Ago 22, 2026 | Actualidad, congresos y cursos, Economía / Economía del Agro
Un encuentro de alto nivel liderado por la FAO en Santiago reunió a gobiernos, bancos de desarrollo y pequeños productores para movilizar inversiones de gran escala, romper barreras de crédito y fortalecer la seguridad alimentaria regional.
Santiago, Chile, sábado 22 agosto (PR/26) – La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reunió los días 18 y 19 de agosto a 70 representantes de gobiernos, mecanismos de integración regional, agencias de cooperación internacional, bancos de desarrollo, instituciones financieras, sector privado y organizaciones de la agricultura familiar de América Latina y el Caribe.
Este trascendental encuentro regional permitió identificar condiciones clave, instrumentos de vanguardia y alianzas estratégicas para transformar oportunidades productivas en inversiones concretas, avanzando decididamente hacia el escalamiento del financiamiento en los sistemas agroalimentarios.

La región desempeña un papel absolutamente estratégico en la producción mundial de alimentos y, al mismo tiempo, enfrenta una alta exposición a los severos riesgos climáticos actuales. Sin embargo, el financiamiento que llega a sus sistemas agroalimentarios continúa siendo insuficiente y fragmentado frente a la magnitud de sus desafíos y oportunidades.
“América Latina y el Caribe es una potencia agroalimentaria mundial, pero 32 millones de personas aún padecen hambre y cerca del 70 % de quienes producen alimentos enfrenta barreras para acceder a financiamiento formal”, señaló con contundencia Rene Orellana Halkyer, Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
“Tenemos una oportunidad y una responsabilidad compartida: convertir el potencial agroalimentario de la región en inversiones concretas que fortalezcan la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y las oportunidades de desarrollo rural”, agregó durante su intervención.
Por su parte, el Ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos Quiroga, quien participó activamente del cierre del encuentro, indicó: “Las soluciones financieras a nuestro entender deben tener distintas escalas productivas, las particulares características de los territorios y las condiciones especiales que día a día enfrentan los agricultores”.
De la inclusión financiera a inversiones con verdadero impacto
Durante las dos intensas jornadas de trabajo, los especialistas identificaron cinco prioridades fundamentales para fortalecer de manera integral el financiamiento de los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe.
Entre ellas, destacaron la urgente necesidad de superar la lógica de los proyectos aislados y construir carteras territoriales de inversión que articulen armónicamente producción, cadenas de valor, infraestructura, conectividad, servicios técnicos, mercados, evidencia e instrumentos financieros adecuados a cada territorio.
El encuentro también puso de relieve la vital importancia de invertir en las capacidades humanas y organizacionales de la ruralidad mediante educación financiera, asistencia técnica especializada, gestión empresarial y asociatividad productiva.

Asimismo, se enfatizó la necesidad de consolidar ecosistemas de colaboración sólidos entre gobiernos, bancos de desarrollo, instituciones financieras, cooperativas, empresas, inversionistas, academia, cooperación internacional y organizaciones territoriales.
Otra de las prioridades identificadas fue situar la acción climática en el centro mismo de las decisiones de inversión, traduciendo los compromisos ambientales en carteras financiables orientadas a promover prácticas productivas sostenibles, restaurar ecosistemas, desarrollar infraestructura resiliente, mejorar el manejo del agua y ampliar el acceso a seguros agropecuarios.
Finalmente, los participantes coincidieron en que los pequeños y medianos agricultores familiares, sus organizaciones y las comunidades rurales deben ocupar un lugar central e insustituible en esta nueva agenda.
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Para ello, plantearon avanzar con firmeza hacia soluciones financieras adaptadas a sus necesidades reales e integradas en ecosistemas financieros territoriales capaces de combinar financiamiento, asistencia técnica, información, gestión de riesgos, acceso directo a mercados y alianzas estratégicas.
El rol estratégico y desplegado por la FAO
Durante el encuentro, la FAO destacó su incansable trabajo con los países de la región para contribuir a generar las condiciones que permitan vincular las necesidades y oportunidades de los territorios con recursos financieros, conocimiento, innovación e inversión.
“Actualmente, la FAO opera más de mil millones de dólares en más de 400 proyectos en los 32 países de la región”, señaló con orgullo Orellana Halkyer sobre el despliegue del organismo.
Esta sólida presencia permite a la FAO trabajar directamente desde los territorios y, al mismo tiempo, conectar políticas públicas, capacidades técnicas, evidencia científica y alianzas estratégicas con instituciones financieras y socios para el desarrollo.
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El encuentro contribuyó, además, a impulsar una conversación regional de más largo plazo sobre la necesidad de construir ecosistemas financieros territoriales capaces de acompañar las distintas necesidades de productores, organizaciones, cooperativas y empresas agroalimentarias.
Todo esto con el claro propósito de transformar cada oportunidad en inversiones viables, sostenibles e inclusivas que dinamicen la economía rural de toda la región.
Un diálogo plural entre gobiernos, banca de desarrollo e inversionistas
El evento contó con una relevante participación de autoridades de gobiernos de la región, entre ellas Jaime Campos Quiroga, ministro de Agricultura de Chile; Vanderley Ziger, secretario de Agricultura Familiar y Agroecología de Brasil; Enrique Estuardo Maldonado, subsecretario de Inversión para el Desarrollo de Guatemala (SEGEPLAN); y Julián Arias, viceministro administrativo de Agricultura y Ganadería de Costa Rica.
Por parte de la banca pública, de desarrollo y las instituciones financieras regionales, participaron representantes del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH) de Paraguay, Banco del Nordeste de Brasil, Banco de Desarrollo Productivo de Bolivia, Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

El encuentro reunió además a representantes del sector financiero privado y de destacadas organizaciones de inversión e inclusión financiera, entre ellas Cresol, Fundación PROFIN, Aliados de Impacto, BBVA y Vox Capital.
Asimismo, participaron representantes de clave organismos internacionales y mecanismos de integración regional, como la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), la Comunidad del Caribe (CARICOM), el Banco Mundial, la REAF/MERCOSUR y la Oficina del Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas.

El diálogo puso de relieve la necesidad de avanzar decisivamente hacia una nueva generación de inversiones capaces de combinar productividad, inclusión, resiliencia climática y desarrollo territorial.
Asimismo, se ratificó la importancia de fortalecer la articulación entre actores públicos y privados para ampliar significativamente las oportunidades de financiamiento real en los territorios rurales de América Latina y el Caribe.
Primicias Rurales
Fuente: FAO
Ago 21, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Ganadería
El consumo interno de carne vacuna experimentó una retracción interanual del 9,4% en julio de 2026, alcanzando un piso histórico afectado por la pérdida del poder adquisitivo y una menor oferta ganadera.
Radiografía de la caída y factores determinantes del mercado
Buenos Aires, viernes 21 agosto (PR/26) — El consumo de carne vacuna en Argentina cayó a un mínimo histórico de 46,3 kilos por habitante al año en julio de 2026, lo que representa una baja interanual del 9,4% (equivalente a 4,8 kilos menos por persona) frente a 2025. Esta importante retracción responde de manera directa a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y a una menor oferta de hacienda disponible en el mercado interno.
Dentro de los factores principales de la caída se destaca que los ingresos de los hogares no acompañaron la evolución de los precios de los cortes vacunos, lo que obligó a los consumidores a comprar menor cantidad o modificar drásticamente sus hábitos diarios.
Asimismo, la faena de vacunos acumuló una baja cercana al 10% en los primeros siete meses del año, impulsada por una etapa de retención de vientres y diversos cambios estructurales en el ciclo ganadero.
A su vez, ante la debilidad del mercado interno, una mayor proporción de la producción nacional se destinó al mercado externo, un movimiento fuertemente traccionado por una mayor demanda internacional. Como consecuencia directa de este escenario, los consumidores comenzaron a reemplazar por otras carnes su presupuesto proteico, volcándose masivamente hacia opciones más accesibles como el pollo y el cerdo.
Voces encontradas del sector: entre el cambio cultural y la crisis de bolsillos
Las declaraciones de Nicolás Pino, presidentes de cámaras frigoríficas y carniceros muestran posturas marcadamente contrapuestas sobre si el desplome del consumo responde a una profunda crisis económica o a una transformación en las costumbres de los argentinos.
Por un lado, Pino, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA) atribuyó la baja histórica principalmente a un «cambio cultural», señalando que el precio no es el culpable y pidiendo no horrorizarse por los valores en las góndolas. Recordó que hace décadas el promedio anual rondaba entre los 70 y 75 kilos por habitante y que la tendencia descendente forma parte de un proceso global de readecuación dietaria, destacando además el crecimiento natural en el consumo de pollo, cerdo e incluso proponiendo alternativas no tradicionales como la carne de guanaco.
Desde una perspectiva técnica y de negocios, el director de la SRA y consultor ganadero Andrés Costamagna planteó un cambio estructural a largo plazo, anticipando que Argentina adoptará un esquema similar al de Uruguay, importando carne más barata desde Brasil para el consumo interno mientras exporta su propia producción a mercados premium.
En la vereda opuesta a la visión meramente cultural, los comerciantes y carniceros de barrio aseguran con firmeza que el factor determinante es la pérdida del poder adquisitivo, advirtiendo que los sueldos quedaron cortos.
Los trabajadores de la carne en Buenos Aires y Córdoba denuncian que el cliente ya no pide por kilo, sino por el dinero disponible en el día, volcándose masivamente a cortes económicos como la carne molida o la falda en lugar de los cortes tradicionales como el asado.

Respaldo estadístico oficial e informes económicos sectoriales
El dato estadístico del consumo proviene formalmente del informe económico mensual elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). La cifra exacta de 46,3 kilos anuales por habitante corresponde específicamente al promedio móvil de los últimos doce meses calculado al mes de julio.
El reporte detalló con precisión que el mercado doméstico absorbió un 12% menos de carne vacuna en el acumulado de los primeros siete meses del año en comparación con el período anterior. Por su parte, todas las posturas técnicas, proyecciones comerciales y declaraciones sectoriales surgen de comunicados oficiales y entrevistas difundidas en medios especializados.
Primicias Rurales
Fuente: Varios
Ago 21, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro
El primer semestre de 2026 registró exportaciones récord en 117 productos de la agroindustria nacional, representando el 26% del total exportado por el sector.
Buenos Aires, viernes 21 agosto (PR/26) — Desempeño general y estadísticas oficiales del primer semestre: La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informa formalmente que un total de 117 productos de la agroindustria presentaron valores récords absolutos en sus montos exportados durante el primer semestre del 2026, alcanzando una cifra global de USD 7.073 millones.
Este destacado resultado económico representa de manera directa el 26% del total exportado por todo el complejo agroindustrial durante dicho período semestral, consolidando el perfil productivo nacional en los mercados internacionales.
Cabe destacar que este volumen financiero resulta un 58% superior al registrado en exactamente el mismo período del año 2025 y exhibe un incremento exponencial del 104% respecto al año 2019, según los rigurosos datos oficiales procesados por la Subsecretaria de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, los cuales se fundamentan estrictamente en las estadísticas publicadas por el INDEC. Estas cifras reflejan una recuperación sostenida y un dinamismo sin precedentes en las cadenas de valor de la economía argentina.
Principales productos destacados y variaciones interanuales
Entre los productos más destacados que lideran este ranking de ventas al exterior se encuentran el aceite de girasol por un monto de USD 1.329 millones con un crecimiento interanual del 85%; la carne bovina, deshuesada, congelada que alcanzó los USD 1.303 millones registrando una suba del 44%; y la carne bovina, deshuesada, fresca o refrigerada que sumó USD 740 millones con un incremento del 38%, posicionándose como pilares fundamentales de la oferta exportable.
Asimismo, el listado continúa con el girasol que totalizó USD 567 millones con un salto extraordinario del 971%; los crustáceos congelados por USD 440 millones (+46%); la carne y productos bovinos por USD 238 millones (+57%); las peras por USD 207 millones (+2%); la miel con USD 178 millones (+78%); y las preparaciones de papa congelada que alcanzaron USD 171 millones (+7%), evidenciando la amplitud de sectores beneficiados.
Completando el segmento de mayor relevancia económica se ubican el pescado congelado, filetes y demás carnes por USD 131 millones (+22%); el queso muzzarella con USD 127 millones (+8%); el pescado congelado por USD 106 millones (+23%); y las maderas aserradas que llegaron a los USD 83 millones (+33%), posicionándose como los bienes más importantes de este segmento exportador diversificado.
Diversificación de economías regionales y nuevos productos
Adicionalmente, se suman de manera destacada a esta lista exclusiva una serie de productos que, si bien operan con pequeños volúmenes y montos exportados, reflejan un crecimiento sostenido sumamente relevante en los últimos años, demostrando la amplitud y vitalidad del sector productivo nacional en todos sus niveles operativos y territoriales.
Tal es el caso específico de productos como abejas, concentrados de café, peras y manzanas secas, confecciones de chocolate, queso fundido, otras pastas alimenticias, preparaciones de pepino, orégano, gomas éster, yerba mate simplemente canchada, grasa de cerdo (fresca, refrigerada o congelada), preparaciones de porotos, cueros y pieles en bruto de ovinos, ciruelas, grañones y sémola de maíz, junto a semillas de cártamo, entre otros rubros de economías regionales.
Todo este extenso y variado listado evidencia con absoluta claridad la enorme diversidad de productos que se exportan desde el territorio argentino y que representan fielmente a todas las regiones del país, abarcando desde insumos básicos y materias primas hasta bienes con un mayor nivel de transformación industrial que potencian notablemente su inserción global y generación de empleo.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Gandería y Pesca