Ante 120.000 fieles en Duala, el Pontífice instó a combatir el hambre material y espiritual mediante el «milagro de compartir». En un mensaje directo a la juventud, pidió rechazar la violencia y el desánimo para convertirse en protagonistas de un futuro con paz y dignidad.
Ciudad del Vaticano, sábado 18 abril (PR/26) — En la misa que presidió ante 120 000 fieles en el Estadio Japoma, en Duala, el Papa se detuvo en las formas de responder al hambre, tanto material como espiritual de las poblaciones. Invitó a los jóvenes cameruneses a convertirse en “la buena noticia” para su propio país y les recomendó que no cedan al desánimo: “Rechacen toda forma de abuso y violencia, que engañan prometiendo ganancias fáciles, pero endurecen el corazón”.
“El anuncio cristiano cambia nuestra historia, transformando las mentes y los corazones”: lo afirmó León XIV en la homilía de la Misa presidida en el Estadio Japoma de Duala, hoy 17 de abril. En el tercer día de viaje apostólico a Camerún, el Pontífice se trasladó por la mañana con un vuelo de poco menos de una hora desde Yaundé hacia Duala, centro económico del país, para la celebración de la Santa Misa. Unos 120 mil fieles recibieron con entusiasmo al Pontífice, saludándolo con alegría y afecto a su llegada en el papamóvil.
En su homilía, pronunciada en parte en francés y en parte en inglés, el Papa reflexionó sobre el Evangelio de Juan que narra el milagro de Jesús de la multiplicación de los panes, con el que garantiza alimento para todos, a pesar de que no hubiera suficiente. Y destacó que esta “Buena Noticia”, para la Iglesia en Camerún “resuena como un anuncio providencial del amor de Dios y de nuestra comunión”.
Recordando la necesidad de la multitud hambrienta del relato evangélico y la poca comida que había, el Pontífice planteó que Jesús nos pregunta también a nosotros como entonces preguntó a sus discípulos: “¿cómo resuelven ustedes este problema? ¿Qué hacen?”. Una pregunta que se dirige a cada uno de nosotros, porque todos tenemos las mismas fragilidades:
Se dirige a los padres y a las madres que cuidan a sus familias; se dirige a los pastores de la Iglesia, que velan por la grey del Señor; se dirige a quienes tienen la responsabilidad social y política de atender al pueblo y mirar por su bien. Cristo dirige esta pregunta a los poderosos y a los débiles, a los ricos y a los pobres, a los jóvenes y a los ancianos, porque todos tenemos hambre por igual.
A continuación, indicó que este grave problema se resuelve “bendiciendo la poca comida que hay y repartiéndola entre todos los que tienen hambre”, se resuelve con el “compartir”.
¡He aquí el milagro! Hay pan para todos si se da a todos. Hay pan para todos si se lo toma no con una mano que acapara, sino con una mano que da.
Mujeres presentes en la misa del Papa en Duala (@Vatican Media)
El hambre de paz, libertad y justicia
León XIV recordó también que Jesús “ha venido a servir con amor, no a dominar”. Y el milagro que realizó es “es signo de este amor” que no nos muestra solamente cómo “Dios alimenta a la humanidad con el pan de vida, sino también cómo nosotros podemos llevar este alimento a todos los hombres y mujeres que, como nosotros, tienen hambre de paz, de libertad y de justicia”.
Cada gesto de solidaridad y perdón, cada iniciativa de bien es un bocado de pan para la humanidad necesitada de cuidados.
El alimento que nutre el alma
Sin embargo, “esto no es suficiente”, señaló el Papa, porque al alimento que nutre el cuerpo hay que unir, el “alimento del alma”, que nos sostiene “en medio de las tinieblas del sufrimiento”. “Este alimento es Cristo, aseguró, que siempre nutre en abundancia a su Iglesia y nos fortalece en el camino con su Cuerpo”.
¡Felices los invitados a la cena del Señor! En torno a la Eucaristía, esta misma mesa se convierte en anuncio de esperanza en las pruebas de la historia y en las injusticias que vemos a nuestro alrededor. Se convierte en signo de la caridad de Dios, que en Cristo nos invita a compartir lo que tenemos, para que se multiplique en la fraternidad eclesial.
Encontrar a Cristo en el hermano necesitado
El Obispo de Roma remarcó además que el hambre revela no sólo nuestra indigencia, sino sobre todo el amor de Cristo e instó a recordarlo “cada vez que cruzamos la mirada con el hermano y la hermana a quienes les falta lo necesario”.
Jóvenes protagonistas del futuro
Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, los invitó a ser protagonistas del propio futuro, a multiplicar “sus talentos con la fe, la tenacidad y la amistad que los animan” y a ser entre los primeros que “llevan al prójimo el pan de la vida; alimento de sabiduría y de liberación de todo aquello que no nos nutre, sino que confunde nuestros buenos deseos y nos roba la dignidad”.
No cedan a la desconfianza y al desánimo; rechacen toda forma de abuso y violencia, que engañan prometiendo ganancias fáciles, pero endurecen el corazón y lo vuelven insensible. No olviden que su pueblo es aún más rico que esta tierra, pues su tesoro son sus valores: la fe, la familia, la hospitalidad, el trabajo. Sean, pues, protagonistas del futuro, siguiendo la vocación que Dios da a cada uno, sin dejarse comprar por tentaciones que malgastan las energías y no contribuyen al progreso de la sociedad.
La alegría de los fieles presentes en la misa en el Estadio de Japoma (@Vatican Media)
El anuncio, misión de todo cristiano
Citando el “audaz testimonio” que dieron del Señor Jesús los primeros cristianos, el Santo Padre alentó también a anunciar con constancia el Evangelio, “misión de todo cristiano”.
Es la misión que confío especialmente a ustedes, jóvenes, y a toda la Iglesia que vive en Camerún. Conviértanse en buena noticia para su país, como los es, por ejemplo, el beato Floribert Bwana Chui para el pueblo congolés.
Signos de justicia en una tierra que sufre
Para concluir su homilía, el Papa quiso remarcar el significado del anuncio cristiano:
Anunciar a Jesús Resucitado significa trazar signos de justicia en una tierra que sufre y está oprimida; signos de paz entre rivalidades y corrupciones; signos de fe que nos liberan de la superstición y de la indiferencia.
La iniciativa busca reunir fondos para fortalecer el equipamiento y la capacitación de brigadistas, mejorar la capacidad de respuesta en territorio y reducir el riesgo de futuros incendios
Buenos Aires, 17 de abril (PR/26) – – Luego de un verano atravesado por incendios forestales de gran magnitud en la Patagonia, Fundación Vida Silvestre Argentina lanzó una campaña de recaudación de fondos con foco en la prevención de futuros incendios en la provincia de Chubut. El objetivo es fortalecer la preparación, el equipamiento y la capacidad de respuesta en territorio, para anticiparse a los fuegos y evitar las consecuencias negativas, ambientales, sociales y económicas.
Solo durante este verano, más de 50.000 hectáreas fueron afectadas por el fuego en Chubut. Además, desde 2020, los incendios ya consumieron más de 500.000 hectáreas de bosques en el país, generando impactos severos sobre los ecosistemas, las comunidades locales y las economías regionales.
Aunque actualmente los focos están controlados, especialistas señalan que la amenaza continúa y que este es un momento clave para actuar. Los incendios se están volviendo más frecuentes, más intensos y difíciles de controlar, impulsados por el cambio climático, las sequías prolongadas, las altas temperaturas y los vientos extremos, sumados a factores humanos, como el uso irresponsable del fuego y falta de manejo de las plantaciones de especies exóticas que aumentan la cantidad y continuidad del combustible. En este contexto, la prevención se presenta como la estrategia más eficaz. Invertir en medidas preventivas puede costar hasta 100 veces menos que combatir incendios una vez iniciados.
“Los incendios de los últimos años muestran una nueva realidad que exige anticipación, planificación y mayor capacidad técnica en territorio. Prepararnos antes de que el fuego comience es clave para reducir riesgos para las comunidades, los brigadistas y los ecosistemas, y evitar pérdidas irreversibles”, afirmó Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.
La campaña impulsada por Fundación Vida Silvestre busca crear un Fondo de Prevención de Incendios para acompañar y fortalecer al Servicio Provincial de Manejo del Fuego de Chubut, a partir de tres ejes principales:
La adquisición de equipamiento y tecnología que permita transportar y utilizar agua en zonas de difícil acceso.
La capacitación específica de brigadas, con foco en hidráulica forestal y uso estratégico del agua en condiciones extremas.
La conformación de una brigada especializada, para profesionalizar y estandarizar los protocolos de actuación, optimizando el uso de recursos.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de empresas como Naranja X, Santander, ChangoMás y Zurich, que se sumaron para amplificar el alcance y el impacto. En particular, Naranja X duplicará el total de lo recaudado a través de su app, multiplicando el impacto de las donaciones y fortaleciendo el fondo destinado a la prevención.
Jaramilló agregó: “Esta iniciativa busca sumar esfuerzos para lograr brigadistas mejor equipados y protegidos, mayor capacidad de respuesta ante emergencias y comunidades más preparadas. Estas acciones complementan con proyectos de restauración que Fundación Vida Silvestre, junto a otras organizaciones, viene desarrollando en la región, abordando el problema del fuego de manera integral.”
Quienes deseen conocer más y realizar una donación pueden ingresar a:
La Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar
Ante una región marcada por la violencia y la crisis anglófona, el Pontífice denunció la lógica de los «señores de la guerra» y exhortó a los fieles a mantener una «revolución silenciosa» basada en la fraternidad y la reconciliación.
Por Cecilia Mutual
Ciudad del Vaticano, viernes 17 abril (PR/26) — En el encuentro por la paz celebrado ayer en Bamenda, Camerún, el Papa denunció la lógica de la violencia de “los señores de la guerra” que “fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir”.
La invitación del Pontífice a los fieles a seguir trabajando juntos por la paz. «¡Sigamos adelante sin cansarnos!»
¡Trabajemos juntos por la paz! Fue la exhortación del Papa León XIV en el encuentro por la paz con la comunidad de Bamenda, que tuvo lugar el jueves 16 de abril, en el segundo día de su visita a Camerún.
En la Catedral de San José, lugar del encuentro, el Pontífice manifestó su alegría de poder estar allí, en esta región tan “atormentada”.
De hecho, esta capital de la región anglófona del noroeste de Camerún sufre desde hace casi una década la violencia relacionada con la «crisis anglófona», una crisis marcada por tensiones separatistas, violencia y desplazamientos.
En el encuentro, que reunió a la comunidad católica de fieles laicos y consagrados, a jefes tradicionales, representantes de la Iglesia protestante y miembros de la comunidad islámica y que contó con testimonios locales, entre ellos el de una consagrada que fue secuestrada y el de una familia de desplazados internos, el Papa reflexionó sobre las historias de dolor y valentía de esta tierra «ensangrentada pero fértil», «ultrajada» pero «generosa en frutos».
(@Vatican Media)
¡Bienaventurados los que trabajan por la paz!
«¡Dios nunca nos ha abandonado! ¡En Él, en su paz, siempre podemos volver a empezar!», exclamó el Pontífice en su discurso luego de escuchar las palabras de bienvenida del Arzobispo de Bamenda, Monseñor Andrew Nkea Fuanya.
El Papa constató que si bien es él quien ha venido “para anunciar la paz”, descubrió rápidamente: “son ustedes los que me la anuncian a mí y al mundo entero. De hecho – añadió – la crisis que ha sacudido estas regiones de Camerún ha acercado más que nunca a las comunidades cristianas y musulmanas, a tal punto que sus líderes religiosos se han unido y han fundado un Movimiento por la Paz, para tratar de mediar entre las partes en conflicto.
¡En cuántos lugares de la tierra desearía que sucediera lo mismo! ¡Bienaventurados los que trabajan por la paz! En cambio, ¡ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos y políticos, arrastrando lo que es santo hacia lo más sucio y tenebroso! Sí, queridos hermanos y hermanas, ustedes que tienen hambre y sed de justicia, ustedes los pobres, los misericordiosos, los mansos y los de corazón puro, ustedes que han llorado, ¡ustedes son la luz del mundo! (cf. Mt 5,3-14).
De ahí su aliento los ciudadanos de Bamenda para que sigan siendo “por mucho tiempo la sal que da sabor a esta tierra, ¡no pierdan su sabor tampoco en los años venideros! Atesoren lo que los ha unido y lo que han compartido en la hora del llanto. Sean aceite que se derrama sobre las heridas humanas”.
Un instante para destruir, una vida para reconstruir
En este sentido, el Santo Padre expresó su gratitud por la labor “inmensa, invisible, cotidiana” que llevan a cabo todas aquellas personas —en particular las mujeres, laicas y religiosas— que atienden a las personas traumatizadas por la violencia, como recordó la hermana Carine Tangiri Mangu en su testimonio ante el Papa, tras haber sido secuestrada durante tres días en noviembre del año pasado.
Los señores de la guerra fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir. Disimulan no ver que se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar, y que no se encuentran los recursos necesarios para sanar, educar y levantar. Quienes saquean los recursos de la tierra que les pertenece, suelen invertir gran parte de las ganancias en armas, en un espiral de desestabilización y muerte sin fin. Esto es un mundo al revés, una distorsión de la creación de Dios que toda conciencia recta debe denunciar y repudiar, eligiendo una vuelta en “U” —la conversión— que conduce en la dirección opuesta, por el camino sostenible y rico en fraternidad humana.
Denunciando que “el mundo está siendo destruido por unos pocos dominadores” León XIV evidenció cómo “se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios. Son la descendencia de Abraham, tan incontable como las estrellas del cielo y los granos de arena en la playa del mar”. Mirémonos a los ojos – instó – ¡ya somos este pueblo inmenso!»
No hay que inventar la paz, hay que acogerla, asumiendo al prójimo como hermano y como hermana. Nadie elige a sus hermanos y hermanas: ¡sólo tenemos que aceptarnos unos a otros! Somos una sola familia y habitamos la misma casa, este maravilloso planeta que las culturas antiguas han cuidado durante milenios.
Una misión en esta tierra, cada uno en su propia vocación
Seguidamente, recordando las palabras del Papa Francisco en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium “Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo” (n. 273), exhortó:
¡Trabajemos juntos por la paz! «Hay que reconocerse a sí mismo como marcado a fuego por esa misión de iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar. Allí aparece la enfermera de alma, el docente de alma, el político de alma, esos que han decidido a fondo ser con los demás y para los demás» (ibíd.).
La revolución silenciosa
Así nos exhortó mi querido Predecesor – recordó – a caminar juntos cada uno en su propia vocación, ampliando los límites de nuestras comunidades, con la determinación de quien parte de su labor local para llegar al amor al prójimo, sea quien sea y dondequiera que esté. ¡Es la revolución silenciosa de la que ustedes son testigos!, exclamó. Y para despedirse invitó a agradecer a Dios “porque esta crisis no ha degenerado en una guerra religiosa, y porque seguimos intentando amarnos los unos a los otros”.
¡Sigamos adelante sin cansarnos, con valentía y, sobre todo, juntos, siempre juntos!
Los fieles congregados para el encuentro por la paz en la Catedral de San José de Bamenda (@Vatican Media)
El vuelo de las palomas
En la explanada de la catedral de San José, donde tuvo lugar el encuentro por la paz, el Papa León pronunció unas palabras improvisadas, reiterando que “¡el Señor nos ha elegido a todos como obreros portadores de paz en esta tierra!”. Invitó a rezar “mientras liberamos estas palomas blancas —símbolo de paz— para que la paz de Dios descienda sobre todos nosotros, sobre esta tierra, y nos mantenga a todos unidos en Su paz. ¡Alabado sea el Señor!”.
El Papa León haciendo volar una paloma blanca al frente de la Catedral de San José en Bamenda (@Vatican Media)
Las oficinas cobran vida con el regreso de la fuerza laboral a ocupar los puestos que antes cubrían online.
La oficina vuelve a ganar protagonismo, impulsada por la cultura corporativa, la necesidad de cohesión y decisiones estratégicas de costos y estructura.
Buenos Aires, 16 abril (PR/26)) — El 83% de los argentinos trabaja hoy de manera totalmente presencial, si bien la mitad reconoce que preferiría combinar días en la oficina y home office.
El trabajo 100% remoto es minoritario: apenas el 5% lo ejerce actualmente y solo el 8% lo elegiría como modalidad ideal, según el último informe de Randstad, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
De estas encuestas de las consultoras de RRHH, se cruzan datos que a veces hablan por sí solos. Como que casi 9 de cada 10 trabajadores aseguran estar listos para adaptarse a la IA, pero sienten que saben más que lo que sus empresas les enseñan, según surge del informe Tendencias Laborales 2026 de Adecco Argentina e incluye la mirada de Delfina Fernández, líder de la División Technology.
De ahí que se impongan propuestas empresarias centradas en desarrollo, capacitación y experiencia laboral, pero aplicadas al upskilling, la transparencia y la participación de sus equipos, que la presencialidad permite asegurar la implementación.
En muchos casos, afirman los especialistas, las propias firmas se encuentran más atrasadas en la incorporación de la inteligencia artificial a sus procesos que el propio personal que lo deberá ejecutar.
Lo cierto es que cinco años después del boom, el teletrabajo no desaparece, pero tampoco conserva el aura transformadora de 2020.
Se consolida como parte del menú organizacional, aunque cada vez más regulado y menos idealizado.
Cultura corporativa
La oficina vuelve a ganar protagonismo, impulsada por la cultura corporativa, la necesidad de cohesión y, en algunos casos, por decisiones estratégicas vinculadas a costos y estructura.
La duda en las organizaciones y en el personal capacitado, muchas veces por encima de los propios empleadores, reside ahora en si se sabrá gestionar esa transformación sin volver a reproducir los errores del pasado, ni en el living ni en el escritorio.
Aparece otro condicionante desde el punto de vista del empleado, un estudio elaborado por la Comunidad de Mujeres en Negocios de UdeSA detectó que el regreso intensivo a la presencialidad no solo incrementa el cansancio de las personas, sino que además no mejora los niveles de productividad.
El 86% señala que el trabajo remoto tiene un impacto positivo en el bienestar general, el 88% sostiene que la presencialidad eleva el cansancio semanal o que el 78% se percibe más productivo trabajando en remoto, entre otros.
Vuelco hacia la presencialidad
Sin embargo, un informe reciente de Resume Builder —realizado sobre casi 1000 líderes empresariales en Estados Unidos— anticipa que una de cada tres compañías planea eliminar por completo el trabajo remoto en 2026.
Casi la mitad espera que su personal asista al menos cuatro días por semana a la oficina.
Las razones declaradas son claras:
64% menciona el “espíritu de equipo”.
62% afirma que el trabajo cara a cara acelera resultados.
45% busca justificar el costo de oficinas ya contratadas.
Modelo híbrido en Argentina
En Argentina, el esquema dominante en grandes empresas sigue siendo el híbrido-69%, según PwC-, aunque con reglas cada vez más estructuradas.
El modelo flexible de “trabajá desde donde quieras” parece estar llegando a su fin.
Una investigación de la Universidad Abierta Interamericana sobre teletrabajo en Argentina revela que el fenómeno es mucho más complejo que una simple dicotomía entre casa y oficina.
El teletrabajo trajo ventajas evidentes: ahorro de tiempo de traslado, mayor autonomía y mejor conciliación en algunos casos. Pero también expuso riesgos significativos:
Intensificación del trabajo y “teledisponibilidad” permanente.
Dificultades para desconectarse.
Sensación de vigilancia implícita o explícita.
Problemas ergonómicos y sedentarismo.
Aumento de estrés, ansiedad y agotamiento.
Muchas organizaciones comenzaron a advertir que esos desajustes también tenían consecuencias operativas: jornadas extendidas difíciles de auditar, horas extras discutidas, diferencias en la interpretación de turnos, problemas para validar asistencia en esquemas híbridos y tensiones en la liquidación bajo convenioscomplejos empezaron a formar parte de la nueva normalidad.
El debate deja de ser ideológico y se vuelve técnico:
¿Cómo se controla la asistencia en modelos híbridos?
¿Cómo se liquidan horas extras cuando parte del equipo trabaja desde su casa y otra parte en planta?
¿Cómo se gestionan accesos en organizaciones con múltiples sedes?
¿Cómo se audita cumplimiento sin invadir privacidad?__IP__
Y cómo afrontarán las empresas que haya un 9% de talentos decidido a renunciar si se le exigiera volver a la presencialidad total y un 53% que comenzaría a buscar otro empleo con mayor flexibilidad.
Con la explosión del comercio electrónico, la velocidad de entrega, los costos y la experiencia de usuario se convierten en el nuevo campo de batalla. shipnow apuesta por la automatización y el cross‑docking para convertir la logística en ventaja competitiva.
Buenos Aires, 15 de abril (PR/26) .- El comercio electrónico argentino se ha convertido en uno de los motores de la economía: más de dos tercios de las ventas de las empresas se concretan en línea y el 41 % ya vende a través de su propio sitio o aplicación. Sin embargo, la logística es el principal punto de fricción en el viaje del consumidor. Tres de cada cinco argentinos se animan a comprar on‑line sólo cuando el envío es gratis o económico, y dos de cada cinco se quejan de los altos costos y las demoras en la entrega. La CACE estima que el comercio electrónico genera 68,5 % de la facturación empresarial pero apenas el 29 % de las compañías ofrece seguimiento de pedidos.
Franco Tertzakian, CEO de Shipnow, admite que el contexto es exigente: “Tenemos talento y tecnología de primer nivel, pero enfrentamos costos logísticos estructuralmente altos por impuestos y rutas en mal estado. Hay que hacer que esa tecnología esté al alcance de muchas más empresas del sector logístico. Y el problema que tiene argentina es que toda la logística está armada en base a camiones y carecemos de otros mecanismos como trenes”, comenta. Diversos estudios calculan que la logística representa cerca del 27 % del valor de los bienes comercializados en el país, el porcentaje más alto de América Latina.
Las presiones no ceden. El Índice de Mayores Costos Postales y de Última Milla, elaborado por AECA y ARLOG, acumula en 2025 un aumento de 19,9 % y proyecta cerrar el año con más de 30 %. Combustible, salarios y financiamiento empujan ese aumento.
¿Por qué la última milla importa tanto?
En el comercio electrónico, la promesa de entrega se convierte en parte de la propuesta de valor. La investigación de AMI revela que los envíos rápidos y la facilidad para realizar devoluciones son motivadores clave para los consumidores. Además, 1,2 de cada 2 órdenes se envían a domicilio y el 35 % se retira en el punto de venta, lo que obliga a coordinar canales físicos y digitales. «Actualmente, el consumidor ya no se centra solo en el precio o el producto, sino que compara los tiempos, el cumplimiento, la experiencia de entrega y la postventa», afirma Tertzakian.
«Si un envío se retrasa o no cuenta con seguimiento, el cliente optará por la competencia».
En la región, la demanda de servicios logísticos también presiona. El mercado latinoamericano de logística ligada al comercio electrónico alcanzó US$ 34,7 mil millones en 2025 y crecerá a US$ 91,9 mil millones en 2035, con una tasa anual de 10,3 %. Esta expansión está marcada por la adopción de pagos electrónicos y por expectativas de entregas cada vez más rápidas.
Desde shipnow proponen un esquema de logística inteligente que combina tecnología, atención al cliente omnicanal y un modelo de última milla basado en cross‑docking. A diferencia de los esquemas tradicionales en los que la mercadería se almacena y se prepara para cada pedido, el cross‑docking elimina la inmovilización de inventario: los productos llegan a un centro, se clasifican y salen en un mismo día. “La última milla no es solo una técnica logística; es una forma de repensar la operación. Permite que los productos fluyan sin fricciones desde el proveedor hasta el cliente final”, afirma el directivo.
El sistema está pensado para operaciones que procesan entre 1.000 y 5.000 envíos al mes, como marcas digitales en crecimiento o campañas de alta demanda. La empresa ha invertido en gestión de almacenes con inteligencia artificial, algoritmos de consolidación de rutas y plataformas de trazabilidad en tiempo real. Según Tertzakian, esta infraestructura permite reducir costos, acelerar entregas y mejorar la rotación de capital: “Cuando el volumen crece, el stock inmovilizado se vuelve un costo oculto enorme. La última milla reduce esa fricción y transforma la logística en una ventaja competitiva”.
Innovación y experiencia de cliente
La empresa ofrece una plataforma omnicanal que integra marketplaces, tiendas online y redes sociales con servicios de fulfillment y última milla. Unifica la gestión de pedidos, genera etiquetas y permite seguimiento en tiempo real, además de ofrecer retirada en puntos de conveniencia. Este modelo se complementa con un servicio de atención al cliente que combina chatbots y agentes humanos.
El CEO de shipnow destaca que la tecnología no es sólo automatización, sino una herramienta para mejorar la experiencia.»La clave es la transparencia, ofrecer visibilidad y permitir la elección al cliente. De hecho, el 82 % de las empresas de logística de la región planea invertir en inteligencia artificial y automatización para 2026. En nuestro caso, ya estamos implementando estas tecnologías no solo para aumentar la eficiencia interna, sino también para elevar continuamente el estándar de la atención al cliente y convertirla en un verdadero diferencial.»
De acuerdo con datos de AMI, más de un tercio de las empresas argentinas declara que los altos costos de envío son el principal obstáculo para vender al exterior. Shipnow busca abordar esta problemática con soluciones de optimización de rutas y consolidación de cargas que disminuyan el costo unitario. Además, su modelo de cross‑docking permite gestionar volúmenes en distintas regiones sin necesidad de grandes almacenes, lo que reduce la inversión inicial para las PyMEs que quieren expandirse.
Perspectivas: logística como ventaja competitiva
Según el Índice de Intensidad Digital, apenas el 29 % de las empresas argentinas cuenta con herramientas de seguimiento de pedidos. Este dato revela una brecha entre lo que espera el consumidor —visibilidad y control— y lo que las empresas ofrecen.
Las proyecciones son alentadoras para quienes invierten en tecnología. El mercado latinoamericano de logística se valoró en US$ 360 mil millones en 2024 y se espera que crezca a una tasa anual de 6,6 % hasta 2030.
Para Tertzakian, la oportunidad está en aprovechar la explosión del e‑commerce y transformar la logística en un generador de valor: “Nuestro sueño es que una PyME de Jujuy pueda vender en Tierra del Fuego con la misma facilidad que vender en su barrio. La logística no debe ser un costo hundido, sino el motor de un comercio más federal”.
La experiencia de compra ya no termina cuando se realiza el pago. El traslado, la comunicación y la resolución de eventuales problemas son parte esencial de la satisfacción del cliente. En Argentina, donde las ventas online se aceleran y los consumidores demandan envíos rápidos y económicos, la logística representa tanto un desafío como una ventaja competitiva. Como señala Franco Tertzakian, “en el comercio electrónico de hoy, la fidelidad se gana o se pierde en la última milla. La clave es unir tecnología, eficiencia y un servicio al cliente que respalde la experiencia de punta a punta”
Tras las huellas de San Agustín, León XIV, en silencio y oración, recorre los restos de la antigua Hipona. Bajo una lluvia incesante, el primer Pontífice agustino rinde homenaje a su padre espiritual en suelo argelino.pOR
Tiziana Campisi, enviada especial a Annaba
Annaba, miércoles 15 abril (PR/26) — La primera parada del segundo día del viaje del Papa a Argelia fue el yacimiento arqueológico de la antigua sede episcopal del Padre de la Iglesia, San Agustín.
Debido al mal tiempo y a las fuertes lluvias, el recorrido por las calles de la otrora próspera ciudad portuaria se acortó. El Papa plantó un olivo y depositó una corona de rosas blancas y amarillas
En Annaba llueve a cántaros; es un día gris. Pero entre las ruinas de la antigua Hipona, pasado y presente parecen fundirse. Dos épocas distintas, separadas por más de dieciséis siglos, pero de las que llega al mundo el mismo mensaje, de San Agustín y León XIV: podemos vivir como hermanos si construimos la paz juntos. Es el segundo día del viaje apostólico del Papa a África, uno de los más esperados.
El Pontífice agustino, bajo la lluvia torrencial, recorre un tramo del área arqueológica, parte de un camino transitado en numerosas ocasiones por el obispo Aurelio Agustín, natural de Tagaste, hoy Souk Ahras, y obispo de la próspera ciudad portuaria.
Al ampliar su mirada, divisa la colina de Annaba con la basílica dedicada al gran Padre de la Iglesia.
Ayer y hoy, el primer Pontífice en suelo argelino rinde homenaje a su padre espiritual, recoge su legado y vuelve a dar voz a su invitación a vivir en armonía, para que haya armonía entre los pueblos. Porque «la paz es el fin de nuestro bien», escribe Agustín en «La Ciudad de Dios», en el capítulo XIX (11), donde repite la palabra «paz» más de cien veces.
Entre las ruinas de la ciudad donde vivió Agustín
Recibido a la entrada de las excavaciones por un funcionario del sitio, León XIV contempla, visiblemente conmovido, las ruinas de Hipona Regius, habitada hasta el siglo V por pescadores, marineros, soldados, comerciantes, artesanos, funcionarios y agricultores, así como por familias adineradas, armadores y empresarios.
El mal tiempo obliga a acortar la ceremonia, durante la cual el Papa, bajo una glorieta, con la ayuda de dos jóvenes boy scouts, deposita una corona de rosas blancas y amarillas y planta un olivo, símbolo de paz y que recuerda al olivo centenario de su ciudad natal, cuya tradición se remonta a su época.
León XIV permanece unos instantes absorto en la oración, con las manos juntas. Mientras tanto, se liberan palomas blancas al cielo plomizo y lluvioso, mientras el coro del Instituto de Música de Annaba canta canciones en latín, bereber y argelino, con textos del obispo de Hipona sobre la paz y la fraternidad.
Un grupo de jóvenes vestidos con atuendos tradicionales fueron abordados por el Papa para escuchar la interpretación de la pieza final.
El Papa los aplaudió al terminar y les dio las gracias; luego, bajo la lluvia incesante, se dirigió hacia la salida del recinto para continuar su segundo día de viaje siguiendo los pasos de San Agustín.
Cita de San Agustín
«La paz es un bien tal, que no puede escucharse cosa más grata, ni desearse objeto más atractivo, ni finalmente poseerse nada mejor. Pues la paz de la ciudad es la concordia bien ordenada en el mandar y el obedecer de sus ciudadanos.» (La Ciudad de Dios, Libro XIX)
Contexto del encuentro
Es fundamental notar que la conexión entre León XIV y San Agustín es orgánica: al pertenecer a la Orden de San Agustín (OSA), el Papa no visita sólo a un Padre de la Iglesia, sino a la raíz misma de su propia espiritualidad y regla de vida.
La plantación del olivo en Annaba actúa como un puente simbólico entre la Hipona del siglo V y los desafíos de paz del siglo XXI.