En su mensaje de este sábado, la Virgen María llamó a regresar a Dios y a la oración, pidiendo a los fieles que no esperen el cambio del mundo sino que permitan que Dios transforme primero sus corazones para ser instrumentos de paz.

 

 

Medjugorje, domingo 23 agosto (PR/26) — El vidente Ivan Dragičević que ve a la Reina de la Paz todos los días desde hace 44 años dijo que este sábado: «Nuestra Señora estaba muy feliz y contenta esta tarde cuando se apareció. Al principio, los saludó a todos con las palabras: «Sea Alabado Jesús, queridos hijos míos.»

«Luego, Ella nos miró, extendió sus brazos y oro por todos nosotros en arameo. Particularmente oró por todos los enfermos y sacerdotes presentes. También oró por todos los peregrinos y sacerdotes que se encuentran en la explanada de la parroquia Santiago apóstol. Me gustaría compartir con ustedes el mensaje que la Virgen me dio la tarde de ayer, especialmente para aquellos que se conectan a través de Zoom:

«*Queridos hijos, hoy los llamo nuevamente: regresen a Dios y a la oración. El mundo está atribulado porque muchos corazones han perdido la paz. No permitan que el miedo, el odio y las divisiones los alejen de mi Hijo Jesús.
Hijitos, no esperen a que el mundo cambie. Permitan que Dios cambie primero su corazón.
Sean paz allí donde hay inquietud. Sean amor allí donde hay odio. Sean perdón allí donde hay heridas. Y sean luz allí donde hay oscuridad. Estoy con ustedes y, como Madre, deseo llevarlos a mi Hijo.
Por eso, queridos hijos, sean mis manos extendidas: las manos del amor y de la paz en este mundo dividido.
Oren, oren, oren. Y no pierdan la esperanza. La paz comienza en el corazón que ha regresado a Dios.
Y nuevamente hoy, queridos hijos, gracias por haber respondido a mi llamado*».

«Nuestra Señora nos dio su bendición maternal y bendijo todos los artículos que trajeron para ser bendecidos. También bendijo a todos los que se unieron a nosotros a través del Zoom. Le encomendé a todos ustedes que se unen a nosotros en estos encuentros los sábados. Luego, la Virgen pasó un tiempo orando por la paz», explicó Iván.

 

 

 

Agregó: «Se fue en oración bajo el signo de la luz y de la cruz con las palabras:

«Vayan en paz, queridos hijos míos.»

«Traté de enfatizar los puntos más importantes del encuentro y el mensaje que Nuestra Señora nos dio», finalizó Iván.

 

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