Caracterizan un virus que afecta a las abejas

Caracterizan un virus que afecta a las abejas

Se trata del virus de las alas deformadas, un patógeno de relevancia a escala mundial debido a su alta prevalencia en los apiarios, que puede causar graves daños a las abejas y ocasionar la perdida de las unidades productivas. Un equipo de investigadores del Instituto de Virología del INTA logró detectar y estudiar en detalle la presencia de este virus en colmenas de Entre Ríos. Además, consiguió secuenciar el genoma completo.

Buenos Aires, miércoles 11 junio (PR/25) —  La apicultura es una actividad con gran impacto en las economías locales de 22 provincias argentinas. Por esto, un equipo de especialistas del INTA estudia los virus que pueden afectar a las abejas.

Como parte de los proyectos llevados a cabo por el Instituto de Virología —del Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas—, y en el marco de los proyectos del Programa Apícola Nacional, se realizó un estudio para caracterizar la presencia del virus de alas deformadas (DWV, por su sigla en inglés) en apiarios destinados a la producción de miel.

La presencia del virus se asocia con la aparición de abejas con alas deformadas y con la reducción en su expectativa de vida. “Si la infección no es controlada puede provocar una disminución progresiva en la población de la colonia hasta su colapso total, lo que genera un impacto negativo en la apicultura, debido a la pérdida de unidades productivas”, señaló Fernanda González, especialista del Instituto de Virología.

El trabajo se realizó en la provincia de Entre Ríos, una de las principales zonas productoras de miel del país. Allí, los investigadores analizaron 145 colmenas ubicadas en distintas regiones, apiarios ubicados en zonas destinadas al monocultivo de citrus y eucaliptus, y zonas con una floración de pradera —regiones donde se implementa el manejo apícola migratorio o estacionario, respectivamente—.

“Fue posible detectar la presencia del virus en colmenas que implementaron ambos tipos de manejo, estacionario y migratorio, sin registrar pérdidas de colonias durante los muestreos”, indicó González. Además, se clasificó la fortaleza de las colmenas según su tamaño de la población (fuerte, medias y débiles).

“El virus de las alas deformadas o DWV se detectó en el 62,06 % de las colonias, es decir, 90 de 145 fueron positivas a esta infección”, afirmó el investigador, quien agregó que “la mayor prevalencia ocurrió al inicio de la temporada en colmenas migratorias, con un 86,2 % de positivas, donde además el 37,9 % fueron clasificadas como débiles”. Y, en contraste, “los apiarios estacionarios solo presentaron colmenas fuertes o medias, con un 44,11 % de positividad para DWV”.

De acuerdo con González, el virus DWV puede transmitirse de muchas formas: desde la reina a sus crías, entre abejas adultas o a través de parásitos como el ácaro Varroa destructor, que también fue analizado durante el estudio. En condiciones saludables, las abejas pueden convivir con el virus sin mostrar síntomas, pero si hay estrés, mala alimentación o infestaciones del ácaro, los efectos pueden ser muy graves.

La investigación no solo confirmó la presencia del virus en la provincia de Entre Ríos, sino que por primera vez se logró secuenciar su genoma completo en la Argentina. Esta valiosa información permitirá abordar nuevas investigaciones para conocer profundamente al DWV y cómo combatirlo. Además, también se obtuvo el genoma completo de otro virus que afecta a las abejas, conocido como Black queen cell virus (BQCV, por sus siglas en inglés), que puede impactar en la producción de nuevas reinas.

“El conocimiento que obtuvimos con este estudio es clave para proteger a las abejas, que son fundamentales para la producción de miel y también para la polinización de cultivos”, señaló González. Y destacó que “es muy importante tener buenas prácticas en el manejo de las colmenas, porque eso puede marcar la diferencia entre una colonia fuerte y otra que se pierde”.

La apicultura es una actividad que representa una fuente de ingresos clave para muchas economías regionales. Con más información y tecnología aplicada, se busca fortalecer la salud de las colmenas y asegurar la continuidad de esta producción esencial.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

Se recuperan las ventas de maquinaria agrícola

Se recuperan las ventas de maquinaria agrícola

Por Belén Maldonado – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Luego de dos años de caídas, la comercialización de maquinaria agrícola creció 31% interanual en el primer trimestre de 2025, con un total de 3.628 unidades vendidas. Medida en pesos constantes, la facturación fue la segunda más alta en la última década.

Rosario, lunes 9 junio (PR/25) — La última semana de mayo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los datos de ventas de maquinaria agrícola correspondientes al primer trimestre de 2025, lo que permite analizar el desempeño del sector en los primeros meses del año. A partir de los resultados presentados por el organismo gubernamental, las cifras de montos facturados, originalmente expresadas en precios corrientes, se convirtieron a valores presentes para aislar el efecto del incremento de precios. Para ello, todos los montos fueron ajustados a precios constantes de marzo de 2025 utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado mensualmente por el INDEC.

1.    Evolución de las ventas totales.

Según datos del INDEC, la facturación total por ventas de maquinaria agrícola en Argentina ascendió a $ 512.000 millones entre enero y marzo del año en curso. Este cómputo, que comprende las ventas de tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos, advierte un incremento interanual real del 22%, y se ubica más del 12% por encima del promedio de los cinco años previos. Asimismo, es el segundo mayor registro de los últimos diez años para este período, sólo por detrás del monto facturado en el primer trimestre de 2022.

Este crecimiento en la facturación responde en su totalidad a una mayor cantidad de unidades vendidas. En este sentido, en el primer trimestre de 2025, las ventas de máquinas agrícolas ascendieron a un total de 3.628 unidades, marcando un aumento interanual del 31% y ubicándose 3% por encima de las ventas promedio de los últimos cinco años. La recuperación en el volumen de ventas ocurre luego de dos años consecutivos de caídas interanuales para este período del año, y se debe a un incremento en las ventas de todos los segmentos de maquinaria.

En cuanto al origen de los equipos, se advierte que la mayor cantidad de unidades vendidas fueron de producción nacional, mientras que aproximadamente el 16% de las máquinas comercializadas eran de origen extranjero. A pesar de ello, la proporción de maquinaria importada vendida muestra un incremento trimestral progresivo en los últimos años, luego de registrar un mínimo de 6% en el último trimestre de 2021. Esta proporción se calcula sin tener en cuenta las sembradoras, dado que el INDEC no distingue el volumen de importaciones de este tipo de maquinaria por aplicación de la normativa del secreto estadístico.

Para entender el desempeño del sector en el primer trimestre del año, es importante comprender que su dinámica está influenciada por diversas variables externas, como son el clima, la evolución de la cosecha y los precios de los commodities internacionales, que impactan de manera directa en los márgenes de ganancia de los productores. En este sentido, si bien las cotizaciones internacionales continúan en niveles históricamente bajos, este factor logró contrarrestarse parcialmente el último año por una recuperación productiva en la campaña 2023/24, que aumentó la producción de granos en 51 Mt respecto a la cosecha 2022/23, signada por una brutal sequía. Este contexto de mayor actividad en el campo tracciona la demanda de equipos agrícolas. De igual manera, el reacomodamiento de la macroeconomía impacta en la dinámica de ventas. La desaceleración de la inflación y la disminución progresiva de las tasas de interés favorece la normalización del crédito, generando un impulso en diversos sectores de la economía.

2.    Evolución de las ventas por tipo de maquinaria agrícola.

Realizando un análisis por tipo de maquinaria agrícola, se destaca que las maquinas que más se comercializaron en los primeros tres meses de 2025 fueron los implementos, dando cuenta del 48% del total de unidades vendidas. Este rubro incluye pulverizadoras de arrastre y autopropulsadas, implementos de acarreo y almacenaje de granos, entre otros. La comercialización de tractores se posicionó en segundo lugar, representando el 38% del volumen de ventas. Sin embargo, en términos de valor, los tractores fueron el segmento de mayor facturación debido a su valor unitario más elevado. Finalmente, las cosechadoras ocuparon el tercer lugar, siendo responsables del 7% de las unidades comercializadas, mientras que las ventas de sembradoras se ubicaron en último lugar, con una participación levemente inferior al 7% de las ventas.

Llevando la mirada al interior de cada tipo de maquinaria, se advierte que en el primer trimestre de 2025 se vendieron 1.759 unidades de implementos, marcando un crecimiento del 36% respecto al año anterior y del 7% respecto al promedio de los últimos cinco años. Del total de implementos comercializados, 140 unidades correspondieron a pulverizadoras autopropulsadas y de arrastre, 545 unidades a implementos de acarreo y almacenaje de granos, y 1.074 unidades a otros implementos. En términos de valor, la venta de estas máquinas alcanzó un importe trimestral de $ 164.200 millones, lo que denota un aumento interanual real del 47%, y se ubica 36% por encima del promedio. El incremento mayormente proporcional en valor que en volumen responde a una mejora en el valor unitario de los implementos, que registraron una suba real del 8% interanual, y se posicionaron 25% por encima de los precios promedio de los últimos cinco años.

En el caso de los tractores, se advierte que en el primer trimestre de 2025 se vendieron 1.362 unidades, marcando un incremento del 19% respecto de la comercialización de igual período del año anterior, aunque evidenciando un deterioro del 3% respecto al promedio de los últimos cinco años. En términos monetarios, la venta de este tipo de máquinas alcanzó un importe de $ 165.100 millones, registrando una caída interanual real del 5%, y ubicándose 7% por debajo del promedio. La contracción interanual en el valor de las ventas a pesar de un incremento en las unidades vendidas responde a una caída en los precios, que registraron una baja real del 21% respecto al año anterior, y se posicionaron 5% por detrás de los precios promedio de los últimos cinco años.

Por el lado de las cosechadoras, de enero a marzo de 2025 se registraron ventas por 264 unidades, lo que denota un sólido crecimiento del 58% en términos interanuales, e incluso 31% por encima del promedio. No obstante, una caída del 15% interanual en las cotizaciones y del 1% respecto al promedio resultó en un incremento del monto facturado del 35% real interanual, ascendiendo a $ 136.600 millones. En términos históricos, el valor de las cosechadoras vendidas se ubicó 32% por encima del promedio.

Finalmente, la cantidad vendida de sembradoras totalizó 243 unidades. Si bien este guarismo marca un aumento del 44% interanual, se ubica 15% por detrás del promedio del último quinquenio. Los precios de estas maquinarias se abarataron en términos reales en el último año, ubicándose 3% por debajo de igual período del año anterior y en línea con el promedio de los últimos cinco años. Como resultado, el valor de las ventas de sembradoras, que totalizó $ 46.300 millones, ascendió 39% real interanual, aunque cayó 17% en relación con el promedio.

Fuente: BCR
Primicias Rurales
Guía para la estimación de pérdidas de cosecha

Guía para la estimación de pérdidas de cosecha

EN LOS PRINCIPALES CULTIVOS EXTENSIVOS
El objetivo de esta guía es dar a conocer las técnicas generalmente utilizadas para la determinación de pérdidas de grano a cosecha de los principales cultivos. Se expondrán las fortalezas y debilidades de cada una de las metodologías.
Por: Santiago Tourn – Emiliano Ladreche .- Ezequiel Pezzoni – Heber Raggio – Enzo Moriones – Florentina Razzeto – Juan Manuel Goyeneche
Consultor: Juan Marcos Giordano – Equipo técnico de Mecatech – www.mecatech.com.ar

¿Por qué medir o estimar pérdidas en la cosecha?

Buenos Aires, lunes 9 junio (PR/25) — Mucho se habla de las brechas productivas que intentan reflejar la diferencia de lo que se produce actualmente y lo que se podría producir si ajustamos detalles de manejo. Esto sin dejar de analizar que dichos ajustes sean rentables económicamente y seguros ambientalmente. Parte de esas brechas se componen por las pérdidas directas que se generan durante la cosecha, es decir, por la cosechadora. Pero no son las únicas, existen también las de pre-cosecha, que deben ser evaluadas con la misma rigurosidad.

Las pérdidas de cosecha se llevan, en la mayoría de los casos que evaluamos, entre el 1 y el 3% del rendimiento de los cultivos de maíz, soja, girasol, trigo y cebada, es por ello que se debe trabajar fuertemente en el diagnóstico y a partir de ahí, encontrar soluciones pertinentes para cada situación.

¿Cuánto grano podemos perder?

Las pérdidas pueden llegar a ser despreciables, pero nunca cero, hay tolerancias que se estipulan cómo guía para tener un punto de partida y un factor común entre evaluadores, productores y cosecheros. No es correcto usar el porcentaje del rendimiento, porque puede generar valores muy bajos tolerables para cultivos en mal estado o muy altos para cultivos en buen estado.

Desde nuestra consultora, a partir de la recopilación de más de 300 cosechadoras en los últimos 2 años, generamos estos parámetros orientativos (Figura 1). Debe quedar claro que son orientativos y que pueden verse modificados por varios motivos cómo por ejemplo estado del cultivo, valores extremos de humedad del grano a cosecha, presencia de malezas, destino del grano, normativas de comercialización extraordinarias, entre otras. Por ello, estas tolerancias deben utilizarse considerando todas estas variables mencionadas. Las citadas en la Figura 1, están asociadas a una condición de cultivo óptimo en cuanto estructura de la planta y el órgano de cosecha y niveles de humedad cercano a las de recibo. No hay tolerancia para las pérdidas de pre-cosecha, siempre se espera que sean lo menor posible.

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Figura 1. Tolerancia de pérdidas de cosecha, datos orientativos, pueden variar cuando cambia la condición del cultivo, el destino del grano u otra eventualidad.

¿De dónde provienen las pérdidas que nos podemos encontrar en la cosecha?

Las pérdidas pueden ser originadas previo a esta, de precosecha, o por el proceso de cosecha. Dentro de esta última se pueden diferenciar las pérdidas de granos por cabezal y las generadas por los sistemas internos, es decir por separación, llamadas también por rotor o sacapajas según tipo de máquinas y las pérdidas por zaranda. También pueden existir las pérdidas por deterioro en la estructura de tapas de noria, de embocador o por rotura del piso de sinfines. Estás última son las primeras en detectar y solucionar.

¿Cómo estimo las pérdidas de granos en la cosecha?

Lo primero que hay que contemplar es que vamos a hacer una estimación, por ello debe ser representativa para poder mejorar el nivel de confianza de la información recolectada y tomar decisiones acertadas.

PÉRDIDAS DE PRECOSECHA

  • Buscar zonas de medición que sean representativas del lote o de cada ambiente dentro de los lotes.
  • Se deben realizar antes de comenzar a cosechar o cuándo comienza y después de algún evento climático.
  • Tener balanza de precisión: No recomienda contar los granos, mucho más exacto pesarlos y lleva menos tiempo. El conteo tiene enorme error experimental porque depende del peso de mil granos de ese grano (puede haber de diferentes tamaños). El peso de mil granos varía entre diferentes lotes por diversas razones propias de cada cultivo, el material genético y la evolución durante el ciclo de crecimiento y obtener el dato, lleva tiempo.
  • Asegurarse hacer la demarcación de la zona de medición en un lugar alejado de la cosechadora para reducir riesgos de accidentes.
  • Método 1: ESTIMACIÓN DE PÉRDIDAS PRE COSECHA EN TRIGO-CEBADA-AVENA-CENTENO-COLZA-CAMELINA-ARVEJA-SOJA -POROTO-ALPISTE

Elementos indispensables:

  • 1 Aro o marco de alambre o manguera de 0,25m2(aro de 56 cm de diámetro o marco de 50 cm x 50 cm)
  • Vaso recolector
  • Balanza de 0,1 g hasta 500 g, de joyería (muy bajo costo).
  • Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información

Elementos accesorios:

  • Mapa digital o papel del lote

Metodología:

  1. Sin demarcación de área de medición. Utilizando un aro de alambre o manguera de 56 cm diámetro se recolectan los granos y espigas/panojas/vainas/silicuas que están en el suelo antes de que pase la cosechadora. Se debe repetir la medición al menos 4 veces para representar 1m2 (Figura 2). Se debe prestar especial atención en no generar pérdidas por el ingreso del aro al cultivo, es decir, se debe colocar en el entre surco o sobre las plantas (depende la situación) con sumo cuidado de no generar desgrane.
  2. Paso siguiente se recolectan las pérdidas y se pesan (Figura 3). Para mayor precisión, si están cosechando en el lote, retirar una muestra de la tolva y medir humedad, ajustar peso por humedad de recibo.
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Figura 2. Ejemplo de cómo se deberían colocar los aros para la determinación de pérdidas pre cosecha.
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Figura 3. Ejemplo de cálculo de pérdidas naturales. Factor de conversión de g/ma kg/ha =10

Método 2: ESTIMACIÓN DE PÉRDIDAS PRE COSECHA EN MAÍZ- GIRASOL- SORGO

Elementos indispensables:

  • 1 Aro o marco de alambre o manguera de 0,25m2 (aro de 56 cm de diámetro o marco de 50 cm x 50 cm)
  • Vaso recolector
  • Balanza de 0,1 g hasta 500 gr, de joyería (muy bajo costo).
  • Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información
  • Cinta métrica.

Elementos accesorios:

  • Mapa digital o papel del lote

Metodología:

  1. Con demarcación de área de medición. Elegir sectores dónde marcar áreas de al menos 50 m2 (recomendable 100m2)abarcando al menos 5 surcos (recomendable 10) (Figura 4).
  2. En esas áreas recolectar las espigas, panojas, capítulos que estén tirados en el piso o bien adheridos a plantas que están completamente volcadas (sin posibilidad de recolección por el cabezal). Se desgranan y se pesan y se calcula la pérdida en la superficie determinada y luego en kg/ha (Figura 5), si la humedad es diferente a la de recibo, si se desea se puede ajustar por merma.
  3. Para sorgo y girasol, utilizando un aro de alambre o manguera de 56 cm diámetro se recolectan los granos que están en el suelo en la zona demarcada. Se debe repetir la medición al menos 4 veces para representar 1m2.  Si la distancia entre surcos es menor a 52 cm entre sí, se puede doblar el aro o usar un marco angosto.
  4. Paso siguiente se recolectan las pérdidas y se pesan (Figura 3). Si están cosechando en el lote, retirar una muestra de la tolva y medir humedad, ajustar peso por humedad de recibo.
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Figura 4. Demarcación de área para la determinación de pérdidas naturales de maíz/girasol/sorgo
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Figura 5. Ejemplo de cálculo de pérdidas de precosecha en maíz, girasol o sorgo.

PÉRDIDAS POR COSECHADORA

  • La evaluación de cosechadoras es un trabajo en equipo, el técnico y el operario deben trabajar juntos para que la medición sea certera y permita generar la mayor eficiencia operativa y productiva posible.
  • Si al momento de llegar al lote, ya se comenzó a trabajar, primero se debe hacer un recorrido en zigzag por la zona cosechada y observar la calidad del corte del órgano objetivo o bien la distribución de residuos, si se detectan problemas, antes de cualquier medición, recomendar hacer el ajuste correspondiente para mejorar esa situación (Figura 6).
  • Una vez resuelto el punto anterior, hacer mediciones de pérdidas totales en la zona ya trabajada para tener una idea general de cómo está trabajando la máquina cosechadora.
  • Se debe conocer el destino del grano. Las pérdidas tienen que estar balanceadas con la calidad del producto cosechado, al mismo momento que se estiman pérdidas, se debe monitorear la calidad del producto cosechado y conocer las tolerancias de ambas variables.
  • Por seguridad, no determinar pérdidas al anochecer o con poca luz solar.
  • Lograr compromiso entre evaluador y operario para que no haya cambios de velocidades cuando se va a medir respecto a cuando no se está midiendo.
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Figura 6. Ejemplo de recorrido del lote ya cosechado para determinar la calidad del corte por parte del cabezal y la distribución de residuos.

Elementos indispensables:

  • 1 Aro o marco de alambre o manguera de 0,25m2 (aro de 56 cm de diámetro o marco de 50 cm x 50 cm)
  • Vaso recolector
  • Balanza de 0,1 g hasta 500 gr, de joyería (muy bajo costo).
  • Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información
  • Cinta métrica

Elementos accesorios:

  • Mapa digital o papel del lote
  • Handy (2) para comunicarte con el operario

Metodología:

  1. En una zona donde ya se ha cosechado, detectar el centro de la pasada de la cosechadora (Figura 7).
  2. Arrojar los aros en el ancho de la zona detectada y recolectar todos los granos o receptáculo del grano. Pesar el contenido de los 4 aros y estimar las pérdidas totales.
  3. Se recomienda cómo mínimos 4 aros, pero dado el ancho de los cabezales actuales, se deberían aumentar la cantidad de muestreos para ser más representativos.
  4. En el caso que las pérdidas detectadas sean mayores a las tolerables, se debe trabajar para identificar el origen de éstas. Esta metodología no lo permite y es su principal desventaja y puede hacer perder mucho tiempo hasta encontrar el origen y ser eficaz con el ajuste planteado.
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Figura 7. Determinación de pérdidas totales en el ancho de una pasada anterior.

Elementos indispensables:

  • 1 Aro o marco de alambre o manguera de 0,25m2 (aro de 56 cm de diámetro o marco de 50 cm x 50 cm)
  • Vaso recolector
  • Balanza de 0,1 g hasta 500 gr, de joyería (muy bajo costo).
  • Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información
  • Cinta métrica

Elementos accesorios:

  • Mapa digital o papel del lote
  • Handy (2) para comunicarte con el operario

Metodología:

  1. En una zona donde ya se ha cosechado, detectar el centro de la pasada de la cosechadora (Figura 7).
  2. Arrojar los aros en el ancho de la zona detectada y recolectar todos los granos o receptáculo del grano. Pesar el contenido de los 4 aros y estimar las pérdidas totales.
  3. Se recomienda cómo mínimos 4 aros, pero dado el ancho de los cabezales actuales, se deberían aumentar la cantidad de muestreos para ser más representativos.
  4. En el caso que las pérdidas detectadas sean mayores a las tolerables, se debe trabajar para identificar el origen de éstas.
  5. Se hace detener la máquina hasta que descargue, luego puede seguir trabajando. En la zona que quedó entre el montículo de paja y granza y la zona sin residuo que dejó la cosechadora antes de seguir trabajando, colocar los aros y juntar y pesar los granos. Estos serán pérdidas por cabezal y pre cosecha. Así, luego de restarle las pérdidas de precosecha, se obtiene el valor de pérdida por cabezal y por diferencia el valor de pérdidas por cola. Recordar ajustar por humedad si esta es muy diferente a la de recibo.
  6. Detectado el origen del problema, se deben hacer los ajustes pertinentes y parar la máquina la cantidad de veces que sea necesario hasta que se obtengan valores tolerables.
  7. En el caso de que detectemos que hay granos que se escapan desde los desparramadores hacia fuera del ancho de labor, se deberán bajar las rpm de los discos para evitar sobrestimaciones de pérdidas en esa zona.

Esta metodología presenta ciertas debilidades que es necesario mencionar

  1. En cada detención de la máquina, queda un montículo de residuos que va a complicar muchísimo el desempeño de la sembradora que intervenga luego.
  2. La zona de medición tiene media a baja representatividad, ya que el operario al frenar va desacelerando y durante los metros que se necesite para frenar, el corte es totalmente diferente a cómo venía transitando anteriormente. Se achica mucho el área óptima de medición, a veces puede no servir o no ser representativo.
  3. Dependiendo el tipo de máquina cosechadora, luego de detenerla y al retomar el trabajo se liberan los residuos y granos que salen por los distribuidores y que pueden caer sobre la zona de medición y de esta manera sobrestimar las pérdidas por cabezal.
  4. Si las pérdidas excesivas son por cabezal, para tener certezas hay que detener la máquina nuevamente para hacer la medición.

Elementos indispensables:

  • 4 aros de planchuelas forrados con lona, de 56 cm de diámetro cada uno.
  • Vaso recolector
  • Balanza de 0,1 g hasta 500 gr, de joyería (muy bajo costo).
  • Celular/Tablet u planilla de papel para registrar información

Elementos accesorios:

  • Mapa digital o papel del lote
  • Handy (2) para comunicarte con el operario

Metodología:

  1. Con preaviso al operario, se debe acercar a la máquina cosechadora trabajando y caminando a la par ingresando por la zona ya cosechada, colocar 3 aros ciegos entre el cabezal y la cola de la máquina (antes de que pase ésta) y, por último, nos colocamos a 2 m del rodado mayor de la cosechadora, entre los dos ejes y parados firmemente arrojamos el aro haciéndolo girar hacia el centro de la máquina y nos alejamos de la máquina lateralmente para reducir el riesgo de que algún objeto extraño salga despedido de la cosechadora y pueda golpearnos (Figura 8).
  2. Luego que pasó la cosechadora, limpiamos de residuos los aros y juntamos los granos que están sobre éstos. Estos granos son los despedidos por la cola de la máquina y pueden provenir del rotor/sacapajas y/o de las zarandas. Pesamos los granos y estimamos las pérdidas.
  3. Luego levantamos los aros, previa limpieza alrededor del mismo para delimitar, y recogemos los granos que están por debajo, estos granos corresponden a pérdidas por cabezal y de precosecha. Pesamos y estimamos pérdidas, restamos las de pre cosecha y obtenemos pérdidas por cabezal.
  4. Detectado el origen del problema, se deben hacer los ajustes pertinentes y volver a medir.
  5. Nunca realizar esta metodología cuándo la máquina está descargando porque es riesgoso y generalmente varía la velocidad de avance. Tampoco realizarlo en cabeceras o zonas de giros.
  6. En el caso de que detectemos que hay granos que se escapan desde los desparramadores hacia fuera del ancho de labor, se deberán bajar las rpm de los discos para evitar sobrestimaciones de pérdidas en esa zona. En el caso que no se puedan bajar las rpm se puede colocar un aro ciego en la pasada anterior sobre el límite de la nueva pasada y lo que quede sobre el aro son las pérdidas que se deben restar a las determinadas por cabezal en esa zona.
  7. En la mayoría de los casos, las pérdidas por zarandas se encuentran en la zona entre ejes, ya que los granos o caen por el agujero del sensor de pérdidas o por la separación entre zarandas y discos distribuidores (en algunos casos está unido) y, por ello pueden encontrarse en el aro centro. Así, las pérdidas por rotor o sacapajas pueden encontrarse en los aros más alejados del centro. Esto puede variar, pero permite en muchos casos entender el origen de las pérdidas y ser muy precisos en el ajuste.
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Figura 8. Determinación de pérdidas de cosecha con el método del aro ciego sin detención de la máquina

Esta metodología presenta ciertas debilidades que es necesario mencionar

  1. El riesgo de accidentes al acercarse a la cosechadora siempre existe, entonces se debe tener mucha precaución al hacerlo y que el operario esté sobre aviso.

Variantes menos riesgosas:

Una versión de mejora de este método se está desarrollando en algunas partes del mundo, cómo Cánada, USA, Paraguay y Argentina. Consiste en colocar en las cosechadoras unos soportes de aros o bandejas sobre el cabezal y en la parte baja de la máquina (entre ejes), en estos soportes se colocan aros y bandejas y de forma remota se hacen caer al suelo con un control o una aplicación de celular. Así, se pueden determinar pérdidas de cosecha con muy bajo riesgo de accidentes y hacer múltiples mediciones sin parar la máquina.

Otra mejora promisoria dado al gran ancho de los cabezales actuales, es utilizar mayor cantidad de aros de medición o más grandes esto mejoraría notablemente la determinación.

Primicias Rurales

Fuente: Revista Horizonte A

El principal destino del agro argentino en la lupa

El principal destino del agro argentino en la lupa

Reporte del Mercado de Granos
Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
En el marco de las negociaciones bilaterales entre EE. UU. y Vietnam, los acuerdos podrían quitarle espacio al maíz y la harina de soja argentina en el mercado asiático. Fuerte impulso de las ventas externas por maíz, mientras el trigo continúa rezagado.

El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina. Avanzan las negociaciones entre Estados Unidos y Vietnam y crece el riesgo para el agro argentino: el principal destino de exportaciones de maíz y harina de soja podría volcarse a proveedores norteamericanos. En el ámbito local, el maíz marca récord semanal de DJVE. Mientras el trigo nuevo apenas logra cubrir el 16% de los compromisos con precio. La campaña 2024/25 de trigo exportó 7,3 Mt, aún lejos de su objetivo. En Chicago, el trigo se recuperó por tensiones en el Mar Negro y problemas productivos en China. En aceites, la mejora de stocks de palma en Asia modera precios, mientras el aceite de soja argentino se consolida como el más competitivo.

1.    Estados Unidos y Vietnam avanzan sus negociaciones comerciales y generan un riesgo para las exportaciones argentinas.

Vietnam fue uno de los países más castigado en el “Liberation Day”, ya que Estados Unidos posee un significativo déficit comercial con el país del Sudeste Asiático, donde muchas empresas estadounidenses han situado sus plantas de producción. Vietnam había recibido un arancel “recíproco” del 46 %.

Si realmente la estrategia de la administración Trump era utilizar los aranceles como amenaza para poder motivar a la negociación de acuerdos bilaterales, está dando sus primeros frutos. Y para este caso en particular, Vietnam es uno de los mayores interesados en evitar que entren en vigor los aranceles que se encuentran en una pausa hasta final de este mes, ya que generaría un gran perjuicio en su modelo de crecimiento que depende de las exportaciones a Estados Unidos, su principal mercado.

Tras sucesivas rondas de negociaciones entre miembros de los gobiernos de ambos países, esta semana se dio a conocer la noticia por parte del Ministerio de Agricultura vietnamita de que tras la primera parada en Iowa de una visita oficial a los Estados Unidos, empresas de aquel país firmaron Memorandos de Entendimiento con contrapartes norteamericanas para efectuar la compra de productos agrícolas, y que se continuará con este proceso hasta garantizar importaciones por el valor de USD 2.000 millones. La primera tanda firmada con empresas de Iowa contempla compras por 800 millones de dólares en 5 años, incluyendo negocios por trigo, maíz, DDG (residuo de la producción del etanol destinado a la alimentación animal) y harina de soja. En la misma visita también se firmaron Memorandos con empresas de otros estados del Medio Oeste estadounidense.

Vale aclarar que un Memorando de Entendimiento es un acuerdo no vinculante legalmente, pero políticamente significativo, que se utiliza comúnmente en el marco de negociaciones comerciales entre Estados Unidos y sus socios comerciales. En términos generales, un MoU establece los principios, objetivos comunes o compromisos preliminares entre las partes, sin constituir un tratado formal o un acuerdo legal exigible ante tribunales internacionales.

Esta misión del Ministerio de Agricultura de Vietnam en busca de cerrar negocios con empresas norteamericanas es una muestra de voluntad y esfuerzo en busca de cerrar un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidas, dando pruebas concretas de su disposición a permitir el ingreso de más productos del gigante norteamericano para recortar el desequilibrio comercial. El año pasado el déficit comercial registrado por Estados Unidos contra Vietnam fue de USD 123.000 millones.

Según los datos del Observatorio de la Complejidad Económica (OEC, por sus siglas en inglés), Estados Unidos es el principal destino de los productos vietnamitas, con un 28% de participación en sus exportaciones. En segundo lugar, se ubica China, con un 20%, y luego una gran cantidad de países con baja participación, lo que acentúa la dependencia de la economía vietnamita de las compras estadounidenses.

Los dos principales productos agroindustriales que Vietnam importa son el maíz y la harina de soja, tanto en términos de volumen como de valor, y ambos productos se destacan dentro de las negociaciones con los Estados Unidos, en la búsqueda desesperada de evitar la entrada en vigor de unos aranceles recíprocos que serían devastadores para la emergente economía del sudeste asiático.

Considerando el promedio de los últimos 5 años disponibles en la base del OEC (2019-2023), Argentina es el principal origen de las importaciones de maíz y de harina de soja que Vietnam realiza cada año. En ambos casos, con una participación ampliamente mayoritaria en ese mercado, más del 50% en maíz y más del 65% en harina de soja, en términos de valor. En ese mismo período, la participación de Estados Unidos no supera el 5% en ninguno de los productos.

En contrapartida, Vietnam es el principal mercado para el maíz y la harina de soja de nuestro país. En términos de valor, según los datos de Indec, el país del sudeste asiático originó en promedio, durante los últimos 5 años, el 17% de los dólares generados por las exportaciones de maíz y el 15% de los correspondientes a las ventas internacionales de harina de soja. 

Considerando ambos productos en conjunto, las ventas a Vietnam promediaron USD 2,67 millones en los últimos 5 años, siendo el principal destino por amplio margen, con una participación del 16%. Los tres lugares siguientes también son ocupados por países de la región oriental: Malasia, Indonesia y Corea del Sur, con participaciones del 6,8%,6,1% y 5,4% respectivamente, tres países que también fueron de los más castigados por los aranceles “recíprocos” de Trump y que han iniciado negociaciones comerciales con Estados Unidos.

En este marco, la política comercial de la administración Trump, a partir de sus primeras consecuencias, comienza a generar incertidumbre en el tablero de generación de divisas de la economía argentina. El interés de Vietnam en lograr un acuerdo, lo que también sucede con otros países asiáticos, y la búsqueda de Estados Unidos de ampliar sus exportaciones agrícolas como muestra de soporte para su castigado sector primario, que fue clave para la victoria de Trump y ya comenzó a mostrar su descontento, son factores importantes que podrían causar que Argentina pierda participación de mercado en los mayores destinos de los dos principales productos de exportación del país.

2.    Récord de anote diario de DJVE de maíz para la campaña actual.

El último miércoles, los datos que se divulgan diariamente sobre registros de DJVE llamaron la atención del mercado. Con 1.065.000 toneladas de maíz de DJVE se tuvo el mayor anote diario de toda la campaña y el más grande desde diciembre de 2023. El mayor anote previo se había registrado el 14 de abril pasado, con 750.000 toneladas.

En el agregado de la semana, las DJVE de maíz acumularon más de 1,7 Mt, superando (aún sin los datos de hoy viernes) el mayor volumen semanal para la campaña. De este total, la mayor parte se concentró en embarques para los meses de julio y agosto, 932.000 y 274.000 toneladas, respectivamente.

Desde las últimas semanas, comienza a observarse principalmente para el maíz, pero también para el complejo soja, un aumento en la anticipación de las declaraciones de las ventas externas. Esto puede explicarse por el acercamiento a la fecha de finalización de la rebaja temporaria en las alícuotas de Derechos de Exportación (DEX) de los principales productos agrícolas (a excepción del trigo y la cebada, cuya rebaja fue extendida hasta marzo del próximo año, luego de que se cosechen los cultivos que ya comenzaron a sembrarse).

3.    Solo está cubierto el 16% del trigo nuevo ya comprometido

A la primera semana de junio, el avance de la siembra de trigo a nivel nacional alcanza el 15% del área objetivo. En términos comparativos, las labores corren 5 p.p. por detrás del año pasado a esta altura. Prácticamente, toda la franja este desde el norte de Santa Fe hacia el sur de Buenos Aires, cuenta niveles excesivos de agua sobre los perfiles. Este escenario que se agudiza principalmente sobre el noreste de Buenos Aires, donde cayeron entre 200 y 500 mm durante mayo. Según GEA BCR (ver informela zona más afectada representa el 20% del total de la producción de la región núcleo y el avance de la siembra está seriamente comprometido. Dentro de la provincia bonaerense, en solo tres delegaciones comenzaron la siembra, contabilizando el 1% del total provincial. A esta altura, el año pasado, el avance era del 10%.

Bajo la misma sintonía que la siembra, la comercialización de la nueva campaña avanza a regañadientes. Más allá de que el equipo económico haya confirmado el mantenimiento de las retenciones “bajas” para la fina, el programa comercial de la nueva cosecha es el segundo más lento en los últimos siete años. Se comprometieron 1,4 Mt de trigo 2025/26 (el 96% a fijar), quedando solo por delante del ciclo 2023/24 a esta altura. La operatoria de futuros también va por detrás de años anteriores, y en promedio se mantuvo un interés abierto de 215.000 toneladas de trigo 2025/26 durante la última semana.

En conjunto, entre las coberturas sobre el término y en el mercado físico, solo el 16% de las toneladas negociadas de trigo nuevo fijaron precio, un quinto de la proporción que normalmente suele cubrirse a esta altura.

3. 1 Avanza el programa exportador de trigo, pero aún quedan muchas toneladas de la 2024/25.

Según la agencia marítima NABSA durante mayo se habrían embarcado 646.899 toneladas de trigo, máximo en tres años y la tercera mejor marca para el mes durante la última década. Con esto, cerramos ya la primera mitad de la campaña triguera, acumulando un total de 7,34 Mt de trigo exportadas en lo que va de la 2024/25. 

A principios de esta campaña, teniendo en cuenta lo auspiciante de la cosecha actual y el importante tonelaje que pasaba desde la campaña pasada, esta bolsa de comercio había proyectado embarques de trigo pan por más de 12 Mt para la 2024/25. Sin embargo, la demanda externa no ha acompañado lo suficiente y las estimaciones se han revisado a la baja hacia las 11 Mt. Aun así, el programa actual de exportaciones solo alcanza el 67% de lo esperado, 11 p.p. por detrás de la media para esta altura.

Debido a que el consumo interno de trigo tiene una limitada capacidad de absorción de toneladas remanentes, de no avanzar el ritmo de exportaciones, crecería el nivel de inventarios disponible para la próxima campaña, abultando la oferta total 2025/26.

Este escenario de sobre-abastecimiento interno se ve reflejado en la curva de precios de exportación hacia adelante, que se aplanó significativamente dejando un mercado “planchado” desde aquí hasta la 2025/26. Para embarques cercanos entre junio y julio, el valor FOB desde el Up-River promedia USD 231/t, mientras que, para embarques de la nueva cosecha, en diciembre, el FOB UP-River se negocia en USD 225/t, un descuento del 2,7%. En la última década, el inverso entre mitad de campaña e inicio de la nueva promedia 16%. 

3. 2 Semana verde en Chicago

El contrato más operado por trigo marcó ganancias de 2,15% entre semanas, potenciado por el recrudecimiento de los conflictos entre Rusia y Ucrania. Nuevamente, la guerra en la región del Mar Negro impulsó las cotizaciones en un mercado de Chicago donde los fondos especulativos mantienen una importante posición vendida.

Con una apuesta a la baja de más de 100.000 contratos netos (equivalentes a 13 Mt), dado el nivel que han escalado las hostilidades con los ataques constantes de Ucrania durante la semana hacia el puente de Crimea e infraestructura militar rusa, les dieron la salida perfecta a los fondos para recortar posiciones vendidas, volcando opciones de compra sobre el mercado de Chicago.

Dejando de lado el conflicto bélico, otro gigante, pero esta vez importador, está teniendo serios problemas con las condiciones climáticas y el estado de los trigos aún implantados. China es el principal país productor del mundo, cosechando más toneladas del cereal que toda la Unión Europea junta. Pero también, es el principal consumidor, y durante los últimos cinco años en promedio ha estado consumiendo un 10% más de lo que produce. Contexto que lo lleva a ser un jugador clave en el mercado comprador de trigo a nivel global.

Durante los últimos 3 meses, solo han caído 30 mm de agua en algunas regiones de la provincia de Henan, principal región productora en China. Esto es, 100 mm por debajo de la media para el período crítico del desarrollo del cultivo. A esta altura ya nos encontramos con el 60% del avance de la cosecha sobre la región, pero se advierten importantes pérdidas de rendimiento por las excesivas temperatura y falta de precipitaciones. Si bien el impacto de la perdida productiva en China puede ser limitado en cuanto a despertar mayores niveles de importaciones, le ha servido a Chicago para brindarle soporte a las cotizaciones.

4.    El mercado de aceites vegetales poco a poco vuelve a la normalidad

La incertidumbre persiste en el marco internacional. Desde principios de semana, el mercado ha estado expectante por una posible cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump. Encuentro con el cuál se ha venido barajando desde finales de la semana pasada, cuando el presidente norteamericano acusó a China de no cumplir con los términos del acuerdo. Finalmente, el encuentro habría pasado a transformarse en una llamada telefónica durante el jueves. Al parecer, la conversación entre los principales mandatarios de las principales economías del mundo se habría llevado en buenos términos. Aunque no se anunciaron medidas puntuales, el contacto fue tomado como buena señal por el mercado que respondió con subas.

Sobre el mercado local el precio disponible por la oleaginosa se mantuvo estable. Durante la semana, las cotizaciones lateralizaron en torno a los USD 274/t. La presión de oferta local ha llevado a que Argentina se posicione como el origen más competitivo en derivados. El FOB para embarques cercanos de aceite de soja promedia los USD 1.005/t, prácticamente sin cambios respecto al mes pasado. Sin embargo, el mercado por aceites vegetales ha estado sufriendo modificaciones de tendencia muy relevantes durante los últimos meses.

En primera instancia, la recuperación de la producción de palma en Malasia e Indonesia ha llevado a una importante recomposición de sotcks, que permite volcar más toneladas de aceite hacia el mercado global. Esta dinámica vuelve a posicionar al aceite de palma como el más barato entre los principales aceites vegetales.

Desde mediados del 2023 que el desabastecimiento de palma había encarecido las cotizaciones del aceite y lo había posicionado, de forma muy atípica, inclusive por encima de las cotizaciones del aceite de girasol, soja y hasta colza. El fuerte incentivo a la industria de biocombustibles en Indonesia, junto con la pérdida del rendimiento de las plantaciones y fenómenos climáticos que no ayudaban, llevaron a sucesivas caídas en los saldos exportables de las dos principales regiones productoras.

Se desaceleraron las exportaciones de harina de soja en mayo

Se desaceleraron las exportaciones de harina de soja en mayo

Por Matías Contardi – Blas Rozadilla – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, martes 3 junio (PR/25) — El retraso en la cosecha mermó el ritmo de embarques del principal producto de exportación argentino. En el mercado, los precios de soja siguen presionados, el maíz sostiene firmeza relativa y el trigo vuelve a retroceder en un mercado sobreofertado.

El Reporte del Mercado de Granos BCR muestra los temas más resonantes de la coyuntura agroindustrial con foco en Argentina. Con las demoras logísticas ocasionadas por el retraso en las labores de cosecha de la soja 2024/25, los embarques de harina de soja en mayo habrían quedado al nivel de los mínimos en veinte años, según datos preliminares de NABSA. En contraste, el sólido desempeño de los embarques de aceite de soja en abril limita la caída de despachos del subproducto en el primer bimestre de la campaña. El maíz gana terreno en el mercado local, impulsado por su demanda firme y buenos precios relativos frente a la soja.

En el plano internacional, las lluvias en EE. UU. y Sudamérica presionan a los precios del cereal. El trigo, tras un breve repunte por cobertura de fondos, vuelve a caer ante mejoras climáticas en el hemisferio norte y una demanda global débil.

1.    Primer bimestre de la nueva campaña de soja

Cerrando el primer bimestre de la campaña de soja, los números de exportación dejan sentimientos encontrados. Durante abril se embarcaron más de 603.000 toneladas de aceite, el segundo mejor registro de la historia para el mes. 

Sin embargo, las exportaciones de harina no corren en la misma sintonía. Ya durante abril los embarques de harina se posicionaron un 13% por detrás del promedio de la última década. Al tiempo que durante mayo (en base a los datos preliminares de NABSA) no habrían zarpado más de 2,1 Mt de harina al exterior, esto es mínimo de 21 años para el mes. Mientras tanto, los embarques de poroto tampoco estuvieron a la altura de la media.

Por lo tanto, en el agregado, los despachos de soja y derivados al exterior llegaron a 6,6 Mt, solo un 16% de lo esperado para el total de esta campaña, siendo así el avance del programa exportador más lento de la serie.

En términos interanuales, el primer bimestre de la campaña deja una caída en el volumen de exportaciones de 21% para poroto de soja, 24% para harina de soja y un aumento del 2% para los embarques de aceite. Durante los últimos 26 años, solo en 6 de ellos se exportaron menos toneladas de soja y derivados durante abril y mayo que en este 2025.

Entre los principales factores que explican este desempeño se encuentra el nivel actual de molienda. Con una planta industrial y terminal portuaria que sufrió interrupciones de actividad y no procesó soja durante el mes, sumado a las demoras en el ritmo de cosecha por las sucesivas lluvias que afectaron la región central del país, el crushing de soja alcanzó 3,27 Mt en abril según SAGyP. Exceptuando la sequía, ello corresponde a los valores mínimos desde el 2018. 

Además, el retraso en la cosecha limitó los suministros internos para la industria, que comenzaron a llegar más tarde de lo acostumbrado, corriendo en el tiempo los procesos productivos. De la mano con esto, las toneladas importadas volvieron a ganar relevancia en el share del procesamiento de soja, representando el 25% del crushing de abril. Luego del año de la sequía, sería el ratio más alto de la historia para el procesamiento del primer mes de la campaña de soja.

1.1 –    Cotizaciones internacionales: la harina sigue empujando para abajo

En un escenario de oferta récord de soja para esta campaña y para la que viene, sumado a un contexto de fuerte demanda por aceites, las cotizaciones de harina de soja se resienten. En lo que va del año el contrato más operado en Chicago promedia USD 20/t menos que el año pasado y llegó a hacer piso en los USD 312/t, el mínimo desde abril del 2018. Actualmente opera en niveles de USD 324/t, también en torno a los niveles mínimos de siete años.

Con una súper producción en Brasil ya consumada y nuestro país en plena cosecha, la presión de oferta sudamericana mantuvo las cotizaciones en estos niveles bajos. Además, las expectativas de aumentos importantes en la producción de aceite refuerzan la idea de un escenario pesado para los suministros de harina. Las últimas proyecciones del USDA para esta campaña 2024/25 vaticinan una producción global de 278 millones de toneladas de harina de soja; esto es, 17% por encima del promedio de la última década y récord histórico. 

Este escenario es lo que ha estado llevado al mercado a incrementar paulatinamente sus apuestas bajistas por el subproducto de soja hasta alcanzar números inéditos. Durante estas semanas los fondos especulativos en Chicago han mantenido una cartera netamente vendida en futuros de harina por más de 100.000 contratos. Consumando así la apuesta más grande contra las cotizaciones futuras de harina que tengamos registros.

2.     Aún sin presión de oferta brasilera, el maíz se revaloriza en el mercado local con respecto a la soja

Sobre los campos brasileros, el maíz de segunda está atravesando las últimas etapas de desarrollo, entre llenado de granos y maduración. En algunas regiones la cosecha ya ha comenzado, pero de forma muy incipiente, acumulando solo el 0,3% del área nacional al 24 de mayo, último dato disponible. Las condiciones climáticas parecen favorables sobre las principales regiones productivas y las expectativas se mantienen elevadas.  Las últimas proyecciones de CONAB vaticinan una cosecha de 99,8 Mt (+10,8% i.a.) pudiendo llegar a coronarse como la segunda mejor safrinha de su historia. Sin embargo, no inundaría el mercado en esta oportunidad, sino que inclusive se espera que Brasil exporte el menor volumen de maíz en 4 años, debido a su importante demanda interna.

En este escenario, las primas FOB que se negocian para julio son más altas desde los puertos brasileros que los premios que se negocian desde el Up-River. Sin embargo, aún falta para que se agudice el proceso de cosecha en Brasil y se generalice la llegada del tardío en nuestro país. En esta ventana de tiempo, el mercado FOB argentino ha aprovechado el premio con respecto a julio.

En abril se exportaron 3,71 Mt de maíz, con un precio promedio de USD 220/t, son USD 20/t más que lo negociado para embarcar en el mes que viene. Si a los datos oficiales de INDEC sumamos los números preliminares de embarques, observamos que en lo que va de la nueva campaña de maíz se exportaron 9,4 Mt del cereal, completando el 28% del programa exportador, completamente en línea con el promedio a esta altura del año.

En este escenario global de oferta limitada y mantenimiento de la demanda por granos argentinos, el precio del maíz sobre el mercado local ha escapado parcialmente el embate bajista de la soja. La oleaginosa sufrió el efecto de la presión de cosecha. Durante todo mayo el disponible nunca llegó a alcanzar los ARS 317.000/t, y promedia los ARS 309.000/t, cuando en abril la media fue de ARS 314.000/t y en marzo de ARS 330.000/t, un 6% más. Al mismo tiempo el maíz se ha mantenido en niveles elevados si comparamos las relaciones históricas entre la pizarra. Promediando los ARS 224.000/t en abril el ratio de maíz por soja alcanzó el 71%, el valor más alto en 106 meses consecutivos. Ya finalizando el mes de mayo, aunque el cereal estuvo ajustando parcialmente en la pizarra, aún se mantuvo “caro” en términos relativos. En torno al 68% del valor de la soja, máximos para el mes en 9 años.

Por el lado del mercado de Chicago, las expectativas de la cosecha sudamericana ya se hacen sentir y presionan sobre las cotizaciones del maíz. Esto se percibe de manera más marcada luego de que la decepcionante primera calificación para los cultivos estadounidenses no haya dado impulso a los precios.

El USDA calificó en condiciones buenas y excelentes al 68% de los cultivos del cereal en su reporte de Seguimiento de Cultivos del martes, la peor evaluación inicial desde el año 2019. A su vez, quedó 4 p.p. por debajo del promedio de las expectativas de los operadores del mercado. Por otro lado, si bien el avance de la siembra se mantiene adelantado respecto del promedio de las últimas campañas, la diferencia se achica semana a semana.

Tal como pasó con el trigo, el maíz tuvo una recuperación después de tocar mínimos desde diciembre pasado luego de que se confirmara en el WASDE la previsión de la mayor área sembrada en 12 años en los EE.UU. Las preocupaciones por el clima en el Medio Oeste habían dado sustento a la recuperación, pero esta finalizó la semana pasada, cuando las lluvias se hicieron presentes y los pronósticos mejoraron, al mismo tiempo que mejoraban las perspectivas para la cosecha sudamericana.

Este último punto, hizo que la caída de precios de la última semana fuera más pronunciada para el contrato más cercano, con vencimiento en julio, correspondiente a la campaña actual del cereal norteamericano y coincidente con el ingreso del grueso del maíz proveniente de Argentina y Brasil al mercado internacional. De esta manera, se ha achicado el spread respecto del contrato con vencimiento en septiembre, mes de inicio de la nueva campaña en el gigante norteamericano.

De una diferencia de USD 15/t a favor del contrato julio en la segunda semana de abril, el mayor castigo al contrato más cercano a partir de que se incrementaban las previsiones para la safrinha brasileña y la producción argentina (BCR-GEA aumentó de 44,5 Mt a 48,5 Mt su estimación en el informe de abril) llevó a que este cayera a un nivel de USD 8/t que se sostiene desde mediados de este mes. 

3.    La racha positiva del trigo duró poco.

Luego de una fuerte caída con la publicación del WASDE, que lo llevó a perforar el piso de los USD 190/t en Chicago y ubicarse mínimos de 5 años, el trigo inició una recuperación en las ruedas subsiguientes. Con 6 ajustes al alza en 7 sesiones, el contrato más operado por el cereal se había superado el umbral de los USD 200/t y marcado un máximo de un mes. Las preocupaciones por la falta de humedad en la región del Mar Negro y en las áreas productivas de Estados Unidos, que impactaron con una sorpresiva baja de las calificaciones de los cultivos, y las altas temperaturas con vientos cálidos y secos en la principal región productora de China, que amenazaban el desarrollo de los cultivos, se conjugaron con los precios bajos para que los fondos de inversión inicien una importante cobertura de sus posiciones vendidas.

En términos más concretos, el mínimo de 5 años en Chicago coincidió con la mayor posición vendida neta de los fondos especulativos desde mayo de 2023, con 16,13 Mt, apenas 30.000 toneladas menos que el registro de hace dos años. Para encontrar otra apuesta bajista de un calibre similar o superior deberíamos remontarnos a las primeras semanas de enero de 2018, mes en el cuál una fuerte seguidilla de ventas de los fondos hizo que sobre final de este se alcance la mayor posición vendida neta para ese momento del año y una de las mayores desde que se tienen registro, con 18,48 Mt.

La cobertura de estas apuestas bajistas recortó la posición vendida total de los fondos especulativos en 2,28 Mt en tan solo una semana, la mayor compra neta semanal desde mediados de febrero. Sin embargo, esta ola compradora se cortó a mediados de la semana pasada. Los pronósticos climáticos mejoraron para los cultivos del hemisferio norte, los vientos cálidos no tuvieron impactos significativos en los cultivos de China y las proyecciones de la cosecha rusa mejoraron, lo que renovó la tendencia bajista, mientras los fondos volvieron a ampliar su posición vendida, con una expansión de más de 1,15  Mt desde el martes pasado.

Las lluvias que ya cayeron o fueron pronosticadas para las llanuras de Estados Unidos, el norte de Europa y China, han reforzado las expectativas de una oferta abundante. Esto se da en un contexto donde la demanda mundial de trigo es baja y donde el mercado climático se va cerrando, ya que los riesgos para la producción se irán disipando en la medida que avancen las cosechas de los cultivos de invierno que ya están comenzando en parte del hemisferio norte.

Como fue mencionado en el Informe del Mercado de Granos de la semana pasada, para la campaña 2025/26 se espera que los principales exportadores tengan un aumento en sus stocks finales, lo que genera presión sobre las cotizaciones en Chicago.

En Australia, las complicaciones logísticas generan grandes preocupaciones que podrían tener repercusiones en los precios internacionales. Según analistas de Reuters, los stocks finales del país oceánico aumentarían considerablemente este año al cierre de la campaña debido a la fuerte caída en las importaciones de China. Según los datos del USDA, las importaciones chinas de trigo se contrajeron más de 10 Mt con respecto a la campaña pasada, pasando de 13,6 Mt a 3,3 Mt. Esto se suma a la fuerte competencia de los suministros rusos, cuya cosecha está pronta a comenzar, previendo su dominio en el mercado internacional.

En este contexto, es previsible que deban realizarse fuertes ventas de los granos almacenados para liberar espacio en las instalaciones de acopio de cara a la próxima cosecha que comenzará en el último trimestre del año. Esto podría crear una presión adicional para los precios del cereal que ya se encuentran cerca de mínimos desde el 2020.

En el primer semestre de la campaña australiana, de octubre a marzo, Australia exportó 564.000 toneladas del cereal a China, una cifra muy inferior a las 2,9 Mt del mismo período del ciclo 2023/24 y de las 4,4 Mt de la 2022/23, según los datos oficiales australianos. Desde ese período, los comentarios de los operadores indican que China solo realizó una compra de 4 o 5 buques (220.000 a 270.000 toneladas) en el comienzo de este mes.

Tras el feriado del lunes en Estados Unidos, el informe de Seguimiento de Cultivos del USDA, publicado el martes luego del cierre del mercado, sorprendió al mercado al darse a conocer la primera calificación para los cultivos del trigo de primavera. Tan solo 45% de los cultivos fueron calificados en condiciones buenas a excelentes, el segundo menor registro desde que se tienen datos y por debajo del rango mínimo de las estimaciones del mercado.

En cuanto al trigo de invierno, el 50% de los cultivos fueron calificados en condiciones buenas y excelentes, 2 p.p. menos que en la semana previa y 3 p.p. por debajo de las expectativas del mercado, que esperaba una mejora luego de las lluvias que impactaron sobre partes de las áreas productivas estadounidenses.

Sin embargo, estos datos solo generaron una leve recuperación en los precios y no fueron suficientes para modificar la tendencia. El contrato más operado cerró el día de ayer en USD 196,22/t, cayendo 1,93% respecto al mismo día de la semana previa.

En este escenario bajista para el trigo a nivel mundial, las cotizaciones a cosecha sobre el mercado argentino no levantan demasiadas sorpresas. El contrato de DIC’25 en A3 cotiza por debajo de la línea de los USD 200/t, siendo el segundo nivel de precios más bajos en los últimos 5 años.

A esta altura del año durante 2024 las perspectivas productivas en Rusia y la Unión Europa se habían tornado desastrosas. Con pérdidas de hasta 7 Mt en potenciales productivos sobre los campos rusos debido a la sequía, y fuertes inundaciones que dejaron los peores rindes desde la década del ochenta en Francia, los futuros de trigo habían escalado por encima de los USD 250/t. Este año, no se ha corrido con la misma suerte, y ahora el contrato a cosecha se negocia un 20% por debajo que del año pasado.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal

La faena de porcinos se encamina a un récord en 2025

La faena de porcinos se encamina a un récord en 2025

Por Franco Ramseyer – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) 
Rosario, lunes 2 junio (PR/25) — Entre enero y abril de 2025 se faenaron cerca de 2,7 mill. de cabezas de porcinos, un aumento de 3,4% en relación con mismo período del año pasado. El precio del capón se mantiene bastante estable en 2025, con buenos indicadores en relación insumo/producto

En el presente informe, se detalla la evolución de los precios de referencia del capón que se calculan semanalmente en Rosporc. Asimismo, se presenta la actualización de diferentes datos de seguimiento relevantes para el sector porcino: la relación capón / maíz, el ratio capón / “mix 5 kg de maíz + 2 kg de soja”, el índice capón / novillo y los costos para distintos tipos de granjas porcinas.

Evolución del precio del capón

El Precio de Referencia del capón, calculado según la metodología de Rosporc, alcanzó en la semana 21 (del 19 al 25 de mayo) un valor de $1.810,0/kg. Esto representa un aumento del 0,1% respecto a la semana anterior, pero un retroceso del 2,4% con respecto al máximo relativo alcanzado en la semana 15 (del 07 al 13 de abril). Se observa una relativa estabilidad en lo que va del 2025, que promedia un precio de $1.812/kg. Por otra parte, en la última semana el precio mostró un incremento interanual del 71,7%.

En términos reales, si se ajusta el precio ROSPORC por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, se observa que el mismo ha mostrado una recuperación del 39% desde el mínimo alcanzado en junio de 2024 hasta enero de 2025. Desde entonces, en los tres meses subsiguientes, los precios volvieron a caer un 6% real. Al mes de abril, las cotizaciones del capón se encontraban un 15% por debajo del precio promedio real para el período 2021-2024.

Si en lugar de deflactarse el precio con el IPC nivel general se hace con la desagregación del rubro Alimentos y Bebidas del relevamiento de INDEC, se observa una dinámica similar: el precio en abril se encuentra 15% por debajo del promedio de los últimos cuatro años. Esto indica que, dentro del segmento de alimentos y bebidas, fue particularmente el capón uno de los productos que se abarató en el último período, lo que está relacionado al crecimiento sostenido de la oferta y al abaratamiento relativo de los costos que tuvo lugar en los últimos meses, como se verá más adelante.

Indicadores económicos del sector porcino

• Índice Capón/Maíz: En la semana 21, esta ratio se ubicó en 8,6, retrocediendo un 0,5% con respecto a la semana anterior. Sin embargo, el indicador marca una recuperación del 9% con respecto al mínimo relativo alcanzado en la semana 16. Esto se explica porque, si bien cayeron los precios del capón en este período, los del maíz lo hicieron aún más, dada la presión estacional que significa la cosecha. En tanto, el indicador se encuentra un 12% por encima del promedio 2019-2024 (7,7), lo que representa una señal positiva para los productores porcinos.

• Relación Capón / “Mix 5 kg de maíz + 2 kg de soja”: En la última semana analizada, el capón superó en un 8% al valor del mix, que se ubicó en $1.676,6/kg. De esta manera, el precio del cerdo logra mantenerse por encima del costo de este mix de insumos desde agosto de 2024, lo que favorece la ecuación insumo-producto.

• Índice Capón/Novillo: En el mes de mayo, el índice Capón/Novillo se ubicó en 0,65; lo que significa que el precio del capón representó el 65% del novillo. Este indicador viene retrocediendo desde octubre de 2024, cuando el precio del capón había llegado a representar el 84% de la cotización del novillo. Desde entonces, el aumento en los precios del ganado vacuno, impulsado por la recuperación de los salarios reales del sector privado y por un crecimiento en el precio internacional, fue superior al del capón.

Evolución de los costos de producción

Para la semana número 21 del año en curso, los costos promedios de las granjas N1 fueron de $ 1.107,0 por kilogramo de capón, para los establecimientos N2 de $ 1.235,7 /kg y para las N3 de $ 1.354,8 /kg, aumentando, en promedio, un 0,7% respecto a la semana anterior, pero registrando un retroceso del 8,0% en comparación con la semana 16, producto del abaratamiento del maíz, y del aceite y la harían de soja, insumos importantes para la alimentación de los cerdos.

Récord de faena porcina en el primer cuatrimestre de 2025

De acuerdo con la SAGyP, en los primeros cuatro meses del año se faenaron 2,7 millones de cabezas. Esto es un 3,4% por encima del mismo período de 2024, que fue récord absoluto de faena. De esta manera, parece cada vez más probable que Argentina se encamine a su decimoquinto año consecutivo de incremento en la faena porcina. Las tres principales provincias en términos de faena son Buenos Aires (1,3 M), Santa Fe (477.000) y Córdoba (460.000 cabezas).

En este contexto de crecimiento sostenido, cobra relevancia el recientemente presentado Plan Estratégico Porcino 2025–2032, una iniciativa de la Federación Porcina Argentina que busca guiar el desarrollo del sector durante los próximos años. El plan propone aumentar la producción, el consumo interno y las exportaciones de carne porcina, con metas concretas como alcanzar los 1,7 millones de toneladas producidas (+117% con respecto a 2024) y exportar 300.000 toneladas anuales para 2032. Para lograrlo, plantea inversiones en sanidad, infraestructura, acceso a mercados y un entorno impositivo más favorable. Todas estas medidas, y una articulación entre el sector público y privado, podrían lograr que el sector porcino se siga consolidando dentro del complejo agroindustrial argentino, como lo ha hecho en la última quincena de años.

Primicias Rurales

Fuente: BCR Informativo Semanal