León XIV en África: la contribución de los cristianos a una cultura de paz

León XIV en África: la contribución de los cristianos a una cultura de paz

Matteo Bruni, presentó el viaje apostólico del Papa. El pontífice hablará en cuatro idiomas y abordará temas como la paz, el medio ambiente, la migración, la familia, la juventud y el colonialismo.
Ciudad del Vaticano, viernes 10 abril (PR/26) — «Paz, convivencia, la contribución de los cristianos, el papel de la Iglesia en la construcción de una cultura de paz», son algunos de los temas del tercer viaje apostólico del papa León XIV, que lo llevará a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial del 13 al 23 de abril.
Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, los enumeró durante la rueda de prensa de hoy en la sala de prensa del Vaticano.

«El Santo Padre viajará a cuatro países muy diferentes entre sí en cultura, tradición religiosa e idioma», señaló el portavoz del Vaticano, definiendo la visita papal a África como «un viaje a través de la riqueza y diversidad de este continente, entre diferentes pueblos y mundos».

León XIV será el primer papa en viajar a Argelia, «una tierra ancestral y un modelo de testimonio cristiano», comenzando por Hipona, lugar de nacimiento de san Agustín, donde pronunciará cinco discursos -dos en inglés- además de un saludo al final de la misa.

En Argelia, enfatizó Bruni, el Papa se reunirá con la comunidad cristiana local, así como con «cristianos de otros países africanos: será una oportunidad para encontrarse en una tierra entre el desierto y el mar Mediterráneo, por donde transitan muchos africanos, para dirigirse al mundo islámico y dialogar sobre la convivencia y la contribución que los católicos pueden hacer a ella». Como en otras paradas, habrá referencias a temas como «la explotación de recursos por parte de individuos u organizaciones».

 

 

En Camerún, el Papa pronunciará siete discursos, además de un saludo después de la misa final, todos en francés, excepto los de Bamenda, que pronunciará en inglés. Entre los temas tratados figuran «el papel de los jóvenes y las religiones, pero también de los gobiernos y las mujeres, en la construcción de la paz», así como el medio ambiente y el desarrollo humano integral en un país que, desde una perspectiva natural, destaca por su territorio diverso y rico y que enfrenta «desafíos complejos», como la crisis en el suroeste y el norte del país.

El tema de la paz y los recursos naturales, según el portavoz del Vaticano, también volverá a abordarse en Angola, donde León XIV pronunciará seis discursos, todos en portugués, además de un saludo al final de la misa.

Los jóvenes, «el gran recurso de África», también estarán en primera línea de esta visita, cuya alegría «está expuesta al riesgo de desánimo, debido a las grandes dificultades», como las heridas infligidas por la explotación y el colonialismo.

El Papa utilizará el español para los siete discursos programados, además de un saludo, en Guinea Ecuatorial, «en una tierra rica en recursos y yacimientos minerales, a medio camino entre el continente y el mar».

Medidas de seguimiento y seguridad

La comitiva papal incluirá al cardenal Louis Antonio Tagle, proprefecto del Dicasterio para la Evangelización; al cardenal George Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso; y a dos prefectos eméritos del dicasterio, Peter Appiah Turkson y Robert Sarah, ambos africanos. También estarán presentes el nuevo sustituto, Paolo Rudelli, y varios agustinos, pero solo durante la parada en Argelia.

El Papa viajará con frecuencia en un coche descapotable durante las distintas celebraciones. En respuesta a las preguntas de los periodistas, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede declaró que no existen preocupaciones de seguridad: «No se prevén medidas especiales; las medidas ordinarias se consideran suficientes».

Un recuerdo del papa Francisco

El Papa ofrecerá la tradicional rueda de prensa acompañado de periodistas, y no se descarta que pueda «aparecer» durante los vuelos internos: «Quizás tenga algo que decir en algunas ocasiones», como sucedió, por ejemplo, durante el viaje de Estambul a Beirut. Respecto a la elección de los diferentes países que componen el itinerario, Bruni no dio razones específicas.

África, dijo, es «un continente a menudo olvidado que necesita ser escuchado», cuyos «problemas y desafíos» deben abordarse. Entre ellos se encuentran la poligamia -un tema también central en las discusiones del sínodo- y la falta de democracia en algunas regiones.

Finalmente, durante su trayectoria apostólica, se recordará al papa Francisco, cuyo aniversario de fallecimiento se conmemora el 21 de abril.

 

 

 

 

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Fuente: AICA

León XIV: El anuncio de una tregua inmediata es un signo de gran esperanza. La paz llegó después de que calificara «inaceptable» la desaparición de Irán

León XIV: El anuncio de una tregua inmediata es un signo de gran esperanza. La paz llegó después de que calificara «inaceptable» la desaparición de Irán

El Papa celebra la noticia del alto el fuego en Oriente Medio y pide a todas las partes que entablen un diálogo prolongado para poner fin al conflicto.

Ciudad del Vaticano, miércoles 8 abril (PR/26) — Al término de su audiencia general del miércoles 8 de abril, el Papa León se refirió a las semanas de tensión que se han ido intensificando en Oriente Medio.

A la luz del anuncio de un alto el fuego de dos semanas realizado en la tarde de ayer 7 de abril, el Papa dijo que acogía la noticia «con satisfacción y como un signo de profunda esperanza».

El cese de hostilidades se produjo rato después de que el Papa habla con los medios en Castelgandolfo y dijera que el ultimatum para hacer desaparecer a Irán era «inaceptable». Parece que sus palabras fueron escuchadas.

Hoy dirigiéndose a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa subrayó que «sólo volviendo a la mesa de negociaciones podremos poner fin a la guerra».

A continuación, instó a los allí reunidos a acompañar este momento de delicado trabajo diplomático con la oración, «con la esperanza de que la voluntad de entablar el diálogo se convierta en el medio para resolver otras situaciones de conflicto en todo el mundo».

Por último, el Papa recordó a los fieles que el 11 de abril se celebrará una Vigilia de Oración por la Paz en la Basílica de San Pedro, y que todos, tanto en persona como desde casa, están invitados a participar.

Irán, Estados Unidos e Israel anunciaron que habían alcanzado un acuerdo para un alto el fuego de dos semanas en la guerra que está asolando Oriente Medio. El martes por la noche, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retractó de sus amenazas de destruir la «civilización» iraní.

En un comunicado publicado el miércoles por la mañana, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que, aunque apoya la decisión de Trump de suspender los ataques contra Irán durante dos semanas, el alto el fuego no incluirá al Líbano, donde han muerto más de   1. 500 personas.

 

 

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Fuente: Vatican News

El Papa pidió que se detenga la escalada contra Irán y calificó de «inaceptable» la amenaza de Trump

El Papa pidió que se detenga la escalada contra Irán y calificó de «inaceptable» la amenaza de Trump

Desde Castelgandolfo, León XIV rompió el silencio para exigir un retorno urgente al diálogo. El Pontífice apeló a la moral de los legisladores estadounidenses para frenar un conflicto que podría aniquilar a la población civil iraní.

Castelgandolfo, martes 7 abril (PR/26)  — En un clima de extrema tensión global, la voz del Vaticano emergió este martes como un contrapeso ético ante la posibilidad de un desenlace bélico total en Medio Oriente.

El Papa León XIV, en un mensaje inusualmente directo, tildó de “inaceptable” la advertencia lanzada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la destrucción de la civilización iraní tras el vencimiento del ultimátum.

Una cuestión moral por encima de la política

 

El Sumo Pontífice, de origen estadounidense, eligió la localidad de Castelgandolfo para expresar su profunda preocupación. Alternando entre el italiano y el inglés, León XIV evitó mencionar el nombre de Trump, pero sus palabras fueron un dardo inequívoco hacia la retórica de la Casa Blanca.

“Aquí hay cuestiones ciertamente de derecho internacional, pero es mucho más una cuestión moral por el bien del pueblo, completo e íntegro. No queremos la guerra, queremos la paz”, sentenció el Papa.

El líder de la Iglesia Católica hizo un llamado desesperado a la acción civil, instando a los fieles y ciudadanos a “hacer oír nuestra voz ante los legisladores estadounidenses”. Según el Pontífice, la prioridad absoluta debe ser la protección de los inocentes, niños y ancianos que se convertirían en víctimas directas de una escalada militar sin precedentes.

El fantasma nuclear y la estrategia de la «bravuconería»

Mientras el Papa pedía volver a las negociaciones, el mundo observa con alarma el lenguaje utilizado por la administración republicana. La mención de Trump sobre terminar con “toda una civilización”, sumada a los comentarios del vicepresidente J.D. Vance sobre el uso de herramientas del arsenal “que hasta ahora hemos decidido no utilizar”, desató rumores sobre un posible ataque nuclear.

Ante el revuelo internacional, la Casa Blanca se vio obligada a desmentir el uso de armamento atómico, aunque analistas externos mantienen la cautela.

Para Peter Loge, experto de la Universidad George Washington, estas declaraciones encajan en un “patrón de bravuconería” típico del mandatario, quien suele llevar la tensión al límite para luego declarar una victoria diplomática y extender los plazos de negociación.

El ruego por el diálogo

León XIV insistió en que todavía hay tiempo para evitar la tragedia:

  • Llamado al Congreso: El Papa pidió comunicarse con congresistas y autoridades para frenar la maquinaria bélica.

  • Retorno a la mesa: “Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo… Intentemos resolver los problemas sin llegar a este punto”.

  • Identidad pacífica: “Somos un pueblo que ama la paz. ¡Hay tanta necesidad de paz en el mundo!”, exclamó con firmeza.

Mientras el reloj avanza hacia las 20:00, la Santa Sede se posiciona como el principal baluarte contra una ofensiva que, en palabras del propio Trump, podría significar la “demolición total” de un país entero en apenas cuatro horas.

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Fuente: Varias

León XIV: Jesús ha resucitado, demos vida a un mundo nuevo, de paz y unidad

León XIV: Jesús ha resucitado, demos vida a un mundo nuevo, de paz y unidad

En la basílica vaticana, el Papa presidió la Misa de la Noche Santa del sábado e invitó a no tener miedo de apartar las piedras que nos encierran en nuestros sepulcros y que parecen inamovibles: la desconfianza, el miedo, el egoísmo, el rencor, la guerra, la injusticia, el aislamiento entre pueblos y naciones. «¡No dejemos que nos paralicen!», es la exhortación del Pontífice, que imparte el Bautismo y la Confirmación a diez catecúmenos

Por Antonella Palermo – Ciudad del Vaticano

Ciudad del Vaticano, domingo 5 abril (PR/26) — El sábado santo, la Vigilia Pascual, es la «madre de todas las vigilias», llena de luz, la más antigua de la tradición cristiana. Es la noche que recuerda aquella piedra que rodó del sepulcro del que resucitó Jesús. Es la noche que libera, la noche que salva, que «disipa el odio, doblega la dureza de los poderosos, promueve la concordia y la paz», como reza el preconio.

En su primera Vigilia Pascual como Papa, León XIV dirá: León XIV: Jesús ha resucitado, demos vida a un mundo nuevo, de paz y unidad

La luz se irradia progresivamente desde la oscuridad, en una basílica repleta de 6000 personas (4000 la siguen desde las pantallas de la plaza de San Pedro), la luz «que nos une en la Iglesia como lámparas para el mundo», dice el Papa en la homilía.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA

En el pórtico de la basílica arde el fuego en el brasero; el Papa lo bendice para que se encienda en el corazón de los fieles el deseo de unirse a Cristo, vencedor del pecado y de la muerte. Una costumbre, ya presente en culturas precristianas, que se convierte en ocasión para alabar a Dios y alimentar la fraternidad y la alegría. Según lo previsto en el rito del «lucernario», León XIV graba en el cirio una cruz, la primera y la última letra del alfabeto griego, el Alfa y el Omega, y las cifras del año en curso.

A continuación, clava en el cirio, en forma de cruz, cinco granos de incienso. Que la luz de Cristo resucitado en gloria disipe las tinieblas del corazón y del espíritu: es la invocación que se entrelaza, en lo más íntimo de los fieles, con los ecos de los conflictos y la violencia que abrasan el mundo. Junto al Pontífice, cardenales, obispos y sacerdotes se dirigen en silencio hacia el altar de la Confesión, cada uno con una vela en la mano; el templo cristiano se ilumina como de día al tercer aclamación, por parte del diácono, de Lumen Christi. 

Resuena en latín el largo pregón pascual, el Exultet, el himno de gloria que saluda el triunfo de Cristo resucitado. «¡O felix culpa, quae talem ac tantum meruit habere Redemptorem!»: también en este Sábado Santo resuena ese admirable paradoja, ese cortocircuito providencial de la historia que no ha dado a la muerte la última palabra.

 

El Señor no abandona

¿Hay una caridad más grande? ¿Una gratuidad más total? El Resucitado es el mismo Creador del universo que, como en los albores de la historia nos dio la existencia de la nada, así también en la cruz, para mostrarnos su amor sin límites, nos ha donado la vida.

En el canto del Gloria se celebra la fiesta del pueblo de Dios. Se encienden las lámparas a los pies del altar, adornado con cientos de flores de todas las variedades y con los colores pastel de la primavera. Es el honor, la solemnidad, el signo exterior de un renacimiento que la Iglesia celebra e implora para el mundo entero. En la homilía, el Papa recapitula los pasajes de la historia de la salvación destacados en la articulada Liturgia de la Palabra. Es la peculiaridad de la larga noche de Pascua cuando se recuerda la obra de la creación divina: del caos nace el cosmos, del desorden la armonía. A la humanidad se le confía la tarea de ser sus custodios. «Y aunque, con el pecado, el hombre no haya correspondido a ese proyecto, el Señor no lo ha abandonado, sino que le ha revelado de manera aún más sorprendente, en el perdón, su rostro misericordioso».

Dios no quiere nuestra muerte

Repasar los textos sagrados esta noche (siete lecturas del Antiguo Testamento con otros tantos salmos, la Carta de San Pablo a los Romanos, el Evangelio de Mateo, capítulo 28) significa recordar que Dios «no quiere nuestra muerte», sino que somos «miembros vivos de una descendencia de salvados». Un mensaje que emerge claro desde el primer libro de las Escrituras, en el que se encuentra todo el beneplácito de Dios por su creación; en la narración de la liberación de los israelitas de la esclavitud de Egipto, cuando el mar, «lugar de muerte y obstáculo insuperable», se convirtió en «la puerta de entrada para el comienzo de una vida nueva y libre», recuerda el Papa. Isaías, Baruc y Ezequiel hablan del Señor como un esposo que llama y reúne, una fuente que sacia, agua que fecunda, luz que muestra el camino de la paz, Espíritu que transforma y renueva el corazón. Entre los Salmos, resuena el contrapunto sobre Dios que «ama la justicia y el derecho», que no abandona a sus hijos en el Hades.

El «santo misterio de esta noche», pues, hunde sus raíces también allí donde se consumó el primer fracaso de la humanidad, y se extiende a lo largo de los siglos como camino de reconciliación y de gracia.

Ningún sepulcro puede aprisionar al Dios del amor

León se detiene en la consistencia del pecado: «una barrera muy pesada que nos encierra y nos separa de Dios, tratando de hacer morir en nosotros sus Palabras de esperanza». Pero es de las mujeres que se dirigen al sepulcro, María de Magdala y la otra María, de donde surge el valor para superar todo temor, ese valor de las primeras testigos de la Resurrección al que volver hoy a mirar. Precisamente ellas, dice el Papa, no se dejaron intimidar por lo que pensaban encontrar, solo una piedra que sellaba la entrada. «Dios, ante la dureza del pecado que divide y mata, responde con el poder del amor que une y devuelve la vida», subraya el Sucesor de Pedro, e insiste: «El hombre puede matar el cuerpo, pero la vida del Dios del amor es vida eterna, que va más allá de la muerte y que ningún sepulcro puede aprisionar».

¡No nos dejemos paralizar!

Y he aquí la invitación a la misión, a llevar el anuncio de la «buena nueva de que Jesús ha resucitado y que, con su fuerza, resucitados con Él, también nosotros podemos dar vida a un mundo nuevo, de paz y de unidad».

Luego, la referencia al presente: «También en nuestros días no faltan sepulcros que abrir, y a menudo las piedras que los cierran son tan pesadas y están tan bien vigiladas que parecen inamovibles. Algunas oprimen el corazón del hombre, como la desconfianza, el miedo, el egoísmo, el rencor; otras, consecuencia de las interiores, rompen los lazos entre nosotros, como la guerra, la injusticia, el aislamiento entre pueblos y naciones. ¡No dejemos que nos paralicen!»

Bautismo y Confirmación para diez catecúmenos

A la luz del cirio pascual, las madrinas y los padrinos lo utilizan para encender las velas que se entregarán a los diez catecúmenos que han recibido el Bautismo en esta noche santa, hombres y mujeres, cinco de ellos procedentes de la diócesis de Roma, y otros de Corea, Gran Bretaña y Portugal.

El agua derramada sobre la cabeza de cada uno de ellos, luego la túnica blanca que se visten antes de recibir el signo del óleo santo, sello del Espíritu Santo. «Caminad siempre como hijos de la luz», las palabras del Obispo de Roma a estos neófitos de la Iglesia que celebran también el sacramento de la Confirmación. Son ellos quienes participan en el Ofertorio de la Eucaristía a la que acceden por primera vez.

En la oración universal, resulta especialmente conmovedora la intención por los gobernantes, sobre los que se pide al Padre que derrame «el deseo de una paz desarmada y justa». A continuación, la invocación para que se alimente en la humanidad el amor por los pobres y los marginados. La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en piedra angular, reza el Salmo 117. El pueblo está de fiesta.

 

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Fuente: Vatican News
Hoy Viernes Santo, León XIV llevará la cruz en el Vía Crucis del Coliseo

Hoy Viernes Santo, León XIV llevará la cruz en el Vía Crucis del Coliseo

En un gesto de profundo simbolismo, el Papa León XIV cargará personalmente la cruz en el Coliseo este Viernes Santo, retomando una tradición de sus predecesores para pedir por la paz y el fin del sufrimiento global.

Este gesto no carece de precedentes: dos papas ya habían llevado ellos mismos la cruz en los primeros años de sus pontificados…

Ciudad del Vaticano, viernes 3 abril (PR/26) — El propio Papa León XIV llevará la cruz durante el Vía Crucis en el Coliseo hoy viernes 3 de abril de 2026, Viernes Santo para los católicos, según informó una fuente vaticana a I.MEDIA.

Las meditaciones para esta procesión de 14 estaciones, que conmemora la Pasión y muerte de Cristo, serán escritas por el padre Francesco Patton, antiguo Custodio de Tierra Santa.