Nació por una prohibición, tuvo su auge con el tren y hoy es un refugio de pesca imperdible a dos horas de CABA

Nació por una prohibición, tuvo su auge con el tren y hoy es un refugio de pesca imperdible a dos horas de CABA

Villa Logüercio es un encantador rincón bonaerense de 400 habitantes, con mucha tranquilidad

Villa Logüercio, un destino imperdible de Buenos Aires para ir a pescar.

Buenos Aires, jueves 20 agosto (PR/26)– Hay pueblos que parecen detenidos en el tiempo y encuentran en la naturaleza su mayor atractivo.

Villa Logüercio, en el partido bonaerense de Lobos, es uno de ellos. Ubicada a sólo 115 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, esta pequeña localidad de unos 400 habitantes se transformó en uno de los destinos favoritos para quienes buscan una escapada de fin de semana entre lagunas, pesca y paisajes rurales.

Aunque hoy es reconocida por la tranquilidad de sus calles arboladas y por las jornadas de pesca del pejerrey, su historia comenzó de una manera poco habitual. El origen de la villa está directamente relacionado con una prohibición que cambió el destino de la costa de la Laguna de Lobos hace más de ocho décadas.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, en 1942 cesó la actividad comercial sobre los terrenos de la margen noroeste de la laguna. Esa decisión impulsó la compra de esas tierras a la familia Logüercio para crear el Club de Pesca Lobos, un proyecto que terminaría convirtiéndose en el motor del desarrollo turístico y urbano de la zona.

 

De un club de pesca al nacimiento de un pueblo

 

 

 

Alrededor del club comenzó a tomar forma el futuro de Villa Logüercio. A partir de 1950 empezaron a venderse lotes de aproximadamente 800 metros cuadrados y se abrió la avenida Costanera, mientras que en 1952 Aydeé Durán, sobrina y heredera del médico Vicente Logüercio, impulsó el loteo de unas 250 hectáreas ubicadas entre la costa de la laguna y las vías del ferrocarril.

La forestación con eucaliptos, sauces, pinos y álamos le dio identidad al paisaje, mientras que el trazado urbano respetó la forma curva de la costa. Poco después llegó otro hecho decisivo: la creación de la parada ferroviaria Fortín Lobos, del Ferrocarril Roca, que facilitó el acceso de visitantes y favoreció el crecimiento de la villa.

Con el paso de las décadas, las tradicionales casas de fin de semana convivieron con comercios, hospedajes, pescadores y prestadores turísticos hasta conformar una comunidad estable que hoy ronda los 400 vecinos, aunque cada fin de semana recibe a miles de visitantes.

La Laguna de Lobos, el gran imán turístico

El principal atractivo de Villa Logüercio sigue siendo la Laguna de Lobos, un espejo de agua de unas 800 hectáreas considerado uno de los mejores escenarios para la pesca deportiva del pejerrey en la provincia de Buenos Aires.

Además del pejerrey, sus aguas albergan especies como tarariras, bogas, carpas, bagres, lisas, dientudos y mojarras. La diversidad de peces convierte al lugar en un clásico para los aficionados a la pesca embarcada y de costa.

 

 

La Laguna de Lobos, una de las más importantes de la provincia de Buenos Aires.

La laguna también forma parte del inventario de Humedales de Latinoamérica, gracias a sus características naturales y a la biodiversidad que alberga. Entre juncales y vegetación ribereña pueden observarse numerosas aves silvestres y otras especies propias del ecosistema pampeano.

Uno de los secretos para conservar la riqueza ictícola del lugar es la estación hidrobiológica instalada en la villa, donde cada año se crían y siembran alrededor de 500.000 alevinos de pejerrey, contribuyendo a mantener el recurso pesquero.

 

Qué hacer en Villa Logüercio

 

Más allá de la pesca, el pueblo invita a recorrer la avenida Costanera, disfrutar de la Plaza Doctor Vicente Logüercio y visitar la pequeña Capilla Santa Isabel. También suele funcionar una feria de artesanos que reúne productos regionales y trabajos de emprendedores locales.

Otro clásico es hacer una parada en la panadería artesanal Quimey Quipan, famosa por sus panes de campo, churros y picarones, una tradición para quienes visitan la laguna durante los fines de semana.

 

Villa Logüercio, un remanso de tranquilidad a 2 hs. de CABA.

Las calles de tierra, la abundante arboleda, los jardines y el ritmo pausado completan el encanto de una localidad que integra el programa Pueblos Turísticos de la provincia de Buenos Aires y que conserva intacta su esencia rural.

 

Cómo llegar desde CABA

Villa Logüercio se encuentra a unos 115 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. El acceso más sencillo es por la Autopista Ezeiza-Cañuelas, continuar por la Ruta Nacional 205 hasta la ciudad de Lobos y seguir hacia el acceso a la Laguna de Lobos, ubicado a la altura del kilómetro 111,5.

El viaje demanda alrededor de dos horas y convierte al pueblo en una excelente alternativa para una escapada de un día o un fin de semana, combinando historia, naturaleza y uno de los mejores pesqueros de la provincia.

 

Fuente: Agencia NA
Primicias Rurales
El restaurante que cambió la escena gastronómica de Carmelo, Uruguay, con sabores del mundo y el calor del hogar

El restaurante que cambió la escena gastronómica de Carmelo, Uruguay, con sabores del mundo y el calor del hogar

La propuesta no sólo destaca por sus platos impecablemente logrados, sino por la cautivante historia de vida y el espíritu emprendedor que hay detrás de sus puertas.

 

Buenos Aires,  jueves 20 agosto (PR/26) – – En el corazón de Carmelo, muy cerca del puerto y en un punto estratégico para dar la bienvenida o despedir la ciudad, existe un rincón gastronómico que rompe con la rutina.

Se trata de Nido, un restaurante creado por Verónica y Miguel, una pareja joven oriunda de Colonia que transformó su pasión por la cocina en un espacio cálido, auténtico y de altísimo nivel.

La propuesta no solo destaca por sus platos impecablemente logrados y su cuidada selección de vinos de la zona, sino por la cautivante historia de vida y el espíritu emprendedor que hay detrás de sus puertas.

De la aventura en Nueva Zelanda a crear un concepto único

La travesía de los fundadores es digna de una novela de viajes y superación:

  • El salto al exterior: Buscando un nuevo desafío profesional, la pareja emigró a Nueva Zelanda. Tras un breve paso por la cosecha de kiwis, Miguel se abrió camino en la cocina de un restaurante y Verónica en el salón.
  • Años de aprendizaje global: A la experiencia neozelandesa le sumaron cinco años de recorrido por la gastronomía de España y otros rincones del mundo, absorbiendo técnicas, ingredientes y secretos de la cocina internacional.
  • El regreso para «armar el nido»: Cuando decidieron formar una familia y tras la llegada de su hijo, eligieron volver a sus raíces para construir su propio «nido». De esa búsqueda de calidez, refugio y contacto con la naturaleza nació el nombre y la identidad del restaurante.

Un jardín de invierno entre árboles y detalles cuidados

 

 

Nido ocupa una casona antigua. Con ingenio, paciencia y trabajo artesanal, la pareja la refaccionó por completo. Tras el primer año, convirtieron la zona al aire libre en un encantador jardín de invierno con árboles reales en su interior, logrando que los comensales se sientan en un entorno natural y sumamente acogedor.

 

Bajo la sonrisa atenta y la mirada dedicada de sus dueños, el personal brinda un servicio donde la premisa fundamental es hacer sentir al cliente como en casa.

 

La propuesta gastronómica: clásicos con identidad y platos del mundo

 

A diferencia de las opciones más tradicionales de la zona, Nido se anima a ir más allá con una carta dinámica que equilibra tradición e innovación:

  • Especiales del Mundo: Inspirados en sus viajes, ofrecen delicias como Arepa de Pollo, Wok Asiático, Risotto Fungi o Lasagna de Berenjenas. «No queríamos que la gente se pierda estos sabores por miedo a probar algo nuevo», señalan sus dueños.
  • Clásicos con identidad y pastas caseras: Platos bien locales pero con un sello propio, desde la Milanesa Nido (con queso azul, panceta y cebolla caramelizada) y el Chivito Batta, hasta Sorrentinos de Cordero al Vino Tinto.

 

  • Opciones fuera de carta: Todos los fines de semana presentan sugerencias exclusivas para que los clientes frecuentes siempre encuentren una propuesta diferente para probar.

Ubicación y datos de interés

  • Ubicación: A pocos metros del Puerto de Carmelo, Uruguay, ideal para visitar al arribar o antes de emprender el viaje de regreso.
  • Propuesta: Gastronomía internacional, pastas caseras, carta de vinos locales y coctelería.
  • Destacado: Opciones sin gluten, vegetarianas y menú infantil.
  • Dirección: 12 de Febrero 353 (esq. Uruguay), Carmelo, Departamento de Colonia, Uruguay. (A metros del Puerto de Carmelo).
  • WhatsApp / Reservas: +598 99 261 163
  • Instagram oficial: @nido.carmelo
  • Horarios: Abierto de miércoles a lunes (almuerzos y cenas).

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas
El huerto del Papa cumple 800 años y hoy florece 100% orgánico en los Jardines Vaticanos

El huerto del Papa cumple 800 años y hoy florece 100% orgánico en los Jardines Vaticanos

 

Un pequeño terreno junto al monasterio Mater Ecclesiae dejó atrás los métodos tradicionales para convertirse en un modelo de respeto por la tierra. Monjas, un jardinero experto y jóvenes colaboradores cuidan cada planta siguiendo el espíritu de la Laudato si’.

 

 

 

El huerto que crece junto al monasterio Mater Ecclesiae, en pleno corazón de los Jardines Vaticanos, dejó atrás las viejas prácticas y se convirtió en un espacio completamente orgánico. Ya no importa cuánto se cosecha, sino cómo.

Cada semilla, cada riego y cada estación se respetan como parte de un mismo ciclo natural. La transformación sigue los principios de la encíclica Laudato si’, del Papa Francisco, que puso el cuidado de la Creación en el centro de la vida cristiana.

El Papa León XIV retomó esa idea en 2025, durante un discurso ante agrónomos y silvicultores italianos. Allí describió el trabajo de la tierra como una forma concreta de caridad hacia la Madre Tierra y hacia las generaciones futuras.

 

El huerto del Papa en los Jardines Vaticanos

 

Porque, según sus palabras, la tierra no es una posesión sino un don, y quienes la trabajan con respeto y sabiduría participan en la obra creadora de Dios.

 

Una forma distinta de cultivar

 

Antes, el huerto se abonaba con estiércol traído desde las Villas Pontificias de Castel Gandolfo. Hoy solo se usa fertilizante granulado certificado, elegido según la estación y el tipo de planta que se necesite nutrir.

Las buenas prácticas agronómicas también redujeron la necesidad de pesticidas: la cantidad y actividad de las plagas se mantiene siempre por debajo del umbral que causaría daño real a los cultivos.

Cada intervención queda anotada en un cuaderno de campo, tal como exige la ley para los tratamientos que requieren licencia; las sustancias naturales, en cambio, no necesitan ese registro.

Para mantener la fertilidad del suelo se aplica la rotación de cultivos, con leguminosas como las judías verdes, capaces de fijar nitrógeno de forma natural. Este año se probó un fertilizante a base de algas marinas en los tomates.

Las plántulas llegan desde afuera, ya tratadas con criterios naturales. Se prefiere trabajar con plantines comprados antes que con semilleros propios, para reducir el riesgo de que una enfermedad arruine toda la cosecha.

Aun así, ya se piensa en crear un semillero interno, junto con un invernadero dedicado a los bonsáis.

 

Religiosas y jardineros, un mismo equipo

 

El huerto depende del Servicio de Jardines y Medio Ambiente, que dirige el experto forestal Stefano Giampaolo, dentro de la Dirección de Infraestructuras y Servicios de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, a cargo de Salvatore Farina.

El jardinero Gilberto Bianchi se ocupa del cuidado diario de las cuatro parcelas, que en conjunto suman casi 400 metros cuadrados de superficie cultivable. Un grupo de jóvenes colaboradores lo acompaña y aprende de su experiencia.

De a poco, ese conocimiento va pasando de mano en mano, como ocurría siglos atrás entre monasterio y monasterio. Las monjas indican, según la temporada, qué cultivos hacen falta, y el riego —incluso hoy— se sigue haciendo de forma completamente manual.

 

Un calendario que sigue el ritmo de las estaciones

 

El huerto respeta fielmente cada estación del año. Ajo fresco, albahaca, plantines y chiles crecen entre cítricos y calabazas que maduran hasta noviembre, incluyendo una variedad peruana reconocida por su intensidad.

Este año, a pedido de las monjas, se sumaron los primeros kiwis. Entre fines de agosto y principios de septiembre comienza además la siembra de invierno, con repollo, brócoli, espinaca y lechuga.

Mayo es el mes de mayor actividad en el huerto. El verano, en cambio, resulta la estación más difícil por el calor, cuando tomates, berenjenas, pimientos, judías verdes, calabacines y pepinos —incluida la variedad apuliana— llegan al final de su ciclo.

 

El huerto del Papa en los Jardines Vaticanos

 

Los cítricos son plantas centenarias, de unos 150 años, injertadas con distintas variedades a lo largo del tiempo, muchas de ellas ya descatalogadas. Se cultivan sin ningún tratamiento y hasta se consumen con cáscara.

Con ellos, las monjas siguen preparando mermeladas, cáscaras confitadas y galletas: algunas se ofrecen a los huéspedes y otras se venden. Durante años, la producción abasteció a organizaciones benéficas como Casa Dono di Maria, una obra que hoy se retoma con renovado entusiasmo.

 

Ocho siglos de historia entre los muros del Vaticano

 

La historia de este pequeño huerto se remonta a la Edad Media. Fue el Papa Nicolás III Orsini quien, al trasladar la residencia papal de Letrán al Vaticano entre 1277 y 1280, decidió crear un huerto frutal y un viridarium dentro de los nuevos muros.

Aquel espacio nació para abastecer las necesidades de la mesa papal. Ocho siglos después, esa misma vocación se repite casi intacta junto al monasterio que mandó construir Juan Pablo II entre 1992 y 1994, pensado para una comunidad de clausura dedicada a la oración por el Papa.

 

El huerto del Papa en los Jardines Vaticanos

 

Fueron las propias monjas quienes al principio trabajaron la tierra con sus manos. «La agricultura es una oración hecha con las manos», dijo la abadesa benedictina María Sofía Cichetti, entonces priora del monasterio, en una entrevista con L’Osservatore Romano el 26 de agosto de 2009.

Incluso Benedicto XVI, ya como Papa Emérito, disfrutaba caminar entre esos mismos parterres durante sus días de oración y estudio.

 

Primicias Rurales
Fuente: Vatican News
Privatización del Belgrano Cargas: ¿quién se quedará con el negocio?

Privatización del Belgrano Cargas: ¿quién se quedará con el negocio?

El Gobierno avanzó en el pliego para transferir a privados la operación de las vías del Belgrano Cargas, con el RIGI como anzuelo para grandes inversiones y fuerte interés del agro, la minería y grupos internacionales.

 

¿Quien se queda con el Belgrano Cargas?

 

 

Buenos Aires, miércoles 19 agosto (PR/26) El proceso de privatización del Belgrano Cargas entró en una fase decisiva con la publicación del pliego que define la concesión de las vías, los requisitos de inversión, los plazos de explotación y el alcance de los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para los futuros operadores.

El esquema diseñado por el Ejecutivo parte de la desintegración vertical de la empresa estatal: por un lado, la venta del material rodante mediante remate público; por otro, la concesión de obra pública de las vías y sus inmuebles aledaños, y el uso de los talleres ferroviarios. Cada componente tendrá contratos y obligaciones diferenciadas, con foco en la renovación de infraestructura y la mejora de la capacidad de transporte.

El pliego mantiene la lógica de tres grandes líneas bajo procesos independientes: Belgrano, San Martín y Urquiza. Cada red se licita con su propio paquete de vías, talleres y material rodante asociado, lo que permite que distintos grupos se concentren en corredores específicos según su perfil de negocio —agroexportador, minero o logístico‑industrial.

En el caso del Belgrano, la red más extensa, la concesión abarca más de 7.700 kilómetros de vías que atraviesan 15 provincias y conectan zonas productivas del NOA y NEA con puertos del Gran Rosario.

El San Martín cubre el corredor Cuyo‑Pampeano, clave para granos, combustibles y productos industriales, mientras que el Urquiza articula la Mesopotamia con Misiones y la frontera con Brasil.

Un punto central del diseño es la creación de un fideicomiso específico para administrar los fondos obtenidos por la venta de locomotoras y vagones. Ese vehículo financiero tendrá destino exclusivo: pagar las obras de infraestructura que los concesionarios deberán ejecutar sobre las vías adjudicadas. El objetivo es evitar que los recursos se diluyan en otros usos presupuestarios y asegurar que se traduzcan en renovación efectiva de la red.

Las estimaciones oficiales proyectan un plan de obras ferroviarias cercano a los USD 800 millones, que incluye renovación y duplicación de vías, rehabilitación de ramales fuera de servicio, renovación integral de puentes y alcantarillas, modernización de señalamiento y telecomunicaciones, electrificación en tramos seleccionados, mejoras en pasos a nivel y desarrollo de nodos logísticos, puertos secos y playas de maniobras.

Sobre ese paquete de obras se montó la ampliación del RIGI al sector ferroviario. El régimen, pensado para proyectos de más de USD 200 millones, ofrece estabilidad fiscal, beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, y reglas claras de largo plazo. En el caso de las concesiones del Belgrano Cargas, el uso del RIGI será optativo, pero limitado a las inversiones en infraestructura de vías y en la logística ferroviaria asociada.

Quedan expresamente excluidos del régimen los gastos de mantenimiento y conservación rutinaria, que seguirán siendo parte de las obligaciones ordinarias del concesionario. El RIGI se aplicará únicamente a renovación, sustitución, transformación o desarrollo de infraestructura existente, así como a la construcción de infraestructura nueva que aumente de manera verificable la capacidad de transporte del sistema.

Entre los requisitos para acceder al régimen, los pliegos exigen que el plan de inversión supere el umbral mínimo de USD 200 millones y se ejecute dentro de los plazos de obra fijados por el contrato. A cambio, el concesionario podrá computar los beneficios del RIGI durante el período de vigencia del régimen, alineado con la duración de la concesión, que se proyecta en torno a 20 a 30 años según la línea y el paquete adjudicado.

El diseño de la licitación también contempla la situación particular de un lote de 40 locomotoras y 1.180 vagones prendados a la firma China Machinery Engineering Corporation, que financió obras previas y tomó ese material como garantía. El pliego ajustó la forma en que ese parque se incorpora a los contratos, para evitar conflictos de propiedad y asegurar la disponibilidad operativa de los equipos.

Del lado de la demanda, el proceso despertó interés de grandes jugadores del agro y la minería, además de grupos internacionales especializados en operación ferroviaria. Entre los nombres que se mencionaron en el mercado aparecía Grupo México, operador de ferrocarriles de carga en su país, que manifestó disposición a invertir del orden de USD 3.000 millones siempre que sus proyectos puedan acogerse al RIGI y cuenten con garantías de estabilidad regulatoria.

Aunque en los últimos días esta posibilidad se había estado diluyendo dado los reclamos realizados al Gobierno para garantizar la previsibilidad de las operaciones con mayores garantías jurídicas.

Ahora, ante la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de instrumentar el RIGI, precisamente para satisfacer la demanda de los mexicanos, el Grupo decidió mantener su interés y para avanzar en la puja, la compañía se asoció con la firma estadounidense Wabtec.

También se registran movimientos de traders agrícolas, compañías mineras con proyectos de litio y cobre en el NOA, y operadores logísticos que ven en el Belgrano Cargas una infraestructura clave para reducir costos de transporte y ganar competitividad exportadora. La combinación de subastas de material rodante, concesiones de vías y beneficios del RIGI funciona como un paquete de incentivos para atraer capital de largo plazo.

Entre los interesados se cuentan, también, el Consorcio Agroindustrial y Cerealero, una alianza conformada por Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus Company (LDC) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) avanza en proyectos conjuntos para operar formaciones propias y asegurarse cupos de transporte hacia sus terminales portuarias.

Al igual que vompañías con contratos preexistentes en prórroga precaria —como Ferroexpreso Pampeano S.A. (FEPSA) del Grupo Techint, Nuevo Central Argentino (NCA) del Grupo Urquía y Ferrosur Roca— evalúan participar en la compra de material rodante y operar como traccionadores bajo el régimen de peajes.

Y operadores de la región, entre ellos corporaciones vinculadas al transporte de graneles en Brasil, analizan con interés el corredor mesopotámico de la Línea Urquiza.

El cronograma oficial prevé que los pliegos definitivos queden cerrados en las próximas semanas, con apertura de ofertas hacia fin de año y adjudicación estimada para abril o mayo de 2027. A partir de entonces, los nuevos concesionarios deberán iniciar la ejecución de los planes de obra comprometidos, bajo supervisión del Estado y con el fideicomiso como fuente de financiamiento complementaria.

En términos de logística nacional, la privatización del Belgrano Cargas y la incorporación del RIGI al esquema ferroviario apuntan a transformar una red con baja utilización y fuerte deterioro en un sistema capaz de mover más carga a menor costo, integrando corredores productivos, puertos y nodos industriales. El resultado final dependerá de la calidad de los proyectos, la capacidad de ejecución de los concesionarios y la consistencia regulatoria que el Estado logre sostener en los próximos años.

Fuente: Agencia NA 
Primicias Rurales
Maíz alcista y trigo bajo presión logística: las claves del nuevo escenario internacional de granos

Maíz alcista y trigo bajo presión logística: las claves del nuevo escenario internacional de granos

Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza el impacto de los ataques sobre los puertos de Rusia y Ucrania, las sorpresas del último reporte del USDA y el escenario para soja, maíz y trigo.

 

 

 

Rosario, miércoles 19 agosto (PR/26) — El mercado internacional enfrenta una semana marcada por la incertidumbre logística en el Mar Negro, mientras que en Estados Unidos comienza una nueva etapa de evaluación de rindes.

 El trigo volvió a liderar la atención de los mercados internacionales debido a la escalada de los ataques entre Rusia y Ucrania, Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza el impacto de los ataques sobre los puertos de Rusia y Ucrania, las sorpresas del último reporte del USDA y el escenario para soja, maíz y trigo.

El puerto ruso de Novorossisk, que moviliza junto con los puertos del Mar de Azov cerca del 90% del cereal ruso, quedó completamente paralizado.

Los ataques rusos también alcanzaron puertos ucranianos sobre el Danubio, afectando una de las principales alternativas para sacar la producción hacia Europa.

“El parate en el Mar Negro está generando mucha incertidumbre y una prima logística que se traslada a los precios”, explica Romano.

Ucrania planteó una tregua que, de concretarse, permitiría recuperar la normalidad de los embarques en aproximadamente un mes, pero Rusia no aceptó la propuesta”.

La situación también resulta relevante para el mercado de girasol, por la importancia de la zona en la producción y comercialización de este cultivo.

En paralelo, los ataques sobre el puerto fluvial de Izmail, en el Danubio, provocaron una caída del 75% interanual en las exportaciones de granos de Ucrania durante el inicio de agosto.

El reporte del USDA y las señales para los mercados

 

El reporte del USDA también dejó señales relevantes para los mercados de maíz y soja, donde se redujeron los rindes proyectados en Estados Unidos.Sin embargo, el aumento del área sembrada compensó esa baja y llevó a que la producción estimada creciera en ambos cultivos.

Al mismo tiempo, el organismo incrementó la demanda, con una mayor molienda de soja y mayores exportaciones de maíz.

En el caso del maíz, el resultado terminó siendo alcista, porque los stocks finales de Estados Unidos se redujeron significativamente.El USDA recortó 3,5 millones de toneladas respecto del informe anterior, hasta quedar 1,8 millones por debajo de lo que esperaba el mercado.

Esta reducción se debió principalmente a mayores exportaciones concretadas por el país norteamericano.

“El dato más llamativo del reporte es que, pese a una reducción del rinde de maíz de 1,4 quintales por hectárea, el aumento del área hizo que la producción creciera en 330.000 toneladas”, señala Romano.

“Sin embargo, la fuerte demanda exportadora terminó reduciendo los stocks y le dio al informe un sesgo alcista”.

La próxima referencia será el ProFarmer Crop Tour, que comienza esta semana y recorrerá las principales regiones productivas de Estados Unidos.

El relevamiento ofrecerá estimaciones diarias de rindes de maíz y conteo de chauchas por metro cuadrado en soja.

Al cierre del recorrido, el viernes, se conocerá además una estimación nacional de rindes a campo.

“El Crop Tour puede generar bastante volatilidad, especialmente en maíz, porque permitirá contrastar los rindes observados a campo con las proyecciones del USDA”, explica el investigador.

“En soja, en cambio, todavía falta que avance el llenado de granos, por lo que habrá que tomar los datos con mayor cautela”.

Soja: menor rinde, más área y China vuelve a comprar

 

En soja, el estado de los cultivos estadounidenses bajó un punto, hasta el 62% entre bueno y excelente, quedando seis puntos por debajo del año pasado.

Sin embargo, la mejora posterior de las condiciones climáticas podría favorecer el llenado de granos y compensar parte de los efectos del período seco previo.

El USDA redujo levemente el rinde esperado, pero elevó el área sembrada, por lo que la producción terminó aumentando considerablemente.

Una mayor molienda permitió absorber prácticamente todo ese incremento y los stocks finales sólo crecieron 270.000 toneladas.

Otro dato relevante es el regreso de China como comprador activo de soja estadounidense en los mercados internacionales.

En las exportaciones semanales, el gigante asiático concentró 1,5 millones de toneladas, sumando nuevas ventas mediante operaciones flash.

China sigue recuperando terreno en sus compras de soja estadounidense después del retroceso provocado por la guerra comercial”, sostiene Romano.

“La continuidad de estas operaciones es una señal que el mercado está siguiendo de cerca”.

En Argentina, mientras tanto, la comercialización de soja continúa desarrollándose de manera lenta.

Los compradores ofrecen valores con poco diferencial respecto de noviembre para incentivar las ventas, pero los precios no resultan atractivos.

Maíz: más camiones en Rosario y cosecha demorada

 

En Estados Unidos, la condición del maíz se mantuvo estable tras semanas de deterioro, aunque sigue 11 puntos por debajo del año pasado.

Las ventas semanales para exportación alcanzaron 1,33 millones de toneladas, mostrando una demanda firme en el sector.

El USDA también incrementó en 2 millones de toneladas su estimación de consumo interno de maíz en Brasil.

De esta manera, una mayor proporción de la producción brasileña quedará absorbida por el mercado doméstico, moderando su impacto internacional.

En otros países productores, el escenario internacional es mucho más complejo debido a factores climáticos adversos.

La sequía y el calor extremo en Francia recortaron un 35% interanual la cosecha de maíz, ubicándose entre 7 y 9 millones de toneladas.

Esta sería la peor campaña desde 1980 para el territorio francés en materia maicera.

En México, el estado de Sinaloa podría reducir un 30% el área sembrada por falta de riego y mayores costos productivos.

Allí, la producción pasaría de los habituales 6 millones de toneladas a un rango de entre 2 y 2,5 millones.

En Argentina, el mercado mostró un cambio importante durante la última semana en el plano logístico y portuario.

La combinación de días secos, fríos y ventosos incrementó la llegada de camiones a los puertos, recibiendo Rosario más de 3.000 unidades diarias.

Sin embargo, el avance de cosecha fue sumamente limitado a nivel nacional durante ese período.

“El movimiento de camiones aumentó notablemente, pero la cosecha avanzó sólo 3,3 puntos porcentuales”, explica Romano.

“Ya se lleva trillado el 77% del área, casi 18 puntos por detrás del año pasado, y el pronóstico de lluvias puede generar demoras”.

Además, la reducción de la cola de buques por cargar hizo que el mercado disponible perdiera el premio por descarga inmediata.

Mientras tanto, los precios diferidos permanecieron firmes ante las expectativas del sector exportador.

Hay DJVE de maíz por 5,7 millones de toneladas para agosto, por lo que se espera que el interés de los compradores reaparezca.

Ante el atraso de la cosecha y las condiciones climáticas, algunos productores comenzaron a trillar aun con alta humedad.

El Mar Negro concentra la atención sobre el trigo

 

 

 

El trigo internacional también recibió señales alcistas por la compleja situación logística en Europa Oriental.

El USDA redujo las exportaciones proyectadas de Rusia y Ucrania, derivando en un aparente aumento de sus stocks.

Sin embargo, el mercado interpreta que este incremento está vinculado a las dificultades para embarcar por los ataques.

En Rusia, el puerto de Novorossisk quedó completamente detenido, afectando un movimiento de 15 millones de toneladas anuales.

En Ucrania, los ataques sobre Izmail agravaron las dificultades para utilizar la vía fluvial del Danubio.

La situación bélica se suma a problemas productivos graves en otros países exportadores de relevancia global.

En Alemania, las elevadas temperaturas recortaron en 1,3 millones de toneladas la cosecha esperada, estimada en 20,55 millones.

En Brasil, la Conab proyecta importaciones de trigo por 7,10 millones de toneladas para la campaña 2026/27.

Esto representa más de un 20% por encima del ciclo anterior, debido a una caída del 20,4% en el área sembrada doméstica.

Australia también presenta dificultades severas: la GIWA redujo su cosecha de trigo a 9,03 millones de toneladas (32% menos).

Esta caída responde directamente a los efectos combinados de la sequía y del menor uso de fertilizantes.

“El mercado está mirando principalmente al Mar Negro, pero no hay que perder de vista que Australia presenta problemas importantes”, concluye Romano.

“En Argentina, en cambio, los cultivos se desarrollan en buenas condiciones, aunque al trigo local le cuesta superar los US$ 220 por tonelada”. En este contexto, la combinación de riesgos logísticos, cambios en la oferta y una demanda firme deja al mercado expuesto a alta volatilidad.

El Crop Tour estadounidense y la evolución del conflicto en el Mar Negro se consolidan como los principales focos de atención.

Primicias Rurales 
Universidad Austral