Las mejores reservas de agua de la década no logran frenar la caída en la intención de siembra de trigo por los disparados costos de los fertilizantes, mientras que la soja y el maíz ajustan sus proyecciones al alza marcando números históricos.

 

 

 

Por Cristián Russo

Rosario, viernes 21 agosto (PR/26)Las condiciones actuales para la siembra triguera argentina son considerablemente mejores que las registradas en mayo de 2021. Sin embargo, los elevados costos de los insumos, y en especial el precio de la urea, imponen un severo límite a la intención de siembra. Por otro lado, los números para la cosecha gruesa 2025/26 continúan ajustándose al alza, sumando 2 millones de toneladas (Mt) más de soja y 1 Mt adicional de maíz.

Luego de alcanzar la mayor área de los últimos 15 años durante la campaña 2025/26, el cultivo de trigo podría experimentar un recorte del 7% interanual en su superficie para el ciclo 2026/27.

Al analizar los perfiles de humedad en los dos primeros metros de suelo, se observa con claridad que el escenario hídrico actual para Argentina es notablemente superior al de mayo de 2021. Aquel año fue tomado como la referencia de la década en términos de arrancar con óptimas condiciones de siembra. En 2021, el trigo logró un récord con 6,9 millones de hectáreas y una cosecha histórica de 23 Mt.

 

 

Tales cifras parecen modestas tras la hazaña de la temporada pasada, cuando se sembraron 7,16 millones de hectáreas y se alcanzaron 29,5 Mt de producción. No obstante, el punto de partida actual es sensiblemente mejor que el de hace doce meses, generando una enorme expectativa entre los productores del sector.

A raíz de este contexto, en cada consulta y diálogo técnico prevalece la certeza de que existe una oportunidad agronómica excepcional para la campaña triguera 2026/27 que está por comenzar.

Pese a esta inmejorable ventaja de humedad, las proyecciones indican una caída directa de 500.000 hectáreas en la superficie destinada al cereal, representando un retroceso del 7% interanual. De concretarse las 6,66 millones de hectáreas estimadas, se mantendría igualmente como la quinta mayor siembra registrada en los últimos 17 años.

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Si las reservas hídricas son el gran as bajo la manga para el trigo, el costo de la nutrición vegetal representa su rival más duro. El precio de la urea oscila actualmente en torno a los 1.000 U$S/t, una cotización similar a la de mayo de 2022.

La diferencia fundamental radica en que, en 2022, el valor de mercado del trigo rozaba los 350 U$S/t, frente a los distantes 230 U$S/t que se cotizan en la actualidad. Asimismo, la flexibilidad financiera de aquel entonces permitía amortiguar las dificultades, algo que hoy resulta inviable según coinciden los especialistas.

 

 

Esta brecha desencadenará un fuerte recorte en el esquema de fertilización, afectando directamente los rendimientos unitarios. En lugar de proyectar el rinde promedio nacional histórico de 30,5 qq/ha, la menor tecnología aplicada obliga a calcular unos 29 qq/ha.

 

 

Descontando unas 250.000 hectáreas que no llegarían a cosecharse, el horizonte productivo para el próximo ciclo se ubicaría entre las 18 y 19 Mt. Este volumen implicaría una caída dramática de más de 10 Mt respecto a la reciente campaña 2025/26.

 

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Las perspectivas climáticas anuncian lluvias normales para el semestre frío y la llegada del fenómeno El Niño a partir de octubre, justo en el periodo crítico del cultivo. Pese al deseo generalizado de consolidar excelentes resultados, los costos asustan a las zonas con alta dependencia de insumos.

En la región núcleo se proyecta una contracción del 17% en la siembra triguera, significando un recorte concreto de 300.000 hectáreas. Por su parte, en Entre Ríos, el SIBER de la Bolsa de Cereales local estima una caída interanual de 130.000 hectáreas, equivalente a una retracción del 18%.

En el resto de la provincia de Córdoba —sin incluir Marcos Juárez y Unión— se prevé una disminución de entre el 5% y 10% en el área, acompañada por una drástica reducción en los niveles de fertilización.

La provincia de Buenos Aires muestra un comportamiento heterogéneo: el centro-este anticipa recortes de hasta un 30%, mientras que en el sudeste bonaerense la superficie caerá un 20% frente al avance de la cebada forrajera, colza y carinata. En La Pampa, el achicamiento oscilará entre el 10% y 15%, cediendo terreno valioso frente al avance de la actividad ganadera y los cultivos forrajeros.

 

🌾 El clima acompaña pero los números no cierran: el trigo 2026/27 arranca con 500.000 hectáreas menos La urea a 1.000 dólares la tonelada y el trigo a 230 dólares hacen que

 

Una realidad completamente opuesta se vislumbra en el norte argentino, donde se aguarda una notable expansión de la siembra en provincias como Chaco y Santiago del Estero. En estas latitudes, el trigo se realiza con mínima fertilización y esquemas de bajo rinde.

El impulso en el norte responde también a la búsqueda de rotaciones seguras ante el temor que despiertan la chicharrita, el gusano cogollero y los elevados fletes maiceros, sumado al fuerte interés por el girasol.

 

La soja impulsa sorpresas positivas y toca los 50 millones de toneladas

 

El panorama de la soja brinda excelentes noticias al elevar su estimación de producción en 2 Mt, alcanzando la emblemática meta de las 50 Mt.

El clima favorable desde finales de abril permitió un acelerado avance en las labores de recolección, alcanzando un progreso del 61% a nivel nacional y consolidando importantes mejoras en el centro, oeste y norte del país.

Entre las regiones con mayores ajustes positivos destaca la región núcleo, que incorporó 800.000 t adicionales repartidas entre Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. La Pampa aportó 230.000 t extra, y la dupla Chaco-Santiago del Estero sumó 740.000 t.

 

Pese a mejores reservas de agua de los últimos años, cae la intención de siembra de trigo: los motivos

 

Con estas cifras, el rendimiento promedio nacional se ubica en 31,5 qq/ha (1,5 quintales por encima de lo previsto en abril), proyectando un total de 50,0 Mt, lo que representa un incremento del 1% respecto a la campaña previa.

 

El maíz no detiene su marcha y se eleva a 68 millones de toneladas

 

La cosecha de maíz 2025/26 continúa arrojando excelentes datos a medida que la recolección cubre el 40% de la superficie, mostrando un adelanto del 2% en comparación con el ciclo anterior.

Mientras que las siembras tempranas en el este mantuvieron valores modestos, la franja oeste sorprendió gratamente gracias a las reservas profundas de agua, las cuales sostuvieron de manera impecable el llenado de grano.

El noroeste bonaerense aportó un ajuste sumamente relevante que, junto a revisiones menores en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, añadió 530.000 t al total de la provincia de Buenos Aires.

De este modo, sobre una superficie cosechable de 8,5 millones de hectáreas destinadas a grano comercial, Argentina se encamina a lograr la mayor producción maicera de su historia con 68 Mt, superando en un 36% al ciclo anterior.

 

 

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Fuente: www.bcr.com.ar