Tras un inicio de semana alcista por el compromiso chino de incrementar las compras de productos agropecuarios estadounidenses, los mercados corrigieron ante la falta de operaciones concretas. Mientras tanto, la tensión en Medio Oriente mantiene bloqueado el Estrecho de Ormuz y empuja el petróleo por encima de los USD 100. En Argentina, avanza fuerte la cosecha de soja y maíz, mientras el Gobierno anticipa una baja gradual de retenciones que podría desalentar ventas.
Rosario, Santa Fe, miércoles 27 de mayo (PR/26) – El mercado internacional de granos cerró una semana marcada por la volatilidad, con expectativas que rápidamente se transformaron en cautela.
El principal impulso llegó desde China, que se comprometió a comprar productos agrícolas de Estados Unidos por USD 17.000 millones anuales durante tres años, además de las compras de soja ya pactadas previamente. Sin embargo, la ausencia de negocios concretos terminó enfriando el entusiasmo inicial.
“El mercado se ilusionó con una reactivación fuerte de la demanda china, pero al no aparecer operaciones concretas, los precios devolvieron prácticamente toda la suba inicial”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
En paralelo, la escalada del conflicto en Medio Oriente sigue generando preocupación global. El bloqueo del Estrecho de Ormuz mantiene bajo presión al mercado energético y llevó el petróleo por encima de los USD 100 por barril, en un contexto de caída acelerada de inventarios comerciales de crudo.
“Si el bloqueo se prolonga, podríamos ver un nuevo salto importante en el precio del petróleo en los próximos meses, y eso terminaría impactando también sobre los costos agrícolas y logísticos”, advierte Romano.
Soja: toma de ganancias y presión local de cosecha
En soja, el mercado internacional ingresó en una fase de toma de ganancias. Los fondos especulativos comenzaron a cerrar posiciones compradas ante el buen avance de la campaña estadounidense y la fuerte presencia de Brasil abasteciendo a China.
En Estados Unidos, la siembra ya alcanza el 67% del área, muy por encima del 49% de la semana anterior. Aunque persisten algunas preocupaciones por falta de humedad en el oeste, el clima acompaña el inicio de campaña.
China importó 8,48 millones de toneladas de soja en abril, un 10% más que un año atrás, aunque el volumen quedó por debajo de lo esperado por el mercado. Brasil continúa siendo el principal proveedor, mientras Estados Unidos apenas representa el 20% de las compras chinas, muy lejos del 41% que alcanzaba en 2016.
A esto se suma la proyección récord para Brasil. Abiove estima una cosecha de 180,13 millones de toneladas y stocks finales de 8,25 millones, mientras el USDA proyecta que la producción podría subir a 186 millones en la campaña 2026/27.
En el plano local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó la estimación de cosecha argentina a 50,1 millones de toneladas. La trilla ya cubre el 74,7% del área apta y avanzó 20 puntos en una sola semana.
“La presión más fuerte de cosecha ya pasó y las fábricas lograron abastecerse mejor, aunque para hacerlo tuvieron que resignar parte de sus márgenes”, explica Romano.
Según datos oficiales, durante la semana del 15 de mayo se fijó precio a más de un millón de toneladas de soja, consolidando la segunda semana consecutiva de ventas muy activas.
Sin embargo, el mercado ahora pone el foco en las señales del Gobierno. El presidente Javier Milei anticipó una posible reducción gradual de retenciones a partir de enero, de entre 0,25 y 0,50 puntos mensuales.
“La expectativa de una baja gradual de retenciones podría hacer que muchos productores prefieran esperar antes de vender”, sostiene Romano.
Maíz: demanda firme y récord productivo en Argentina
En maíz, Estados Unidos mantiene un ritmo de siembra muy acelerado. El 76% del área ya fue implantada y las lluvias recientes mejoraron las perspectivas productivas en el Medio Oeste.
Además, la demanda continúa reaccionando rápidamente ante cualquier baja de precios. Estados Unidos reportó ventas externas por 2,1 millones de toneladas de la campaña vieja, muy por encima de lo esperado por el mercado.
“Cada vez que el precio del maíz baja aparece rápidamente la demanda internacional, y eso le pone sostén al mercado”, afirma Romano.
En Argentina, la Bolsa de Cereales elevó la proyección de cosecha a un récord de 64 millones de toneladas. La cosecha avanza lentamente porque la soja concentró la prioridad de las labores, pero se espera una aceleración en las próximas semanas.
El flujo de maíz logró convivir con la fuerte entrada de soja, lo que permitió reducir la presión logística y moderar los sobreprecios que venían pagando los exportadores.
“Ahora que bajó la cola de buques y disminuyeron los sobreprecios, el productor también redujo el ritmo de ventas”, agrega Romano.
Trigo: señales alcistas globales y dudas sobre el impacto de la baja de retenciones
El mercado internacional de trigo continúa mostrando señales de preocupación por la oferta global. El Consejo Internacional de Cereales redujo la proyección de producción mundial a 820 millones de toneladas.
En Estados Unidos, apenas el 27% del trigo de invierno está en condición buena o excelente por efecto de la sequía. Australia también enfrenta problemas severos de humedad y podría reducir hasta 20% su superficie sembrada, mientras Alemania proyecta una caída de 2,5% en su producción.
El analista político Claudio Fantini advirtió que el conflicto en Medio Oriente golpea la “yugular del petróleo” y genera una incertidumbre mundial inédita.
Buenos Aires, domingo 1 de marzo (PR/26) – El analista político Claudio Fantiniadvirtió que la muerte de Alí Jameneí y la instauración de un triunvirato transicional en Irán abrieron un escenario de incertidumbre global con impacto directo en los mercados energéticos, en medio de un conflicto que se desarrolla en el Golfo Pérsico, eje estratégico del suministro mundial de crudo.
Fantini sostuvo que el primer efecto de la crisis se verá en los mercados. “Primero que nada, a través de los mercados. En una economía globalizada, la posibilidad cierta de que haya una escalada en los precios internacionales del crudo es el primer impacto”, explicó, al señalar que el conflicto tiene por centro “la yugular del petróleo”.
En diálogo con Radio Rivadavia, el analista alertó que el comportamiento del precio del barril dependerá de las señales que emita el nuevo esquema de poder iraní. “Habrá que ver cómo se llega al lunes, qué señal emite este conflicto. Si son señales que calman los mercados, incluso puede presuponerse una baja en el precio del petróleo al mediano plazo. Pero si Irán muestra una capacidad de ataque que no se tuvo en cuenta, la situación puede ser exactamente inversa”, afirmó.
“Aplastaremos por la fuerza las bases del enemigo”: la dura advertencia del presidente de Irán
Fantini remarcó que el fallecimiento de Jamenei constituye un hecho sin precedentes desde la Revolución Islámica de 1979, cuando el ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y fundó la República Islámica. “Lo que ha ocurrido nunca había pasado desde 1979. La sucesión de 1989 fue ordenada y natural, por la muerte de Jamenei. Ahora estamos ante una situación absolutamente inédita, producto de un ataque externo”, señaló.
Según describió, el poder quedó provisionalmente en manos de un triunvirato integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial y el titular del Consejo de los Guardianes. “Es un triunvirato que va a conducir la transición hacia lo que se supone será el regreso al régimen de los ayatolás, es decir, la elección de una figura religiosa única. Pero todavía no está claro quién será el ungido”, indicó.
Fantini explicó que la Guardia Revolucionaria continúa siendo un actor central. “Es un organismo militar poderosísimo, casi tanto o más que el ejército regular, y depende directamente de la máxima autoridad, que hasta ayer era el ayatolá Jamenei. Ahora, teóricamente, responde al triunvirato transicional”, detalló.
En ese contexto, planteó que la incógnita es si Estados Unidos e Israel podrán imponerse sin escalar el conflicto a una guerra terrestre. “Si esta guerra no la ganan desde el aire y desde el mar, puede complicarse mucho. Irán es territorialmente muy grande, con 90 millones de habitantes. Entrar por tierra sería como ingresar al laberinto del Minotauro”, graficó.
El Consejo de Cooperación del Golfo busca una respuesta unificada ante la ofensiva iraní
El analista, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, también diferenció los objetivos estratégicos de Washington y Tel Aviv. “A Trump podría conformarle que el régimen se vuelva dócil en términos económicos y petroleros. Pero para Israel no es lo mismo que continúe una teocracia chiita que ha proclamado históricamente la no existencia del Estado israelí”, explicó.
En relación con el riesgo nuclear, relativizó la posibilidad de un uso inmediato de armamento atómico. “El que tira la bomba atómica pierde frente a la humanidad. Sabe que queda condenado. Por eso Putin no la usó en Ucrania”, sostuvo, en referencia al presidente ruso Vladimir Putin.
Respecto del impacto económico sobre China, consideró que el efecto sería principalmente en los precios. “China no se va a quedar sin petróleo, pero probablemente deje de comprarlo a precio de ganga y tenga que pagarlo a valores de mercado”, afirmó.__IP__
Finalmente, contextualizó la crisis en la larga tensión entre modernización y autoritarismo en la región. “La región arrastra una historia donde el poder político, el petróleo y la religión están entrelazados. Lo que ocurra ahora dependerá de si los actores logran imponerse con superioridad aérea o si se ven arrastrados a una guerra terrestre compleja”, concluyó.