Entre enero y mediados de septiembre, las Reservas Internacionales crecieron unos US$ 9.523 millones gracias a las compras de divisas. En el mundo, el tránsito de crudo por el Estrecho de Ormuz se derrumbó y devolvió la atención al mercado energético.

 

 

 

 

Por Francisco Cuello Rosso – Bruno Ferrari – Emilce Terr de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

Rosario martes 29 septiembre (PR/26)– Entre enero y mediados de septiembre de 2026, las Reservas Internacionales registraron una variación positiva acumulada de aproximadamente US$ 9.523 millones. Detrás de ese avance hay un protagonista claro: las compras de divisas.

 

Las compras de divisas, el motor del año

 

Las compras de divisas fueron el principal factor positivo, con un aporte acumulado de alrededor de US$ 14.219 millones. Esa cifra equivale al 149% de la variación neta observada en el período, es decir, explicó más que la totalidad de la mejora.

 

 

Mirado en perspectiva, en los primeros nueve meses de 2026 las compras acumularon US$ 14.200 millones. Ese monto representa aproximadamente el 76% de todo lo registrado durante 2024 y resulta ampliamente superior al saldo de 2025.

 

Lo que restó: organismos internacionales y Sector Público

 

No todo empujó en la misma dirección. Entre los principales factores contractivos se destacaron las operaciones con organismos internacionales, que restaron aproximadamente US$ 3.276 millones, y las otras operaciones del Sector Público, con un efecto negativo de US$ 2.889 millones.

 

 

Juntos, ambos conceptos recortaron en más de US$ 6.100 millones el impulso generado por las compras de divisas. En el otro extremo, el efectivo mínimo aportó cerca de US$ 965 millones, mientras que el rubro “Otros” sumó una contribución positiva cercana a US$ 504 millones.

 

Un año de meses muy distintos

 

La evolución mensual muestra una elevada heterogeneidad entre los componentes. Marzo y junio cerraron con variaciones negativas de reservas, a pesar de que las compras de divisas siguieron aportando en positivo.

En otros períodos ocurrió lo contrario: el movimiento de los encajes, las operaciones del Sector Público y otros factores amplificaron el incremento de las reservas y potenciaron el efecto de las compras.

 

Ormuz, el punto más sensible del petróleo mundial

 

En el plano internacional, el Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los puntos más delicados para el mercado energético global. Según la EIA, el flujo de petróleo por esta vía se mantuvo elevado y relativamente estable durante 2025.

Los registros fueron de 20,9 millones de barriles diarios en el 1T25, 21,0 millones en el 2T25, 21,3 millones en el 3T25 y 21,6 millones en el 4T25. Son valores en línea con la importancia estructural del estrecho dentro del comercio marítimo mundial de crudo.

 

Un quiebre marcado en 2026

 

Sin embargo, en 2026 se observa un quiebre muy marcado. El volumen transportado cayó a 14,9 millones de barriles diarios en el 1T26 y profundizó su descenso hasta 4,9 millones en el 2T26.

Eso implica una contracción de aproximadamente 77% respecto del máximo del 4T25. La relevancia de este comportamiento excede la dinámica propia del estrecho y explica por qué el tránsito por Ormuz volvió a ocupar un lugar central en el análisis del mercado petrolero internacional.

 

 

 

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Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)  Informativo Semanal