Con un ritmo histórico que ya implantó el 10% del maíz temprano, los productores del norte aceleran los trabajos para evitar la sequía de enero. Mientras tanto, en el sur frena el temor a las heladas tardías y el impacto del reciente granizo.
Buenos Aires, domingo 6 septiembre (PR/26)– Se ven sembradoras por todos lados y en apenas 10 días se termina todo el maíz, coinciden los técnicos de localidades clave como Gálvez, López, Cañada Rosquín y El Trébol. Es una situación completamente inédita para la zona.
A la fecha ya se implantaron más de 230.000 hectáreas, cuando lo habitual es que los trabajos comiencen recién hacia el 10 de septiembre. Este ritmo vertiginoso marca un récord absoluto de precocidad en al menos las últimas cinco campañas agrícolas.

El centro-sur de Santa Fe lidera la carrera con un 30% de avance general, alcanzando picos del 50% en Carlos Pellegrini. Sin embargo, la gran paradoja que desvela al campo en este momento es clara: el norte acelera a fondo, pero ¿alcanzará el agua en los suelos?
Contrastes regionales: la prisa del norte contra la cautela del sur
Hacia el sur provincial la realidad es muy distinta y los productores prefieren no adelantarse por el riesgo de heladas. En Bigand, las labores arrancaron recién esta semana, mientras que en San Gregorio el grueso se concentrará entre el 15 y el 20 de septiembre.
En el norte de Buenos Aires, localidades como Pergamino empiezan a ver maquinaria en el campo con expectativa de generalizarse pronto. En cambio, en Junín y Corral de Bustos apuntan firme al 20 de septiembre para evitar una emergencia desuniforme del cultivo.
A pocos kilómetros, en Marcos Juárez, algunos productores ya sembraron el 5% del área, pero advierten con preocupación que la humedad superficial está muy ajustada. Las decisiones responden a logística, maquinaria y el recuerdo del clima pasado.
El fantasma de enero y la sombra de un ‘Súper Niño’ sin lluvias
El comportamiento del ciclo anterior pesa fuertemente en la memoria del productor, cuando el agua se cortó a fines de diciembre de 2025. Quienes se anticiparon aquella vez lograron escaparle a la sequía de enero y obtuvieron rindes excelentes.
Enero siempre infunde temor por ser el período crítico del maíz, y más aún de cara al enero de 2027. Se proyectan olas de calor intensas potenciadas por un súper Niño que hasta ahora no generó las lluvias esperadas en la región.

En el plano insumos, la entrega de semilla de maíz fue mayormente normal, aunque existen demoras puntuales de entregas y calibres en híbridos muy demandados en zonas como Bigand, Pergamino, Colón y Marcos Juárez.
Inusual granizo invernal y severos daños en el trigo regional
El insólito evento de granizo y viento del 24 de agosto dejó perplejos a técnicos y productores de toda la zona. Un fuerte contraste térmico previo, con marcas inusuales, provocó tormentas severas al chocar con el ingreso repentino de aire frío.
La franja más golpeada se ubicó entre Marcos Juárez y Leones, afectando a trigos en encañazón con pérdidas estimadas de entre 30% y 35%. Sorprendentemente, cerca del 50% de los productores no tenía seguro contratado para esa fecha.

Otra área muy castigada fue la comprendida entre Classon y Colonia Médici, con daños de 10% a 30% principalmente por defoliación del canopeo y afección en el ápice principal de plantas que estaban en excelente estado.
Límites satelitales e incertidumbre en la medición del impacto
Inicialmente se estimó un área de 30.000 a 80.000 hectáreas de trigo afectadas por el granizo. Sin embargo, el análisis satelital mediante índice NDVI no logró ajustar la cifra con precisión debido a complicaciones propias de la estación invernal.
La combinación de suelo desnudo, escasa cobertura verde inicial y nubosidad impidió detectar anomalías claras de inmediato. Los especialistas aclaran que esto no descarta el daño, ya que la caída del NDVI suele manifestarse recién 13 días después.
A este panorama se suma la presencia generalizada de mancha amarilla en varios departamentos, con incidentes de 10% a 25%, e inminentes alerta por heladas previas al repunte térmico de la próxima semana.
Perspectivas climáticas: frío, heladas y ausencia prolongada de precipitaciones
Para la semana del 3 al 9 de septiembre se prevén condiciones estables pero con un marcado descenso térmico. Las temperaturas mínimas caerán fuertemente entre 0 y -2°C el domingo 6, trayendo probabilidad de heladas en el sur de GEA.
A partir del martes 8 y miércoles 9, los valores térmicos recuperarán terreno hasta alcanzar máximas de 20 a 24°C. No obstante, el escenario hídrico es crítico: no hay pronóstico de lluvias para los próximos siete días o más.
Las reservas de agua están al límite en el oeste regional. Se calcula que se necesitan entre 20 y 60 mm en el centro y de 80 a 110 mm en el oeste para llevar los perfiles de suelo a un nivel adecuado para la siembra.

















