La propuesta no sólo destaca por sus platos impecablemente logrados, sino por la cautivante historia de vida y el espíritu emprendedor que hay detrás de sus puertas.
Buenos Aires, jueves 20 agosto (PR/26) – – En el corazón de Carmelo, muy cerca del puerto y en un punto estratégico para dar la bienvenida o despedir la ciudad, existe un rincón gastronómico que rompe con la rutina.
Se trata de Nido, un restaurante creado por Verónica y Miguel, una pareja joven oriunda de Colonia que transformó su pasión por la cocina en un espacio cálido, auténtico y de altísimo nivel.
La propuesta no solo destaca por sus platos impecablemente logrados y su cuidada selección de vinos de la zona, sino por la cautivante historia de vida y el espíritu emprendedor que hay detrás de sus puertas.
De la aventura en Nueva Zelanda a crear un concepto único
La travesía de los fundadores es digna de una novela de viajes y superación:
- El salto al exterior: Buscando un nuevo desafío profesional, la pareja emigró a Nueva Zelanda. Tras un breve paso por la cosecha de kiwis, Miguel se abrió camino en la cocina de un restaurante y Verónica en el salón.
- Años de aprendizaje global: A la experiencia neozelandesa le sumaron cinco años de recorrido por la gastronomía de España y otros rincones del mundo, absorbiendo técnicas, ingredientes y secretos de la cocina internacional.
- El regreso para «armar el nido»: Cuando decidieron formar una familia y tras la llegada de su hijo, eligieron volver a sus raíces para construir su propio «nido». De esa búsqueda de calidez, refugio y contacto con la naturaleza nació el nombre y la identidad del restaurante.
Un jardín de invierno entre árboles y detalles cuidados

Nido ocupa una casona antigua. Con ingenio, paciencia y trabajo artesanal, la pareja la refaccionó por completo. Tras el primer año, convirtieron la zona al aire libre en un encantador jardín de invierno con árboles reales en su interior, logrando que los comensales se sientan en un entorno natural y sumamente acogedor.

Bajo la sonrisa atenta y la mirada dedicada de sus dueños, el personal brinda un servicio donde la premisa fundamental es hacer sentir al cliente como en casa.
La propuesta gastronómica: clásicos con identidad y platos del mundo
A diferencia de las opciones más tradicionales de la zona, Nido se anima a ir más allá con una carta dinámica que equilibra tradición e innovación:
- Especiales del Mundo: Inspirados en sus viajes, ofrecen delicias como Arepa de Pollo, Wok Asiático, Risotto Fungi o Lasagna de Berenjenas. «No queríamos que la gente se pierda estos sabores por miedo a probar algo nuevo», señalan sus dueños.
- Clásicos con identidad y pastas caseras: Platos bien locales pero con un sello propio, desde la Milanesa Nido (con queso azul, panceta y cebolla caramelizada) y el Chivito Batta, hasta Sorrentinos de Cordero al Vino Tinto.
- Opciones fuera de carta: Todos los fines de semana presentan sugerencias exclusivas para que los clientes frecuentes siempre encuentren una propuesta diferente para probar.
Ubicación y datos de interés
- Ubicación: A pocos metros del Puerto de Carmelo, Uruguay, ideal para visitar al arribar o antes de emprender el viaje de regreso.
- Propuesta: Gastronomía internacional, pastas caseras, carta de vinos locales y coctelería.
- Destacado: Opciones sin gluten, vegetarianas y menú infantil.
- Dirección: 12 de Febrero 353 (esq. Uruguay), Carmelo, Departamento de Colonia, Uruguay. (A metros del Puerto de Carmelo).
- WhatsApp / Reservas: +598 99 261 163
- Instagram oficial: @nido.carmelo
- Horarios: Abierto de miércoles a lunes (almuerzos y cenas).

















