¿Nueva crisis en la vitivinicultura?

¿Nueva crisis en la vitivinicultura?

La vitivinicultura argentina enfrenta una compleja realidad marcada por la caída del consumo y factores climáticos, lo que genera una fuerte incertidumbre en toda la cadena productiva por la falta de precio para la uva.

 

Buenos Aires, jueves 21 mayo (PR/26) — La caída del consumo interno, menor exportación, contingencias climáticas y salarios que pierden frente a la inflación, configuran un escenario de fuerte incertidumbre para toda la cadena productiva de la vitivinicultura

En ese contexto, desde la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) advierten que la situación ya impacta tanto en trabajadores como en productores: “hay uvas en la bodega que todavía no tienen ni precio”, asegura Daniel Romero, Secretario de Prensa de FOEVA, que describe el nivel de imprevisibilidad que atraviesa hoy el sector.

Según explica Romero, la actividad viene acumulando dificultades desde hace al menos dos años.

A la retracción del consumo y las complicaciones para exportar se sumaron fenómenos climáticos que afectaron la producción en distintas regiones vitivinícolas: heladas tardías, lluvias y caída de granizo impactaron especialmente en las zonas altas.

La preocupación también alcanza al plano laboral.

Desde FOEVA sostienen que el salario de los trabajadores quedó muy rezagado respecto del aumento de precios.

“El precio que está un vino en la góndola no coincide con lo que está cobrando hoy un trabajador vitivinícola”, planteó Romero.

Actualmente, según detalló, un trabajador de viña percibe alrededor de 786 mil pesos, mientras que en bodega los salarios rondan los 955 mil pesos.

Otro de los puntos críticos es el funcionamiento de las negociaciones paritarias.

Desde el gremio denuncian demoras en las homologaciones de acuerdos salariales y cuestionan los límites impuestos a las discusiones.

Las paritarias libres son mentira”, sostuvo Romero, al señalar que los aumentos terminan perdiendo valor frente a la inflación acumulada.

La crisis también se refleja en la dinámica de la cosecha.

Según FOEVA, este año hubo menos circulación de trabajadores temporarios debido a los bajos valores pagados por el tacho de uva.

Incluso, aseguran que en algunos casos los precios fueron inferiores a los de la temporada pasada.

Sin embargo, el gremio también busca diferenciar la coyuntura actual de un colapso estructural de la industria.

Meses atrás, desde FOEVA habían rechazado versiones que hablaban de una “crisis terminal” del sector, y advirtieron sobre discursos alarmistas en plena discusión paritaria.

No hemos recibido comunicaciones formales de crisis por parte de las empresas”, había señalado Romero en ese momento.

Mientras tanto, productores y trabajadores permanecen a la expectativa de cómo evolucionará el precio de la uva y de si el mercado podrá recuperar algo de dinamismo en los próximos meses.

La incertidumbre, por ahora, sigue siendo una de las principales características de una actividad histórica para las economías regionales argentinas.

Primicias Rurales

Fuente: FOEVA

Paritaria vitivinícola: acuerdo de incremento bimestral del 4,5% para bodega y 3,5% para sector viña. Repuntaron las exportaciones

Paritaria vitivinícola: acuerdo de incremento bimestral del 4,5% para bodega y 3,5% para sector viña. Repuntaron las exportaciones

La Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) informó que alcanzó un nuevo acuerdo salarial con las cámaras empresariales en el marco de la negociación paritaria 2026. Repunte en el sector vitivinícola: las exportaciones crecieron un 15% en el primer trimestre

 

 

Buenos Aires, 10 de abril (PR/26) .- Luego de dos meses de arduas negociaciones, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) cerró un nuevo acuerdo salarial. El entendimiento se logró luego de la reanudación del diálogo entre las partes en el marco de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación, instancia que permitió retomar las negociaciones tras la escalada del conflicto a comienzos de mes.

“De acuerdo con lo establecido en el acta paritaria, para el sector bodegas se definió un incremento del 4,5% bimestral para los períodos marzo-abril, mayo-junio y julio-agosto. En tanto, para el sector viñas, se acordó un aumento del 3,5% bimestral en los mismos tramos”, confirmó Daniel Romero, secretario de Prensa de FOEVA .

El proceso de negociación atravesó distintas instancias. A principios de marzo, el gremio había resuelto rechazar la propuesta inicial del sector empresario —que contemplaba incrementos del 1% mensual para bodegas y del 0,5% para viñas— por considerarla “insuficiente y miserable en relación con el contexto económico actual” según lo expresado por FOEVA. En ese marco, la Federación había convocado a una medida de fuerza prevista para el 6 de marzo, que fue posteriormente suspendida tras la conciliación obligatoria dispuesta por la autoridad laboral.

La reunión que logró el acuerdo permitió avanzar en un nuevo esquema salarial, alcanzando un acuerdo entre las partes y encauzando la negociación dentro del ámbito institucional.

Desde la entidad gremial señalaron que las actas definitivas y las escalas salariales correspondientes ya se encuentran oficializadas desde el 28 de marzo, una vez cumplido el proceso administrativo establecido por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.

Repunte en el sector vitivinícola: las exportaciones crecieron un 15% en el primer trimestre

Tras atravesar un 2025 extremadamente complejo, que quedó registrado como el año con las menores exportaciones de vino en dos décadas y el nivel de consumo interno más bajo de la historia, la industria comienza a mostrar signos de alivio. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el primer trimestre de 2026 cerró con una suba del 15,5% en las ventas al exterior, alcanzando un volumen total de 47,4 millones de litros.

Este cambio de tendencia se consolidó con fuerza durante marzo, mes en el que los despachos al extranjero treparon un 22,5%. El gran motor de este crecimiento fue el vino a granel, que experimentó un salto interanual del 51,2%, mientras que el vino fraccionado acompañó con un incremento más moderado del 13,1%.

El empuje del mosto y las divisas

No solo el vino mostró cifras positivas; el mosto concentrado también registró una performance destacada. Durante el mes de marzo, las exportaciones de este subproducto se dispararon un 59,2%, cerrando el trimestre con un crecimiento acumulado del 33,5% (unas 21.557 toneladas vendidas).

En términos monetarios, el impacto es directo: el valor FOB de las exportaciones conjuntas de vinos y mostos sumó 176,8 millones de dólares en lo que va del año. Esta cifra representa una mejora del 5,9% en el ingreso de divisas respecto al mismo periodo del año anterior, un dato vital para un sector que venía golpeado por una aguda crisis financiera que afectó incluso a las bodegas de mayor renombre.

Fuente: Foeva / otras
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