El cierre de mes sacudió a los mercados con una fuerte rotación en el sector de microchips para Inteligencia Artificial, nuevos roces logísticos en el Estrecho de Ormuz y el balde de agua fría de MSCI que dejó a la Argentina en el casillero Standalone.

Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL
Buenos Aires domingo 28 junio(PR/26)– La última semana completa de junio nos dejó un panorama financiero completamente reconfigurado a nivel global. Lo que empezó como un tibio optimismo por ciertos acercamientos diplomáticos terminó diluyéndose ante la realidad del mercado.
Por un lado, vimos una lógica y selectiva toma de ganancias en las empresas de hardware para Inteligencia Artificial, un sector que venía volando muy alto. Por el otro, reaparecieron los fantasmas logísticos en una de las arterias comerciales más vigiladas del planeta: el Estrecho de Ormuz. Mientras tanto, a nivel local, la city se vio obligada a digerir el veredicto anual de la calificadora MSCI, que trajo una dosis de cruda realidad institucional.
Wall Street bajo la lupa: Microchips volátiles y el fantasma de las tasas altas
El mercado de semiconductores experimentó una montaña rusa de emociones. Todo comenzó cuando se supo que la surcoreana SK Hynix planeaba reasignar recursos hacia la memoria convencional DRAM, lo que encendió las alarmas y provocó un sismo bursátil en el índice KOSPI de Seúl.
Aunque a mitad de semana el gigante Micron Technology (MU) trajo alivio con un balance récord y la proyección de un mercado desabastecido de chips HBM hasta 2027 —haciendo saltar su acción un 17%—, la alegría duró poco. Apple (AAPL) enfrió los ánimos al anunciar subas de hasta USD 300 en iPads y MacBooks para mitigar los costos logísticos de sus insumos. Para colmo de males, el viernes el optimismo se terminó de congelar con los rumores de que OpenAI evalúa postergar su tan esperada salida a la bolsa (IPO).
En el frente macroeconómico de Estados Unidos, las noticias tampoco dieron tregua. El Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), la medida de inflación favorita de la Reserva Federal, cruzó el umbral del 4% interanual por primera vez en tres años, con una lectura núcleo que se clavó en el 3,4% anual.
Este dato no hizo más que darle la razón a la postura dura (hawkish) de la Fed liderada por Kevin Warsh. Ahora el mercado se prepara para la posibilidad de hasta dos subas de tasas de interés antes de que termine el año, lo que catapultó al Índice Dólar (DXY) a sus máximos en 13 meses.
Petróleo en baja: Los drones en Ormuz no pudieron sostener los precios
El mercado internacional del crudo borró de un plumazo las ganancias de los últimos días, revirtiendo por completo la racha alcista. La tensión máxima ocurrió cuando la administración de Donald Trump confirmó que la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) atacó con drones comerciales al buque de carga Ever Lovely, de bandera de Singapur, en las costas de Omán.
El ataque obligó a la ONU a suspender temporalmente los planes de evacuación marítima coordinados en Suiza. Si bien este incidente disparó un rebote inicial del 2% por el regreso de la prima de riesgo geopolítico, el miedo se disipó rápido: el volumen diario de tránsito se mantuvo firme en las 54 embarcaciones.
Al cierre de la semana, el balance fue lapidario: tanto el crudo Brent como el estadounidense WTI anotaron una pérdida cercana al 9%. El Brent terminó rindiéndose en la zona de los USD 72,51 el barril, mientras que el WTI perforó el piso psicológico de los setenta dólares para cotizar en USD 69,40. Detrás de esta caída también pesó la expectativa de que el Tesoro norteamericano mantendrá bajo estricto control las cuentas de garantía humanitaria para Irán.
El «efecto MSCI Standalone» frena el entusiasmo de la city porteña
En la plaza local, las acciones de empresas argentinas intentaron construir un piso técnico sobre el final de la semana para digerir las novedades. El gran protagonista fue el veredicto de MSCI, que decidió mantener a la Argentina en la categoría de mercado Standalone para 2026.
Aunque la entidad reconoció que la flexibilización de capitales implementada en abril de 2025 fue un avance, advirtió que los controles cambiarios residuales y las trabas burocráticas para repatriar utilidades acumuladas bloquean una reclasificación automática.
A pesar del golpe del veredicto, el viernes trajo un leve alivio. Tras un desplome previo del 4,4%, las acciones argentinas en Nueva York rebotaron hasta un 2,6%, lideradas por el sector energético (Central Puerto) y bancos como Banco Macro (+2%) y Grupo Financiero Galicia (+1,6%). El índice S&P Merval recuperó un 0,9% en pesos en la última jornada para situarse en las 3.122.638 unidades.
Sin embargo, cuando miramos la foto del acumulado semanal, el saldo es negativo: una caída del 5% en pesos y del 7,22% medido en dólares CCL.
Por último, el mercado de renta fija se movió al compás de los guiños de la vocera del FMI, quien destacó las mejoras financieras del país.
Los bonos en dólares (Bonares y Globales) tuvieron variaciones marginales del -0,2% en su tramo largo, haciendo que el Riesgo País subiera levemente hasta consolidarse en las 437 unidades, manteniéndose en los techos del mes.
Con este telón de fondo, todas las miradas se dirigen ahora al Palacio de Hacienda, que enfrenta un enorme desafío financiero al anunciar una licitación clave para renovar vencimientos en pesos por la friolera de $16,2 billones.
Primicias Rurales
Fuente: (InvertirOnline).














