Abr 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
El emblemático actor y dirigente político falleció a los 86 años tras complicaciones derivadas de un accidente doméstico en su hogar. Un final inesperado para una leyenda.
Con una trayectoria inigualable en cine, teatro y televisión, sus restos son despedidos con honores en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Su partida genera una profunda conmoción en todo el arco artístico y político nacional.
Buenos Aires, lunes 20 abril (PR/26) — El reconocido actor y político argentino Luis Brandoni falleció este lunes 20 de abril de 2026 a los 86 años. El artista se encontraba internado en el Sanatorio Güemes tras sufrir un hematoma subdural ocasionado por una caída accidental en su casa el pasado 11 de abril.
El hecho, ocurrido al resbalar de una silla con rueditas, lo obligó a suspender sus funciones de la obra ¿Quién es quién?, la cual protagonizaba junto a Soledad Silveyra.
Sus restos son velados en la Legislatura porteña hasta la medianoche, en una jornada de 12 horas solicitada por su familia para honrar su memoria.
Figuras como Carlos Rottemberg, Georgina Barbarossa y Daniel Aráoz se acercaron a darle el último adiós, destacando su coherencia y su inmenso talento.

Trayectoria: del «tres empanadas» al compromiso político
Nacido el 18 de abril de 1940, Brandoni fue un pilar fundamental de la escena nacional. Su carrera dejó huellas imborrables con personajes icónicos y frases que ya forman parte del ADN argentino, como el inolvidable «tres empanadas» de Esperando la Carroza. Entre sus obras cumbres se destacan:
-
Cine: La Patagonia rebelde, Darse cuenta, Cien veces no debo y La odisea de los giles. Parque Lezama
-
Televisión: Protagonizó éxitos masivos y recientemente brilló en la serie Nada, junto a Robert De Niro.
-
Teatro: Su obra Parque Lezama, dirigida por su amigo Juan José Campanella, superó las mil funciones.

Parque Lezama, su última película está en Netflix, y fue dirigido por su amigo Juan José Campanella
El propio Juan José Campanella pensó en filmar Parque Lezama porque quería que quedara un registro de la actuación de su amigo Luis Brandoni.
Además de su faceta artística, Brandoni fue un ferviente militante de la Unión Cívica Radical (UCR), desempeñándose como diputado nacional y defendiendo siempre los valores democráticos, incluso en los periodos más oscuros del país.
El pesar de la política y el espectáculo
Referentes de todos los sectores expresaron su dolor. Desde el ámbito político, figuras como Luis Petri, Martín Lousteau y María Eugenia Vidal resaltaron su «coraje cívico» y su legado como «patriota».
Por el lado artístico, colegas como Verónica Llinás y Pablo Echarri coincidieron en señalarlo como un referente indiscutido, remarcando su pasión por la lucha de los derechos de los actores.
Mañana martes, a las 11:00, se realizará una ceremonia en la capilla del Cementerio de la Chacarita, para luego proceder al traslado de sus restos al Panteón de Actores, su morada final.
Abr 20, 2026 | Aventura y Turismo
El verano transforma Japón en un destino intenso, verde y lleno de vida.
Con menos turistas, se vive una experiencia más auténtica y cercana a lo local.
Festivales, naturaleza y grandes ciudades se combinan en una temporada única.
Buenos Aires, lunes 20 abril (PR/26) — En verano, Japón se vuelve intensamente verde y vibrante. Con menos turistas extranjeros que en primavera, permite vivir un Japón más local y auténtico y disfrutar de los matsuri, festivales tradicionales de verano, además de jardines en su máximo esplendor y una atmósfera estival llena de vida.
Tokio: modernidad y tradición en movimiento

Entre luces de neón y templos silenciosos, la modernidad de Tokio convive con santuarios entre Se recorre Asakusa y el Templo Senso-ji entre incienso y dulces como el taiyaki, cruzamos el famoso Shibuya y exploramos Akihabara entre manga y pantallas infinitas.
En verano, la ciudad se llena de desfiles, música y fuegos artificiales. Desde la Tokyo Skytree, la ciudad se abre como un mosaico de energía constante.
Tokio, Kioto y Osaka
Tokio, Kioto y Osaka concentran las tres caras de Japón. Tokio es la gran metrópolis, con barrios como Asakusa, de aire tradicional y Akihabara, tecnológico. Kioto es el Japón más sereno e histórico, con templos como Fushimi Inari.
Osaka lo contrasta con su carácter vibrante y gastronómico, con Dotonbori y su cocina callejera como el takoyaki.
Kioto, Nara y Osaka: tradición, historia y gastronomía

En Kioto destaca el rojo en Fushimi Inari, el verde en Arashiyama y el dorado en Kinkaku-ji, con el Gion Matsuri como uno de los grandes festivales del país.
En Nara, están los ciervos del Todai-ji, y en Osaka, recorremos Dotonbori y descubrimos su vibrante gastronomía callejera.
Monte Fuji y Hakone

El Monte Fuji, rodeado de verde, con vistas al Lago Kawaguchi y la posibilidad de ascenderlo en temporada oficial. Descubrimos Hakone y su valle volcánico, entre baños termales y vapor.
El Monte Fuji es el gran icono natural de Japón y un volcán sagrado venerado desde hace siglos. Su silueta casi perfecta ha inspirado a muchos haikus, poemas tradicionales japoneses.
A sus pies, Hakone, famosa por sus onsen, que son baños termales naturales de origen volcánico, es una zona de aguas termales con el Lago Ashi y montañas brumosas.
Naturaleza en verano

Más allá de las ciudades, el verano revela un Japón de naturaleza en estado puro. Okinawa aporta el contraste tropical, con playas de aguas cristalinas y cultura isleña, mientras que los Alpes Japoneses muestran el lado más montañoso del país, con paisajes frondosos.
En esta zona destacan las aguas termales y los monos en su entorno natural.
¿Cuánto cuesta viajar a Japón en el verano japonés?
Para un recorrido como el descripto: Tokio, Monte Fuji, Hakone, Kioto, Nara y Osaka:
✈️ Costo total estimado desde Argentina
-
💰 USD 4.000 – 5.500 por persona (lo más habitual)
-
💰 USD 6.000+ (viaje más cómodo o paquete organizado)
-
💰 USD 3.200 – 3.800 (ajustado, organizándolo bien)
👉 El verano japonés es temporada media/alta, porque coincide con vacaciones en muchos países, así que:
-
Los vuelos suben un poco
-
Los hoteles en ciudades como Tokio o Kioto pueden encarecerse
✈️ Vuelos desde Argentina (invierno local)
-
Precio típico: USD 1.800 – 2.800 ida y vuelta
-
Duración: 24 a 30 horas
-
Siempre con escalas
Rutas más comunes:
-
Buenos Aires → Doha → Tokio
-
Buenos Aires → Dubái → Tokio
-
Buenos Aires → Europa → Tokio
-
Buenos Aires → Estados Unidos → Tokio
👉 Tip útil: salir desde Santiago de Chile o São Paulo puede bajar el costo.
🏨 Gastos dentro de Japón (14 días)
-
💰 USD 120 – 220 por día
Incluye:
-
Hotel
-
Comidas
-
Transporte local
-
Entradas
👉 Total estimado:
🚄 Transporte entre ciudades
-
JR Pass / tren bala: USD 300 – 600
🧭 Itinerario típico
Se puede hacer perfectamente en 12–14 días:
-
Tokio (3–4 días)
-
Monte Fuji + Lago Kawaguchi (1–2 días)
-
Hakone (1 noche con onsen)
-
Kioto (3 días)
-
Nara (1 día)
-
Osaka (2 días)
🌞 Cómo es viajar en verano japonés
✔️ Festivales (matsuri) y fuegos artificiales
✔️ Mucho ambiente local
✔️ Naturaleza en su punto más verde
❗ Mucho calor y humedad (puede superar los 30°C con sensación térmica alta)
🧾 Conclusión
👉 Viajar a Japón en el verano japonés (nuestro invierno) es una gran oportunidad porque:
-
Escapás del frío local
-
Vivís festivales únicos
-
Encontrás un Japón más auténtico
💡 Presupuesto realista:
➡️ USD 4.000 – 5.500 por persona para un viaje completo y bien armado
Primicias Rurales
Fuente: Grand Voyage/IA
Abr 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
El ruido, las preocupaciones y el activismo pueden alejarnos de lo esencial sin que lo notemos. Pequeñas actitudes cotidianas revelan cuándo la fe empieza a volverse superficial. Una invitación a mirar hacia adentro y recuperar un corazón abierto a Dios.
Buenos Aires, lunes 20 abril (PR/26) — Los cristianos de hoy solemos vivir con con demasiado ruido en nuestra cabeza. Las preocupaciones de la vida nos llevan a alejarnos de lo verdaderamente importante y muchas veces no queremos detenernos a escuchar lo que nos dicta nuestra conciencia: «Le perteneces a Dios y un día volverás a Él». Lo sabemos, pero se plantea una lucha entre el activismo y la espiritualidad o la práctica de la fe que muchas veces pueden endurecernos el corazón.
Nuestra Señora Reina de la Paz al inicio de sus apariciones (que continúan hasta el presente) en Medjugorje, Bosnia – Herzegovina, dijo que quería corazones de carne y no de piedra como hay una cita al respecto en la Biblia.
Y, como cualquier enfermedad, estos son los síntomas que deben mantenerle alerta.
Señales que invitan a revisar el corazón
A veces creemos que estamos haciendo lo correcto, pero hay pequeñas actitudes que pueden indicar que nos estamos alejando sin darnos cuenta. No se trata de juzgar, sino de mirarnos con sinceridad.
1. Estar demasiado ocupado para Dios
Todo cristiano sabe que la oración es esencial. Sin embargo, muchas veces aparecen excusas para no dedicarle ni siquiera unos minutos al día. Nos sentimos ocupados, y sin notarlo, Dios queda en último lugar.
Incluso en los momentos de calma, evitamos el silencio interior. Es como cuando alguien deja de interesarnos: evitamos el encuentro. Y sin querer, podemos hacer lo mismo con el Señor.
2. Confesarse por costumbre y no desde el corazón
La confesión es una oportunidad de encuentro y conversión verdadera, pero a veces puede vivirse de manera automática, solo por cumplir.
Cuando falta el arrepentimiento sincero y el deseo de cambiar, el gesto pierde profundidad. Más que un trámite, está llamado a ser un momento de gracia, donde el corazón realmente se abre.

3. Vivir la Eucaristía con indiferencia
Asistir a la Eucaristía es mucho más que estar presentes físicamente. Puede pasar que estemos ahí, pero con la mente en otro lado, sin participar, sin orar, sin unirnos a la comunidad.
La Misa es un encuentro vivo, y cuando se vive con distancia o distracción, su riqueza no logra llegar plenamente al alma.
4. Mirar con distancia al que necesita
En la vida cotidiana, nos cruzamos con personas que necesitan ayuda. A veces, el cansancio o los prejuicios nos llevan a mirar para otro lado o a juzgar rápidamente.

Sin embargo, cada persona merece al menos una mirada, una palabra, un gesto humano. No sólo en la calle: también cerca, en casa o en el entorno, puede haber alguien esperando atención.
5. Creer que “ser buena persona” es suficiente
Puede aparecer la idea de que, como no hacemos daño a nadie, ya estamos bien. Pero la vida cristiana es más que evitar el mal: implica amar activamente, crecer, convertirse, darse.

Cuando surge la autosuficiencia, el corazón puede cerrarse sin darse cuenta. Y entonces dejamos de escuchar, de revisar, de abrirnos a lo más profundo.
Una invitación a mirar hacia adentro
No son condenas, sino llamados de atención. Todos estamos en camino, y siempre hay posibilidad de volver a empezar.
¿Te reconocés en alguna de estas situaciones?
Tal vez sea una oportunidad para reconectar, hacer silencio y volver a poner a Dios en el centro.

Mientras tengas vida hay oportunidad
Es necesario que tomemos conciencia de lo que estamos haciendo con nuestra vida interior y pidamos perdón a Dios, fomentando en nosotros lo que dice el Catecismo de la Iglesia católica:
«El corazón del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo (cf Ez 36,26-27). La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace volver a Él nuestros corazones: ‘Conviértenos, Señor, y nos convertiremos’ (Lm 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzar de nuevo» (CEC 1432).
Recordemos que mientras vivamos tendremos oportunidad de convertirnos, que Dios nos bendiga.
Primicias Rurales
Fuente: basado en un artículo del sitio católico Aleteia
Abr 20, 2026 | Santo del Día
Buenos Aires, 20 de abril (PR/26) .- Cada 20 de abril la Iglesia celebra a Santa Inés de Montepulciano, una de las figuras femeninas más representativas de la Orden de Santo Domingo (dominicos) y de la mística cristiana occidental. Inés llegó a ser abadesa muy joven y, aún así, destacó por su sabiduría, prudencia y la profundidad de su vida espiritual.
Santa Inés inspiró una rica tradición espiritual de la que se nutrieron santos y santas, como Catalina de Siena, quien le profesó gran devoción.
Inés Segni -nombre de pila de la santa- nació alrededor del año 1268, en Gracciano (Italia), en el seno de una familia noble. Desde muy niña estuvo en contacto con la vida religiosa, gracias a que sus padres confiaron su educación a las monjas del monasterio de Montepulciano, ubicado muy cerca de su Gracciano. Inés empezó con ellas su formación cumplidos los nueve años.
Las monjas de Montepulciano eran conocidas por su austeridad y por sus particulares hábitos, confeccionados con la tela rústica con la que se hacen los sacos para guardar granos o semillas. Al convento lo llamaban el ‘monasterio del saco’ y a sus monjas, ‘las saquinas’.
En ese monasterio Inés empezó a destacar por su generosidad, su capacidad de sacrificio y su intensa vida de oración. Permaneció allí unos cinco años hasta cumplir los quince, cuando fue enviada junto a Sor Margarita, su maestra de noviciado, a erigir un monasterio de dominicas en Proceno, aldea de la diócesis de Acquapendente. Tres años más tarde, sería nombrada abadesa de aquel lugar. Por su juventud, fue necesaria una autorización especial del Papa Nicolás IV para poder ejercer el cargo.
Las monjas del monasterio también fueron testigos de los éxtasis en los que caía Santa Inés, así como de los momentos en los que su cuerpo se elevaba, separándose del suelo.
“Lo que tú quieras, Señor”
Cuando su fama se extendió, las religiosas de Montepulciano pidieron que Inés regrese a su pueblo natal para que fundara un nuevo monasterio. Sin embargo, la santa rogó a Dios para que le concediera quedarse un tiempo más en Proceno. Dios se lo permitió y llegó a vivir allí por 22 años más, hasta el día en que, por medio de un sueño, recibió una señal de Dios para erigir el nuevo monasterio en su tierra natal.
En 1298, con el apoyo de las autoridades de la Orden de Predicadores y el patrocinio del Papa, regresó a la región donde nació y estableció allí el nuevo monasterio de monjas dominicas en las afueras de Montepulciano. Allí mandó construir una capilla consagrada a la Virgen María, ampliada poco después con la colaboración de los fieles. La santa gobernó la comunidad religiosa de hasta el día de su muerte.
Hambre de Dios y hambre de pan
Santa Inés falleció el 20 de abril de 1317 a los 49 años. Gracias al Beato Raimundo de Capua (1303-1399) y a la biografía que este escribió sobre la santa, la devoción a Santa Inés se hizo muy popular entre los siglos XIV y XV. Fue canonizada por el Papa Benedicto XIII, junto al obispo Santo Toribio de Mogrovejo, el 10 de diciembre de 1726.
Más información:
Abr 20, 2026 | Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 22-29
Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar.
Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.
Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:
«Maestro, ¿cuándo has venido aquí?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron:
«Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?».
Respondió Jesús:
«La obra de Dios es esta: que creáis en el que Él ha enviado»
Palabra del Señor