unidos lanzara una operación militar en Venezuela que incluyó bombardeos contra instalaciones militares estratégicas y que culminó con la captura del mandatario y de su esposa, Cilia Flores.
Bajo el mandato de Maduro, quien asumió la presidencia de Venezuela en abril de 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, Venezuela vivió una crisis económica profunda, hiperinflación y una fuerte migración de millones de venezolanos fuera del país.
“Maduro era el tapón que impedía cualquier evolución de la situación. Había estado negociando la Administración de Donald Trump, pero no había accedido a un cambio. Entonces, por tanto, se ha abierto, se ha sacado ese tapón y eso permite que la situación evolucione”, afirmó.
Otro elemento que el experto consideró relevante es el protagonismo de los hermanos Rodríguez en esta etapa de transición. Delcy Rodríguez es la ahora presidenta encargada de Venezuela, mientras que Jorge Rodríguez, ha sido reelegido como presidente de la Asamblea Nacional.
“Quien se erige en piloto de esta transición son los hermanos Rodríguez. No son gente moderada, por supuesto. No tienen ningún expediente democrático, pero sí tienen una gran habilidad. Y lo que les mueve es el poder”, subrayó.
Blasco destacó que el hecho de que Delcy Rodríguez encabece el proceso tiene implicaciones internas dentro del chavismo.
“El hecho de que sea Delcy Rodríguez quiere decir que no es Diosdado Cabello, quien es la persona fuerte hoy en Venezuela”, dijo, añadiendo que la reelección de Jorge Rodríguez como presidente de la Asamblea Nacional confirma que “va a seguir pilotando el aspecto político junto con su hermana”.
Según el analista, esta situación puede derivar en un conflicto interno de poder. “Aquí lo que va a haber es un pulso con Diosdado Cabello, que es parte de una posición peor, y lo que puede aportar ese pulso es que los hermanos Rodríguez se consoliden más”, explicó. En el corto plazo, añadió, esto podría permitir “ir corrigiendo algunos elementos, como es el tema de los colectivos, [y] una mayor puesta al servicio institucional de las Fuerzas Armadas”.
Sin embargo, Blasco advirtió que el proceso está lejos de ser claro o lineal. “Es un proceso con muchas incógnitas, que cada cual mira para sus propios intereses, tanto la Administración Trump como los propios Rodríguez, como el propio Cabello, y no tenemos cierto cómo acabar a todo esto”, señaló.
Entre los factores más preocupantes, el académico mencionó el rol de Estados Unidos y su capacidad real para forzar una transición democrática auténtica. “La duda [está] sobre el poder que pueda tener Estados Unidos para reorientar o para obligar al nuevo gobierno de Venezuela a dar pasos hacia una transición, con unas elecciones que sean realmente transparentes y con disposición a dejar el poder si es que las pierden”, indicó.
Blasco remarcó que, sin presencia militar estadounidense en el país, la presión externa es limitada. “No teniendo presencia de tropas en Venezuela por parte de Estados Unidos, ahí no está muy claro cómo puede Estados Unidos obligar”, afirmó.
Además, alertó sobre el peso de los intereses energéticos: “Existe riesgo de que Trump se conforme con disponer del petróleo, de que las empresas de Estados Unidos gestionen la producción y comercialización del petróleo y con eso ya le baste y realmente no haya pasos de verdad hacia libertad en el país”.
Consultado sobre el papel de la líder opositora María Corina Machado, Blasco consideró que su regreso al país es clave. “Ella creo que está diciendo que piensa volver de modo inmediato, me parece que es lo que tiene que hacer”, sostuvo, aunque matizó que debe actuar con cautela. “Tiene que andar inicialmente con cuidado en el sentido de no mover demasiado la calle para no dificultar la tarea que pueda emprender Delcy Rodríguez”.
No obstante, subrayó que Machado cumple una función esencial para la población. “Ella tiene que estar allí, ella tiene que estar alimentando la esperanza de la gente que se da cuenta de que hay un riesgo de que todo sigue igual como hasta ahora: se ha ido Maduro pero el régimen sigue”, afirmó.
Blasco también apuntó que, a medio y largo plazo, Machado podría beneficiarse de no haber sido percibida como una figura impuesta desde Washington. “Si Estados Unidos aprovecha el petróleo puede aparecer al final ya no como un liberador sino como alguien que ha impuesto a Délsido Rodríguez”, dijo, añadiendo que en ese escenario ella “puede jugar la carta de que no ha sido la persona impuesta por Estados Unidos”.
Finalmente, el experto insistió en que el gran desafío sigue siendo la cohesión opositora. “El problema es la unidad de la oposición, que siempre ha sido difícil. Pero la única manera de salir realmente de un chavismo es con la unidad, y María Corina tiene ese espacio y lo debe seguir luchando”, concluyó.
La negociación con los gobernadores fue un test match para los nuevos protagonistas de la gestión.
Por Nelson Castro
Buenos Aires, lunes 29 diciembre (PR/25) — Fue un viernes muy, pero muy intenso. En realidad, fue una Navidad intensa. No hubo mucha paz en los espíritus ni del Gobierno ni de la oposición. Sesionar un 26 de diciembre es algo extraordinario para los legisladores.
Esta vez les tocó a los senadores.
Seguramente la mayoría de ellos no conoce cómo eran las cosas cuando la Argentina daba sus primeros pasos como república luego de la sanción de la Constitución Nacional.
En aquellos años de turbulencia y épica el período ordinario de sesiones del Congreso se extendía desde el 1° de mayo hasta el 30 de septiembre.
Esta sesión significó un test match para Patricia Bullrich.
En lo formal, era su debut como jefa del bloque del oficialismo. Pero en los hechos, su rol en el cuerpo va mucho más allá de eso. Ella ha pasado a ser la articuladora entre la Cámara Alta y el Poder Ejecutivo.
Esto es consecuencia directa del aislamiento total en el que navega la gestión de Victoria Villarruel. Emana hacia ella un profundo sentimiento de desprecio por parte de los hermanos Milei.
Aquella frase referida al Presidente que pronunció durante el reportaje con Jonatan Viale le valió el destierro de las arenas del poder. Por si alguien no lo recuerda, la vicepresidenta dijo que el pobre Milei era un “jamoncito” entre su hermana Karina y ella.
Curita. | Pablo Temes
La aprobación del presupuesto es una exigencia del Fondo Monetario Internacional. Pero, antes de eso, hay que decir que es una necesidad del país. El condimento extra es que se trata del primer presupuesto redactado de puño y letra por la administración libertaria ya que, en los últimos dos años, Javier Milei gobernó con presupuestos prácticamente ajenos y sin la aprobación del Congreso.
El presupuesto es una herramienta esencial que ordena y da previsibilidad más allá de los errores y desvíos. Este es un punto que el Presidente tuvo en cuenta en sus expresiones durante el reportaje que le concedió a Luis Majul el domingo pasado. Claramente hubo una voz –o varias– que le advirtió de la inconveniencia de aplicar un veto a lo votado por el Congreso.
Esas voces vinieron no sólo desde fuera sino también desde adentro del Gobierno. Los votos conseguidos fueron producto de la negociación. De entre ella, la más ardua fue la de Diego Santilli para quien, la aprobación del proyecto de ley de Presupuesto representa una prueba interna y externa.
En lo interno está en juego su capacidad y eficacia en la negociación con los sectores dialoguistas. En lo externo, por su parte, su credibilidad.
El problema más importante que tuvo Guillermo Francos a lo largo de toda su gestión como jefe de Gabinete fue la validez de sus promesas. Para ponerlo blanco sobre negro: Francos llegaba a acuerdos con los opositores en los que enunciaba a sus eventuales interlocutores –en este caso, gobernadores– diversas promesas que después nunca se cumplían.
Santilli, quien estuvo presente en el largo, tedioso y vacuo debate de los senadores, tiene el desafío de hacer que sus promesas se transformen en hechos. En su mensaje en la red X se encargó de resaltar “el coraje de los diputados, senadores y gobernadores que entendieron que el país cambió”.
Entre los senadores peronistas que votaron positivamente estuvieron: Guillermo Andrada de Catamarca, y Sandra Mendoza, de Tucumán. Habrán sido producto de un aporte del Grupo JaJa, integrado por los gobernadores Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, como muy ocurrente y agudamente lo definió nuestro colega Federico Mayol.
El ministro del Interior es, desde el punto de vista político, uno de los ganadores de este capítulo. “No dejó nada librado al azar, una derrota lo hubiera dejado rengo dentro y fuera del gabinete” –reconocieron en su entorno.
La otra, claramente, es Patricia Bullrich. El Presidente quien, consciente de lo que se jugaba, estuvo atento durante todo el día, no demoró un minuto en celebrar en la red X lo que, sin dudas, es un gran triunfo del Gobierno.
“Somos una montaña rusa de emociones. Hace menos de 10 días cuando Diputados le dio media sanción al proyecto, los ánimos venían muy abajo por no haber podido derogar la ley de discapacidad y de financiamiento universitario.
Hoy la historia es otra, pero deberíamos ser un poco menos ciclotímicos” –reconoció un libertario que no salía de su asombro. No le falta razón, por aquellas horas hasta corrió la versión del veto como un reguero de pólvora.
El PRO es el otro espacio político que ha ido rifando parte de su capital fagocitado por la ola violeta. Del radicalismo mejor ni hablar.
La falta de líderes capaces de ofrecer una alternativa seria al oficialismo es un problema que, más pronto que tarde, afectará a la dirigencia responsable que cree en la alternancia como llave para una democracia sana.