Oct 15, 2026 | Actualidad, Animales, Ganadería, Nutricion vegetal y animal
Un trabajo del INTA evaluó la calidad de la carne de novillos terminados con remolacha forrajera en pastoreo directo y la comparó con animales alimentados con maíz. Los resultados mostraron una carne dentro de parámetros aceptables, con características similares a las de sistemas pastoriles y más del doble de omega-3.
Buenos Aires, jueves 15 de octubre (PR/26) .- Desde hace varios años un equipo de especialistas del INTA se dedica a la investigación sobre adaptación y utilización de la remolacha forrajera. Mediante análisis físicos y químicos en los laboratorios del ITA INTA Castelar se comparó la carne de novillos terminados con remolacha forrajera contra una dieta tradicional de engorde a corral a base de maíz en los valles irrigados de la Norpatagonia.
Estos análisis indican que la terminación con remolacha forrajera no compromete la calidad de la carne, entrega un producto asimilable al pastoril, algo más oscuro y firme aun así dentro de los parámetros que el consumidor aceptaría, y se destaca con un perfil nutricional más favorable. Además, a un menor costo de engorde y permite producir en una época en la que pocos sistemas lo logran.
María Gabriela Garcilazo –investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Valle Inferior del Río Negro– indicó que “la calidad resultó equiparable a la de los sistemas pastoriles y el perfil de ácidos grasos, favorable para la salud humana”. El dato abre una oportunidad concreta, producir carne de calidad diferenciada durante el invierno, la época en donde hay déficit de recursos forrajeros disponibles”.
Para conocer cómo es la carne que se obtiene con las diferentes dietas se realizó un trabajo conjunto entre la Agencia de Extensión Rural Valle Medio, la Estación Experimental Valle Inferior del INTA y el Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA. Allí se analizaron muestras de carne de animales terminados con remolacha forrajera en pastoreo directo y maíz entero en una dieta 80:20 entregada a corral.
Por su parte, Verónica Favere –investigadora de la Agencia de Extensión Rural de Valle Medio del INTA Patagonia– explicó que “esta es una alternativa válida para la terminación de novillos en los valles irrigados de la Norpatagonia, ya que ofrece altos rindes por hectárea, un costo menor que el de una dieta a corral basada en maíz y buena aceptación por parte del animal, que la aprovecha en pastoreo directo durante el invierno, cuando el forraje escasea”.

La carne al laboratorio: dieta con remolacha o maíz
Las diferencias en general son menores y todas dentro de lo aceptable, con un producto muy asimilable a una buena carne pastoril. La ventaja más relevante aparece al examinar la composición de la grasa por dentro. La carne de los animales terminados con remolacha presentó una concentración de ácidos grasos omega-3 más del doble que la del tratamiento con maíz.
“Estos ácidos grasos son reconocidos por su rol benéfico en la salud cardiovascular y por sus efectos antiinflamatorios”, señaló Favere. Además, mejoró la relación entre omega-6 y omega-3. Pasó de valores superiores a 5 en la dieta con maíz a menos de 3 en la de remolacha.
“Se debe destacar que cuanto más baja es esa relación, mejor. Ya que para la dieta humana se recomienda no superar el valor de 4 para reducir el riesgo de enfermedades crónicas. La remolacha lo cumple muy bien y el maíz queda por fuera”, comentó la investigadora.
En términos prácticos, todos los valores muestran una grasa de mejor calidad nutricional. Si bien el contenido total de grasa fue similar entre dietas, con un porcentaje ligeramente menor en la remolacha, la diferencia no radica en la cantidad de grasa, sino en su composición.
En este sentido, los resultados mostraron que la carne de remolacha posee índices específicos que indican un menor potencial de trombosis (formación de coágulos) respecto de la carne de corral así como también una tendencia a menor riesgo relativo de desarrollar aterosclerosis.
Garcilazo agregó que “también, junto con la capacidad de retención de agua y mermas por cocción, se evaluó color y terneza. Si bien los resultados no son determinantes, porque es una primera exploración y es necesario seguir haciendo evaluaciones, podemos decir que los datos fueron auspiciosos”.
Según las especialistas del INTA, el primer atributo que percibe el consumidor es el color. Esta característica en la grasa de cobertura fue similar en ambas dietas que presentaron una coloración blanquecina típica de corral. Por otra parte, y de acuerdo con una escala de referencia para medición instrumental del color, de uso internacional, la carne de los animales terminados con remolacha se ubicaría como “muy roja”, frente a la categoría “roja” del tratamiento con maíz, y la diferencia sería perceptible a simple vista.
“La carne producida con remolacha presenta una tonalidad más oscura, lo que no se trata de un defecto, sino que es un rasgo que puede presentar la carne de animales en pastoreo, asociado a un mayor contenido de glucógeno muscular. Conviene tenerlo presente, porque el color es determinante en la decisión de compra y muchas veces pesa más que el precio”, destacó Garcilazo.
En cuanto a la terneza, la carne a remolacha mostró tendencia a ser levemente más firme. Ambos tratamientos se ubicaron por debajo del umbral a partir del cual el consumidor rechaza una carne por dureza. “Es decir —agregó Garcilazo— si bien resultaría algo más firme que la carne de corral se encuentra dentro de rangos plenamente aceptables para el asado o la milanesa”.
Por su parte, Gabriela Grigioni —investigadora del ITA, participante del estudio— señaló que los datos indican que la carne terminada a remolacha presenta un perfil similar a dietas basadas en pasturas donde la composición favorece un perfil lipídico más equilibrado, con mayor aporte de omega-3. El maíz, en cambio, desplaza ese equilibrio hacia los omega-6.
“Lo valioso de este trabajo es haberlo verificado con datos propios, en animales criados en nuestros valles, y no simplemente citando estudios de otras regiones”, destacó.

Alternativa para producir carne en invierno
Más allá del análisis de calidad, estos resultados abren una perspectiva de mayor alcance. La remolacha forrajera se pastorea en otoño e invierno, justamente cuando hay un bache en la producción forrajera.
Esto habilita una posibilidad concreta, terminar novillos y producir carne de calidad durante el invierno, sin recurrir a un encierre ni trasladar los animales a otras regiones. La hacienda permanece en la zona, agrega valor en el lugar de producción y accede a faena en un período de menor oferta.
La investigación asegura que este es un producto comparable al de un sistema pastoril, con un perfil de grasas más saludable, obtenido en los valles del Río Negro y del Neuquén. Además, destaca que “este es el punto de partida para construir una identidad propia: carne sana, de invierno, producida con un cultivo de manejo conocido”, concluyó Grigioni.
Primicias Rurales
Fuente: INTA informa
Oct 15, 2026 | Actualidad, Agua, Animales, Ganadería
Se trata de una alternativa desarrollada por WCS Argentina para evitar la fricción que se genera entre la ganadería ovina y la fauna silvestre por el uso compartido de fuentes artificiales de agua en los establecimientos ganaderos.
Foto: Para elaborar la nueva propuesta de alero para bebederos se tomaron de referencia modelos monitoreados con cámaras trampa. Imagen: WCS Argentina – gentileza campo Península Valdés.
Buenos Aires, jueves 15 octubre (PR/26) — En las zonas andinas y en la Patagonia, los guanacos suelen consumir el agua de los bebederos artificiales instalados para las ovejas y otro ganado, aumentando los costos de producción y disminuyendo la disponibilidad de los recursos hídricos de los establecimientos ganaderos.
Con el fin de encontrar soluciones concretas a esta situación, la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina diseñó un modelo de alero para colocar sobre los bebederos.
Basado en las experiencias previas de algunos productores, en evidencia científica y en el conocimiento del campo aportado por el sector ganadero, este nuevo diseño impide el uso de los bebederos por los guanacos.
«Detectamos esta necesidad a partir del trabajo que venimos realizando con productores en los últimos años, acompañándolos en la implementación de un enfoque de manejo ganadero regenerativo y en coexistencia con la vida silvestre. Este abordaje incluye técnicas que logran un balance entre las necesidades de forraje del ganado, la conservación de los pastizales, el suelo y el agua con la presencia de fauna nativa, generando previsibilidad y estabilidad de la producción», explica María José Bolgeri, gerente de manejo regenerativo de WCS Argentina.
La organización ya ha implementado el modelo de ganadería regenerativa en más de 400 mil hectáreas de la Patagonia. Las técnicas propuestas están adaptadas a la realidad de cada establecimiento para mejorar las condiciones productivas y potenciar la cadena comercial, por ejemplo, a través de la certificación de fibras naturales.
Para este diseño se consideraron diferentes alternativas de bebederos usadas por productores que se optimizaron a partir de la información de los monitoreos científicos que WCS Argentina realiza colocando cámaras trampa en algunos campos, que capturaron imágenes de cómo los animales utilizan específicamente estas fuentes artificiales de agua destinadas al ganado.
Los guanacos son parte esencial del ecosistema andino patagónico; como camélidos silvestres no necesitan ingerir agua extra, subsidiada por los bebederos artificiales dado que tienen una fisiología eficiente para obtenerla de las plantas que consumen y de distintas fuentes naturales, además de una resistencia natural a períodos sin agua. Los aleros propuestos evitan el uso de los bebederos por parte de los guanacos sin restringirles el acceso a agua de disponibilidad natural.
Nueva guía técnica para la construcción de aleros
Con el objetivo de incrementar la eficiencia de los aleros protectores de bebederos y disminuir los problemas que el uso por parte del guanaco puede generar para los productores, WCS Argentina publicó una guía que detalla las características para tener en cuenta a la hora de fabricarlos, como la estructura del techo, el estilo de los soportes y la regulación de la altura.
Fueron pensados para sistemas de producción ovina con animales de porte estándar y se pueden evaluar alternativas de diseño para razas ovinas de mayor porte o si conviven otros animales domésticos, como vacunos y/o equinos.
Las imágenes de las cámaras trampa mostraron que el guanaco puede deformar coberturas blandas o llegar al agua arrastrándose en aleros de menos de dos metros de ala desde el centro de la aguada hacia afuera. Con lo cual, se recomienda tener en cuenta esta dimensión, además de utilizar materiales rígidos para su construcción.
En la Patagonia los guanacos se distribuyen de manera heterogénea, con marcada presencia en algunas zonas donde el manejo de la especie resulta un desafío.
Por eso, WCS Argentina impulsa diferentes acciones para que las poblaciones de guanacos coexistan con la actividad ganadera y ambos accedan a pastizales saludables.
Además de los aleros protectores de bebederos, acompaña a los productores ganaderos de manera integral en la planificación del pastoreo de sus establecimientos y trabaja en conjunto con autoridades gubernamentales para realizar estudios poblacionales de la especie y fomentar planes de manejo basados en ciencia.
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Como camélidos silvestres, los guanacos tienen una fisiología eficiente para obtener agua de las plantas que consumen y de distintas fuentes naturales. Imagen: Alejandro Carribero – gentileza WCS Argentina.
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La nueva guía incluye recomendaciones para el diseño y construcción de aleros, basadas en evidencia científica y en el conocimiento aportado por productores. Crédito: WCS Argentina.
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WCS Argentina acompaña a los productores a implementar un enfoque de manejo ganadero regenerativo y en coexistencia con la vida silvestre. Imagen: Ezequiel Infantino – WCS Argentina.
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El modelo de alero propuesto evita que los guanacos utilicen los bebederos destinados al ganado. Imagen: cámara trampa de WCS Argentina.
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Primicias Rurales
Fuente: WCS Argentina
Oct 11, 2026 | Animales, Desarrollo Humano
El 17 de octubre, Altos del Tuyú, en General Madariaga, recibe la Equinomancia de la Maternidad, una experiencia vivencial con caballos guiada por Mariana Galufa para honrar a la mamá que fue y animarse a sanar la propia historia.
Buenos Aires domingo 11 octubre (PR/26)– La mamá es el primer territorio que habitamos. Cómo fue ese primer hogar, si fue seguro, tenso, amoroso o exigente, nos enseña cómo vamos a disponernos a habitar el mundo. Los ojos de mamá fueron nuestro primer espejo, y eso marca nuestro recorrido por la vida.
Los caballos, en cambio, son seres inmensos que pueden cobijarte o asustarte. Frente a ellos, tu historia vuelve como en un espejo y te invitan a pedir sostén, soltar el control y sentirte vulnerable sin sentir peligro.
Una Equinomancia para todos los que llevamos una madre adentro
Esta Equinomancia VI no es sólo para mamás: está pensada para todos aquellos que llevamos una historia de madre en nuestro interior.
Honrar a mamá no es idealizarla, sino comprenderla en el contexto de su historia. Por eso la propuesta no es festejar a la madre perfecta, sino a la que fue, a la o el que sos.
Uno no cambia la historia, pero sí puede modificar la forma en que la asume y se la cuenta a sí mismo. Los caballos acompañan todas esas sensaciones y te muestran, sin mediación, lo que sos y lo que estás sintiendo. Su magia es despertar las ganas de sanar.
Una cita el 17 de octubre en General Madariaga
Altos del Tuyú, en General Madariaga, es el escenario perfecto para prepararse a festejar uno de los días que más recuerdos, sensaciones y emociones despierta cada año: el Día de la Madre. El próximo 17 de octubre llega la Equinomancia de la Maternidad.
Mariana Galufa nos guía en esta experiencia vivencial con caballos, un día para maternar y ser maternado. “Todos venimos de Mamá y Papá, somos hijos nacidos, maternados por ellos o por otro, o maternamos proyectos, mascotas, sobrinos, amigos”, explica Mariana.

Es en ese especial momento cuando el amor y los corazones están disponibles para celebrar la maternidad. En el equinoccio de primavera, la naturaleza nos muestra su propia expansión: todo florece, crece, se mueve y late, y la luz, los ciclos y el entorno cambian nuestra visión.
Esto se relaciona, según explica, con que el clima cálido crea un campo electromagnético de información. En esta Equinomancia del Día de la Madre, dice su creadora, “tomamos a las madres de nuestra historia para conectar con la energía de la Madre Divina Universal”.
“Generamos un encuentro que nos ayude a encontrar las posibilidades de restaurar tu diálogo interno y descubrir la mejor historia de lo que sí querés y quién querés ser”, agrega.
Los caballos dicen lo que las palabras callan
Lo que decimos y lo que no decimos tiene un inmenso poder: cada cosa que verbalizamos crea un mapa verbal que va construyendo, lentamente, el arquetipo de toda nuestra vida.
En Equinomancia se sostiene que los caballos dicen lo que las palabras callan. No es porque comprendan su significado, sino porque conectan directamente con nuestras emociones y energías.
El caballo responde a lo que somos en el presente. No juzga ni interpreta: es como un espejo en el que aparecen emociones, memorias y patrones que muchas veces no llegan por la palabra.
Quién está detrás de la Equinomancia
La Equinomancia fue creada por Mariana Galufa, veterinaria, etóloga, investigadora y equinoterapeuta, con una extensa experiencia en el contacto diario con caballos. Se trata de una terapia sistémica que ella misma desarrolló.
“Es una propuesta de bienestar y desarrollo personal que utiliza la tecnología del comportamiento equino para crear dinámicas que nos permiten acceder al inconsciente y alinear mente y corazón”, explica.

“El caballo, por su sensibilidad y coherencia, genera una sinergia muy potente con el ser humano: se produce un encuentro entre los campos electromagnéticos del caballo y la persona, facilitando procesos de toma de conciencia, orden emocional y transformación interna”.
“La base de la Equinomancia es, a través de diversas terapias, alcanzar el bienestar integral del ser vivo y su entorno: bienestar humano, animal, ambiental, científico y económico”, completa.
Herramientas para el autoconocimiento
La Equinomancia es un dispositivo de desarrollo personal y de autoconocimiento para trabajar en uno mismo y encontrar mecanismos de autorregulación. “Utilizamos herramientas del coaching, de las constelaciones, de PNL y otras terapias sistémicas”, detalla Mariana.
“Y lo más importante es que usamos herramientas de las neurociencias, de la bio neuro emoción. En estos encuentros uno experimenta la posibilidad de entrar en la coherencia cerebro-corazón”.
“El caballo nos ayuda a estar en ese eje, a ubicarnos en el centro para poder revelar información que está dormida en el inconsciente. Para lograrlo recurrimos a una guía y obtenemos recursos con diferentes dinámicas”.

Los talleres pueden ser grupales o sesiones individuales, también para empresas, familias y amigos. “Se trata de encontrarte con esa parte de vos que ya conocés, pero que en el trabajo con los caballos despierta emociones que facilitan ese encuentro. Guiamos y acompañamos esos procesos sin interferir”.
Los caballos no sanan: te llevan a escucharte
“Los caballos no sanan”, aclara Sandra Kan, quien acompaña a Galufa en cada encuentro que se realiza en Madariaga. “Ellos te llevan en silencio a escucharte y a reencontrarte con vos mismo a través de su energía”.
“En ese proceso es uno mismo el que decide sanar: buscar en su subconsciente qué le está sucediendo y abrirse para poner en palabras aquello que nos callamos porque produce dolor”, agrega.
Un puente entre las sierras y el mar
Desde General Madariaga se está creando un puente holístico que une Tandil, donde Mariana Galufa tiene su centro de Equinomancia, con la Costa Verde y Mar del Plata.
“La intención es ofrecer estas terapias a nivel regional y también como un turismo de experiencia que nos conecte con la naturaleza de este corredor que incluye mar, campo y sierras, atravesado por valores y ejes comunes”, explica Sandra.

La idea es integrar Tandil, Madariaga, Pinamar, Villa Gesell y el Municipio de la Costa como un circuito espiritual donde la gente pueda “relajar, abrazar el entorno, bajar un cambio y volver renovado para encarar las vicisitudes de la vida cotidiana”.
Cómo será el día en Altos del Tuyú
La experiencia se realizará el 17 de octubre de 13 a 17 horas. Altos, ubicado en la Ruta 74 km 20, es un espacio donde la naturaleza se conjuga con el mejor servicio de gastronomía para pasar un día de campo.

La propuesta incluye la posibilidad de caminar por un bosque energético de eucaliptos, hacer una cabalgata a campo abierto, comer o tomar el té.
Retiro en noviembre: volver al centro
Del 21 al 23 de noviembre, la Equinomancia se suma al retiro propuesto por Marita Rosende en Pinamar Norte. Según relata, es “un espacio para volver al centro, conectar con emociones y, sobre todo, recordar algo que muchas veces olvidamos: que también vinimos a disfrutar”.

“Durante esos tres días vamos a bajar el ritmo, salir por un momento de la rutina y conectar con aquello que verdaderamente sentís y necesitás”, cuenta la organizadora.
“A través de diferentes experiencias, actividades en la naturaleza, momentos de introspección, movimiento, conexión y disfrute, tenemos la intención de liberar aquello que ya uno no necesita cargar y abrirse a vivir desde un lugar más liviano y auténtico”. “Entre el bosque, el mar y el campo, compartiendo con otras mujeres un espacio pensado para descansar, relajarte y sentirte cómoda”, concluye.
Consultas e información
Hay opción de paquete aéreo desde Aeroparque con Humming Airways, con alojamiento de dos noches en Altos del Tuyú, General Madariaga. Consultas por WhatsApp al 1141476056. Más información en @centroecuestrelasmargaritas.
Primicias Rurales
Fuente: Prensa y Difusión, Cristela Cicaré, 2494514461
Oct 10, 2026 | Actualidad, Animales, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
El derrumbe de los precios en Brasil abrió una distancia enorme con el capón argentino y las importaciones ya marcan récords. ¿Estamos ante una amenaza real o ante un fenómeno pasajero? Qué hay detrás y cuánto puede durar.
Buenos Aires sábado 10 octubre (PR/26)– El fuerte abaratamiento del cerdo en Brasil volvió a encender las alarmas en la cadena porcina argentina. Cuando la distancia de precios entre dos países es tan grande, el producto brasileño gana competitividad y frigoríficos, industrias y cadenas comerciales se sienten tentados a ampliar sus compras externas.
Los datos muestran que ese proceso ya está en marcha, aunque con varios matices importantes. La diferencia actual es muy elevada, pero no es inédita, y se explica sobre todo por la fuerte caída de las cotizaciones brasileñas, no por un encarecimiento excepcional del capón argentino.
Brasil, además, enfrenta una producción creciente que le exige un esfuerzo cada vez mayor para colocar su carne, mientras Argentina recibe volúmenes récord de carne porcina brasileña. Aun así, las importaciones siguen siendo una parte relativamente acotada del abastecimiento local.
La gran pregunta, entonces, es cuánto puede durar este escenario y por qué caminos puede afectar al mercado argentino.
Una brecha que volvió a niveles excepcionales
La diferencia entre los precios del cerdo en Argentina y Brasil se amplió con fuerza durante 2026. En agosto, el precio promedio del capón tipificado argentino se ubicó alrededor de 62% por encima de la referencia brasileña, construida con los precios de los principales estados productores del sur de ese país.
Si la comparación se hace con el valor máximo del capón tipificado argentino, la brecha se acerca al 77%. Es un diferencial muy alto en perspectiva histórica: desde 2015, la brecha sobre el precio promedio argentino fue de alrededor de 22%, de modo que el valor actual prácticamente triplica esa referencia.
Además, el ensanchamiento fue muy veloz. A fines de 2025 la brecha llegó a mostrar valores negativos, cuando el precio brasileño incluso superó al argentino, y en pocos meses volvió a ubicarse por encima del 60%.

Aun así, no es una situación sin precedentes. La brecha de 61,9% de agosto de 2026 fue la séptima más alta desde febrero de 2015 y quedó cerca del percentil 95 de toda la serie. El máximo se registró en enero de 2022, con 91,2%, y hubo valores superiores al actual en algunos meses de 2015 y hacia fines de 2023.
Lo que distingue al episodio reciente es su persistencia: desde mayo la brecha se mantiene por encima del 50%, con cuatro meses consecutivos en esos niveles. Los mercados porcinos de ambos países ya atravesaron períodos de fuerte desacople; la novedad es la rapidez con la que se volvió a abrir la distancia.
Queda entonces por aclarar qué hay detrás de este movimiento: si responde a un encarecimiento excepcional del cerdo argentino o, por el contrario, a un abaratamiento inusual del producto brasileño.
El desacople viene de Brasil
Al comparar cada mercado con sus propios antecedentes, la respuesta es clara: el movimiento reciente se origina principalmente en Brasil. En Argentina, el precio del capón tipificado se mantuvo durante 2026 por encima de sus promedios históricos mensuales, pero siempre dentro del rango observado entre 2016 y 2025.
Después de tocar alrededor de US$1,58 por kilo vivo en abril, el precio argentino descendió hasta US$1,45 en agosto. Nada fuera de lo común si se lo mira con la historia reciente.
La trayectoria brasileña fue muy distinta. El año arrancó con precios elevados: en enero, el promedio de Santa Catarina, Rio Grande do Sul y Paraná rondaba los US$1,46 por kilo vivo. A partir de ahí comenzó una caída casi continua que lo llevó a US$0,89 en agosto, una baja cercana al 40% en apenas siete meses.
Desde mayo, además, el precio brasileño está por debajo de su promedio histórico para cada mes, y la distancia fue creciendo a medida que avanzaba el año. Mientras el precio argentino se mueve dentro de su rango habitual, en Brasil hubo una corrección mucho más intensa y rápida, que empujó las cotizaciones hacia la zona baja de su historia.

Es este abaratamiento del cerdo brasileño el que explica, fundamentalmente, el fuerte ensanchamiento de la brecha bilateral de los últimos meses. Y eso lleva a otra pregunta: ¿por qué cayó tanto el precio en Brasil?
Una oferta que crece y necesita compradores
La caída ocurre en un contexto de expansión sostenida de la producción. Según el último balance del USDA, la oferta brasileña de carne porcina pasó de 4,13 millones de toneladas en 2020 a 4,75 millones en 2025, y para 2026 se prevén 4,90 millones.
El aumento esperado de 3,2% para este año se suma al 5,6% de 2025 y dejaría la producción casi 19% por encima del nivel de 2020. Toda esa carne tiene que ir a algún lado, y el mercado externo cumple un papel cada vez más importante.
Para 2026, el USDA prevé exportaciones por 1,83 millones de toneladas, un 6,8% más que el año anterior, mientras que el consumo interno crecería apenas 1,1%, hasta 3,07 millones. De las 150 mil toneladas adicionales de producción previstas, 116 mil encontrarían destino en el exterior.
Así, las exportaciones representarían el 37,3% de la producción, frente al 34% de 2024. Si las compras internas y externas, a los precios vigentes, no crecen al mismo ritmo que la oferta, el abaratamiento de la carne facilita la absorción del volumen extra y transmite presión hacia el precio del capón.
Este mecanismo no requiere que la demanda se contraiga: el consumo y las exportaciones pueden crecer al mismo tiempo que bajan los precios, e incluso hacerlo favorecidos por esa baja.

Los datos del IBGE refuerzan esta lectura. El peso de las carcasas porcinas obtenidas en establecimientos con inspección sanitaria alcanzó 2,93 millones de toneladas entre enero y junio, un 6,4% más que en igual período de 2025, unas 176 mil toneladas adicionales.
Ese incremento combina más animales faenados, que aumentaron 4,8%, con un mayor peso medio. Aunque las fuentes y los períodos difieren, el crecimiento del semestre duplica la tasa que el USDA proyecta para todo el año.
En conjunto, la expansión de la oferta es consistente con una mayor presión sobre las cotizaciones de la carne y del capón. Ayuda a explicar parte del abaratamiento, aunque no permite atribuirle toda la magnitud de la caída reciente.
Brasil sale a buscar mercados, y Argentina es uno de ellos
En los doce meses terminados en agosto de 2026, Brasil exportó cerca de 1,38 millones de toneladas de carne porcina, un 8,4% más que un año atrás y el mayor volumen histórico. La tendencia no es nueva: las exportaciones prácticamente se triplicaron respecto de hace una década y siguieron creciendo en 2026.
Pero ese aumento de volúmenes viene acompañado por valores unitarios más bajos. Entre enero y agosto de 2026, el precio implícito promedio de las exportaciones brasileñas fue de unos US$2.475 por tonelada, un 3,1% menos que en el mismo período de 2025.

La baja se observa en la mayoría de los principales destinos y es especialmente marcada en la región: alrededor de 10% en Argentina y Uruguay y casi 12% en Chile. Estos valores medios pueden estar influidos por cambios en la composición de los productos exportados, pero que las bajas se repitan en tantos destinos es coherente con un Brasil que necesita seguir ampliando mercados.
Ese proceso también está cambiando el mapa de compradores. En los primeros ocho meses de 2026, China redujo sus compras en unas 28 mil toneladas respecto de un año atrás, y también bajaron los envíos a Hong Kong y Singapur.
Brasil más que compensó esas caídas con mayores ventas a otros destinos: Japón absorbió unas 54 mil toneladas adicionales, Argentina cerca de 7 mil y Filipinas casi 4 mil. El crecimiento de las exportaciones totales convive, entonces, con una profunda recomposición de destinos.
Argentina forma parte de esa búsqueda y los volúmenes ya son significativos en términos históricos. Entre enero y agosto de 2026, Brasil colocó 41,4 mil toneladas de carne porcina en el mercado argentino, un 20% más que en igual período de 2025 y más de siete veces el volumen de 2024. Es el mayor registro para los primeros ocho meses del año de las últimas décadas.
Ese aumento de cantidades coincide con una baja importante del valor medio. El precio implícito de las exportaciones brasileñas a Argentina cayó de unos US$2.845 por tonelada en enero-agosto de 2025 a US$2.562 en 2026, una reducción cercana al 10%. En agosto, el valor mensual bajó todavía más, hasta unos US$2.412 por tonelada.

En otras palabras, el mercado argentino recibe más carne porcina brasileña y a menores precios. La combinación es coherente con la fuerte ventaja observada en el cerdo vivo y confirma que el abaratamiento relativo del producto brasileño ya tiene una manifestación concreta en el comercio bilateral. Falta dimensionar cuánto pesan esos volúmenes dentro del abastecimiento argentino.
Pocas toneladas, mucha influencia
Hay que poner el fuerte crecimiento de las compras a Brasil en perspectiva. A pesar del salto de 2025 y 2026, las importaciones representan hoy alrededor del 6,2% del consumo aparente de carne porcina, según el acumulado de los últimos doce meses.
Es una participación relevante, pero todavía acotada y no excepcional en términos históricos: entre 2018 y 2019 el indicador llegó a superar el 7%, y durante 2022 volvió a ubicarse cerca de esos niveles.

La contracara es que más del 90% del abastecimiento sigue cubierto por producción local. En los últimos doce meses, la relación entre producción argentina y consumo aparente fue de alrededor del 93%. Por lo tanto, el aumento de las importaciones no está asociado, al menos hasta ahora, a un desplazamiento masivo de la producción doméstica.
Más aún: la producción argentina de carne porcina atraviesa una etapa de fuerte crecimiento. En los doce meses terminados en agosto de 2026 alcanzó unas 877 mil toneladas, un 11,5% más que un año atrás y el mayor nivel de la serie considerada. Los registros mensuales de 2026, en general, también superan a los de años anteriores.

El mercado doméstico enfrenta así una situación particular: coinciden una oferta local en fuerte expansión y mayores volúmenes importados desde Brasil.
Por eso, la incidencia de las importaciones probablemente no pase hoy por capturar una porción grande del mercado, sino por introducir una referencia competitiva adicional en la formación de precios. Para frigoríficos, industrias elaboradoras y cadenas comerciales, acceder a carne brasileña a valores sensiblemente inferiores amplía las alternativas de abastecimiento y fortalece su posición negociadora frente a los proveedores locales.
Una participación importada relativamente baja puede ejercer, entonces, un efecto mayor sobre los precios que el que sugiere su peso físico. No hace falta que el producto brasileño desplace grandes volúmenes de producción argentina: alcanza con que exista una alternativa disponible y competitiva para limitar cuánto pueden separarse los precios internos de los externos.
El desafío para la producción argentina no parece ser, por ahora, una pérdida masiva de mercado, sino la presión sobre los precios domésticos que puede ejercer una oferta importada barata, en un contexto en el que la propia producción local también crece con fuerza. Mientras persista una brecha elevada con Brasil, ese mecanismo competitivo seguirá activo.
¿Hasta cuándo puede durar la brecha?
La fuerte caída del precio brasileño plantea una duda inevitable: ¿durante cuánto tiempo puede sostenerse una diferencia de esta magnitud? Una primera respuesta surge de comparar las cotizaciones del cerdo vivo con los costos de producción que estima Embrapa para una granja independiente de ciclo completo en Santa Catarina.
En agosto, el precio CEPEA se ubicó en torno a US$0,89 por kilo vivo, frente a un costo estimado de US$1,23 para una granja de 750 madres. Eso arroja un margen negativo cercano a US$0,34 por kilo, equivalente a alrededor del 28% del costo.

El deterioro viene fundamentalmente del precio: los costos se mantuvieron relativamente estables durante 2026, mientras la cotización del cerdo caía con fuerza. La alimentación sigue explicando más del 70% del costo total.
A primera vista, una situación así debería traer su propio mecanismo de corrección. Si los productores venden de manera persistente por debajo de sus costos, se reducen los incentivos a invertir y ampliar capacidad, y con el tiempo la oferta debería ajustarse.
Pero hay que tener en cuenta que, incluso considerando los cambios metodológicos de la serie, hubo distintos episodios en los que el margen de la granja de referencia permaneció negativo durante varios meses. Las razones son varias.
La primera es que el costo de Embrapa incluye depreciaciones y remuneración del capital. Un resultado económico negativo no implica necesariamente que la explotación deje de cubrir sus costos operativos ni que tenga incentivos para cerrar de inmediato. A eso se suman los costos hundidos y los tiempos biológicos de la actividad: la oferta que llega hoy al mercado responde a decisiones tomadas varios meses atrás.
La segunda es la elevada presencia de sistemas integrados y cooperativos en el sur de Brasil. En estos esquemas, parte de los insumos, los riesgos y las decisiones productivas los asume la empresa integradora, mientras que el indicador usado aquí corresponde a una granja independiente. El deterioro no representa, por lo tanto, con igual intensidad la situación de todo el sector.
La tercera es la heterogeneidad entre establecimientos. Hasta 2022, la estimación de Embrapa se basaba en una granja representativa de 180 madres; desde 2023 usa una explotación de 750 madres y parámetros técnicos mucho más eficientes. La actualización de los coeficientes redujo en más de 16% el costo estimado respecto del que habría resultado con la tecnología anterior.
Esto sugiere que, en episodios en los que la granja de referencia mostraba márgenes negativos, los establecimientos de mayor productividad podían enfrentar costos sensiblemente menores y resultados menos desfavorables, o incluso positivos.
Este proceso también puede generar cambios estructurales. Los períodos largos de baja rentabilidad golpean primero a los productores de costos más altos, mientras las explotaciones más eficientes ganan participación. Puede caer el número de granjas y, al mismo tiempo, aumentar la producción total, si las que quedan son más grandes o productivas. La suinocultura brasileña muestra justamente una tendencia de largo plazo hacia la concentración y la intensificación.
En consecuencia, los márgenes negativos actuales son una señal de que los precios brasileños difícilmente puedan mantenerse indefinidamente en estos niveles, pero no permiten anticipar una corrección rápida. La heterogeneidad de costos, la integración productiva, la posible continuidad de la concentración y los rezagos propios de la actividad pueden sostener una oferta elevada durante varios meses, aun con una rentabilidad muy deteriorada para parte de los productores.
Lo que está en juego para la producción argentina
El fuerte diferencial que hoy separa a Argentina de Brasil debe leerse principalmente como consecuencia de un abaratamiento excepcional del mercado brasileño, antes que como el resultado de un precio argentino particularmente alto. La brecha superó el 60% en agosto y se ubica entre las mayores de la última década, aunque hubo antecedentes de diferencias incluso superiores.
Detrás del ajuste brasileño hay una producción que sigue expandiéndose y necesita compradores para volúmenes crecientes. Durante 2026 aumentaron al mismo tiempo la producción y las exportaciones, mientras los valores unitarios de venta externa se redujeron en numerosos mercados. Brasil logra absorber su mayor oferta con más presencia exportadora y nuevos destinos, pero al costo de una mayor presión sobre los precios.
Argentina forma parte de ese proceso: las compras de carne porcina brasileña alcanzaron niveles récord en 2026 y, además, crecieron a valores medios inferiores a los del año anterior. Sin embargo, su peso en el mercado local sigue siendo limitado: las importaciones equivalen a cerca del 6% del consumo aparente y más del 90% del abastecimiento lo cubre la producción argentina, que además crece a tasas muy elevadas.
Por eso, el principal efecto de la competencia brasileña probablemente no sea hoy un desplazamiento masivo de producción local, sino su capacidad de introducir presión competitiva sobre los precios domésticos. Disponer de una alternativa importada más barata amplía las opciones de frigoríficos, industrias y cadenas comerciales y limita cuánto pueden separarse los precios argentinos de los externos. Una participación pequeña en cantidades puede generar un efecto proporcionalmente mayor en los precios.
Sobre cuánto puede durar esta situación, los márgenes negativos de una explotación independiente de referencia en Santa Catarina indican que los precios brasileños difícilmente se sostengan para siempre en estos niveles. Pero la historia muestra que la corrección no necesariamente será rápida: los rezagos biológicos, los costos hundidos, los sistemas integrados y la distinta productividad entre establecimientos pueden mantener una oferta elevada durante varios meses. La brecha debería contener, a la larga, los mecanismos de su propia corrección; el gran interrogante es cuánto tiempo demandará ese proceso.
Más allá de cuánto persista el diferencial, el episodio vuelve a poner en primer plano la competitividad de la producción argentina. Para las granjas, una mayor exposición a Brasil obliga a profundizar las mejoras de eficiencia dentro de los establecimientos: productividad por madre, conversión alimenticia, sanidad, genética, utilización de instalaciones y escala, particularmente entre los productores con costos más alejados de las mejores prácticas.
Una competencia importada persistente, aun cuando represente una proporción limitada del mercado, puede reducir márgenes y afectar las decisiones de inversión en los establecimientos menos eficientes.
Pero la competitividad no se define solamente tranqueras adentro. También intervienen impuestos, regulaciones, infraestructura, logística, energía, financiamiento y las propias reglas sanitarias bajo las que compiten las cadenas.
En este último plano, la ractopamina es un ejemplo de diferencias regulatorias que merecen ser explicitadas. Las condiciones autorizadas para su uso en la producción local, los límites aplicables a residuos en carne importada y los sistemas de producción existentes en Brasil pueden no ser equivalentes.
En este contexto, una mayor apertura comercial vuelve más importante transparentar esas diferencias y evaluar sus efectos sobre costos, acceso a mercados y condiciones de competencia.
Primicias Rurales
Fuente: IERAL (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana)
Oct 10, 2026 | Animales, Ferias, Exposiciones y Cursos, Ganadería
El 13 de octubre, Rosario será escenario de un remate histórico que reunirá a productores, inversores y frigoríficos de todo el país, con una bonificación especial de tasa del Banco Nación para potenciar los negocios ganaderos.
Buenos Aires sábado 10 octubre (PR/26)– Octubre será un mes de celebración y negocios para la ganadería argentina. En el marco de su 135° aniversario, Banco Nación se une a ROSGAN, que cumple 18 años desde su primer remate televisado, para llevar adelante un Gran Remate Aniversario con la fuerza de Expoagro. La cita será el próximo 13 de octubre, desde las 10:00, en el ECU – Espacio Cultural Universitario de Rosario (Santa Fe).
El encuentro convocará a productores, compradores, consignatarios, inversores, feedloteros y a la industria frigorífica de distintos puntos del país, en una jornada pensada para potenciar negocios y abrir nuevas oportunidades comerciales. Con una proyección de más de 15.000 cabezas, se perfila como uno de los remates más importantes del año.

La propuesta reúne la experiencia de ROSGAN en la comercialización de hacienda, las herramientas de financiamiento de Banco Nación y la capacidad de Expoagro para articular a los distintos actores del agro y generar espacios de encuentro y negocios.
Una ganadería que atraviesa un gran gran momento
Sobre el panorama, Raúl Milano, presidente del ROSGAN, expresó: “Estamos transitando el último trimestre del año. No es el momento de mayor volumen de invernada, pero seguramente será un remate que rondará las 15 mil cabezas, con muy buena genética y representación de numerosas provincias, en un contexto en el que la ganadería continúa atravesando una muy buena situación”.

Y sobre las perspectivas para la comercialización, Milano destacó: “La hacienda sigue acompañada por buenos precios. Si bien el ternero y la invernada no están en valores máximos, sigue habiendo demanda. También existe una demanda internacional extraordinaria, que le da a Argentina un gran posicionamiento. Si a eso sumamos la apertura de Japón y miramos hacia adelante, nos encontramos frente a una gran oportunidad”.
Financiamiento para potenciar los negocios ganaderos
En una jornada pensada para facilitar el acceso a nuevas oportunidades, el financiamiento será otro de los ejes centrales del remate. Banco Nación acompañará la operatoria con una bonificación especial: la acción comercial contempla una bonificación de 3 puntos porcentuales de tasa por parte del BNA, siempre que los consignatarios que realicen los remates aporten 1 punto porcentual de tasa.
Al respecto, Cristhian Aleman, Gerente Zonal Rosario de Banco Nación, expresó: “Para nosotros es un verdadero orgullo ser parte de este remate tan especial, que une la historia de una institución tan importante como el Banco Nación con la fuerza y el presente de la ganadería argentina. Celebrar 135 años de historia en un lugar tan emblemático de Rosario le da a este encuentro un significado único”.

En la misma línea, agregó: “El próximo 13 de octubre vamos a vivir una jornada histórica, con 15.000 cabezas en venta y con toda la potencia de Rosgan, uno de los principales mercados de hacienda del país. Pero, además de los números, queremos destacar el valor de encontrarnos, de generar oportunidades y de seguir acompañando a los productores de todo el país”.
La sinergia entre BNA, ROSGAN y Expoagro busca crear un espacio que combine comercialización, financiamiento y encuentro entre los distintos actores de la cadena ganadera. En este sentido, Martín Schvartzman, CEO de Exponenciar, destacó: “Desde Exponenciar buscamos generar espacios que conecten a los distintos actores de la cadena agropecuaria y potencien nuevas oportunidades de negocio.

Este remate de ROSGAN y BNA es una muestra de ese propósito: acercar producción, financiamiento y comercialización en un mismo ámbito, facilitando el encuentro entre quienes hacen posible el desarrollo del agro”.
Las protagonistas del martillo
Las firmas integrantes del Mercado Ganadero ROSGAN serán las encargadas de levantar el martillo a lo largo de la jornada: Ildarraz Hnos. S.A.; Etchevehere Rural SRL; Ganaderos de Ceres Cooperativa Ltda.; Ferialvarez SRL; Aguirre Vázquez S.A.; Cooperativa Agrícola Ganadera Ltda. Guillermo Lehmann; Edgar E. Pastore y Cía. S.R.L.; Álzaga Unzué y Cía. S.A.; Colombo y Colombo S.A.; y Rigran S.A. Como novedad, en esta subasta las acompañará la Cooperativa Ltda. Unión Agrícola de Avellaneda. La subasta será transmitida por el streaming de ROSGAN, Canal Rural y expoagro.com.ar.
Primicias Rurales
Fuente: www.expoagro.com.ar