Las zonas endémicas entran a la campaña 2026/27 con una carga de chicharritas bastante superior a la del año pasado; será crítico monitorear y evaluar estrategias de control

Las zonas endémicas entran a la campaña 2026/27 con una carga de chicharritas bastante superior a la del año pasado; será crítico monitorear y evaluar estrategias de control

 

Los datos del 47º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 17 al 31 de julio de 2026, muestran que en las zonas endémicas del NOA y el NEA el impacto del frío y la amplitud térmica no produjo hasta ahora una modulación de las poblaciones como el año pasado: la chicharrita sigue teniendo presencia en más del 98% de las localidades monitoreadas en esas regiones y un 60% registra los niveles de abundancia más altos (más de 100 adultos por trampa).

 

 

Buenos Aires, jueves 6 de agosto (PR/26) — Monitoreo:  en el NOA y NEA, la chicharrita sigue teniendo presencia en más del 98% de las localidades monitoreadas en esas regiones y un 60% registra los niveles de abundancia más altos (más de 100 adultos por trampa).

En contraste, las regiones Litoral y Centro-Sur muestran una marcada disminución de las capturas durante los dos últimos informes. En tanto, la región Centro-Norte presenta una tendencia general de retracción poblacional, aunque con localidades con focos de elevada presencia.

Para poder evaluar la situación respecto de la campaña previa, se agregó en el informe un gráfico comparativo de la abundancia del vector en cada región en los meses de julio de 2025 y de 2026.

 

 

 

 

En este contexto, los técnicos de la Red sostienen que resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional.

La presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados constituye un componente epidemiológico de gran importancia, que actúa como un “puente verde” que favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas.

El monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes. Además, esta campaña será preciso evaluar estrategias de manejo complementarias para reducir la abundancia poblacional del vector en caso de que las condiciones ambientales no propicien una disminución natural.

 

Análisis por regiones

 

Yendo al análisis por regiones, en el NOA, aunque se evidenció una leve retracción de las localidades con mayor abundancia y una disminución del promedio de capturas respecto del relevamiento anterior (bajó de 455 a 250 adultos por trampa), los niveles poblacionales continúan siendo elevados, con el 73% de las localidades registrando más de 100 adultos por trampa. La mitad de las trampas en esta región se encontraban en lotes de maíz en madurez fisiológica (R6).

 

En el NEA, con un tercio de las trampas ubicadas en lotes de maíz predominantemente en R6, también se produjo una disminución de las localidades con capturas superiores a 100 adultos por trampa (de 63 a 46%) y una caída en el promedio general de capturas (de 433 a 195 adultos por trampa), aunque los niveles persisten muy por encima de un año atrás.

 

En el Litoral, con un 13% de las trampas instaladas en maíz en estado de madurez fisiológica, el 60% de las localidades evaluadas registró presencia de Dalbulus maidis, con estabilidad de las categorías de abundancia intermedia y una caída en las capturas promedio (de 31 a 3).

 

 

En el Centro-Norte, el 87% de los sitios monitoreados registró presencia de chicharritas, con estabilidad en la proporción de localidades con máxima abundancia respecto del informe anterior. El 29% de las trampas estuvo instalado en cultivos de maíz con madurez fisiológica. El promedio de capturas se redujo respecto del informe previo (pasó de 172 a 135 adultos por trampa).

 

Finalmente, en el Centro-Sur, con el 24% de las trampas instaladas en cultivos de maíz en R6, el 93% no registró capturas del vector. El promedio regional de capturas se redujo de 16 a 12 adultos respecto del informe previo.

 

Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/documentos/47%20informe%20red%20nacional.pdf

 

Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet).

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Maizar
El frío hasta ahora no fue suficiente en las zonas endémicas y se encienden luces amarillas de cara a la próxima campaña

El frío hasta ahora no fue suficiente en las zonas endémicas y se encienden luces amarillas de cara a la próxima campaña

Los datos del 46º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 1 al 16 de julio de 2026, revelan que, pese a la época del año, en las regiones endémicas (NOA y NEA) la chicharrita sigue registrando una presencia amplia: aparece en más del 90% de las localidades monitoreadas, y un 75% registra las categorías más altas (más de 100 adultos por trampa).

 

 

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 22 de julio (PR/26) —  Por el contrario, en las regiones Centro-Norte, Litoral y Centro Sur, se observó una marcada disminución de los niveles de captura, aunque en las dos primeras siguen predominando las localidades que registran el vector.

 

En este contexto, resulta fundamental sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, aun durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, para comprender la dinámica poblacional estacional de la plaga a escala regional. La presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes ya cosechados constituye un componente epidemiológico de gran importancia, ya que actúan como un “puente verde” que favorece la supervivencia y permanencia del Dalbulus maidis, contribuyendo a la continuidad del patosistema entre campañas.

El monitoreo de estos hospederos resulta estratégico para la detección temprana de focos de persistencia y para la estimación de densidades poblacionales remanentes. Estas “luces amarillas” deben llevar a evaluar estrategias de manejo complementarias que podrían implementarse para reducir la abundancia poblacional del vector en caso de que las condiciones ambientales no favorezcan una disminución natural.

 

 

En la región NOA, donde el 50% de las trampas se encontraban instaladas sobre maíces en estado de madurez fisiológica (R6), se observó una marcada disminución en el promedio de adultos capturados y una estabilidad en la categoría de mayor abundancia. No obstante, los niveles poblacionales continúan siendo muy elevados: el 86% de las localidades superó los 100 adultos por trampa.

 

En el NEA, donde también la mitad de las trampas se colocó en cultivos de maíz, predominantemente en R6, se produjo una marcada disminución en el promedio de capturas y un leve retracción de las localidades con mayor abundancia de Dalbulus maidis, aunque siguió siendo la categoría más representativa: 62% del total.

 

En el Litoral, donde el 32% de las trampas estuvieron instaladas en lotes de maíz en R6, el 68% de las localidades registró presencia de chicharritas, con una retracción de las categorías intermedias de capturas (1 a 20 y 21 a 50 adultos por trampa), así como una marcada disminución en las capturas promedio, superior a la de las zonas endémicas.

 

En la región Centro-Norte, donde el 38% de las trampas se instaló en cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica, el 95% registró capturas del vector, aunque con una nueva caída en la proporción de localidades con máxima abundancia, así como una marcada disminución del promedio de capturas.

 

 

 

 

En la región Centro-Sur, donde el 32% de las trampas se ubicó sobre maíces en R6, el 70% de las localidades no tuvo presencia de chicharritas, y también disminuyó el promedio de capturas.

 

Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=1017

 

Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet).

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Maizar
El frío le pegó fuerte a la chicharrita en el Centro-Norte y Centro-Sur del país, y frenó el crecimiento en las zonas endémicas; se espera que la ola polar acentúe esos efectos

El frío le pegó fuerte a la chicharrita en el Centro-Norte y Centro-Sur del país, y frenó el crecimiento en las zonas endémicas; se espera que la ola polar acentúe esos efectos

Los datos del 45º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 16 al 30 de junio de 2026, muestran que la temperatura ha empezado a modular las poblaciones de la plaga, incluso antes de la llegada de la actual ola polar, cuyo impacto se empezará a registrar en el próximo relevamiento.

 

Buenos Aires, domingo 5 de julio (PR/26) .- . En el Centro-Norte y en el Centro-Sur es donde más se percibe el impacto, con disminución de las categorías de mayor abundancia y de los promedios de capturas, mientras que en el Litoral también, pero con menos contundencia.

En tanto, en las zonas endémicas se comienza a ver una estabilización o leve retracción, pero aún con mucha abundancia. “Estos resultados refuerzan la importancia de mantener activos los sistemas de monitoreo durante todo el año, ya que permiten seguir la evolución de las poblaciones, detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas”, subraya el informe.

En la región NOA, donde el 65% de las trampas se instalaron sobre maíces en estado de madurez fisiológica (R6), se observó un leve descenso en la categoría de máxima abundancia (>100 adultos por trampa), que, junto con localidades que registraron ausencia o bajo nivel de chicharritas, provocó una disminución del promedio regional de capturas.

No obstante, los niveles de población continúan elevados, con el 83% de las localidades en los mayores niveles de captura.

 

 

En el NEA, donde el 79% de las trampas se colocó en cultivos de maíz, predominantemente en R6, hubo un aumento de las localidades con la máxima categoría de capturas, aunque los niveles promedio se mantuvieron similares a los del informe anterior.

En el Litoral, donde el 40% de las trampas estuvieron instaladas en lotes de maíz, el 90% de las localidades registró presencia de chicharritas, aunque se sigue observando una retracción en los niveles poblacionales respecto de informes previos, por la menor proporción de localidades con más de 50 adultos por trampa, que cayeron del 35 al 17%.

Las mayores densidades poblacionales continuaron concentrándose en Entre Ríos y Corrientes.

En la región Centro-Norte, donde el 61% de las trampas se instaló en cultivos de maíz, el 94% tuvo capturas del vector, aunque con una marcada caída en la proporción de localidades con máxima abundancia, que se redujeron del 64 al 36% respecto del relevamiento anterior. Esto provocó una baja significativa en el promedio regional de capturas registradas.

En la región Centro-Sur, donde el 43% de las trampas se ubicó sobre maíz, también se dio una retracción en la dinámica poblacional: el 54% de las localidades relevadas no registró capturas, sólo el 1% tuvo máxima abundancia, y el promedio regional cayó significativamente.

Informe completo de la Red y el detalle por regioneshttps://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=1016 

 

Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC). 

Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet) 

 

Primicias Rurales
Fuente: MAizar
Refuerzan estrategias globales para el control de langostas y tucuras

Refuerzan estrategias globales para el control de langostas y tucuras

Especialistas de todo el mundo debatieron en la Argentina nuevas herramientas para monitorear y combatir estas plagas.


Buenos Aires, miércoles 18 marzo (PR/26) — El control de langostas y tucuras, dos de las plagas más dañinas para la producción agropecuaria, fue el eje central del Congreso Internacional de Ortopterología (ICO 2026), que se realizó del 8 al 12 de marzo en San Martín de los Andes, Neuquén.

El encuentro reunió a cerca de 200 especialistas de 39 países, quienes compartieron avances científicos, experiencias de campo y estrategias de manejo para enfrentar estas amenazas que afectan cultivos y pasturas en distintas regiones del mundo.

Organizado por el SENASA, el CONICET y la Orthopterists’ Society, el congreso puso especial énfasis en la necesidad de mejorar los sistemas de monitoreo temprano y fortalecer las acciones coordinadas para evitar brotes masivos.

Durante las jornadas se destacó que las langostas, como la sudamericana, tienen una alta capacidad de desplazamiento y reproducción, lo que exige respuestas rápidas y coordinadas entre países. En este sentido, los especialistas coincidieron en que el control efectivo depende de la detección precoz, el seguimiento permanente de las poblaciones y la aplicación oportuna de medidas de manejo.

Uno de los puntos más relevantes fue la importancia de la cooperación internacional. Representantes del COSAVE subrayaron que las plagas no reconocen fronteras, por lo que el trabajo regional resulta clave para compartir información, unificar criterios técnicos y coordinar intervenciones en tiempo real.

En la Argentina, el SENASA lleva adelante el Programa Nacional de Langostas y Tucuras, que este año cumple 135 años. Esta iniciativa se ha consolidado como una herramienta fundamental para la vigilancia, investigación y control de estas especies, mediante monitoreos sistemáticos, alertas tempranas y acciones de control en zonas afectadas.

Los especialistas también abordaron nuevas herramientas tecnológicas aplicadas al manejo de plagas, como el uso de modelos predictivos, imágenes satelitales y sistemas de información geográfica, que permiten anticipar movimientos y reducir el impacto productivo.

Además, se discutieron estrategias de control más sustentables, que combinan métodos químicos con prácticas de manejo integrado, buscando minimizar el impacto ambiental sin perder eficacia en la contención de los focos.

El congreso dejó en claro que el desafío no sólo pasa por combatir los brotes cuando ocurren, sino por construir sistemas de prevención más eficientes. En un contexto de cambio climático y variabilidad ambiental, las condiciones pueden favorecer la proliferación de estas plagas, lo que obliga a redoblar esfuerzos en investigación y cooperación.

De esta manera, el ICO 2026 reafirmó que la ciencia, la coordinación internacional y la inversión en sistemas de vigilancia son pilares fundamentales para proteger la producción agropecuaria frente a la amenaza persistente de langostas y tucuras.

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Las zonas endémicas entran a la campaña 2026/27 con una carga de chicharritas bastante superior a la del año pasado; será crítico monitorear y evaluar estrategias de control

La mayor parte del maíz ya está a salvo del Spiroplasma y las chicharritas tienen muy baja infectividad, pero seguir monitoreando es clave para futuras campañas

El 37º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos de capturas relevados entre el 17 de febrero y el 1 de marzo de 2026, muestra que se ingresa al tercer mes del año con un esperable aumento de poblaciones de chicharrita, aunque con la mayoría de los maíces fuera del período de susceptibilidad a Spiroplasma (CSS).

 

Buenos Aires, 9 de marzo (PR/26) .-  Además, las localidades donde se tomaron muestras para detectar CSS (en el NEA, el Litoral y el Centro Norte) dieron, con una sola excepción, una infectividad muy baja. No obstante esta tranquilidad, los expertos de la Red enfatizan que hay que seguir monitoreando a fin de construir conocimiento sobre la abundancia y la infectividad en cada una de las regiones, con la mira en las próximas campañas.

En el NOA, las poblaciones de Dalbulus maidis siguieron incrementándose. La totalidad de las trampas fue colocada sobre lotes con maíz, de los que el 71% se encuentra atravesando estadios fenológicos avanzados. El 43% de las trampas registró más de 50 adultos, contra el 28% del relevamiento anterior. Las mayores capturas se dieron en Termas de Río Hondo (Santiago del Estero) y Los Altos (Catamarca). En el 15% de las localidades no se detectaron chicharritas.

En la otra zona endémica, el NEA, también el 100% de las trampas se ubicó sobre cultivos de maíz, de los que el 69% estaba atravesando estadios fenológicos avanzados. Al igual que en el NOA, las poblaciones de la plaga crecieron: la mitad de las trampas registró más de 50 adultos. Roversi y Los Juríes (Santiago del Estero) tuvieron los mayores registros.

En el Litoral, con el 86% de las trampas ubicadas en lotes con maíz, el 71% tuvo capturas del vector. La categoría más alta (más de 100 adultos por trampa) se mantuvo estable, concentrada en Entre Ríos y en lotes de maíz tardío, aunque el 40% de las localidades monitoreadas presentó niveles bajos de captura (de 1 a 20 adultos por trampa). El 62% de los cultivos ya se encuentra en fase reproductiva y el 24% en estadío vegetativo tardío.

En la región Centro-Norte, donde el 94% de las trampas se ubicó sobre maíz, el vector continuó incrementándose, hasta llegar al 90% de las localidades, con picos en las localidades de Sebastián Elcano (Córdoba) y San Jerónimo Norte (Santa Fe). De todos modos, la categoría predominante fue de 5 a 20 adultos por trampa.

Por su parte, la región Centro-Sur, que tuvo un 97% de las trampas en lotes con maíz, registró ligeros incrementos, aunque en el 80% el vector se mantuvo ausente.

Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=982

Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis

La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).

Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet).

Fuente:MAIZAR

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