Buenos Aires, viernes 2 mayo (PR/25) — La última semana de abril ha dejado algunas lluvias muy modestas sobre el este, con momentos de mayor tránsito de nubosidad pero con predominio de condiciones del tiempo muy favorable para el avance de cosecha.
Las lluvias recurrentes de comienzo de mes dieron paso a un ambiente progresivamente más seco que viene dejando mejores un contexto óptimo en el último tramo de la recolección sojera en el área principal.
El escenario de reservas es favorable. El retroceso que se presenta en algunos sectores no es preocupante, es natural luego de un periodo donde las precipitaciones se han vuelto modestas. En términos estadísticos y a pesar de un comienzo húmedo, el mes de abril cerrara con totales pluviales inferiores a los normales en gran parte del centro del país. Así y todo, la condición de humedad no es mala, atendiendo que es necesario acelerar las labores de recolección y que aún hay margen de tiempo para que se observen recargas.
Se espera que los próximos días se mantengan con buenas condiciones del tiempo, con mayor alternancia de cielos cubiertos, pero con el mes de mayo que comienza sin novedades en cuanto a lluvias. Debido a que aún es fuerte la circulación del noreste, se espera que esto repercuta en una mayor carga de humedad para mediados de la semana próxima. La llegada de algún frente para entonces seguramente provocara la inestabilidad de la masa de aire y favorecerá el regreso de las precipitaciones. Esto se puede ver en el mapa de lluvias acumuladas hasta el próximo jueves, con la actividad que comienza en el sur de la región pampeana desde el domingo a la tarde o el comienzo del lunes.
Los perfiles en niveles más profundos tienen reservas, en estos últimos diez días, las pérdidas de humedad han sido más bien superficiales. El tránsito hacia el inicio de la fina ya será con más frío. Por ahora la llegada de aire polar se espera recién para la segunda quincena de mayo y en principio con mayor impacto sobre el sur de la región pampeana. Es necesario la entrada de un frente potente para tomar la humedad que se ira acumulando y dejar recargas generalizadas.
Buenos Aires, jueves 24 abril (PR/25) — La perspectiva agroclimática semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé marcada oscilación térmica acompañada por precipitaciones escasas en la mayor parte del área agrícola salvo tormentas sobre la cordillera sur y aportes moderados a abundantes sobre el trópico.
Al inicio del ciclo los vientos del trópico soplarán con vigor superior a lo normal,
produciendo fuertes calores sobre el extremo norte del área agrícola, y registros más moderados, pero algo superiores a la media estacional sobre el centro y el sur de su extensión.
Aunque los vientos del trópico aportarán humedad, predominará condiciones de
alta presión atmosférica, dando cielo mayormente despejado, haciendo que la mayor parte del área agrícola observe precipitaciones escasas a nulas.
Sólo la Cordillera Sur recibirá aportes abundantes, mientras el norte del NOA, el norte de la Región del Chaco y gran parte del Paraguay registrarán aportes moderados a abundantes.
Hacia finales de la perspectiva, tendrá lugar la entrada de vientos polares, causando temperaturas mínimas bajo lo normal en la mayor parte del área agrícola, con focos de heladas localizadas y generales en las zonas
serranas del oeste, y heladas localizadas sobre el centro del Uruguay, pero sin llegar a la Región Pampeana.
La medida respondió a la recomendación realizada por la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios donde se analizaron la situación y alcances de las altas temperaturas y la sequía sobre ambos territorios provinciales.
Buenos Aires, miércoles 23 abril (PR/25) La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informa que el ministro de Economía, Luis Caputo, firmó, a través de las Resoluciones 504/2025 y 506/2025, las declaraciones de emergencia agropecuaria para las explotaciones agroganaderas y apícolas de la provincia de Chaco afectadas por eventos de altas temperaturas y por déficit hídrico, y de la provincia de Santa Fe, también por sequía.
En el marco de la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios (CNEyDA), se abordaron en respectivos encuentros las situaciones de los territorios afectados con intención de que los beneficios lleguen a los productores bajo la aplicación de la ley 26.509 y sus modificatorias.
La medida para Chaco se estableció desde el 28 de marzo hasta el 24 de septiembre de 2025, para las explotaciones agrícolas, ganaderas y apícolas de todo el territorio provincial, convalidando el Decreto Provincial N° 410/2025.
En tanto, para Santa Fe se estableció a partir del 1° de marzo hasta el 31 de agosto de 2025, la declaratoria para las explotaciones agropecuarias afectadas por sequía, que se mencionan en la Resolución aludida.
Al tiempo que se prorrogó la medida dispuesta por la Resolución N° 1297/2024 de fecha 29 de noviembre de 2024, hasta el 31 de agosto de 2025, para las explotaciones afectadas por el mismo factor climático.
De sendas reuniones de la comisión nacional donde se acordaron las recomendaciones técnicas, participaron los miembros estables de la CNEyDA en representación de sus organismos, el INTA; de las carteras nacionales del Interior y de Economía, del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y Banco Nación; del Servicio Meteorológico Nacional (SMN); las entidades agropecuarias, y otros representantes técnicos provinciales.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
Punto intermedio: la nueva fase del clima que, según un experto, será “casi ideal” en los próximos meses
Se trata de una transición hacia un estado de neutral cálido, que podría ofrecer mejores condiciones para las próximas siembras y estabilizar el escenario productivo
Buenos Aires, domingo 20 abril (PR/25) — El sistema atmosférico ingresó en una nueva etapa. Se trata de una transición hacia un estado de “neutral cálido”
La campaña agrícola 2025/26 comenzará con una cuota de alivio para el sector agropecuario. Luego de un ciclo marcado por la incertidumbre que generó La Niña, fenómeno climático que reduce las precipitaciones en gran parte del país—, el sistema atmosférico ingresó en una nueva etapa. Se trata de una transición hacia un estado de “neutral cálido”, que podría ofrecer mejores condiciones para las próximas siembras y estabilizar el escenario productivo en los meses venideros.
Así lo explicó el especialista en agrclimatología Eduardo Sierra, quien señaló que el fenómeno de La Niña ya se disipó hacia fines de marzo, y que esa transición generó una importante liberación de energía. “Eso fue lo que provocó tormentas fuertes como las de Bahía Blanca y Tucumán”, detalló. Desde entonces, el panorama comenzó a ordenarse, con un régimen de lluvias más regular en la Argentina, mientras que en Paraguay persisten precipitaciones intensas.
“Estamos entrando en una fase más parecida a El Niño, lo que se denomina neutral cálido. Esto va a augurar una buena temporada para 2025-26”, subrayó.
Aunque el pronóstico general es positivo, el invierno no será completamente benigno. Sierra explicó que los vientos polares están activos y seguirán provocando masas de aire frío y seco que recorrerán el país. “No va a ser un invierno seco; las lluvias van a estar muy moderadas”, adelantó. En zonas como el sudoeste de la región pampeana y el este de Cuyo se esperan precipitaciones por debajo de lo normal, mientras que en la cordillera habrá tormentas y nevadas importantes.
Precipitaciones previstas para el verano de 2026Gentileza Eduardo Sierra
“La mayor parte del área agrícola va a recibir lluvias dentro del rango medio estacional, lo cual es bueno para la implantación de cultivos de invierno”, señaló Sierra. Pero advirtió que en algunos sectores del nordeste los aportes podrían ser excesivos. Además, el ingreso de aire polar traerá heladas tempranas, lo que puede complicar algunas zonas.
Primavera
Para la primavera, el panorama se vuelve más alentador. El especialista prevé precipitaciones abundantes en gran parte del país, gracias al fortalecimiento del patrón cálido en el Pacífico. Sin embargo, advirtió que no se descartan “perturbaciones”, especialmente por la persistencia de tormentas en la Cordillera Sur, que podrían derivar en heladas tardías y reactivar áreas secas en el límite entre La Pampa, Córdoba y Buenos Aires.
“El verano también pinta bien, con lluvias dentro del promedio”, dijo. Aun así, al norte del país podrían registrarse excesos hídricos, mientras que algunas zonas del oeste y sudoeste podrían seguir con focos de déficit. También habrá que estar atentos al calor: “Es posible que se registren olas de calor intensas, sobre todo por la persistencia de focos cálidos en el sur del Cerrado brasileño”.
Para Sierra, este neutral cálido es el escenario “casi ideal” para el agro, ya que no genera los desbalances extremos que traen tanto El Niño como La Niña. “Las mejores producciones se dan cuando el Pacífico no se aparta demasiado de su temperatura media. En años de Niña, suele secarse la región pampeana y llover en exceso en el NOA. En años Niño, pasa al revés. En cambio, ahora estamos en un punto intermedio, con condiciones más estables para la planificación agrícola”, explicó.
Las precipitaciones previstas para el invierno de 2025Gentileza Eduardo Sierra
Sin embargo, el especialista hizo un llamado a la prudencia: “La tendencia climática es positiva, pero el manejo del sistema productivo tiene que hacerse con realismo. No hay que subestimar las perturbaciones.”
En cuanto a lo que se espera para las próximas semanas, Sierra explicó que el otoño sigue avanzando con condiciones climáticas típicas de la estación: temperaturas más bajas, vientos del sur y pocas lluvias. En los próximos días predominará el tiempo fresco y seco, con algunos focos de precipitaciones en el norte del país y posibles heladas en el centro y oeste del área agrícola.
Hasta el 23 de abril, según Sierra las lluvias serán escasas en la mayor parte del territorio, salvo en sectores del norte como el este del NOA, el oeste del Chaco, Paraguay y zonas del norte de Buenos Aires, donde pueden darse acumulados entre 10 y 25 milímetros. En el resto del país los aportes serán muy bajos o nulos.
Lluvias del otoño de 2025Gentileza Eduardo Sierra
Además, el ingreso de un frente frío provocará una baja importante en las temperaturas, con riesgo de heladas en zonas del centro y oeste. Las mínimas podrían ubicarse por debajo de los 5°C, especialmente en áreas como Cuyo, el centro de La Pampa y el sur de Buenos Aires. En las serranías del NOA y del oeste del país, podrían registrarse valores por debajo de 0°C.
“Vamos a tener tiempo otoñal, con lluvias escasas y temperaturas mínimas que pueden provocar heladas generales en el oeste agrícola”, señaló Sierra.
Para la semana siguiente, entre el 24 y el 30 de abril, las condiciones serán similares: persistencia de aire frío, lluvias limitadas y temperaturas moderadamente bajas. Solo se prevén precipitaciones significativas en la Cordillera Sur y sectores del norte de Paraguay y Misiones, indicó.
Buenos Aires, sábado 19 abril (PR/25) — El período en que ocurren las heladas se acortó en muchas regiones; incluso, hasta desaparecer. En otras, este período se extendió sensiblemente. Plantean la necesidad de ajustar los manejos agronómicos para enfrentar el nuevo escenario.
Las heladas son un desafío para la producción agropecuaria, sobre todo por la dificultad para anticiparlas. Un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) analizó 60 años de datos sobre heladas en el país y detectó variaciones sustanciales en las fechas de este fenómeno.
Según describe el portal Sobre La Tierra (SLT/FAUBA), en términos generales, respecto de hace 6 décadas, la fecha de primera helada se retrasó, mientras que la de última helada se adelantó. Pero hay excepciones, como el centro-sur de Buenos Aires, donde el patrón se invirtió. En localidades como Posadas, por otro lado, las heladas directamente desaparecieron. ¿Qué implicancias surgen para la producción?
“Las heladas agrometeorológicas ocurren cuando la temperatura del aire es menor o igual a 3 grados centígrados. Esto sucede por el ingreso de aire frío o porque el suelo pierde calor en las noches calmas y sin nubes. Pueden reducir mucho los rendimientos y hasta matar a los cultivos”, dijo Joel Lentini, reciente egresado en la Licenciatura en Ciencias Ambientales de la FAUBA.
En su trabajo de tesis, Joel se preguntó si el calentamiento global estaba modificando la ocurrencia de heladas. Por eso, junto a docentes de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas (FAUBA), estudió las fechas de primera y última helada entre 1961 y 2022, empleando datos del Servicio Meteorológico Nacional.
La respuesta a su pregunta fue afirmativa. “Encontramos un retraso generalizado en la fecha de la primera helada en todo el país, en comparación con los datos de hace 60 años. Para el norte, por ejemplo, el retraso medio fue de 15 días, y en localidades como La Quiaca, alcanzó hasta 26 días… ¡casi un mes!”, señaló Lentini.
Sin embargo, existen excepciones. “En el centro-sur de la provincia de Buenos Aires, la primera helada se adelantó. En algunas localidades —por ejemplo, Tandil—, ese adelanto fue de hasta 22 días”, destacó.
También llamó la atención del ambientólogo que en algunas ciudades, las heladas desaparecieron por completo. Un ejemplo es la localidad de Posadas, en Misiones, donde ya de por sí ocurrían solo unas pocas al año.
“Con relación a la fecha de última helada, el cambio no es tan generalizado. Si bien se adelantó en gran parte del país, hay zonas —como el centro-sur de Buenos Aires— donde se atrasó. Para algunas regiones —como Chaco y el este de Formosa—, hallamos retrasos de 10 a 20 días. Este retraso puede ser muy negativo”, puntualizó.
“Este fenómeno está asociado al calentamiento global, que está alterando los patrones climáticos y generando un corrimiento en las fechas de las heladas. También ocurre debido a factores locales, como pasa en las grandes ciudades, donde se da el efecto de ‘isla de calor’, que ocurre porque el concreto absorbe el calor y lo retiene”, acotó Lentini.
Impactos desiguales en el agro
Al referirse a los impactos de estos cambios sobre la producción agropecuaria, Joel explicó que varían según el cultivo o la región. “Los retrasos en la fecha de la primera helada pueden beneficiar a algunos cultivos de verano como el maíz porque reducen el riesgo de daños cerca de la cosecha”.
En cuanto a la fecha de la última helada, detalló: “El retraso que hallamos en las provincias de Chaco y Formosa puede perjudicar a los cultivos de soja por su cercanía con la siembra. Por el contrario, el adelanto que encontramos en la Región Pampeana sería un beneficio para los productores, ya que concentraría el período de heladas en pleno invierno y reduciría el riesgo”.
Nuevos mapas para tiempos de cambio
En el marco de su tesis, Lentini elaboró nuevos mapas que muestran el desplazamiento en las fechas de las heladas en el país a lo largo de las décadas. En este sentido, afirmó: “Los productores podrán usarlos para ajustar manejos agronómicos como las fechas de siembra y cosecha, adoptar cultivos más resistentes al frío tardío o mitigar sus impactos con el riego”.
“Muchos de los mapas ya están disponibles en el Centro de Información Agroclimática y Ambiental de la FAUBA. Creemos que van a ser una herramienta clave para la producción agropecuaria, permitirá anticiparse y planificar la producción”, añadió.
A modo de cierre, Joel hizo hincapié en que los resultados de su trabajo no son uniformes para todo el país. “Entender cómo y dónde están cambiando las heladas va a ser crucial para que en el futuro los productores adapten sus manejos y para que el agro argentino se mantenga competitivo frente a los desafíos que impone el cambio climático”.
Buenos Aires, viernes 18 abril (PR/25) — La Perspectiva Agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires prevé para los próximos días tiempo otoñal, pero con precipitaciones escasas en la mayor parte del área agrícola salvo algunos focos de aportes hídricos abundantes en su porción norte.
Al inicio del ciclo, los vientos del trópico continuarán confinados al norte del área agrícola, donde producirán temperaturas máximas elevadas, mientras la mayor parte de su extensión recibirá vientos del sur, observando registros inferiores a la media estacional.
Paralelamente, se producirá el paso de un frente de tormenta, pero el bajo contenido de humedad de la atmósfera, causará registros escasos a nulos sobre
la mayor parte del área agrícola salvo la Cordillera Sur, el Trópico y una franja que correrá sobre el centro del NOA, el extremo noroeste y el sudeste de la Región Pampeana, el oeste del Chaco y gran parte del Paraguay.
Junto con el frente llegarán los vientos polares, reduciendo la nubosidad y causando el descenso de la temperatura, con riesgo de heladas localizadas y generales en todo el oeste del área agrícola, y heladas localizadas sobre el centro-este de La Pampa y el centro de Buenos Aires.
Primicias Rurales
Fuente: Perspectiva Agroclimática de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires