Entre las agudas contradicciones del discurso oficial y la crisis global de la educación, Editorial Perfil impulsa una valiosa iniciativa pedagógica para devolver el diario impreso a los hogares y recuperar el pensamiento crítico.
Buenos Aires lunes 14 septiembre (PR/26)– Me pregunto seriamente si Javier Milei es consciente de sus marcadas contradicciones cotidianas o si aprovecha la paulatina pérdida de pensamiento crítico en las audiencias actuales.
Resulta desconcertante si el Presidente no siente vergüenza frente a sí mismo o si la sociedad ha perdido por completo la capacidad de relacionar mensajes y sostener ideas fundamentadas.
Las contradicciones del discurso oficial
Aunque su reciente nacionalización sobre la causa Malvinas busque hipotéticos beneficios electorales, la alevosa exposición a la contradicción roza límites llamativos.
Agradecer en el Día del Maestro a los docentes por su empresa civilizatoria, siendo el mandatario que más los ha perjudicado, causa una profunda vergüenza ajena.

Utilizar además un video generado con inteligencia artificial donde Domingo Faustino Sarmiento aparenta aprobar su gestión representa una falta total de pudor institucional.
Esa desfachatez pudo resultar atractiva durante su campaña electoral, pero en el ejercicio real de la primera magistratura se vuelve un factor sumamente contraproducente con los años.
Una acción pedagógica y cívica de Perfil
Más allá del panorama político, Editorial Perfil anuncia una fuerte acción pedagógica para contribuir de forma directa al proceso educativo del país.
La propuesta coincide simbólicamente con el aniversario del relanzamiento de nuestro diario en papel, iniciado el 11 de septiembre de 2005.
A partir del martes 3 de noviembre, y durante un año escolar completo, el diario se imprimirá de lunes a viernes para ser entregado gratis a padres con hijos en edad escolar.
Buscamos alcanzar a lectores de entre 30 y 40 años, inmersos en lo digital, para que el ejemplo familiar de lectura impresione e irradie hacia los más chicos.
Los beneficios del papel frente a las pantallas
Diversos estudios científicos confirman que la lectura en papel ofrece beneficios cognitivos muy superiores a los de las pantallas táctiles.
Investigaciones publicadas en el Journal of Research in Reading demuestran que el soporte físico logra una mayor retención de la memoria y una comprensión más profunda.
Asimismo, organismos oficiales del Reino Unido destacan que leer textos no ficcionales en papel mejora sustancialmente los resultados de aprendizaje respecto a los entornos digitales.
Con la consigna “Que el algoritmo no te imponga qué leer, elegí papel”, esta iniciativa busca combatir la hegemonía y los perjudiciales efectos de las plataformas.

La tangibilidad del formato impreso rescata una interacción única: permite ser guardado, reutilizado y compartido, fomentando una vital sensibilidad táctil y ocular.
Queremos educar un paladar lector exigente que funcione como puerta de entrada a otros libros, frenando el alarmante proceso de desalfabetización actual.
Modelos internacionales para la alfabetización
Iniciativas similares son llevadas a cabo por reconocidas organizaciones internacionales en países desarrollados, como SembraMedia y Reading is Fundamental en Estados Unidos.

Dichas entidades distribuyen libros gratuitos en comunidades de bajos recursos y estimulan el hábito de la lectura en múltiples escuelas y centros juveniles.
Como no existen herramientas semejantes en Argentina, celebramos los 50 años de Editorial Perfil impulsando una acción que trascienda un festejo y beneficie verdaderamente al país.
La crisis global revelada por las pruebas PISA
Los preocupantes datos de las pruebas PISA 2025 encendieron las alarmas al confirmar severos retrocesos de aprendizaje en todo el mundo occidental.
La principal causa detectada se vincula directamente a la continua distracción digital generada por los celulares en las aulas, lo que destruye la concentración.
Sin embargo, naciones como Japón, Corea del Sur, Singapur y diversos países escandinavos han demostrado con éxito que la caída del nivel no es inevitable.
El caso de Suecia es muy claro: tras impulsar una fuerte digitalización, su gobierno resolvió reinstalar el libro físico como eje central del aula.
De forma idéntica, en Finlandia los docentes exigieron el retorno de materiales impresos al verificar que las pantallas generaban aprendizajes sumamente superficiales.
Por su parte, Dinamarca destinó 540 millones de coronas para sustituir pantallas por libros físicos y reducir drásticamente el uso de dispositivos digitales.
Regulaciones estatales frente al abuso de pantallas
Actualmente la contienda dejó de ser tecnológica para volverse estrictamente pedagógica: debemos evaluar qué soporte estimula mejor la memoria y la atención.
Un reporte reciente de la Unesco señala que el 58% de las naciones ya aplicó prohibiciones nacionales al uso de celulares dentro de las escuelas.
Mientras en la OCDE un 25% de alumnos se distrae por pantallas de compañeros, esa cifra desciende al 4% en Japón debido a severas regulaciones.
En China, la red TikTok funciona bajo un estricto modo juvenil de 40 minutos diarios que prioriza contenidos culturales y educativos por norma legal.
En contraste, la empresa Meta afronta multas de 17 mil millones de dólares en Estados Unidos por crear deliberadamente mecanismos adictivos para adolescentes.
El desafío cultural de la educación argentina
La constante caída educativa en la Argentina no obedece solo a la tecnología, sino a décadas de desinversión, severa desigualdad provincial y profundas crisis económicas.
Pese a ello, el mayor desafío actual supera lo financiero: la escuela debe responder con inteligencia ante la fulminante llegada de las redes sociales e IA.
No basta con prohibir de forma tajante la tecnología, sino con enseñar a utilizarla sin sacrificar la lectura profunda ni el debate analítico.
El regreso del diario impreso a las familias propone construir una sólida infraestructura cívica que promueva el hábito transformador de la lectura diaria.

















