Jul 21, 2026 | Desarrollo Humano
León XIV comparó la acción de Dios con una semilla que crece en silencio y llamó a los fieles a dejar atrás los juicios apresurados. Desde su descanso en Castel Gandolfo, también pidió no olvidar a quienes sufren la guerra.
Buenos Aires 21 julio (PR/26)–El Papa León XIV volvió a insistir este domingo en una idea que repite con frecuencia: la de un Dios humilde, que no impone su presencia por la fuerza ni llega entre fuegos artificiales, sino que actúa de manera silenciosa en la vida cotidiana.
Durante el rezo del ángelus desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, donde pasa unas semanas de descanso hasta el próximo 27 de julio, el Pontífice reflexionó sobre las parábolas del trigo y la cizaña, el grano de mostaza y la levadura.
Según explicó, estas tres imágenes de Jesús buscan mostrar cómo el Reino de Dios entra en la historia y transforma el mundo desde adentro, sin golpes de efecto ni imposiciones.

El Papa advirtió que muchas veces los creyentes caen en la tentación de imaginar una divinidad distinta: una figura poderosa que se impone y arranca de raíz el mal apenas aparece, sin dar lugar al proceso ni a la espera.
Esa expectativa, señaló, termina moldeando también la forma en que los cristianos viven su fe y entienden a la Iglesia: buscando lo espectacular, cuando el estilo de Dios es exactamente el contrario.
Para León XIV, Dios prefiere la pequeñez: un amor discreto que respeta la libertad de cada persona para aceptarlo o rechazarlo, y que se abre camino incluso en medio de las dificultades.
La lógica de la semilla, aplicada a la vida diaria
El Pontífice invitó a los fieles a mirar la realidad con paciencia, capaces de reconocer el bien que crece incluso en medio de la oscuridad, sin apurarse a juzgar todo de inmediato.
Esa misma lógica, sostuvo, debería trasladarse a la vida personal y eclesial: un estilo evangélico que evite los juicios arrogantes y las imposiciones de poder, sin perder nunca la confianza en la obra de Dios.
En ese punto, el Papa recordó una reflexión del entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien durante el Jubileo del año 2000 había pedido asumir la lógica de la semilla: una lógica que no busca éxito ni grandeza, sino oponerse al servicio de los demás.

Quienes hacen propia esa actitud, concluyó León XIV, se convierten en una pequeña semilla del Evangelio y en una levadura de amor capaz de transformar el mundo desde dentro.
Saludo a Castel Gandolfo y un pedido de paz
Al finalizar el rezo mariano, el Papa dedicó unas palabras a los habitantes de Castel Gandolfo, el pueblo a orillas del lago Albano donde transcurre su descanso, y agradeció la presencia de los peregrinos llegados de distintas partes del mundo.

También expresó su preocupación por los países golpeados por la guerra y la violencia, y pidió no olvidar a quienes sufren y mueren a causa de los conflictos, sin mencionar esta vez ningún territorio en particular.
El Pontífice cerró su mensaje pidiendo sumar las oraciones al compromiso con la paz, en un pedido que fue recibido con aplausos por los fieles reunidos en la plaza.
Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa
Jul 20, 2026 | Columnas, Desarrollo Humano, Especial
En un mundo que confunde astucia con éxito, recuperar la honestidad no es una utopía romántica, sino una necesidad urgente para el progreso. Una mirada desde la ética civil y el compromiso de la fe.
Por Ing. Agr. Pedro Lobos, director de Primicias Rurales
Buenos Aires, miércoles 1 de julio (PR/26) — Hablar de Don Arturo Umberto Illia es, inevitablemente, tender un puente hacia una palabra que hoy cotiza a la baja en los mercados de la vida pública y privada: integridad. En tiempos donde el cinismo parece haberse convertido en la norma y la función pública se percibe muchas veces como un trampolín para el beneficio personal, el recuerdo de aquel médico de Cruz del Eje que gobernó el país sin perder la sencillez golpea la conciencia colectiva. ¿Qué es eso que extrañamos cuando lo extrañamos a él?
La esencia de ser enteros

Arturo Umberto Illia (1900-1983) (left) after taking office as President of Argentina on October 12th, 1963 in the official open car. (Photo by Eduardo Comesaña/Getty Images)
La palabra integridad proviene del latín integritas, que significa la condición de estar entero, no fragmentado. Esa es su verdadera esencia: la correspondencia absoluta entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace, incluso cuando nadie está mirando. El íntegro no tiene dobleces; no es una persona en el templo o en la iglesia, otra en el comité político y otra en los negocios privados.
La falta de integridad fragmenta la confianza. Cuando las instituciones, las empresas y los vínculos personales se basan en el beneficio personal a cualquier costo, las sociedades se estancan. Ningún país puede progresar de manera sostenible si sus ciudadanos deben gastar más energía en protegerse de las trampas ajenas que en producir, innovar y educar. La integridad provee previsibilidad y orden; nos valoriza porque nos convierte en personas de palabra, la moneda más fuerte que puede tener una nación.
¿Un don del Cielo o una tarea de la Tierra?
Frecuentemente nos preguntamos si estos valores son un regalo de nacimiento o el resultado de un esfuerzo. Para quien mira la vida con ojos de fe, las virtudes morales son tanto un don divino como una siembra humana. Dios deposita en la conciencia de cada hijo la noción del bien y del mal, pero esa semilla necesita tierra fértil.
La integridad es el producto de un aprendizaje constante:
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La mesa familiar: Donde se aprende que lo ajeno no se toca y que el esfuerzo tiene valor.
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La escuela: Que refuerza las reglas de convivencia y el respeto por el otro.
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La templanza diaria: Porque la honestidad no es un acto único, sino un hábito que se cultiva diciendo «no» a las pequeñas tentaciones de todos los días.
Para un cristiano, caminar en integridad es mucho más que cumplir con el código civil; es un mandato de coherencia con el Evangelio.
Ser un digno hijo de Dios implica entender que los actos públicos tienen una dimensión espiritual. Ayuda a vivir con la frente en alto y con la paz interior que el dinero no puede comprar. Quien es íntegro cuida su buen nombre y el de su familia, sabiendo que, al final del camino, el único patrimonio que resiste el paso del tiempo es el testimonio de vida.
Cómo recuperar el norte
Reconstruir un país que sufre una crisis de valores no se logra con una ley mágica, sino con un cambio de conducta colectivo. El progreso y la prosperidad real —aquella que no se mide solo en números macroeconómicos, sino en bienestar social— requiere recuperar y conservar la integridad mediante acciones concretas:
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Ejemplaridad de arriba hacia abajo: Quienes ocupan puestos de liderazgo político, judicial y empresarial deben ser los primeros en someterse al escrutinio y demostrar una conducta intachable. El ejemplo arrastra.
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Educación en virtudes: Volver a poner la ética y la educación civil en el centro de la formación de los jóvenes, no como teoría abstracta, sino como práctica cotidiana.
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Sanción social al deshonesto: Dejar de aplaudir la «viveza criolla». Un país progresa cuando el tramposo es señalado y el honesto es valorado, y no al revés.
Extrañar a Illia es un buen síntoma: significa que el termómetro moral de nuestra sociedad todavía funciona y detecta la fiebre de la corrupción. El desafío actual es transformar esa nostalgia en acción, asumiendo la responsabilidad individual de vivir con la misma rectitud que aquel presidente que demostró que el poder no ensucia a quienes entran a él con las manos limpias y el alma entera.
Por Ing. Agr. Pedro Lobos, director de Primicias Rurales
Jul 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
Un pionero taiwanés de la IA advierte que la competencia tecnológica mundial se parece cada vez más a una guerra y pide que la Santa Sede, como referente moral, ayude a lograr un respiro para la humanidad.
Buenos Aires 20 julio (PR/26)–La inteligencia artificial no es un invento de unos pocos genios encerrados en un laboratorio. Según el profesor Lee Lin-Shan, uno de los pioneros del sector, se trata en realidad de una gran obra colectiva.
Detrás de cada avance hay, en sus palabras, el conocimiento acumulado y el esfuerzo de generaciones enteras. La tecnología, dice, toma prestado de una civilización entera de saberes para poder funcionar.

Lee lleva desde 1979 enseñando en la Universidad de Taiwán, y fue justamente él quien logró, por primera vez, que una máquina pudiera leer y transcribir el mandarín. Ese trabajo terminó siendo la base de buena parte de las aplicaciones que hoy usamos en el celular.
Una carrera que cada vez se parece más a una guerra
Para el científico, casi todos los que trabajan en IA empezaron con una intención noble: mejorar la vida de la sociedad. El problema es que ese impulso original quedó atrapado en una lógica de competencia global.
Lee lo compara directamente con un campo de batalla: solo gana quien llega más lejos, y por eso nadie quiere frenar. El desarrollo avanza a una velocidad que, admite, resulta difícil de asimilar incluso para los propios expertos.

«Temo que nadie quiera detenerse y dejar a los demás la posibilidad de ganar», reconoce el profesor, en una frase que resume bien el dilema de fondo: frenar puede sentirse, para una empresa o un país, como quedarse atrás para siempre.
El propio Papa León XIV tocó esta idea en su encíclica Magnifica humanitas, donde describe la disputa tecnológica actual como una nueva versión de la Torre de Babel: potencias que quieren conservar su primacía frente a otras que buscan conquistarla.
¿Impuestos, pausas o un llamado desde Roma?
Muchos ingenieros ya perciben los efectos secundarios negativos de la IA sobre la sociedad, y por eso trabajan en volver estos sistemas más interpretables, confiables y controlables. El desafío, dice Lee, es que se trata de un problema interdisciplinario, intercultural e internacional a la vez.
Una idea que circula es pedir una pausa temporal en el desarrollo tecnológico. Pero Lee no cree que eso vaya a suceder: ni las empresas ni los países quieren arriesgarse a quedar rezagados frente a sus competidores.

Por eso propone algo más realista: que los gobiernos usen su poder regulatorio y fiscal para cobrar más impuestos a las industrias que más ganan con la IA, y usar ese dinero para ayudar a quienes pierden su empleo por la automatización.
Aun así, admite que esta salida tiene un costo: cualquier país que suba impuestos a su industria de IA corre el riesgo de volverla menos competitiva frente al resto del mundo. Por eso ningún gobierno se anima a dar el primer paso en solitario.
La propuesta final del profesor apunta entonces a otro lugar: un llamado internacional que empuje a todos los actores a coordinarse. Y ahí es donde entra el Vaticano.
Como institución con autoridad moral reconocida en todo el mundo, la Santa Sede podría, según Lee, dar ese primer paso que nadie más se anima a dar: convocar a quienes realmente tienen poder de decisión para que busquen, juntos, soluciones realistas.

«El Vaticano puede ser una institución capaz de desempeñar ese papel», concluye el científico, dejando abierta una pregunta que ya empieza a discutirse en foros internacionales: la reciente Declaración de Roma, firmada por premios Nobel, líderes religiosos y ex jefes de Estado, va en esa misma dirección.
Primicias Rurales
Fuente: Vatican News
Jul 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
El arzobispo católico de Leópolis, Mieczysław Mokrzycki, describe a una población agotada por el conflicto, donde la oración se convirtió en el último refugio mientras la paz sigue sin asomar en el horizonte.
Buenos Aires 20 julio (PR/26)–Han pasado casi cuatro años y medio desde que la guerra estalló en Ucrania, y todavía no hay señales de que vaya a terminar. Así lo describe el arzobispo de rito latino de Leópolis, monseñor Mieczysław Mokrzycki, quien esta semana acompaña al enviado del Vaticano en su misión por el país.
El obispo cuenta que todos los ucranianos arrastran, de una u otra forma, el peso del conflicto: familiares que combaten en el frente, vecinos que ya no volvieron, compañeros de trabajo que se fueron a pelear. A eso se suman las noticias que llegan cada día desde las líneas de combate, casi nunca buenas.

Muchas familias, además, se ven obligadas a emigrar. No por elección, sino por necesidad: buscan reencontrarse con maridos o esposas que partieron hacia Europa hace cuatro o cinco años, cuando la falta de trabajo y el hambre empezaron a apretar.
Vivir entre alarmas y refugios
En Leópolis, ciudad cercana a la frontera con Polonia, no hay combates a diario, pero sí alarmas constantes que obligan a interrumpir todo: el trabajo, las clases, la vida cotidiana. La gente baja a los refugios una y otra vez, y vuelve a subir cuando el peligro pasa.
La ciudad ya fue blanco de bombardeos en más de una ocasión, dejando heridos, muertos y casas destruidas. Volver a la normalidad después de cada ataque nunca es sencillo, reconoce el arzobispo.

Pese a todo, la fe no se apaga. Mokrzycki recuerda las palabras que Juan Pablo II dejó en su visita a la ciudad, hace ya 25 años, sobre no tener miedo y confiar en que, junto a Cristo, las dificultades se pueden vencer.
La oración como refugio y la visita de Gallagher
Cada día, después de la misa, los fieles se reúnen para cantar súplicas y pedir misericordia y paz para su país. Es, según el arzobispo, la única esperanza que les queda.
En ese contexto llega la visita de monseñor Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, quien recorre Ucrania como enviado especial del papa León con motivo del 35.º aniversario de la reapertura de las estructuras de la Iglesia católica de rito latino en el país.

El domingo, Gallagher viajará a Berdychiv, el santuario nacional ucraniano, donde miles de fieles de todo el país piden a la Virgen que interceda por ellos. Para el arzobispo, esta segunda visita de Gallagher —la primera fue en mayo de 2022, apenas semanas después de comenzada la guerra— es una forma de que el papa se haga presente, a través de él, con paz, alegría y esperanza.
Un llamado a no acostumbrarse a la guerra
Mokrzycki advierte que Occidente parece haberse acostumbrado al conflicto, como si ya formara parte del paisaje. Frente a eso, la Iglesia ucraniana insiste en salir a hablar: obispos y sacerdotes viajan al exterior para visitar a otras comunidades y pedirles que no miren para otro lado.

El arzobispo pide no quedarse indiferente ante el sufrimiento de otros pueblos, también en Tierra Santa, y llama a sostener la unidad entre hermanos cristianos. El pedido final es concreto: acompañar con la oración, pero también con ayuda humanitaria, que en Ucrania sigue siendo indispensable.
Primicias Rurales
Fuente: Vatican News
Jul 19, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial, Ferias, Exposiciones y Cursos
Buenos Aires, domingo 19 de julio (PR/26) .–Con una nutrida agenda y la participación de productores, industriales, especialistas y funcionarios, finalizó la Jornada de Carnes y Granos, realizada en la Exposición Rural de Palermo. El cierre estuvo a cargo de Pablo Quirno, Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación
Durante su exposición, Quirno destacó el «prestigio internacional» del sector productivo argentino y remarcó los atributos que, a su entender, permitirán al país «posicionarse como un actor insustituible en la geopolítica de los alimentos».
«Tenemos por delante un partido decisivo. Se juegan los grandes mercados internacionales y se define quién será capaz de alimentar un mundo que exige seguridad y confianza», expresó. En ese marco, sostuvo que, de la mano de sus proteínas animales, granos, aceites y la biotecnología, «el campo es parte fundamental del soft power argentino».
Asimismo, puso en valor el trabajo que lleva adelante su cartera en materia de aperturas comerciales, habilitaciones y requisitos técnicos, una «tarea silenciosa» que, afirmó, requiere una articulación permanente entre el Estado y el sector privado.
«Ustedes tienen que protagonizar esta etapa. La política exterior puede abrir mercados, negociar condiciones y defender intereses, pero la conquista comercial se completa con la calidad, la escala y la audacia del sector privado. La Cancillería será un socio activo de esa ambición exportadora», afirmó.
Al retomar la metáfora del «partido» que se disputa en la escena global, aseguró que «la respuesta argentina ya está en marcha» y cerró con un mensaje dirigido al sector agropecuario: «Ustedes son los Messi de la agroindustria y el mundo lo sabe. Salgamos juntos a ganar ese partido».
Una jornada para debatir el futuro del agro
Bajo el lema «El negocio de alimentar», la Jornada de Carnes y Granos reunió a referentes de las cadenas agroindustriales, dirigentes, empresarios, funcionarios y especialistas para analizar los desafíos y oportunidades que enfrentan ambos sectores de cara a la próxima década.
En el bloque dedicado a las carnes, los paneles abordaron las oportunidades que ofrece el comercio internacional, las perspectivas de crecimiento de las proteínas argentinas, la importancia de la sanidad animal para acceder a los mercados más exigentes y el agregado de valor a partir de la calidad y la diferenciación.
En el eje agrícola, los expositores analizaron las estrategias para mejorar la productividad, las condiciones necesarias para fortalecer la competitividad del sector, los avances en innovación genética, los cambios en el marco regulatorio y el papel de las inversiones como motor del crecimiento del agro
Primicias Rurales
Fuente: SRA
Jul 19, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial
El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) convoca a todas las personas interesadas en trabajar en el sector agropecuario a inscribirse en el Programa de Empleo Rural (PER), una herramienta gratuita que facilita el acceso a oportunidades laborales en todo el país.
Buenos Aires, domingo 19 de julio (PR/26) .- Lanzado en marzo de este año, el PER promueve el empleo registrado mediante un servicio de intermediación laboral que vincula a trabajadores y trabajadoras rurales con empresas que necesitan cubrir puestos de trabajo, además de impulsar acciones de capacitación para fortalecer la empleabilidad y la productividad del sector.
En esta nueva etapa, el programa amplía su alcance para incorporar a todas las personas interesadas en desempeñarse en actividades agropecuarias, independientemente de que sean o no beneficiarias de la Prestación por Desempleo del RENATRE. Quienes deseen formar parte pueden completar sus datos en http://www.renatre.org.ar/programa-empleo-rural/, donde el equipo del Registro se contactará para construir un perfil laboral que permita vincularlos con futuras búsquedas.
«Queremos que cada vez más personas tengan la oportunidad de acceder a un empleo registrado. El Programa de Empleo Rural nos permite conocer su experiencia, acompañarlas y acercarlas a las oportunidades que ofrecen las empresas de todo el país», señaló el presidente del RENATRE, Abel Guerrieri.

«Cada perfil que incorporamos al Programa representa una nueva oportunidad de acceder a un empleo formal. Queremos llegar a más familias rurales de todo el país y acompañarlos en la búsqueda de nuevas oportunidades laborales», afirmó el director del RENATRE, José Voytenco.
Actualmente, el programa ya cuenta con más de 5.000 perfiles laborales relevados, lo que fortalece la capacidad del organismo para responder a las necesidades de personal que presentan las empresas rurales.
Por su parte, los empleadores también pueden participar de manera gratuita cargando sus búsquedas laborales a través del Portal RENATRE. A partir de esa información, el organismo identifica y acerca perfiles acordes a cada puesto, agilizando los procesos de contratación sin que ello implique compromiso de incorporación por parte de la empresa.
Además de facilitar la vinculación laboral, el PER permite detectar las competencias más demandadas por el sector para orientar la oferta de capacitaciones que desarrolla el RENATRE, contribuyendo a mejorar la empleabilidad de las personas trabajadoras y la competitividad de las actividades agropecuarias y forestales. Para más información sobre el Programa de Empleo Rural, llamar al 0800-777-7366 o enviar un correo a per@renatre.org.ar.
Primicias Rurales
Fuente: RENATRE