La guerra en Medio Oriente empuja los granos y dispara la volatilidad global

La guerra en Medio Oriente empuja los granos y dispara la volatilidad global

La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsa subas en energía, fertilizantes y granos y aumenta la volatilidad financiera global. Según el analista Dante Romano, la geopolítica vuelve a dominar los mercados agrícolas y genera incertidumbre sobre siembra, comercio internacional y estrategias comerciales del agro.

 

Rosario, Santa Fe, martes 17 de marzo (PR/26) — La escalada del conflicto en Medio Oriente vuelve a dominar la dinámica de los mercados internacionales y desplaza a los fundamentos propios del agro. En la última semana, la guerra que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel impulsa subas generalizadas: la energía avanza 11%, el gas natural 9%, la urea 7% y los granos alrededor de 3%.

Al mismo tiempo, los fletes comienzan a encarecerse por el aumento del combustible y la creciente inestabilidad logística. En paralelo, el clima financiero refleja una búsqueda de refugio: el dólar se revalúa 2%, el oro sube 3%, las acciones caen cerca de 3% y el índice de volatilidad se dispara.

“El mercado está reaccionando con una clara huida hacia activos más líquidos y conservadores. En granos, los fondos financieros llevan su posición neta comprada a 90 millones de toneladas, el nivel más alto desde 2014”, explica Dante Romano.

Uno de los efectos más inmediatos del conflicto se observa en el mercado de fertilizantes. El aumento del gas —principal insumo para su producción—, las dificultades logísticas en regiones exportadoras clave y el encarecimiento de los fletes impulsan los precios al alza.

Este fenómeno impacta directamente en las decisiones productivas, especialmente en Estados Unidos. “Más que la siembra inicial, el problema podría aparecer en la re-fertilización de los cultivos. Esto lleva a pensar en una menor área de maíz y trigo y un mayor espacio para la soja”, señala Romano.

Esta tendencia ya aparece en el Outlook Forum del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), aunque el informe oficial de intención de siembra que se publicará el 31 de marzo podría no reflejar todavía el impacto completo de este nuevo factor.

Mientras tanto, en Sudamérica surgen factores inesperados que podrían modificar el comercio internacional. Brasil avanza con lentitud en la cosecha de soja y enfrenta un problema sanitario: China exige un protocolo fitosanitario que en la práctica dificulta los embarques.

“Algunos grandes exportadores suspenden cargas mientras se ajusta el protocolo, y varios barcos que estaban en camino podrían terminar redirigiéndose a Argentina. Eso abre una oportunidad inesperada para nuestras exportaciones”, indica Romano.

En el plano geopolítico, también se prepara una reunión clave entre Estados Unidos y China. Aunque el conflicto en Medio Oriente domina la agenda, también se discuten temas comerciales vinculados a la tregua en la guerra arancelaria. Washington señala que China podría comprar hasta 8 millones de toneladas adicionales de soja estadounidense, aunque por ahora no se registran operaciones concretas.

En Argentina, el clima ofrece una señal más favorable. Las lluvias se vuelven más regulares en la mayor parte de las regiones productivas y permiten estabilizar las perspectivas de producción, con excepción del sudeste de Buenos Aires. Los pronósticos, sin embargo, se mantienen optimistas.

En el frente de política económica, vuelven a circular rumores sobre una posible baja de los derechos de exportación. No obstante, desde el Gobierno reiteran que cualquier reducción depende del resultado fiscal y de la evolución del programa económico.

“La recaudación viene cayendo en términos reales desde fines del año pasado y hoy el agro, junto con la minería y la energía, son los sectores con mayor dinamismo. La industria y el comercio atraviesan una situación mucho más compleja”, explica Romano.

En este contexto, los productores muestran una estrategia clara: vender maíz y retener soja. Esta conducta genera tensiones logísticas en la cadena comercial.

“Muchos productores optan por no vender, lo que complica a acopios y cooperativas porque queda poco espacio de almacenamiento y todavía tenemos remanentes de un trigo muy grande, además de la nueva cosecha de maíz y soja”, señala.

En el caso del maíz, el escenario internacional muestra señales alcistas para los precios. Las exportaciones semanales de Estados Unidos se mantienen firmes pese a la suba de precios, Brasil avanza con demoras en la siembra de safrinha y en Argentina las lluvias ralentizan la cosecha, lo que limita la presión de oferta.

El trigo, en cambio, empieza a mirar la próxima campaña global. Las estimaciones de producción en Ucrania bajan por el exceso de frío, Estados Unidos mantiene condiciones secas y Francia logra estabilizar sus cultivos, aunque todavía sin una mejora clara en la calidad.

Además, el aumento de los fertilizantes afecta las decisiones productivas. Brasil ya anticipa una menor producción y una mayor dependencia del mercado internacional.

“En contextos bélicos, los países importadores suelen asegurarse stock de trigo para evitar riesgos de abastecimiento. Eso puede activar la demanda global en los próximos meses”, afirma Romano.

En el plano local, sin embargo, persiste un problema: queda mucho trigo sin vender, lo que presiona los precios disponibles frente a las posiciones de julio y genera complicaciones de almacenamiento para la cadena comercial.

Más allá de la coyuntura, los precios de la nueva cosecha alcanzan niveles que hasta hace poco parecían difíciles de imaginar: alrededor de 190 dólares para el maíz, 340 para la soja y 220 para el trigo.

“Son valores muy influenciados por la situación en Medio Oriente y el encarecimiento de los costos. En un escenario internacional más normalizado, estos precios serían muy altos, por lo que puede ser interesante ir asegurando parte de esos valores”, concluye Romano.

La gran incógnita es cuánto tiempo persiste este escenario de tensión global. Si el panorama geopolítico se estabiliza hacia la segunda mitad de 2026 y durante 2027, los mercados podrían volver a regirse por los fundamentos tradicionales del agro. Mientras tanto, la volatilidad sigue siendo un factor central para productores, exportadores y operadores financieros.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Alarma en Medio Oriente: el impacto de la escalada bélica en el corazón energético del mundo

Alarma en Medio Oriente: el impacto de la escalada bélica en el corazón energético del mundo

La escalada militar en Medio Oriente disparó la volatilidad en los mercados globales, impulsó al dólar y al petróleo, y llevó a los inversores a refugiarse en energía, oro y defensa ante el riesgo de un shock en la logística y el suministro energético.
Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL

Buenos Aires, viernes 6 marzo (PR/26) — El mercado financiero global ha entrado en una fase de alta volatilidad tras una semana de escalada militar sin precedentes en Medio Oriente. Lo que comenzó como una serie de operaciones conjuntas entre EE. UU. e Israel, incluyendo la muerte del Ayatolá Jamenei, derivó en una respuesta simétrica de Irán que pone en jaque la logística y la energía mundial.

La atención de los analistas de Wall Street está centrada en un solo punto geográfi co: el Estrecho de Ormuz. Por esta vía circula el 20% del crudo mundial y el 8% del gas natural licuado (LNG). Con más de 150 barcos varados y la cancelación de seguros de guerra en el Golfo, la pregunta ya no es si habrá impacto, sino cuánto durará la parálisis de los suministros.

Este escenario de incertidumbre provocó un fuerte rebote del dólar a nivel global (DXY), que trepó hacia la zona de los 99,20 puntos, alcanzando máximos de cinco semanas.

El Shock Energético: Petróleo y Gas en niveles críticos

Los precios del crudo han reaccionado con una racha alcista sostenida. El barril de Brent se comercializa en torno a los USD 83,74, mientras que el Texas (WTI) se ubica en los USD 77,41. La prima de riesgo domina las pizarras ante el temor de cortes prolongados por ataques a la infraestructura.

● Parálisis en Qatar: La suspensión total de producción de QatarEnergy tras ataques con drones ha encendido las alarmas en el mercado del gas, restringiendo severamente el suministro internacional.

● Caos Logístico: Los gigantes del transporte marítimo (Maersk, MSC, Hapag-Lloyd) han desviado sus fl otas hacia la ruta del Cabo de Buena Esperanza, rodeando África. Esto dispara las tarifas de flete a máximos de seis años y anticipa una nueva presión infl acionaria global por los retrasos en la cadena de suministros.

Sectores y CEDEARs bajo monitoreo

Ante este escenario, el mercado ha comenzado a rotar posiciones hacia activos que actúan como cobertura o que se encuentran geográfi camente alejados del confl icto:
Energía (XLE, XOM, CVX): Las petroleras estadounidenses emergen como el refugio natural. ExxonMobil y Chevron capturan la suba del crudo con producción propia en Norteamérica, lejos del fuego cruzado.
Petroleras LATAM (VIST, PBR): Vista Energy se destaca como un activo estratégico. Al operar en Vaca Muerta, permite capturar los precios internacionales del petróleo sin exposición al riesgo operativo o logístico del Golfo Pérsico.

Por su parte, el gigante brasileño es otro de los grandes benefi ciarios tácticos. Con su masiva producción offshore en el Presal y una estructura de costos competitiva, Brasil se consolida como un proveedor alternativo de peso para el mercado global.

Para el inversor, Petrobras ofrece una combinación de exposición directa al rally del petróleo y una política de dividendos robusta, protegida por la distancia física de los focos de combate en Medio Oriente.

Defensa y Tecnología (LMT): Lockheed Martin ha registrado subas de hasta el 5,5%, refl ejando la expectativa de un aumento masivo en el gasto militar tras las advertencias del presidente Donald Trump sobre un suministro de armas «virtualmente ilimitado».

Industria Petroquímica (DOW): Dow Inc. surge como un benefi ciario táctico. Al utilizar etano de EE. UU. (gas natural) en lugar de petróleo, sus márgenes se expanden mientras sus competidores europeos y asiáticos enfrentan costos de nafta impagables.

 

El Oro (GLD): El metal precioso ha saltado hasta los USD 5.397 la onza, reafi rmando su rol como el «seguro» por excelencia cuando la incertidumbre geopolítica alcanza niveles críticos.

Los sectores más afectados: Turismo y Transporte

En la otra cara de la moneda, las empresas vinculadas a la movilidad global sufren el impacto del combustible caro y el cierre de rutas aéreas.

Aerolíneas como American Airlines (AAL) y plataformas de reserva como Booking (BKNG) han registrado caídas de entre el 2% y el 4%, refl ejando el temor a una retracción en el consumo de viajes internacionales.

Consideraciones para el inversor

La historia demuestra que, ante shocks geopolíticos, la sobrerreacción suele ser moneda corriente. Si bien el S&P 500 y el Nasdaq han mostrado caídas iniciales de entre el 1,2% y el 1,5%, estadísticamente el mercado tiende a recuperar los niveles pre-confl icto en un promedio de 47 días una vez que el panorama se aclara.

La clave en este momento es la selectividad. El mercado ha dejado de ser un bloque uniforme: hoy la diferencia entre una cartera protegida y una vulnerable reside en la exposición a la cadena logística global y al costo de la energía.

 

Acerca de IOL Inversiones: IOL Inversiones es la plataforma digital del ecosistema IOL, diseñada para que más de 2 millones de clientes gestionen todas sus inversiones desde una app simple, intuitiva y segura. Con más de 25 años de trayectoria en el mercado, ofrece acceso a un amplio mundo de oportunidades financieras.

A través de IOL Inversiones, los usuarios pueden operar en el mercado de capitales argentino mediante IOL invertironline, el broker líder del país, regulado por la Comisión Nacional de Valores (CNV). 

Fuente: Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL

Primicias Rurales

Contexto global y efectos de la guerra con Irán

Contexto global y efectos de la guerra con Irán

Presión sobre precios energéticos e insumos
La escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos/Israel está generando subidas significativas en el precio del petróleo y costos energéticos globales, lo que repercute directamente en la producción agrícola, principalmente a través de insumos como fertilizantes basados en gasóleo/nitrógeno y costos de logística. Costos directos e indirectos de producción de alimentos en la Unión Europea 
Buenos Aires, 4 de marzo (PR/26) .-  Impacto en los mercados de fertilizantes: Irán forma parte importante de la exportación de fertilizantes (especialmente urea), y las incertidumbres geopolíticas están empujando precios al alza y riesgos de interrupciones en el suministro, afectando a países importadores.
 Costos de producción agrícola en Argentina: Estudios recientes señalan que la producción de granos en Argentina es más costosa en varios insumos clave que en países competidores como Brasil, especialmente en energía y transporte.
 Riesgos comerciales: Las exportaciones argentinas de granos y otros productos agroindustriales hacia Medio Oriente —más de 10 millones de toneladas el año pasado— podrían verse afectadas si el conflicto complica rutas marítimas o crea incertidumbre comercial. 

Ventajas potenciales para Argentina

1.  Mejores precios relativos de commodities:  El aumento de precios internacionales de granos podría favorecer ingresos por exportaciones, especialmente si se sostiene la demanda global y/o si otros exportadores se ven limitados por la volatilidad logística o aduanera.
2.  Posicionamiento como proveedor alternativo: Ante la incertidumbre comercial con países de Medio Oriente, Argentina puede fortalecer vínculos comerciales con otros compradores netos de granos y aceites vegetales, diversificando destinos y evitando concentraciones de riesgo.
3.  Incentivo a producción local de fertilizantes: La dependencia de fertilizantes importados constituye un riesgo; un contexto de precios altos puede justificar y acelerar inversiones para producir fertilizantes en Sudamérica, beneficiando a Argentina como productor agrícola integrado.

Decisiones estratégicas recomendables para Argentina

A continuación, algunas políticas y decisiones concretas que podrían mejorar nuestra posición en este escenario global:

1. Impulsar industria local de fertilizantes y reducir dependencia

El aumento de precios y riesgos de supply chain muestra la necesidad de:
  • Promover inversión en producción local de urea, amonio y otros fertilizantes (público‑privada o con incentivos fiscales).

  • Fortalecer la seguridad energética para la producción de fertilizantes, por ejemplo mediante acuerdos de suministro de gas natural y desarrollo de energías alternativas más baratas.

  • Integrar políticas que faciliten transferencia tecnológica, infraestructura para almacenamiento y logística interna y regional.

Esto reduciría una enorme vulnerabilidad de nuestros productores agrícolas frente a shocks globales.

2. Reforzar acuerdos comerciales con mercados emergentes

  • La diversificación de destinos comerciales para granos, harinas y aceites puede reducir la dependencia de regiones con riesgo geopolítico (como Medio Oriente).

  • América Latina, Asia y África (además de China e India) pueden ser focos estratégicos para acuerdos de largo plazo y mecanismos de seguro comercial.

3. Participar en iniciativas de integración productiva regional

Argentina puede capitalizar su posición exportadora y complementar a Brasil en sectores donde tenemos ventajas relativas:

  • Cadena de valor de producción agrícola integrada con Brasil y otros productores del Mercosur, potenciando economías de escala.

  • Compartir infraestructura logística, puertos y corredores ferroviarios, reduciendo costos de transporte.

4. Inversiones en productividad agrícola

Los datos indican que producir granos en Argentina es más caro que en varios países de la región por diferencias en insumos clave.
Por ende:

  • Incentivar mejoras tecnológicas en productividad por hectárea.

  • Facilitar acceso a nuevos tractores, digitalización y agricultura de precisión para acortar brechas con Brasil.

5. Estrategias contra volatilidad internacional

Dadas las perturbaciones de mercados globales:

  • Promover políticas de cobertura financiera y seguros de precios para productores, disminuyendo exposición al riesgo de variaciones bruscas.

  • Crear fondos de estabilización de exportaciones para amortiguar impactos en caso de interrupciones repentinas de comercio internacional.

 

Resumen: ¿Qué puede hacer Argentina?

Objetivo estratégico Política recomendada
Reducir dependencia de fertilizantes importados Incentivos para industria local + acuerdos energéticos
Diversificar mercados exportadores Construir nuevos tratados y vínculos en Asia, África y América Latina
Mejorar competitividad frente a Brasil Innovación agrícola, logística y reducción de costos
Gestionar riesgo global Coberturas financieras y mecanismos de estabilización

Conclusión

Aunque el conflicto con Irán genera riesgos—especialmente en precios de energía y suministro de fertilizantes—también presenta una oportunidad estratégica para reposicionar a Argentina a través de políticas industriales, diversificación comercial y mejoras de productividad agrícola.
El país puede aprovechar mejor su rol como exportador de granos, reduciendo vulnerabilidades y construyendo una base más sólida y resiliente en colaboración con socios regionales y nuevos mercados globales.

Primicias Rurales

Fuente: Varias